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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Por una democracia eficaz: Radiografía de un sistema político estancado, 1977-2012]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Luis Carlos Ugalde (2012), <i>Por una democracia eficaz. Radiograf&iacute;a de un sistema pol&iacute;tico estancado, 1977&#45;2012</i></b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>&Oacute;scar Nicasio Lagunes L&oacute;pez*</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Aguilar, 190 pp.</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante del doctorado en ciencias sociales de El Colegio de Sonora. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:oscar_lagunes@hotmail.com">oscar_lagunes@hotmail.com</a>.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pertinencia de rese&ntilde;ar <i>Por una democracia eficaz,</i> de Luis Carlos Ugalde, se debe a la actualidad del tema de la democracia mexicana (Emmerich 2009), y porque no se han publicado rese&ntilde;as en revistas indexadas que analicen y sinteticen a profundidad su contenido, debido a su reciente publicaci&oacute;n. Esta obra consta de una introducci&oacute;n y once cap&iacute;tulos divididos en cuatro partes. La pregunta principal que Ugalde se plantea desde el inicio es &iquest;por qu&eacute; la democracia mexicana no ha dado los resultados esperados? O, dicho de otro modo, &iquest;por qu&eacute; la democracia en M&eacute;xico no ha sido eficaz?</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, "&iquest;De d&oacute;nde venimos? El triunfo del liberalismo y el desarrollo estabilizador", el autor indica que una parte de la respuesta a esa cuesti&oacute;n se encuentra en la historia de M&eacute;xico, en particular en la de los siglos XIX y XX. Durante cuyo transcurso el pa&iacute;s pas&oacute; por tres procesos modernizadores. Y define la modernizaci&oacute;n como "el proceso que los pa&iacute;ses emprenden para ser 'modernos', esto es, transitar de sociedades tradicionales, feudales y agrarias hacia econom&iacute;as industrializadas y de servicios con tradiciones seculares" (p. 19).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera modernizaci&oacute;n (1867&#45;1920) comenz&oacute; con Benito Ju&aacute;rez y el triunfo del liberalismo, continuada por Porfirio D&iacute;az y finalizada con Francisco I. Madero. La segunda, (1940&#45;1970), tuvo lugar en la d&eacute;cada de 1930, con el surgimiento del presidencialismo y la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica del partido oficial (el Revolucionario Institucional, PRI) . La premisa modernizadora en estos tres periodos fue establecer el orden social por diferentes v&iacute;as; el liberalismo juarista, a trav&eacute;s de las leyes y la divisi&oacute;n de poderes; D&iacute;az, por medio del m&eacute;todo cient&iacute;fico (positivismo), que consideraba la soluci&oacute;n a todos los problemas nacionales y Madero con los valores democr&aacute;ticos y la revoluci&oacute;n, como propiciadores de un verdadero cambio pol&iacute;tico.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto para la etapa del desarrollo estabilizador de D&iacute;az como para el nacionalismo revolucionario del segundo periodo modernizador, no importaban los valores democr&aacute;ticos como la participaci&oacute;n ciudadana o la libertad de expresi&oacute;n, sino "mantener el orden primero, generar crecimiento despu&eacute;s y dotar de mejores oportunidades a la poblaci&oacute;n de menores ingresos" (p. 24). El cambio pol&iacute;tico tendr&iacute;a lugar en las d&eacute;cadas siguientes a la crisis pol&iacute;tica de 1968. En los a&ntilde;os setenta, el gobierno instaur&oacute; una apertura a los grupos marginados, de manera que con la reforma pol&iacute;tica de 1977 se dar&iacute;a entrada a la izquierda en el Congreso. En el sexenio de Jos&eacute; L&oacute;pez Portillo tuvo lugar la crisis econ&oacute;mica (1982), que exhibi&oacute; la fragilidad del sistema pol&iacute;tico del segundo periodo. En cambio, el sexenio de Miguel de la Madrid (1982&#45;1988) represent&oacute; el arribo de la tecnocracia pol&iacute;tica al poder.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo segundo, "La tercera modernizaci&oacute;n: el cambio pol&iacute;tico, 1977&#45;2012", trata sobre la reforma de 1977, que fue el parte&#45;aguas del cambio que M&eacute;xico experiment&oacute; en los a&ntilde;os siguientes. La reforma intentaba expandir el pluralismo al incluir los partidos de izquierda en el Congreso. Para ello se crearon cien diputaciones plurinominales, junto a las 300 de mayor&iacute;a relativa, y se formularon reglas para la creaci&oacute;n de nuevos partidos, de tal modo que entre 1978 y 1985 &eacute;stos se multiplicaron. La Comisi&oacute;n Federal Electoral fue la encargada de la organizaci&oacute;n y el c&oacute;mputo de las elecciones, y estuvo encabezada por el secretario de Gobernaci&oacute;n del PRI.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma electoral de 1990 destac&oacute; por la publicaci&oacute;n de una nueva ley electoral, que origin&oacute; al Instituto Federal Electoral. Lo anterior fue el resultado inmediato de la crisis electoral de 1988, cuando se acus&oacute; al PRI de manipular los resultados en beneficio de su candidato presidencial. En 1997, el partido oficial perdi&oacute; la mayor&iacute;a absoluta en la C&aacute;mara de Diputados, por primera vez en su historia, y dio lugar el gobierno dividido. De esta manera se instaur&oacute; un sistema de pesos y contrapesos antes inexistente.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ugalde afirma que durante los 12 a&ntilde;os de gobiernos panistas en la Presidencia no hubo cambios relevantes dentro del sistema pol&iacute;tico mexicano, puesto que optaron por mantener el statu quo del sistema clientelar que caracterizaba a los presidentes priistas. "La alternancia en 2000 no fue un cambio sistem&aacute;tico, sino s&oacute;lo de manos" (p. 43). Fracas&oacute; la esperanza ciudadana de que por la v&iacute;a electoral se lograr&iacute;a un cambio estructural en el sistema pol&iacute;tico en M&eacute;xico. Por esta raz&oacute;n, "la nueva legitimidad pol&iacute;tica requiere construir gobernabilidad democr&aacute;tica eficaz, esto es, un gobierno incluyente y un gobierno eficaz" (p. 42).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo tercero, la "Rendici&oacute;n de cuentas limitada", el autor define dicha rendici&oacute;n como la obligaci&oacute;n de los gobernantes de dar cuenta a la ciudadan&iacute;a de sus actos y decisiones. Para que el c&iacute;rculo de la rendici&oacute;n de cuentas se cierre es necesario que se apliquen sanciones a los servidores p&uacute;blicos que infrinjan las leyes. En una democracia representativa, la rendici&oacute;n de cuentas es "uno de los principales instrumentos para controlar el abuso del poder" (p. 49).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante d&eacute;cadas, los gobiernos emanados del PRI fueron inmunes al castigo de las urnas, debido a que no exist&iacute;a competencia electoral. El "presidente pod&iacute;a gobernar sin contrapesos gracias al control que ejerc&iacute;a sobre el Congreso" (p. 50). En 1997 las cosas cambiaron, cuando el partido oficial perdi&oacute; por primera vez la mayor&iacute;a en la C&aacute;mara de Diputados. A partir de ese momento hubo un mayor equilibrio de poderes, y el Legislativo ejerc&iacute;a mayor control sobre el Ejecutivo. El concepto de rendici&oacute;n de cuentas adquiri&oacute; importancia s&oacute;lo en los a&ntilde;os noventa, durante el Gobierno de Ernesto Zedillo, primero en el discurso y luego en la pr&aacute;ctica.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el a&ntilde;o 2000, la alternancia dio inicio a un ciclo de reformas en pro de la transparencia y el mejoramiento de la rendici&oacute;n de cuentas. La promulgaci&oacute;n de la Ley de Transparencia y Acceso a la Informaci&oacute;n P&uacute;blica Gubernamental del a&ntilde;o 2002 fund&oacute; el Instituto Federal de Acceso a la Informaci&oacute;n. En los estados se legislaron leyes de transparencia; y en el a&ntilde;o 2000 se promulg&oacute; la Ley de Fiscalizaci&oacute;n Superior de la Federaci&oacute;n, que cre&oacute; la Auditor&iacute;a Superior de la Federaci&oacute;n, pero los hallazgos de este organismo "raramente conducen a sanciones penales o pol&iacute;ticas" (p. 54).</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Congreso adolece de una doble moral pol&iacute;tica, pues exige cuentas de los actos de otros sin rendir cuentas de los propios; carece de transparencia respecto de su propio presupuesto, y cuando votan malas leyes no reciben sanci&oacute;n alguna. Los gobiernos locales tampoco rinden cuentas, pues en la mayor&iacute;a de ellos prevalece un gobierno unificado. La consecuencia es que el Ejecutivo controle al Legislativo y, a trav&eacute;s de &eacute;ste, a los &oacute;rganos superiores de fiscalizaci&oacute;n. Los estados cada vez se endeudan m&aacute;s, refugiados en el federalismo hacendario para financiar a sus clientelas pol&iacute;ticas (Ram&iacute;rez 2012). Esto es lo que algunos autores denominan <i>feuderalismo.</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cuarto cap&iacute;tulo, "Impunidad", Ugalde sostiene que "el principal problema sist&eacute;mico de la pol&iacute;tica mexicana es la impunidad pol&iacute;tica". Es decir, no se castiga a los pol&iacute;ticos por sus actos y omisiones. Esto se debe a varias causas: a) a la impunidad, que se debe a la falta de un sistema eficaz de rendici&oacute;n de cuentas; b) a la carencia de un Estado de derecho s&oacute;lido y c) a una sociedad que carece de una cultura de la legalidad y de exigencia. "Hay impunidad si los ciudadanos no ejercen su capacidad de sancionar pol&iacute;ticamente a los malos gobernantes, ya sea mediante su voto o mediante su voz" (p. 69). Una de las manifestaciones m&aacute;s claras de la impunidad es la corrupci&oacute;n, cuyos actos principales son el soborno en los contratos de gobierno, la desviaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos para fines particularistas y las mordidas a peque&ntilde;a escala (Lagunes y Pineda 2013).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crimen y la inseguridad tambi&eacute;n son reflejo de la impunidad. Si no se castiga a quienes trafican con drogas, asesinan o roban propiciar&aacute; que &eacute;stos se extiendan a&uacute;n m&aacute;s. Ciudad Ju&aacute;rez y Chihuahua, por ejemplo, fueron en 2010 las ciudades m&aacute;s violentas del mundo. Los casos m&aacute;s sonados de linchamiento en M&eacute;xico "son una de las consecuencias m&aacute;s extremas y dram&aacute;ticas de la impunidad" (p. 75). Finalmente est&aacute; lo que el autor llama impunidad ret&oacute;rica, la que se da cuando un pol&iacute;tico "promete para&iacute;sos en la tierra sin pecado original &#91;y&#93; cabalga por el mundo sin dar cuenta de la veracidad de sus dichos ni pagar por sus consecuencias" (pp. 78 y 79).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo cinco, "Clientelismo", el seis, "Escasa cultura de la legalidad y de la participaci&oacute;n" y el siete "Fragilidad fiscal" se pueden sintetizar en que el clientelismo es una relaci&oacute;n viciosa entre el patr&oacute;n (gobierno, partido) y el cliente (corporaciones, sindicatos), en la cual los patrones "dan dinero, puestos, beneficios laborales, contratos y concesiones a diversos clientes organizados". En M&eacute;xico los sindicatos m&aacute;s poderosos son el de Trabajadores al Servicio del Estado, el Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n, el m&aacute;s grande de Am&eacute;rica Latina, el de Trabajadores Petroleros de la Rep&uacute;blica Mexicana y el del Instituto Mexicano del Seguro Social; no le rinden cuentas a nadie de sus ingresos, pues no son considerados p&uacute;blicos sino privados, aunque gozan de grandes sumas de dinero procedentes del gobierno. "La baja participaci&oacute;n ciudadana ha facilitado que el poder organizado de las clientelas pese m&aacute;s que los derechos de individuos sin capacidad de organizaci&oacute;n" (p. 96).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cultura pol&iacute;tica de los ciudadanos mexicanos ha sido una barrera para que el pa&iacute;s pase de una democracia clientelista a una liberal. Esto se debe a que existe "una escasa cultura de la legalidad, una baja participaci&oacute;n pol&iacute;tica y comunitaria y una elevada desconfianza hacia las instituciones de gobierno" (p. 99). La democracia ideal que Ugalde anhela es una en la que se mezclen tres elementos centrales, "libertad individual, igualdad ante la ley y participaci&oacute;n en la selecci&oacute;n y vigilancia de los gobernantes" (p. 99).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico tiene un sistema fiscal endeble; recauda poco y lo gasta mal. El autor dice que una parte importante del presupuesto es improductivo, porque no combate los principales problemas del pa&iacute;s, como la pobreza y el bajo crecimiento de la econom&iacute;a. Se destinan muchos recursos al gasto corriente como salarios, sueldos y pensiones, pero pocos a la infraestructura y capital que producen riqueza. En la burocracia hay demasiadas personas que cobran sin producir riqueza, y tambi&eacute;n est&aacute;n "los subsidios &#91;que&#93; tienen un alto costo para el erario y benefician m&aacute;s a los ricos" (p. 113). Debe pagar m&aacute;s quien gana m&aacute;s. En M&eacute;xico muchas empresas evaden impuestos mediante artilugios legales; el comercio informal, por ejemplo, est&aacute; exento de impuestos. Se debe generar una cultura de la corresponsabilidad, "porque cuando la gente paga al margen del monto, se siente empoderado para exigir cuentas a sus gobiernos" (p. 120).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo ocho, "Gobiernos deficientes", el nueve, "Vetocracia", y el diez, "Legitimidad erosionada", presentan a grandes rasgos los puntos que a continuaci&oacute;n se describen. M&eacute;xico tiene una democracia de baja calidad, que genera gobiernos poco eficaces para alcanzar sus fines. Lo opuesto ser&iacute;a una democracia participativa, donde exista rendici&oacute;n de cuentas y un Estado de derecho consolidado. Un gobierno podr&aacute; producir buenos resultados s&oacute;lo si posee gobernabilidad democr&aacute;tica, que pone atenci&oacute;n en los resultados de la pol&iacute;tica p&uacute;blica, mientras que la calidad de la democracia pone el &eacute;nfasis en los procedimientos para que un gobierno logre buenos resultados. La gobernabilidad democr&aacute;tica se mide seg&uacute;n los resultados en crecimiento econ&oacute;mico, creaci&oacute;n de empleo, la inflaci&oacute;n, la seguridad p&uacute;blica, el combate a la pobreza y la educaci&oacute;n. M&eacute;xico no ha tenido buenos resultados en estos rubros, debido a la baja calidad de la democracia que caracteriza al pa&iacute;s y a su ineficaz gobernabilidad democr&aacute;tica.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <i>vetocracia</i> puede definirse como "la capacidad de actores pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos para usar su fuerza e influencia para bloquear decisiones y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que afectan sus intereses y, con ello, mantener el <i>status</i> quo" (p. 135). Los actores que tienen poder de veto son, por ejemplo, el Congreso para detener reformas del Ejecutivo; los gobernadores que, a trav&eacute;s de sus legisladores, detienen reformas que no los benefician; los grupos empresariales, para hacer lo propio en materia de competencia;"la de los medios de comunicaci&oacute;n que promueven candidatos al Congreso para cuidar sus intereses (las llamadas <i>telebancadas);</i> la de los sindicatos, que usan su fuerza pol&iacute;tica para amedrentar a los partidos pol&iacute;ticos y bloquear cambios a la ley laboral" (p. 135). Ugalde concluye este cap&iacute;tulo diciendo que "son los <i>vetos,</i> no los <i>votos,</i> el instrumento pol&iacute;tico m&aacute;s poderoso de la nueva <i>vetocracia</i> mexicana" (p. 142).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor comienza el cap&iacute;tulo de la legitimidad erosionada con la definici&oacute;n del concepto de legitimidad. Se trata del "derecho a gobernar no s&oacute;lo porque as&iacute; lo decide el pueblo a trav&eacute;s de su voto sino porque el sistema democr&aacute;tico est&aacute; construido sobre un marco jur&iacute;dico v&aacute;lido y suficiente para que quien gobierne tenga la autoridad y el reconocimiento para hacerlo en nombre de todos" (p. 145). El problema es que en M&eacute;xico las leyes no son el reflejo de los valores que se comparten socialmente, no son eficaces para cumplir sus prop&oacute;sitos y, aparte, no se aplican en forma equitativa para todos. Las mismas autoridades encargadas de hacerlas valer las violan, y con ello pierden toda autoridad moral para aplicarlas. El autor termina enfatizando que para construir legitimidad es necesario que el gobierno establezca una narrativa de futuro, que estuvo ausente en el de Felipe Calder&oacute;n, es decir, debe saber hacia d&oacute;nde quiere conducir al pa&iacute;s.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, "&iquest;Qu&eacute; hacer", Ugalde se&ntilde;ala que el gobierno no va a dar buenos resultados si carece de gobernabilidad democr&aacute;tica, de buenas pol&iacute;ticas y excelentes ejecutores. Seg&uacute;n &eacute;l, "las buenas pol&iacute;ticas las dicta el sentido com&uacute;n, el conocimiento t&eacute;cnico y el contexto", mientras que la eficacia de los buenos ejecutores radica en su "formaci&oacute;n, de sus habilidades gerenciales y de su talento pol&iacute;tico" (p. 161).</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es m&aacute;s, en la discusi&oacute;n sobre la modernizaci&oacute;n en M&eacute;xico ha faltado tratar el tema de la estructura que da lugar a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y no en su contenido, como com&uacute;nmente se ha hecho. La teor&iacute;a del cambio de inquilino fue falsa, las altas expectativas de que &eacute;ste ocurriera con la llegada de Vicente Fox a la silla presidencial no se cumplieron. No basta cambiar las reglas electorales y el partido que arriba a la Presidencia. Para que la gobernabilidad democr&aacute;tica sea eficaz, el autor propone cuatro l&iacute;neas de acci&oacute;n para mejorarla: a) dotar de legitimidad al sistema pol&iacute;tico mediante un s&oacute;lido Estado de derecho; b) hacer m&aacute;s fuerte el sistema fiscal, y generar responsabilidad ciudadana para financiar el gasto p&uacute;blico; c) incrementar la eficacia del proceso de toma de decisiones dentro de un &aacute;mbito plural y d) perfeccionar las reglas de inclusi&oacute;n democr&aacute;tica.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ley debe imperar en todos los &aacute;mbitos de la vida social, y aplicarse a todos por igual; este es, sin duda, el mayor reto del sistema pol&iacute;tico vigente en M&eacute;xico. La gobernabilidad democr&aacute;tica debe descansar en la legalidad y no en la negociaci&oacute;n con clientelas particularistas. Incentivar una cultura de la legalidad para que las leyes se cumplan voluntariamente, lo cual "presupone la percepci&oacute;n de que &eacute;stas son justas, que provienen de procesos incluyentes y democr&aacute;ticos y, sobre todo, que se aplican a todos por igual" (p. 163). Para garantizar un Estado de derecho son importantes dos caminos de acci&oacute;n; primero, el gobierno debe poner el ejemplo en el cumplimiento de las leyes, puesto que la percepci&oacute;n ciudadana es que &eacute;ste no las cumple y que no se aplican a todos por igual y, segundo, se deben crear espacios donde la ley se aplique de forma estricta y equitativa, de manera que incentive su reproducci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto importante de la gobernabilidad democr&aacute;tica es el fortalecimiento del sistema fiscal y la generaci&oacute;n de responsabilidad ciudadana. Es fundamental fortalecer la base fiscal, para que el gobierno mejore su posici&oacute;n del gasto y sea m&aacute;s eficaz en el combate a la pobreza, mejorar la seguridad p&uacute;blica y estimular la construcci&oacute;n de infraestructura como el crecimiento econ&oacute;mico. El gobierno debe gastar mejor los pocos recursos que tiene en programas cuyos resultados sean eficientes, adem&aacute;s es menester que &eacute;ste optimice su sistema de rendici&oacute;n de cuentas. Por otro lado, es "necesario crear responsabilidad gubernamental, para que quien gaste tambi&eacute;n recaude" (p. 167). En este sentido, se debe propiciar el incremento de las obligaciones recaudatorias en los estados y municipios, para fomentar una mayor responsabilidad en los contribuyentes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor concluye que se necesita un proceso decisorio m&aacute;s eficaz dentro de un &aacute;mbito plural, para evitar que los grupos de inter&eacute;s o clientelas veten cualquier reforma pol&iacute;tica. "Los congresos requieren fortalecer sus sistemas de comisiones para mejorar los trabajos de dictamen y agilizar el desahogo de los asuntos legislativos" (p. 170). Para que los congresos funcionen se necesita que haya carreras parlamentarias, y que se reduzca la influencia clientelista en ellos. Tambi&eacute;n es importante lograr la profesionalizaci&oacute;n de los presidentes municipales, para que recauden, gasten mejor y dependan menos de la federaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Emmerich, Gustavo Ernesto (coordinador). 2009. Situaci&oacute;n <i>de la democracia en M&eacute;xico.</i> M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444775&pid=S1870-3925201400020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lagunes L&oacute;pez, &Oacute;scar Nicasio y Nicol&aacute;s Pineda Pablos. 2013. El arte de contar cuentos y rendir cuentas. La revisi&oacute;n de las cuentas p&uacute;blicas del Gobierno de Sonora, 2004&#45;2010. <i>Regi&oacute;n y sociedad</i> XXV (56): 231&#45;270.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444777&pid=S1870-3925201400020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ram&iacute;rez Camberos, Jeh&uacute; Jonathan. 2012. Factores pol&iacute;ticos e institucionales asociados al endeudamiento municipal en el noroeste de M&eacute;xico, 1989&#45;2007. Tesis de doctorado, El Colegio de Sonora.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6444779&pid=S1870-3925201400020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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