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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Ex libris</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La desilusi&oacute;n de la uni&oacute;n en Am&eacute;rica del Norte</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>V&iacute;ctor L&oacute;pez Villafa&ntilde;e*</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Drache, D. (2007). <i>La ilusi&oacute;n continental. Seguridad fronteriza y b&uacute;squeda de una identidad norteamericana.</i> M&eacute;xico: Siglo XXI Editores</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencia Pol&iacute;tica. Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Monterrey.</i> <a href="mailto:villafane@itesm.mx">villafane@itesm.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La ilusi&oacute;n continental. Seguridad fronteriza y b&uacute;squeda de una identidad norteamericana</i> es un libro cuya lectura he disfrutado mucho. Lo le&iacute; pr&aacute;cticamente sin apartarlo de mis ojos y, al final, me ha quedado una muy grata sensaci&oacute;n de que la obra logra muy bien su cometido principal: demoler lo que, artificialmente y sin bases de sustentaci&oacute;n, se pretendi&oacute; llamar: "la comunidad de Norteam&eacute;rica". Por eso, Daniel Drache titula el libro "La ilusi&oacute;n continental" que, en realidad, ha llegado a significar la desilusi&oacute;n continental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, me parece que es un libro importante por varias razones. Se publica exactamente cuando hay una especie de vac&iacute;o en cuanto al rumbo futuro de la regi&oacute;n de Am&eacute;rica del Norte. Nadie sabe qu&eacute; va a suceder en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y la incertidumbre, como se&ntilde;ala Drache, es muy grande ahora para nuestros pa&iacute;ses, es decir, Canad&aacute;, Estados Unidos y M&eacute;xico. As&iacute;, las ideas principales y argumentos sobre el pasado y el futuro de la regi&oacute;n los plantea precisamente este pensador cr&iacute;tico, agudo y propositivo que es Daniel Drache. El libro re&uacute;ne una serie de argumentos hist&oacute;ricos, pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y culturales de la regi&oacute;n. Se trata, en suma, de repensar la idea de la posibilidad de crear una comunidad de Norteam&eacute;rica; primero, a partir de la cr&iacute;tica sobre las falacias que se han dicho en el pasado sobre esta idea; y, luego, proponiendo algunos caminos o rutas a seguir, si los hay. A continuaci&oacute;n, resumo mis principales comentarios sobre el libro en los siguientes puntos.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. El libro hace una cr&iacute;tica al Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) en varios sentidos. Hay que recordar que el Tratado fue presentado por las &eacute;lites de la regi&oacute;n como una especie de pre&aacute;mbulo o entrada a lo que ser&iacute;a una comunidad de intereses de los tres pa&iacute;ses. Tambi&eacute;n lo critica por sus resultados y promesas incumplidas. Por ejemplo, la falta de desarrollo econ&oacute;mico y empleo en M&eacute;xico. Para Canad&aacute;, seg&uacute;n Drache, el d&oacute;lar barato canadiense fue en realidad el factor detonante de su comercio con los Estados Unidos m&aacute;s que la acci&oacute;n del Tratado. El TLCAN hizo m&aacute;s dependientes a los dos pa&iacute;ses, minando sus capacidades de innovaci&oacute;n, pues ahora dependen de la venta de energ&iacute;a, materias primas y bienes del sector automotriz (por mano de obra barata). El TLCAN concedi&oacute; una primac&iacute;a a lo comercial y lo privado sobre lo p&uacute;blico. Las consecuencias de esto son claras. Las asimetr&iacute;as son mayores y, por ejemplo, M&eacute;xico, que se supon&iacute;a ser&iacute;a el pa&iacute;s que tendr&iacute;a mayores beneficios, hoy se encuentra m&aacute;s alejado de Estados Unidos y Canad&aacute;. Daniel Drache realiza en todo el libro una cr&iacute;tica profunda a lo que &eacute;l llama el determinismo comercial de las elites canadienses &#45;que se puede extender a las mexicanas tambi&eacute;n&#45; las cuales jam&aacute;s le dieron un valor estrat&eacute;gico a su frontera con los Estados Unidos. Este determinismo comercial se refiere a la idea de que no se puede imaginar una vida sin el mercado de los Estados Unidos y, por lo tanto, no se puede ejercer ninguna acci&oacute;n que da&ntilde;e o que pueda interferir en esta direcci&oacute;n omnipresente. Esta visi&oacute;n determinista, en consecuencia, ve a la soberan&iacute;a como un valor anticuado. De lo que se trata es de no enfadar ni criticar a los Estados Unidos y de comerciar a cualquier precio.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. La regi&oacute;n sigue expresando la unilateralidad de los Estados Unidos. Por lo tanto, la supuesta idea de una comunidad de intereses es incompatible con esta realidad. La ilusi&oacute;n de que la amistad mostrada por M&eacute;xico y Canad&aacute; a los Estados Unidos traer&iacute;a beneficios ha sido destruida. Para Estados Unidos no hay socios sino clientes (v&eacute;ase ep&iacute;grafe en el cap&iacute;tulo 3) y toda su pol&iacute;tica internacional es pol&iacute;tica dom&eacute;stica, como afirma Drache. Algunos ejemplos ilustran lo anterior. La decisi&oacute;n de no aceptar el fallo del panel del TLCAN sobre las exportaciones canadienses de maderas suaves o el no querer aceptar a los transportistas mexicanos revelan que, para los Estados Unidos, sus leyes dom&eacute;sticas o sus intereses locales est&aacute;n por encima de cualquier acuerdo regional.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Adem&aacute;s, la agenda de Norteam&eacute;rica se trastoc&oacute; por los ataques terroristas. Este ejercicio unilateral es reforzado despu&eacute;s del 11 de septiembre del 2001 cuando Estados Unidos decide no s&oacute;lo fortalecer el lado de sus fronteras sino que, con sus leyes de seguridad territorial y la ley patri&oacute;tica, resuelve controlar tambi&eacute;n el lado que pertenece a Canad&aacute; y M&eacute;xico. Seg&uacute;n Daniel Drache, la pol&iacute;tica de seguridad de Estados Unidos es tan fuerte que le podr&iacute;a dar poderes para negociar el agua de Canad&aacute; o bien la energ&iacute;a de Canad&aacute; y M&eacute;xico.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Drache maneja en el libro la idea de Fredrick Jackson Turner quien define la frontera de los Estados Unidos como una frontera siempre inacabada y como una prolongaci&oacute;n del poder, cultura y valores estadounidenses. Pero ahora los caminos y las diferencias separan m&aacute;s a Canad&aacute; y M&eacute;xico de Estados Unidos. &iquest;Cu&aacute;les son estas diferencias? El pueblo canadiense es m&aacute;s receloso frente a los Estados Unidos que goza de menos popularidad cada a&ntilde;o. Las pol&iacute;ticas de Canad&aacute; est&aacute;n enfocadas al papel redistributivo y a los equilibrios provinciales. Por su parte, Estados Unidos es m&aacute;s desigual social y econ&oacute;micamente. Para Canad&aacute;, el espacio social es primordial y debe ser el resultado del esfuerzo colectivo, mientras que para Estados Unidos, el espacio social es una forma de capital. Canad&aacute; es m&aacute;s canadiense, no quiere ser el clon de Estados Unidos. Sobre M&eacute;xico, Drache dice que los mexicanos son regionalistas y siguen siendo orgullosos de su cultura y tradiciones y contin&uacute;an en la l&iacute;nea de resentimiento contra Estados Unidos. En palabras de Drache, los mexicanos han sufrido una "historia de marginaci&oacute;n larga y amarga", siempre han sido vistos como outsiders en Estados Unidos. Proporciona algunos datos: en el 2005 todav&iacute;a el 50% de la poblaci&oacute;n de Estados Unidos no estaba de acuerdo en darle beneficios de ciudadan&iacute;a a los inmigrantes ilegales. En cambio, Canad&aacute; est&aacute; orgullosa de su pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n y de asilo a refugiados pol&iacute;ticos la cual ha sido amenazada por las pol&iacute;ticas de seguridad del presidente Bush.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Para Daniel Drache, hay que romper la frontera mental de las &eacute;lites la cual consiste en "no tener voz ni voto", no decir nada y resignarse ante el unilateralismo de Estados Unidos. M&eacute;xico y Canad&aacute; deber&iacute;an atreverse a poner en acci&oacute;n la posibilidad de ejercitar represalias frente a Estados Unidos como lo hace la Uni&oacute;n Europea, por ejemplo. La soberan&iacute;a formal nunca ha defendido a un pa&iacute;s d&eacute;bil frente a un poderoso. Se requiere una "soberan&iacute;a aplicada", es decir, negociada, como un ejercicio del arte de gobernar. En esta &eacute;poca de globalizaci&oacute;n, s&oacute;lo la democracia y la voluntad pol&iacute;tica tendr&aacute;n impacto real sobre el fortalecimiento del v&iacute;nculo social. Diversidad y multiculturalismo se combinan en Canad&aacute; para fomentar un electorado con apetito de programas sociales. M&eacute;xico, pese a todo, recurre a la autoridad p&uacute;blica en busca de asistencia social y protecci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Entonces, &iquest;en qu&eacute; consistir&iacute;a el concepto de una comunidad de Norteam&eacute;rica? Para Drache, se debe buscar la <i>Norteam&eacute;rica social</i>, es decir, una comunidad que proteja est&aacute;ndares sociales y que fortalezca la inclusi&oacute;n social. Se requiere una legislaci&oacute;n innovadora y fuerte, atenta al inter&eacute;s p&uacute;blico nacional, pero Estados Unidos ha colocado a las corporaciones, a los organismos de inteligencia y al Departamento de la Defensa en el asiento del conductor. Los tres pa&iacute;ses deben llegar a tener instituciones comunes s&oacute;lo como resultado de la acci&oacute;n de sectores clave de su opini&oacute;n p&uacute;blica. As&iacute;, la gente y las comunidades deben ser parte central de la ecuaci&oacute;n. Desgraciadamente, hasta ahora prevalece la idea de servir a los intereses de los consumidores de los Estados Unidos. Debemos construir una cultura continental como resultado de una obra colectiva y no de corporaciones ni de las &eacute;lites de negocios.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Algo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n de la lectura es lo que podr&iacute;a llamar la "mexicanizaci&oacute;n" de Canad&aacute;, es decir, ese pa&iacute;s est&aacute; recibiendo ahora un trato de <i>outsider</i> como siempre lo ha tenido M&eacute;xico. Queda la impresi&oacute;n de que Canad&aacute; ha perdido un cierto estatus en sus relaciones con Estados Unidos; estatus que, en realidad, nunca tuvo, puesto que era tambi&eacute;n una ilusi&oacute;n, como parece decirnos Drache.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro hay un estudio hist&oacute;rico muy rico de c&oacute;mo se hicieron las fronteras de Norteam&eacute;rica, es decir, las de Canad&aacute;&#45;Estados Unidos y las de Estados Unidos&#45;M&eacute;xico. Estoy seguro de que Daniel Drache va a promover el estudio de Canad&aacute; como nadie lo hab&iacute;a hecho antes en M&eacute;xico, pues hay una gran cantidad de informaci&oacute;n, an&aacute;lisis, cr&iacute;tica, puntualizaciones, que nos revelan a un Canad&aacute; muy interesante y rico como objeto de estudio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, la importancia de este libro es que Daniel Drache ha empezado a escribir la primera historia com&uacute;n de los tres pa&iacute;ses; un gigantesco y verdadero paso en este sentido. &iquest;Entonces qu&eacute; hacer mientras tanto? &iquest;Qu&eacute; nos queda a Canad&aacute; y a M&eacute;xico en su relaci&oacute;n con Estados Unidos? Amigos en la distancia (Thoreau), mientras tanto.</font></p>      ]]></body>
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