<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0026-1742</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de la Facultad de Medicina (México)]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Fac. Med. (Méx.)]]></abbrev-journal-title>
<issn>0026-1742</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Medicina]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0026-17422011000500008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las alternativas farmacéuticas: Medicamentos innovadores, de patente, genéricos, similares y otros]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lifshitz Guinzberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alberto]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Mexicano del Seguro Social Unidad de Educación e Investigación y Políticas en Salud ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>54</volume>
<numero>5</numero>
<fpage>46</fpage>
<lpage>49</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0026-17422011000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0026-17422011000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0026-17422011000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo de reflexi&oacute;n</font></p>      <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las alternativas farmac&eacute;uticas (Medicamentos innovadores, de patente, gen&eacute;ricos, similares y otros)</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Lifshitz Guinzberg*</b></font></p>      <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Director de la Unidad de Educaci&oacute;n e Investigaci&oacute;n y Pol&iacute;ticas en Salud. Instituto Mexicano del Seguro Social. M&eacute;xico, D.F.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el principio de la historia el hombre ha buscado aliviar el dolor y curar las enfermedades, y para eso ha utilizado infinidad de productos animales, vegetales y minerales, cuyas propiedades curativas pueden o no ser verdaderas; estas pr&aacute;cticas permanecieron como los &uacute;nicos medios para aliviar algunos padecimientos, y la farmacopea de todas las culturas es ahora fuente de estudios hist&oacute;ricos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n5/a8i1.jpg"></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No fue sino hasta el siglo XIX cuando se comenzaron a aislar componentes qu&iacute;micos; el primer f&aacute;rmaco sint&eacute;tico fue la acetofinidina, comercializada en 1885 como analg&eacute;sico por la empresa Bayer de Leverkusen (Alemania) bajo la marca Phenacetin, del que deriv&oacute; el paracetamol. El segundo f&aacute;rmaco importante comercializado en 1899 fue el &aacute;cido acetisalic&iacute;lico obtenido por el doctor F&eacute;lix Hoffman, tambi&eacute;n en los laboratorios Bayer y conocido mundialmente como aspirina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siglo pasado surgieron decenas de empresas farmac&eacute;uticas: Wellcome, Allen &amp; Hambury, Merck, H&ouml;chst, Parke Davis, Warner Lambert, Smith Kline &amp; French, Zeneca, Rh&ocirc;ne Poulenc, Ciba&#45;Geigy, Sandoz, Novartis, Squibb, Rousell y muchas m&aacute;s, y en ellas se hace la mayor parte de la investigaci&oacute;n farmacol&oacute;gica; la industria farmac&eacute;utica es una de las m&aacute;s boyantes en el mundo y sus ganancias son alt&iacute;simas; pero a partir finales del siglo pasado algunas de las patentes de sus productos llegan a su vencimiento y nace una industria paralela; los nombres que se han dado a los productos han sido motivo de cierta confusi&oacute;n, por lo que se solicit&oacute; la opini&oacute;n al Dr. Alberto Lifshitz, fundador de la Asociaci&oacute;n de Medicina Interna de M&eacute;xico y del Consejo Mexicano de Medicina Interna, gobernador por el Cap&iacute;tulo Mexicano del American College of Physicians, quinto presidente del Consejo Mexicano de Medicina Interna, miembro numerario de la Academia Nacional de Medicina y de la Academia Mexicana de Cirug&iacute;a, exdirector general de Medicamentos y Tecnolog&iacute;as para la Salud de la Secretar&iacute;a de Salud, para que con base en su experiencia, explique las caracter&iacute;sticas de estos productos.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n5/a8i2.jpg"></p>      <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado de los productos farmac&eacute;uticos es uno de los m&aacute;s fruct&iacute;feros en todo el mundo, y ello se debe al crecimiento del n&uacute;mero de pacientes con enfermedades cr&oacute;nicas, a la aportaci&oacute;n que la propia industria ha tenido para la prevenci&oacute;n y el tratamiento de las enfermedades, pero tambi&eacute;n a la amplia publicidad desarrollada mediante estrategias persuasivas y a la relativa impunidad al asignar precios. En este sentido vale la pena se&ntilde;alar que el incremento en los precios de medicamentos no solo se dispara ostensiblemente del &iacute;ndice de precios al consumidor, sino de otros insumos para la salud. En otras palabras, la velocidad de crecimiento de los precios de medicamentos supera a la de cualesquiera otros productos o servicios. Hoy en d&iacute;a, una proporci&oacute;n importante de la poblaci&oacute;n no tiene acceso a ciertos medicamentos que le son indispensables para mantenerse con vida, a pesar de los sistemas de seguridad social, entre ellos el seguro popular, puesto que lamentablemente a&uacute;n no cubre todas las opciones. Los precios de algunos han planteado restricciones en ciertas enfermedades, no se diga cuando el paciente o la familia tienen que asumir los gastos. Esto ha obligado a buscar alternativas menos costosas pero sin sacrificar la eficacia, y as&iacute; el mercado se ha inundado con medicamentos de diversos tipos que, ciertamente, representan opciones de las que han sacado ventaja algunos fabricantes y distribuidores, con la mira no tanto de volver m&aacute;s accesibles los remedios indispensables sino de obtener mayores utilidades. El prop&oacute;sito de este escrito es contribuir a reducir tal confusi&oacute;n mediante informaci&oacute;n que carece de todo inter&eacute;s promocional.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n5/a8l1.jpg"></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n5/a8i3.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es necesario estar consciente de que no basta que un medicamento contenga (o diga contener) la substancia activa, el f&aacute;rmaco que como m&eacute;dicos decidimos prescribir. Un elemento importante es la "calidad farmac&eacute;utica", que tiene que ver con el excipiente, la capacidad de disoluci&oacute;n, la estabilidad, etc. Por ello, no siempre es suficiente constatar que contiene el principio activo, aunque ciertamente es el elemento m&aacute;s importante. En t&eacute;rminos legales, cuando se anota en una prescripci&oacute;n s&oacute;lo el nombre del principio activo se habla de denominaci&oacute;n gen&eacute;rica, en tanto que el nombre comercial se conoce como denominaci&oacute;n distintiva. La dispensaci&oacute;n del medicamento en la farmacia debe ajustarse a la denominaci&oacute;n gen&eacute;rica, el dependiente puede dispensar cualquiera que contenga la substancia activa en cuesti&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al medicamento que es resultado de una investigaci&oacute;n y que sale al mercado con una denominaci&oacute;n distintiva (nombre comercial) se le llama innovador. Suele estar protegido por una patente, de tal manera que no puede ser copiado y comercializado por alg&uacute;n otro fabricante durante el tiempo que dura la patente. Este tiempo es generalmente de 20 a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s. Este medicamento innovador, mientras est&aacute; protegido por la patente, tambi&eacute;n se suele conocer como medicamento de patente, aunque ambos t&eacute;rminos no son sin&oacute;nimos. Cuando la patente vence, sigue siendo el innovador pero ya no es m&aacute;s de patente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al concluir el periodo protegido por la patente se libera la posibilidad de utilizar el principio activo para fabricar medicamentos diferentes del innovador pero que contiene la misma substancia, el mismo f&aacute;rmaco, aunque ciertamente el proceso de fabricaci&oacute;n puede ser diferente del que se emplea en el innovador y la denominaci&oacute;n distintiva (nombre comercial) tambi&eacute;n es distinto. Estas "copias" del innovador se denominan gen&eacute;ricos y cuando tienen un nombre comercial se llaman gen&eacute;ricos de marca y suelen ser de calidad farmac&eacute;utica heterog&eacute;nea.</font></p>  	    <p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n5/a8i4.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para garantizar que los gen&eacute;ricos tengan la suficiente calidad farmac&eacute;utica como para que se puedan usar con la misma confianza con que se usan los innovadores, se ha propiciado el desarrollo de un grupo de medicamentos que se denominan gen&eacute;ricos intercambiables y que se identifican con un logotipo que contiene las siglas GI. Este grupo tiene la garant&iacute;a del gobierno federal de que pueden sustituir a los innovadores porque se ha demostrado en laboratorios autorizados que son efectivamente intercambiables, con la ventaja de que su precio es menor, si bien suele ser ligeramente m&aacute;s alto que el de algunos gen&eacute;ricos de marca. Los GI representan aut&eacute;nticamente una ventaja para los consumidores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras denominaciones que incluyen las de similares, an&aacute;logos, equivalentes, hom&oacute;logos no son m&aacute;s que estrategias comerciales pero no representan una aut&eacute;ntica variedad distinta de medicamentos. El m&aacute;s popular, los similares, no es m&aacute;s que la raz&oacute;n social de un grupo de farmacias, que se ha extendido a otros productos adem&aacute;s de medicamentos, y que vende sobre todo gen&eacute;ricos de marca, aunque tambi&eacute;n algunos intercambiables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras variedades de medicamentos que conviene mencionar aqu&iacute; son los llamados OTC (de las siglas en ingl&eacute;s Over the Counter) que en espa&ntilde;ol se conocen como de venta libre, pues la ley permite su venta sin receta, ya sea a trav&eacute;s del mostrador o tomados de los anaqueles. Suelen ser medicamentos con bajo riesgo de efectos adversos, que se utilizan para molestias comunes menores y que suelen llevar un inserto que explica las dosis y las precauciones que se deben seguir. En la ley tambi&eacute;n se hace una distinci&oacute;n de medicamentos alop&aacute;ticos, homeop&aacute;ticos y herbolarios; aunque el t&eacute;rmino "alop&aacute;tico" es oficial, s&iacute; cabe la consideraci&oacute;n de que &eacute;ste es un nombre que propusieron los hom&eacute;opatas para distinguirlos de su propia filosof&iacute;a terap&eacute;utica, pero evidentemente es un nombre incorrecto pues se refiere a que las enfermedades o los s&iacute;ntomas se antagonizan con medicamentos contrarios. Todos los medicamentos elaborados por empresas de la industria farmac&eacute;utica se denominan especialidades farmac&eacute;uticas de tal manera que la denominaci&oacute;n del Diccionario de Especialidades Farmac&eacute;uticas, que es el vadem&eacute;cum m&aacute;s consultado, es efectivamente correcta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la confusi&oacute;n de t&eacute;rminos, conviene recordar los innovadores y los gen&eacute;ricos intercambiables como las variantes m&aacute;s confiables.</font></p>      ]]></body>
</article>
