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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>C&eacute;sar Cansino y Germ&aacute;n Molina Carrillo (coordinadores) (2011), <i>La guerra al narco y otras mentiras</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Alberto Vel&aacute;zquez Garc&iacute;a*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Puebla, Instituto de Ciencias Jur&iacute;dicas de Puebla, Centro de Estudios de Pol&iacute;tica Comparada, Grupo Editorial Mariel, 215 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Centro de Estudios de Am&eacute;rica del Norte de El Colegio de Sonora.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:mvelazquez@colson.edu.mx">mvelazquez@colson.edu.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">L<i>a guerra al narco y otras mentiras,</i> de C&eacute;sar Cansino y Germ&aacute;n Molina Carrillo, es sin duda una provocaci&oacute;n, un desaf&iacute;o y una muestra de libertad intelectual. En primer lugar, porque presenta una postura pol&iacute;tica contundente y contraria frente al discurso oficial de la ahora ya no llamada guerra contra el narcotr&aacute;fico. Este trabajo cuestiona y critica en aspectos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, culturales, filos&oacute;ficos, hist&oacute;ricos y de resultados (pero tambi&eacute;n de pol&iacute;tica p&uacute;blica) la estrategia presente. Sin duda, en el actual entorno nacional, donde existen movilizaciones sociales como la encabezada por Javier Sicilia, un trabajo que documenta y explica las razones del fracaso estatal resulta fundamental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A prop&oacute;sito del tema de las v&iacute;ctimas colaterales de la guerra contra el narcotr&aacute;fico, el texto de Jos&eacute; Luis Pi&ntilde;eyro, escrito antes de que iniciara el referido movimiento de Javier Sicilia, lo antecede en el diagn&oacute;stico y preocupaci&oacute;n por los muertos y desaparecidos. Las familias que se quedan sin alguno de sus miembros, a consecuencia de los conflictos relacionados con el narcotr&aacute;fico, es uno de los sectores que fueron olvidados o desprotegidos, tanto en las trasformaciones jur&iacute;dicas como en los operativos para combatir al narco. Pi&ntilde;eyro, al igual que Sicilia, urgen al gobierno respecto a la necesidad de que se genere un cambio de estrategia que involucre otro tipo de acciones contra las drogas, incluida la legalizaci&oacute;n de la mariguana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La guerra al narco y otras mentiras</i> es una notable muestra de libertad intelectual no s&oacute;lo por la cr&iacute;tica al gobierno y su estrategia policial, sino por permitir la expresi&oacute;n de opiniones diversas, que incluso resultan contrastantes o encontradas, como la de C&eacute;sar Cansino, Carlos Ram&iacute;rez, Rub&eacute;n Aguilar y Porfirio Mu&ntilde;oz Ledo. No deja de ser un hecho notable el cambio aparente de opini&oacute;n de Rub&eacute;n Aguilar, quien particip&oacute; en un gobierno que de forma sistem&aacute;tica bloque&oacute; cualquier intento por la legalizaci&oacute;n de las drogas, y que inaugur&oacute; algunas de las pol&iacute;ticas contra el crimen organizado, que ahora se le critican al r&eacute;gimen actual. Sin que esto demerite el trabajo en t&eacute;rminos generales, genera suspicacias respecto al inter&eacute;s personal de Rub&eacute;n Aguilar por este cambio tan radical en sus posturas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro puede ser le&iacute;do como un insumo para la construcci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En otras palabras, contiene elementos que podr&iacute;an colaborar en la construcci&oacute;n, discusi&oacute;n y an&aacute;lisis de programas, presupuestos, directivas y acciones de gobierno relativas a la seguridad y las drogas. Para poder verlo desde esta &oacute;ptica, usar&eacute; la teor&iacute;a de la construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n objetivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de las teor&iacute;as para el an&aacute;lisis de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, existe un enfoque que ha procurado retomar elementos sociol&oacute;gicos en busca de entender un asunto fundamental para los analistas de este campo. &iquest;Qui&eacute;n y c&oacute;mo se decide qu&eacute; problemas ser&aacute;n atendidos prioritariamente por el gobierno? Para responder esta pregunta se gener&oacute; como posible ayuda la teor&iacute;a sobre la "construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n&#45;objetivo", impulsada por Schneider e Ingram (1993). El punto de partida de esta postura es que la realidad no se impone por s&iacute; misma. En otras palabras, los problemas sociales no est&aacute;n <i>dados,</i> sino que son ciertos actores sociales los que buscan convertirlos en los m&aacute;s importantes. Por ejemplo, la guerra contra el terrorismo era un problema mundial menor si lo comparamos con otros como las hambrunas o el cambio clim&aacute;tico. Estos &uacute;ltimos, pueden tener implicaciones fatales para gran parte de la poblaci&oacute;n mundial, sin embargo el inter&eacute;s estadounidense por evitar otro posible ataque ha convertido al terrorismo en un tema central en diversas reuniones entre mandatarios. Esto ha obligado a que las agendas internacionales incluyan e incluso prioricen el terrorismo. En este sentido, el tema fue <i>construido</i> como prioridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n social no significa la invenci&oacute;n de algo falso, sino analizar la forma en que las organizaciones y las personas deciden selectivamente prestarle mayor atenci&oacute;n a determinados elementos de su entorno o de sus procesos internos. Esto en el caso de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas puede tener consecuencias ben&eacute;ficas para los grupos considerados (por ejemplo sectores empobrecidos, como campesinos), pero tambi&eacute;n significa que ciertos problemas o grupos son menos atendidos, incluso algunos son vistos como negativos; entre ellos, los productores y distribuidores de drogas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n&#45;objetivo recuerda que la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no obedece s&oacute;lo a un c&aacute;lculo racional, sino a una negociaci&oacute;n de poder. En este caso, relacionada al peso e importancia que tienen las posturas e intereses de distintos grupos en su b&uacute;squeda por influir en la determinaci&oacute;n de las prioridades de un gobierno. Otros elementos que desempe&ntilde;an un rol importante en el establecimiento de las pol&iacute;ticas son los marcos culturales, hist&oacute;ricos y de recursos materiales. &Eacute;stos funcionan como los entornos estructurales que les proporcionan a las personas las definiciones y estereotipos, pero tambi&eacute;n principios &eacute;ticos y culturales que justifican, exigen o condenan ciertos tipos de metas, acciones o grupos sociales; un ejemplo de esto es la forma en que se est&aacute; criminalizando la inmigraci&oacute;n de latinos en Estados Unidos, a partir de un conjunto de prejuicios raciales y culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, la construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n&#45;objetivo busca criticar las principales corrientes de an&aacute;lisis y elaborar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, que supon&iacute;an que con el uso de fuentes de datos mayores y m&aacute;s sofisticadas, modelos matem&aacute;ticos complejos y la elaboraci&oacute;n de modelos financieros pod&iacute;a generarse una pol&iacute;tica "objetiva" e imparcial. La construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n&#45;objetivo trata de recordarnos que cada toma de decisiones se encuentra inmersa en una historia, pol&iacute;tica, cultura y sociedad que restringe y condiciona sus opciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores de los cap&iacute;tulos del libro pretenden ilustrar, desde su punto de vista, el principal elemento que contribuy&oacute; a que el Estado mexicano considerara como imperiosa la necesidad de emprender una guerra contra los narcotraficantes. Los trabajos comparten una hip&oacute;tesis: esta necesidad de generar una guerra contra el narco la forj&oacute; el Gobierno de Felipe Calder&oacute;n, debido a las dudas en que se dio el proceso electoral. El combate frontal al narcotr&aacute;fico era un elemento que dar&iacute;a legitimidad al nuevo gobierno, al defender a la poblaci&oacute;n sobre un riesgo "construido", lo que se supone era falso.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Rub&eacute;n Aguilar, "La guerra fallida. Nuevas consideraciones", muestra los or&iacute;genes y consecuencias de lo que &eacute;l denomina "paradigma prohibicionista y punitivo en la lucha contra el narcotr&aacute;fico". Para ello ofrece cifras de que el consumo de drogas ha permanecido estable en Estados Unidos y Europa, y que ha aumentado el valor del mercado de drogas. Este primer trabajo ilustra con claridad que la estrategia seguida por los gobiernos mexicanos no s&oacute;lo responde a un an&aacute;lisis de la realidad, sino a una definici&oacute;n sobre lo que resulta un riesgo para un Estado, a partir de una escala de valores particular. El &uacute;nico comentario sobre este ensayo es que, a diferencia del resto, carece de citas o fuentes, por lo que uno debe de confiar en la validez o confiabilidad de las cifras y afirmaciones. Adem&aacute;s, el argumento presentado no tiene mayor sustento acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el trabajo de Luis Astorga, "Narcotr&aacute;fico y violencia. Recuento de da&ntilde;os y escenarios", explica uno de los puntos centrales de la teor&iacute;a de la construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n&#45;objetivo, al se&ntilde;alar que las decisiones actuales sobre combate al crimen organizado son parte de una tendencia hist&oacute;rica desde mediados de la d&eacute;cada de 1980, de militarizaci&oacute;n de la polic&iacute;a. En este sentido, consecuencias como la falta de trasparencia, violaci&oacute;n de garant&iacute;as individuales, muerte y encarcelamiento de civiles no relacionados con el narco son fen&oacute;menos que reproducen fallas sist&eacute;micas en el funcionamiento de las fuerzas armadas mexicanas. Entonces, la pol&iacute;tica actual resulta ser un seguimiento de decisiones que tienen ya larga data.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un punto b&aacute;sico en la propuesta de Schneider e Ingram es que toda decisi&oacute;n de pol&iacute;tica significa una elecci&oacute;n y con ello una exclusi&oacute;n. Esto en todos los casos significa un perjuicio para un determinado grupo, que es valorado de forma negativa por el gobierno, como los criminales o asesinos. A este respecto, uno de los trabajos m&aacute;s interesantes e ilustrativos es el de Alejandro Anaya Mu&ntilde;oz, "Seguridad, coerci&oacute;n y derechos humanos en tiempos de guerra", quien muestra de forma contundente c&oacute;mo las preferencias del Gobierno de Felipe Calder&oacute;n por aumentar las capacidades coercitivas del Estado y la mayor injerencia del Ej&eacute;rcito en tareas policiacas y de investigaci&oacute;n significaron un desinter&eacute;s por temas relativos a la protecci&oacute;n de los derechos humanos, as&iacute; como para la atenci&oacute;n a las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n o de combate financiero al narco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la misma forma, muestra c&oacute;mo influyen las percepciones p&uacute;blicas sobre una creciente inseguridad para generar una cierta aprobaci&oacute;n a este tipo de medidas, aunque en los hechos signifiquen una disminuci&oacute;n de las garant&iacute;as individuales. Este trabajo es &uacute;til para comprender la falta de entendimiento entre las posturas oficiales y las de los integrantes del movimiento de Javier Sicilia durante los di&aacute;logos que ambos grupos sostuvieron en el castillo de Chapultepec durante 2011; el gobierno tiene una construcci&oacute;n de prioridades que no le permite ver como fundamentales otros temas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una ampliaci&oacute;n interesante de la manera en que puede analizarse la construcci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a partir de elementos socioculturales, Samuel Schmidt, en su trabajo "Barreras estructurales en el combate al crimen organizado", demuestra que la toma de decisiones para combatir al narco se ven constre&ntilde;idas por lo que la sociolog&iacute;a normalmente denominar&iacute;a como instituciones o elementos estructurales. En este caso, Schmidt menciona la cultura de la ilegalidad, crisis de legitimidad, la negaci&oacute;n de la realidad como estrategia comunicativa de los gobiernos, el manejo de los medios de comunicaci&oacute;n y la relaci&oacute;n con Estados Unidos. En otras palabras, la lucha contra el narco de Calder&oacute;n encuentra barreras culturales e hist&oacute;ricas que no fueron contempladas y que a menos que sean tratadas y cambiadas, se seguir&aacute; enfrentando el fracaso de los programas contra la delincuencia organizada. La corrupci&oacute;n, ejemplifica Schmidt, es un principio de funcionamiento organizacional de las polic&iacute;as mexicanas (desgraciadamente tambi&eacute;n del resto de la sociedad), por lo tanto, la mayor participaci&oacute;n de estos grupos en el combate al narcotr&aacute;fico en lugar de generar una disminuci&oacute;n de los delitos m&aacute;s bien ha significado un aumento en el involucramiento policial en delitos m&aacute;s graves como el secuestro o los asesinatos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propuesta original de la construcci&oacute;n social de la poblaci&oacute;n objetivo de Schneider e Ingram hablaba ya de la necesidad de analizar los supuestos no impl&iacute;citos que orientaban la toma de decisiones en pol&iacute;tica p&uacute;blica. A este respecto, el trabajo de C&eacute;sar Cansino resulta fundamental, porque propone diez mentiras sobre el combate al narcotr&aacute;fico: a) la narcoviolencia se desat&oacute; a ra&iacute;z de la declaratoria de guerra de Calder&oacute;n; b) la guerra al narcotr&aacute;fico constituye una estrategia de raz&oacute;n de Estado; c) la guerra contra el narco la va ganando el gobierno mexicano; d) el combate frontal al narco con las fuerzas del orden es la &uacute;nica estrategia posible para minarlo y derrotarlo; e) legalizar las drogas es una estrategia equivocada, que puede incrementar la violencia y el consumo interno; f) el gobierno combate a todos los c&aacute;rteles por igual y sin distinci&oacute;n; g) la estrategia de apoyarse en el Ej&eacute;rcito es una garant&iacute;a para combatir al narco; h) Estados Unidos es el principal interesado en que acabe el narcotr&aacute;fico; i) si se legaliza la droga en M&eacute;xico, nuestras ciudades fronterizas del norte se llenar&iacute;an de estadounidenses adictos y peligrosos y j) el combate al narcotr&aacute;fico es una guerra del Estado contra el crimen organizado. A pesar de ser un art&iacute;culo corto, y de que trata cada punto de forma muy breve, el autor logra presentar argumentos sugestivos y contundentes. La discusi&oacute;n de todos los elementos propuestos resulta indispensable para pensar un redise&ntilde;o de la pol&iacute;tica contra el crimen, tanto federal como para los gobiernos de los estados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rosana Reguillo, en "Narco, miedos y violencias expresivas en el M&eacute;xico contempor&aacute;neo", intenta dar una explicaci&oacute;n sobre la actual violencia que vive el pa&iacute;s, desde la antropolog&iacute;a y la filosof&iacute;a. Presenta la hip&oacute;tesis de que se trata no de un elemento pasajero y permanente, sino que la violencia constituye una especie de frontera entre un nuevo orden social y el anterior, que no desaparece. La violencia constituir&iacute;a entonces una parte de las nuevas reglas de operaci&oacute;n de este nuevo arreglo social. Esta explicaci&oacute;n resulta fundamental, pues es uno de los primeros intentos por salir de una l&oacute;gica explicativa &uacute;nica del narco como fen&oacute;meno delictivo, y tratar de entenderlo como un resultado de trasformaciones sociales m&aacute;s generales que han ocurrido en M&eacute;xico en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Negar las dimensiones culturales, sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas generales de M&eacute;xico, que permiten entender el fen&oacute;meno del narcotr&aacute;fico, es uno de los errores fundamentales de la actual pol&iacute;tica del gobierno federal sobre esta materia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las hip&oacute;tesis centrales que recorre <i>La guerra al narco y otras mentiras</i> es el alto costo que tiene para la sociedad mexicana la continuidad de una serie de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de inseguridad y narcotr&aacute;fico. Aunque de una u otra forma dicha idea est&aacute; presente en la mayor&iacute;a de los textos, en dos de ellos se ilustra de manera concreta: "G&eacute;nesis del exterminio. El caso de Chihuahua", de Ignacio Alvarado &Aacute;lvarez, y "La guerra perdida. Ciudad Ju&aacute;rez entre la violencia y el miedo", de Carlos Murillo Gonz&aacute;lez. Mediante cifras tan contundentes como un desproporcionado crecimiento de los homicidios desde que se iniciaron los operativos contra el narcotr&aacute;fico, se demuestran las grandes deficiencias de la pol&iacute;tica federal. La relaci&oacute;n casi directa entre las acciones que son punta de lanza de los operativos gubernamentales contra el narco y el crecimiento del crimen organizado no pueden seguir siendo ignorados como efectos "colaterales", como lo argumentan estos trabajos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, <i>La guerra al narco y otras mentiras</i> presenta posturas que resultan contrarias a las mismas tesis argumentativas que parec&iacute;an seguir todos los trabajos. El caso m&aacute;s significativo es el de Carlos Ram&iacute;rez con "Narcotr&aacute;fico y violencia. Vidas paralelas," quien si bien responsabiliza directamente a las autoridades de la situaci&oacute;n actual, es el &uacute;nico que confiere una cierta responsabilidad a la ciudadan&iacute;a. As&iacute;, para explicar el incremento de la violencia y el narcotr&aacute;fico en el caso de Chihuahua, el autor sostiene que esto ser&iacute;a imposible sin cierto grado de aceptaci&oacute;n e incluso aceptaci&oacute;n de ello por parte de varios pobladores. Entonces, para Carlos Ram&iacute;rez la poblaci&oacute;n: "&#91;...&#93; acept&oacute; la presencia del crimen organizado. Paulatinamente, las bandas se apoderaron de los espacios sociales de convivencia. Y los males se socializaron &#91;...&#93;" (p. 126).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo art&iacute;culo es el de Porfirio Mu&ntilde;oz Ledo, "&iquest;C&oacute;mo combatir al narco? Consideraciones cr&iacute;ticas". Este documento tiene una hechura muy diferente al resto, se acerca m&aacute;s a un ensayo o incluso a una especie de entrevista que fue transcrita; presenta una serie de recuerdos o puntos de vista de un pol&iacute;tico que ha podido ver desde distintos cargos y puestos de representaci&oacute;n popular la pol&iacute;tica mexicana contra el narco. Sin embargo, existe un punto que resulta fundamental, que la pol&iacute;tica mexicana sobre el tr&aacute;fico de drogas y el crimen organizado ha sido moldeada, durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, por presiones del gobierno estadounidense hacia M&eacute;xico. En t&eacute;rminos de Mu&ntilde;oz Ledo, la disminuci&oacute;n de capacidades jur&iacute;dicas y de soberan&iacute;a son dos de los elementos de poder que est&aacute;n detr&aacute;s de los problemas relacionados con el narcotr&aacute;fico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Shneider, Anne y Helen Ingram. 1993. Social Construction of Target Populations: Implications for Politics and Policy. <i>American Political</i> <i>Science Review</i> 87 (2): 334&#45;347.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6439415&pid=S1870-3925201200020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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