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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>F&aacute;bregas Puig, Andr&eacute;s (2010), <i>Configuraciones regionales mexicanas. Un planteamiento antropol&oacute;gico</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Daniel Villafuerte Sol&iacute;s</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: Gobierno del estado de Tabasco</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Estudios Superiores de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica, CESMECA   &#150; UNICACH.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es el primer libro de una serie de tres vol&uacute;menes, producto del extenso caminar del autor por pueblos, regiones y fronteras, desde su experiencia como antrop&oacute;logo, como profesor de muchas generaciones de estudiantes de antropolog&iacute;a, de sus m&uacute;ltiples conversaciones y contactos con acad&eacute;micos mexicanos y de otras latitudes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro pone a discusi&oacute;n, de nuevo, un tema que es fundamental para entender la realidad mexicana, sobre todo porque en medio de la borrachera globalizadora se ha venido relegando, en M&eacute;xico sobre todo, el an&aacute;lisis de lo regional, incluso se ha llegado a afirmar el fin de la geograf&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto est&aacute; salpicado de muchos pasajes personales, sin perder la rigurosidad de la lectura acuciosa de la realidad que subyace en el "M&eacute;xico profundo", seg&uacute;n la expresi&oacute;n de Guillermo Bonfil. Sin lugar a duda, una de estos pasajes es el contacto con el pensamiento cr&iacute;tico en el que se discut&iacute;a el problema del colonialismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es fruto de este aprendizaje y por ello resultar&aacute; muy estimulante hacer una reflexi&oacute;n del presente a partir de las tesis defendidas por el autor. Por ejemplo, el tema del indigenismo que perme&oacute; a la antropolog&iacute;a durante varias d&eacute;cadas bien vale la pena ponerlo en la mesa de discusi&oacute;n a la luz de la realidad y de las pol&iacute;ticas actuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los gloriosos a&ntilde;os del indigenismo, el Estado mexicano estaba preocupado por la integraci&oacute;n de los ind&iacute;genas al proyecto nacional. Hoy, por el contrario, estamos frente a una realidad excluyente, donde los ind&iacute;genas forman parte de la poblaci&oacute;n redundante del mundo globalizado. Y sin embargo, existe un movimiento ind&iacute;gena vigoroso en Am&eacute;rica Latina, que en alguna medida fue fortalecido con el efecto demostraci&oacute;n del levantamiento zapatista en M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Chile, Ecuador, y particularmente en Bolivia, se vive un momento fundacional en la construcci&oacute;n de procesos auton&oacute;micos frente a la exclusi&oacute;n. Es justamente en este contexto donde el libro de Andr&eacute;s F&aacute;bregas nos recuerda el legado de Guillermo Bonfil en el <i>M&eacute;xico Profundo.</i> Esta referencia obliga a releer la propuesta de Bonfil y pensar la posibilidad de un <i>proyecto civilizatorio</i> basado en la construcci&oacute;n de un nuevo proyecto de naci&oacute;n, con un <i>Estado pluricultural,</i> dando lugar a la expresi&oacute;n de todas las voces, a la participaci&oacute;n de las culturas que quedaron olvidadas, excluidas, exterminadas en algunos casos, en aras de un proyecto occidental para superar el subdesarrollo y la dependencia, nunca podremos alcanzar, como ha quedado demostrado en la experiencia de 50 a&ntilde;os de esfuerzos de industrializaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&aacute; que reflexionar sobre la vigencia del planteamiento de Bonfil, tomando en cuenta que el libro comenz&oacute; a escribirse en 1985 y su primera edici&oacute;n vio la luz en 1987. Es decir, han transcurrido 23 a&ntilde;os, justamente la edad que tiene el neoliberalismo en M&eacute;xico cuyos efectos han sido devastadores para el pa&iacute;s, particularmente para las clases medidas, para los sectores populares y para los pueblos indios. Por eso resulta pertinente preguntarse sobre las bases para la construcci&oacute;n de una propuesta alternativa de naci&oacute;n, de una naci&oacute;n plural, donde los grupos, las etnias, tengan verdadera representaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy vivimos en medio de una crisis que ha alcanzado la totalidad de las esferas de la vida: la econom&iacute;a, la sociedad, la pol&iacute;tica, el medio ambiente, es decir una crisis civilizatoria que requiere una respuesta en el mismo sentido. No obstante, el problema fundamental es &iquest;desde d&oacute;nde construirla? &iquest;Con qu&eacute; grupos sociales? &iquest;Con qu&eacute; esquemas de representaci&oacute;n? La experiencia de algunos pa&iacute;ses latinoamericanos puede arrojar alguna luz para pensar en las particularidades que asumir&iacute;a un proyecto de naturaleza distinta en M&eacute;xico. Hoy tenemos un <i>Proyecto Mesoam&eacute;rica</i> que no tiene nada que ver con la idea de la Mesoam&eacute;rica profunda, parafraseando a Bonfil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de llamar la atenci&oacute;n a la cita del trabajo del Malinowski, subrayado por el autor, en donde refiere que "Los ind&iacute;genas son el factor decisivo y determinante en la vida de la Rep&uacute;blica. De su prosperidad y desarrollo educativo, de su cohesi&oacute;n nacional y capacidad para emprender y controlar asuntos privados y p&uacute;blicos depende el futuro del pa&iacute;s en su conjunto" (p. 34). Debemos tener claro, por supuesto, que esta referencia se sit&uacute;a en los a&ntilde;os cincuenta del siglo XX donde dominaba el debate sobre la integraci&oacute;n de los ind&iacute;genas a un proyecto de naci&oacute;n fundada en los par&aacute;metros del capitalismo occidental.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aquellos a&ntilde;os, donde el Estado jugaba un papel de primer orden en los procesos de transformaci&oacute;n social, el modelo de la CEPAL constitu&iacute;a el paradigma de la modernizaci&oacute;n, preocupado por alcanzar ciertos niveles de industrializaci&oacute;n que pudieran atenuar la dependencia y el subdesarrollo. Hoy, la realidad ha cambiado sustancialmente, el Estado ha sufrido una metamorfosis radical y la econom&iacute;a ha cobrado centralidad en el proyecto civilizatorio. El consumo en masa, en la expresi&oacute;n del economista Rostow en su <i>Manifiesto no comunista,</i> representaba el estadio m&aacute;s alto del desarrollo de la sociedad occidental.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte del libro hay un interesante recuento te&oacute;rico que sigui&oacute; el pensamiento antropol&oacute;gico en su debate por encontrar el objeto primordial de la disciplina. Mientras en M&eacute;xico se impon&iacute;a, en la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a, el principal centro de formaci&oacute;n de antrop&oacute;logos, una visi&oacute;n centrada en el indigenismo, en Inglaterra y Estados Unidos se debat&iacute;an los campos de la antropolog&iacute;a cultural y la antropolog&iacute;a social en donde el concepto cultura jugaba un papel central.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor hace notar: la resistencia frente al "culturalismo norteamericano" en la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a obedec&iacute;a a la fobia imperialista. El "sospechosismo" hacia los antrop&oacute;logos norteamericanos de estar ligados a los planes del Departamento de Estado y del Pent&aacute;gono produjo un rechazo a esta corriente de pensamiento, al tiempo que se reforzaba la antropolog&iacute;a social, misma que privilegiaba el an&aacute;lisis de las estructuras por encima de la "sobre&#150;estructura cultural". <b>Se pensaba, as&iacute;, que las formas sociales estaban determinadas por las estructuras y no por la cultura.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta anotaci&oacute;n de Andr&eacute;s F&aacute;bregas es muy importante porque revela la marca de una &eacute;poca, de la vigencia de una ortodoxia de pensamiento. Tenemos que recordar que en ciencias sociales las ideolog&iacute;as han estado siempre presentes, negarlo ser&iacute;a un gran error. Esto hace recordar lo expresado por Joan Robinson, una de las grandes economistas del siglo XX, que en su libro <i>Libertad y necesidad</i> escribi&oacute;:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo ser humano posee concepciones ideol&oacute;gicas, morales y pol&iacute;ticas. Pretender no tener ninguna y ser puramente objetivo tiene que ser necesariamente un autoenga&ntilde;o o una manera de enga&ntilde;ar a otros. Un autor sincero expondr&aacute; claramente sus concepciones previas y permitir&aacute; al lector hacer caso omiso de ellas en caso de no aceptarlas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que esto es lo que hace el autor en su libro al mostrarnos el entorno que circund&oacute; el estudio de las <i>configuraciones regionales,</i> iniciado en la regi&oacute;n de Chalco&#150;Amecameca.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio de esta regi&oacute;n concili&oacute; el enfoque de clase, propio de la antropolog&iacute;a social, con el an&aacute;lisis de la antropolog&iacute;a cultural. Se opt&oacute; por seguir la teor&iacute;a cr&iacute;tica del colonialismo que estaba en boga en esos momentos en Am&eacute;rica Latina. Otro tema tambi&eacute;n muy interesante es el cuestionamiento al m&eacute;todo antropol&oacute;gico, que sigue siendo central en la antropolog&iacute;a, nos referimos a la etnograf&iacute;a. El argumento es que el m&eacute;todo no pasaba de ser una descripci&oacute;n que inhib&iacute;a la teor&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto m&aacute;s que menciona F&aacute;bregas es el predominio, durante el periodo 1960&#150;1980, del tema ind&iacute;gena y de la cuesti&oacute;n nacional en la agenda de la antropolog&iacute;a mexicana. &iquest;Qu&eacute; explica esta preocupaci&oacute;n? &iquest;Se estaba cuestionando un proyecto de naci&oacute;n que caminaba hacia el M&eacute;xico imaginario? Me parece que el debate qued&oacute; inconcluso, se discut&iacute;a profusamente la cuesti&oacute;n campesina, los escritos de Warman, entre otros <i>Los campesinos hijos predilectos del r&eacute;gimen</i> refleja la apasionada pol&eacute;mica de aquella &eacute;poca entre campesinistas y descampesinistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, el contrapunto entre Aguirre Beltr&aacute;n y Guillermo Bonfil, uno defendiendo el indigenismo y la antropolog&iacute;a cultural, otro cr&iacute;tico del indigenismo, de la integraci&oacute;n y del colonialismo, retrata con mucha claridad los posicionamientos acad&eacute;micos, ideol&oacute;gicos y pol&iacute;ticos del momento. Por una parte, la existencia de una sociedad dual, que hizo ver la existencia de regiones de refugio y, por otra parte, el colonialismo interno defendido por autores como Gonz&aacute;lez Casanova. Por cierto vale la pena citar un par de ideas de Casanova en su libro <i>La democracia en M&eacute;xico:</i> "El colonialismo interno es una de las pruebas m&aacute;s fehacientes de las limitaciones del mercado nacional, del trabajo asalariado, del desarrollo pleno de la burgues&iacute;a" (p. 191). En una de sus conclusiones dice: "...la democracia se mide por la participaci&oacute;n del pueblo en el ingreso, la cultura y el poder, y todo lo dem&aacute;s es folklore democr&aacute;tico o ret&oacute;rica" (p. 224).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la influencia de antrop&oacute;logos como Manuel Gamio, pionero en los estudios migratorios, fue muy importante en los an&aacute;lisis sobre regiones en M&eacute;xico. La distinci&oacute;n entre zona y regi&oacute;n permiti&oacute; entender mejor la din&aacute;mica de los pueblos y culturas, en la que se apuesta por un visi&oacute;n integral e interdisciplinaria. Su obra <i>La poblaci&oacute;n del Valle de Teotihuac&aacute;n,</i> citada por F&aacute;bregas, es una muestra del paradigma de los estudios regionales que propone.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de una larga introducci&oacute;n, con los antecedentes te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gicos, el autor pasa al an&aacute;lisis concreto de las regiones de inter&eacute;s, comenzando por: <b>El estudio de la regi&oacute;n de Chalco&#150;Amecameca&#150;Coauhtla.</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el an&aacute;lisis de esta regi&oacute;n se encuentra presente la idea de <b>cultura compleja</b>, que refiere a las m&uacute;ltiples relaciones, al paisaje, la arquitectura de los pueblos de la regi&oacute;n. Con esta idea describe y analiza las grandes transformaciones regionales, el avance del capitalismo y la destrucci&oacute;n de las culturas y de los recursos naturales, el crecimiento urbano, la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica en detrimento de los bosques, el agua, la tierra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva hist&oacute;rica, F&aacute;bregas va dibujando la regi&oacute;n. Regi&oacute;n f&eacute;rtil, con varios pisos ecol&oacute;gicos que indican el paso de la tierra fr&iacute;a a la tierra caliente, el cambio de vegetaci&oacute;n, en medio de todo el predominio del cultivo del ma&iacute;z. A trav&eacute;s del concepto de <b>ecolog&iacute;a cultural</b>, el autor refiere que hasta antes de la llegada de los espa&ntilde;oles se distingu&iacute;an los pueblos chinamperos, los cultivadores de los valles aluviales de Tlalmanalco, Amecameca y Tenango, as&iacute; como los pobladores de las laderas de la Sierra Nevada con sus &aacute;reas pedregosas, que estructuraban la regi&oacute;n apenas alteado por el dominio mexica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Refiere la diversidad de identidades culturales, en medio de la lengua n&aacute;huatl y el crecimiento demogr&aacute;fico que presionaba sobre los bosques, con el fin de ampliar la frontera maicera y la proliferaci&oacute;n de una variedad de cultivos como el frijol, la calabaza y el chile. Fue la regi&oacute;n m&aacute;s densamente poblada, con una estructura organizativa compleja, que represent&oacute; un desaf&iacute;o para los monarcas espa&ntilde;oles. Se registra un intenso intercambio de productos a trav&eacute;s de los tianguis establecidos en los grandes centros pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un evento de gran importancia que refiere el autor y que bien vale la pena destacar aqu&iacute; es la desestructuraci&oacute;n de la regi&oacute;n con el establecimiento del r&eacute;gimen colonial, que en principio provoc&oacute; la desecaci&oacute;n de la zona lacustre y con ello se produjo un cambio radical en la ecolog&iacute;a cultural: "se terminaron la pesca, la construcci&oacute;n de embarcaciones, los puertos y los embarcaderos, as&iacute; como el intercambio comercial ribere&ntilde;o". Las epidemias hicieron descender la poblaci&oacute;n y se produjo un cambio en el patr&oacute;n de asentamientos. Ese proceso que comenz&oacute; a dibujarse durante el r&eacute;gimen colonial llev&oacute;, en a&ntilde;os recientes, a cambiar el perfil regional al grado de que F&aacute;bregas se pregunta si &iquest;Habr&aacute; llegado a su fin la regi&oacute;n Chalco&#150;Amecameca&#150;Coauhtla? Esto, porque como asegura el autor, la ciudad de M&eacute;xico avanz&oacute; sobre el valle, la plancha urbana devor&oacute; los pueblos y las ciudades de Chalco y Amecameca se transformaron en aglomeraciones con todos los problemas sociales y de servicios b&aacute;sicos que ello implica. Y, sin embargo, como m&aacute;s adelante refiere, "las culturas a&ntilde;ejas, con sus continuidades y reformulaciones presentes, a&uacute;n sobreviven".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En seguida, el autor pasa al an&aacute;lisis de la regi&oacute;n Altos de Jalisco, a la que denomina:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Una regi&oacute;n ranchera: Los Altos de Jalisco</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de esta regi&oacute;n se sit&uacute;a en las trasformaciones institucionales y de las realidades ocurridas en el periodo de los setenta del siglo XX. El asenso del socialismo por la v&iacute;a electoral, el surgimiento de instituciones dedicadas a la antropolog&iacute;a en M&eacute;xico, con el CIESAS. Aguirre Beltr&aacute;n, &Aacute;ngel Palerm y Guillermo Bonfil, que formaban parte del llamado grupo de los "siete magn&iacute;ficos", se hac&iacute;an m&aacute;s visibles en una &eacute;poca de transici&oacute;n de ideas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">F&aacute;bregas hace notar la revisi&oacute;n que hizo Palerm de las visiones evolucionistas de Morgan, de Engels y del marxismo oficial de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Tambi&eacute;n de la revisi&oacute;n de las concepciones del estructural&#150;funcionalismo, de los estructuralistas franceses y de los culturalistas de la escuela norteamericana. Pero no se queda all&iacute;, llama la atenci&oacute;n las propuestas de lecturas de otros autores, entre los que destacan el economista ruso Chayanov y Eric Wolf que abrieron, junto con otros autores, el estudio de la econom&iacute;a campesina en M&eacute;xico, sin olvidar a Karl Polanyi que ahora, de nueva cuenta, est&aacute; en la bibliograf&iacute;a de varios programas de posgrado por su significado en el contexto de la teor&iacute;a neoliberal popularizada por Hayek. Eran tiempos de apasionadas discusiones en la relaci&oacute;n entre antropolog&iacute;a y marxismo, donde el evolucionismo unilineal cobro fuerza en una aproximaci&oacute;n revisada de los escritos de Marx. El descubrimiento de la sociedad asi&aacute;tica en los escritos de Marx revivi&oacute; el debate en torno al evolucionismo lineal muy influenciado por la biolog&iacute;a: La crisis de la antropolog&iacute;a y el vacio te&oacute;rico para explicar las realidades que se resist&iacute;an al an&aacute;lisis de la antropolog&iacute;a tradicional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este marco se inscribe el estudio de Los Altos de Jalisco, en el que adem&aacute;s el autor opt&oacute; por el m&eacute;todo de la <b>ecolog&iacute;a cultural</b>, en una perspectiva que retoma la discusi&oacute;n de los evolucionistas a partir de los planteamientos de Marx y de las interpretaciones de Palerm y Krader, adem&aacute;s de estar presente el <b>concepto de frontera</b> en una discusi&oacute;n con Turner y Lattimor.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como en el caso del an&aacute;lisis de la regi&oacute;n anterior, aqu&iacute; comienza con una descripci&oacute;n del medio geogr&aacute;fico, que con frecuencia se olvida en los estudios sociales pero que son aspectos constitutivos de realidades, de formas de <i>hacer</i> y <i>ser</i> de la poblaci&oacute;n de una regi&oacute;n concreta. F&aacute;bregas se&ntilde;ala que "Los Altos es una regi&oacute;n como tal desde &eacute;poca temprana, colonizada por ganaderos castellanos, andaluces y extreme&ntilde;os, uno que otro portugu&eacute;s y quiz&aacute; alg&uacute;n vasco" (p. 187). Cat&oacute;licos fervientes, "se constituyeron desde los primeros d&iacute;as coloniales como bastiones de identidad espa&ntilde;ola y cristiana que despu&eacute;s devino en la identidad criolla y mestiza mexicana".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor enmarca a la regi&oacute;n de estudio en el contexto de la macrorregi&oacute;n Centro&#150;Occidente caracterizada por la diversidad de condiciones hist&oacute;ricas, ecol&oacute;gicas y culturales. Destaca la importancia de Guadalajara como centro pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que desde la colonia comenz&oacute; a cobrar centralidad. La inmigraci&oacute;n de espa&ntilde;oles, as&iacute; como de franceses, libaneses y belgas, acentu&oacute; la importancia de Guadalajara. El capital industrial y financiero termin&oacute; por definir el papel del principal centro urbano de la regi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La geograf&iacute;a de Los Altos de Jalisco es descrita con detalle por el autor, la poblaci&oacute;n, la divisi&oacute;n municipal, las caracter&iacute;sticas de sus tierras y monta&ntilde;as, las restricciones que presenta para la agricultura. Todo ello hace que el ranchero de la regi&oacute;n se enfrente con las dificultades propias de la composici&oacute;n natural del clima, su estacionalidad, as&iacute; como la restricci&oacute;n de sus recursos naturales caracterizados por los diversos grados de la aridez.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La desigualdad social en el campo, la pobreza de sus recursos tecnol&oacute;gicos y las restricciones del medio natural, son puestas de manifiesto por F&aacute;bregas al se&ntilde;alar enf&aacute;ticamente el predominio de la propiedad privada, producto de un proceso hist&oacute;rico donde la revuelta cristera jug&oacute; un papel importante.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Describe c&oacute;mo las cabeceras municipales juegan un papel relevante en el control en la integraci&oacute;n de la regi&oacute;n, en la vida pol&iacute;tica, la actividad econ&oacute;mica y la cultura. Lagos de Moreno, Arandas, Tepatitl&aacute;n, San Juan de los Lagos, entre otras, constituyen un ejemplo de los intercambios en los mercados, las iglesias, en las ferias, y lo que Andr&eacute;s llama el turismo religioso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay en el an&aacute;lisis de la regi&oacute;n una fascinaci&oacute;n y el inter&eacute;s del autor por el estudio de los rancheros, desde la antropolog&iacute;a pol&iacute;tica. Tambi&eacute;n encontramos caracterizada a la Iglesia como estructura de poder, aspecto descuidado hasta entonces por los antrop&oacute;logos. Estos elementos hacen ver la regi&oacute;n como protagonista en la formaci&oacute;n de la naci&oacute;n mexicana. Desde la visi&oacute;n de la teor&iacute;a de la frontera resulta interesante observar que la ganader&iacute;a subordin&oacute; a la agricultura en una funci&oacute;n que permiti&oacute; apoyar la actividad minera en vistas del establecimiento de una l&iacute;nea de avance de la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola, de protecci&oacute;n de la explotaci&oacute;n minera. En este sentido, la regi&oacute;n como frontera cumpli&oacute; un papel relevante como zona de reserva y de contenci&oacute;n de los grupos &eacute;tnicos rebeldes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las transformaciones recientes en la regi&oacute;n de Los Altos de Jalisco deviene de un proceso hist&oacute;rico al que se a&ntilde;aden los cambios religiosos y la migraci&oacute;n hacia Estados Unidos, de este &uacute;ltimo proceso se observan efectos en la producci&oacute;n ganadera, de producci&oacute;n de carne a la producci&oacute;n de leche a trav&eacute;s de formas m&aacute;s intensivas de explotaci&oacute;n, como la estabulaci&oacute;n del ganado, en el que la compa&ntilde;&iacute;a Nestl&eacute; jug&oacute; un papel de primer orden. Despu&eacute;s se sumar&iacute;a la producci&oacute;n de huevo y la de cerdos, que termin&oacute; por desplazar a la tradicional zona de La Piedad, en Michoac&aacute;n. No se puede dejar de mencionar el desarrollo reciente de la industria tequilera que pronto se convirti&oacute; en un mercado laboral para los ind&iacute;genas tsotsiles de Los Altos de Chiapas. El estudio de Los Altos de Jalisco concluye con una interesante etnograf&iacute;a de Lagos de Moreno, que F&aacute;bregas caracteriza como "la ventana al mundo de la regi&oacute;n alte&ntilde;a".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el autor aborda la regi&oacute;n de Jalapa, a la que denomina: <b>Jalapa y su regi&oacute;n: Poder, ganado, haciendas y plantaciones.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de esta regi&oacute;n comienza situando el estado del arte de la antropolog&iacute;a mexicana en los a&ntilde;os setenta. Para entonces, el indigenismo hab&iacute;a cedido su lugar a una agenda m&aacute;s amplia estimulada por los acontecimientos del 68 y de principios de los setenta en M&eacute;xico, as&iacute; como de las guerras en Centroam&eacute;rica. En este marco, se entiende c&oacute;mo la antropolog&iacute;a se inclina por los estudios sobre pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n de Jalapa contrasta con la de Los Altos de Jalisco, una diferencia es la relaci&oacute;n de la primera con el centro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del pa&iacute;s. Tambi&eacute;n es notoria la diferencia de recursos y paisajes naturales. Las haciendas y la presencia de la comunidad ind&iacute;gena tambi&eacute;n eran rasgos distintivos de la regi&oacute;n con respecto a Los Altos de Jalisco. Adem&aacute;s del tipo de cultivos, propios de Mesoam&eacute;rica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conceptos de funci&oacute;n, estructura y proceso, dan cuenta de la discusi&oacute;n te&oacute;rica en la antropolog&iacute;a mexicana que recib&iacute;a influencia de Inglaterra y Francia. La articulaci&oacute;n entre la etnograf&iacute;a y la teor&iacute;a, el an&aacute;lisis de los factores que definen la pr&aacute;ctica social, y el estudio de la organizaci&oacute;n social, fueron beneficiarios de los conceptos referidos. En medio de la discusi&oacute;n entre marxistas y etnicistas estaba el tema del cambio social, la diferencia entre ambos lo hac&iacute;a el &eacute;nfasis entre la clase social y la cultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el an&aacute;lisis de la regi&oacute;n de Jalapa, el autor enfatiza los procesos locales y regionales en su articulaci&oacute;n con los procesos m&aacute;s amplios, a diferencia de lo que en el momento predominaba en la antropolog&iacute;a, es decir los an&aacute;lisis macro pol&iacute;ticos. La raz&oacute;n que alude el autor es que se parte de reconocer el car&aacute;cter plural de la sociedad mexicana, por lo que no es suficiente un an&aacute;lisis de car&aacute;cter macro, es necesario por lo tanto establecer las articulaciones con los procesos micro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Observa el autor que la permanencia del cacicazgo y la reconstrucci&oacute;n de la comunidad despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n mexicana hicieron que preservara la relaci&oacute;n patr&oacute;n&#150;cliente. En el fondo de todo estaba el debate del concepto de naci&oacute;n y el correlato de la naturaleza misma del Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el an&aacute;lisis de F&aacute;bregas tambi&eacute;n est&aacute; el concepto de pisos ecol&oacute;gicos, que sirve para diferenciar las realidades naturales y sociales. A los cultivos tradicionales de ma&iacute;z, frijol, calabaza, chile y maguey, los espa&ntilde;oles a&ntilde;adir&iacute;an la ca&ntilde;a de az&uacute;car y, m&aacute;s tarde, la ganader&iacute;a, que con el tiempo fue desplazando el cultivo del tabaco y la ca&ntilde;a de az&uacute;car. En este an&aacute;lisis distingue la hacienda de la plantaci&oacute;n, diferencia que est&aacute; dada por el uso de la tierra &#8212;latifundio frente a sociedad mercantil&#8212;, pero en el caso de Jalapa la plantaci&oacute;n se fund&iacute;a en la hacienda, en este sentido es interesante la metamorfosis que asume el latifundista como comerciante, empresario y casa teniente. Por lo dem&aacute;s, la hacienda fue proveedora de productos para los mercados regionales y para el mercado mundial, en el que el hacendado encarn&oacute; al comerciante, al pol&iacute;tico, al empresario y al administrador. La comunidad ind&iacute;gena fue la fuente de mano de obra para la hacienda.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siendo el latifundio la columna vertebral de la desigualdad en la regi&oacute;n, el autor muestra la relaci&oacute;n entre las haciendas y las familias de origen colonial. El papel que desempe&ntilde;aron en el desarrollo urbano regional, en particular la centralidad que ejerci&oacute; la ciudad de Jalapa, que hasta la fecha tiene el mayor peso dado su car&aacute;cter de sede de los poderes p&uacute;blicos y rectora de la din&aacute;mica comercial. Adem&aacute;s, los comerciantes y cafetaleros tienen su residencia en Jalapa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La descripci&oacute;n en torno a la organizaci&oacute;n de la hacienda y el control sobre los trabajadores resulta muy interesante. Es una organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica muy parecida a la empresa capitalista moderna, donde las relaciones entre el patr&oacute;n y los trabajadores no son directas, es una intermediaci&oacute;n jer&aacute;rquica que va desde el administrador, pasando por una jerarqu&iacute;a de mayordomos, hasta llegar a los capitanes responsables de las cuadrillas de trabajadores. Las relaciones de confianza y lealtad constituyen el eje del sostenimiento de la hacienda.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor describe con lujo de detalle el funcionamiento de la hacienda, las relaciones laborales, los salarios, la producci&oacute;n. Las diferencias entre una y otra, que estaba definida por el tipo de relaci&oacute;n entre hacendado y pe&oacute;n. Es enf&aacute;tico en se&ntilde;alar que la transformaci&oacute;n de las haciendas y la formaci&oacute;n de los ejidos en la regi&oacute;n fueron posibles no tanto por la fuerza de un movimiento campesino sino del contexto mismo de la Revoluci&oacute;n mexicana que llev&oacute; a la crisis las relaciones de trabajo y abri&oacute; la posibilidad de organizar la tenencia de la tierra y los mismos productores. El periodo 1928&#150;1934, en el que Veracruz fue gobernado por el coronel Adalberto Tejada, fue muy importante en la transformaci&oacute;n de la tenencia de la tierra. Tambi&eacute;n refiere las alianzas que ciertos terratenientes llevaron a cabo con el gobierno de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, como es el caso del cacique Manuel Parra quien contaba con un ej&eacute;rcito de guardias blancas, situaci&oacute;n que, entre otras cosas, le permit&iacute;a tener un poder paralelo al gobierno del estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caf&eacute; y la ca&ntilde;a de az&uacute;car forman parte de la vida de la regi&oacute;n. La expansi&oacute;n de la frontera cafetalera gener&oacute; el crecimiento de un mercado laboral que alcanzaba su mayor extensi&oacute;n en tiempo de cosecha. La relaci&oacute;n entre peque&ntilde;os productores de caf&eacute; y el Estado, a trav&eacute;s del Instituto Mexicano del Caf&eacute;, se impuso como un sello de &eacute;poca, que a trav&eacute;s de las llamadas Unidades Econ&oacute;micas de Producci&oacute;n y Comercializaci&oacute;n, UEPC, se ejerc&iacute;a el control corporativo. M&aacute;s adelante, el Inmecaf&eacute; se convierte en instrumento al servicio de los grandes acaparadores del caf&eacute;. La ca&ntilde;a de az&uacute;car tambi&eacute;n constituy&oacute; una fuente muy importante de trabajo para miles de jornaleros, aqu&iacute; tambi&eacute;n el Estado asum&iacute;a un papel primordial en la producci&oacute;n, a trav&eacute;s del cr&eacute;dito y el control de los precios por medio de la Comisi&oacute;n Nacional del Az&uacute;car.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis concluye con una reflexi&oacute;n muy interesante en torno a la formaci&oacute;n regional del poder, en donde los hombres fuertes controlan la producci&oacute;n, la comercializaci&oacute;n y tienen acceso al poder a trav&eacute;s de intermediados, que van desde los pol&iacute;ticos profesionales hasta los comisariados ejidales. Indudablemente, eran los tiempos del Partido Revolucionario Institucional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concluyo esta rese&ntilde;a diciendo que el libro de Andr&eacute;s F&aacute;bregas, compuesto por tres ensayos en torno a las tres regiones descritas l&iacute;neas arriba, es una contribuci&oacute;n relevante al conocimiento de la formaci&oacute;n de espacios econ&oacute;micos, sociales y de poder en una etapa de desarrollo del pa&iacute;s, que actualmente nos alerta sobre la diversidad de regiones con expresiones culturales distintas, que lleva a la necesidad de discutir los viejos temas no acabados, como la pertinencia de un Estado plural, que representen las distintas expresiones, sectores, grupos de la sociedad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es adem&aacute;s un libro bien escrito, ameno, muy &uacute;til para quien tenga inter&eacute;s no s&oacute;lo en la formaci&oacute;n hist&oacute;rica de las regiones en M&eacute;xico, sino tambi&eacute;n para los estudiosos de la antropolog&iacute;a, atra&iacute;dos por el debate te&oacute;rico y metodol&oacute;gico, por el estado del arte de la antropolog&iacute;a y su devenir en un mundo que est&aacute; cambiando r&aacute;pidamente y donde las ciencias sociales tienen que ofrecer una respuesta.</font></p>      ]]></body>
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