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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estadísticas de mortalidad en México: muertes registradas en el año 2001]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="left"><b><font size="2">INDICADORES</font></b></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <center>       <p><font size=5><b>Estad&iacute;sticas de mortalidad en M&eacute;xico: muertes      registradas en el a&ntilde;o 2001 </b></font></p>       <p>&nbsp;</p>       <p>&nbsp;</p> </center>     <p><font size="6"><b>D</b></font>e acuerdo con las cifras del Instituto Nacional    de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI), en 2001    se registraron en M&eacute;xico 443 127 defunciones, de las cuales 2 123 corresponden    a mexicanos que resid&iacute;an en el extranjero y las que se excluyen del total    para fines del an&aacute;lisis que a continuaci&oacute;n se presenta.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c1.gif">cuadro I</a></p>     <p>De las 441 004 defunciones registradas en las 32 entidades federativas (5 521    defunciones m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior), 44.5% correspondieron a    mujeres y 55.5% a hombres. Se mantiene la tendencia decreciente de las muertes    en los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os de edad: en 2001, 96 de cada    1 000 muertes ocurrieron en esa edad, aunque conviene observar que la variaci&oacute;n    estatal va desde 150 a 60, si no se consideran aquellas entidades en donde es    alto el subregistro de muertes infantiles. Por otro lado, m&aacute;s de la mitad    de las defunciones suceden despu&eacute;s de los 68 a&ntilde;os de edad en las    mujeres y, despu&eacute;s de los 60, en los hombres. En los <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c2.gif">cuadros    II</a> y <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c3.gif">III</a> se presentan las variaciones de    la edad de muerte entre las entidades federativas. Es importante mencionar que    en algunos cuadros, adem&aacute;s de la tasa cruda de mortalidad, se incluye    la tasa estandarizada por edad. La raz&oacute;n es que esta &uacute;ltima permite    hacer comparaciones entre entidades federativas a pesar de que presentan diferente    estructura de edades en la poblaci&oacute;n. Para facilitar las comparaciones    internacionales se decidi&oacute; usar como poblaci&oacute;n est&aacute;ndar    la que recomienda la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.<sup>1</sup> (Ver    nota metodol&oacute;gica).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c4.gif">cuadro IV</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c5.gif">cuadros V</a> y <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c6.gif">VI</a>    se muestran las principales causas de mortalidad registradas en 2001 para mujeres    y hombres a escala nacional. Se repite el mismo formato que se us&oacute; para    el a&ntilde;o 2000, es decir, las principales causas se presentan en un nivel    de desagregaci&oacute;n que incluso permite asociarlas con intervenciones en    salud espec&iacute;ficas, evitando las agrupaciones en la medida de lo posible.    En este sentido, destaca la diabetes mellitus que ocupa la primera causa de    muerte en las mujeres (14%) y la segunda en los hombres (11%), seguida de la    cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica y de las enfermedades cerebrovasculares,    que en n&uacute;meros absolutos y en tasa todas aumentan. Adem&aacute;s, llama    la atenci&oacute;n que el orden se modific&oacute; ligeramente en los hombres    (<a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c6.gif">cuadro VI</a>) por la disminuci&oacute;n de las    defunciones por accidentes de tr&aacute;fico y por agresiones (homicidios).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c7.gif">cuadro VII</a></p>     <p>Los <a href="/img/revistas/spm/v44n6/html/14046c8.htm">cuadros VIII al XII</a> incluyen las    defunciones y las tasas estandarizadas, para mujeres y hombres por entidad federativa,    de algunas causas de muerte seleccionadas por su importante magnitud.</p>     <p>En los <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c13.gif">cuadros XIII</a> y <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c14.gif">XIV</a>    se presentan indicadores seleccionados sobre la calidad de la informaci&oacute;n    de la mortalidad. En la primera columna del <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c13.gif">cuadro    XIII</a> se muestra el porcentaje de muertes que ocurrieron antes del a&ntilde;o    2000, pero que fueron registradas ese a&ntilde;o y el INEGI las reporta en su    estad&iacute;stica. En el &aacute;mbito nacional se registran alrededor de 7    500 defunciones que ocurrieron en a&ntilde;os anteriores, observ&aacute;ndose    que en algunas entidades el registro extempor&aacute;neo asciende hasta 11%.<sup>2</sup></p>     <p>Tradicionalmente se ha considerado que el certificado de defunci&oacute;n debe    ser llenado por el m&eacute;dico y en M&eacute;xico 98% de ellos cumplen con    este requisito. Lo m&aacute;s recomendable es que sea el m&eacute;dico que trat&oacute;    al paciente el que extienda el certificado de defunci&oacute;n, sin embargo,    eso no sucede con la frecuencia esperada en nuestro pa&iacute;s. Si se descuentan    las defunciones que por ley deben ser certificadas por los m&eacute;dicos legistas    (defunciones por causas externas que son aproximadamente 52 mil) s&oacute;lo    32% de las defunciones son certificadas por el m&eacute;dico tratante y el resto    las certifica otro m&eacute;dico que no conoc&iacute;a a la persona que falleci&oacute;.    Cabe destacar que en el a&ntilde;o 2000 las defunciones certificadas por el    m&eacute;dico tratante ascend&iacute;an a 34% (de 131 mil baj&oacute; a 126    mil). De la misma manera se utiliza el indicador de las defunciones que sucedieron    en las unidades m&eacute;dicas, en las que se presupone que los certificados    llenados en dichos lugares son de mejor calidad (<a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c13.gif">cuadro    XIII</a>).</p>     <p>Otro criterio de calidad es la identificaci&oacute;n de las variables de la    persona que falleci&oacute;, por ejemplo, la edad o la condici&oacute;n de derechohabiencia.    En M&eacute;xico, en 2 156 defunciones de mayores de un a&ntilde;o de edad no    se especifica la edad, ni tampoco en 530 que sucedieron antes de cumplir el    a&ntilde;o de edad. Actualmente uno de cada 11 certificados no especifica la    variable derechohabiencia, sin embargo, en algunas entidades la relaci&oacute;n    asciende a uno de cada cinco.</p>     <p>La secci&oacute;n m&eacute;dica del certificado de defunci&oacute;n, y la correcta    definici&oacute;n de la causa de muerte son fundamentales. Conviene insistir    en la importancia que tiene el m&eacute;dico al momento de escribir en el certificado    de defunci&oacute;n la secuencia de los padecimientos que antecedieron a la    muerte, con el fin de que el codificador pueda aplicar las reglas de codificaci&oacute;n    y el principio general que aparece en la Clasificaci&oacute;n Internacional    de Enfermedades (CIE).</p>     <p>Desafortunadamente en nuestro pa&iacute;s todav&iacute;a existen problemas    en el llenado del certificado y sus repercusiones van en detrimento de la calidad    de las estad&iacute;sticas de mortalidad.</p>     <p>En el <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c14.gif">cuadro XIV</a> se presentan cinco indicadores    que permiten evaluar la calidad de los certificados de defunci&oacute;n, en    relaci&oacute;n con la causa b&aacute;sica de muerte.</p>     <p>Del total de defunciones 2.1% son clasificadas como Signos y S&iacute;ntomas    Mal Definidos (CIE 10 R00-99), aunque en algunas entidades ascienden a 5%. Llama    la atenci&oacute;n que, en t&eacute;rminos absolutos, las defunciones cuya causa    estuvo mal definida ascendi&oacute; de 8 551 a 9 195. Otro criterio para medir    la calidad de la causa de muerte se refiere a la precisi&oacute;n con la que    una defunci&oacute;n por causa externa puede ser clasificada como intencional    o accidental. La CIE-10 previene esta situaci&oacute;n y establece un grupo    de c&oacute;digos para "eventos de intenci&oacute;n no determinada" (Y10-Y34).    En 2001 en M&eacute;xico casi 4.5% de las 52 mil muertes por causas externas    no pueden ser clasificadas como accidentales o intencionales, y caen en este    rubro. Lo mismo sucede con las defunciones por tumores malignos de sitio no    especificado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Uno de los problemas t&iacute;picos en la certificaci&oacute;n de la muerte    consiste en referir el mecanismo de la muerte y no la causa o enfermedad que    la desencaden&oacute;. Los mejores ejemplos en este sentido son las muertes    por insuficiencia cardiaca (CIE-10 I50) que pueden tener un origen isqu&eacute;mico,    reum&aacute;tico, asociarse a una cardiopat&iacute;a hipertensiva o con una    cardiopat&iacute;a por enfermedad de Chagas; o la insuficiencia hep&aacute;tica    (CIE 10 K72) que, en su caso, puede estar relacionada con cirrosis hep&aacute;tica,    hepatitis cr&oacute;nica o, incluso, hepatoma. Las &uacute;ltimas dos columnas    del <a href="/img/revistas/spm/v44n6/14046c14.gif">cuadro XIV</a> dan cuenta de este problema    al cual se podr&iacute;an sumar la insuficiencia renal, la insuficiencia respiratoria    y la ateroesclerosis inespec&iacute;fica, entre otras. Lo parad&oacute;jico    del caso es que en aquellas entidades federativas en donde la proporci&oacute;n    de insuficiencia cardiaca es alta (Tlaxcala, Oaxaca, Puebla) la mortalidad por    cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica es baja, quedando la duda acerca de si la    baja mortalidad es real o se asocia con la mala clasificaci&oacute;n de las    defunciones.</p>     <p>En comparaci&oacute;n con las defunciones registradas en el a&ntilde;o 2000    se observan cambios en la estructura de causas y por edades, en la calidad y    en la integralidad de los datos. A&uacute;n se detectan problemas de subregistro    en algunas entidades federativas, as&iacute; como problemas en el manejo de    causas de muerte, lo que exige mantener los programas de capacitaci&oacute;n    para los m&eacute;dicos respecto al llenado del certificado defunci&oacute;n,    y con los codificadores, para aplicar las actualizaciones de la Clasificaci&oacute;n    Internacional de Enfermedades.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4">Referencias</font></p>     <p>1. World Health Organization. Age standarization of rates: A new WHO standard.    Ginebra: WHO, 2000; GPE Discusion Paper Series No.31.</p>     <p>2. Para m&aacute;s detalle de las implicaciones que tiene el registro extempor&aacute;neo    de las defunciones cf. Secretar&iacute;a de Salud. Direcci&oacute;n General    de Informaci&oacute;n y Evaluaci&oacute;n del Desempe&ntilde;o. Tendencia de    la mortalidad en M&eacute;xico 1990-2000. Muertes ocurridas <i>vs</i> muertes    registradas. En prensa.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Nota metodol&oacute;gica</b></p>     <p>Uno de los procedimientos utilizados en el c&aacute;lculo y presentaci&oacute;n    de tasas es el de estandarizaci&oacute;n. Con ello se controla el efecto de    la variaci&oacute;n en la estructura de edades de una poblaci&oacute;n, y tiene    la finalidad de elaborar indicadores resumen, comparables en diferentes contextos    o para analizar su evoluci&oacute;n en el tiempo.</p>     <p>El procedimiento de estandarizaci&oacute;n consiste en calcular una tasa resumen    a partir de la suma ponderada de las tasas observadas por grupo de edad de la    poblaci&oacute;n de estudio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los ponderadores utilizados se corresponden con los valores derivados de la    distribuci&oacute;n porcentual por grupos de edad de la poblaci&oacute;n tipo.    Dado que la selecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n tipo es arbitraria, en el    caso que nos ocupa se consider&oacute; utilizar, para efectos de comparaci&oacute;n    internacional, la estructura reportada por la Organizaci&oacute;n Mundial de    la Salud, que es el resultado de promediar las estructuras por edad de la poblaci&oacute;n    mundial esperadas para los a&ntilde;os 2000 y 2025.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v44n6/14046q1.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>* Secci&oacute;n preparada por la Direcci&oacute;n General de Informaci&oacute;n    y Evaluaci&oacute;n del Desempe&ntilde;o. Secretar&iacute;a de Salud. M&eacute;xico.</p>      ]]></body>
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