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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Tema de reflexi&oacute;n</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La medicina actual. Los grandes avances y los cambios de paradigma</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The modern medicine</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Octavio Rivero Serrano*, Luis Armando Mart&iacute;nez*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Seminario Medicina y Salud. Facultad de Medicina. UNAM.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que la medicina actual tiene progresos indiscutibles: se han erradicado algunas enfermedades, se ha logrado establecer el tratamiento de otras que antes se consideraban incurables, se ha podido mantener la salud y controlar padecimientos cr&oacute;nicos, as&iacute; como mejorar la calidad de vida de cientos de miles de seres humanos. Los estudios m&aacute;s profundos de algunas enfermedades han permitido conocerlas mejor y establecer medidas para prevenirlas; los recursos tecnol&oacute;gicos modernos para el diagn&oacute;stico y tratamiento son muchos m&aacute;s que los que el m&eacute;dico ten&iacute;a hace 50 a&ntilde;os. El resultado es que ha aumentado el promedio de vida, que en nuestro pa&iacute;s hace 100 a&ntilde;os estaba en alrededor de la cuarta d&eacute;cada de la vida, y hoy se encuentra alrededor de la s&eacute;ptima d&eacute;cada. La esperanza de vida al nacer tambi&eacute;n ha aumentado en forma considerable. La medicina preventiva ha logrado que disminuya notablemente la mortalidad materna y la infantil.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos logros se deben a diversos factores: un mejor conocimiento de la historia natural de las enfermedades, la aplicaci&oacute;n de grandes adelantos cient&iacute;ficos en ciencias b&aacute;sicas como la bioqu&iacute;mica, la biolog&iacute;a molecular, la farmacolog&iacute;a y la gen&eacute;tica... Ha habido incre&iacute;bles progresos en la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica para el diagn&oacute;stico y tratamiento de las enfermedades, y aunque limitados a&uacute;n, se ha avanzado respecto a los recursos de medicina preventiva y de educaci&oacute;n para la salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las regiones donde existen buenas condiciones socioecon&oacute;micas, es evidente que &eacute;stas son, sin duda, un factor en la mejor&iacute;a de la salud de sus habitantes, pero a&uacute;n si consideramos que en nuestro pa&iacute;s hay grandes &aacute;reas donde a&uacute;n es lacerante la pobreza, los adelantos de la medicina actual han mejorado los &iacute;ndices de morbilidad y mortalidad en estos lugares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que el resultado de los cambios en la medicina de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas es muy positivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>De las enfermedades infectocontagiosas a las cr&oacute;nico degenerativas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el an&aacute;lisis de lo sucedido, debe observarse que algunos cambios, sobre todo los encontrados a finales del siglo pasado, pueden estar fuertemente influenciados por el fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n, que ha impuesto al mexicano com&uacute;n estilos de vida distintos a los que ten&iacute;a a principios de siglo.</font></p>  	    <p align="center"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4t1.jpg" border="0" usemap="#Map"> <map name="Map"> 		<area shape="rect" coords="424,133,533,148" href="http://www.conapo.gob.mx" target="_blank"> </map></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La morbilidad y la mortalidad del mexicano de principios del siglo XX se deb&iacute;a principalmente a enfermedades ocasionadas por agentes externos o microorganismos infecciosos: bacterias o virus, desnutrici&oacute;n cr&oacute;nica, alcoholismo. La mortalidad infantil era elevada y las complicaciones en el parto ocasionaban muchas muertes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el transcurso de la segunda mitad del siglo XX, sin que hayan desaparecido las causas de morbilidad y mortalidad de principios del siglo en las regiones m&aacute;s pobres del pa&iacute;s, a&uacute;n en ellas, hubo una disminuci&oacute;n de la mortalidad infantil gracias a los programas de vacunaci&oacute;n de ese tiempo. En ese per&iacute;odo hubo una transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica: aparecieron nuevas causas de enfermedad, debidas en parte al crecimiento en el promedio de vida, pero sobre todo al cambio de costumbres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s del aumento en la esperanza de vida media del mexicano, la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, los diversos tipos de artritis, se deben en gran parte a cambios en su dieta: se volvi&oacute; m&aacute;s consumidor de hidratos de carbono &#45;tenemos el primer lugar como consumidores de refrescos en el mundo&#45;, el sedentarismo debido al uso de 2 pantallas que aparecieron en los &uacute;ltimos lustros &#45;la de la computadora y la de la televisi&oacute;n&#45; y los cambios en la vida urbana. Todav&iacute;a hace cincuenta a&ntilde;os los habitantes de las ciudades mexicanas acostumbraban caminar por la ciudad, pero hoy, temerosos de la inseguridad, se trasladan en veh&iacute;culo aun en trayectos cortos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ha aumentado su frecuencia de los diversos tipos de c&aacute;ncer, los de mama y &uacute;tero en la mujer, y los de v&iacute;as respiratorias debidos al tabaquismo en hombres. Entre las 10 primeras causas de muerte ya no aparecen las neumon&iacute;as ni la tuberculosis y aparecen otras, como puede observarse en las tablas presentadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n en esta segunda mitad del siglo aparecieron nuevas y peligrosas enfermedades, como el s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), y otras aumentaron su gravedad, como la tuberculosis, que se volvi&oacute; una enfermedad dif&iacute;cil de tratar por la resistencia a los antibi&oacute;ticos, que a mediados del siglo promet&iacute;an un tratamiento seguro de ella. Al parecer los virus han sustituido, en parte, a las bacterias, y el problema con &eacute;stas &uacute;ltimas en general es la aparici&oacute;n de resistencias a los antibi&oacute;ticos, que de alguna forma &#45;como muchos otros medicamentos&#45; se utilizan sin control m&eacute;dico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>A</b><b>vances en los m&eacute;todos</b> <b>de diagn&oacute;stico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para realizar el diagn&oacute;stico de las enfermedades, un m&eacute;dico de principios del siglo XX contaba con un elemento fundamental: la entrevista con el paciente. Esta peculiar relaci&oacute;n en que el paciente confiaba al m&eacute;dico sus males y sus temores y el galeno trataba de conocer la enfermedad al valorar los s&iacute;ntomas que aquel le relataba, generaba una comprensi&oacute;n de la enfermedad que el m&eacute;dico completaba con un acucioso procedimiento de exploraci&oacute;n f&iacute;sica del paciente, que se centraba principalmente en la regi&oacute;n del organismo que parec&iacute;a afectada por la enfermedad, pero que no se limitaba a ella. Se dec&iacute;a, y con raz&oacute;n, que el buen m&eacute;dico era el que dedicaba m&aacute;s tiempo a conocer sobre las molestias relatadas por el paciente y el que le exploraba m&aacute;s ampliamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El m&eacute;dico de principios de siglo contaba con un n&uacute;mero limitado de an&aacute;lisis de laboratorio y estudios radiol&oacute;gicos sencillos para utilizarlos como auxiliares al establecer diagn&oacute;stico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad los recursos de diagn&oacute;stico han aumentado considerablemente. Los ex&aacute;menes de laboratorio con que hoy se pueden explorar constantes qu&iacute;micas, hormonales, celulares del organismo, se cuentan por cientos, con modalidades tan modernas como obtener en forma constante valores de estos elementos. Los m&eacute;todos de gabinete auxiliares en la exploraci&oacute;n del paciente, que comenzaron con la radiolog&iacute;a, hoy ofrecen m&eacute;todos como la tomograf&iacute;a axial computarizada en diversas versiones, la resonancia magn&eacute;tica y la tomograf&iacute;a por emisi&oacute;n de positrones (PET); con estos m&eacute;todos se pueden explorar los tejidos de un ser humano como en una vivisecci&oacute;n. &Eacute;ste &uacute;ltimo m&eacute;todo aumenta las posibilidades de diagn&oacute;stico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la exploraci&oacute;n con endoscopia hoy es posible explorar pr&aacute;cticamente todas las cavidades del ser humano, con endoscopios flexibles, de fibra &oacute;ptica, que convierten a estas exploraciones en auxiliares de gran valor y de precisi&oacute;n sin las molestias que ocasionaba la endoscopia con instrumentos r&iacute;gidos.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4t2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tratamiento de las enfermedades son un gran cambio los grandes avances en la terap&eacute;utica con medicamentos y los avances con t&eacute;cnicas de cirug&iacute;a, que mediante el empleo de instrumentos endosc&oacute;picos han logrado cirug&iacute;as de recuperaci&oacute;n sencilla y con menor morbilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos estos avances, apenas esbozados, son tan grandes y complejos que podr&iacute;a escribirse un libro s&oacute;lo para mencionarlos a todos. La medicina de hoy ser&iacute;a gloriosa si no se hubieran insertado en ella algunos elementos perturbadores.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4t3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cambios en el paradigma</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay 2 aspectos completamente diferentes en estos cambios. Uno de ellos altamente positivo, y otro que significa un problema que puede invalidar en cierto modo los grandes adelantos mencionados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio positivo se refiere al avance de una medicina organizada para el tratamiento individual de los pacientes, hacia una medicina social, que intenta organizarla en beneficio de la colectividad, es decir la medicina organizada para atender a todos los habitantes de un pa&iacute;s o de un grupo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio negativo del paradigma de la medicina es la conversi&oacute;n de una profesi&oacute;n eminentemente human&iacute;stica y de beneficio social, que durante siglos se ha encaminado s&oacute;lo a tratar de beneficiar al paciente, a una medicina concebida como una industria, en donde el elemento perturbador es que adem&aacute;s debe buscar el beneficio de los inversionistas que han creado esta industria.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cambio positivo, el de la medicina social, para organizar la atenci&oacute;n de grupos, hay tambi&eacute;n diferencias: unos pa&iacute;ses la han desarrollado a trav&eacute;s de grandes instituciones p&uacute;blicas, organizadas por el Estado para la atenci&oacute;n de sus habitantes. Este fue el sentido de la creaci&oacute;n del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en M&eacute;xico a mediados del siglo XX; congruente con esta decisi&oacute;n, el pa&iacute;s debi&oacute; extender esta cobertura a todos sus habitantes en el transcurso de la segunda mitad del siglo XX, si no como seguridad social, al menos como extensi&oacute;n de la cobertura en atenci&oacute;n a la salud. No sucedi&oacute; as&iacute;.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi2_1.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi2.jpg">    <br></a> <a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi2_1.jpg" target="_blank">Haga clic para agrandar</a> <a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi2_1.jpg" target="_blank"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros pa&iacute;ses, entre ellos Estados Unidos de Norteam&eacute;rica, decidieron ofrecer la atenci&oacute;n a la salud de sus habitantes a trav&eacute;s de seguros m&eacute;dicos privados, ya sea sostenidos en parte por el Estado, o por los empleadores, o por los mismos ciudadanos. Esta decisi&oacute;n no s&oacute;lo ha convertido a la medicina en una gran industria en ese pa&iacute;s, tambi&eacute;n es la responsable del cambio negativo en el paradigma, con muchas consecuencias que han deteriorado el ejercicio de la medicina y que la han convertido en la m&aacute;s costosa del mundo, y no en la de mejor calidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De alguna forma, algunos de los grandes avances en la medicina han propiciado su conversi&oacute;n a una industria. Los recursos para el diagn&oacute;stico y tratamiento son tan numerosos y complejos, que no ha sido posible el que s&oacute;lo los m&eacute;dicos organicen los centros de atenci&oacute;n. Esta situaci&oacute;n ha despertado el inter&eacute;s de inversionistas, que en forma natural buscan el rendimiento de sus inversiones; esto hace que el fin &uacute;nico de la medicina, que es el bien del paciente, ahora deba compartirse con la productividad de la inversi&oacute;n, es decir, el bien de los inversionistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si s&oacute;lo en Estados Unidos se diera este cambio negativo, no ser&iacute;a motivo de nuestra preocupaci&oacute;n. Lo que sucede es que como la medicina se ha organizado como una industria, se tiende a exportarla y en parte es responsable de que en nuestro medio se den, afortunadamente aislados, algunos de los hechos que constituyen este cambio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto ha cambiado el paradigma de la medicina: de ser una profesi&oacute;n eminentemente de beneficio social, que lo hace todo s&oacute;lo para el bien de los enfermos, y que con los grandes adelantos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos que hoy tiene lo podr&iacute;a hacer mejor, ahora, con el cambio de profesi&oacute;n a industria (que en parte nulifica los grandes avances), estos adelantos se limitan a estratos privilegiados de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este an&aacute;lisis del cambio pretende se&ntilde;alar los peligros que han aparecido en el ejercicio de la medicina que se ejerce en Estados Unidos; es muy importante dejar sentado sin regateos que los logros antes se&ntilde;alados, en conocimientos y en tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, tambi&eacute;n proceden de esta medicina; sin embargo los problemas que se analizar&aacute;n, tambi&eacute;n surgen de esa medicina, no en la nuestra, que en su mayor parte permanece fiel a los postulados, al paradigma de una medicina humanitaria, que aprovecha los grandes adelantos en ciencia y tecnolog&iacute;a de la medicina estadounidense y europea, pero conserva su perfil de servicio social. Como algunas &aacute;reas de nuestra medicina copian el perfil de la de el pa&iacute;s del norte, vale este an&aacute;lisis preventivo a su crecimiento.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio positivo en la medicina institucional, ocurre en nuestro medio, en la provista por el Estado, en diversos subsistemas de seguridad social y atenci&oacute;n a la salud; en cambio, los aspectos negativos est&aacute;n presentes en otro sector de nuestra medicina, la que ofrecen grupos corporativos, ya sea en forma de grandes instituciones de atenci&oacute;n m&eacute;dica privada o compa&ntilde;&iacute;as que ofrecen seguros privados de atenci&oacute;n a la salud y que de alguna forma son copia de los esquemas de atenci&oacute;n que existen en Estados Unidos y reproducen aspectos negativos como son cierta deshumanizaci&oacute;n del acto m&eacute;dico, su alto costo y el evidente cambio que implica una medicina organizada con las reglas de un negocio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La medicina mexicana disfruta de una estructura m&aacute;s sana, sin embargo es interesante estudiar los reportes cr&iacute;ticos que est&aacute;n apareciendo en Estados Unidos, como una reacci&oacute;n ya insistente en la necesidad de un cambio tendiente al regreso de una medicina con los valores tradicionales. Despu&eacute;s de la lectura de libros que han tratado el problema de la medicina en Estados Unidos,<sup>1&#45;3</sup> he estado empe&ntilde;ado en buscar m&aacute;s art&iacute;culos que se refieran a lo que sucede en ese pa&iacute;s. Hay abundante bibliograf&iacute;a sobre el tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tratar&eacute; de relacionar las cr&iacute;ticas que he encontrado con situaciones que conozco de algunas &aacute;reas de nuestra medicina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El cambio del paradigma</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La medicina actual en Estados Unidos, se encuentra en medio del fuego cruzado de los intereses econ&oacute;micos de la medicina convertida en industria.<sup>1</sup> En nuestro medio, al no existir una cobertura universal de condiciones que inviten por su nivel a todos a atenderse en ella, se ha abierto la puerta a los grandes inversionistas que al construir una industria m&eacute;dica semejante, ya sea en grandes centros de atenci&oacute;n privada o en compa&ntilde;&iacute;as de seguros que ofrecen seguros privados, en ambos casos constituyen corporaciones que de alguna forma buscan como una finalidad natural: la productividad de sus inversiones. En ellas el &uacute;nico fin no es el bien del paciente, como tradicionalmente lo ha sido en el acto m&eacute;dico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La industria de la medicina privilegia el considerar redituable la inversi&oacute;n en ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La comercializaci&oacute;n de la medicina ha convertido a &eacute;sta, en la cuna de m&uacute;ltiples conflictos de inter&eacute;s. Hay siempre una contradicci&oacute;n entre una estructura para hacer dinero, con otra para hacer el bien.<sup>1</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la medicina actual se pueden reconocer los siguientes conflictos de inter&eacute;s: <i>a)</i> pagar y recibir comisiones por referir enfermos, <i>b)</i> recibir alguna compensaci&oacute;n por recetar ciertos medicamentos, <i>c)</i> recibir alguna compensaci&oacute;n por utilizar determinados gabinetes y laboratorios, <i>d)</i> recibir regalos de la industria farmac&eacute;utica, <i>e)</i> recibir privilegios por tener "productividad" en hospitales privados, <i>f)</i> recibir compensaciones de compa&ntilde;&iacute;as de seguros privadas por limitar los servicios a los asegurados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La industria de la medicina convierte a &eacute;sta en un producto de mercado. De ah&iacute; deriva el uso excesivo de tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas y la sustituci&oacute;n de la medicina general por la especializada, que deber&iacute;a restringirse s&oacute;lo para los casos en que &eacute;sta se justifique. En Estados Unidos est&aacute; documentada la utilizaci&oacute;n de demasiados recursos tecnol&oacute;gicos con fines comerciales.<sup>1</sup> En M&eacute;xico, hay &aacute;reas geogr&aacute;ficas tanto del pa&iacute;s como de las ciudades, a&uacute;n en la medicina institucional, en que no existe una medicina general bien organizada. En nuestro medio, con recursos financieros limitados para la atenci&oacute;n a la salud, la inversi&oacute;n en un sistema de medicina general ser&iacute;a de mayor costo&#45;beneficio. En las instituciones de atenci&oacute;n a la salud, con excepci&oacute;n de una de ellas (el IMSS) no se ha pensado en crear un sistema de calidad de medicina general. En los grandes consorcios de medicina privada no existe la medicina general, se privilegia y se educa al p&uacute;blico para emplear aun para dolencias sencillas los grandes recursos tecnol&oacute;gicos de la medicina del especialista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los grupos privados de atenci&oacute;n a la salud, como corporativos, crecieron en Estados Unidos 100 veces entre 1965 y 1990. Un solo corporativo m&eacute;dico, el Hospital Corporation of America (HCA), con 190 hospitales gan&oacute; 23,000 millones de d&oacute;lares en 2005. En declaraciones de su presidente, es tan absurdo proponer salud para todos, como si los restaurantes tuvieran que dar de comer a todos los que quisieran comer.<sup>4</sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tratados de libre comercio de Estados Unidos con otros pa&iacute;ses tienden a exportar hospitales, compa&ntilde;&iacute;as de seguros m&eacute;dicos, laboratorios y gabinetes, y subsidiarias de la industria farmac&eacute;utica. El problema se complica al considerar el crecimiento continuo de nuevas tecnolog&iacute;as, que en ocasiones se utilizan en forma innecesaria, lo que incrementa el costo de los tratamientos en forma innecesaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento en la esperanza de vida promedio, ocasiona que muchos nuevos pacientes deban seguir tratamientos que deben efectuarse de porvida; el inter&eacute;s de obtener ganancias por tiempo ilimitado de los productores de recursos para la atenci&oacute;n de estas enfermedades, ha propiciado el surgimiento de medicamentos y otros recursos para la atenci&oacute;n de la salud que ocasionan costos elevados y en ocasiones se obtienen tratamientos que no curan pero mantienen vivo al paciente, sin embargo, en muchos casos prolongan una vida con poca calidad y s&oacute;lo retrasan la muerte.<sup>5</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El acceso a los servicios y a los elementos de diagn&oacute;stico y tratamiento se ve influenciado por la propaganda que se realiza directamente al p&uacute;blico, en televisi&oacute;n, en revistas y en Internet, en todos estos medios se promueven tratamientos de discutible eficacia para diversas enfermedades, como la obesidad, la artritis, las varices y muchas otras. En Internet se publicitan cirug&iacute;as de columna, para estrechez del canal, &iexcl;con la promesa de recuperaci&oacute;n en tres d&iacute;as!, adem&aacute;s de muchos otros recursos de dudosa eficacia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La medicina corporativa es directamente responsable &#45;tanto la p&uacute;blica como la privada&#45; del deterioro de la relaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente, que es sin duda una p&eacute;rdida muy sensible para el ejercicio &eacute;tico de la medicina. Tanto en un caso como en otro, el m&eacute;dico debe atender un mayor n&uacute;mero de pacientes de aquellos que le permitir&iacute;an realizar una entrevista con el tiempo suficiente para establecer una buena relaci&oacute;n con cada paciente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es un mal mundial; en Estados Unidos, los m&eacute;dicos de las organizaciones de mantenimiento de la salud (HMO) que reciben inicialmente al enfermo, dedican entre 12 y 15 minutos a cada paciente y si a &eacute;ste le aquejan varios males, s&oacute;lo prestan atenci&oacute;n a uno de ellos, y le piden que regrese a otra consulta para tratar su otro problema de salud.6 Hay reportes de medicinas corporativas en Asia donde existe esta restricci&oacute;n de tiempo dedicado al paciente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En nuestro medio, la consulta en las instituciones de seguridad social no s&oacute;lo es breve; en ocasiones la cita que el paciente logra para ser atendido es para una fecha tan posterior al momento en que el padecimiento ya se ha resuelto o complicado, lo que significa en este caso un gasto mayor a la instituci&oacute;n, al tener que atender el problema con una medicina m&aacute;s costosa. Muchos casos atendidos en tercer nivel en esas instituciones son problemas que debieron ser resueltos en forma m&aacute;s sencilla y menos costosa por una medicina general de calidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro motivo de deterioro, en los casos de la medicina corporativa privada, es la participaci&oacute;n de terceros pagadores en el acto m&eacute;dico (por la burocracia), los subterfugios que utilizan para cumplir sus obligaciones de pago, tanto al m&eacute;dico como al paciente. En Estados Unidos se cuentan por centenas de miles las reclamaciones por estas deficiencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta 1950 los ingresos de un m&eacute;dico en el ejercicio de su profesi&oacute;n, depend&iacute;an de su capacidad y prestigio para ejercerla. En la actualidad, la mayor&iacute;a de ellos son empleados de un corporativo p&uacute;blico, de una compa&ntilde;&iacute;a de seguros o de un corporativo de atenci&oacute;n privada que establece sus reglas. En todos estos casos los responsables corporativos buscan el inter&eacute;s econ&oacute;mico, no el bien del paciente como &uacute;nico fin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Derivado de esto, la ideolog&iacute;a de la medicina ha sido sustituida por una ideolog&iacute;a de mercado, y sin embargo no goza de la informaci&oacute;n que existe para otros mercados como el de los autom&oacute;viles o las televisiones, mercados en que el p&uacute;blico tiene amplia informaci&oacute;n para escoger lo que desea, el precio del objeto incluido, cosa que no existe en la medicina como insumo de mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hay suficiente informaci&oacute;n referente a la utilidad de la medicina general, no obstante que los pa&iacute;ses que tienen bien estructurado el primer nivel de atenci&oacute;n, tienen el mejor nivel de calidad. Los pacientes no tienen suficiente informaci&oacute;n de las cualidades y ventajas que pueden ofrecerle diversos tipos de atenci&oacute;n especializada; no conocen las diferencias de calidad de los centros con alto nivel acad&eacute;mico, de aquellos otros organizados s&oacute;lo con fines de un lograr negocio productivo. Evidente esto es en Estados Unidos, por ejemplo, la diferencia de calidad que existe en los centros de di&aacute;lisis de origen institucional, de aquellos otros organizados con fines comerciales.<sup>7,8</sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El costo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica en Estados Unidos ha crecido 3 veces m&aacute;s que el crecimiento del &iacute;ndice general; 216 trillones en 2006, esto es el doble del gasto de otros pa&iacute;ses que tienen una medicina con mejores &iacute;ndices de calidad.<sup>9</sup> Hay que recordar el estudio realizado por la Academia de Ciencias de Nueva York, que se&ntilde;al&oacute; el alto &iacute;ndice de mortalidad en hospitales de ese sitio, achac&aacute;ndolo a deficiencias del sistema de atenci&oacute;n.<sup>10</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento en los costos se debe, en parte, al sobreuso de recursos tecnol&oacute;gicos, utilizados con el fin de obtener ganancias. En 2002, el 40% de los <i>bypass</i> y angioplast&iacute;as fueron de dudosa indicaci&oacute;n, y ni que decir de algunos procedimientos quir&uacute;rgicos para problemas de columna vertebral.<sup>11</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La privatizaci&oacute;n del Medicare ha sido m&aacute;s costosa e ineficiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La asociaci&oacute;n entre medicina y salud p&uacute;blica dio sus mejores frutos a la mitad del siglo XX, cuando se pudo controlar la tuberculosis, las infecciones, las diarreas y la tifoidea. Los tratamientos actuales se dirigen al control de la hipertensi&oacute;n, la hipercolesterolemia, la enfermedad coronaria, la diabetes, los diversos tipos de artritis. La industria produce tratamientos para estos males, que son los que resultan "productivos", ya que los utiliza el grupo de poblaci&oacute;n con mejor ingreso, y los debe utilizar de porvida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, invertir en la industria farmac&eacute;utica es lo m&aacute;s redituable en ese pa&iacute;s, y lo mismo sucede en los pa&iacute;ses donde esta industria tiene representantes. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, gracias a la pol&iacute;tica de precios altos sin un control (como existe en algunos pa&iacute;ses), a&ntilde;o con a&ntilde;o aumentan sus ganancias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro segmento de la industria de la medicina es la que produce implementos tecnol&oacute;gicos para la atenci&oacute;n de diversas enfermedades. Sin duda son recursos &uacute;tiles, que han ofrecido diagn&oacute;sticos y tratamientos novedosos, pero de los cuales se abusa gracias a la propaganda directa al p&uacute;blico. El 85% de los centros de di&aacute;lisis en Estados Unidos tiene la estructura de un negocio y funciona con menor calidad que los servicios p&uacute;blicos. Ah&iacute; la mayor&iacute;a de las casas de salud para la atenci&oacute;n de ancianos se abre con la mira de un negocio y con baja calidad en la atenci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el sistema de salud actual en Estados Unidos, los pacientes son explotados por una medicina que aumenta de costo incesantemente. Un estudio demostr&oacute; que la burocracia administrativa del sistema de salud privada en ese pa&iacute;s, en los diversos tipos de compa&ntilde;&iacute;as que ofrecen seguros m&eacute;dicos, consume el 31% de cada d&oacute;lar invertido, dinero que deber&iacute;a dedicarse a la atenci&oacute;n m&eacute;dica de sus asegurados. Un reporte menciona que una sola HMO en un estado tuvo 2,000 millones de d&oacute;lares de ganancias en un a&ntilde;o.<sup>12,13</sup> Algunos tipos de p&oacute;lizas de seguro llevan a muchas familias a la insolvencia, con el resultado de que 46 millones de habitantes de ese pa&iacute;s no tienen acceso a servicios m&eacute;dicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Geyman<sup>1</sup> reflexiona sobre &iquest;cu&aacute;les son las fuerzas que han ocasionado la ruptura de los servicios de salud?, y cree que el mercado como concepto es una fuerza avasalladora. Bigelow<sup>14</sup> se&ntilde;ala que el mercado libre no promueve el bien p&uacute;blico sino los intereses de grupo. Es evidente que las HMO son una soluci&oacute;n m&aacute;s costosa que el Medicare, y &eacute;ste deber&iacute;a ser ofrecido a todos los ciudadanos de ese pa&iacute;s como el mecanismo m&aacute;s sencillo y eficiente de extensi&oacute;n de cobertura universal.<sup>15</sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi4.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Elliot Friedson, profesor em&eacute;rito de la New York University,<sup>16</sup> los intereses corporativos han emergido en todas las &aacute;reas de la medicina. La industria de la medicina ha seducido no s&oacute;lo a m&eacute;dicos sino instituciones acad&eacute;micas. La aparici&oacute;n de conflictos de inter&eacute;s en los m&eacute;dicos es dif&iacute;cil de medir... pero existe. La corporizaci&oacute;n de la medicina ha producido una crisis moral y &eacute;tica. La relaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente se ha visto seriamente da&ntilde;ada, la libertad del m&eacute;dico ha sido alterada dr&aacute;sticamente, se ha destruido el profesionalismo y se ha reducido al m&eacute;dico a ser un "t&eacute;cnico" en medicina.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta 1960 los m&eacute;dicos eran responsables de la organizaci&oacute;n de la medicina. Hoy la manejan grandes corporativos organizados como negocio &#45;las compa&ntilde;&iacute;as de seguros m&eacute;dicos, grandes corporativos p&uacute;blicos, sindicatos&#45; y los m&eacute;dicos, de alguna forma, son empleados de ellos y sujetos a sus decisiones en la forma de organizarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por intereses comerciales se ha devaluado la atenci&oacute;n primaria, la del m&eacute;dico general, y se ha privilegiado la del especialista que utiliza en su ejercicio muchos m&aacute;s recursos tecnol&oacute;gicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actual organizaci&oacute;n de la medicina y la tendencia a ejercer s&oacute;lo especialidades productivas han ocasionado la frustraci&oacute;n de verdaderas vocaciones de servicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1992, el Hastings Center reuni&oacute; el pensamiento de 14 pa&iacute;ses sobre la situaci&oacute;n actual y el futuro de la medicina, y produjo un documento: "The Goals of Medicine, Setting New Priorities".<sup>17</sup> En &eacute;l se mencionaron los siguientes puntos: el crecimiento tecnol&oacute;gico es muy grande y costoso; hay que utilizarlo con prudencia, que promueva una medicina m&aacute;s igualitaria; mejor prevenci&oacute;n de la enfermedad; atenci&oacute;n al dolor causado por la enfermedad; curar a quien sea posible y cuidar a los incurables; lograr una medicina honorable que dirijan los m&eacute;dicos; lograr un ejercicio m&eacute;dico prudente, sustentable, socialmente sensitivo, justo y equitativo, que respete los derechos humanos y la dignidad del paciente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema de una medicina de mercado desresponsabiliza al Estado, hace perder valores ancestrales de la medicina y cambia la filantrop&iacute;a por intereses de empresarios, deteriora la calidad de la atenci&oacute;n, incrementa la distancia entre ricos y pobres, la hace m&aacute;s costosa m&aacute;s costosa por intereses de empresarios, incrementa el uso de la tecnolog&iacute;a en vez de la cl&iacute;nica, olvida la importancia de la prevenci&oacute;n y pervierte los valores al convertir la medicina en una mercanc&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de lo relatado, se puede uno preguntar &iquest;a qui&eacute;n sirve la actual estructura de la medicina, a los enfermos o a los inversionistas?<sup>17</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los seguros m&eacute;dicos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Estados Unidos las 1,300 compa&ntilde;&iacute;as de seguros m&eacute;dicos representan un negocio de 300,000 millones de d&oacute;lares anuales, y son ellas mismas las que niegan el aseguramiento a viejos o enfermos, y que con frecuencia niegan la atenci&oacute;n m&eacute;dica a la que sus asegurados tendr&iacute;an derecho; en ese pa&iacute;s cada a&ntilde;o hay 250,000 reclamaciones a HMO por incumplimiento, y son el mejor ejemplo de los recursos desviados hacia excesos administrativos, recursos que deber&iacute;an servir a los asegurados.<sup>18,19</sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los seguros m&eacute;dicos institucionales son mejores que los seguros m&eacute;dicos privados. En M&eacute;xico, a&uacute;n con las cr&iacute;ticas que se realizan relacionadas con la calidad y problemas de acceso a la atenci&oacute;n en instituciones como el IMSS o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) por la burocracia administrativa que hay que vencer para lograr ser atendido, es sin duda una inversi&oacute;n m&aacute;s redituable. Los recursos descontados al trabajador por estar adscrito a una de estas instituciones &#45;para el cuidado de su salud&#45; le proporcionan el derecho a una atenci&oacute;n completa, y en proporci&oacute;n recibe mucho m&aacute;s en servicios m&eacute;dicos y salud que si invirtiera ese dinero en un seguro privado. En estas instituciones el asegurado no tiene dificultades para serlo, ni por edad, ni por enfermedades persistentes, y al enfermar, su situaci&oacute;n de asegurado persiste, aunque la enfermedad por la que se le atiende en la instituci&oacute;n sea de alto costo y de tiempo prolongado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los seguros m&eacute;dicos privados tienen numerosas y diversas limitaciones: para ingresar es f&aacute;cil si se es joven y sano, muy dif&iacute;cil y muy costoso si se pertenece a la tercera edad. Y si la aseguradora al hacer el examen m&eacute;dico &#45;requisito indispensable que uno de sus m&eacute;dicos realiza al candidato a asegurarse&#45; encuentra alg&uacute;n dato que le haga sospechar de una enfermedad persistente, ser&aacute; raro que acepten asegurarlo, con lo que lo excluyen no s&oacute;lo de la atenci&oacute;n a su supuesta enfermedad, sino tambi&eacute;n de aquellas que a largo plazo pudieran ser consecuencia de la misma. Las aseguradoras con frecuencia encuentran explicaciones o motivos para rehuir sus obligaciones, dentro de los que destacan: padecimientos cong&eacute;nitos, la obligaci&oacute;n de dejar transcurrir un periodo de espera para ser amparados, enfermedades preexistentes, hasta causas como la falta de desglose o el estado de cuenta de facturas, gastos que no exceden el deducible contratado o beneficios que exceden lo contratado por la p&oacute;liza (terapia f&iacute;sica, pr&oacute;tesis, consultas intrahospitalarias e incluso maternidad).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ocasiones, despu&eacute;s de que un paciente se realice estudios a causa de una supuesta enfermedad o accidente, si los resultados son negativos, la aseguradora se niega a pagar el costo de los ex&aacute;menes aduciendo que fueron realizados como un "chequeo" de salud. Una de las limitaciones m&aacute;s graves que sufre un asegurado, es que debe renovar su p&oacute;liza de seguro en forma anual; si unos meses antes de la renovaci&oacute;n la persona sufre un padecimiento grave, la aseguradora acepta la siguiente renovaci&oacute;n, pero excluyendo ese padecimiento o enfermedades que puedan derivar del mismo, o en todo caso la renovaci&oacute;n supone una prima m&aacute;s elevada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una variedad de seguro privado es aquel en que el paciente acepta ser atendido por un grupo de m&eacute;dicos que son empleados de la aseguradora; ah&iacute; las limitaciones son las instrucciones que se dan a estos m&eacute;dicos empleados de que deben restringir el uso de medicamentos costosos, hacer el m&iacute;nimo de ex&aacute;menes de laboratorio y gabinete, y evitar internamiento en hospitales. En este &uacute;ltimo caso el aseguramiento no s&oacute;lo es limitado sino que se ocasiona un conflicto de intereses, ya que la aseguradora no vela por el bienestar del paciente y la conservaci&oacute;n de su salud, sino por los intereses comerciales de la misma. Es la figura conocida como m&eacute;dico <i>gate keeper,</i> es decir la funci&oacute;n del portero en un equipo de futbol cuya funci&oacute;n es parar los goles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el a&ntilde;o de 2004 Tanimoto y yo realizamos una encuesta cuyo resultado fue publicado en la Gaceta M&eacute;dica de M&eacute;xico,<sup>20</sup> relativo a la experiencia de m&eacute;dicos en 3 ciudades de la Rep&uacute;blica y su relaci&oacute;n con compa&ntilde;&iacute;as de seguros en M&eacute;xico. En la encuesta fue claro c&oacute;mo ellos relataban que el estipendio por sus servicios representaba no s&oacute;lo una m&iacute;nima parte de sus honorarios habituales, sino tambi&eacute;n las dificultades para aceptar la realizaci&oacute;n del servicio m&eacute;dico y la tardanza en los pagos.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi5_1.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi5.jpg"></a>    <br> 	<a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi5_1.jpg" target="_blank">Haga clic para agrandar</a> <a href="/img/revistas/facmed/v54n2/a4fi2_1.jpg" target="_blank"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El acceso universal</b> <b>a la atenci&oacute;n de la salud</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para obtener un acceso universal a la salud es necesario impulsar la medicina del m&eacute;dico general. En el congreso realizado por el Seminario Medicina y Salud en el a&ntilde;o de 2009,<sup>22</sup> fue evidente que los pa&iacute;ses que hab&iacute;an logrado una cobertura universal eran aquellos que hab&iacute;an organizado un buen sistema de medicina general como Inglaterra, Canad&aacute; o Espa&ntilde;a, aunque estos no son los &uacute;nicos pa&iacute;ses europeos que cuentan con un buen sistema de medicina general, en contraste con los estadounidenses, que han privilegiado la medicina de los especialistas. En todo caso, las 2 formas de ejercicio son indispensables, s&oacute;lo que la compleja medicina del especialista, con el uso de recursos tecnol&oacute;gicos costosos y quiz&aacute; algunos de ellos de cierto riesgo, se justifican s&oacute;lo para los padecimientos complejos o graves que seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud no llegan a ser ni 20% de los padecimientos que sufre la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos 2 sistemas deben organizarse en una adecuada proporci&oacute;n a estas necesidades. El sistema de salud de un pa&iacute;s debe descansar en un 80% de m&eacute;dicos generales con una s&oacute;lida preparaci&oacute;n. Y los recursos presupuestales, las instalaciones, la preparaci&oacute;n de los m&eacute;dicos, los elementos de diagn&oacute;stico y tratamiento deben ajustarse a esta proporci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico la medicina institucional &#45;y a&uacute;n la privada&#45; se encuentra en una proporci&oacute;n inversa a la ideal. Esto ocasiona no s&oacute;lo un gasto mayor que el necesario sino la devaluaci&oacute;n del ejercicio del m&eacute;dico general. S&oacute;lo uno de los varios sistemas de salud organizados por el Estado en M&eacute;xico (el IMSS) cuenta con un importante sistema de medicina general, y a&uacute;n en &eacute;ste el problema de la jubilaci&oacute;n y la reposici&oacute;n de sus especialistas est&aacute; ocasionando un problema mayor. Sin duda, ser&iacute;a menor el problema si el grupo de especialistas se ajustara a la menor proporci&oacute;n de los servicios que debe ofrecer. En otros sistemas de salud en M&eacute;xico el predominio de la medicina por especialistas ocasiona, no pocas veces, que despu&eacute;s de construida una instalaci&oacute;n de este nivel, permanezca sin funcionar por falta de los costosos equipos y la carencia de los especialistas necesarios</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;les son los beneficios de un buen sistema de medicina general?</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;Poder extender la cobertura de salud, a&uacute;n en poblaciones peque&ntilde;as que no resistir&iacute;an el gasto de una instalaci&oacute;n de especialistas.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Lograr que la inversi&oacute;n en salud fuera de mejor costo beneficio.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;Disminuir la necesidad de internamientos en hospitales.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4.&nbsp;Favorecer la cl&aacute;sica relaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente que en parte ha sido sustituida por la de equipos de diagn&oacute;stico&#45;paciente.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5.&nbsp;Lograr con una medicina m&aacute;s sencilla resolver la mayor&iacute;a de los casos de enfermedad.</font></p>  	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6.&nbsp;Evitar o disminuir el alto costo de los tratamientos en centros especializados, que ahora tienen que atender casos que se resolver&iacute;an con una buena medicina general.</font>         	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Es esta forma de ejercicio m&eacute;dico la que es capaz de prevenir los grandes problemas de salud de hoy: la obesidad, la diabetes, cuando llegan al especialista, lo es ya en fases avanzadas.</font>     </blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;les son las razones para explicar el desproporcionado n&uacute;mero de especialistas y la devaluaci&oacute;n del m&eacute;dico general?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gran propaganda de medios especializados en el tratamiento de las enfermedades a la que el p&uacute;blico es sometido a diario. El paciente se ha acostumbrado a buscar un especialista para cualquier molestia de salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presi&oacute;n a nivel administrativo por construir grandes hospitales de tercer nivel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El considerar que el m&eacute;dico general no est&aacute; bien preparado, por suponer que ejerce s&oacute;lo con los conocimientos de una licenciatura, en ocasiones de bajo nivel acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de estructuras de preparaci&oacute;n, semejante a donde se prepara el especialista, para preparar m&eacute;dicos generales con posgrado, como sucede en los pa&iacute;ses con buena medicina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La falta de un sistema nacional de medicina general con m&eacute;dicos bien preparados, como amplia base del sistema de salud, al que se interesaran en pertenecer los egresados de las escuelas de medicina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, los grandes adelantos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos han permitido una medicina m&aacute;s eficiente y capaz. Con estos grandes adelantos podr&iacute;a decirse que la medicina ha dado un salto gigantesco, quiz&aacute; el m&aacute;s importante del siglo XX. Si no existiera el peligro de que la medicina, de ser una ciencia humanitaria y social, se convirtiera en una medicina de mercado, en la actualidad &eacute;sta ser&iacute;a &#45;sin ninguna duda&#45; uno de los grandes avances de la humanidad. Hay voces calificadas, precisamente donde ha surgido una medicina de mercado, que se&ntilde;alan la necesidad de devolver a la medicina sus valores tradicionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;Geyman J. The Corrosion of Medicine: Can the Profession Reclaim its Moral Legacy? Common Courage Press; 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907281&pid=S0026-1742201100020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Angell M. The truth about the drug companies. New York: Random House; 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907283&pid=S0026-1742201100020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;Abramson J. Overdosed America, the broken promise of American medicine. New York: Harper Perennial; 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907285&pid=S0026-1742201100020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">4.&nbsp;Scott R., citado por: Ginsberg C. The patient as profit center: Hospital, Inc. comes to town. The Nation. 1996;November 18:18&#45;22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907287&pid=S0026-1742201100020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">5.&nbsp;Thomas L. The lives of a cell. Notes of a biology watcher. New York: Bantam Books; 1975.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907289&pid=S0026-1742201100020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">6.&nbsp;Goldberg, RM. What's happened to the healing process? Wall Street Journal. 1997;June 18:pA22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907291&pid=S0026-1742201100020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">7.&nbsp;Deveraux PJ, Schunemann HI, Ravindran M, Bhandari M, Garg AX, Choi PT. Comparison of mortality between private for&#45;profit and private not&#45;for&#45;profit hemodialysis centers: A systematic review and meta&#45;analysis. JAMA. 2002;288:2449.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907293&pid=S0026-1742201100020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">8.&nbsp;Garg RP, Frick KD, Diener&#45;West, Power NR. Effect of the ownership of dialysis facilities on patients' survival and referral for transplantation. New Eng J Med. 1999;341:1653.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907295&pid=S0026-1742201100020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">9.&nbsp;Borger C, Smith S, Truffer C, Keehan S, Sisko A, et al. Health spending projections through 2015: changes on the horizon. Health Affairs Web Exclusive. 2006;February 22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907297&pid=S0026-1742201100020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">10.&nbsp;Wennberg JB, Fisher ES, Skinner JS. Geography and the debate over Medicare reform. Health Affairs Web Exclusive. 2002; February 13:W96&#45;114.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907299&pid=S0026-1742201100020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">11.&nbsp;Commonwealth Fund. Quality of Health Care in the U.S. New York: Chartbook, 2002</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907301&pid=S0026-1742201100020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">12.&nbsp;Freudenheim M. Some concerns thrive on Medicaid patients. The New York Times. 2003;February 19:C1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907302&pid=S0026-1742201100020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">13.&nbsp;Bush R. Jury finds HMO bias in signing patients. Amerigroup shunned pregnant women, high&#45;risk patients. Chicago Tribune. 2006;October 31.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907304&pid=S0026-1742201100020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">14.&nbsp;Bigelow G. Let there be markets: the evangelical roots of markets. Harper's Magazine. 2005;May:33&#45;8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907306&pid=S0026-1742201100020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">15.&nbsp;King M, Schlesinger M (ed.). Final Report of the Study Panel on Medicare and Markets&#45;The role of Private Health Plans in Medicare: Lessons from the Past, Looking to the Future. Washington, DC: National Academy of Social Insurance; September 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907308&pid=S0026-1742201100020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">16.&nbsp;Friedson EL. Professionalism and institutional ethics. In Baker RB, Caplan AL, Emanuel LL, Latham SR (eds). The American Medical Ethics Revolution. Baltimore: Johns Hopkins University Press; 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6907310&pid=S0026-1742201100020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
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