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</front><body><![CDATA[   <B><FONT SIZE=2>    <P><A NAME="titulo"></A>ACTUALIZACIONES</P> </B></FONT>    <P>&nbsp;</P> <B><FONT SIZE=5>    <P ALIGN="CENTER">Estudios epidemiol&oacute;gicos de casos y controles. Fundamento te&oacute;rico, variantes y aplicaciones </P> </B></FONT>    <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER">Eduardo Lazcano-Ponce, Dr. en C.,<SUP>(</SUP><A HREF="#nota"><SUP>1</SUP></A><SUP>)</SUP> Eduardo Salazar-Mart&iacute;nez, Dr. en C.,<SUP>(</SUP><A HREF="#nota"><SUP>1</SUP></A><SUP>)</SUP> Mauricio Hern&aacute;ndez-Avila, Ph. D.<SUP>(</SUP><A HREF="#nota"><SUP>1</SUP></A><SUP>)</P> </SUP>    <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P ALIGN="RIGHT">"<I>El objetivo principal de un estudio de casos y controles es proveer una estimaci&oacute;n v&aacute;lida y razonablemente precisa, de la fuerza de asociaci&oacute;n de una relaci&oacute;n hipot&eacute;tica causa-efecto". </P> </I>    <P ALIGN="RIGHT">Philip Cole<SUP>1</P> </SUP>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P> <B><FONT SIZE=6>    <P>L</B></FONT><SUB> </SUB>os estudios de casos y controles fueron emp&iacute;ricamente empleados por John Snow en el siglo XIX durante sus investigaciones sobre las causas de la epidemia de c&oacute;lera, cuando compar&oacute; casos y no casos en cuanto a su lugar de residencia y fuente de agua potable.<SUP>2</SUP> Este tipo de dise&ntilde;o tambi&eacute;n fue utilizado por Lane-Clayton, en 1926, en un reporte sobre factores reproductivos y c&aacute;ncer de mama.<SUP>3</SUP> Sin embargo, es hasta los a&ntilde;os cincuenta cuando se identifica como un dise&ntilde;o epidemiol&oacute;gico espec&iacute;fico, en los trabajos reportados por Cornfield,<SUP>4</SUP> y Mantel y Haenszel;<SUP>5 </SUP>estos autores proporcionaron las primeras bases metodol&oacute;gicas y estad&iacute;sticas para su aplicaci&oacute;n y an&aacute;lisis. Finalmente, en los a&ntilde;os setenta, Miettinen<SUP>6</SUP> establece la concepci&oacute;n moderna de este tipo de estudios, presentando las bases te&oacute;ricas que establecen la estrecha relaci&oacute;n que existe entre este tipo de dise&ntilde;o y los estudios tradicionales de cohorte. </P>     <P>Con estos antecedentes es posible afirmar que informaci&oacute;n derivada de diferentes estudios de casos y controles ha sido notoriamente &uacute;til para modificar pol&iacute;ticas de salud y avanzar en el conocimiento m&eacute;dico. A este respecto, los estudios de casos y controles se han empleado exitosamente para evidenciar la asociaci&oacute;n entre consumo de cigarrillos y el riesgo de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n,<SUP>7</SUP> su interacci&oacute;n con la exposici&oacute;n al asbesto con la elevada frecuencia de mesoteliomas,<SUP>7</SUP> as&iacute; como el antecedente de consumo de estr&oacute;genos (dietilestilbestrol), durante el primer trimestre del embarazo, por las madres de adolescentes en las que se identific&oacute; c&aacute;ncer de vagina.<SUP>8</SUP> Si bien se pudiera pensar que el dise&ntilde;o de cohorte conjunta los factores id&oacute;neos para la observaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica, su realizaci&oacute;n est&aacute; seriamente limitada por la ausencia de poblaciones especiales en quienes construirla y, frecuentemente, por la carencia de tiempo o recursos financieros necesarios para estudiar los grandes grupos poblacionales que se requieren para el estudio de enfermedades poco frecuentes; por esta raz&oacute;n, los estudios de casos y controles se constituyen en una alternativa costo-efectiva para identificar factores de riesgo y generar hip&oacute;tesis para estudios subsecuentes; al respecto, tiene diversas ventajas y desventajas que se resumen en el <A HREF="#qdr01">cuadro I</A>. </P>     <P><A NAME="qdr01"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr01.gif" ALT="a09qdr01.gif (73393 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>Los estudios de casos y controles representan una estrategia muestral, en la que de manera caracter&iacute;stica se selecciona a la poblaci&oacute;n en estudio con base en la presencia (caso) o ausencia (control o referente) del evento de inter&eacute;s. Es com&uacute;n que se utilicen sistemas de registro de eventos relacionados con la salud, registros de padecimientos, listados de pacientes hospitalizados, etc&eacute;tera, para identificar y seleccionar de manera costo-efectiva los casos; tambi&eacute;n, que una vez delimitada la poblaci&oacute;n fuente –definida como aquella de donde se originan los casos–, se utilice esta misma para la selecci&oacute;n de los controles; estos &uacute;ltimos deber&aacute;n representar de manera adecuada a los miembros de la poblaci&oacute;n fuente que no desarrollaron el evento en estudio. Una vez seleccionados los casos y los controles se compara la exposici&oacute;n relativa de cada grupo a diferentes variables o caracter&iacute;sticas que pueden tener relevancia para el desarrollo de la condici&oacute;n o enfermedad. </P>     <P>En teor&iacute;a, los estudios de casos y controles se basan en la identificaci&oacute;n de los casos incidentes en una determinada poblaci&oacute;n durante un periodo de observaci&oacute;n definido, tal y como se lleva a cabo en los estudios de cohorte. La diferencia estriba en que en el estudio de casos y controles se identifica la cohorte, se identifica a los casos y se obtiene una muestra representativa de los individuos en la cohorte que no desarrollaron el evento en estudio; esto &uacute;ltimo tiene el prop&oacute;sito de estimar la proporci&oacute;n de individuos expuestos y no expuestos en la cohorte o poblaci&oacute;n base, evitando de esta manera la necesidad de determinar la presencia de la exposici&oacute;n en todos los miembros de la poblaci&oacute;n o cohorte en estudio.<SUP>9</SUP> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En este sentido, la principal diferencia entre los dise&ntilde;os de cohorte y de casos y controles se encuentra en la selecci&oacute;n de los sujetos de estudio. Un estudio de cohorte selecciona sujetos a partir de la exposici&oacute;n; se parte de un grupo de individuos inicialmente exentos de la enfermedad o evento de estudio y se les sigue en el tiempo, con el fin de registrar la ocurrencia del evento. En contraste, en el estudio de casos y controles se selecciona a los sujetos de estudio en funci&oacute;n de la presencia o ausencia de la enfermedad o evento en estudio. Esto es lo que constituye el paradigma de este tipo de dise&ntilde;os, y repercute ampliamente en su interpretaci&oacute;n, aplicaci&oacute;n y principales limitantes. </P>     <P>En los estudios de cohorte se comparan dos o m&aacute;s grupos de exposici&oacute;n y se estima la posibilidad o riesgo de tener el evento o enfermedad en funci&oacute;n de la condici&oacute;n o exposici&oacute;n estudiada, es decir, se parte de la causa al efecto. A diferencia de los estudios de casos y controles, en los que se compara un grupo de sujetos con el evento en estudio y un grupo control o referente (sin el evento en estudio) y, posteriormente, se estiman en estos grupos las diferencias en la exposici&oacute;n (<A HREF="#fig01">figura 1</A>); consecuentemente, en este tipo de estudios se parte del efecto en busca de la posible causa, por lo que se considera que no cuentan con una relaci&oacute;n de causa-efecto correcta y, por esta raz&oacute;n, pueden ser susceptibles a diferentes errores o sesgos en su interpretaci&oacute;n. Otra limitaci&oacute;n de estos estudios es que, en general, no se pueden estimar de manera directa las medidas de incidencia o prevalencia que tradicionalmente se obtienen en los estudios de cohorte o transversales. </P>     <P><A NAME="fig01"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09fig01.gif" ALT="a09fig01.gif (27182 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>En los estudios de casos y controles s&oacute;lo es posible estimar seudotasas, conocidas como momios, mismas que indican la frecuencia relativa de la exposici&oacute;n o condici&oacute;n en estudio entre los casos y los controles; la seudotasa de exposici&oacute;n en los casos se estima dividiendo los casos expuestos sobre los no expuestos; de manera similar, la seudotasa de exposici&oacute;n en los controles se estima dividiendo los controles expuestos entre los no expuestos, el cociente de estas seudotasas se conoce como la raz&oacute;n de momios (RM) o momios relativos. La raz&oacute;n de momios bajo ciertas suposiciones que se detallan m&aacute;s adelante, puede ser un estimador no sesgado de la raz&oacute;n de tasas de incidencia o del riesgo relativo –la medida de asociaci&oacute;n que tradicionalmente se deriva de los estudios de cohorte y que se utiliza para valorar la asociaci&oacute;n entre una exposici&oacute;n y un evento en este tipo de estudios. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Estimaci&oacute;n del riesgo relativo y fuente de obtenci&oacute;n de casos </P> </FONT>    <P>Actualmente se reconoce que la raz&oacute;n de tasas de incidencia es la mejor medida de riesgo, esto es, la probabilidad de sufrir un evento; y que la raz&oacute;n de incidencia acumulada es una buena medida para conocer en t&eacute;rminos "relativos" lo que aumenta o disminuye dicho riesgo en presencia o ausencia de cierta exposici&oacute;n o condici&oacute;n. Sin embargo, con fines de reconocimiento de causas, resulta de suma importancia pr&aacute;ctica la estimaci&oacute;n de la raz&oacute;n de momios que se obtiene en los estudios de casos y controles, que en circunstancias espec&iacute;ficas se considera como un buen estimador del riesgo relativo (RR). Los estudios de casos y controles se pueden conceptualizar como una estrategia metodol&oacute;gica para estudiar una cohorte; dentro de este contexto pueden existir diferentes alternativas para la selecci&oacute;n de los casos. La situaci&oacute;n ideal es la que m&aacute;s se acerca a la cohorte, siguiendo el paradigma de los estudios longitudinales; en este sentido, se recomienda seleccionar a los casos conforme se diagnostican y aparecen en el sistema de registro utilizado, es decir, la poblaci&oacute;n de casos queda compuesta principalmente por casos incidentes o casos nuevos de diagn&oacute;stico reciente. As&iacute;, en el extremo opuesto del paradigma, lo que se podr&iacute;a considerar como menos recomendable es seleccionar a los casos existentes en un punto en el tiempo, es decir, a los casos prevalentes o casos sobrevivientes al momento de iniciar el estudio. A continuaci&oacute;n se describen algunas de las diferentes opciones en la selecci&oacute;n de casos. </P> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Utilizaci&oacute;n de casos incidentes con periodos de exposici&oacute;n o latencia prolongados. </I>La raz&oacute;n de momios tiende a parecerse al RR cuando los casos del estudio son incidentes y la exposici&oacute;n que la precede es de larga duraci&oacute;n. Este tipo de casos tiene tres ventajas en comparaci&oacute;n con los casos prevalentes: a) se puede disminuir el sesgo de memoria porque el sujeto puede recordar mejor la experiencia pasada por ser m&aacute;s reciente; b) adem&aacute;s, la supervivencia no est&aacute; condicionada por los factores de riesgo como pudiera ocurrir en los casos prevalentes, y c) es menos probable que el estatus de enfermedad pueda modificar la exposici&oacute;n que se est&aacute; estudiando; por ejemplo, asociaci&oacute;n entre infecci&oacute;n por virus de papiloma humano y c&aacute;ncer cervical.<SUP>10</SUP> </P> <I>    <P>Utilizaci&oacute;n de casos prevalentes con periodos de exposici&oacute;n prolongados. </I>La raz&oacute;n de momios se parece al riesgo relativo si, a pesar de utilizar casos prevalentes, el periodo de exposici&oacute;n es muy largo y la enfermedad no afecta el estado de exposici&oacute;n. Los casos prevalentes pueden ser incluidos especialmente cuando no se dispone de casos nuevos porque la enfermedad es muy rara y tiene baja letalidad, y cuando la exposici&oacute;n no modifica el curso cl&iacute;nico (sobrevida) de la enfermedad, como es el caso de enfermedades de predisposici&oacute;n gen&eacute;tica. Ejemplo, gen BC y c&aacute;ncer de mama.<SUP>11</SUP> </P> <I>    <P>Utilizaci&oacute;n de casos incidentes y periodos de exposici&oacute;n muy cortos. </I>La raz&oacute;n de momios es similar al riesgo relativo cuando el periodo de riesgo es muy corto, y se utilizan casos incidentes. Ejemplo, un brote de intoxicaci&oacute;n alimentaria.<SUP>12</SUP> </P> <I>    <P>Utilizaci&oacute;n de casos prevalentes. </I>La raz&oacute;n de momios se aproxima al riesgo relativo cuando la prevalencia de casos es muy peque&ntilde;a, s&oacute;lo si el evento resultado no est&aacute; relacionado con la sobrevida antes de la selecci&oacute;n, condici&oacute;n o exposici&oacute;n, y si la enfermedad no afecta el estado de exposici&oacute;n. Ejemplo, mesotelioma y exposici&oacute;n al asbesto.<SUP>13</SUP> </P> <I>    <P>Utilizaci&oacute;n de casos o controles fallecidos. </I>La inclusi&oacute;n de sujetos muertos s&oacute;lo se justifica en algunas exposiciones que se puedan cuantificar mediante el uso de fuentes secundarias de datos de alta calidad, como pudiera tratarse de historias cl&iacute;nicas o registros de fuentes de informaci&oacute;n ocupacional. En este caso, como no est&aacute;n siendo estudiados factores pron&oacute;sticos y de sobrevida –como pudiera ser un objetivo de un estudio de cohorte–, si el individuo est&aacute; vivo o muerto carece de relevancia. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Selecci&oacute;n de los controles </P> </FONT>    <P>El grupo control o referente se utiliza fundamentalmente para estimar la proporci&oacute;n de individuos expuestos y no expuestos en la poblaci&oacute;n base que da origen a los casos. Por esta raz&oacute;n, los procedimientos para la selecci&oacute;n de los controles quedar&aacute;n definidos en la medida que se expliciten claramente los criterios de selecci&oacute;n de los casos, as&iacute; como de la poblaci&oacute;n de donde se originan &eacute;stos. Generalmente, el grupo control m&aacute;s apropiado corresponde a la subpoblaci&oacute;n de individuos que est&aacute; en riesgo de desarrollar el evento en estudio y de los cuales se puede asegurar, con relativa certeza, que en el caso te&oacute;rico de que desarrollaran el evento o enfermedad en estudio quedar&iacute;an incluidos, dentro de la poblaci&oacute;n en estudio, en el grupo de casos. </P>     <P>Cuando los casos se obtienen de una poblaci&oacute;n claramente definida en tiempo, espacio y lugar, y &eacute;stos constituyen un censo de los eventos en estudio o una muestra representativa de los mismos, la selecci&oacute;n de controles se puede realizar mediante un muestreo aleatorio simple de la poblaci&oacute;n base. En este caso, la selecci&oacute;n es un simple procedimiento t&eacute;cnico que no introduce ning&uacute;n sesgo m&aacute;s all&aacute; de los errores muestrales que pudieran existir al utilizar la totalidad de la base poblacional como marco muestral para la selecci&oacute;n de los controles. Como ejemplo de esta situaci&oacute;n podemos citar el estudio realizado en la ciudad de M&eacute;xico por Romieu y colaboradores.<SUP>14</SUP> En el mencionado estudio, los autores conformaron el grupo de casos con una muestra representativa de los casos de c&aacute;ncer de mama diagnosticados en la ciudad de M&eacute;xico durante 1990 a 1992. Para la selecci&oacute;n del grupo control seleccionaron una muestra representativa de las mujeres residentes en la ciudad de M&eacute;xico durante el mismo periodo en el que se seleccionaron los casos. La suposici&oacute;n en lo que se refiere al grupo control es que, en caso de que las mujeres seleccionadas en este grupo hubiesen sido diagnosticadas con c&aacute;ncer de mama, &eacute;stas habr&iacute;an sido detectadas y podr&iacute;an haber sido estudiadas como casos. Si esta suposici&oacute;n se cumple, podemos entonces afirmar que el grupo control seleccionado representa adecuadamente a la poblaci&oacute;n base y puede ser utilizado para hacer inferencias v&aacute;lidas sobre la proporci&oacute;n relativa de sujetos expuestos y no expuestos en la poblaci&oacute;n base que dio origen a los casos. </P>     <P>En otro estudio, tambi&eacute;n realizado en la ciudad de M&eacute;xico, P&eacute;rez-Padilla y colaboradores<SUP>15</SUP> reportaron resultados sobre los factores de riesgo para enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC). Los casos en este estudio fueron definidos como mujeres con diagn&oacute;stico reciente de EPOC, que acuden para atenci&oacute;n m&eacute;dica al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). Puesto que el INER es un centro nacional de referencia para padecimientos pulmonares en M&eacute;xico, la poblaci&oacute;n que acude a este centro hospitalario en busca de atenci&oacute;n m&eacute;dica no est&aacute; bien caracterizada, raz&oacute;n por la cual los autores no lograron definir una poblaci&oacute;n base en tiempo, espacio y lugar, que les permitiera realizar directamente la selecci&oacute;n de los controles. Para superar este problema los autores eligieron como controles a otros pacientes que acuden al INER en busca de atenci&oacute;n m&eacute;dica, pero por otros padecimientos no relacionados con el EPOC. En este caso, la suposici&oacute;n de que el grupo control representa adecuadamente la base de donde se originaron los casos de EPOC, se cumple siempre y cuando se pueda suponer que, en caso hipot&eacute;tico de haber desarrollado EPOC, en lugar del padecimiento que los llev&oacute; al INER, los controles tambi&eacute;n habr&iacute;an acudido al INER y habr&iacute;an sido incluidos en la lista de casos. En la medida en que esta suposici&oacute;n se cumpla, el grupo control ser&aacute; adecuado para estimar la proporci&oacute;n de expuestos y no expuestos en la poblaci&oacute;n base que dio origen a los casos. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por lo tanto, las consideraciones b&aacute;sicas para la selecci&oacute;n de los controles incluyen: </P>     <P>1. Los controles deben ser seleccionados de la misma base poblacional (de la cohorte imaginaria) de donde se originaron los casos. Operacionalmente este &uacute;ltimo concepto quiere decir que en el supuesto de que el control desarrollara la enfermedad o evento en estudio, &eacute;ste necesariamente tendr&iacute;a que aparecer en la lista de casos. </P>     <P>2. Los controles deben ser seleccionados independientemente de su condici&oacute;n de expuestos o no expuestos para garantizar que representen adecuadamente a la poblaci&oacute;n base. Esto &uacute;ltimo se logra siempre y cuando la condici&oacute;n de exposici&oacute;n no determine la posibilidad de que un individuo sea o no incluido en el estudio como control, lo que implica que las fracciones muestrales para los controles expuestos y no expuestos, aunque la mayor parte de las veces desconocidas por el investigador, deben ser las mismas. En la medida en que &eacute;stas difieran, se introducir&aacute; un sesgo de selecci&oacute;n y se comprometer&aacute; la validez interna de la investigaci&oacute;n. </P>     <P>3. La probabilidad de selecci&oacute;n para los controles debe ser proporcional al tiempo que el sujeto permaneci&oacute; elegible para desarrollar el evento o enfermedad en estudio. As&iacute;, un individuo que migr&oacute; o que falleci&oacute; durante el estudio dejar&aacute; de ser elegible como control. Una manera de operacionalizar este concepto es seleccionando un control del grupo de individuos elegibles cada vez que se detecta o selecciona un caso; esto se conoce como selecci&oacute;n por grupo en riesgo. En teor&iacute;a, utilizando este esquema de selecci&oacute;n se asegura que los controles est&aacute;n en riesgo de desarrollar el evento en el momento en que son seleccionados. Este esquema tambi&eacute;n indica que un sujeto seleccionado como control en una etapa temprana del estudio, podr&iacute;a tambi&eacute;n ser seleccionado como caso en etapas posteriores del estudio. </P>     <P>4. En la selecci&oacute;n de los controles se debe evitar, en la medida de lo posible, los factores de confusi&oacute;n. Se espera que el grupo control sea similar al grupo de casos en lo que se refiere a otras variables que pudieran ser factores de riesgo para el desarrollo del evento y al mismo tiempo estar asociados con la exposici&oacute;n. Una estrategia frecuentemente utilizada para lograr este requisito es el pareamiento o igualaci&oacute;n de atributos. Este esquema de selecci&oacute;n implica un segundo requisito de elegibilidad para el control. Por ejemplo, si al seleccionar el control se decidiera parear por edad y g&eacute;nero, adem&aacute;s de cumplir el criterio de estar en riesgo deber&aacute; cumplir el criterio de ser del mismo g&eacute;nero y grupo de edad. </P>     <P>5. La medici&oacute;n de variables debe ser comparable entre los casos y los controles. Todos los procedimientos para medir la exposici&oacute;n o los factores de confusi&oacute;n potenciales deben ser aplicados, reportados y registrados de la misma manera en casos y controles. </P>     <P>En este contexto, existen diferentes posibilidades y fuentes de obtenci&oacute;n de controles, a saber: </P> <I>    <P>Con base poblacional. </I>Si los casos representan una muestra de todos los casos que ocurren en una poblaci&oacute;n identificada y definida claramente en tiempo y espacio, y los controles se muestrean directamente de esta misma poblaci&oacute;n, los controles son definidos como base poblacional. Este tipo de controles son m&aacute;s factibles de utilizar cuando se toman casos de registros poblacionales o se cuenta con los suficientes recursos para obtenerlos directamente, como se ejemplifica en el <A HREF="#qdr02">cuadro II</A>. </P>     <P><A NAME="qdr02"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr02.gif" ALT="a09qdr02.gif (41469 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P> <I>    <P>Controles vecindarios. </I>Este tipo de controles puede ser utilizado cuando los investigadores deciden comparar los casos pareando con sus respectivos controles vecindarios. Es decir, despu&eacute;s de que se identifica un caso, se seleccionan al azar uno o m&aacute;s controles que viven en la misma zona de residencia que los casos. Este tipo de controles puede generar sesgos de selecci&oacute;n, ya que no siempre se puede asumir que son una fuente confiable de representaci&oacute;n de la base poblacional de donde se originaron los casos. </P> <I>    <P>Controles hospitalarios. </I>Son sujetos que acuden al mismo hospital donde se realiz&oacute; la selecci&oacute;n de los casos, pero acuden a este sitio por un padecimiento diferente. La principal limitaci&oacute;n de este grupo control es que puede existir una relaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n en estudio y la causa de demanda de atenci&oacute;n. Es decir, en este tipo de controles los investigadores raramente pueden estar seguros de que la exposici&oacute;n no est&aacute; relacionada con la enfermedad o el motivo de hospitalizaci&oacute;n. Por ello se necesita utilizar una variedad de diagn&oacute;sticos posibles cuando se decide utilizar este tipo de controles, esto con el fin de eliminar sesgos de selecci&oacute;n ocasionados al atenuar los efectos de incluir un grupo diagn&oacute;stico espec&iacute;fico que puede estar relacionado con la exposici&oacute;n en estudio. Es decir, es probable que al padecer alg&uacute;n tipo de enfermedad difieran de los individuos sanos en una serie de factores que tienen relaci&oacute;n con el proceso de enfermar, como pueden ser mayor prevalencia en el consumo de tabaco, alcohol o deficientes h&aacute;bitos diet&eacute;ticos, y estos factores pueden estar relacionados directa o indirectamente con la exposici&oacute;n en estudio. </P> <I>    <P>Controles seleccionados aleatoriamente de n&uacute;meros telef&oacute;nicos. </I>Frecuentemente utilizado en pa&iacute;ses desarrollados, es un muestreo de viviendas basado en una selecci&oacute;n aleatoria del listado de n&uacute;meros telef&oacute;nicos de un &aacute;rea geopol&iacute;tica. Cuenta con diversas limitaciones que incluyen la probabilidad diversa de contactar los sujetos elegibles, porque en las viviendas var&iacute;a el n&uacute;mero de personas que residen en la misma y es variable la cantidad de tiempo para que alg&uacute;n sujeto est&eacute; en casa. Otras limitaciones importantes son la cantidad de tiempo invertido para contactar a la poblaci&oacute;n objetivo, que puede requerir adicionalmente de varias llamadas, as&iacute; como la inclusi&oacute;n de n&uacute;meros no residenciales que puede afectar la tasa de respuesta. La existencia de diversos n&uacute;meros telef&oacute;nicos en una misma casa y que utilicen contestadoras autom&aacute;ticas plantea problemas adicionales. En nuestro pa&iacute;s la limitante m&aacute;s importante es el gran n&uacute;mero de viviendas sin tel&eacute;fono. </P> <I>    <P>Controles con otras enfermedades de un registro poblacional. </I>Para la obtenci&oacute;n de este tipo de controles se pueden utilizar registros de base poblacional como los registros de tumores, de sistemas de vigilancia epidemiol&oacute;gica o de estad&iacute;sticas vitales (fallecidos), de hospitales, de centros de atenci&oacute;n primaria, de empresas y compa&ntilde;&iacute;as de seguros, entre otros. La ventaja es la procedencia de una misma base poblacional, pero se debe tener cuidado para excluir algunos diagn&oacute;sticos que puedan estar relacionados con la exposici&oacute;n. </P> <I>    <P>Controles de amigos o familiares. </I>Son personas relacionadas con los casos. Este grupo presenta la ventaja de reducir los costos y tienen una elevada probabilidad de que provengan de una misma base poblacional que los casos. Sin embargo, su principal inconveniente es el potencial riesgo de sobrepareamiento por algunos factores de exposici&oacute;n, dado que algunos h&aacute;bitos de vida son compartidos, por lo que frecuentemente puede estar subestimado el posible efecto. Sin embargo, para trabajos en los que se estudian factores gen&eacute;ticos pueden constituir un buen grupo control. </P> <I>    <P>Controles obtenidos del registro de mortalidad. </I>En este caso los controles no son seleccionados directamente de la base poblacional, que necesariamente son personas vivas, pero siendo otro tipo de muertes que se presentan en la base poblacional, este tipo de controles pueden ser &uacute;tiles si la distribuci&oacute;n de la exposici&oacute;n entre los grupos es similar a la de la poblaci&oacute;n fuente. Consecuentemente, este tipo de controles debe restringirse a las categor&iacute;as de muerte que no est&aacute;n relacionadas con la exposici&oacute;n. Como hab&iacute;a sido se&ntilde;alado previamente, estos controles son &uacute;tiles cuando se ponen en pr&aacute;ctica estudios de mortalidad proporcional. </P> <I>    <P>Uso de controles del mismo tipo o controles de diferentes tipos. </I>M&uacute;ltiples controles de una misma base poblacional, tales como dos o m&aacute;s controles por cada caso, se pueden utilizar para incrementar el poder de estudio. Sin embargo, se acepta que se gana incremento en el poder solamente hasta un &iacute;ndice de un caso por cada cuatro controles.<SUP>17</SUP> Otra posible situaci&oacute;n es la de utilizar <I>m&uacute;ltiples controles de diferentes tipos</I>. Se puede uno encontrar frecuentemente con la disyuntiva de que la exposici&oacute;n de los controles hospitalarios usados en el estudio no representa la exposici&oacute;n "esperada" para personas no enfermas. En este caso, se puede elegir utilizar un grupo adicional de controles vecindarios o poblacionales, en espera de que los resultados obtenidos cuando los casos se comparan con controles hospitalarios sean similares a los resultados obtenidos cuando se comparan con otro tipo de controles. El problema es que si los hallazgos difieren, la raz&oacute;n de la discrepancia no se puede identificar f&aacute;cilmente. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">M&eacute;todos en la selecci&oacute;n de casos y controles </P> </FONT><I>    <P>Pareamiento. </I>Es la selecci&oacute;n de controles en funci&oacute;n de una o varias caracter&iacute;sticas comunes a los casos, como el sexo, la edad y la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica, entre otras. Tiene como ventajas aumentar la eficiencia estad&iacute;stica, y disminuir el sesgo asociado a factores de confusi&oacute;n conocidos. Puede asegurar la homogeneidad por edad y sexo, y facilitar la comparaci&oacute;n de casos y controles en presencia de exposiciones que var&iacute;an con el tiempo. Dentro de las ventajas pr&aacute;cticas se encuentra la mayor facilidad de identificar a los controles. Asimismo, existen dos tipos fundamentales de pareamiento: individual o grupal (pareamiento por grupos de frecuencia). Esta estrategia facilita la detecci&oacute;n de una interacci&oacute;n entre la exposici&oacute;n y el factor por el que se parea, siempre que &eacute;ste tenga un gran efecto sobre el riesgo de padecer la enfermedad y sea poco frecuente en la poblaci&oacute;n. </P>     <P>Dentro de las desventajas de parear en un estudio de casos y controles se encuentra la de no poder analizar el posible efecto de riesgo de una variable de pareamiento, porque, por definici&oacute;n, son iguales para casos y controles. Asimismo, otra posible desventaja es la de sobrepareamiento, que consiste en reducci&oacute;n de la eficiencia del estudio, y se genera porque se parea por una variable que es una condici&oacute;n intermedia en el camino causal entre exposici&oacute;n y enfermedad. </P>     <P>Es necesario destacar que los controles brindan informaci&oacute;n acerca de la distribuci&oacute;n de la exposici&oacute;n en la cohorte de donde se originan los casos, y la exposici&oacute;n del control es relevante s&oacute;lo para el d&iacute;a en que se haga un muestreo. Sin embargo, podemos afirmar que, en relaci&oacute;n con la medici&oacute;n de la exposici&oacute;n, este tipo de estudio puede ser evaluado en forma retrospectiva o prospectiva. En forma retrospectiva, cuando los casos y controles son identificados en el presente y los factores de riesgo son determinados de la historia de los sujetos bajo estudio (historias cl&iacute;nicas o entrevistas para cuantificar eventos pasados). </P>     <P>En casos especiales, este dise&ntilde;o de estudio puede ser prospectivo; por ejemplo, cuando los casos y controles potenciales fueron identificados en el pasado y la exposici&oacute;n se determina posteriormente (utilizando, por ejemplo, un banco de sueros). Finalmente, si ambos, el evento resultado y los factores de exposici&oacute;n, son determinados al mismo tiempo, y los investigadores no conocen la condici&oacute;n de caso o no caso, se puede considerar como un estudio transversal. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Variantes del dise&ntilde;o de casos y controles </P> </FONT>    <P>Los casos como los controles, en teor&iacute;a, deben tener caracter&iacute;sticas de representatividad, simultaneidad y homogeneidad. Representatividad significa que los casos deben representar a todos los casos existentes en un tiempo determinado, y que los sujetos que se seleccionen como controles debieran representar en el estudio a los sujetos que se pueden convertir en casos, y proceder de la misma base poblacional. Asimismo, simultaneidad significa que los controles deben obtenerse en el mismo tiempo de donde surgieron los casos. Finalmente, homogeneidad significa que los controles se deben obtener de la misma cohorte de donde surgieron los casos e independientemente de la exposici&oacute;n bajo estudio. </P>     <P>Estas tres caracter&iacute;sticas se describen en el <A HREF="#qdr03">cuadro III</A>, donde se observan las limitaciones inherentes que por definici&oacute;n tienen las diversas variantes de dise&ntilde;os de casos y controles, y donde cualquier factor que se aleje de estos principios producir&aacute; que la medida de efecto –RM– se sobre o subestime, afectando la validez del estudio. </P>     <P><A NAME="qdr03"></A></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr03.gif" ALT="a09qdr03.gif (27891 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha avanzado considerablemente sobre los aspectos metodol&oacute;gicos de los estudios de casos y controles; en particular se ha conceptualizado m&aacute;s claramente la estrecha relaci&oacute;n que existe entre estos estudios y los de cohorte, lo que ha permitido el desarrollo de esquemas de muestreo del tipo de casos y controles, con el fin de reducir los costos que implica la realizaci&oacute;n de los grandes estudios de cohorte. Recientemente se han propuesto y formalizado, desde el punto de vista estad&iacute;stico, variantes que inciden sobre la selecci&oacute;n de los casos o la definici&oacute;n del grupo control; a continuaci&oacute;n se describen las m&aacute;s utilizadas. </P>     <P>• <I>Estudios caso-cohorte</I>. En esta variante, la definici&oacute;n de casos y controles se encuentra anidada en una cohorte fija, bien definida en tiempo, espacio y lugar, en la cual existe el inter&eacute;s de estimar la raz&oacute;n de incidencia acumulada y es razonable asumir que todos los miembros de la cohorte tendr&aacute;n el mismo tiempo de seguimiento. Para realizar un estudio de caso-cohorte se requiere llevar a cabo los pasos que se describen en la <A HREF="#fig02">figura 2</A>. En un primer tiempo se define la cohorte o poblaci&oacute;n en estudio; en un segundo paso se selecciona el grupo control que se utilizar&aacute; para estimar la proporci&oacute;n de individuos expuestos y no expuestos que se encuentran en riesgo de desarrollar el evento al inicio del estudio y, posteriormente, se realiza el seguimiento de la cohorte, con el fin de detectar los eventos (casos incidentes) que se desarrollan a lo largo del tiempo y caracterizarlos en t&eacute;rminos de su pertenencia al grupo expuesto o no expuesto. Es evidente que al usar este tipo de selecci&oacute;n, un sujeto inicialmente identificado como control podr&iacute;a desarrollar el evento de inter&eacute;s durante el seguimiento y ser seleccionado como caso. Esta &uacute;ltima situaci&oacute;n, cuando ocurre con frecuencia, puede convertirse en una limitante importante y comprometer el poder estad&iacute;stico del estudio. Por esta raz&oacute;n este tipo de estrategia se recomienda para el estudio de enfermedades poco frecuentes, en cohortes fijas, claramente definidas, donde la determinaci&oacute;n de la exposici&oacute;n en todos los miembros de la cohorte resultar&iacute;a muy costosa (<A HREF="#qdr04">cuadro IV</A>). </P>     <P><A NAME="fig02"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09fig02.gif" ALT="a09fig02.gif (29984 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><A NAME="qdr04"></A></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr04.gif" ALT="a09qdr04.gif (41140 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>• <I>Estudios de casos y controles anidado o de grupo de riesgo</I>. En esta variante se utiliza un esquema de muestreo conocido como de grupo de riesgo, ya que la elegibilidad de un individuo como control depende de que &eacute;ste se encuentre en riesgo, es decir, sea miembro de la cohorte en el momento en que se selecciona o identifica el caso. Los casos y el conjunto de individuos en riesgo que no desarrollaron el evento constituyen el grupo de riesgo. En esta variante de casos y controles es frecuente asumir que la selecci&oacute;n de los casos y controles se realiza anidada dentro de una cohorte din&aacute;mica, donde los sujetos de estudio permanecen en la cohorte durante tiempos variables y en los que la exposici&oacute;n puede tomar valores diferentes en el tiempo. Para realizar un estudio de casos y controles anidado se requiere llevar a cabo los pasos que se describen en la <A HREF="#fig03">figura 3</A>. En un primer tiempo se define de manera conceptual la cohorte o poblaci&oacute;n en estudio; se realiza el seguimiento de la misma con el fin de detectar los eventos que ocurren (casos incidentes) a lo largo del tiempo, y cada vez que se selecciona o se identifica un caso se selecciona uno o varios controles de la poblaci&oacute;n que en ese momento particular se encontraba en riesgo de desarrollar el evento en estudio. Es evidente que al usar este tipo de selecci&oacute;n, un sujeto inicialmente identificado como control podr&iacute;a desarrollar el evento de inter&eacute;s durante el seguimiento y posteriormente ser seleccionado como caso. Esta situaci&oacute;n en general ocurre con poca frecuencia. Sin embargo, en ese dise&ntilde;o en particular podr&iacute;a ocurrir que un individuo fuera inicialmente seleccionado como control y posteriormente como caso. Esta situaci&oacute;n no es fuente de error o de sesgo, ya que en los estudios de cohorte un mismo individuo puede contribuir tanto al numerador como al denominador y esta misma situaci&oacute;n se mantiene en este tipo de estrategia. El dise&ntilde;o de casos y controles anidado, o de grupo de riesgo, se recomienda para el estudio de enfermedades poco frecuentes, en cohortes din&aacute;micas en las que la determinaci&oacute;n de la exposici&oacute;n y sus cambios en el tiempo, en todos los miembros de la cohorte, resultar&iacute;a muy costosa (<A HREF="#qdr05">cuadros V</A> y <A HREF="#qdr06">VI</A>).<SUP>19,20</SUP> </P>     <P><A NAME="fig03"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09fig03.gif" ALT="a09fig03.gif (57547 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><A NAME="qdr05"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr05.gif" ALT="a09qdr05.gif (32741 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><A NAME="qdr06"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr06.gif" ALT="a09qdr06.gif (73443 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>• <I>Estudios de caso-caso. </I>Este tipo de dise&ntilde;o es una manera cient&iacute;fica de cuestionar y responder la pregunta ¿estuvo el sujeto haciendo algo inusual justo antes del inicio de la enfermedad o evento de estudio? Para responder esta pregunta, se necesita hacer la comparaci&oacute;n entre el mismo individuo, esto es, en este dise&ntilde;o se compara la exposici&oacute;n a ciertos agentes durante el intervalo en que el evento no ha ocurrido (periodo de control), con la exposici&oacute;n durante el intervalo en que el evento ocurre (periodo de riesgo). En realidad este tipo de dise&ntilde;o se puede conceptualizar como un estudio de casos y controles pareado, en donde cada uno de los individuos sirve como su propio control.<SUP>21</SUP> Pueden existir diversos eventos de exposici&oacute;n tambi&eacute;n conocidos como periodo de efecto de la exposici&oacute;n, que constituyen la fase de alteraci&oacute;n de riesgo en una poblaci&oacute;n, y que es la diferencia entre el tiempo m&iacute;nimo transcurrido antes del impacto o evento y el tiempo m&aacute;ximo remanente. En esta variante de estudios de casos y controles, la longitud del periodo de efecto y su periodo de riesgo puede ser decidida emp&iacute;ricamente. Sin embargo, este periodo es cr&iacute;tico, porque la sobre o subestimaci&oacute;n de la duraci&oacute;n puede diluir la posible asociaci&oacute;n. Un ejemplo de este tipo de dise&ntilde;o<SUP>22</SUP> se presenta en el <A HREF="#qdr07">cuadro VII</A> y <A HREF="#fig04">figura 4</A>. Para el an&aacute;lisis se utiliza el mismo m&eacute;todo de un estudio de casos y controles pareado, pero en lugar de caso se utiliza el periodo de riesgo en comparaci&oacute;n con el periodo control. Asimismo, los datos tambi&eacute;n se pueden analizar utilizando unidades tiempo-persona. </P>     <P><A NAME="qdr07"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr07.gif" ALT="a09qdr07.gif (47503 bytes)"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><A NAME="fig04"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09fig04.gif" ALT="a09fig04.gif (37794 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P> <I>    <P>• Estudios de mortalidad proporcional. </I>Los casos son definidos como aquellas muertes que ocurren de una fuente poblacional, mientras que los controles no son seleccionados directamente de personas vivas de esta fuente poblacional, sino que son obtenidos de otros tipos de muerte que ocurren en la poblaci&oacute;n base. Rothman<SUP>23</SUP> establece que este tipo de controles son aceptables s&oacute;lo si la distribuci&oacute;n de la exposici&oacute;n entre los grupos es similar a la que presenta la base poblacional. Consecuentemente, la serie seleccionada como control se deber&aacute; restringir a las categor&iacute;as de muerte que no est&aacute;n relacionadas con la exposici&oacute;n. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Sesgos </P> </FONT>    <P>El hecho de que casos y controles se seleccionen utilizando diferentes esquemas y que la informaci&oacute;n se obtenga en la mayor&iacute;a de las veces de forma retrospectiva, es decir, una vez que ocurri&oacute; el evento, hace que este tipo de estudios sean m&aacute;s vulnerables al efecto de diferentes sesgos. La caracter&iacute;stica que diferencia a los sesgos de los errores aleatorios es que los primeros se refieren a errores que ocurren de diferente manera entre los casos y los controles, lo que hace imposible distinguir entre diferencias reales que pudieran ser atribuidas a la exposici&oacute;n y diferencias espurias, atribuibles a errores metodol&oacute;gicos. En esta secci&oacute;n haremos una breve revisi&oacute;n de los sesgos que se presentan con mayor frecuencia en los estudios de casos y controles. </P> <I>    <P>Sesgos de selecci&oacute;n. </I>Puesto que en los estudios de casos y controles se selecciona a los participantes sobre la base de la ocurrencia del evento, este tipo de estudio epidemiol&oacute;gico es particularmente vulnerable a los sesgos de selecci&oacute;n, por esta raz&oacute;n es recomendable trabajar con casos incidentes y evitar que la exposici&oacute;n o variables asociadas a &eacute;sta determinen o condicionen la participaci&oacute;n en el estudio, ya sea como caso o como control. Como ejemplo de este tipo de sesgo se puede citar el estudio que report&oacute; la asociaci&oacute;n entre uso de estr&oacute;genos de remplazo y aumento en la frecuencia de c&aacute;ncer endometrial. El sesgo de selecci&oacute;n en el mencionado estudio se origin&oacute; del hecho de que las mujeres que recib&iacute;an estr&oacute;genos de remplazo tambi&eacute;n estaban sujetas a una vigilancia m&eacute;dica m&aacute;s estrecha, lo que produc&iacute;a que el diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer endometrial se realizara con mayor frecuencia en este grupo, en comparaci&oacute;n con el grupo que no recib&iacute;a estr&oacute;genos.<SUP>24 </SUP>Como resultado de este sobrediagn&oacute;stico en el grupo que era usuario de estr&oacute;genos, se obtuvo una selecci&oacute;n preferencial de los casos de c&aacute;ncer endometrial expuestos a hormonales de remplazo, lo que condicion&oacute; una sobrestimaci&oacute;n de la asociaci&oacute;n real entre la exposici&oacute;n y la enfermedad. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los estudios de casos y controles que se basan en poblaciones hospitalarias, pueden tambi&eacute;n estar sujetos a sesgos de selecci&oacute;n con relativa frecuencia. Esto ocurre cuando se selecciona como control otro grupo de padecimientos. Si la exposici&oacute;n en estudio se encuentra asociada con el grupo de padecimientos seleccionado para el grupo control siempre existir&aacute; la posibilidad de incurrir en sesgos de selecci&oacute;n. Por ejemplo, si analiz&aacute;ramos la relaci&oacute;n entre el consumo de alcohol y el riesgo de enfermedad coronaria en un estudio, en el que los casos fueran sujetos que ingresan al servicio de urgencia por enfermedad coronaria, y los controles, sujetos que ingresan al mismo servicio, pero por trauma agudo, se podr&iacute;a presentar un sesgo de selecci&oacute;n. Este podr&iacute;a ocurrir si el consumo de alcohol fuera un factor que estuviera relacionado con la ocurrencia de trauma agudo. Esta asociaci&oacute;n condicionar&iacute;a una sobreselecci&oacute;n de sujetos expuestos al alcohol en el grupo control, ocasionando una diferencia espuria entre casos y controles. </P>     <P>Otra fuente de sesgo de selecci&oacute;n puede ser la <I>no respuesta </I>en alguno de los grupos. Cuando la tasa de <I>no respuesta</I> es diferente entre casos y controles y, adem&aacute;s, &eacute;sta difiere entre expuestos y no expuestos, se puede introducir un sesgo. En estudios donde los casos son obtenidos de fuentes hospitalarias, las condiciones de invitaci&oacute;n y convencimiento son m&aacute;s favorables y se logran mejores tasas de respuesta de las que generalmente se logran para el grupo control; sin embargo, esta tasa diferencial de participaci&oacute;n para casos y controles ser&aacute; una fuente de sesgo, siempre y cuando las tasas de participaci&oacute;n para sujetos expuestos y no expuestos sean diferenciales. Este tipo de sesgo se puede introducir cuando el personal de campo conoce la hip&oacute;tesis en estudio y realiza un esfuerzo mayor para lograr la participaci&oacute;n de casos o controles con la exposici&oacute;n de inter&eacute;s. </P>     <P>Otro tipo de sesgo de selecci&oacute;n es el que se puede introducir al estudiar casos prevalentes. Los casos prevalentes representan los sujetos con la enfermedad en estudio, que sobrevivieron hasta el momento en que se inicia la investigaci&oacute;n y, en general, en este grupo hay alta proporci&oacute;n de sujetos que cursaron con la forma m&aacute;s benigna de la enfermedad. Si la exposici&oacute;n estuviese asociada no s&oacute;lo con la ocurrencia de la enfermedad, sino tambi&eacute;n con la sobrevida, el uso de casos prevalentes podr&iacute;a conducir a conclusiones err&oacute;neas sobre la relaci&oacute;n entre exposici&oacute;n y enfermedad. </P> <I>    <P>Sesgos de informaci&oacute;n. </I>Los estudios de casos y controles est&aacute;n propensos a sesgos que se introducen en el proceso de medici&oacute;n de la exposici&oacute;n, porque &eacute;sta se mide en forma retrospectiva, despu&eacute;s del inicio de la enfermedad o del evento en estudio, esto es: a) la existencia del evento puede tener un efecto directo sobre la exposici&oacute;n (causalidad inversa); b) la existencia del resultado afecta la calidad de la medici&oacute;n, y c) la existencia del resultado afecta la determinaci&oacute;n o registro de la exposici&oacute;n<I>.</I> </P>     <P>La informaci&oacute;n en los estudios de casos y controles frecuentemente es obtenida por medio de cuestionarios aplicados por entrevistadores, o mediante otra fuente como pueden ser los registros m&eacute;dicos; por lo tanto, es frecuente que las personas tengan problemas para recordar la informaci&oacute;n exacta sobre alguna exposici&oacute;n pasada. Sin embargo, es importante minimizar estas diferencias entre los casos y los controles. Por ejemplo, es probable que una mujer que tuvo un hijo con alg&uacute;n defecto cong&eacute;nito, y que es estudiada como caso, trate y haga un esfuerzo por recordar cualquier exposici&oacute;n durante el embarazo. En comparaci&oacute;n, una mujer que tuvo un ni&ntilde;o sano y que es estudiada como control, no tendr&aacute; la misma motivaci&oacute;n para recordar, y es probable que consigne una informaci&oacute;n con un grado mayor de inexactitud. En este ejemplo, la respuesta es diferencial entre ambos grupos, lo que podr&iacute;a introducir un sesgo de informaci&oacute;n conocido en la literatura como sesgo de <I>recordatorio.</I> En este ejemplo en particular, es probable que la asociaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n y el evento est&eacute; sobrestimada, debido al mayor grado de error que existe en la determinaci&oacute;n de la exposici&oacute;n entre los controles. </P>     <P>Otro de los sesgos potenciales surge cuando los entrevistadores conocen la condici&oacute;n de caso y control, lo que puede conducir a que la entrevista se realice de manera diferencial entre los grupos. Por ejemplo, un entrevistador mal estandarizado podr&iacute;a inducir respuestas positivas sobre la exposici&oacute;n preferencialmente en el grupo de casos, aqu&iacute; el sesgo de informaci&oacute;n es introducido por <I>el entrevistador</I>. </P>     <P>Otro de los sesgos de informaci&oacute;n puede ocurrir al clasificar a los individuos como expuesto o no expuesto, utilizando informaci&oacute;n sobre su condici&oacute;n de caso o control. Esto suele ocurrir durante la medici&oacute;n de la exposici&oacute;n basada en ex&aacute;menes m&eacute;dicos, o en resultados de ex&aacute;menes de laboratorio. La definici&oacute;n de exposici&oacute;n se debe sujetar a criterios estrictos y estandarizados, definidos <I>a priori</I> y las decisiones o revisiones siempre deben llevarse a cabo sin el conocimiento de la condici&oacute;n de caso o control. Esto &uacute;ltimo se podr&aacute; lograr siempre que el laboratorio que determina la exposici&oacute;n se mantenga ciego o enmascarado a la informaci&oacute;n sobre la condici&oacute;n del evento. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">An&aacute;lisis e interpretaci&oacute;n </P> </FONT>    <P>A diferencia de los estudios de cohorte, donde se puede calcular la raz&oacute;n de riesgos y la raz&oacute;n de tasas de incidencia, en los estudios de casos y controles no se puede estimar directamente la incidencia de la enfermedad en sujetos expuestos y no expuestos, debido primordialmente a que los individuos son seleccionados con base en la presencia o ausencia del evento de estudio y no por el <I>estatus</I> de exposici&oacute;n (una excepci&oacute;n son los estudios anidados y de caso-cohorte), donde podr&aacute; estimarse la incidencia, si se conocen las fracciones muestrales de exposici&oacute;n tanto en los casos como en los controles. Por esta raz&oacute;n, un buen estimador para medir la asociaci&oacute;n entre una exposici&oacute;n y una enfermedad, es la raz&oacute;n de momios (tambi&eacute;n llamada por diversos autores: raz&oacute;n de ventajas, de productos cruzados, de suertes, de oportunidad relativa, entre otras). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>A continuaci&oacute;n se presentan consideraciones b&aacute;sicas del an&aacute;lisis de casos y controles, as&iacute; como de sus diferentes modalidades. </P> <I>    <P>An&aacute;lisis sin pareamiento. </I>Se basa en la tabla tradicional de 2 x 2: es indispensable recordar que se parte de que el evento ya ocurri&oacute; y que se medir&aacute; el antecedente de exposici&oacute;n. Se puede entonces calcular los momios de exposici&oacute;n tanto en los casos como en los controles, esto es, comparar la posibilidad de ocurrencia de un evento con la posibilidad de que no ocurra bajo las mismas condiciones, y se expresa de la siguiente manera: </P>     <P>Momios de exposici&oacute;n en el grupo de los casos: a / b </P>     <P>Momios de exposici&oacute;n en el grupo de los controles: c / d </P>     <P>Comparando los momios de ocurrencia del evento de los expuestos y los no expuestos obtenemos la raz&oacute;n de momios: </P>     <P><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09frm01.gif" ALT="a09frm01.gif (5552 bytes)"></P>     <P>La interpretaci&oacute;n de los resultados es la siguiente: si la RM es igual a uno, la exposici&oacute;n no est&aacute; asociada con el evento o enfermedad; si la RM es menor de uno, la exposici&oacute;n est&aacute; asociada de manera inversa con el evento, esto es, la exposici&oacute;n disminuye la posibilidad de desarrollar el evento; si la RM es mayor de uno, la exposici&oacute;n se encuentra asociada positivamente con el evento, lo que quiere decir que la exposici&oacute;n aumenta la posibilidad de desarrollar el evento. </P>     <P>Para cuantificar la precisi&oacute;n de la asociaci&oacute;n se realiza el c&aacute;lculo de los intervalos de confianza, normalmente estimados para un nivel de confianza del 95%, como se observa en el <A HREF="#qdr08">cuadro VIII</A>; esto es, si se repitiera el mismo estudio <I>n</I> veces, bajo las mismas suposiciones estad&iacute;sticas, en 95% de los casos el estimador puntual de la RM estar&aacute; contenido dentro de los l&iacute;mites estimados. </P>     <P><A NAME="qdr08"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr08.gif" ALT="a09qdr08.gif (46078 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>Cuando la RM tiene valor por arriba del valor nulo (uno) y los intervalos de confianza no abarcan dicho valor, se puede calcular el impacto de la exposici&oacute;n mediante el riesgo atribuible (llamado tambi&eacute;n fracci&oacute;n etiol&oacute;gica, fracci&oacute;n atribuible). En otras palabras, la proporci&oacute;n de la enfermedad que se evitar&iacute;a si se lograra erradicar la exposici&oacute;n. Consideremos como ejemplo un estudio de casos y controles realizado en la ciudad de M&eacute;xico para evaluar la asociaci&oacute;n entre la obesidad y el c&aacute;ncer de endometrio;<SUP>25</SUP> 84 casos confirmados histopatol&oacute;gicamente fueron comparados con 626 controles, seleccionados aleatoriamente de la misma fuente de obtenci&oacute;n de los casos. Para efecto de este ejercicio, la obesidad se defini&oacute; como &iacute;ndice de masa corporal (IMC) mayor de 30 puntos (<A HREF="#qdr09">cuadro IX</A>). </P>     <P><A NAME="qdr09"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr09.gif" ALT="a09qdr09.gif (44720 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>La obesidad se present&oacute; en 35 mujeres en el grupo de los casos y en 166 en el grupo control. El resultado es una prevalencia de obesidad de 41% y 26%, respectivamente. Al evaluar la relaci&oacute;n entre la obesidad y el c&aacute;ncer endometrial se encuentra una asociaci&oacute;n positiva: el riesgo de padecer c&aacute;ncer endometrial es 1.98 veces mayor en las mujeres con IMC &gt;30 (con obesidad), comparado con mujeres que tienen un IMC ­30 (sin obesidad), la cual es significativa, ya que los IC 95% no abarcan el valor nulo, teniendo una variabilidad de esta asociaci&oacute;n 1.24 veces mayor, o tan grande como 3.16 veces mayor. </P>     <P>Puesto que la asociaci&oacute;n es positiva y estad&iacute;sticamente significativa, se puede evaluar el impacto de la obesidad sobre el c&aacute;ncer de endometrio. En este caso, el riesgo atribuible en la poblaci&oacute;n es 0.21; en otras palabras, la obesidad en la poblaci&oacute;n general, es responsable de 21% de los casos de c&aacute;ncer de endometrio. </P> <I>    <P>An&aacute;lisis con pareamiento individual. </I>Cuando el dise&ntilde;o de los estudios de casos y controles contempla un pareamiento individual por alg&uacute;n factor de confusi&oacute;n, el an&aacute;lisis tiene particularidades diferentes al de los estudios tradicionales de casos y controles. La tabla de 2 x 2 adquiere una connotaci&oacute;n diferente. Dada esta condici&oacute;n, la raz&oacute;n de momios pareada (RMp) se puede calcular tomando en consideraci&oacute;n las parejas con casos expuestos y controles no expuestos y dividirlos entre las parejas con casos no expuestos y controles expuestos (b/c), es decir, se utilizan &uacute;nicamente las parejas discordantes en cuanto a la exposici&oacute;n. Distinga que aunque la notaci&oacute;n en la tabla es la misma que los estudios no pareados (a, b, c, d), el contenido de cada celda difiere debido a que se estudian parejas. Este c&aacute;lculo de la RMp considera solamente a pares discordantes y se explica por el hecho de que los pares en los que caso y control estuvieron expuestos, o en los que ambos no estuvieron expuestos, no contribuyen con informaci&oacute;n acerca de la posible asociaci&oacute;n entre la exposici&oacute;n y la enfermedad (<A HREF="#qdr10">cuadro X</A>). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><A NAME="qdr10"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr10.gif" ALT="a09qdr10.gif (34089 bytes)"></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>Consideremos como ejemplo un estudio de casos y controles realizado en la ciudad de M&eacute;xico, con 28 casos de c&aacute;ncer de ovario no epitelial confirmado histopatol&oacute;gicamente, y 84 controles sin la enfermedad, pareados individualmente por edad, seleccionados aleatoriamente de la fuente de la cual fueron obtenidos los casos.<SUP>26</SUP> La exposici&oacute;n estudiada fue la paridad (por lo menos un parto a t&eacute;rmino), y como no expuestas aquellas mujeres que nunca hab&iacute;an tenido un parto a t&eacute;rmino. </P>     <P>Las parejas formadas por caso y control expuesto (concordantes), sumaron 30 (celda a); y las parejas formadas por caso y control no expuestos (concordantes), sumaron 24 (celda d); &eacute;stas se excluyen para el c&aacute;lculo, y se utilizan exclusivamente las parejas discordantes por lo que se obtiene una RMp= 0.25. Esto quiere decir que la paridad se encuentra asociada de manera inversa al c&aacute;ncer de ovario no epitelial, interpret&aacute;ndose como que las mujeres que tuvieron al menos un parto a t&eacute;rmino, tienen un riesgo cuatro veces menor de padecer c&aacute;ncer ov&aacute;rico no epitelial, al compararlas con aquellas mujeres que nunca tuvieron un parto a t&eacute;rmino (el valor resulta de invertir la RMp solamente para facilitar la interpretaci&oacute;n: 1/0.25= 4; por lo tanto, la interpretaci&oacute;n se realiza con base en el cambio en la exposici&oacute;n). </P>     <P>Los intervalos de confianza al no abarcar el valor nulo, hacen que la asociaci&oacute;n sea significativa (RMp= 0.25; IC 95%= 0.10 – 0.61) (<A HREF="#qdr11">cuadro XI</A>). </P>     <P><A NAME="qdr11"></A></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><img src="/img/revistas/spm/v43n2/a09qdr11.gif" ALT="a09qdr11.gif (48784 bytes)"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P> <I>    <P>An&aacute;lisis de mortalidad proporcional. </I>Una variante de dise&ntilde;os de casos y controles son los estudios de mortalidad proporcional. En este caso se utiliza la informaci&oacute;n de registros o censos sobre causas de mortalidad por alguna enfermedad, por ejemplo, de c&aacute;ncer; sin embargo, los mismos registros no permiten obtener informaci&oacute;n completa sobre una caracter&iacute;stica que puede ser la de inter&eacute;s para el estudio (denominadores) o puede faltar informaci&oacute;n sobre los datos de los casos (numeradores). En tal situaci&oacute;n, principalmente cuando no se cuenta con informaci&oacute;n acerca de los denominadores, la opci&oacute;n m&aacute;s apropiada es realizar un estudio de mortalidad proporcional, donde el c&aacute;lculo de la raz&oacute;n de momios de la mortalidad proporcional (RMmp) puede otorgar informaci&oacute;n valiosa de registros o estudios donde no hay denominadores.<SUP>27</SUP> Esta se puede calcular, por ejemplo, al estimar el riesgo de morir por un tipo de c&aacute;ncer (casos) en relaci&oacute;n con otros tipos de c&aacute;ncer (controles), en un grupo expuesto de la poblaci&oacute;n comparado con un grupo no expuesto de la misma poblaci&oacute;n. Tal como se mostr&oacute; previamente, la raz&oacute;n de momios ser&iacute;a en este caso un buen estimador de la raz&oacute;n de tasas de incidencia. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Conclusiones </P> </FONT>    <P>En este art&iacute;culo se han descrito las diversas alternativas y variantes de los dise&ntilde;os de casos y controles, cuya elecci&oacute;n depende del tipo de informaci&oacute;n disponible y del conocimiento metodol&oacute;gico y anal&iacute;tico, as&iacute; como de la imaginaci&oacute;n e intuici&oacute;n del investigador para plantear un dise&ntilde;o de estudio y dar una respuesta v&aacute;lida a la pregunta de la investigaci&oacute;n. A este respecto es necesario destacar que si las variables en estudio son dependientes del tiempo, los dise&ntilde;os de estudio anidados pueden resultar ideales. Por el contrario, si se requiere estudiar m&uacute;ltiples enfermedades con el mismo grupo de comparaci&oacute;n, se puede utilizar un estudio de caso-cohorte. Adicionalmente, cuando se tiene la posibilidad de evaluar una exposici&oacute;n de riesgo inusual previa a un evento de estudio, se puede utilizar un estudio de caso-caso; o cuando se dispone de registros poblacionales de enfermedad podr&iacute;an ser eficientes los estudios de mortalidad proporcional. </P>     <P>Finalmente, podemos mencionar que los estudios de casos y controles, igual que otros estudios observacionales, est&aacute;n sujetos a la acci&oacute;n de diferentes sesgos, por lo que no tienen como principal objetivo el de generalizar sus hallazgos, sino el de apoyar relaciones causa efecto, que tendr&aacute;n que ser verificadas mediante estudios anal&iacute;ticos con un mayor poder en la escala de causalidad. </P>     <P>&nbsp;</P> <FONT SIZE=4>    <P ALIGN="CENTER">Referencias </P> </FONT>    <!-- ref --><P>1. Breslow NE, Day NE. Statistical methods in cancer research. The design and analysis of cohort studies. Vol. II. Lyon, Francia: International Agency for Research on Cancer, 1994. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217082&pid=S0036-3634200100020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2. Snow J. On the mode of communication of cholera. Churchill 1855. En: Snow on cholera, Commonwealth Fund 1936, reimpresi&oacute;n en Hafner Press, 1965. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217083&pid=S0036-3634200100020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3. Lane-Clayton JE. A further report on cancer of the breast. Reports on Public Health and Medical Subjects 32. Londres: Her Majesty's Stationery Office, 1926. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217084&pid=S0036-3634200100020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4. Cornfield J. A method of estimating comparative rates from clinical data. Application to cancer of the lung, breast and cervix. J Natl Cancer Inst 1951; 11:1269-1275. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217085&pid=S0036-3634200100020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>5. Mantel N, Haenszel W. Statistical aspects of the analisis of data from retrospective studies of disease. J Natl Cancer Inst 1959;22(4):719-748. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217086&pid=S0036-3634200100020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>6. Miettinen OS. Estimability and estimation in case-referent studies. Am J Epidemiol 1976;104:609-620. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217087&pid=S0036-3634200100020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7. Doll R, Hill AB. A study of the aetiology of carcinoma of the lung. BMJ 1952;2:1271-1286. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217088&pid=S0036-3634200100020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>8. Herbst AI, Ulfelder H, Poskancer DC. Adenocarcinoma of the vagina. Association of maternal stilbestrol therapy with tumor appearance in young women. N Engl J Med 1971;284:878-881. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217089&pid=S0036-3634200100020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>9. Ahlbom A, Staffan N. Fundamentos de epidemiolog&iacute;a. 4ª. edici&oacute;n. M&eacute;xico, D.F.: Siglo XXI editores, 1993. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217090&pid=S0036-3634200100020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10. Mu&ntilde;oz N, Bosch FX, de Sanjose S, Tafur L, Izrzugaza I, Gili M <I>et al</I>. The causal link between human papillomavirus and invasive cervical cancer: A population-based case-control study in Colombia and Spain. Int J Cancer 1992;52:743-749. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217091&pid=S0036-3634200100020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>11. Narod SA, Brunet JS, Gharidian P, Robson M, Heimdal K, Neuhausen SL <I>et al</I>. Tamoxifen and risk of contralateral breast cancer in BRCA1 and BRCA2 mutation carriers: A case-control study. Hereditary breast cancer clinical study group. Lancet 2000;356:1876-1881. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217092&pid=S0036-3634200100020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>12. Weber JT, Hibbs RG Jr, Darwish A, Mishu B, Corwin AL, Rakha M <I>et al</I>. A massive outbreak of type E botulism associated with traditional salted fish in Cairo. J Infect Dis 1993;167(2):451-454. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217093&pid=S0036-3634200100020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13. Magnani C, Agudo A, Gonzalez CA, Andrion A, Calleja A, Chellini E <I>et al</I>. Multicentric study on malignant pleural mesothelioma and non-occupational exposure to asbestos. Br J Cancer 2000;83(1):104 -111. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217094&pid=S0036-3634200100020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14. Romieu I, Hernandez AM, Lazcano PE, Lopez L, Romero JR. Breast cancer and lactation history in Mexican women. Am J Epidemiol 1996; 143:543-552. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217095&pid=S0036-3634200100020000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15. Perez-Padilla R, Regalado J, Vedal S, Pare P, Chapela R, Sansores R<I> et al</I>. Exposure to biomass smoke and chronic airway disease in Mexican women. A case-control study. Am J Respir Care Med 1996;154:701-706. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217096&pid=S0036-3634200100020000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16. Hern&aacute;ndez M, Lazcano E, Alonso P, Romieu I. Evaluation of the cervical cancer screening programme in Mexico: A population based case control study. Int J Epidemiol 1998; 27: 370-376. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217097&pid=S0036-3634200100020000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17. Gordis L. Epidemiology. Philadelphia: W.B. Sanders Company, 1996. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217098&pid=S0036-3634200100020000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>18. Schuurman AG, Goldbohm RA, Dorant E, van den Brandt P. Anthropometry in relation to prostate cancer risk in the Netherlands Cohort Study. Am J Epidemiol 2000;151(6):541-549. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217099&pid=S0036-3634200100020000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>19. Nomura A, Stemmermann GN, Chyou PH, Kato I, Perez-Perez GI, Blaser MJ.<I> Helicobacter pylori </I>infection and gastric carcinoma among Japanese Americans in Hawaii. N Engl J Med 1991;325(16):1132-1136. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217100&pid=S0036-3634200100020000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>20. Hern&aacute;ndez AM, Walker AM, Jick H. Use of replacement and the risk of myocardial infarction. Epidemiology 1990;1:128-133. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217101&pid=S0036-3634200100020000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>21. Maclure M. The case-crossover design: A method for studying transient effects on the risk of acute events. Am J Epidemiol 1991;133:144-153. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217102&pid=S0036-3634200100020000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>22. Mittleman MA, Maclure M, Sherwood JB, Mulry RP, Tofler GH, Jacobs SC <I>et al</I>. Triggering of acute myocardial infarction onset by episodes of anger. Determinants of myocardial infarction onset study investigators. Circulation 1995;92(7):1720-1725. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217103&pid=S0036-3634200100020000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>23. Rothman KJ, Greenland S. Modern epidemiology. 2a. edici&oacute;n. Filadelfia: Lippincott-Raven Publishers, 1998:93-114. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217104&pid=S0036-3634200100020000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>24. Horwitz RI, Feinstein AR. Alternative analytic methods for case-controls studies of estrogens and endometrial cancer. 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S&aacute;nchez ZL, Salazar ME, Lazcano PE, Gonz&aacute;lez LG, Escudero RP, Hern&aacute;ndez AM. Factores de riesgo asociados a c&aacute;ncer de ovario no epitelial en una muestra de mujeres mexicanas (tesis de maestr&iacute;a). Cuernavaca, M&eacute;xico: Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica, 2001. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9217107&pid=S0036-3634200100020000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>27. Miettinen OS, Wang JD. An alternative to the proportionate mortality ratio. 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