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<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de ciencias forestales]]></journal-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remcf/v1n2/a1f1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La superficie forestal mundial para el 2010 comprende cuatro mil millones de hect&aacute;reas; de las cuales, s&oacute;lo Rusia, Brasil, Canad&aacute;, Estados Unidos y China, poseen m&aacute;s de la mitad, en contraste 10 naciones no disponen de bosque alguno. Aunque la deforestaci&oacute;n muestra se&ntilde;ales de reducci&oacute;n, todav&iacute;a es alarmante la conversi&oacute;n de selvas en cultivos. Sin embargo, pese que a causa de la disminuci&oacute;n y degradaci&oacute;n de los ecosistemas, la diversidad biol&oacute;gica est&aacute; en riesgo, en m&uacute;ltiples pa&iacute;ses existe una tendencia hacia su conservaci&oacute;n. &Eacute;stas son algunas de las conclusiones del informe de la FAO "Evaluaci&oacute;n de los recursos forestales mundiales 2010" (FRA, 2010), el cual se&ntilde;ala que en la &uacute;ltima d&eacute;cada se convirtieron a la agricultura anualmente 13 millones de hect&aacute;reas, en comparaci&oacute;n con los 16 millones al a&ntilde;o del decenio de 1990. FRA (2010) contiene datos de 233 pa&iacute;ses e integra siete elementos del desarrollo sustentable forestal: extensi&oacute;n de los recursos forestales, diversidad biol&oacute;gica, salud y vitalidad, funciones productivas, protecci&oacute;n forestal, sociedad y econom&iacute;a; as&iacute; como, el marco jur&iacute;dico, normativo e institucional, adem&aacute;s de tendencias de la propiedad y examina m&aacute;s de 90 variables y todos los tipos de biomas.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Entre los principales resultados de FRA (2010) destacan hechos como que m&aacute;s de una tercera parte de los bosques se clasifican como primarios y ocupan 36% de la superficie forestal; 1,400 millones de hect&aacute;reas, que se reducen por a&ntilde;o en 40 millones. No obstante, los bosques intervenidos sujetos a una ordenaci&oacute;n, aun contribuyen significativamente a la salvaguarda ecol&oacute;gica y a la subsistencia social. Tambi&eacute;n se observa, una tendencia a integrar la protecci&oacute;n en las pr&aacute;cticas silv&iacute;colas, con la asignaci&oacute;n para la conservaci&oacute;n bi&oacute;tica de 95 millones de hect&aacute;reas desde 1990. As&iacute; entre 2000 y 2005 se design&oacute; 46% de esa superficie para tal fin. Hoy son &aacute;reas protegidas, 12% de los bosques del mundo (460 millones de hect&aacute;reas), que abarcan un d&eacute;cimo del territorio silvestre, en casi todos los pa&iacute;ses. La porci&oacute;n silv&iacute;cola dentro del sistema de &aacute;reas protegidas se ha incrementado en 94 millones de hect&aacute;reas, desde 1990. Dos tercios de dicho aumento se han dado a partir del nuevo milenio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Las plantaciones a gran escala, as&iacute; como la reforestaci&oacute;n est&aacute;n abatiendo la p&eacute;rdida neta mundial. La variaci&oacute;n de los bosques de 2000 a 2010 se estima en 5.2 millones de hect&aacute;reas anuales, inferior a los 8.3 millones de hect&aacute;reas por a&ntilde;o que se registraba entre 1990 y 2000. Am&eacute;rica del Sur y &Aacute;frica siguen teniendo la p&eacute;rdida m&aacute;s elevada; Ocean&iacute;a notific&oacute; una disminuci&oacute;n, mientras que Am&eacute;rica del Norte y Central se estim&oacute; en 2010 casi la misma p&eacute;rdida que se registr&oacute; en el a&ntilde;o 2000. En Europa los territorios forestales contin&uacute;a expandi&eacute;ndose, si bien a un ritmo m&aacute;s lento que en 1990. Asia, que ten&iacute;a una p&eacute;rdida neta en este mismo periodo, present&oacute; una ganancia de tierras forestales entre 2000-2010, debido a la reforestaci&oacute;n china. En FRA (2010), la tasa mundial de deforestaci&oacute;n y la p&eacute;rdida por causas naturales entre 1990 y 2000 (casi 16 millones de hect&aacute;reas al a&ntilde;o) es mayor, pero m&aacute;s exacta, que la evaluada en 2005 (13 millones de hect&aacute;reas).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las expectativas a futuro es que los ecosistemas, adem&aacute;s de adaptarse al cambio clim&aacute;tico contribuyan a paliarlo, lo cual necesita de cuantiosas inversiones para un manejo orientado a los servicios ambientales. Los bosques almacenan grandes cantidades de carbono, FRA (2010) consigna que la biomasa forestal del planeta retiene 289 gigatoneladas (Gt); empero tambi&eacute;n denuncia que a causa de la deforestaci&oacute;n, la degradaci&oacute;n y la explotaci&oacute;n ilegal, las existencias mundiales de carbono en la biomasa se redujeron en 0.5 Gt por a&ntilde;o de 2005 a 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Las sucesiones primarias representan 36% del &aacute;rea forestal, pero han disminuido en m&aacute;s de 40 millones de hect&aacute;reas desde el 2000. En particular, los tr&oacute;picos h&uacute;medos comprenden la mayor riqueza y diversidad de especies terrestres. Por su parte, las plantaciones constituyen 7% del &aacute;rea mundial forestal (264 millones de hect&aacute;reas), entre 2005-2010 esta superficie se acrecent&oacute; por a&ntilde;o en cinco millones de hect&aacute;reas. Tres cuartas partes consistieron en reforestaciones con especies nativas, mientras que en un cuarto de ellas se utilizaron ex&oacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   A escala mundial, la informaci&oacute;n sobre incendios es sumamente incompleta. Si bien algunos ecosistemas dependen del fuego para su regeneraci&oacute;n, estos siniestros pueden ser devastadores. En promedio, uno por ciento de todos los bosques son gravemente afectados cada a&ntilde;o por incendios y menos del diez por ciento son quemas controladas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se utiliza 30% de los bosques del mundo (1.2 mil millones de hect&aacute;reas) para obtener productos maderables y no maderables, en tanto que 949 millones de hect&aacute;reas (24%) para usos m&uacute;ltiples. El &aacute;rea designada para fines productivos ha disminuido en 50 millones de hect&aacute;reas desde 1990.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras una disminuci&oacute;n a partir de 1990, en el mundo, el aprovechamiento de madera notificado asciende a 3.4 mil millones de metros c&uacute;bicos anuales, un volumen semejante al registrado para 1990 y equivalente al 0.7% del total de las existencias. Si se considera que la madera de origen informal o ilegal, en particular la le&ntilde;a, no se registra, el n&uacute;mero real de las extracciones es indudablemente mayor. Cabe se&ntilde;alar que la mitad de la madera cortada es le&ntilde;a para combustible.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   En Asia oriental y Europa el suministro de turismo, educaci&oacute;n as&iacute; como la conservaci&oacute;n de sitios de herencia cultural y espiritual, es el objetivo de la ordenaci&oacute;n del  3% del &aacute;rea total forestal. Brasil dedica m&aacute;s de un quinto de sus zonas boscosas para la protecci&oacute;n de la cultura y la forma de vida de poblaciones &eacute;tnicas. En el &aacute;mbito mundial, 4% de los bosques tienen como actividad principal los servicios sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   El valor de las extracciones de madera fluct&uacute;a, entre 2003 a 2007, en 100 mil millones de d&oacute;lares, principalmente, representado por la madera en rollo de uso industrial. En el &aacute;mbito mundial las cifras no indican cambio de 1990 a 2000, pero si un aumento de 5% anual en el per&iacute;odo 2000 - 2005, lo que sugiere que los precios de la madera en rollo se recuperaron del descenso que hubo entre 1990 a 2000. Con respecto a los productos forestales no maderables contin&uacute;an subestimados, tan s&oacute;lo se tienen registros de 18,500 millones de d&oacute;lares, para el 2005. La mayor proporci&oacute;n de esta cantidad corresponde a productos alimenticios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Diez millones de personas est&aacute;n empleadas en la ordenaci&oacute;n y conservaci&oacute;n, pero son mucho m&aacute;s aquellas cuya dependencia es directa para su subsistencia. Los puestos silv&iacute;colas disminuyeron en cerca de 10% entre 1990 y 2005; en el mismo lapso, Europa, Asia oriental y Am&eacute;rica del Norte muestran una considerable reducci&oacute;n, en tanto que en otras regiones, el empleo subi&oacute; levemente, por el r&aacute;pido incremento de la producci&oacute;n de madera en rollo en comparaci&oacute;n con las ganancias por la productividad laboral. Gran parte de este empleo est&aacute; fuera del sector estructurado, el trabajo en el bosque es m&aacute;s relevante para los medios de subsistencia rurales y econom&iacute;as nacionales. En contraste, la plantilla en las instituciones p&uacute;blicas disminuye. Se informa que 1.3 millones de personas trabajan en estos organismos forestales, 22% de las cuales son mujeres, n&uacute;mero que disminuye en 1.2% al a&ntilde;o, desde 2000. Laboran 20 mil profesionales en instituciones p&uacute;blicas de investigaci&oacute;n forestal y aproximadamente 60,000 universitarios se grad&uacute;an al a&ntilde;o.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos en la &uacute;ltima d&eacute;cada gastan m&aacute;s en el bosque de lo que recaudan. En promedio, la obtenci&oacute;n de ingresos forestales totales fue 4.5 d&oacute;lares por hect&aacute;rea, por regi&oacute;n en &Aacute;frica entre menos de 1 d&oacute;lar por hect&aacute;rea y poco m&aacute;s de seis d&oacute;lares, en Europa. El gasto p&uacute;blico fue equivalente a 7,5 d&oacute;lares por hect&aacute;rea. Asia posee la mayor inversi&oacute;n por hect&aacute;rea que cualquier regi&oacute;n (20 d&oacute;lares por hect&aacute;rea). Por el contrario, el gasto medio por hect&aacute;rea es menor a un d&oacute;lar en Am&eacute;rica del Sur y Ocean&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo de pol&iacute;ticas, leyes y programas devela un progreso significativo. De los 143 pa&iacute;ses que cuentan con una declaraci&oacute;n de pol&iacute;tica forestal, 76 las han presentado o actualizado desde el 2000. Por su parte, 156 naciones que tienen una ley forestal espec&iacute;fica, 69 pa&iacute;ses en Europa y &Aacute;frica, la han promulgado o enmendado a partir de 2005. Cerca del 75 por ciento de la foresta global la ampara un programa, resultado de procesos participativos nacionales y compromisos internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Los bosques del mundo que se consideran de propiedad p&uacute;blica alcanzan 80% de la superficie total, pero la apropiaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n a cargo de las comunidades, individuos y empresas privadas est&aacute; en aumento. Las diferencias entre las regiones son notables: Am&eacute;rica del Norte y Central, Europa (fuera de Rusia) y Ocean&iacute;a acusan una proporci&oacute;n m&aacute;s elevada de propiedad privada. En determinados sitios, existe una creciente tendencia de participaci&oacute;n de las comunidades, individuos y empresas privadas en la ordenaci&oacute;n de &eacute;sta dominio p&uacute;blico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &aacute;rea que cuenta con un plan de ordenaci&oacute;n no es necesariamente un indicador adecuado del territorio en el que se lleva a cabo una ordenaci&oacute;n sostenible. Por ejemplo, los programas existentes son o no apropiados, o bien los ecosistemas son conservados y utilizados sin contar con uno. Informes de alrededor de 100 pa&iacute;ses sobre la superficie sometida a ordenaci&oacute;n sostenible, que representan 62% de los bosques del mundo, indican que en la &uacute;ltima d&eacute;cada se ha realizado un progreso significativo, ya que 1,600 millones de hect&aacute;reas tienen un plan de ordenaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 2010 en M&eacute;xico concreta una serie de reconocimientos: la celebraci&oacute;n del Bicentenario del inici&oacute; de la Independencia -para alcanzar la soberan&iacute;a del territorio  nacional y la libertad de sus habitantes-, y el segundo el Centenario de la Revoluci&oacute;n Mexicana; adem&aacute;s se identifican al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agr&iacute;colas y Pecuarias INIFAP, el cual este a&ntilde;o cumple 25 a&ntilde;os, como uno de los m&aacute;s relevantes logros de la Revoluci&oacute;n, al llevar la justicia al campo. La celebraci&oacute;n se impone, pero tambi&eacute;n merece la reflexi&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El camino de la ciencia en el pa&iacute;s ha estado lleno de claro oscuros, momentos relevantes y episodios colmados de dificultades. Los tres Institutos Nacionales de Investigaciones Forestales (INIF), Agr&iacute;colas (INIA) y Pecuarias (INIP), que condescienden el noble linaje del INIFAP son el mediod&iacute;a de este esfuerzo que concentr&oacute;, por separado necesidades  y respuestas de conocimientos  La fusi&oacute;n del INIF,  INIA e INIP para dar paso al moderno INIFAP, fue idea visionaria y adelantada a su tiempo: generar la ciencia y la tecnolog&iacute;a para apoyar el campo mexicano con un enfoque hol&iacute;stico tal y como ocurre en la realidad. El Instituto, ciertamente, puede concebirse como una confluencia de esfuerzos, que han contribuido no solo a prestar mejores servicios regionales sino a consolidar un prestigio internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Instituto ha validado en la pr&aacute;ctica los ideales que motivaron a mexicanos visionarios, cuando incluso a principios del siglo XX, concibieron sus fundadores m&aacute;s que organismos de investigaci&oacute;n, escuelas de promoci&oacute;n para la organizaci&oacute;n rural, el crecimiento del campo y el aprovechamiento racional del bosque. As&iacute;, los resultados alcanzados se explican, por un dise&ntilde;o institucional viable y s&oacute;lido, soportado desde un principio en la larga experiencia de la investigaci&oacute;n disciplinaria y luego con un car&aacute;cter interdisciplinario. El elemento aglutinador ha sido el factor humano: un personal cient&iacute;fico caracterizado por su entrega y &eacute;tica de servicio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &eacute;xito del INIFAP se fundamenta en su capacidad de adaptaci&oacute;n y de respuesta a las circunstancias cambiantes del entorno. Nada es permanente, salvo el cambio, indic&oacute; Her&aacute;clito. Esta virtud del Instituto se ilustra en su desempe&ntilde;o en el transcurso de las diversas etapas de su historia. La primera &eacute;poca, fue de experimentaci&oacute;n y despegue. La segunda fase, se caracteriz&oacute; por la ampliaci&oacute;n de las actividades y la consolidaci&oacute;n de los proyectos. La tercera etapa estuvo marcada por la expansi&oacute;n y la innovaci&oacute;n caracterizada por la reorientaci&oacute;n de las acciones hacia la demanda y la consolidaci&oacute;n financiera. Por &uacute;ltimo, la fase actual se explica por el redise&ntilde;o hacia una instituci&oacute;n sustentable en el contexto de la econom&iacute;a global.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La exitosa permanencia del INIFAP se sostiene en la creatividad y esfuerzos de mexicanos ilustres. Personajes todos notables de la historia de la investigaci&oacute;n; expertos preocupados por la lucha contra el hambre, la inocuidad y el cambio clim&aacute;tico global. Promotores del desarrollo, siempre creativo, discurriendo procedimientos, mecanismos e innovaciones para impulsar el progreso rural y el cuidado ambiental de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Instituto y las pol&iacute;ticas de desarrollo rural exitosas son producto de un dise&ntilde;o conceptual y arreglos funcionales. Pero sobre todo, resultan de las personas que las integran y que con su laboriosidad contribuyen a formarlas y consolidarlas. En la historia del INIFAP, su capital m&aacute;s valioso y productivo ha sido el ser humano. Son las personas las que le han dado al Instituto vitalidad e impulso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, los grandes logros del INIFAP se han concretado en alcanzar una concurrencia del sector p&uacute;blico y a favor del campo, en la creaci&oacute;n y revisi&oacute;n continua de procesos funcionales y en algo que es particularmente importante para el sector agropecuario de M&eacute;xico: en la difusi&oacute;n y arraigo de una cultura del conocimiento cient&iacute;fico y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en el campo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro que sin una visi&oacute;n integral de la problem&aacute;tica de la investigaci&oacute;n para la agricultura, el INIFAP no hubiera sido exitoso en sus encomiendas. Desde las primeras etapas operativas, se han utilizado formulas innovadoras que han resultado muy &uacute;tiles: la combinaci&oacute;n de una evaluaci&oacute;n efectiva de proyectos con la b&uacute;squeda de financiamiento bajo una estricta supervisi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las contribuciones del INIFAP han mostrado una tendencia creciente y algo mucho m&aacute;s importante, que los proyectos implementados inciden en la producci&oacute;n agropecuaria y forestal. El hecho confirma la importancia que tiene el Instituto, as&iacute; como la gran responsabilidad que le compete respecto a cada vez m&aacute;s amplios sectores de la poblaci&oacute;n nacional. El INIFAP adem&aacute;s de estar calificado posee el capital humano entusiasta para enfrentar los retos hacia el futuro. Su gu&iacute;a continuar&aacute; siendo el servicio a M&eacute;xico en la forma m&aacute;s eficaz y eficiente posible.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los m&aacute;s altos ideales que guiaron a la Revoluci&oacute;n Mexicana estaban la democracia, la libertad y los ideales agrarista. Brillantemente Marte R. Gomez (1896-1973) narra este periplo, cuando al haberse repartido la mayor parte de las tierras, para proseguir la reforma agraria de M&eacute;xico: "har&iacute;a falta una verdadera campa&ntilde;a de promoci&oacute;n y de organizaci&oacute;n agr&iacute;cola: trazo de caminos, construcci&oacute;n de obras de regad&iacute;o, colonizaci&oacute;n, desmontes y cultivo de nuevas tierras que se rescataran al desierto y al abandono. Fueron campesinos, muchos -ind&iacute;genas- los que fortalecieron las filas de revolucionarios que lucharon por la tierra, pero tambi&eacute;n por nuestro destino como naci&oacute;n moderna, equitativa e institucional".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente entre estas Instituciones el INIFAP es el producto m&aacute;s acabado de la Revoluci&oacute;n mexicana, en cuanto al urgente cumplimiento de las demandas del campo, plasmadas en consignas como "tierra y libertad". &Eacute;ste Instituto del Gobierno Federal ha estado, como ninguna otro, al lado de los ejidatarios, comuneros, agricultores y productores en la generaci&oacute;n de los conocimientos que necesitan para hacer trabajar esta tierra que les pertenece, pero tambi&eacute;n, en la recuperaci&oacute;n y atesoramiento de un saber tradicional, tan actual como en su propio umbral.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque celebramos 25 a&ntilde;os de la integraci&oacute;n del INIFAP, &eacute;ste se funda en la experiencia y logros de tres instituciones cuyas ra&iacute;ces se sustentan de los mandatos de la Revoluci&oacute;n Mexicana. De cada uno de los Institutos que lo anteceden (INIA, INIP e INIF) retoma los ideales nacionalistas por alcanzar la soberan&iacute;a alimentaria y salvaguardar los recursos naturales de la patria en beneficio de los leg&iacute;timos due&ntilde;os de los terrenos que sustentan la labor, el pastizal y el bosque, asi como de la sociedad y los ciudadanos en su conjunto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El INIFAP en el panorama de la investigaci&oacute;n de &aacute;reas tan relevantes como el desarrollo rural, la zootecnia y la dasonom&iacute;a, signific&oacute; la culminaci&oacute;n de propuestas que arrancaron con el siglo XX, generalmente de individuos fundacionales que distinguieron el momento revolucionario que les toco vivir. Pero sobre todo cumplieron una responsabilidad hist&oacute;rica que en dif&iacute;ciles y apremiantes condiciones lograron llevar adelante. Ellos so&ntilde;aron y trabajaron para cumplir esta misi&oacute;n que se hab&iacute;an fijado seguramente como el Organismo Aut&oacute;nomo y Centro P&uacute;blico de Investigaci&oacute;n  que es actualmente el INIFAP.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poseer la tierra representa, ahora m&aacute;s que nunca, adquirir los conocimientos y las habilidades para desarrollar sus potencialidades. Para que la tierra, sea de quien la trabaje, se debe capacitar, investigar, proyectar e innovar. Es menester recuperar los m&aacute;s altos valores y capacidades de los pueblos que dieron origen al ma&iacute;z como el primer gran producto de la ciencia Mesoamericana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora que el concepto de seguridad alimentaria es complementado por otras nociones igualmente urgentes, como el cambio clim&aacute;tico global, las fuentes alternas de energ&iacute;a y la crisis de los servicios ambientales,  la ciencia es el foro de los debates y la tecnolog&iacute;a centra las respuestas. Los movimientos sociales, las demandas econ&oacute;micas, as&iacute; como las pol&iacute;ticas agrarias y ambientales son cada vez m&aacute;s influenciados por el conocimiento disciplinario para regir sus decisiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n armada en el campo fue seguida de la Revoluci&oacute;n Verde y ahora de la revoluci&oacute;n del conocimiento. Los descendientes de los mexicanos que lucharon por recuperar las tierras se empe&ntilde;aron en su producci&oacute;n y consiguieron grados productivos sin precedentes, incluso M&eacute;xico se ubic&oacute; como l&iacute;der para paliar el hambre en el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El INIFAP en su quehacer coadyuva en lograr la concordia, construir di&aacute;logos y generar posibilidades para los mexicanos.  Sus Campos Experimentales y Centros de Investigaci&oacute;n han otorgado m&uacute;ltiples beneficios a las regiones productoras. Empero tambi&eacute;n han contribuido al desarrollo de muchas ciencias de vanguardia a nivel mundial. Tal y como los postula el desarrollo sustentable "trabajar localmente y pensar globalmente".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciencia literalmente ha modificado al mundo, y ahora la ciencia est&aacute; cambiando para satisfacer los retos del nuevo mundo. Sin embargo &iquest;la ciencia mantiene el paso con la necesidad social de una investigaci&oacute;n m&aacute;s hol&iacute;stica y plural? La respuesta est&aacute; en construcci&oacute;n. En agricultura la ciencia tradicional ha ayudado el progreso material e industrial, y buena parte de la agricultura todav&iacute;a es entusiasta de la ciencia. Pero algunas limitaciones de la ciencia tradicional ahora son aparentes y sus metas culturales tambi&eacute;n muestran un constante cambio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La agricultura basada en la ciencia es un invento del siglo XX, hasta el siglo XIX el<sup>,</sup> mejoramiento de cultivos estaba en manos de los agricultores y la producci&oacute;n de alimentos creci&oacute; mediante la ampliaci&oacute;n de las tierras cultivadas. Aunque hay algunas diferencias filos&oacute;ficas entre la ciencia y los deseos de una sociedad post moderna, &eacute;stas pueden ser menores en la pr&aacute;ctica. As&iacute; mismo, es factible que la ciencia agr&iacute;cola supere algunas de sus debilidades. Lo anterior demanda nuevos roles para los cient&iacute;ficos y productores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La filosof&iacute;a n&aacute;huatl se&ntilde;ala que el &uacute;nico camino honorable es el guiado por la bondad de nuestros actos, particularmente aquellos que dirigimos al cuidado de la tierra: ... es conveniente, es recto: ten cuidado de las cosas de la tierra. Haz algo, corta le&ntilde;a, labra la tierra planta nopales, planta magueyes: tendr&aacute;s que beber, que comer, que vestir. Con eso estar&aacute;s en pie (ser&aacute;s verdadero) con eso andar&aacute;s. Con eso se hablar&aacute; de ti, se te alabar&aacute;. Con eso te dar&aacute;s a conocer.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>M. C. Carlos Mall&eacute;n Rivera    <br> </b>Editor en Jefe</font></p>      ]]></body>
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