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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La política de una rebelión. Los indígenas frente al tumulto de 1692 en la Ciudad de México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Natalia Silva Prada, <i>La pol&iacute;tica de una rebeli&oacute;n. Los ind&iacute;genas frente al tumulto de 1692 en la Ciudad de M&eacute;xico</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ana Luz Rodr&iacute;guez Gonz&aacute;lez*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Centro de Estudios Hist&oacute;ricos&#150;El Colegio de M&eacute;xico, 2007</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma de Colombia. *</i> <a href="mailto:analuz.rodriguez@gmail.com">analuz.rodriguez@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 8 de junio de 1692 en Ciudad de M&eacute;xico, entre las 4 y las 11 de la noche ocurri&oacute; un <i>mot&iacute;n de pan.</i><sup><a href="#notas">1</a></sup> La ciudad se encontraba celebrando la tradicional fiesta de <i>Corpus Christi, </i>al mismo tiempo que experimentaba una tensi&oacute;n colectiva por la escasez de alimentos b&aacute;sicos como el ma&iacute;z y el trigo. Dicha tensi&oacute;n estaba directamente relacionada con la inconformidad de los habitantes debido a que las autoridades encargadas del abasto estaban especulando con la reserva de granos almacenada en el p&oacute;sito y en la alh&oacute;ndiga. La vida se hab&iacute;a vuelto dif&iacute;cil para los ind&iacute;genas, mestizos, mulatos y espa&ntilde;oles pobres. El a&ntilde;o anterior se hab&iacute;an malogrado las cosechas del ma&iacute;z y el trigo debido a inundaciones. Ese d&iacute;a un grupo bastante crecido de ind&iacute;genas, se dice que cerca de 10 000,<sup><a href="#notas">2</a></sup> se rebel&oacute; contra las autoridades urbanas, hecho al que se sumaron algunos mestizos, mulatos y espa&ntilde;oles pobres. La multitud destruy&oacute; una parte de las edificaciones gubernamentales, quem&oacute; archivos administrativos e incendi&oacute; los cajones de los mercaderes ubicados en la plaza principal. Este es el objeto de estudio que Natalia Silva Prada analiza en su libro <i>La pol&iacute;tica de una rebeli&oacute;n. Los ind&iacute;genas frente al tumulto de 1692 en la Ciudad de M&eacute;xico, </i>editado por El Colegio de M&eacute;xico en enero del 2007.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras algunos historiadores consideran este levantamiento ind&iacute;gena como un hecho aislado, producto de una crisis del abastecimiento de alimentos, Natalia Silva Prada &#151;a trav&eacute;s de un estudio minucioso&#151; conduce al lector a reflexionar acerca de c&oacute;mo un acontecimiento como este puede proporcionar pistas acerca de la vida cultural y pol&iacute;tica de los ind&iacute;genas mexicanos de finales del siglo XVII. De igual manera, permite tener una nueva perspectiva de la din&aacute;mica de la vida social y pol&iacute;tica de Ciudad de M&eacute;xico. Para esta historiadora, en el levantamiento ind&iacute;gena de 1692 hubo planeaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, no s&oacute;lo el estallido de un sentimiento de inconformidad popular. Desde su punto de vista, los hechos ocurridos en esa fiesta de <i>Corpus </i>&#151;adem&aacute;s de ser una protesta frente a una situaci&oacute;n concreta&#151;, son una expresi&oacute;n de que los ind&iacute;genas mexicanos participaban activamente en la vida pol&iacute;tica y social contribuyendo, de este modo, al lado de los dem&aacute;s sectores sociales, a generar una din&aacute;mica especial en la vida pol&iacute;tica de la Ciudad de M&eacute;xico. Es importante se&ntilde;alar que en el campo de los estudios de la historia social y pol&iacute;tica &#151;o como dir&iacute;a la historiadora, de la historia cultural de la pol&iacute;tica&#151;son pocos los estudios encaminados a examinar la participaci&oacute;n de los sectores populares en los procesos pol&iacute;ticos y sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este libro se reconstruyen, de una manera exhaustiva, los diversos escenarios y perspectivas desde los cuales fue vivido y presenciado el levantamiento del 8 de junio. Para ello la autora se vali&oacute; del material que el Virrey Conde de Galve compil&oacute; y envi&oacute; al Consejo de Indias en agosto de 1692, con el objetivo de informar acerca de lo acontecido. Dichos documentos reposan actualmente en el Fondo Patronato del Archivo General de Indias en Sevilla, Espa&ntilde;a. La investigadora analiza en detalle las declaraciones dadas por las partes y testigos involucrados en el mot&iacute;n, lo que le permite poner en juego diferentes perspectivas de lo ocurrido. De esta manera, Silva muestra la dificultad que encierra un hecho como el mencionado, dada la variedad de intereses que se encuentran en juego al mismo tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tejido de relatos y testimonios que va desenvolvi&eacute;ndose a medida que avanza la exposici&oacute;n lleva al lector a sumergirse en la complejidad de la situaci&oacute;n, a la vez que le permite entender c&oacute;mo, para lograr una comprensi&oacute;n adecuada de lo acontecido, es imposible quedarse con una sola perspectiva. En este trabajo la profesora Silva Prada demuestra pericia para tejer la filigrana de los acontecimientos al construir un escenario complejo, abigarrado de situaciones, personajes y testimonios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el minucioso trabajo de reconstrucci&oacute;n del contexto, la profesora Silva recurre al estudio de un padr&oacute;n ind&iacute;gena realizado en el a&ntilde;o de 1691. De igual manera, explora los archivos parroquiales de los lugares donde se concentr&oacute; la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena en la Ciudad de M&eacute;xico. A partir de los datos obtenidos en actas de nacimiento, partidas de matrimonio y actas de defunci&oacute;n pertenecientes al periodo comprendido entre 1688 y 1692, Silva localiza a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, identifica los grupos familiares y tiene oportunidad de acercarse a las particularidades de la vida familiar y comunitaria de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de la Ciudad de M&eacute;xico. Este cuidadoso estudio sociodemogr&aacute;fico de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena residente en la Ciudad de M&eacute;xico a finales del siglo XVII, adem&aacute;s de brindar una informaci&oacute;n valiosa sobre las caracter&iacute;sticas de este grupo social, se&ntilde;ala caminos a los historiadores interesados en el estudio de las ciudades, de sus din&aacute;micas sociales y de la participaci&oacute;n de los diversos grupos en la producci&oacute;n de la vida urbana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los logros m&aacute;s importantes de la investigaci&oacute;n es que demuestra con base en un trabajo inteligente y cuidadoso, que para hacer historia social y cultural no basta con hacer menci&oacute;n frecuente de los grupos sociales, como si fuese suficiente invocarlos para conocerlos. Natalia Silva hace patente con su trabajo que el historiador tiene el compromiso de encontrar los caminos que le permitan abordar a los grupos sociales de la manera m&aacute;s profunda posible en otras palabras, llegar a saber qui&eacute;nes son, c&oacute;mo viven, c&oacute;mo sienten, c&oacute;mo piensan, cu&aacute;ntos son, con qui&eacute;n interact&uacute;an, etc&eacute;tera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &aacute;ngulo desde el cual la autora analiza el mot&iacute;n del 8 de junio de 1692, coloca en primer plano la necesidad de una nueva reflexi&oacute;n en torno a las concepciones del tiempo hist&oacute;rico y la manera en la que los historiadores han estudiado el problema del tiempo en el planteamiento de sus problemas de investigaci&oacute;n. Los resultados de este trabajo ponen en cuesti&oacute;n la subvaloraci&oacute;n que se ha hecho del estudio del acontecimiento, tal vez, porque durante mucho tiempo predomin&oacute; una concepci&oacute;n fragmentada del tiempo hist&oacute;rico, en la cual se ve&iacute;a la historia como una suma de acontecimientos y no era posible asumir seriamente la investigaci&oacute;n de largos periodos de tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anteriormente se consideraba que la historia que hac&iacute;a &eacute;nfasis en el acontecimiento era una historia heroica que menospreciaba la participaci&oacute;n de los grupos sociales, pues se ve&iacute;a el acontecimiento como un producto de la audacia de un pu&ntilde;ado de individuos que actuaban movidos por su genialidad. Con el paso del tiempo y de las investigaciones, y a medida que se reflexionaba acerca del trabajo de los historiadores y de la disciplina, se comenz&oacute; a evaluar la necesidad de escribir una historia que diera cuenta tanto de las estructuras sociales y econ&oacute;micas, as&iacute; como de los grupos sociales y de los procesos hist&oacute;ricos. Como consecuencia, se consider&oacute; que una historia del acontecimiento no permit&iacute;a dar cuenta de las estructuras ni de los procesos. De esta manera, el estudio del acontecimiento cay&oacute; en desgracia. No obstante, una investigaci&oacute;n acerca del mot&iacute;n del 8 de junio de 1692 en la Ciudad de M&eacute;xico de nuevo coloca los reflectores sobre las amplias e interesantes posibilidades que para el campo de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica permite el estudio de un acontecimiento. Adem&aacute;s, muestra c&oacute;mo un suceso hist&oacute;rico de breve duraci&oacute;n puede ser el detonante de tensiones sociales y pol&iacute;ticas largamente acumuladas en una sociedad y, al mismo tiempo, provoca importantes experiencias de organizaci&oacute;n y expresi&oacute;n social, pol&iacute;tica y cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el estudio de Natalia Silva es posible comprender, por ejemplo, que despu&eacute;s de ese mot&iacute;n del 8 de junio de 1692 los ind&iacute;genas de la Ciudad de M&eacute;xico ya no volvieron a ser los mismos de antes. Su participaci&oacute;n en ese movimiento los hizo ganar cierto terreno como actores pol&iacute;ticos y sociales, adem&aacute;s de que les permiti&oacute; crear un grupo dentro del escenario urbano y frente a otros sectores sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n por examinar si a trav&eacute;s del comportamiento de los ind&iacute;genas en el mot&iacute;n es posible reconocer un proceso de b&uacute;squeda de identidad del grupo ind&iacute;gena de la Ciudad de M&eacute;xico, constituye una de las preguntas centrales del trabajo de Silva Prada &iquest;actuaron los ind&iacute;genas como un colectivo en ese acontecimiento? &iquest;Se aprecian opiniones homog&eacute;neas de los ind&iacute;genas con respecto a la manera como ve&iacute;an a las autoridades, su propio comportamiento en el hecho, la participaci&oacute;n de otros grupos de la ciudad o las causas de la protesta? La investigadora tiene claro que el ind&iacute;gena que habitaba en la Ciudad de M&eacute;xico, hab&iacute;a pasado por procesos de mestizaje y de aprendizaje de unos c&oacute;digos y formas de vida en el intento por ser aceptado con el fin de conquistar un lugar en el seno de la ciudad. De ah&iacute; que se pregunte si ese grupo de ind&iacute;genas, que ha aprendido a convivir con otros grupos sociales, contin&uacute;a tambi&eacute;n defendiendo algunos elementos de identidad frente a los dem&aacute;s individuos y grupos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estudiar las expresiones de protesta popular constituye una buena forma de acercarse a aquellos grupos sociales que no tuvieron un papel protag&oacute;nico en los organismos de poder pol&iacute;tico o administrativo en la &eacute;poca colonial y que, por tanto, no dejaron testimonios escritos de su actuaci&oacute;n. Este fue uno de los supuestos que anim&oacute; a la profesora Silva a emprender la investigaci&oacute;n sobre un levantamiento ind&iacute;gena en la Ciudad de M&eacute;xico, logrando comprobar la riqueza documental y de posibilidades de an&aacute;lisis que encontr&oacute; en los documentos existentes acerca del mot&iacute;n: informes de las autoridades, testimonios de algunos participantes y de algunos testigos; interrogatorios, declaraciones, entre otros. Sin embargo, advierte la investigadora, no se debe ver en los motines m&aacute;s de lo que realmente es posible encontrar en ellos. Por ejemplo, no est&aacute; de acuerdo con que se les considere como mecanismos de quiebre de las estructuras coloniales, cuando en realidad son valiosos porque dejan ver las fisuras existentes en la sociedad colonial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, es importante destacar que la investigaci&oacute;n acerca del mot&iacute;n ind&iacute;gena del 8 de junio de 1692, adem&aacute;s de tener un fuerte sustento historiogr&aacute;fico, deja ver tambi&eacute;n una aut&eacute;ntica preocupaci&oacute;n por la con&#150;ceptualizaci&oacute;n, el planteamiento de problemas y por el desarrollo de la teor&iacute;a hist&oacute;rica, misma que se demuestra hasta la saciedad a lo largo del trabajo mediante el minucioso an&aacute;lisis al que somete cada una de las fuentes documentales y a las continuas alusiones que hace tanto de trabajos te&oacute;ricos como hist&oacute;ricos que fueron vitales para ubicar el tema en una perspectiva adecuada a la &eacute;poca y a los prop&oacute;sitos de su investigaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Se llamaba <i>mot&iacute;n de pana </i>aquellos levantamientos populares ocasionados por la escasez de alimentos en la &eacute;poca colonial. Por lo general, el pueblo protestaba no s&oacute;lo por la falta de los alimentos y productos de consumo b&aacute;sico sino tambi&eacute;n por el acaparamiento y la especulaci&oacute;n que surg&iacute;an en &eacute;pocas de necesidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Seg&uacute;n dato de la autora, la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de Ciudad de M&eacute;xico a finales del siglo XII estaba compuesta por aproximadamente 23 000 personas.</font></p>      ]]></body>
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