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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Suplemento</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pr&oacute;logo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Layda Negrete<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Universidad de California Berkeley.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El a&ntilde;o de 1994 nos hab&iacute;a tomado a todos por sorpresa. El mes de enero hab&iacute;a despuntado con el movimiento zapatista; unos meses despu&eacute;s fue asesinado Colosio y desde entonces tanto los homicidios pol&iacute;ticos y la delincuencia com&uacute;n crecieron exponencialmente. En unos cuantos meses la criminalidad reportada en algunas zonas urbanas se hab&iacute;a incrementado m&aacute;s de dos d&iacute;gitos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Era un <i>shock</i> del crimen. La espiral de violencia puso a la seguridad p&uacute;blica codo a codo a lado de la econom&iacute;a como uno de los problemas de m&aacute;s preocupaci&oacute;n en los ciudadanos mexicanos. Mi sorpresa fue enorme cuando al querer consultar sobre crimen me encontr&eacute; con un gran vac&iacute;o. Las estad&iacute;sticas publicadas eran escasas, dispersas y no muy &uacute;tiles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica (INEGI) hab&iacute;a dedicado sus esfuerzos principalmente a recabar estad&iacute;sticas de juicios penales en el pa&iacute;s: ingresos, egresos, tipos de sentencia... un esfuerzo mucho menor hab&iacute;a destinado el mismo Instituto para compilar las estad&iacute;sticas de delitos denunciados que publicaba de forma dispersa en sus cuadernos por cada estado. Solamente encontr&eacute; una encuesta de victimizaci&oacute;n en el Distrito Federal publicada por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) en 1985 y ninguna otra fuente de informaci&oacute;n acerca de victimizaci&oacute;n nacional p&uacute;blica. M&eacute;xico se enfrentaba a un problema grave pr&aacute;cticamente sin datos y no ten&iacute;amos forma de medir el tama&ntilde;o del monstruo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy, a dieciocho a&ntilde;os de distancia, los huecos en informaci&oacute;n estad&iacute;stica sobre seguridad p&uacute;blica, crimen y justicia siguen siendo enormes. Por ello, celebro este suplemento de EconQuantum compuesto de art&iacute;culos acad&eacute;micos basados en encuestas de victimizaci&oacute;n nuevas. Como dice Luis de la Barreda, uno de los pioneros en impulsar las encuestas de victimizaci&oacute;n, este tipo de encuestas son fundamentales. Y es que los datos no s&oacute;lo siguen siendo escasos sino tambi&eacute;n las publicaciones acad&eacute;micas sobre estos datos apenas despuntan. El logro del suplemento, por tanto, doble.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las encuestas que dieron pie al suplemento forman parte del proyecto Estudio Socioecon&oacute;mico de Victimizaci&oacute;n y Violencia financiado por la SEP, a cargo de un grupo de profesores de la Universidad de Guanajuato, la Universidad de Guadalajara y la Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n, administradas en las zonas urbanas de Le&oacute;n, Guadalajara y Monterrey. Cuatro de los seis art&iacute;culos del suplemento estudian variables que predicen el crimen. Caamal, Trevi&ntilde;o y Valero reportan que las caracter&iacute;sticas de las personas, como es la pobreza, elevan la probabilidad de victimizaci&oacute;n. De forma similar, conductas que adoptan las personas como la frecuencia al salir o su estilo de vida influyen en el riesgo a ser v&iacute;ctima; esta es la conclusi&oacute;n de Blanco, Rangel y C&aacute;rdenas en dos de los art&iacute;culos incluidos. Por su parte, T&eacute;llez y Chapa reportan c&oacute;mo los factores ambientales tales como las condiciones de un vecindario o colonia influyen en la frecuencia de victimizaci&oacute;n de hogares. Una pregunta muy diferente es abordada por Ayala y Chapa, quienes construyen el argumento de que la inseguridad es un impuesto al entretenimiento; a mayor inseguridad percibida menor es la demanda por entretenimiento. Es decir, es m&aacute;s caro divertirse en ciudades que se perciben inseguras. Finalmente, el suplemento incluye un art&iacute;culo de Sandoval, tomando como ejemplo Guadalajara, sobre estad&iacute;stica descriptiva. El autor nos recuerda algo fundamental sobre patrones de victimizaci&oacute;n en M&eacute;xico. Las familias en el M&eacute;xico urbano tienen una alta probabilidad de ser victimizadas, denuncian poco y desconf&iacute;an pr&aacute;cticamente de todas las autoridades encargadas de protegerlos. Este &uacute;ltimo punto quisiera enfatizarlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La desconfianza en las instituciones y tambi&eacute;n la inseguridad percibida no s&oacute;lo tiene que ver con la cantidad de violencia, sino tambi&eacute;n con el pobre desempe&ntilde;o de nuestras polic&iacute;as, nuestros ministerios p&uacute;blicos y nuestros jueces penales. La clave de las encuestas de victimizaci&oacute;n es que &eacute;stas son el medio id&oacute;neo para medir la experiencia de usuarios con el sistema de seguridad p&uacute;blica una vez que deciden denunciar. Las encuestas son para el desempe&ntilde;o institucional el equivalente del medidor de gasolina en un coche o el term&oacute;metro para tomarle la temperatura a un paciente. Las encuestas de victimizaci&oacute;n nos pueden ayudar a diagnosticar, no s&oacute;lo por qu&eacute; ocurre el crimen, sino tambi&eacute;n para saber d&oacute;nde est&aacute;n los tumores en el decr&eacute;pito sistema de justicia penal que tenemos y que nos permitir&iacute;an imaginar, tambi&eacute;n, c&oacute;mo lograr extirparlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me repito, la agenda, esencial y urgente, en la futura orde&ntilde;a de encuestas de victimizaci&oacute;n se encuentra en la capacidad que tengan los acad&eacute;micos de contestar preguntas sobre el desempe&ntilde;o institucional. &iquest;Qui&eacute;n denuncia?, &iquest;con qu&eacute; fines?, &iquest;c&oacute;mo son tratadas las v&iacute;ctimas que denuncian?, &iquest;qu&eacute; informaci&oacute;n y expectativas reciben de nuestros ministerios p&uacute;blicos los denunciantes?, &iquest;cu&aacute;l es nivel de corrupci&oacute;n de los actores?, &iquest;qu&eacute; tanto delegan nuestros investigadores del crimen la investigaci&oacute;n penal y la recopilaci&oacute;n de pruebas en las propias v&iacute;ctimas?, &iquest;qu&eacute; tanto se usa el sistema penal para atender disputas que son de car&aacute;cter civil? y &iquest;qu&eacute; clase de procedimientos de identificaci&oacute;n de un sospechoso son expuestos las v&iacute;ctimas y si &eacute;stos son confiables o no? La agenda es infinita y la esperanza es que economistas, soci&oacute;logos, psic&oacute;logos y otros cient&iacute;ficos sociales se interesen en estos temas. En la medida en que el terreno de la justicia no quede reservado a los abogados, tendremos mejores probabilidades de entender los problemas de la justicia penal. &Eacute;sta es para m&iacute; la promesa que ofrecen las encuestas de victimizaci&oacute;n de hoy y del futuro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando comenc&eacute; a estudiar la seguridad p&uacute;blica y la justicia penal una conclusi&oacute;n se repet&iacute;a en la medida en que los datos comenzaron a apilarse. La justicia penal en M&eacute;xico no les sirve a las v&iacute;ctimas de delito ni a los acusados de cometerlos. El sistema es abusivo y arbitrario con el acusado pero tambi&eacute;n profundamente ineficaz para controlar la violencia. Por eso, junto con Roberto Hern&aacute;ndez, nos dimos al esfuerzo de comunicar nuestras ideas acerca de las causas que explican el pobre desempe&ntilde;o de la justicia mexicana, realizando el documental Presunto Culpable, que sorpresivamente se convertir&iacute;a en uno de los m&aacute;s vistos en cines en M&eacute;xico, por encima de las pel&iacute;culas de Michael Moore. Yo sigo inquiet&aacute;ndome en c&oacute;mo se ver&iacute;a un presunto culpable de las v&iacute;ctimas y c&oacute;mo se manipular&iacute;a la historia de una mujer violada recorriendo el entramado ministerial una vez hecha la denuncia. Esa es una historia pendiente de contar, con casos y con datos.</font></p>      ]]></body>
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