<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0036-3634</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud Pública de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud pública Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0036-3634</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0036-36342003000500016</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Género y política en salud]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Roberto]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>45</volume>
<numero>5</numero>
<fpage>419</fpage>
<lpage>421</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0036-36342003000500016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0036-36342003000500016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0036-36342003000500016&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><b>P&Aacute;GINAS    DE SALUD P&Uacute;BLICA </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><b>Doctor    Roberto Castro</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Centro Regional    de Investigaciones Multidisciplinarias, Universidad Nacional Aut&oacute;noma    de M&eacute;xico</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v45n5/17746f3.gif"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><i>L&oacute;pez    P, Rico B, Langer A, Espinoza G, comp</i>. <b>G&eacute;nero y pol&iacute;tica    en salud.</b> <i>M&eacute;xico, DF: Secretar&iacute;a de Salud, 2003</i>.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Se hizo    realidad al fin la espera- da aparici&oacute;n del libro <i>G&eacute;nero y    pol&iacute;tica en salud</i>, compilado por Paz L&oacute;pez, Blanca Rico, Ana    Langer y Guadalupe Espinoza, y publicado por UNIFEM y la Secretar&iacute;a de    Salud. Se trata de un libro que re&uacute;ne las ponencias presentadas en el    seminario que llev&oacute; el mismo nombre, realizado en marzo de 2001, organizado    por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, el Foro Nacional    de Mujeres y Pol&iacute;ticas de Poblaci&oacute;n, el Centro de An&aacute;lisis    e Investigaci&oacute;n, AC, la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud,    el Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas, y la propia Secretar&iacute;a    de Salud.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">El t&iacute;tulo    del libro &#150;<i>G&eacute;nero y pol&iacute;tica en salud</i>&#150; hace justicia    al contenido del mismo: la gran mayor&iacute;a de los cap&iacute;tulos terminan    con recomendaciones espec&iacute;ficas, en un loable intento por trascender    el mero ejercicio anal&iacute;tico de los problemas de salud desde una perspectiva    de g&eacute;nero &#150;tarea nada despreciable en s&iacute; misma, por supuesto&#150;    para acercarse al plano de la acci&oacute;n pol&iacute;tica. Que el t&iacute;tulo    vincule al g&eacute;nero con las pol&iacute;ticas de salud, y que los diversos    cap&iacute;tulos del libro ofrezcan, derivadas de su propio an&aacute;lisis,    recomendaciones concretas de pol&iacute;tica es, a su vez, consistente con lo    que significa la noci&oacute;n de "enfoque de g&eacute;nero" o "perspectiva    de g&eacute;nero", pues dicha perspectiva apareci&oacute; primero como lucha    pol&iacute;tica, como activismo organizado, como agenda de reivindicaciones    de las mujeres, y no como podr&iacute;a pensarse desinformadamente, como un    ejercicio meramente acad&eacute;mico. Por ello, adoptar la perspectiva de g&eacute;nero    es simult&aacute;neamente dos cosas: por una parte, analizar los diversos problemas    sociales &#150;el de la salud en este caso&#150; en su doble car&aacute;cter    de productos y de mecanismos de reproducci&oacute;n de la desigualdad entre    hombres y mujeres, derivada &eacute;sta a su vez, de la simbolizaci&oacute;n    de la diferencia sexual. Y por otra, es comprometerse en la lucha por la transformaci&oacute;n    de estas condiciones de desigualdad. La pol&iacute;tica y las pol&iacute;ticas    son la arena por excelencia para esta tarea. Por eso digo que el t&iacute;tulo    del libro &#150;<i>G&eacute;nero y pol&iacute;tica en salud</i>&#150; es consistente    con su contenido, adem&aacute;s de que es tambi&eacute;n esperanzador en cuanto    a su posible impacto. La <i>Agenda propositiva para la pol&iacute;tica de salud    en M&eacute;xico: una mirada de g&eacute;nero</i>, con que cierra el libro,    constituye una excelente s&iacute;ntesis del c&uacute;mulo de propuestas derivadas    del seminario, y es indicativa de los enormes retos que se enfrentan en este    campo.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Una r&aacute;pida    inspecci&oacute;n del &iacute;ndice del libro muestra la amplia variedad de    temas que han sido abordados: el v&iacute;nculo conceptual entre g&eacute;nero    y salud, la salud en la infancia, la salud en la adolescencia, la salud en el    trabajo, la salud reproductiva, los derechos sexuales y reproductivos, la violencia    contra las mujeres, las adicciones, las infecciones de transmisi&oacute;n sexual    (ITS) y el SIDA, la salud mental, la salud de los adultos mayores, los servicios    y la atenci&oacute;n a la salud, y los presupuestos y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas    de salud. El libro consta de 46 cap&iacute;tulos que ocupan m&aacute;s de 500    p&aacute;ginas y que fueron escritos por cerca de 60 autores. Perm&iacute;tanme    hacer s&oacute;lo cuatro breves reflexiones y una conclusi&oacute;n:</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Primera.    La aparici&oacute;n del libro <i>G&eacute;nero y pol&iacute;tica en salud</i>    constituye un paso muy importante para la difusi&oacute;n y socializaci&oacute;n    de la perspectiva de g&eacute;nero. Puede convertirse en una referencia, en    un excelente manual &#150;o como dicen algunos ahora: en un <i>Reader</i>&#150;    &uacute;til en las escuelas de medicina y enfermer&iacute;a, entre los acad&eacute;micos    especializados en salud, y entre los funcionarios de nivel medio y superior    de las diversas instituciones, normativas y operativas, del sector salud. El    libro puede convertirse en un muy buen apoyo en la tarea por institucionalizar    la perspectiva de g&eacute;nero.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">En sus respectivos    cap&iacute;tulos, Elsa G&oacute;mez y Marta Lamas argumentan con toda claridad,    entre otras cosas, que g&eacute;nero no es sin&oacute;nimo de mujeres, como    a veces se piensa. Y muestran que un an&aacute;lisis de g&eacute;nero exige    del an&aacute;lisis de las diversas condiciones sociales que favorecen lo que    otros autores han llamado "la dominaci&oacute;n masculina". La perspectiva de    g&eacute;nero es, por definici&oacute;n, interaccional y, por tanto, todo an&aacute;lisis    de g&eacute;nero debe centrarse no en un fen&oacute;meno que ata&ntilde;e s&oacute;lo    a las mujeres, sino en las condiciones y patrones de interacci&oacute;n que    traducen que ese fen&oacute;meno sea desventajoso para las mujeres, o m&aacute;s    a&uacute;n, expresi&oacute;n de la desigualdad entre los sexos. Ah&iacute; est&aacute;,    en mi opini&oacute;n, una de las principales virtudes de los trabajos de Gabriela    Rodr&iacute;guez (sobre sexualidad y cortejo en comunidades campesinas), y de    Graciela Freyermouth (sobre mortalidad materna en comunidades ind&iacute;genas).    Ambas documentan las bases sociales de la desigualdad de g&eacute;nero en salud,    a partir de estudios antropol&oacute;gicos bien situados. Y ambas muestran c&oacute;mo    se construye y reproduce la subordinaci&oacute;n femenina en sus respectivos    contextos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Segunda.    A lo largo del libro, diversos autores se&ntilde;alan la importancia de generar    estad&iacute;sticas con perspectiva de g&eacute;nero, esto es, a partir de indicadores    que no s&oacute;lo muestren la desigualdad entre los sexos en el espacio de    la salud, sino que adem&aacute;s nos permitan acercarnos a la explicaci&oacute;n    de tales fen&oacute;menos y a su transformaci&oacute;n. Son varias las voces    que a lo largo del texto expresan esta demanda. Todas coinciden en que no es    una tarea f&aacute;cil, pues implica no s&oacute;lo romper viejas inercias sino    que requiere adem&aacute;s mucha imaginaci&oacute;n. Pero como bien dicen Clara    Scherer y Francisco Cos, en su trabajo sobre la situaci&oacute;n laboral de    las mujeres y su impacto en la salud, a&uacute;n en el marco de lo que llaman    "pol&iacute;ticas heredadas" es posible identificar espacios de maniobra para    instaurar nuevas perspectivas, como la de g&eacute;nero. Por lo dem&aacute;s,    hay varios trabajos que apuntan correctamente en la direcci&oacute;n a seguir    en lo que se refiere a generaci&oacute;n de estad&iacute;sticas con perspectiva    de g&eacute;nero. Varios autores coinciden en que es imperativo trabajar para    combatir la confusi&oacute;n de que un an&aacute;lisis estad&iacute;stico con    perspectiva de g&eacute;nero es igual a un an&aacute;lisis por sexo. Como dice    Carlos Rodr&iacute;guez Ajenjo en su cap&iacute;tulo sobre salud de la infancia    y la adolescencia, el an&aacute;lisis estad&iacute;stico por sexo puede, a lo    m&aacute;s, proveernos de buenas descripciones acerca de la desigualdad entre    hombres y mujeres; pero s&oacute;lo el an&aacute;lisis estad&iacute;stico con    perspectiva de g&eacute;nero puede ayudarnos a trascender la descripci&oacute;n    para acercarnos a la explicaci&oacute;n. La generaci&oacute;n de este tipo de    estad&iacute;sticas sigue siendo una tarea pendiente. De ah&iacute; que no deba    sorprendernos que sean s&oacute;lo una minor&iacute;a los cap&iacute;tulos del    libro que utilizan estad&iacute;sticas, ya sea a partir de an&aacute;lisis secundarios,    o bien a partir de datos generados por los propios autores.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Tercera.    Una fuente de desequilibrio en el campo de la investigaci&oacute;n con perspectiva    de g&eacute;nero en el &aacute;mbito de la salud, se refiere al desigual nivel    de desarrollo conceptual (ya no estad&iacute;stico) que se ha alcanzado en las    diversas &aacute;reas dentro del discurso de la equidad de g&eacute;nero. Se    trata de un problema te&oacute;rico que actualmente demanda la atenci&oacute;n    de diversos investigadores e investigadoras en varias universidades del mundo.    Como es natural, el libro <i>G&eacute;nero y pol&iacute;tica en salud</i> no    es ajeno a este contexto. Por ejemplo, hay en el libro trabajos como el de Gloria    Careaga sobre sexualidad, o el de Gloria Elena Bernal sobre derechos sexuales    y reproductivos, que se estructuran a partir de una sofisticada conceptualizaci&oacute;n    del tema en cuesti&oacute;n, nutri&eacute;ndose siempre, claro est&aacute;,    de la perspectiva de g&eacute;nero. O tomemos tambi&eacute;n el caso de Irma    Saucedo, que en su trabajo sobre violencia de g&eacute;nero se&ntilde;ala que    dado que la dominaci&oacute;n masculina es constitutiva de nuestra sociedad    y no un mero accidente, debemos identificar los diversos espacios de desarticulaci&oacute;n    de la violencia, y no conformarnos con privilegiar s&oacute;lo aquellos de "resoluci&oacute;n"    de sus consecuencias (como las instituciones de salud). Lo que quiero observar    aqu&iacute; es que hay otras &aacute;reas de la salud, m&aacute;s all&aacute;    de la salud sexual y reproductiva, y de la violencia de g&eacute;nero, que no    necesariamente han alcanzado grados de sofisticaci&oacute;n conceptual equivalentes.    Tal es el caso, quiz&aacute;s, de la nutrici&oacute;n y el envejecimiento, por    mencionar s&oacute;lo algunos. De la lectura del libro se desprende, entonces,    que tambi&eacute;n hay una agenda pendiente en este campo.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Las ventajas    de contar con un marco conceptual suficientemente sofisticado se demuestran,    por ejemplo, en el trabajo de Hilda Reyes Zapata, quien discute el concepto    de consentimiento informado y conjuga &eacute;ste con calidad de la atenci&oacute;n    y perspectiva de g&eacute;nero. La consecuencia de este esfuerzo es que la autora    logra desarrollar indicadores concretos de estructura, proceso y resultado para    monitorear el consentimiento informado con perspectiva de g&eacute;nero. Se    trata de un trabajo realmente excelente.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Cuarta.    La lectura del libro resulta muy reveladora en cuanto a la variedad de temas    que presenta. No escapar&aacute; al lector atento que existen incluso posiciones    encontradas, debates soterrados, y pol&eacute;micas no resueltas, entre varios    de los cap&iacute;tulos del libro, lo que hace su lectura a&uacute;n m&aacute;s    interesante. Cito un ejemplo: por una parte, Mar&iacute;a Elena Castro presenta    datos sobre el patr&oacute;n diferencial de uso de drogas y alcohol entre hombres    y mujeres; por otra, Elena Azaola, en su trabajo sobre drogadicci&oacute;n entre    ni&ntilde;os y ni&ntilde;as v&iacute;ctimas de explotaci&oacute;n sexual, se&ntilde;ala    la creciente dificultad para explicar estas diferencias desde una perspectiva    de g&eacute;nero; y por otra parte, Guillermina Natera afirma lo contrario desde    el t&iacute;tulo mismo de su trabajo, que reza <i>Las diferencias en el consumo    de drogas son diferencias de g&eacute;nero y no s&oacute;lo biol&oacute;gicas</i>.    Existen, as&iacute;, entre los diversos autores del libro una variedad de posiciones    cuya identificaci&oacute;n y caracterizaci&oacute;n constituyen un aliciente    m&aacute;s para lectura.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Por otra    parte, y como lo hacen otras autoras, Elena Azaola se&ntilde;ala carencias espec&iacute;ficas    que es urgente atender: no existen en el pa&iacute;s, dice la autora, instituciones    ni programas especializados para brindar atenci&oacute;n y protecci&oacute;n    a los ni&ntilde;os v&iacute;ctimas de explotaci&oacute;n sexual.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">En otro    &aacute;mbito, Asunci&oacute;n Lara pone el &iacute;ndice en un creciente problema    dentro de la salud mental: la depresi&oacute;n. Con un adecuado manejo de la    perspectiva de g&eacute;nero la autora no s&oacute;lo documenta que la incidencia    de este padecimiento es del doble entre mujeres respecto a los hombres, sino    que adem&aacute;s identifica un conjunto de causas sociales, estructurales,    interaccionales, y de valores de g&eacute;nero, que es posible asociar a la    etiolog&iacute;a de esa enfermedad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Algo semejante    cabe decir de los trabajos de Mario Bronfman y colaboradoras, y de Laura Elena    de Caso y colaboradoras sobre ITS y SIDA. En ellos se muestra c&oacute;mo las    pr&aacute;cticas sociales de negociaci&oacute;n en el espacio &iacute;ntimo    de la sexualidad, por ser desventajosas para las mujeres, ponen a &eacute;stas    en una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad frente a los hombres.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">El trabajo    de Luz Elena Amezcua Llauger y Zeta Melva Triana Contreras, sobre g&eacute;nero    y profesionales de la salud, es tambi&eacute;n muy interesante. Adem&aacute;s    de caracterizar la doble jornada a la que est&aacute;n sujetas las mujeres profesionales    del cuidado de la salud (particularmente las m&eacute;dicas), as&iacute; como    la l&oacute;gica masculina de los turnos de trabajo a que son sometidos los    residentes, las autoras mencionan una extra&ntilde;a coincidencia que apuntan    en la direcci&oacute;n del an&aacute;lisis de g&eacute;nero: en los &uacute;ltimos    a&ntilde;os, la feminizaci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica ha    aumentado significativamente; y en esos mismos a&ntilde;os, el prestigio social    de dicha carrera ha disminuido. Como sugieren las autoras, ser&iacute;a simplista    equiparar ambos procesos; pero ser&iacute;a ingenuo pasarlos por alto.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">El libro,    pues, contiene una serie de cap&iacute;tulos bien elaborados sobre diversas    problem&aacute;ticas de salud, con un adecuado an&aacute;lisis de g&eacute;nero.    Es verdad que en el libro no hay alg&uacute;n cap&iacute;tulo sobre masculinidad    y salud, lo que impl&iacute;citamente podr&iacute;a reforzar ante el lector    desprevenido la idea de que las cuestiones de g&eacute;nero tienen que ver s&oacute;lo    o principalmente con las mujeres; pero no es menos cierto que esa omisi&oacute;n    es simplemente una consecuencia del vac&iacute;o de investigaci&oacute;n que    sigue existiendo en ese campo en este pa&iacute;s. En este sentido, cabe afirmar    que el libro es un fiel reflejo del estado de la cuesti&oacute;n en lo que se    refiere al v&iacute;nculo g&eacute;nero-salud: diversas problem&aacute;ticas    &#150;incluyendo, en los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos, presupuestos y pol&iacute;ticas    de salud&#150; exploradas mediante acercamientos diferentes (estad&iacute;sticos    o cualitativos), y con un variado nivel de desarrollo conceptual y metodol&oacute;gico;    pero en todos los casos, con una convicci&oacute;n clara respecto a la pertinencia    y la urgencia de la agenda de g&eacute;nero, y de su car&aacute;cter primordial    en la construcci&oacute;n de las ciudadan&iacute;as y de la democracia en la    que todos estamos comprometidos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">Para concluir,    quiero se&ntilde;alar dos cosas: una, que estoy seguro de que todo aquel que    lea este libro recibir&aacute; un poderoso mensaje acerca de lo que es el g&eacute;nero    en salud, as&iacute; como de lo que es el an&aacute;lisis desde esta perspectiva.    Y dos, que si bien la agenda de g&eacute;nero se abre paso por s&iacute; misma    sobre la base de sus propias razones y de la contundencia de sus evidencias,    resulta positivo que en la edici&oacute;n del libro participe la Secretar&iacute;a    de Salud y que la presentaci&oacute;n del mismo est&eacute; firmada por el propio    Secretario de Salud. No escapa a ninguno de nosotros que hay espacios y contextos,    dentro del &aacute;mbito de la salud, que siguen siendo refractarios al enfoque    de g&eacute;nero. El sello de la Secretar&iacute;a y la firma del Secretario    pueden, sin duda, contribuir a legitimar la perspectiva de g&eacute;nero en    esos &aacute;mbitos, a vencer resistencias, en una palabra: a abrir m&aacute;s    puertas. Felicidades a las compiladoras, y enhorabuena por el libro.</font></p>      ]]></body>
</article>
