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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Excurso y discurso en Bernal Díaz del Castillo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a Castillo, <i>Excurso y discurso en Bernal D&iacute;az del Castillo</i></b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Teresa Ejea Mendoza*</b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, 2012, 235 p., Colecci&oacute;n Signos, 65.</b></font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigadora independiente.</i> <a href="mailto:tere.ejea@gmail.com">tere.ejea@gmail.com</a>.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La  muy conocida cr&oacute;nica <i>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa&ntilde;a</i> escrita por Bernal D&iacute;az del Castillo adquiere en este libro nuevas dimensiones al ser analizada, por sus cualidades narrativas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En vista de que esta obra, escrita en la d&eacute;cada de 1560, no estuvo aislada del conjunto de las obras vigentes en aquel entonces, Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a se propone analizar cu&aacute;les recursos de novelaci&oacute;n, a los que Bernal D&iacute;az del Castillo estaba acostumbrado mediante sus lecturas, se presentan en la organizaci&oacute;n de su texto.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe recordar que D&iacute;az del Castillo fue un soldado espa&ntilde;ol que particip&oacute; en las expediciones y las batallas de la conquista de lo que m&aacute;s tarde se conocer&iacute;a como la Nueva Espa&ntilde;a, junto con muchos otros soldados y algunos capitanes, comandados por Hern&aacute;n Cort&eacute;s en la tercera expedici&oacute;n de Cuba a tierra firme. Bernal escribi&oacute; su obra m&aacute;s de 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de la toma de Tenochtitlan (en 1521), es decir, no fue describiendo los acontecimientos conforme iban sucediendo, y en ella relata los hechos en los que particip&oacute; desde 1517, los cuales incluyen tres expediciones y decenas de batallas, seg&uacute;n &eacute;l mismo declara.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n que dio lugar a este libro sobre la obra de Bernal parti&oacute; de la siguiente hip&oacute;tesis:</font></p>              <blockquote>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los textos que com&uacute;nmente conocemos como cr&oacute;nicas de Indias, entre los que se encuentra el de Bernal D&iacute;az del Castillo, y los libros de caballer&iacute;as, como el <i>Amad&iacute;s de Gaula,</i> se nutren de ciertos modos espec&iacute;ficos narrativos predominantes en el siglo XVI, cuya realizaci&oacute;n depende, en concreto, del tipo de texto para el que van a ser utilizados.</font></p>     </blockquote>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este presupuesto, el libro se organiza en cinco cap&iacute;tulos, precedidos por una introducci&oacute;n y seguidos por un apartado de conclusiones. La lectura de <i>Excurso y discurso...</i> sugiere muy diversas reflexiones, pero aqu&iacute; s&oacute;lo se comentan tres aspectos por los cuales resulta de inter&eacute;s. El primero es que en este libro se hace una revisi&oacute;n de algunos de los postulados planteados por los estudios historiogr&aacute;ficos y los estudios literarios. De alg&uacute;n modo, esta revisi&oacute;n es en s&iacute; un cuestionamiento y una invitaci&oacute;n a perfilar nuevas l&iacute;neas de an&aacute;lisis.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anoto este aspecto como de inter&eacute;s, pues un libro que interroga &#151;y a mi parecer &eacute;ste lo hace&#151;, que invita a revisar lo ya dicho, lo ya asentado sobre ciertos temas en algunas disciplinas, permite formular nuevas preguntas y avanzar en la construcci&oacute;n de conocimiento. Si me coloco como lectora, considero que una lectura me alimenta m&aacute;s cuando me plantea preguntas y &eacute;stas me sugieren reflexiones, que cuando me presenta respuestas categ&oacute;ricas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Identifico entonces al menos tres postulados que el autor del libro se propone revisar y que me parecen importantes. En las primeras p&aacute;ginas, el autor comenta que los especialistas han llamado la atenci&oacute;n acerca de la influencia que tuvieron las novelas de caballer&iacute;as sobre la obra de los cronistas de la conquista de la Nueva Espa&ntilde;a, debido a que en algunos de sus episodios se mencionan pasajes de tales novelas, como <i>Amad&iacute;s de Gaula,</i> muy divulgada en Espa&ntilde;a a principios del siglo XVI.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor de <i>Excurso y discurso...</i> sugiere que m&aacute;s que hablar de la influencia de esas novelas sobre las cr&oacute;nicas &#151;como si primero hubieran sido escritas todas las novelas, y despu&eacute;s las cr&oacute;nicas hubieran heredado ciertos rasgos&#151; deber&iacute;amos hablar de una influencia rec&iacute;proca, en cuanto ambos g&eacute;neros se fueron escribiendo simult&aacute;neamente durante el siglo XVI, aun cuando las novelas de caballer&iacute;as surgieron antes: en el siglo XIV y luego tuvieron un auge a finales del XV.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, en <i>Excurso y discurso...</i> se se&ntilde;ala que, aun cuando la obra de Bernal ha sido considerada como referencia, como fuente hist&oacute;rica, valdr&iacute;a la pena revisar su car&aacute;cter de cr&oacute;nica u obra historiogr&aacute;fica, pues no se tiene la certeza de que la informaci&oacute;n presentada sea ver&iacute;dica; por lo tanto, el autor analiza si cierta ficcionalidad no le resta car&aacute;cter de documento hist&oacute;rico, considerando los criterios de aquella &eacute;poca, de lo que se entend&iacute;a por historia, entre otras cosas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto, en el libro se advierte &#151;como ya lo han hecho otros especialistas&#151; que no todo el relato de <i>La historia verdadera...</i> est&aacute; escrito con la intenci&oacute;n de narrar los hechos por el af&aacute;n mismo de asentar lo que sucedi&oacute; durante las acciones de conquista, sino que el objetivo principal de Bernal era ser reconocido y que se le asignaran los premios prometidos por la Corona; quer&iacute;a dejar constancia de su participaci&oacute;n activa y determinante para lograr la conquista (al igual que la participaci&oacute;n de todos los soldados que intervinieron en los hechos). Esto, ante la divulgaci&oacute;n de cr&oacute;nicas &#151;como la de Francisco L&oacute;pez de G&oacute;mara&#151; que resaltaron la figura de Cort&eacute;s y dejaron sin menci&oacute;n los esfuerzos de los soldados. Considerando este objetivo de Bernal, es posible que su obra &#151;sin perder un estilo historiogr&aacute;fico&#151; tenga un estilo literario susceptible de ser analizado, y que su estructura narrativa adopte recursos ret&oacute;ricos que la hagan una obra m&aacute;s convincente.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, en <i>Excurso y discurso.</i> se sugiere revisar que a la obra de Bernal &#151;y en general, a las cr&oacute;nicas de la conquista&#151; se le hayan atribuido caracter&iacute;sticas renacentistas en su estructura, en el modo en que est&aacute;n escritas, en su narrativa, pues desde el punto de vista del autor es posible encontrar caracter&iacute;sticas de la narrativa medieval, as&iacute; como de diversos tipos de obras y de concepciones sobre el mundo de ese periodo. Esas caracter&iacute;sticas le son &uacute;tiles para establecer la relaci&oacute;n entre novelas de caballer&iacute;as y cr&oacute;nicas de la conquista.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a considera que en la obra de D&iacute;az del Castillo podemos encontrar elementos del campo ret&oacute;rico narrativo del siglo XVI, el cual se compon&iacute;a no s&oacute;lo de las preceptivas oficiales, sino tambi&eacute;n del saber com&uacute;n, constituido, entre otros tipos de texto, por las novelas de caballer&iacute;as. Su an&aacute;lisis se encamina particularmente hacia la digresi&oacute;n como recurso narrativo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revisi&oacute;n y la reflexi&oacute;n sobre estas tres cuestiones son algunos de los aspectos que dan sustancia a los primeros cap&iacute;tulos de <i>Excurso y discurso.</i> y que fundamentan el an&aacute;lisis que se hace en el cap&iacute;tulo cinco sobre la estructura narrativa de <i>La historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa&ntilde;a.</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo aspecto de inter&eacute;s de este libro, desde el particular punto de vista de quien esto escribe, es que el an&aacute;lisis de la estructura narrativa de la obra est&aacute; acompa&ntilde;ado de una amplia referencia al contexto hist&oacute;rico&#45;social en el que fue producida. Considerando este contexto, es posible ir m&aacute;s all&aacute; de una mirada superficial al comparar diversos g&eacute;neros y al analizar las estrategias de composici&oacute;n y las estructuras narrativas de una obra. En este caso, al relacionar las novelas de caballer&iacute;as y las cr&oacute;nicas de la conquista. Aunque en este libro ninguno de los cap&iacute;tulos se titula "contexto hist&oacute;rico&#45;social", &eacute;ste se va configurando ante nuestros ojos por la inclusi&oacute;n de informaci&oacute;n en los cap&iacute;tulos dedicados a las cr&oacute;nicas y a las novelas de caballer&iacute;as, que preceden al cap&iacute;tulo cinco, en el que se hace el an&aacute;lisis espec&iacute;fico de la digresi&oacute;n como recurso narrativo.</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/sh/v15n30/a6f1.jpg"></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El acercamiento que se hace al siglo XVI, y que remonta al autor &#151;en su an&aacute;lisis&#151; a tiempos anteriores incluso, permite evidenciar la complejidad que encierra el calificar la narrativa de una obra.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo &#151;pienso&#151; evidencia que una novela o una cr&oacute;nica son producto de su tiempo y que el an&aacute;lisis ser&aacute; m&aacute;s fruct&iacute;fero si se aproxima a esas obras con esa mirada. No es que las novelas hayan influido sobre las cr&oacute;nicas, ni que las cr&oacute;nicas hayan influido sobre las novelas, sino que ambas comparten ciertos rasgos en su estructura literaria porque son producto de una misma &eacute;poca; asimismo expresan la cultura de una sociedad en un momento hist&oacute;rico determinado y se&ntilde;alan lo que en esa sociedad y en esa &eacute;poca se instituy&oacute; como <i>verdades</i> sociales, es decir modos de representar al mundo, a los sujetos, a los temas, al <i>otro,</i> al diferente, a la apenas <i>descubierta</i> Nueva Espa&ntilde;a.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expresar modos de pensar el mundo quiere decir proyectar valores, creencias y nociones de lo que es bueno y lo que es malo, de lo que confiere honra, los compromisos con la humanidad, y, en este caso, con Dios y con el rey, la buena conducta, los principios. Estos g&eacute;neros (cr&oacute;nica y novela) tienen sus peculiaridades literarias, pero tambi&eacute;n expresan de un modo similar la cultura de la &eacute;poca, contribuyen a reproducirla y a recrearla; denotan los temas y los asuntos que merecen ser tratados, pero tambi&eacute;n los modos de ser expuestos, organizados y desarrollados, conforme a los modelos literarios que se van instaurando. El desarrollo reciente de la imprenta en esa &eacute;poca sin duda jug&oacute; un papel importante como veh&iacute;culo de culturizaci&oacute;n y de divulgaci&oacute;n de determinados discursos sociales y su escritura.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, para explicar las caracter&iacute;sticas narrativas espec&iacute;ficas de la obra de D&iacute;az del Castillo, Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a tiene que identificar y remitirse de manera necesaria al bagaje cultural y literario, particularmente de la Espa&ntilde;a del siglo XVI y sus alrededores, temporales y geogr&aacute;ficos. Tiene que hacer esto, porque lo que &eacute;l busca analizar en el texto de Bernal &#151;su estilo, su tono, el vocabulario con el que se construye y la organizaci&oacute;n de los temas dentro de &eacute;l y otras cuestiones t&eacute;cnicas&#151; no necesariamente est&aacute; a la vista, ni el escritor tuvo que ser consciente de incorporar tales marcas, pues las ten&iacute;a incorporadas y formaban parte de su cultura, la que hab&iacute;a internalizado.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Incluso, la relevancia del contexto hist&oacute;rico&#45;social espec&iacute;fico se hace patente en <i>Excurso y discurso...</i> cuando Jes&uacute;s Eduardo discute algunos conceptos (historia, cr&oacute;nica, narrativa) y ubica la noci&oacute;n que de tales se ten&iacute;a en aquella &eacute;poca, idea diferente a la que actualmente se tiene.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer aspecto de inter&eacute;s de <i>Excurso y discurso.</i> &#151;lo que resulta gratamente atractivo&#151; es el modo en que se analizan los diversos recursos literarios, manifestados en la obra de Bernal. Se hace referencia tanto a la recurrencia de diversos tipos de digresi&oacute;n, como a otras f&oacute;rmulas de corte ret&oacute;rico.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar que la digresi&oacute;n es un relato que el autor considera necesario intercalar en el texto principal para describir o explicar alg&uacute;n asunto relacionado con lo que escribe. Hay diversos tipos de digresi&oacute;n, las digresiones narrativas, por ejemplo, son relatos completos que tienen planteamiento, desarrollo y desenlace. En el caso de <i>La historia verdadera.</i> , en las digresiones narrativas que frecuentemente intercala Bernal se detectan recursos novelados.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mirada de Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a Castillo sobre la obra de Bernal nos permite apreciar otra dimensi&oacute;n por completo distinta a la que obtenemos cuando nos acercamos a ella s&oacute;lo buscando determinado dato hist&oacute;rico. Los recursos literarios que D&iacute;az del Castillo emplea hacen de su obra un discurso elocuente, convincente, organizado, entretenido, en el que los "curiosos lectores" (como Bernal llama con frecuencia a sus interlocutores) son interpelados de m&uacute;ltiples y efectivas maneras; no s&oacute;lo con f&oacute;rmulas de cortes&iacute;a, sino tambi&eacute;n echando mano de la literatura popular, haciendo referencias a romances, poemas y presagios que supone que los lectores reconocer&aacute;n sin necesidad de mayor explicaci&oacute;n, haciendo alusi&oacute;n a pasajes que con seguridad les ser&aacute;n familiares.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relato de Bernal est&aacute; cargado, adem&aacute;s, de intrigas, disputas, derrotas, triunfos, situaciones chuscas, conspiraciones, decepciones, sorpresas, muertes, aventuras sin fin que se van tejiendo a lo largo de sus 214 cap&iacute;tulos, sin perder el objetivo de convencer al lector de la seriedad de la descripci&oacute;n y de la veracidad de lo que se relata, y al mismo tiempo que su persona va creciendo ante nuestra mirada.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el an&aacute;lisis de la estructura de la obra de D&iacute;az del Castillo, Jes&uacute;s Eduardo Garc&iacute;a identifica una serie de caracter&iacute;sticas de la narrativa medieval; tambi&eacute;n encuentra rasgos m&aacute;s propios de la prosa novelesca que de la hist&oacute;rica, principalmente en las digresiones narrativas. En el libro se diseccionan f&oacute;rmulas, figuras del lenguaje, modos de organizar y de armar el relato, de darle unidad, de plantear las entradas y las salidas de un cap&iacute;tulo a otro y de una aventura a otra, y las idas y venidas en el tiempo y en la geograf&iacute;a, de tal modo que nos permite ir descubriendo con cierto goce los entretelones de la narrativa de Bernal.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; entonces, <i>Excurso y discurso.</i> es una obra que seguramente interesar&aacute; a especialistas en la materia, pues tiene rigor y profundidad, aunque tambi&eacute;n puede interesar a no especialistas, a personas interesadas en la historia y la literatura, pues el tema lo permite y el modo en que est&aacute; escrita tambi&eacute;n.</font></p>      ]]></body>
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