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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Un poco de historia sobre el trasplante hepático]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A little history about the liver transplantation]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán Dirección de Cirugía ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Un poco de historia sobre el trasplante hep&aacute;tico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>A little history about the liver transplantation</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Dr. H&eacute;ctor Orozco&#150;Zepeda</b>    <br>   <i>Direcci&oacute;n de Cirug&iacute;a,     <br>   Instituto Nacional de Ciencias M&eacute;dicas y Nutrici&oacute;n Salvador Zubir&aacute;n     <br>   Vasco de Quiroga No. 15, Col. Secci&oacute;n XVI, Tlalpan     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   14080, M&eacute;xico, D. F. </i>    <br>   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:rorozco@quetzal.innsz.mx">rorozco@quetzal.innsz.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se relata un poco de la historia de los trasplantes de &oacute;rganos s&oacute;lidos en humanos y c&oacute;mo se fueron venciendo los obst&aacute;culos y c&oacute;mo de unos hallazgos, se obten&iacute;a informaci&oacute;n para otros experimentos. Algo importante en este relato es c&oacute;mo el conocer todos los investigadores acerca del trabajo de colegas en diferentes partes del mundo, aceler&oacute; el poder llevar a buen t&eacute;rmino el trabajo de cada uno de ellos, redundando todo esto en nuevas alternativas de tratamiento para seres humanos que estaban condenados a morir a corto plazo, y asimismo, c&oacute;mo los conocimientos y &eacute;xitos obtenidos con el trasplante de un &oacute;rgano, el ri&ntilde;&oacute;n, ayudaron para poder hacer con &eacute;xito trasplantes de h&iacute;gado, coraz&oacute;n y pulm&oacute;n. Por supuesto que tambi&eacute;n nos ayuda esta historia para conocer c&oacute;mo fuimos entrando al trasplante de h&iacute;gado hasta lograr que en la actualidad s&oacute;lo sea una m&aacute;s de las operaciones "grandes" como las que hacemos por c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas, c&aacute;ncer de es&oacute;fago, hipertensi&oacute;n portal hemorr&aacute;gica y reconstrucci&oacute;n de las v&iacute;as biliares por nombrar algunas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave. </b>Trasplante de &oacute;rganos s&oacute;lidos. Trasplante de h&iacute;gado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo el escenario en relaci&oacute;n con los trasplantes cl&iacute;nicos de &oacute;rganos que existe en la actualidad se construy&oacute; "entre 1955 y 1967", en un peque&ntilde;o n&uacute;mero de centros hospitalarios tanto en Europa como en Inglaterra y Norteam&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el historiador de Glasgow, David Hamilton, se pueden rastrear los trasplantes de &oacute;rganos mayores con excepci&oacute;n del h&iacute;gado desde principios de 1900. El trasplante hep&aacute;tico se empieza a mencionar en la literatura m&eacute;dica mundial hasta 1955. El primer informe fue en una revista llamada <i>Transplantation Bulletin </i>que fue el antecesor del actual <i>Journal </i>llamado <i>Transplantation. </i>En este art&iacute;culo de una sola p&aacute;gina, Stuart Welch, del colegio m&eacute;dico de Albany, describi&oacute; la colocaci&oacute;n de un h&iacute;gado auxiliar en la canaladura parietoc&oacute;lica derecha de un perro sin alterar la anatom&iacute;a del h&iacute;gado del recipiente. En 1957 el Dr. Welch dio una conferencia magistral sobre esta cirug&iacute;a experimental, durante una visita a la Universidad de Miami donde el Dr. Thomas Starzl era Residente de Cirug&iacute;a General. Starzl tambi&eacute;n hab&iacute;a estado trabajando experimentalmente sobre esta &aacute;rea y hab&iacute;a encontrado que la sangre del h&iacute;gado era muy importante que llegara por la porta, ya que tra&iacute;a hormonas hepatotr&oacute;ficas como la insulina y &eacute;l cre&iacute;a en ello debido a la evidencia que hab&iacute;a obtenido haciendo experimentos en perros mediante la f&iacute;stula de Eck quitando el flujo portal hep&aacute;tico y regresando dicho flujo al h&iacute;gado y viendo las alteraciones que se llevaban a cabo en esta gl&aacute;ndula con estas desviaciones de flujo sangu&iacute;neo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Dr. Thomas Starzl, para seguir con esos estudios metab&oacute;licos, hab&iacute;a decidido e ideado que en lugar de colocar un trasplante auxiliar en un perro, deber&iacute;a quitar el h&iacute;gado completo del recipiente y poner uno nuevo con el fin de tener un h&iacute;gado denervado sin colaterales de manera que se pudiera realmente apreciar la influencia de flujo portal hep&aacute;tico sobre esta gl&aacute;ndula. Al principio como era probablemente de esperarse, ninguno de los animales sobrevivi&oacute; a la operaci&oacute;n hasta que esto se consigui&oacute; finalmente en junio de 1958, tiempo en el cual el Dr. Starzl se cambia de la Universidad de Miami a la Universidad Northwestern de Chicago.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Algo que le llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n es que cualquier alteraci&oacute;n del flujo portal hep&aacute;tico a estos h&iacute;gados resultaba en una reducci&oacute;n en la sobrevida en forma importante; y aunque estos hallazgos eran congruentes con la hip&oacute;tesis original de que el flujo espl&aacute;cnico venoso conten&iacute;a sustancias importantes para la regeneraci&oacute;n hep&aacute;tica, la controversia no se resolvi&oacute; totalmente por los siguientes 15 a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde ese tiempo el Dr. Starzl se hab&iacute;a propuesto iniciar una cl&iacute;nica que se dedicara a estudiar el trasplante hep&aacute;tico cl&iacute;nico y estos estudios los pudo llevar a cabo gracias a que el Dr. Loyal Davis le hab&iacute;a conseguido una beca que se le otorg&oacute; poco antes de la Navidad de 1958.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Starzl ignoraba que en la Universidad de California de Los Angeles, desde 1956, el Dr. Jack Cannon hab&iacute;a estado haciendo experimentos de intercambio de h&iacute;gados entre perros y que los hab&iacute;a publicado en 1956 en el <i>Transplantation Bulletin, </i>que era el mismo donde Welch hab&iacute;a publicado un a&ntilde;o antes lo de su trasplante hep&aacute;tico auxiliar. Tambi&eacute;n se enter&oacute; que a principios de 1959 un grupo encabezado por el Dr. Francis D. Moore, de Boston, hab&iacute;a tambi&eacute;n empezado el trasplante hep&aacute;tico en perros en el Hospital Peter Bent Brigham desde junio o julio de 1958, al mismo tiempo que Starzl lograba el primer caso exitoso. En 1960 se encontraron el Dr. Francis D. Moore y el Dr. Starzl en una reuni&oacute;n del <i>American Surgical Association </i>donde se estuvieron discutiendo sus experiencias y para entonces se hab&iacute;an ya hecho 111 trasplantes hep&aacute;ticos en perros, de los cuales 31 eran de Boston y 80 de Chicago. Los resultados se publicaron separadamente en 1960 en diferentes revistas m&eacute;dicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por esa &eacute;poca se aprendi&oacute; de los dos prerrequisitos que eran indispensables para la sobrevida de los perros una vez que se llevaba a cabo el trasplante hep&aacute;tico y que se identificaron tanto en Boston como en Chicago. El primer requisito fue el prevenir la lesi&oacute;n isqu&eacute;mica del injerto y esto se hab&iacute;a logrado en Boston sumergiendo el h&iacute;gado que se iba a colocar en soluci&oacute;n salina helada. En el grupo de Starzl, por el contrario, esto se logr&oacute; haciendo la infusi&oacute;n intravascular de las soluciones heladas en el h&iacute;gado que se iba a colocar. Probablemente no se hab&iacute;a hecho dicha infusi&oacute;n en el grupo de Boston por temor a que al inyectar soluci&oacute;n salina helada por la porta pudiera haber da&ntilde;o de la microcirculaci&oacute;n hep&aacute;tica. Posteriormente por supuesto, mejores soluciones preservadoras se fueron encontrando como la soluci&oacute;n de Collins, Schalm y la de la Universidad de Wisconsin que originalmente se hab&iacute;an desarrollado para la preservaci&oacute;n del ri&ntilde;&oacute;n en el trasplante renal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo prerrequisito que se hab&iacute;a encontrado de vital importancia para poder sacar adelante a los perros trasplantados, fue el de evitar el da&ntilde;o del recipiente en su sistema venoso espl&aacute;cnico, ya que el drenaje de este sistema se obstru&iacute;a durante la hepatectom&iacute;a y el pinzamiento, mientras se colocaba el nuevo h&iacute;gado. Esto se logr&oacute; evitar mediante el uso, tanto en Boston como en Chicago, de un bypass veno&#150;venoso externo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta 1960 el ri&ntilde;&oacute;n hab&iacute;a sido el &uacute;nico &oacute;rgano cuyo rechazo se hab&iacute;a estado estudiando en varios sitios. En cuanto al trasplante hep&aacute;tico, la mayor&iacute;a de los h&iacute;gados trasplantados en los perros se rechazaban y destru&iacute;an entre cinco y 10 d&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante mencionar que toda la experimentaci&oacute;n quir&uacute;rgica sobre trasplantes entre 1958 y 1960 se consideraba o ingenua o in&uacute;til por numerosos cr&iacute;ticos, principalmente los inmun&oacute;logos los cuales cre&iacute;an que la barrera inmunol&oacute;gica era impenetrable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; como toda la investigaci&oacute;n quir&uacute;rgica en animales sobre trasplantes iba perdiendo inter&eacute;s, de repente se revitaliz&oacute; todo este tipo de investigaci&oacute;n por el hecho de seis trasplantes humanos de ri&ntilde;&oacute;n que se llevaron a cabo entre 1959 y febrero de 1962. Primero por Joseph Murray, en Boston, y despu&eacute;s por los grupos de Jean Hamburger y Rene Kuss,  en Par&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos pacientes, tanto el donador como el receptor, eran hermanos siameses, por un lado; y por otro lado, los seis hab&iacute;an sido tratados antes del trasplante con dosis subletales de radiaci&oacute;n total del cuerpo para controlar o evitar el rechazo en ellos. En la Universidad de California, en Los Angeles, entre 1960 y 1961 el Dr. Willar Goodwin llev&oacute; a cabo tambi&eacute;n otros seis trasplantes de ri&ntilde;&oacute;n en humanos y en lugar de usar la radiaci&oacute;n total del cuerpo en forma preoperatoria us&oacute; drogas mielot&oacute;xicas como el cytoxan o el metotrexato para prevenir los rechazos. Aunque esto parec&iacute;a funcionar, el Dr. Starzl encontr&oacute; que no era el camino hacia el trasplante hep&aacute;tico puesto que cuando &eacute;l trato de pretratar a los perros en forma de radiaci&oacute;n total, los animales mor&iacute;an.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un mar de esperanza se abri&oacute; cuando se descubre la droga llamada 6&#150;mercaptopurina y la observaci&oacute;n principal con la depresi&oacute;n inmunol&oacute;gica de este medicamento fue de que no depend&iacute;a su resultado de una depresi&oacute;n de la m&eacute;dula &oacute;sea. El principal valor de este medicamento en trasplantes se mostr&oacute; por primera vez en un modelo de conejo en donde se hicieron implantes de piel y lo demostraron los doctores Schwartz y Dameshek en la escuela de Medicina Tuft's, en Boston, al mismo tiempo que el grupo de investigaci&oacute;n del Dr. Robert Good en la Universidad de Minnesota y por otro lado empez&oacute; a verse un alargamiento de la sobrevida en los injertos renales de perro sometidos al tratamiento con la 6&#150;mercaptopurina y que fueron reportados por Roy Calne en Inglaterra y Charles Zukoski en Richmond, Virginia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finales de 1960, Calne que se encontraba en ese tiempo trabajando en Boston con el Dr. Murray y Zukoski que estaba trabajando en Richmond con el Dr. David Hume hab&iacute;an obtenido sobrevidas de los perros trasplantados de ri&ntilde;on por m&aacute;s de 100 d&iacute;as con el tratamiento del 6&#150;mercaptopurina y a&uacute;n mejores resultados empezaron a salir por Calne, cuando junto la azatioprina y el imidazole que era un derivado de la 6&#150;mercaptopurina. Cuando se inician los protocolos prospectivos del trasplante renal en humanos usando las nuevas drogas en Boston, en 1960 y en 1961, las posibilidades de pensar en un trasplante de h&iacute;gado parec&iacute;an m&aacute;s cercanas. Es interesante notar que en general para llegar al trasplante hep&aacute;tico, siempre se estuvieron apoyando en los resultados que se obten&iacute;an con el trasplante renal; primero en perros en el laboratorio y despu&eacute;s en humanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios de 1961 el Dr. Thomas Starzl se cambia de la Universidad de Northwestern en Chicago a Denver y ah&iacute; decide darle al programa cl&iacute;nico del trasplante hep&aacute;tico la mayor prioridad. A pesar de esos planes todo qued&oacute; en receso a principios de 1962 cuando se empezaron a tener resultados malos en los protocolos cl&iacute;nicos de trasplante de ri&ntilde;&oacute;n en Boston e Inglaterra; aunque se mantuvo la esperanza, debido a un informe del Dr. Murray que se public&oacute; en Zeptiembre de 1962 en la revista <i>Annals of Surgery.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo describ&iacute;a la sobrevida de m&aacute;s de 120 d&iacute;as de un ri&ntilde;&oacute;n que hab&iacute;a estado funcionando normalmente con el tratamiento de azatioprina desde el momento de su colocaci&oacute;n en el recipiente y hab&iacute;a sido obtenido este ri&ntilde;on de un donador no relacionado el 5 de abril de 1962; este ri&ntilde;on segu&iacute;a funcionando todav&iacute;a a los 11 meses. El grupo de Starzl que hab&iacute;a conseguido la azatioprina en la primavera de 1962 estuvo us&aacute;ndola sistem&aacute;ticamente para evaluar su acci&oacute;n en los perros trasplantados de ri&ntilde;&oacute;n y sin intervenir a&uacute;n en el trasplante hep&aacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por esas fechas se encontraron dos nuevos aspectos que marcaron otro rumbo en la investigaci&oacute;n de los trasplantes, siendo la primera que los perros trasplantados de ri&ntilde;&oacute;n que presentaban rechazo del injerto y que estaban bajo tratamiento con azatioprina, invariablemente pod&iacute;an salir de dicho rechazo al agregar largas dosis de prednisona; y la segunda observaci&oacute;n importante fue que el promedio de sobrevida de 36 d&iacute;as que se hab&iacute;a obtenido en los perros tratados con azatioprina, se doblaba pr&aacute;cticamente, cuando los animales eran pretratados con esa droga de siete a 30 d&iacute;as antes del trasplante. Desde entonces se iniciaron los proyectos cl&iacute;nicos de ri&ntilde;&oacute;n e h&iacute;gado en este grupo del Dr. Starzl y se empezaron a dar dosis diarias de azatioprina por una o dos semanas antes del trasplante, agregando prednisona solamente cuando aparec&iacute;a rechazo. El programa renal en este grupo en humanos se abri&oacute; en el oto&ntilde;o de 1962.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque el seguimiento m&aacute;ximo de los primeros trasplantes renales en Denver no ten&iacute;a m&aacute;s de seis meses en la primavera de 1963, bas&aacute;ndose en estas experiencias se decidi&oacute; iniciar los protocolos cl&iacute;nicos del trasplante hep&aacute;tico. El primer intento fue en marzo de 1963 en un ni&ntilde;o con atresia biliar que se encontraba inconsciente y con ventilador y que desafortunadamente sangr&oacute; en forma profusa en el transoperatorio hasta morir. Los dos siguientes recipientes trasplantados de h&iacute;gado, ambos adultos, murieron a los 22 y 7.5 d&iacute;as despu&eacute;s del trasplante el 5 de mayo y el 3 de junio de 1963. Estos se hab&iacute;an trasplantado por presentar hepatocarcinoma del h&iacute;gado y como dato curioso al llevar a cabo las autopsias en estos dos adultos postrasplante se encontraron en ambos micromet&aacute;stasis hep&aacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se cree que los errores fatales que se cometieron en estos primeros casos fue el uso de un bypass veno&#150;venoso "pasivo", lo que provoc&oacute; la formaci&oacute;n de &eacute;mbolos en los tubos del bypass que emigraron hacia los pulmones y causaron o contribuyeron a la muerte de estos pacientes que, en 1963, en Denver, hab&iacute;an sobrevivido a la operaci&oacute;n. El temor a estas tromboembolias y la correcci&oacute;n exagerada de la hipercoagulabilidad tambi&eacute;n es posible que hayan contribuido a complicaciones de estos pacientes. La iron&iacute;a es que en la actualidad, en general, no se necesita del bypass extracorp&oacute;reo en la mayor parte de los trasplantes ortot&oacute;picos de h&iacute;gado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El dise&ntilde;o de una bomba de circulaci&oacute;n extracorp&oacute;rea que se introdujo en Pittsburg en 1980 hizo que el procedimiento fuera m&aacute;s f&aacute;cil t&eacute;cnicamente en algunos centros, sin embargo, en la actualidad solamente es usado en forma muy selectiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de estos sucesos en la segunda parte de 1963 se hicieron dos intentos m&aacute;s de trasplante hep&aacute;tico en Denver, uno en Boston y otro en Par&iacute;s y posterior a esto la actividad cl&iacute;nica se suspendi&oacute; por tres a&ntilde;os y medio aclarando que esta espera en todo el mundo fue voluntaria y no por la decisi&oacute;n de ninguna autoridad. Por supuesto que influy&oacute; el hecho de que se pensara en todo el mundo que el tratar de reemplazar un &oacute;rgano no par con una operaci&oacute;n tan tremenda era pr&aacute;cticamente imposible.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad desde el punto de vista de investigaci&oacute;n en laboratorio, sigui&oacute; llev&aacute;ndose a cabo desde enero de 1964 hasta el verano de 1967 haci&eacute;ndose estudios en casi todos los &oacute;rganos en los cuales se pensaba que alg&uacute;n d&iacute;a se pod&iacute;an trasplantar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los programas de trasplante hep&aacute;tico cl&iacute;nico se reiniciaron en julio de 1967 y para finales de ese a&ntilde;o se ten&iacute;an ya numerosos casos de pacientes trasplantados del h&iacute;gado y cuya sobrevida se hab&iacute;a asegurado bajo el tratamiento de la triple inmunosupresi&oacute;n a base de azatioprina, prednisona y globulina antilinfoc&iacute;tica. Despu&eacute;s de conseguir la sobrevida en el trasplante hep&aacute;tico se empezaron a hacer trasplantes de otros &oacute;rganos adem&aacute;s del h&iacute;gado y del ri&ntilde;&oacute;n y en 1968 en Capetown, Sud&aacute;frica, el Dr. Barnard informa del primer trasplante de coraz&oacute;n exitoso y por ese tiempo tambi&eacute;n aparecen los informes en Palo Alto, California, sobre el mismo &oacute;rgano por el Dr. Shumway.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios de 1970 aparecen otros programas en Alemania, por el Dr. Rudolf Pichlmayr y en Francia por el Dr. Henry Bismuth, as&iacute; como en Holanda por el Dr. Rudi Krom que m&aacute;s tarde emigrar&iacute;a hacia la Cl&iacute;nica Mayo en Rochester, Minnesota.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mejor&iacute;a en todos los programas de trasplantes de &oacute;rganos se ven con m&aacute;s optimismo una vez que aparece otro inmunosupresor, la ciclosporina que se inicia en Inglaterra en 1978 por el grupo de Calne y combinada con prednisona en Denver un a&ntilde;o despu&eacute;s, esto mejora a&uacute;n m&aacute;s con la aparici&oacute;n del tacrolimus que pr&aacute;cticamente sustituye a la ciclosporina a principio de los noventa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante las &eacute;pocas iniciales se lleg&oacute; a ver en varias ocasiones pacientes trasplantados de ri&ntilde;&oacute;n y de h&iacute;gado que poco a poco iban dejando de usar el inmunosupresor y desarrollaban "tolerancia", de manera que estos pacientes sobreviv&iacute;an sin ning&uacute;n tipo de droga y con el advenimiento de mejores inmunosupresores, se pens&oacute; que iba a ser m&aacute;s frecuente el poder quitarle este tipo de medicamentos a estos pacientes trasplantados; sin embargo, esto no se ha visto como se esperaba y se cree que debido al uso de la prednisona como medicamento de salvamento cuando aparecen rechazos, ha provocado el que no se adquiera esta tolerancia que tanto se anhela. Actualmente es la investigaci&oacute;n a la cual se le dedica mucho esfuerzo, el poder encontrar la forma en que estos pacientes trasplantados de &oacute;rganos diversos puedan sobrevivir, adem&aacute;s de la operaci&oacute;n a un postoperatorio largo sin el uso de inmunosupresores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de toda esta historia por supuesto que nosotros en cirug&iacute;a aqu&iacute; en el Instituto pens&aacute;bamos en la probabilidad de que alg&uacute;n d&iacute;a pudi&eacute;ramos entrar en la era del trasplante hep&aacute;tico, aunque lo ve&iacute;amos realmente muy dif&iacute;cil desde el punto de vista cl&iacute;nico, no obstante que a principios de los setentas ya el Dr. Federico Ch&aacute;vez&#150;Pe&oacute;n, que iniciaba el programa cl&iacute;nico de trasplante renal, hac&iacute;a espor&aacute;dicos intentos en perros sobre el trasplante hep&aacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 6 de abril de 1976 oper&eacute; a Olga Rodr&iacute;guez Valencia de Mar&iacute;n, de 44 a&ntilde;os, con el diagn&oacute;stico de cirrosis hep&aacute;tica, hipertensi&oacute;n portal no hemorr&aacute;gica y un hiperesplenismo tanto de laboratorio como cl&iacute;nico, por lo que pensamos era de los poqu&iacute;simos casos en los cuales se tendr&iacute;a que hacer esplenectom&iacute;a, la cual se llev&oacute; a cabo. Desafortunadamente en el postoperatorio inmediato la paciente hizo insuficiencia hep&aacute;tica severa con ictericia, ascitis y coagulopat&iacute;a, adem&aacute;s de hemorragias por hipertensi&oacute;n portal en forma de hematemesis y melena y sin mucho que hacer; cuando surgi&oacute; la probabilidad de que quiz&aacute;s con un trasplante auxiliar de h&iacute;gado podr&iacute;amos resolver la insuficiencia hep&aacute;tica aguda y la hipertensi&oacute;n portal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 22 de abril de 1976, el Dr. Federico Ch&aacute;vez Pe&oacute;n y yo operamos a la paciente y le colocamos un h&iacute;gado de un donador peque&ntilde;o que conseguimos en el Instituto Nacional de Pediatr&iacute;a. Nuestra paciente entr&oacute; a quir&oacute;fano con 5.6 g de Hb y sin poder conseguir m&aacute;s sangre compatible con ella, en ning&uacute;n lugar, adem&aacute;s de insuficiencia hep&aacute;tica aguda que nos evitaba poder pensar en una derivaci&oacute;n portosist&eacute;mica. La operaci&oacute;n fue un "&eacute;xito", pero la paciente falleci&oacute;. Ese fue el primer trasplante de h&iacute;gado en Latinoam&eacute;rica. Posteriormente conocimos al Dr. Starzl y en 1978 estuve un mes en Colorado en el Colorado General Hospital en donde &eacute;l trabajaba, con la finalidad de ver el trasplante ortot&oacute;pico de h&iacute;gado y tratar de implantar un programa con nosotros. A principios de los ochenta logramos acomodar al Dr. H&eacute;ctor Diliz con el Dr. Starzl en Pittsburgh para estar trabajando con &eacute;l dos a&ntilde;os y a su regreso despu&eacute;s de convencer al Dr. Manuel Campuzano, Director del Instituto, de la necesidad de tener al Dr. Diliz con nosotros, iniciamos el programa en perros en 1984. Durante todo ese a&ntilde;o estuvimos trabajando en cirug&iacute;a experimental, hasta que la rutina era que los animales salieran bien con su nuevo h&iacute;gado. En 1985 se inici&oacute; el programa en humanos y el d&iacute;a 26 de marzo operamos al primer paciente, Mar&iacute;a del Refugio Maya de la Cruz, a la cual le hicimos un trasplante ortot&oacute;pico de h&iacute;gado. El primero en M&eacute;xico y el 2o. en Latinoam&eacute;rica de ese tipo. El primero lo hab&iacute;an hecho ya en Sao Paulo, Brasil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como todos los programas de ese tipo que se iniciaban en cualquier parte del mundo, los pacientes que se llevaban a cirug&iacute;a, eran aquellos con las peores condiciones cl&iacute;nicas y el resultado fue negativo. Seguimos con el Programa y no volvimos a tener muertes transoperatorias. En cada caso, la cirug&iacute;a fue siendo cada vez m&aacute;s f&aacute;cil para el paciente, para anestesia y para los cirujanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, seguimos adelante y el programa es ahora manejado por los doctores Carlos Chan y Marco Antonio Olivera y ayudados por el Dr. Miguel &Aacute;ngel Mercado y yo, y siendo el responsable del manejo transoperatorio y postoperatorio inmediato, desde el punto de vista anest&eacute;sico y de cuidados intensivos, el Dr. Paulino Leal. El tiempo quir&uacute;rgico se ha disminuido de m&aacute;s de 15 horas a 5&#150;6 horas. La estancia en Terapia Intensiva es uno o dos d&iacute;as y salen a su casa del hospital en una semana. Nuestro gran problema y el de todo el pa&iacute;s, ha sido el poder obtener &oacute;rganos con frecuencia, algo que no hemos podido controlar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es indudable que ha sido una lucha constante por muchos a&ntilde;os y que hemos logrado que un programa de tal importancia funcionara bien fuera de los pa&iacute;ses llamados desarrollados. Esto se logr&oacute; porque nuestros Directores siempre han apoyado el proyecto y han cooperado en ello cirujanos, anestesi&oacute;logos, internistas, enfermer&iacute;a, hepat&oacute;logos, radi&oacute;logos, infect&oacute;logos, hemat&oacute;logos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otras palabras, no hay duda de que esto nunca ser&aacute; un proyecto de un solo hombre, por m&aacute;s entusiasta que &eacute;ste sea. Es el proyecto de toda una Instituci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
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