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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font size="4" face="Verdana">Actividades acad&eacute;micas</font></p>     <p align="justify"><font size="4" face="Verdana">DNA Medio Siglo.</font></p>     <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>    <br> </b></font><font size="2" face="Verdana"><font size="4"><b>V. El ADN y la filosof&iacute;a</b></font></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><b>Juliana Gonz&aacute;lez Valenzuela*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Facultad de Filosof&iacute;a y letras, UNAM.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Con la celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del descubrimiento de la estructura helicoidal del ADN se ha confirmado ampliamente el singular impacto social y cultural de la afamada "doble h&eacute;lice", exaltada ahora como "&iacute;cono de la ciencia moderna," equivalente -se dice- a la Mona Lisa -y no sin iron&iacute;a, Crick y Watson, a Leonardo da Vinci-. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Pero m&aacute;s all&aacute; del &eacute;xito popular e incluso de la banalizaci&oacute;n de la forma y del sentido del ADN, hay sin duda otros &aacute;mbitos culturales donde, tanto la seductora geometr&iacute;a del &iacute;cono, como sus revelaciones cient&iacute;ficas sobre la vida universal adquieren una excepcional relevancia. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Intentar&eacute; aqu&iacute; hacer unas cuantas alusiones -y no m&aacute;s que alusiones- a algunos aspectos filos&oacute;ficos del ADN, particularmente a aquellos que competen a su significaci&oacute;n simb&oacute;lica y a la ontol&oacute;gica. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Comenzar&iacute;a as&iacute; por destacar un hecho, en verdad notable, que tiene se&ntilde;alada importancia filos&oacute;fica, y en el que no parece que se haya prestado suficiente atenci&oacute;n: el de la asombrosa correspondencia que existe entre el s&iacute;mbolo universal de la espiral -y los significados que a &eacute;ste tradicionalmente se le atribuyen- con la forma helicoidal del ADN o DNA (siglas tambi&eacute;n ya aceptadas por la Academia). </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En efecto: el antiqu&iacute;simo s&iacute;mbolo de la espiral y tambi&eacute;n de la doble h&eacute;lice, es ahora reconocido como forma pro de la estructura molecular de la vida universal. Aunque no equivalen exactamente, las representaciones simb&oacute;licas de la espiral tienen notables analog&iacute;as con la imagen de la doble h&eacute;lice y no deja de causar admiraci&oacute;n que el sustrato primordial de la vida se estructure como una escalera de doble espiral, entrelazada en suave quiebre, sin rigidez y susceptible de giro y de una delicada torsi&oacute;n (twist) &iquest;C&oacute;mo explicar esta correspondencia a priori entre los s&iacute;mbolos y las realidades, entre los esquemas mentales ("arquetipos del inconsciente colectivo" los llamar&iacute;a Jung) y los hechos de la naturaleza? Y lo decisivo aqu&iacute; no son tanto las similitudes de las formas sino de los contenidos significativos -en gran medida filos&oacute;ficos- atribuidos al s&iacute;mbolo de la espiral, y los que se perciben como rasgos propios del ADN.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">As&iacute;, los te&oacute;ricos de la simbolog&iacute;a -cuyas ideas cito enseguida- dicen que el s&iacute;mbolo de la espiral "es la forma esquem&aacute;tica de la evoluci&oacute;n del universo... la relaci&oacute;n entre la unidad y la multiplicidad..." Que la doble espiral combina en unidad los dos elementos... y simboliza... emanaci&oacute;n, extensi&oacute;n, desarrollo, continuidad... rotaci&oacute;n creacional" ...; que representa los ritmos de la vida y... homologa todos los centros de &eacute;sta y la fertilidad. Vida porque indica el movimiento en una cierta unidad de orden o, inversamente, la permanencia del ser bajo su movilidad... La espiral -siguen diciendo- aparece en todas las culturas... es un <i>   leitmotiv </i> constante... signo del equilibrio en el desequilibrio.... de la permanencia del ser a trav&eacute;s de las fluctuaciones del cambio". La espiral doble es considerada, en fin, "un ser doble...gemelo en s&iacute; mismo los dos en uno, dualidad-una que "enrollada en espiral alrededor de la tierra, la preserva de la desintegraci&oacute;n"... </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las analog&iacute;as de la espiral simb&oacute;lica con muchos de los significados filos&oacute;ficos del ADN son en verdad impresionantes. Y lo son m&aacute;s si se reconoce que la filosof&iacute;a a la que remite la mol&eacute;cula de la vida es, en muchos sentidos, la de los fil&oacute;sofos presocr&aacute;ticos. Los hechos que revela hoy dicha mol&eacute;cula, y la gen&oacute;mica en general, son en el fondo an&aacute;logos a los que despertaron el azoro de los primitivos fil&oacute;sofos, que motivaron el pensar originario de Tales de Mileto, de Her&aacute;clito, Dem&oacute;crito,... En este sentido, el descubrimiento del ADN obliga a filosofar a la manera de los presocr&aacute;ticos, desde una actitud radical de "asombro y maravilla"(thauma), desde la visi&oacute;n y conmoci&oacute;n originarias ante lo que surge por vez primera ante nuestros ojos y nuestro entendimiento. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Es la realidad que en aquel entonces incit&oacute; a los fil&oacute;sofos a preguntarse por las physis o naturaleza primordial de todas las cosas, por su origen y fundamento (arch&eacute;). Es la realidad primordial de la vida que ahora se revela al microsc&oacute;pico nivel de la biolog&iacute;a molecular, mostrando que el &aacute;cido desoxiribonucl&eacute;ico o ADN es su sustrato universal. Que todo lo vivo: plantas, animales y hombres est&aacute;n constitu&iacute;dos por ADN y que &eacute;ste, por tanto hermana a los humanos, los iguala con todos los seres vivos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El hallazgo pone en evidencia, asimismo, que esta universalidad de la estructura molecular, y en consecuencia del genoma, se da en el espacio y en el tiempo: abarca sincr&oacute;nicamente toda la vida y ha pervivido diacr&oacute;nicamente desde los or&iacute;genes: es una cuasi eternidad hacia el pasado: o como lo expresa en un memorable pasaje Francis Crick: </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Sin duda, la doble h&eacute;lice es una mol&eacute;cula excepcional. El hombre moderno tiene unos 50 mil a&ntilde;os de edad, la civilizaci&oacute;n tiene apenas 10 mil a&ntilde;os de existencia...; pero el ADN y el ARN han existido durante miles de millones de a&ntilde;os. Todo ese tiempo la doble h&eacute;lice ha estado ah&iacute;, activa, y aun as&iacute; somos los primeros seres de la Tierra que hemos llegado a cobrar conciencia de su existencia. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Pero el ADN hace evidente a la vez, y esto es lo presocr&aacute;tico de la revelaci&oacute;n, que &eacute;l se diversifica y cambia. Que &eacute;l es tambi&eacute;n la clave de las diferencias: de las distinciones entre las especies, de la biodiversidad biol&oacute;gica y de la diversidad de los individuos mismos, en el caso humano, de la unicidad de las personas. El lenguaje de la vida, es como el lenguaje humano: tiene una estructura estable y universal, pero simult&aacute;neamente se expresa en lenguas diversas y en infinitos estilos personales, &uacute;nicos e irrepetibles. El ADN da raz&oacute;n de lo que filos&oacute;ficamente se concept&uacute;a como lo uno y lo m&uacute;ltiple y de c&oacute;mo la misma realidad (genoma) permanece y cambia. C&oacute;mo ella est&aacute; abierta a su entorno y a su devenir, viviendo el drama intr&iacute;nseco de su adaptaci&oacute;n y sobrevivencia. C&oacute;mo en efecto, la vida es "misma" y "otra" a la vez: "permanece, cambiando", como dir&iacute;a Her&aacute;clito.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El ADN adem&aacute;s pone en evidencia que posee un logos intr&iacute;nseco y ese logos es -al igual que en el sentido originario de este concepto- tanto un orden inherente a la vida, como un lenguaje de &eacute;sta: un texto o un c&oacute;digo que instruye y manda; un instructivo para "hacer vida", para reproducirla, transmitirla y perpetuarla. Ese orden-lenguaje de cuatro letras produce precisamente la diversidad inagotable de la vida. (S&oacute;lo que aqu&iacute; habr&iacute;a una diferencia fundamental con los presocr&aacute;ticos: que el logos del ADN no sucede seg&uacute;n absoluta necesidad, sino que da cabida en s&iacute; al azar e inclusive a lo que la ciencia actual concept&uacute;a como Caos). </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Y hoy resalta sobre todo otra revelaci&oacute;n fundamental del ADN: el hecho de que el lenguaje de la vida, de los genes, sea lenguaje de nucle&oacute;tidos: se construye con letras de materia bioqu&iacute;mica. El saber del ADN y la ciencia gen&oacute;mica han planteado de nuevo, y en nuevos t&eacute;rminos, los recurrentes dilemas de la naturaleza humana, acerca del monismo o el dualismo, del determinismo y la libertad. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Cuestiones capitales para las que sin embargo la nueva gen&eacute;tica ha tenido una contradictoria respuesta. Pues por un lado, ella propende a sostener un reduccionismo naturalista, cuando adopta afirmaciones como la de que "gen&eacute;tica es destino'', o como la que expresa recientemente Watson: "para nosotros los cient&iacute;ficos, todo es mol&eacute;cula" . Pero por otro lado hay m&uacute;ltiples signos de que la propia ciencia gen&oacute;mica muestra la inexistencia del determinismo y, en consecuencia del reduccionismo. Visto con mayor profundidad, la gen&oacute;mica misma, pone en evidencia los l&iacute;mites de ambos, mostrando m&aacute;s bien las ra&iacute;ces biol&oacute;gicas de la condici&oacute;n libre y cultural del ser humano. Ofrece as&iacute; importantes luces para esclarecer el parad&oacute;jico enigma de la continuidad y discontinuidad simult&aacute;neas de la naturaleza. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Dicho de otro modo: la vida se reconoce a s&iacute; misma hecha de materia, sustentada en procesos fisicoqu&iacute;micos; hecha de fosfatos, az&uacute;cares, nitr&oacute;genos....Pero la biolog&iacute;a no es f&iacute;sica ni qu&iacute;mica. La doble h&eacute;lice revela el misterio de c&oacute;mo la materia se hace vida sin dejar de ser materia y, al mismo tiempo, siendo ya otra cosa que materia. O sea, c&oacute;mo se produce el salto cualitativo sin ruptura, sin quiebra de la esencial continuidad. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En un sentido, as&iacute;, el conocimiento del ADN, y en especial del genoma humano, muestra qu&eacute; tanto eso que llamamos alma, esp&iacute;ritu, libertad est&aacute; indisolublemente unido al orden de los genes y las prote&iacute;nas; qu&eacute; tanto el texto de la vida, su c&oacute;digo, tiene una funci&oacute;n oracular, es ciertamente determinante, no s&oacute;lo del destino del cuerpo sino tambi&eacute;n de los rasgos y las disposiciones del alma. Pero al mismo tiempo, y con la misma evidencia, el propio ADN pone de manifiesto c&oacute;mo la vida misma, desde su constituci&oacute;n gen&eacute;tica, se hace vida humana, ps&iacute;quica y cultural; vida abierta y vulnerable al entorno mundo y al provenir; capaz de recrearse a si misma de crear ciertamente un mundo: el lenguaje de los genes se hace lenguaje humano, alma, cultura, historia, todo lo cual, tiene a su vez (circularmente) el poder de afectar a los genes. Muestra en fin c&oacute;mo una realidad se transforma: es capaz de metamorfosis, de transfiguraci&oacute;n ontol&oacute;gica: cambia de materia a vida, de vida a libertad, sin dejar de ser una. </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El determinismo no es absoluto: lleva en s&iacute; un margen de indeterminaci&oacute;n. Y esto relativiza el poder del ADN. La mol&eacute;cula de la vida no explica todo: no revela el secreto &uacute;ltimo de los seres vivos y menos a&uacute;n el del <i>   sapiens </i> sapiens. Y es as&iacute; como el icono de la doble h&eacute;lice aparece en definitiva tan misterioso y enigm&aacute;tico como la propia Mona Lisa..., y el secreto de la vida sigue abierto.</font></p>       ]]></body>
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