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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El ácido lisofosfatídico activa directamente el canal iónico TRPV1 a través de fibras terminales tipo C: Reseña]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Desde la trinchera de las ciencias b&aacute;sicas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El &aacute;cido lisofosfat&iacute;dico activa directamente el canal i&oacute;nico TRPV1 a trav&eacute;s de fibras terminales tipo C<a href="#notas">*</a>. Rese&ntilde;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Lysophosphatidic acid directly activates TRPV1 through a C&#45;terminal binding site. Reviex</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Le&oacute;n D. Islas<sup>a</sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>a</sup> Profesor Asociado, Departamento de Fisiolog&iacute;a, Facultad de Medicina, UNAM</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La membrana plasm&aacute;tica constituye tanto una barrera como una interfase de comunicaci&oacute;n entre las c&eacute;lulas y el mundo exterior. Esta comunicaci&oacute;n se lleva a cabo mediante la activaci&oacute;n de varios tipos espec&iacute;ficos de prote&iacute;nas de la membrana. Entre estas prote&iacute;nas se encuentran algunas muy variadas denominadas canales i&oacute;nicos. Los canales i&oacute;nicos son prote&iacute;nas residentes de la membrana plasm&aacute;tica (<a href="/img/revistas/facmed/v56n4/a10f1.jpg" target="_blank">figura 1</a>) especializadas en el transporte de iones y que son de fundamental importancia en la conversi&oacute;n de se&ntilde;ales diversas a se&ntilde;ales el&eacute;ctricas en diversos tipos celulares y principalmente c&eacute;lulas excitables. Muchos de estos canales son una verdadera ventana al exterior de la c&eacute;lula y como tales, son cruciales elementos de esencialmente todos los sistemas sensoriales de los organismos y por la misma raz&oacute;n, su mal funcionamiento puede ser responsables de varias patolog&iacute;as.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v56n4/a10i1.jpg"></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La principal funci&oacute;n de estas prote&iacute;nas es la conducci&oacute;n de iones a trav&eacute;s de un poro de selectividad y una compuerta de activaci&oacute;n que es regulada por el o los mecanismos de activaci&oacute;n preferentes de cada canal. Por ejemplo, algunos canales i&oacute;nicos se abren y cierran por cambios en el potencial el&eacute;ctrico de la membrana, y es muy com&uacute;n que el estado abierto sea favorecido cuando el potencial de membrana se hace positivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La apertura de algunos otros canales se puede efectuar cuando &eacute;stos unen sustancias que act&uacute;an como ligandos espec&iacute;ficos (por ejemplo, neurotransmisores) y otros m&aacute;s pueden regular su activaci&oacute;n por cambios en la tensi&oacute;n f&iacute;sica de la membrana plasm&aacute;tica o por cambios en la temperatura o por la se&ntilde;alizaci&oacute;n hormonal. Es importante hacer notar que las respuestas de los canales i&oacute;nicos al estimulo o est&iacute;mulos activadores espec&iacute;ficos se puede modular por otros factores, mediante mecanismos alost&eacute;ricos. As&iacute; por ejemplo, la contribuci&oacute;n de un canal i&oacute;nico espec&iacute;fico a la producci&oacute;n de se&ntilde;ales el&eacute;ctricas se encuentra modulada por diferentes neurotransmisores o por la liberaci&oacute;n de neuromoduladores. Esta es la base molecular en la que se fundamenta el funcionamiento del sistema nervioso aut&oacute;nomo, por s&oacute;lo mencionar uno muy importante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe una gran diversidad gen&eacute;tica y estructural entre los canales i&oacute;nicos conocidos. Algunas familias se especializan en la respuesta a alg&uacute;n est&iacute;mulo espec&iacute;fico, como los canales sensibles a voltaje, mientras otros funcionan como receptores polimodales o sensibles a m&uacute;ltiples y variados est&iacute;mulos. Uno de los principales receptores de la sensaci&oacute;n de temperaturas altas y de varios compuestos qu&iacute;micos que producen una sensaci&oacute;n de pungencia o picor es el canal i&oacute;nico denominado TRPV1, tambi&eacute;n conocido como el receptor de capsaicina, el compuesto responsable del picor de los tan Mexicanos chiles. Este canal es un miembro importante de una de estas familias de receptores polimodales, la familia de canales i&oacute;nicos conocidos como TRP (<i>transient receptor potential,</i> en ingl&eacute;s). Muchos de los miembros de esta familia, incluido el TRPV1, son canales no selectivos que permiten el paso de distintos cationes, con una permeabilidad muy alta al ion calcio. Es por esta raz&oacute;n que la contribuci&oacute;n de estos canales a la se&ntilde;alizaci&oacute;n est&aacute; mediada importantemente por incrementos en la concentraci&oacute;n intracelular de calcio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este canal se expresa preferencialmente en terminales nerviosas libres que env&iacute;an sus se&ntilde;ales a neuronas sensoriales del ganglio de la ra&iacute;z dorsal a trav&eacute;s de fibras tipo C y tipo 2&#945;&#948;. Una consecuencia evolutiva de esta distribuci&oacute;n es que las se&ntilde;ales fisiol&oacute;gicas normales mediadas por TRPV1 han sido adaptadas por los mam&iacute;feros para tambi&eacute;n se&ntilde;alizar sensaciones dolorosas cuando se produce un est&iacute;mulo doloroso de origen perif&eacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los mecanismos de producci&oacute;n y codificaci&oacute;n del dolor est&aacute;n muy relacionados con los de la inflamaci&oacute;n y TRPV1 ha sido implicado en estos procesos, debido a que es modulado por una multitud de substancias proinflamatorias e inflamatorias liberadas durante y despu&eacute;s de un insulto que deriva en inflamaci&oacute;n y dolor. Por ejemplo, el dolor neurop&aacute;tico producido por desmielinizaci&oacute;n de nervios perif&eacute;ricos, ha sido asociado a la modulaci&oacute;n positiva de TRPV1 es decir, un incremento de su actividad. Se han avanzado algunas hip&oacute;tesis, como las que proponen que factores liberados por la fibra nerviosa desmielinizada promueven la activaci&oacute;n de cascadas de segundos mensajeros que terminan en la fosforilaci&oacute;n de TRPV1, es decir, la adici&oacute;n de un grupo fosfato mediada por enzimas denominadas prote&iacute;na&#45;cinasas. La fosforilaci&oacute;n de TRPV1 deviene entonces en una mayor actividad de esta prote&iacute;na y una mayor percepci&oacute;n de la se&ntilde;al dolorosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre algunas de las substancias que se ha demostrado son liberadas por la desmielinizaci&oacute;n, se encuentra el &aacute;cido lisofosfat&iacute;dico (LPA). Este es un l&iacute;pido bioactivo, que es tambi&eacute;n liberado mayoritariamente en procesos inflamatorios por las plaquetas, por lo que tambi&eacute;n est&aacute; asociado a patolog&iacute;as cardiovasculares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se ve, los mecanismos por los que se lleva a cabo la participaci&oacute;n del canal TRPV1 en los procesos de inflamaci&oacute;n y dolor es un tema de la mayor relevancia cl&iacute;nica, que, sin embargo, apenas se a empezado a explorar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo que se rese&ntilde;a aqu&iacute;, es entonces de gran inter&eacute;s, pues describe un mecanismo novedoso por el cual el LPA ser&iacute;a capaz de mediar algunas de sus acciones actuando directamente sobre el canal TRPV1. Si bien, y como ya se mencion&oacute;, el LPA hab&iacute;a sido involucrado como un importante mediador del dolor, los grupos de Escalante, Islas y Rosenbaum describen por primera vez al canal TRPV1 como un efector de la acci&oacute;n del LPA y demuestran que esto ocurre como resultado de una interacci&oacute;n directa del LPA con TRPV1. Esto es muy relevante puesto que se ha sabido hasta ahora que todas las acciones del LPA son mediadas por sus receptores de membrana espec&iacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo, que fue publicado en la revista <i>Nature Chemical Biology,</i> describe no s&oacute;lo que el LPA es capaz de actuar directamente sobre TRPV1 para producir dolor, sino que describe tanto los mecanismos celulares como moleculares de la interacci&oacute;n y el posible mecanismo de activaci&oacute;n. Los autores empiezan por mostrar que el LPA es capaz de producir dolor en ensayos conductuales en que se inyectan cantidades conocidas de LPA en ratones. Mediante el uso del ratones <i>knock&#45;out</i> en TRPV1 (es decir, ratones transg&eacute;nicos con TRPV1 gen&eacute;ticamente removido), se demuestra que gran parte de esta respuesta conductual esta mediada por este canal. Tambi&eacute;n, los autores demuestran de manera importante que hay un correlato fisiol&oacute;gico a la respuesta conductual al LPA a nivel celular. La aplicaci&oacute;n de LPA extracelular en neuronas del ganglio de la ra&iacute;z dorsal (DRG), desata la activaci&oacute;n de corrientes mediadas por TRPV1 y la concomitante producci&oacute;n de potenciales de acci&oacute;n (<a href="/img/revistas/facmed/v56n4/a10f1.jpg" target="_blank">figura 1</a>), es decir, una respuesta el&eacute;ctrica en la neurona DRG, lo que constituye la base celular de las respuestas conductuales. Estas respuestas se encuentran ausentes de nuevo en ratones <i>knock&#45;out,</i> tambi&eacute;n denominados TRPV1<sup>&#45;/&#45;</sup>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una evidencia m&aacute;s del papel fisiol&oacute;gico del LPA en la sensaci&oacute;n del dolor, mediante la activaci&oacute;n de TRPV1, es que en otro tipo de ratones transg&eacute;nicos, en que gen&eacute;ticamente se encuentra elevada la concentraci&oacute;n de LPA en el sistema nervioso, son hiperalg&eacute;sicos y esta respuesta elevada a est&iacute;mulos dolorosos est&aacute; mediada por TRPV1, dado que los dobles mutantes, o sea ratones con LPA elevado pero sin TRPV1 funcional, no son hiperalg&eacute;sicos y no hay respuesta fisiol&oacute;gica de las neuronas DRG al LPA.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">TRPV1 es un canal i&oacute;nico que, como algunas otras prote&iacute;nas de membrana, requiere de la uni&oacute;n del l&iacute;pido de se&ntilde;alizaci&oacute;n, es este caso del fosfatidil inositol 4,5&#45;bifosfato (PIP2), para poder responder a la uni&oacute;n de su activador can&oacute;nico, la capsaicina. La interacci&oacute;n de este l&iacute;pido con la prote&iacute;na de TRPV1, si bien no esta completamente entendida, se sabe ocurre a trav&eacute;s de la uni&oacute;n de PIP2, que tiene carga el&eacute;ctrica negativa, mediante un mecanismo electroest&aacute;tico. El acido lisofosfat&iacute;dico (LPA), al ser un fosfol&iacute;pido, tambi&eacute;n contiene una cabeza polar con carga negativa. Estos autores demuestran que el sitio de uni&oacute;n del LPA es compartido con uno de los sitios de uni&oacute;n de PIP2 ya descritos en TRPV1, que se encuentra localizado en una regi&oacute;n intracelular del dominio carboxilo terminal que tiene una carga neta positiva. Para demostrar convincentemente este punto se emplearon tanto mutaciones que neutralizan o revierten la carga el&eacute;ctrica del sitio de uni&oacute;n putativo, como ensayos de uni&oacute;n directa del LPA al canal i&oacute;nico purificado en membranas. Tambi&eacute;n se demostr&oacute; que el sitio es compartido por estos 2 l&iacute;pidos, mediante mediciones de la competencia entre LPA y PIP2 por su uni&oacute;n a TRPV1 (<a href="/img/revistas/facmed/v56n4/a10f2.jpg" target="_blank">figura 2</a>). Finalmente, uno de las rasgos m&aacute;s importantes de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica de frontera es su car&aacute;cter interdisciplinario. As&iacute;, los resultados experimentales del trabajo rese&ntilde;ado se racionalizaron en un modelo matem&aacute;tico de interacci&oacute;n entre estas 2 mol&eacute;culas, que es capaz de reproducir fielmente los datos experimentales y permite tener una visi&oacute;n global de los mecanismos propuestos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar que este trabajo constituye una contribuci&oacute;n original, por cient&iacute;ficos mexicanos, al relevante campo de los mecanismos moleculares del dolor, pues es una demostraci&oacute;n muy clara de la participaci&oacute;n del LPA en las v&iacute;as de dolor neurop&aacute;tico, a trav&eacute;s de la activaci&oacute;n directa de uno de los principales caracteres en juego, el canal TRPV1. Esta contribuci&oacute;n no s&oacute;lo demuestra como la investigaci&oacute;n b&aacute;sica contribuye al esclarecimientos de fen&oacute;menos cl&iacute;nicos a&uacute;n poco comprendidos, sino que tambi&eacute;n abre la puerta a futuros estudios sobre mediadores lip&iacute;dicos de dolor y a la posible producci&oacute;n de moduladores de TRPV1 o de la producci&oacute;n de LPA , como analg&eacute;sicos. Otra de las consecuencias de los resultados de esta investigaci&oacute;n, es que se vislumbra una participaci&oacute;n amplia del LPA y el TRPV1 en otros procesos fisiopatol&oacute;gicos. Por ejemplo, el dolor asociado a algunos padecimientos cardiovasculares como la angina de pecho, se asocia a una actividad plaquetaria incrementada que bien podr&iacute;a mediar sus efectos a trav&eacute;s de la interacci&oacute;n de LPA con TRPV1.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Andr&eacute;s Nieto&#45;Posadas, Giovanni Picazo&#45;Ju&aacute;rez, Itzel Llorente, Andr&eacute;s Jara&#45;Oseguera, Sara Morales&#45;L&aacute;zaro, Diana Escalante&#45;Alcalde, Le&oacute;n D. Islas, Tamara Rosenbaum. Lysophosphatidic acid directly activates TRPV1 through a C&#45;terminal binding site. Nature Chemical Biology. 2012;8(8):737.</font></p>      ]]></body>
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