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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Traducci&oacute;n</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El conocimiento humano y el progreso infinito del razonamiento<a href="#notas">*</a></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Peter Klein**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Profesor del Philosophy Department, Rutgers University,</i> <a href="mailto:pdklein@rci.rutgers.edu">pdklein@rci.rutgers.edu</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito de este art&iacute;culo es explicar de qu&eacute; modo el infinitismo &#151;a saber, la tesis de que las razones constituyen una serie sin fin y no se repiten&#151; resuelve el problema del regreso epist&eacute;mico, as&iacute; como defender tal soluci&oacute;n frente a algunas objeciones. El primer paso consiste en explicar qu&eacute; es y &#151;algo tan importante como esto&#151; qu&eacute; no es el problema del regreso epist&eacute;mico. En segundo lugar, analizar&eacute; las respuestas fundamentista y coherentista al problema del regreso y presentar&eacute; algunas razones que apoyan la idea de que ninguna de ellas puede resolver el problema, no importa c&oacute;mo sean formuladas. Finalmente, expondr&eacute; la soluci&oacute;n infinitista a dicho problema y la defender&eacute; de algunas de las objeciones m&aacute;s conocidas que se dan en su contra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ALGUNOS COMENTARIOS PRELIMINARES EN TORNO AL PROBLEMA DEL REGRESO EPIST&Eacute;MICO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos epistem&oacute;logos contempor&aacute;neos piensan que el problema del regreso epist&eacute;mico es <i>uno </i>de los problemas centrales, si no es que <i>el </i>problema central, en epistemolog&iacute;a. Lawrence BonJour (1985: 18), por ejemplo, dice que las consideraciones que plantean el problema del regreso son "quiz&aacute; las de mayor importancia de toda la teor&iacute;a del conocimiento". Robert Audi (1993: 10) hace notar el papel central que desempe&ntilde;a "como motivaci&oacute;n tanto para el fundamentismo cuanto para el coherentismo". Por &uacute;ltimo &#151;en un gesto t&iacute;pico de los fundamentistas&#151;, William Alston (1989: 55) lo convierte en la motivaci&oacute;n principal para adoptar su punto de vista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los autores reci&eacute;n mencionados admiten que el infinitismo es una de las respuestas posibles al problema del regreso, todos desestiman dicha opci&oacute;n sin ofrecer argumentos detallados. Por ejemplo, BonJour (1985: 24) dice: "aunque es dif&iacute;cil formularlo de modo irrecusable, este argumento &#91;de que los humanos poseen una capacidad mental finita&#93; me parece una buena raz&oacute;n para rechazar &#91;el infinitismo&#93;". M&aacute;s adelante me ocupar&eacute; de la objeci&oacute;n de la <i>mente finita. </i>Por ahora s&oacute;lo me interesa se&ntilde;alar que al problema del regreso se le reconoce importancia central en epistemolog&iacute;a y que a una de sus posibles soluciones no se le ha prestado la atenci&oacute;n requerida que, seg&uacute;n mi parecer, se justificar&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La larga historia del problema del regreso subraya su importancia. Arist&oacute;teles<a href="#notas">**</a> lo trata tanto en los <i>Anal&iacute;ticos segundos </i>como en la <i>Metaf&iacute;sica.</i><a href="#notas"><sup>1 </sup></a>En el primero, comienza afirmando que, si hay alg&uacute;n conocimiento que sea producto de la demostraci&oacute;n, entonces debe haber alg&uacute;n otro conocimiento que no sea producto de la demostraci&oacute;n. Porque, en efecto, la serie de las demostraciones tiene un final o no lo tiene. Si &eacute;ste &uacute;ltimo fuera el caso, no podr&iacute;amos saber nada, pues "es imposible recorrer lo infinito" <i>(An. seg. </i>72b 10), presumiblemente porque cada paso del "recorrido" requiere de alg&uacute;n tiempo.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Por otra parte, en caso de que la serie s&iacute; termine, la conclusi&oacute;n de la demostraci&oacute;n no se conoce "como es debido" "sino s&oacute;lo apoy&aacute;ndose en el supuesto de que las premisas son verdaderas" (72b 14). Asimismo, tiene en cuenta una tercera posibilidad, a saber: que la serie de proposiciones sea circular, en relaci&oacute;n con la cual arguye que, al darse una demostraci&oacute;n, es preciso que las premisas de &eacute;sta "se conozcan con anterioridad y de mejor manera que la conclusi&oacute;n", as&iacute; como que "una cosa no puede ser a la vez anterior y posterior a otra, lo que deja en claro que es imposible hacer demostraciones circulares" (72b 25&#150;28).<sup><a href="#notas">3</a></sup> La soluci&oacute;n que propone para el problema del regreso epist&eacute;mico es el fundamentismo. Expresada en sus palabras, su "propia doctrina sostiene que no todo conocimiento es demostrativo; por el contrario, el conocimiento de las premisas inmediatas es independiente de la demostraci&oacute;n" (72b 18).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <i>Metaf&iacute;sica, </i>al tiempo que analiza algunas formas de escepticismo, ofrece otra base para rechazar el infinitismo:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay algunos &#91;...&#93; que se sienten en una situaci&oacute;n apor&eacute;tica al preguntarse cu&aacute;l es el sano y, en general, cu&aacute;l es el que juzga rectamente acerca de cada cosa. Tales apor&iacute;as, sin embargo, equivalen a considerar una apor&iacute;a la cuesti&oacute;n de si en este momento estamos dormidos o despiertos. Pero semejantes apor&iacute;as poseen todas la misma fuerza. Y es que tales personas exigen que haya demostraci&oacute;n de todas las cosas; buscan, en efecto, un principio y pretenden lograrlo por demostraci&oacute;n. Pero que no est&aacute;n persuadidos de ello, lo muestran claramente en su conducta. Sin embargo, como ya dec&iacute;amos, su equivocaci&oacute;n estriba en que buscan demostraci&oacute;n de lo que no hay demostraci&oacute;n. Porque, efectivamente, el principio de la demostraci&oacute;n no es demostraci&oacute;n. (1011a 2&#150;14)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las siguientes l&iacute;neas, Sexto Emp&iacute;rico formula de modo a&uacute;n m&aacute;s llano el argumento de la falta de un principio que se presenta como objeci&oacute;n al infinitismo.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el regreso <i>ad infinitum </i>justamente sostenemos nosotros que lo que se aduce como prueba de la cuesti&oacute;n propuesta requiere una prueba ulterior, y &eacute;sta a su vez otra, y as&iacute; <i>ad infinitum, </i>con lo cual se desemboca en la suspensi&oacute;n &#91;del asentimiento&#93; en la medida en que carecemos de un principio para nuestro argumento. (Sexto Emp&iacute;rico, 1993: I, 166&#150;167)</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, pues, existen b&aacute;sicamente dos razones para rechazar el infinitismo: (i) que nuestras mentes son finitas y (ii) que el regreso de las razones no tiene un principio. Puesto que no es admisible el razonamiento circular, creo que podemos imaginar un argumento tipo <i>reductio, </i>que <i>en apariencia </i>es correcto, cuya conclusi&oacute;n dice que existe alg&uacute;n conocimiento b&aacute;sico, es decir, que algunas de nuestras creencias alcanzan el nivel de conocimientos aun cuando no tenemos &#151;y ni siquiera podemos tener&#151; razones en su favor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal argumento &#151;que parece volver ineludible el fundamentismo&#151; puede plantearse en forma de una <i>reductio </i>al modo siguiente:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Todo conocimiento es producto de un razonamiento que transita de premisas a conclusiones. (Suposici&oacute;n para la <i>reductio.)</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. O bien la serie de premisas acaba al llegar a una primera premisa, o bien esto no ocurre.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Si no hubiera una primera premisa, no ser&iacute;a posible lograr ning&uacute;n conocimiento. (Aqu&iacute; se aplicar&iacute;an las objeciones al infinitismo que hablan de la <i>mente finita </i>y la <i>falta de un principio.)</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. En caso de que haya una primera premisa, o bien &eacute;sta ha aparecido antes como parte de la serie, o bien no lo ha hecho.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Si en efecto ha aparecido antes, entonces hay una proposici&oacute;n que se est&aacute; empleando como parte de las pruebas aportadas en favor de ella misma y, as&iacute;, se ha producido un razonamiento circular, por lo cual tal razonamiento no puede dar origen a un conocimiento.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Si no ha aparecido antes, se sigue que se ha supuesto sin m&aacute;s que es verdadera; pero es imposible que tales suposiciones produzcan conocimiento.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Por consiguiente, si todo conocimiento fuese producto del razonamiento, no existir&iacute;a el conocimiento.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Pues bien, hay conocimiento.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. En consecuencia, no todo conocimiento es producto del razonamiento. (Esta conclusi&oacute;n se extrae de 1&#150;8, por la v&iacute;a de la <i>reductio.)</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caso cerrado. O por lo menos eso parece.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos esc&eacute;pticos podr&iacute;an rechazar 8. No obstante, el fundamentismo se mantendr&iacute;a como la visi&oacute;n normativa correcta del conocimiento pues, aun si 8 fuese falsa, seguir&iacute;amos estando en condiciones de concluir que, si hubiera conocimiento, entonces deber&iacute;a haber alg&uacute;n conocimiento fundamental, esto es, alg&uacute;n conocimiento que no fuera producto del razonamiento. Mi posici&oacute;n es que incluso esta proposici&oacute;n hipot&eacute;tica es falsa. En otras palabras, rechazo que si hay conocimiento, cuando menos de la clase que tenemos en m&aacute;s alto aprecio, se siga que existe alg&uacute;n conocimiento fundamental. De hecho, defender&eacute; que no puede ser fundamental.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi idea es que el <i>tipo </i>de conocimiento que tenemos en mayor aprecio requiere que haya una serie de razones para nuestras cogniciones tal que la serie no tiene fin y las razones no se repiten. Dicho de otro modo, existe un tipo de conocimiento en relaci&oacute;n con el cual la premisa 1 tiene validez. La <i>reductio </i>que se aplica a ese tipo de conocimiento fracasa, porque la premisa 3 es falsa respecto de &eacute;l. No existen premisas primeras o terminales, pero aun as&iacute; es posible ese conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otros textos (1983 y 1999) me he referido a ese tipo de conocimiento como <i>aut&eacute;ntico conocimiento </i>o <i>conocimiento distintivo de los adultos humanos. </i>Es conocimiento <i>aut&eacute;ntico </i>en el mismo sentido en que se dice de un caballo de raza paradigm&aacute;tico: "Es un caballo de raza <i>aut&eacute;ntico". </i>En otros t&eacute;rminos, el <i>conocimiento aut&eacute;ntico </i>es la forma m&aacute;s elevada de conocimiento que existe. Ernest Sosa (1997) se refiere a &eacute;l como "conocimiento reflexivo" y Keit Lehrer (2000:12&#150;14) dice que comprende "aprobaciones" m&aacute;s que meras creencias. Me parece que es af&iacute;n al concepto tradicional de <i>scientia. </i>Es el conocimiento que resulta del examen cuidadoso de nuestras creencias en orden a determinar cu&aacute;les &#151;si es que algunas&#151; merecen ser conservadas. Espero que a lo largo de este art&iacute;culo vaya quedando claro cu&aacute;l es el tipo de conocimiento que tengo en mente, pero podr&iacute;an resultar de utilidad unos cuantos comentarios preliminares acerca del contraste entre este tipo de conocimiento y esa otra clase que s&oacute;lo aprueba los ex&aacute;menes de rutina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&eacute; (en apariencia) muchas cosas en favor de las cuales no puedo dar ahora buenas razones, ya sea porque he olvidado las razones que originalmente me llevaron a tales creencias, o bien porque se trata de alg&uacute;n conocimiento que jam&aacute;s estuvo basado en el razonamiento.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Admito que existe un conocimiento as&iacute;. Dicho de otra manera, concedo que hay un sentido muy claro y v&aacute;lido en el cual poseemos conocimientos b&aacute;sicos. En este sentido, yo s&eacute; que hubo, en un tiempo, una reina de nombre "Ana", que William Shakespeare escribi&oacute; muchas obras de teatro y que aqu&iacute; hay una mano (pensado esto mientras miro mi mano). Ninguno de estos conocimientos fue (o, al menos, necesita ser) <i>producido ni apoyado </i>por razonamientos.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Yo tuve ciertas experiencias que me llevaron a creer todo eso y, dadas las circunstancias en que surgieron tales creencias, se convirtieron en conocimientos. Como podr&iacute;a declarar cualquier confiabilista, soy un buen detector de manos cuando recurro a la <i>clase </i>de proceso que es confiable en el <i>tipo </i>de ambiente correcto. Por supuesto que se presentar&aacute; el problema general de caracterizar qu&eacute; <i>clase </i>de proceso es confiable y en qu&eacute; <i>tipo </i>de ambiente es digno de confianza. Qu&eacute; m&aacute;s da: no me toca a m&iacute; resolverlo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los ambientes del tipo adecuado, los perros, los ni&ntilde;os peque&ntilde;os y los dispositivos de seguridad son buenos detectores de manos: son capaces, incluso, de discriminar entre las manos de una persona y las de otra. El se&ntilde;or Truetemp<a href="#notas">***</a> (de los escritos de Keith Lehrer &#91;2000: 187&#93;) sabe cu&aacute;l es la temperatura que hay en su medio, de la misma manera que las personas dedicadas a investigar el sexo de los pollos son buenos detectores del sexo de los pollos tiernos. En el caso de los gitanos que dicen la fortuna, el hecho de que ni nosotros ni quienes dicen la fortuna sepamos <i>c&oacute;mo </i>es que tienen esa aptitud de predecir el futuro no es una prueba de que no conozcan el futuro (Unger, 1968: 163&#150;164). En t&eacute;rminos generales, no veo ninguna raz&oacute;n para negar que tales detectores posean alg&uacute;n tipo de conocimiento. Y nosotros, los seres humanos, somos detectores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, cuando admito &#151;como ahora&#151; que existe un conocimiento de esta clase el cual no se deriva del razonamiento ni se apoya en &eacute;l, no estoy concediendo que no haya ning&uacute;n tipo de conocimiento que no requiera una serie sin fin de razones que no se repiten. Lo que todos deber&iacute;amos notar es que el conocimiento tipo&#150;detector no es distintivo de los humanos adultos, o al menos no lo es de aquellos de nosotros que procuramos ser agentes <i>epist&eacute;micamente responsables </i>que someten a examen sus creencias y se proponen retener s&oacute;lo aqu&eacute;llas que merecen ser cre&iacute;das <i>despu&eacute;s </i>de haber sido examinadas. Desde esta perspectiva, las creencias no examinadas a&uacute;n no merecen ser cre&iacute;das. Tratamos de disponer de buenas razones en favor de nuestras creencias. En palabras de Sosa:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda hay un sentido en que inclusive la puerta de un supermercado "sabe" cuando alguien se aproxima y un sistema de calefacci&oacute;n "sabe" en qu&eacute; momento la temperatura de una habitaci&oacute;n rebasa un l&iacute;mite especificado. Se trata de conocimiento "servo&#150;mec&aacute;nico". Y hay una enorme variedad de conocimiento animal, instintivo o aprendido, que contribuye a la sobrevivencia y al florecimiento en una diversidad de formas y de ambientes asombrosamente rica. Empero, el conocimiento humano se encuentra en un plano de complejidad superior, justamente por su coherencia y comprensividad mayores y por su aptitud para satisfacer la curiosidad autorreflexiva. El confiabilismo puro es cuestionable como epistemolog&iacute;a adecuada para tal conocimiento. (Sosa, 1991: 95)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi posici&oacute;n es que esta clase de conocimiento no se deriva del razonamiento que parte de proposiciones fundamentales, es decir, de proposiciones que, o bien carecen de razones que las apoyen, o bien son tales que no puede haber razones que les den sustento. Emplear&eacute; las expresiones "conocimiento<sub>c</sub>" o "saber<sub>c</sub>" para indicar que me estoy refiriendo a esta clase de conocimiento. En cambio, seguir&eacute; usando "conocimiento" como un t&eacute;rmino m&aacute;s incluyente que abarca al conocimientoc, as&iacute; como a lo que podemos considerar como simple conocimiento rudimentario (del tipo que es propio de los perros, los ni&ntilde;os, los gitanos que dicen la fortuna, el se&ntilde;or Truetemp y la mayor&iacute;a de nosotros la mayor parte del tiempo).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una noci&oacute;n clave aqu&iacute;, por supuesto, es la de "responsabilidad epist&eacute;mica". Se trata de una noci&oacute;n normativa que no tiene recovecos. Y as&iacute; debe ser, ya que el problema del regreso tiene que ver con qu&eacute; clase de razonamiento puede satisfacer las normas de la responsabilidad epist&eacute;mica. Explicar con detalle qu&eacute; es la responsabilidad epist&eacute;mica es algo que rebasa los alcances de este art&iacute;culo, pero yo asumo que los agentes epist&eacute;&#150;micamente responsables son los que examinan sus creencias con el fin de determinar cu&aacute;les de ellas &#151;si es que algunas&#151; merecen ser conservadas. Lo que yo sostengo es que s&oacute;lo el infinitista posee un concepto del razonamiento que puede lograr ese objetivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta tesis no entra&ntilde;a ning&uacute;n voluntarismo dox&aacute;stico, pues podr&iacute;a darse el caso de que simplemente no nos sea posible ajustar nuestras creencias de modo que todas y s&oacute;lo aquellas creencias que consideremos merecedoras de ser cre&iacute;das acaben siendo cre&iacute;das en efecto. Un agente epist&eacute;mico responsable <i>procura </i>creer todas y s&oacute;lo aquellas proposiciones que merecen ser cre&iacute;as. No es necesario que tenga &eacute;xito.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema del regreso no es un acertijo intelectual. Es un <i>problema pr&aacute;ctico </i>que enfrentan los agentes epist&eacute;micos responsables, a saber: &iquest;de qu&eacute; modo han de disponerse las razones con el fin de que contemos con un buen modelo para identificar las proposiciones que merecen ser cre&iacute;das?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>JUSTIFICACI&Oacute;N PROPOSICIONAL Y JUSTIFICACI&Oacute;N DOX&Aacute;STICA</b><a href="#notas"><sup>6</sup></a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando decimos que una creencia est&aacute; justificada, podr&iacute;amos significar dos cosas muy distintas seg&uacute;n la palabra "creencia" se refiera a (1) el contenido proposicional de un estado de creer, o bien (2) se refiera al estado de creer mismo. As&iacute;, cuando decimos que una creencia dada &#151;digamos la creencia de que p&#151; est&aacute; justificada, podemos significar que (1) la proposici&oacute;n, <i>p, </i>est&aacute; justificada, o bien (2) el estado de creer cuyo contenido es <i>p </i>est&aacute; justificado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal como la expresi&oacute;n "justificaci&oacute;n proposicional" implica, dicha justificaci&oacute;n es una propiedad epist&eacute;mica de proposiciones m&aacute;s que una propiedad de estados de creer. Podemos decir que una proposici&oacute;n, <i>h, </i>est&aacute; <i>justificada proposicionalmente en el caso de S </i>s&oacute;lo cuando existe una <i>base epist&eacute;micamente adecuada </i>para <i>h </i>que es asequible a S al margen de que S crea que <i>h, </i>o de que S est&eacute; consciente de que existe tal base, o de que, si S cree que <i>h, </i>entonces S crea que <i>h </i>sobre esa base. En breve volver&eacute; a la cuesti&oacute;n de qu&eacute; es lo que constituye una base epist&eacute;mica adecuada. El Dr. John H. Watson, a diferencia de Sherlock Holmes, no crey&oacute; en muchas proposiciones que estaban justificadas para &eacute;l, porque no era consciente de las pruebas asequibles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las creencias, es decir, los estados de creer, son los portadores de la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica. La creencia de que <i>h est&aacute; justificada dox&aacute;sticamente en el caso de S </i>cuando y s&oacute;lo cuando S act&uacute;a de manera epist&eacute;micamente responsable al creer que <i>h. </i>Yo asumo que la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica &#151;y no la mera justificaci&oacute;n proposicional&#151; es la condici&oacute;n necesaria del conocimiento<sub>c</sub> en el "tradicional" conjunto CVJ<a href="#notas">****</a> de condiciones necesarias (pero no suficientes) para el conocimientoc. En t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, la creencia que tiene S de que <i>h </i>debe estar dox&aacute;sticamente justificada para que S sepa<sub>c</sub> que <i>h. </i>De esta manera, aun cuando S adoptara una creencia verdadera cuyo contenido est&aacute; proposicionalmente justificado y no existiera ning&uacute;n elemento de juicio que genuinamente refutara la justificaci&oacute;n proposicional, no se seguir&iacute;a que S posee conocimientoc. Las creencias de S deben haberse formado de modo que est&eacute;n dox&aacute;sticamente justificadas. Por ejemplo, cuando menos en algunos casos, debe haberse adoptado la creencia por las razones "correctas". &iquest;Qu&eacute; hace que una proposici&oacute;n est&eacute; justificada? Y &iquest;qu&eacute; hace que una creencia est&eacute; justificada?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&aacute; de utilidad analizar, muy brevemente, las tres distintas respuestas que a estas preguntas dan los fundamentistas, los coherentistas y los infinitistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS TRES CONCEPTOS DE JUSTIFICACI&Oacute;N PROPOSICIONAL</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Fundamentistas </i>los hay de muchas clases, pero lo que los unifica es una imagen de la justificaci&oacute;n proposicional. Existen algunas proposiciones &#151;llam&eacute;moslas "proposiciones b&aacute;sicas"&#151; que est&aacute;n justificadas, por lo menos en alg&uacute;n grado, pero no en virtud de otras proposiciones. De hecho, una de las caracter&iacute;sticas de las proposiciones b&aacute;sicas es que tienen lo que podemos denominar una "justificaci&oacute;n aut&oacute;noma". A la manera de los motores inm&oacute;viles, son justificadores injustificados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas expresiones pueden confundir. Lo cual no implica ni que el motor inm&oacute;vil no se mueva ni que el justificador injustificado no tenga justificaci&oacute;n. El motor inm&oacute;vil mueve otros objetos, pero a &eacute;l no lo mueve otro. El justificador injustificado justifica otras proposiciones, pero a &eacute;l no lo justifica otra (o, dicho con mayor cautela, hay al menos una parte de su justificaci&oacute;n que no la recibe de otra proposici&oacute;n).<sup><a href="#notas">7</a></sup> La justificaci&oacute;n surge &#151;qui&eacute;n sabe c&oacute;mo&#151; en algunas proposiciones b&aacute;sicas y se transmite a trav&eacute;s de la inferencia a otras que en caso contrario no estar&iacute;an justificadas. Yo estoy haciendo hincapi&eacute; deliberadamente en lo que me parece la naturaleza misteriosa de la justificaci&oacute;n proposicional aut&oacute;noma tal como la imaginan los fundamentistas.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ellos piensan (como pensamos todos) que es m&aacute;s probable que las creencias justificadas sean verdaderas en virtud de estar justificadas. En otros t&eacute;rminos, se considera que la justificaci&oacute;n conduce a la verdad, si bien en la mayor&iacute;a de los casos no es garant&iacute;a de ella. <i>Prima facie, </i>es comprensible que se herede la justificaci&oacute;n (y por consiguiente la probabilidad de ser verdadera) a trav&eacute;s de inferencias leg&iacute;timas. Si A est&aacute; justificada y es m&aacute;s b&aacute;sica que <i>B </i>y la inferencia de <i>A </i>a <i>B </i>es leg&iacute;tima, entonces <i>B </i>est&aacute; justificada. De hecho, desde un punto de vista fundamentista, las inferencias leg&iacute;timas son precisamente aqu&eacute;llas que transmiten la verdad, ya sea total o parcialmente, de proposiciones m&aacute;s b&aacute;sicas a otras menos b&aacute;sicas. Sin embargo, &iquest;por qu&eacute; tendr&iacute;amos que pensar que la justificaci&oacute;n aut&oacute;noma conduce a la verdad? &Eacute;ste es el misterio al que regresaremos y &#151;seg&uacute;n espero demostrar&#151; la propiedad misma de estar justificada aut&oacute;nomamente &#151;en caso de que hubiese algo as&iacute;&#151; es la que impide que los fundamentistas autoconscientes sean capaces de poner en pr&aacute;ctica lo que predican, mostr&aacute;ndose al mismo tiempo epist&eacute;micamente responsables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de esta dificultad que m&aacute;s tarde abordar&eacute; con alg&uacute;n detenimiento, vale la pena mencionar aqu&iacute; &#151;aunque s&oacute;lo sea con el fin de disminuir el dominio que el fundamentismo ha ejercido en nuestra concepci&oacute;n de la justificaci&oacute;n proposicional&#151; dos problemas generales de la visi&oacute;n fundamentista de la justificaci&oacute;n que se hallan relacionados con esto. <i>En primer lugar, </i>muchas inferencias no conservan completamente la verdad, de modo que mientras m&aacute;s se aleja una proposici&oacute;n de la b&aacute;sica siguiendo la secuencia inferencial, menos probable es que sea verdadera, salvo que se entremezclen suficientes inferencias deductivas, o bien, se introduzca la coherencia (o alguna otra propiedad epist&eacute;mica) para restaurar el monto de justificaci&oacute;n proposicional que se perdi&oacute; en las inferencias no deductivas. Parece que alguna maniobra <i>ad hoc </i>se deja ver en perspectiva. <i>En segundo lugar, </i>tal como Willard Van Orman Quine y otros han sostenido, parece que el resultado inevitable del fundamentismo es alguna forma de escepticismo, pues en apariencia no hay secuencias inferenciales correctas que vayan de las afirmaciones fundamentales hasta aquellas proposiciones que normalmente se consideran dentro de nuestros alcances. Dicho en t&eacute;rminos directos, el fundamentismo parece darle alg&uacute;n cr&eacute;dito al escepticismo acad&eacute;mico, cartesiano o humeano.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, la imagen fundamentista de la justificaci&oacute;n es la dominante y tendremos que prestarle la debida consideraci&oacute;n en su momento. Si no es capaz de aportar las bases para solucionar el problema del regreso epist&eacute;mico, se habr&aacute; eliminado la raz&oacute;n principal de su dominio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del <i>coherentismo </i>hay dos variedades: una forma transferencial y otra emergente.<sup><a href="#notas">10</a></sup> La primera &#151;que probablemente jam&aacute;s nadie ha sostenido&#151; ve a la justificaci&oacute;n como una propiedad de una proposici&oacute;n que puede transferirse a otra y luego a otra m&aacute;s, etc&eacute;tera, lleg&aacute;ndose, a la larga, de nuevo al principio. Se puede pensar en un conjunto de jugadores de basquetbol alineados en c&iacute;rculo y de tal manera que cada cual le pasa el bal&oacute;n al que sigue una y otra vez.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante advertir que esta visi&oacute;n es parasitaria de la imagen fundamentista de la justificaci&oacute;n proposicional. Una vez m&aacute;s, en efecto, la justificaci&oacute;n surge de alguna manera en el c&iacute;rculo de las proposiciones y por medio de la inferencia se transfiere de una proposici&oacute;n a otra. No sorprende, por lo tanto, que Arist&oacute;teles, al desarrollar su cr&iacute;tica a la forma transferencial del coherentismo reci&eacute;n mencionada, se sirviera del concepto fundamentista de prioridad epist&eacute;mica fija entre proposiciones. Podemos explotar la analog&iacute;a un poco m&aacute;s: la transferencia del bal&oacute;n de basquetbol es f&aacute;cil de entender, pero de qu&eacute; modo &eacute;ste apareci&oacute;: he ah&iacute; lo misterioso.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda forma de coherentismo &#151;la forma emergente&#151; se distancia radicalmente del fundamentismo, porque no considera que la justificaci&oacute;n proposicional sea una propiedad adscrita a una proposici&oacute;n y que pueda transferirse a otra. Antes bien, ve a la justificaci&oacute;n como una propiedad emergente tal que, cuando un conjunto de proposiciones se ajusta a un cierto arreglo (a saber, cuando tiene una estructura coherente), todos los miembros del conjunto de proposiciones est&aacute;n justificados. Los portadores primarios de la justificaci&oacute;n son los <i>conjuntos </i>de proposiciones y las proposiciones individuales s&oacute;lo se justifican en tanto formen parte del conjunto. BonJour (1985) denomina "coherentismo holista" a esta forma de coherentismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La concepci&oacute;n <i>infinitista </i>de la justificaci&oacute;n proposicional se distancia con parecida radicalidad del fundamentismo en la medida en que asume que la justificaci&oacute;n de una proposici&oacute;n, <i>p, </i>emerge cuando el conjunto de razones que hay a favor de <i>p </i>no se repite ni tiene un final. Es decir, el infinitismo no imagina la justificaci&oacute;n como una propiedad de una proposici&oacute;n que pueda transferirse a otra. M&aacute;s bien, considera que la justificaci&oacute;n proposicional de <i>p </i>emerge cuando y s&oacute;lo cuando hay un conjunto infinito de proposiciones que no se repiten, el cual comienza con <i>p, </i>y es tal que cada proposici&oacute;n de la serie proporciona una base epist&eacute;mica adecuada para la precedente. As&iacute;, pues, presenta alguna semejanza con la postura coherentista emergente, porque una proposici&oacute;n est&aacute; justificada en virtud de que pertenece a un conjunto de proposiciones de cierta clase. Se distingue del coherentismo emergente, sin embargo, en cuanto que conserva una noci&oacute;n de prioridad epist&eacute;mica. En este sentido, s&iacute; muestra un cierto parecido con el fundamentismo; empero &#151;tal como veremos pronto&#151; el infinitismo no requiere que la prioridad epist&eacute;mica sea una relaci&oacute;n fija entre proposiciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS TRES CONCEPTOS DE JUSTIFICACI&Oacute;N DOX&Aacute;STICA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La justificaci&oacute;n dox&aacute;stica es parasitaria de la justificaci&oacute;n proposicional. Como se ha dicho, la creencia de que p est&aacute; dox&aacute;sticamente justificada en el caso de S si y s&oacute;lo si S act&uacute;a en forma epist&eacute;micamente responsable al creer que <i>p. </i>En el caso de un agente epist&eacute;mico autoconsciente &#151;es decir, un agente que pone en pr&aacute;ctica lo que predica&#151;, qu&eacute; sea lo que constituya una creencia epist&eacute;mica adoptada de forma responsable, depender&aacute; de qu&eacute; es lo que tal agente piensa que se requiere para que una proposici&oacute;n est&eacute; justificada en su caso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Un fundamentista </i>buscar&iacute;a una creencia cuyo contenido proposicional, digamos <i>p, </i>o bien (i) es una proposici&oacute;n b&aacute;sica, o bien, (ii) si <i>p </i>no es b&aacute;sica, entonces S procurar&iacute;a contar con alguna secuencia de razones en favor de <i>p </i>que termine en proposiciones b&aacute;sicas. Por lo general, los fundamentistas ir&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s lejos y exigir&aacute;n que la creencia en <i>p </i>(Cp) tenga alg&uacute;n tipo de pedigr&iacute; causal adecuado. En otras palabras, exigir&aacute;n que Cp se base causalmente en otras creencias, y &eacute;stas en otras m&aacute;s... y que la primera creencia de la serie tenga como contenido una proposici&oacute;n b&aacute;sica. Normalmente se considera que esta creencia b&aacute;sica, a su vez, es causada por alg&uacute;n otro tipo de estado mental &#151;por ejemplo, una percepci&oacute;n o un recuerdo (suponiendo que uno sea un realista representacional)&#151; o bien por alg&uacute;n estado no mental &#151;por ejemplo, un objeto material (si uno es un realista directo).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empero, a m&iacute; me parece que este requisito causal pone al fundamentismo en posici&oacute;n muy precaria, pues sencillamente podr&iacute;a resultar que las creencias carecen del tipo de historia causal requerido. Sup&oacute;ngase que al avanzar nuestra comprensi&oacute;n de los contenidos mentales descubrimos que las causas reales de las creencias no siguen la secuencia de razones que seg&uacute;n los fundamentistas se requiere. &iquest;Admitir&iacute;an ellos que eso invalida su teor&iacute;a? Lo dudo. Est&aacute;n comprometidos con un punto de vista acerca de qu&eacute; es lo que hace que una creencia est&eacute; justificada dox&aacute;sticamente, esto es, qu&eacute; se requiere para que un agente epist&eacute;mico act&uacute;e con responsabilidad. Por consiguiente, lo que me parece crucial para su postura es que estemos justificados de forma dox&aacute;stica para creer una proposici&oacute;n si y s&oacute;lo si &eacute;sta es b&aacute;sica, o bien si podemos dar razones de la clase apropiada. Y &#151;en el caso del fundamentista&#151; &eacute;sta desemboca en las creencias b&aacute;sicas. Para decirlo como lo har&iacute;a David Hume: si no podemos rastrear una supuesta idea hasta arribar a una impresi&oacute;n, deber&iacute;amos reconocer que no es una idea genuina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los <i>coherentistas de tipo transferencial </i>sostendr&iacute;an que Cp est&aacute; justificada dox&aacute;sticamente s&oacute;lo en caso de que podamos acomodar nuestras creencias formando un c&iacute;rculo. A eso se debe, por supuesto, que nunca nadie haya asumido tal postura. Cuando me pregunto si dispongo de buenas razones para creer que <i>p </i>y ofrezco en favor de <i>p </i>un conjunto de razones en el que <i>p </i>est&aacute; incluida, pienso que todos dir&iacute;amos que no estoy actuando de manera epist&eacute;micamente responsable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, debemos proceder con cuidado en este momento para no arrojar al beb&eacute; junto con el agua de la ba&ntilde;era. Ciertamente puede darse el caso de que en alguna ocasi&oacute;n yo act&uacute;e en forma epist&eacute;micamente responsable si, al dar las razones que tengo para pensar que Jones es due&ntilde;o de un Ford, incluyo que <i>Jones es due&ntilde;o de un autom&oacute;vil. </i>Y en otras ocasiones aduzco que <i>Jones es due&ntilde;o de un Ford </i>como la raz&oacute;n que tengo para pensar que Jones es due&ntilde;o de un autom&oacute;vil. Lo que no puedo hacer es argumentar circularmente en una y la misma ocasi&oacute;n. La cuesti&oacute;n de cu&aacute;l proposici&oacute;n es "epist&eacute;micamente anterior" depende de qu&eacute; es lo que se est&aacute; debatiendo. Dicho en general, existen algunos pares de proposiciones tales que yo puedo ofrecer a x como una raz&oacute;n en favor de y cuando lo que est&aacute; en tela de juicio es y, y puedo ofrecer a y como una raz&oacute;n en favor de x cuando es x lo que est&aacute; en cuesti&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los fundamentistas no pueden ser tan flexibles. Por ejemplo, suponiendo que consideraran que es b&aacute;sica una proposici&oacute;n como <i>Estoy viendo rojo, </i>violar&iacute;an su concepci&oacute;n de la justificaci&oacute;n proposicional y, en consecuencia, de la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica si yo ofreciera <i>Tengo ante m&iacute; un objeto material rojo </i>como la raz&oacute;n de que dispongo para pensar que es verdad que estoy viendo rojo. Tal como Arist&oacute;teles lo entendi&oacute;, existe un orden fijo de prioridad epist&eacute;mica entre las proposiciones requerido por el fundamentismo. Pienso que &eacute;ste es un problema importante para el fundamentismo, adem&aacute;s de los dos antes mencionados. Porque en algunas ocasiones, al parecer, f&aacute;cilmente puedo considerar la pregunta "&iquest;estoy viendo rojo?" y esgrimir <i>Tengo ante m&iacute; un objeto material rojo </i>como una de las razones de que dispongo para pensar que s&iacute;, que lo que veo es <i>rojo, </i>en oposici&oacute;n &#151;digamos&#151; a verde. Sin embargo, no me es posible ahora profundizar m&aacute;s en esta dificultad, excepto diciendo que la concepci&oacute;n infinitista de la justificaci&oacute;n proposicional y, por ende, de la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica le permite al razonamiento evadir la necesidad de seguir esta secuencia fija. Puede haber formas r&iacute;gidas de infinitismo, pero no es una caracter&iacute;stica esencial de esta postura.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">BonJour (1985 y Lehrer, 2000) describe lo que un <i>coherentista emergente </i>considerar&iacute;a como el modo en que se justifica dox&aacute;sticamente una creencia. En esencia, lo que har&aacute; tal coherentista autoconsciente es dar razones para creer que una proposici&oacute;n determinada forma parte de un conjunto de <i>creencias </i>coherentes. Advi&eacute;rtase que no es una buena objeci&oacute;n a esta forma de coherentismo se&ntilde;alar que cualquier proposici&oacute;n dada, digamos <i>p, </i>y su negaci&oacute;n forman parte de conjuntos de proposiciones igualmente coherentes. Lo que aqu&iacute; importa son las creencias de S. En otras palabras, no cualquier viejo conjunto de proposiciones coherentes que contenga una creencia que S haya adoptado es suficiente para que la creencia de S se justifique dox&aacute;sticamente. Una de mis creencias est&aacute; justificada dox&aacute;sticamente para m&iacute; s&oacute;lo si es coherente con mis otras creencias.<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>infinitista </i>considerar&aacute; que la creencia de que <i>p </i>est&aacute; dox&aacute;sticamente justificada en el caso de S s&oacute;lo si S se ha empe&ntilde;ado en aportar "suficientes" razones a lo largo de una secuencia de razones que no tiene fin. S tendr&iacute;a una justificaci&oacute;n dox&aacute;stica completa si se proporcionaran todas las razones de dicha secuencia. Pero, asumiendo que se lleva alg&uacute;n tiempo dar razones, aun cuando una proposici&oacute;n pueda estar completamente justificada (si existe una secuencia de razones adecuada), jam&aacute;s ninguna <i>creencia </i>podr&iacute;a justificarse dox&aacute;sticamente por completo. Nunca nada queda establecido absolutamente, pero, ya que S est&aacute; enfrascado en el proceso de dar razones en favor de sus creencias, la justificaci&oacute;n de &eacute;stas mejora: no porque S se haya acercado a la finalizaci&oacute;n de la tarea, sino porque S ha aportado m&aacute;s razones en favor de su creencia. Qu&eacute; tan lejos ha de ir S en este proceso de proporcionar razones, me parece que es cuesti&oacute;n que ata&ntilde;e a las caracter&iacute;sticas pragm&aacute;ticas del contexto epist&eacute;mico, de la misma manera que se hallan determinadas contextualmente la cuesti&oacute;n acerca de qu&eacute; creencias han de ponerse en tela de juicio o la de cu&aacute;les pueden considerarse como razones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No sorprende que en muchos contextos podamos dejar de dar razones leg&iacute;timas cuando hemos logrado que &#151;al menos en ese instante&#151; se sientan satisfechos quienes investigan. En alg&uacute;n momento de nuestra historia (es decir, a mediados del siglo XX, cuando Wittgenstein estaba escribiendo lo que luego se publicar&iacute;a con el t&iacute;tulo de <i>Sobre la certeza) </i>se consider&oacute; que <i>Nunca he estado en la luna </i>era una proposici&oacute;n inamovible, pero era f&aacute;cil imaginar una situaci&oacute;n en que hubieran cambiado las reglas del "juego" y se requirieran razones en favor de dicha proposici&oacute;n. Y &#151;como ya se mencion&oacute;&#151; sup&oacute;ngase que normalmente quedamos satisfechos cuando nuestro razonamiento se remonta a una proposici&oacute;n de datos&#150;sensoriales/apariencias, por ejemplo, <i>Estoy viendo rojo. </i>No siempre es un final apropiado, pues lo que se debate podr&iacute;a ser, por ejemplo, si recuerdo de manera correcta c&oacute;mo se ve el rojo. Alguien podr&iacute;a decir, quiz&aacute;, que equivocadamente pienso que veo rojo cuando en realidad estoy viendo verde. Estas dudas rara vez se plantean, pero en ocasiones vienen al caso. De nuevo &#151;y para introducir aqu&iacute; una par&aacute;frasis&#151;, yo pienso normalmente que est&aacute; establecido con absoluta firmeza que mi nombre es Peter Klein; empero, es f&aacute;cil imaginar situaciones en las que sea pertinente aportar razones en favor de esa creencia. Por lo tanto, me parece que una explicaci&oacute;n de la confusi&oacute;n del <i>fundamentista </i>es que ha asumido que lo que <i>casi </i>siempre es una interrupci&oacute;n leg&iacute;tima, en la aportaci&oacute;n de razones, siempre constituye una interrupci&oacute;n leg&iacute;tima.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta diferencia entre el infinitismo y las otras dos formas de justificaci&oacute;n dox&aacute;stica pone de relieve una tendencia no dogm&aacute;tica que es inherente al infinitismo. En efecto, el infinitista admite que no ha concluido el proceso de justificaci&oacute;n de sus creencias. Existe siempre un paso m&aacute;s que puede darse si no nos sentimos satisfechos en torno al momento en que detuvimos el progreso de la investigaci&oacute;n. Pienso que esto merece valorarse m&aacute;s que lamentarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero perm&iacute;taseme que me apresure a se&ntilde;alar que la visi&oacute;n infinitista de la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica no entra&ntilde;a una forma de escepticismo iterativo. Dijimos que si S sabe<sub>c</sub> que p, entonces S tiene una justificaci&oacute;n dox&aacute;stica para creer que p, y posiblemente parecer&iacute;a que S nunca podr&iacute;a saber<sub>c</sub> que S sabe<sub>c</sub> que p porque S no podr&iacute;a saber jam&aacute;s que hay una secuencia infinita de razones en favor de p que no se repiten. No obstante, para saber<sub>c</sub> que existe tal secuencia todo lo que se requiere &#151;<i>ceteris paribus</i>&#151; es que haya un sendero as&iacute; y que S tenga una justificaci&oacute;n dox&aacute;stica para creer que la secuencia existe.<sup><a href="#notas">12</a></sup> No hay nada, en principio, que impida que a S le asista tal justificaci&oacute;n dox&aacute;stica y, en consecuencia, que sepa<sub>c</sub> que existe dicha secuencia, a menos, desde luego, que la secuencia no exista. Si esto &uacute;ltimo ocurriera, entonces no &uacute;nicamente ser&iacute;a verdadero el escepticismo iterativo, sino que lo ser&iacute;a tambi&eacute;n el escepticismo directo, ya que S no podr&iacute;a saber<sub>c</sub> que <i>p.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AVANCE EN LA CLARIFICACI&Oacute;N DEL INFINITISMO Y DEFENSA DEL MISMO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El infinitismo suscribe una visi&oacute;n de la <i>justificaci&oacute;n proposicional </i>seg&uacute;n la cual una proposici&oacute;n, <i>p, </i>est&aacute; justificada en el caso de S si <i>y s&oacute;lo si </i>existe una serie infinita de proposiciones asequibles a S que no se repiten y que son tales que cada miembro de la serie, comenzando con p, constituye una raz&oacute;n en favor del que le precede inmediatamente. Suscribe, asimismo, una visi&oacute;n de la <i>justificaci&oacute;n dox&aacute;stica </i>de acuerdo con la cual una creencia se justifica dox&aacute;sticamente en el caso de S si <i>y s&oacute;lo si </i>S trata en efecto de encontrar las razones en virtud de las cuales la proposici&oacute;n <i>p </i>se justifica y su esfuerzo supera con mucho la mera satisfacci&oacute;n de los requerimientos determinados por el contexto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque el infinitismo se halle comprometido con estas dos posturas, no lo est&aacute; con las respuestas a las tres preguntas que siguen:</font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">(i) Las creencias que se ofrecen como razones &iquest;son causa de otras creencias?</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay algo que causa que S crea que <i>p, </i>y hay algo que causa que S crea la proposici&oacute;n &#151;llam&eacute;mosla r&#151; que es la raz&oacute;n que tiene S en favor de <i>p, </i>etc&eacute;tera. Y bien podr&iacute;a ser que tales causas son aquellas creencias cuyo contenido son las razones en cuesti&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n, podr&iacute;a ocurrir que si se recorriera la cadena causal hasta llegar al primer estado mental de la misma, se descubriera que dicho primer estado mental no es una creencia: podr&iacute;a tratarse de una percepci&oacute;n o de un recuerdo. En otros t&eacute;rminos, me encuentro dispuesto a admitir una suerte de fundamentismo naturalista respecto de lo que causa las creencias, esto es, que hay algunas creencias que no son causadas por otras creencias. Empero, aun cuando fuesen finitas las causas de las creencias, no se sigue de ah&iacute; que tambi&eacute;n sean finitas las razones que apoyan nuestras creencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste no es asunto trivial, pues me parece que existe una seria confusi&oacute;n en el n&uacute;cleo de gran parte de la epistemolog&iacute;a fundamentista, comenzando quiz&aacute; con los argumentos que da Arist&oacute;teles en los <i>Anal&iacute;ticos segundos. </i>Seg&uacute;n mi interpretaci&oacute;n de algunos pasajes, &eacute;l sostiene que, si de la demostraci&oacute;n resulta alg&uacute;n conocimiento, hay alg&uacute;n otro que no resulta de la demostraci&oacute;n. Yo pienso que el "resultado" en cuesti&oacute;n debe ser un resultado "causal" con el fin de que tenga poder coercitivo la raz&oacute;n que Arist&oacute;teles esgrime en su favor y que dice as&iacute;: puesto que la acci&oacute;n de inferir consume un tiempo y que "es imposible recorrer lo infinito", entonces (considerando que s&oacute;lo vivimos durante un tiempo finito) se sigue que, si hay alg&uacute;n conocimiento que resulta <i>causalmente </i>de la inferencia, debe haber alg&uacute;n conocimiento que no sea un resultado <i>causal </i>de la misma.<sup><a href="#notas">13</a> </sup>Lo que no se sigue es que, si tuvi&eacute;ramos un conocimiento<sub>c</sub> que fuera un resultado causal de la inferencia, entonces haya alguna proposici&oacute;n conocida<sub>c</sub> en favor de la cual no exista ninguna nueva raz&oacute;n asequible o que la responsabilidad epist&eacute;mica no exija que descubramos en algunas ocasiones. En otras palabras, la cadena causal podr&iacute;a tener un principio, pero no se sigue que el descubrimiento de razones en favor de nuestras creencias tenga que detenerse. Esto es as&iacute; aun cuando se consideren como causas efectivas las razones descubiertas. Porque, si no se descubren nuevas razones en favor de la creencia inicial (es decir, de esa creencia para la que se requieren razones con la cual se da inicio a la b&uacute;squeda de razones) y si S es un agente epist&eacute;mico responsable, bien podr&iacute;a ocurrir que la creencia inicial (i) desapareciera, o que (ii) viera modificado su contenido, o bien (iii) sufriera un cambio en el grado de confianza que se deposita en ella.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(ii) &iquest;Qu&eacute; es lo que hace que una proposici&oacute;n sea una raz&oacute;n en favor de otra?</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una explicaci&oacute;n completa de la justificaci&oacute;n proposicional siempre requerir&aacute; que se delineen las condiciones en las que una proposici&oacute;n puede funcionar como raz&oacute;n en favor de otra. Si bien los fundamentistas sostienen que existen proposiciones b&aacute;sicas cuya justificaci&oacute;n no depende de otra, aun as&iacute; (puesto que tienen que dar cuenta del conocimiento no b&aacute;sico) deben explicar qu&eacute; es lo que hace que una proposici&oacute;n sea buena raz&oacute;n en favor de otra. Tambi&eacute;n me parece evidente que las dos formas del coherentismo tienen que enfrentar este problema. Asimismo, los infinitistas deben decir a qu&eacute; se debe que una proposici&oacute;n sea una raz&oacute;n en favor de otra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen muchas explicaciones posibles. Por ejemplo, p es una raz&oacute;n para <i>q, </i>si y s&oacute;lo si:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. si p es probable, entonces <i>q </i>es probable, y si p no es probable, entonces <i>q </i>no es probable; o bien</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. a largo plazo, la comunidad epist&eacute;mica pertinente acepta a p como raz&oacute;n en favor de <i>q; </i>o</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. un individuo epist&eacute;micamente virtuoso ofrece a p como raz&oacute;n en favor de <i>q; </i>o bien</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. creer que <i>q </i>con base en p est&aacute; en concordancia con los compromisos epist&eacute;micos propios m&aacute;s b&aacute;sicos; o</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. si p fuera verdadera, <i>q </i>ser&iacute;a verdadera, y si p no fuera verdadera, <i>q </i>no ser&iacute;a verdadera.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No pretendo que la lista sea exhaustiva. La cuesti&oacute;n es que (1) lo que hace que p sea una raz&oacute;n en favor de <i>q </i>es un tema que debe ser analizado en toda explicaci&oacute;n de la justificaci&oacute;n proposicional y (2) el infinitismo puede inclinarse por la que resulte ser la mejor propuesta puesto que todas ellas son compatibles con los compromisos del infinitismo.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(iii) &iquest;Qu&eacute; hace que una proposici&oacute;n sea asequible a S?</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una noci&oacute;n clave de la que se sirve el infinitista para configurar su visi&oacute;n de la justificaci&oacute;n proposicional es que debe ser <i>asequible a S, </i>una serie sin fin de proposiciones que no se repiten. Como antes se dijo, podr&iacute;a parecer que este requisito conduce al escepticismo, pues quiz&aacute; parezca imposible satisfacerlo. Despu&eacute;s de todo, poseemos <i>mentes finitas, </i>pero aun &eacute;stas pueden tener disposiciones tales que, si consideraran una proposici&oacute;n &#151;la cual podr&iacute;a haber sido considerada antes o no&#151; la creer&iacute;an.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sta es un se&ntilde;alamiento importante porque ayuda a clarificar la noci&oacute;n de conocimientoc, la cual se encuentra en el n&uacute;cleo de la exigencia que el infinitista plantea para la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica, a saber, que seamos capaces de producir razones en favor de nuestras creencias. La cuesti&oacute;n no estriba en saber qu&eacute; es lo que causa nuestras creencias, sino si podemos dar razones en favor de ellas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sup&oacute;ngase que yo creo que Helena es la capital de Montana. Por supuesto, podr&iacute;a suceder que acabo de leerlo. O quiz&aacute;s una persona digna de confianza acaba de dec&iacute;rmelo. En tales casos, la raz&oacute;n es f&aacute;cilmente asequible. No tengo que esforzarme para encontrar la raz&oacute;n. Pero sup&oacute;ngase que, cuando menos de momento, no puedo mencionar mis razones. Sin embargo, podr&iacute;a haber un proceso confiable que fue el responsable causal de mi creencia y, en alg&uacute;n sentido perfectamente aceptable de "saber" &#151;como se concedi&oacute; al principio&#151;, yo s&iacute; s&eacute; que Helena es la capital de Montana. Mas no s&eacute;<sub>c</sub> que Helena es la capital de Montana, a menos que existan algunas razones en favor de esa creencia que sean asequibles para m&iacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; tan accesibles deben ser? &iquest;Deber&iacute;an ser asequibles c&oacute;modamente, es decir, que mediante la pura reflexi&oacute;n atenta, <i>ceteris paribus, </i>S las producir&aacute;? En otros t&eacute;rminos, para ser asequible, &iquest;debe una proposici&oacute;n formar parte o bien ser una implicaci&oacute;n del contenido de las creencias actuales de S? &Eacute;ste es un requisito bastante fuerte y, aun cuando es posible imaginar infinitistas as&iacute;, tan dif&iacute;ciles de complacer, el infinitismo no asume ese compromiso. El infinitismo podr&iacute;a sostener que una proposici&oacute;n, p, es asequible para S s&oacute;lo en caso de que S tenga un modo epist&eacute;micamente cre&iacute;ble de creer que p, dadas las pr&aacute;cticas epist&eacute;micas actuales de S.<sup><a href="#notas">14</a></sup> Las proposiciones asequibles a S son como dinero en la cuenta bancaria de S al que puede tener acceso si dispone de alg&uacute;n medio legal de retirarlo, aun cuando S no tenga conciencia de que el dinero est&aacute; all&iacute; o no d&eacute; ning&uacute;n paso para retirarlo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, sup&oacute;ngase que las pr&aacute;cticas epist&eacute;micas de S son tales que S revisar&iacute;a las listas de ciudades capitales en <i>el Almanaque mundial </i>si ello fuera preciso para satisfacer los par&aacute;metros determinados por el contexto. Sup&oacute;ngase adem&aacute;s que dicha fuente autorizada consigna a Helena como la capital del estado de Montana. Esta concepci&oacute;n liberal de la asequibilidad considerar&iacute;a que S puede tener acceso a la proposici&oacute;n <i>El almanaque es una fuente confiable y consigna a Helena como la capital del estado. </i>Tal vez la condici&oacute;n de comodidad sea apropiada para el conocimiento <i>a priori </i>y la postura liberal sea pertinente para el conocimiento<sub>c</sub> <i>a posteriori. </i>Lo crucial aqu&iacute; es que nada parece evitar que haya un conjunto infinito de proposiciones asequibles a una mente finita.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, pienso que podemos hacer a un lado sin ning&uacute;n riesgo la objeci&oacute;n de la mente finita. No tenemos que recorrer una infinidad de pasos en la secuencia infinito. La secuencia s&oacute;lo tiene que existir, y nosotros hemos de hacer un recorrido tan largo como lo requiera el contexto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL INFINITISMO ES LA &Uacute;NICA OPCI&Oacute;N QUE PUEDE SOLUCIONAR EL PROBLEMA DEL REGRESO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Espero que ya haya quedado claro de qu&eacute; manera el infinitismo, en oposici&oacute;n al fundamentismo y al coherentismo, caracterizar&iacute;a la justificaci&oacute;n proposicional y la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica. Ahora es el momento de presentar mi argumento en favor de la aseveraci&oacute;n de que el infinitismo es la &uacute;nica concepci&oacute;n a la mano capaz de resolver el problema del regreso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya vimos que existen tres soluciones posibles: fundamentismo, coherentismo e infinitismo. Las pasos restantes del argumento deben demostrar que ni (1) el fundamentismo ni (2) el coherentismo ofrecen a sus defensores un recurso para resolver el problema del regreso y que, por consiguiente, el infinitismo es la &uacute;nica soluci&oacute;n posible que queda. Despu&eacute;s de presentar este argumento, examinar&eacute; el viejo falso rumor de que el infinitismo propone un proceso de justificaci&oacute;n que carece de "principio".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(1) El fundamentismo no le da a sus adeptos un medio de resolver el problema del regreso.<sup><a href="#notas">15</a></sup> Para notarlo, recu&eacute;rdese que el problema consiste en hallar un modo de ser epist&eacute;micamente responsable al creer una proposici&oacute;n. Imag&iacute;nese un di&aacute;logo (as&iacute; fuese un di&aacute;logo <i>sotto voce), </i>en donde podamos llamar a los personajes Fred el fundamentista y Sally la esc&eacute;ptica. Fred comienza afirmando algo, digamos p, y Sally le pregunta por qu&eacute; cree que <i>p. </i>Fred expresa su raz&oacute;n, digamos r. Las cosas siguen as&iacute; por un rato, pero en alg&uacute;n momento Fred ofrece lo que &eacute;l considera que es una raz&oacute;n b&aacute;sica, digamos <i>b. </i>Sally le pregunta a Fred cu&aacute;les son sus razones en favor de <i>b. </i>Fred, en su car&aacute;cter de fundamentista, contesta que no se puede tener acceso a ninguna raz&oacute;n en favor de <i>b </i>o &#151;con m&aacute;s cautela&#151; que no se requiere que haya ninguna raz&oacute;n asequible en favor de <i>b </i>porque <i>b </i>est&aacute; justificada proposicionalmente, cuando menos en alg&uacute;n grado, pero no en virtud de que existan razones en favor de ella. En consecuencia &#151;sigue diciendo&#151;, no necesita dar razones para ser un agente epist&eacute;mico responsable. Hasta ese momento se pod&iacute;an pedir razones y los agentes responsables las buscaban. Pero &eacute;l sostiene que las cosas cambian una vez que llegamos al nivel b&aacute;sico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&iacute;a de esperarse que la aveces callada voz interior de la responsabilidad epist&eacute;mica hablara fuerte y le dijera a Fred: "Fred, esto es misterioso; suena arbitrario. &iquest;Qu&eacute; te hace pensar que es permisible detenerse en <i>b </i>cuando diste ya much&iacute;simos pasos hacia atr&aacute;s en busca de razones?" Sally pudo haber dicho lo mismo (aunque ella es demasiado diplom&aacute;tica). No obstante, Fred repara en el problema. Ser&iacute;a misterioso detenerse en <i>b, </i>a menos, desde luego, que Fred piense que <i>b </i>tiene alguna propiedad &#151;llam&eacute;mosla F&#151; en virtud de la cual <i>b </i>est&aacute; justificada proposicionalmente mas no por alguna otra proposici&oacute;n.<sup><a href="#notas">16</a></sup> Fred piensa por un momento que <i>b </i>s&iacute; posee tal propiedad y as&iacute; lo afirma. De hecho, Fred podr&iacute;a apelar a varias propiedades de esta clase. Por ejemplo, F podr&iacute;a corresponder a la propiedad de ser informaci&oacute;n sensorial en primera persona; o la cualidad de ser clara y distinta; o quiz&aacute;s el atributo de ser una proposici&oacute;n firmemente establecida en el juego de lenguaje de Fred. El&iacute;jase la propiedad que se desee, F, que demarque las proposiciones b&aacute;sicas y las no b&aacute;sicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sally (o la voz interior de Fred) puede admitir que <i>b </i>posee F, pero ahora le pide a Fred que considere esta pregunta: &iquest;Es probable que las proposiciones que tienen F sean verdaderas? Para Fred s&oacute;lo hay tres respuestas posibles, si es que sigue comport&aacute;ndose como un agente epist&eacute;mico responsable que trata de conservar s&oacute;lo aquellas creencias que merecen ser conservadas. Por supuesto, podr&iacute;a aburrirse o presentir lo que se avecina y salir huyendo &#151;evocando alg&uacute;n personaje de un di&aacute;logo plat&oacute;nico&#151;. El contexto es tal que si Fred tiene inter&eacute;s en sostener creencias justificadas dox&aacute;sticamente, &eacute;stas son sus posibles respuestas:<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. No es probable que sean verdaderas las proposiciones que tienen F.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Es tan probable que las proposiciones que tienen F sean verdaderas como que no lo sean.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Es probable que sean verdaderas las proposiciones que tienen F.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se inclina por la opci&oacute;n 1 o por la 2, debe reconocer que <i>b </i>no es un fundamento adecuado que pueda sostener toda su visi&oacute;n del mundo. &Eacute;l pensaba que <i>p </i>era verdadera porque r era verdadera. Y &#151;abreviando un poco las cosas&#151; piensa que r es verdadera porque <i>b </i>es verdadera. Adem&aacute;s opina que tiene derecho a detener su b&uacute;squeda de razones en favor de <i>b </i>porque <i>b </i>posee F. No obstante, si pensara que F es tal que no es probable que <i>b </i>sea verdadera, o bien que las probabilidades de que <i>b </i>sea falsa son tantas como las hay de que <i>b </i>sea verdadera, entonces deber&iacute;a advertir que no est&aacute; creyendo <i>b </i>de un modo epist&eacute;micamente responsable. Tal vez &eacute;sta sea b&aacute;sica, y tal vez lo sea porque posee F. Pero &eacute;l tiene que percatarse de que, a menos que el hecho de poseer F haga probable que <i>b </i>sea verdadera, seguir creyendo que <i>b </i>y sirvi&eacute;ndose de <i>b </i>como base para todas sus dem&aacute;s creencias es el colmo de la irresponsabilidad epist&eacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, pues, para ser epist&eacute;micamente responsable al sostener <i>b </i>y cualquier proposici&oacute;n que dependa de <i>b, </i>la &uacute;nica opci&oacute;n de Fred es asumir que es probable que sean verdaderas las proposiciones que poseen F. Pero entonces el regreso contin&uacute;a, porque Fred ha descubierto una raz&oacute;n muy fuerte para pensar que <i>b </i>es verdadera, a saber, que <i>b tiene F y que es probable que sean verdaderas las proposiciones que poseen F. </i>Por lo tanto, aunque el fundamentismo pudiera ser la visi&oacute;n correcta de la justificaci&oacute;n proposicional, no puede proporcionar una base para que Fred solucione el problema del regreso, es decir, el problema de lograr que las creencias se justifiquen dox&aacute;sticamente. Para resolver este problema tiene que deshacerse del fundamentismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como ya se mencion&oacute;, el argumento principal que se ha presentado en favor del fundamentismo es que puede solucionar el problema del regreso; pero acabamos de ver que, si Fred va a ser epist&eacute;micamente responsable al adoptar sus creencias, tendr&aacute; que ofrecer una raz&oacute;n para pensar que <i>b </i>es verdadera. En otras palabras, no puede ser un agente epist&eacute;micamente responsable y a la vez poner en pr&aacute;ctica lo que predica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el fin de recalcar lo anterior, sup&oacute;ngase que Fred es un "fundamentista de mi&eacute;rcoles": piensa que cualquier creencia que adquiera en mi&eacute;rcoles es b&aacute;sica. Por ello, una vez que se hace de alguna creencia &#151;digamos, que el n&uacute;mero de estrellas es par, la cual es una creencia que adquiri&oacute; un mi&eacute;rcoles&#151;, deja de dar razones y le explica a Sally (o m&aacute;s bien a su incr&eacute;dula voz interior) que la proposici&oacute;n <i>El n&uacute;mero de estrellas es par </i>es b&aacute;sica y no precisa de ninguna raz&oacute;n en su favor. Sally le preguntar&iacute;a a Fred si piensa que la probabilidad de que sean verdaderas las proposiciones de los mi&eacute;rcoles es m&aacute;s alta que la probabilidad de que no lo sean, y Fred <i>tiene </i>que darle la &uacute;nica respuesta a la que puede tener acceso un agente epist&eacute;micamente responsable. Tendr&aacute; que decir: "En efecto, es probable que las creencias de los mi&eacute;rcoles, en oposici&oacute;n &#151;digamos&#151; a las de los jueves, sean verdaderas". Suena tonto, &iquest;no es verdad?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He puesto este ejemplo s&oacute;lo para subrayar el hecho de que no habr&iacute;a nadie que asumiera tal postura fundamentista, porque nadie pensar&iacute;a que es probable que las proposiciones de los mi&eacute;rcoles sean verdaderas en virtud de ser proposiciones de los mi&eacute;rcoles. Por el contrario, todas las exposiciones atendibles de la postura fundamentista acerca de la justificaci&oacute;n proposicional proponen propiedades F dise&ntilde;adas para conducir a la verdad. Al igual que nosotros, &iexcl;los fundamentistas quieren ser agentes epist&eacute;micos responsables! Eligen propiedades F que conducen a la verdad y, por ello, de manera impl&iacute;cita exponen por qu&eacute; raz&oacute;n piensan que las as&iacute; llamadas proposiciones b&aacute;sicas son verdaderas. En resumen, cualquier versi&oacute;n s&oacute;lida del as&iacute; llamado fundamentismo tiene que proveer a sus defensores de razones para pensar que las proposiciones b&aacute;sicas son verdaderas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">(2) El coherentismo no est&aacute; en condiciones de dar a sus adeptos un medio de resolver el problema del regreso. Me parece que nadie defender&iacute;a el enfoque de la transferencia, ya que &eacute;ste aprueba el razonamiento circular de manera expl&iacute;cita. No es en absoluto f&aacute;cil decir en qu&eacute; consiste el razonamiento circular, pero yo asumir&eacute; que una de las aspiraciones de ese enfoque es explicar por qu&eacute; el razonamiento circular no puede dar lugar a creencias justificadas dox&aacute;sticamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte &#151;y como otros ya han se&ntilde;alado&#151;, la forma emergente del coherentismo no es m&aacute;s que un fundamentismo en un paso (Sosa, 1980). Todas las proposiciones del conjunto coherente est&aacute;n justificadas en el caso de S porque son miembros de un conjunto coherente de proposiciones, las cuales constituyen el contenido de las creencias de S. En este caso, la propiedad F es sencillamente la de ser miembro de tal conjunto de proposiciones coherentes. Y ahora puede volver a formularse el trilema que enfrenta el fundamentismo: &iquest;Es probable que los conjuntos de proposiciones coherentes contengan miembros verdaderos? Es f&aacute;cil ver qu&eacute; es lo que sigue.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, la &uacute;nica soluci&oacute;n que queda en pie para el problema del regreso es el infinitismo. Seg&uacute;n mi opini&oacute;n, deber&iacute;a ser evidente que el infinitista autoconsciente defender&aacute; gustoso la afirmaci&oacute;n de que es probable que sean verdaderas las proposiciones que poseen F. &iexcl;Simplemente se ahorrar&aacute; la afirmaci&oacute;n de que son b&aacute;sicas! Por lo general, las proposiciones as&iacute; llamadas b&aacute;sicas pueden constituir una raz&oacute;n en favor de la cual, dadas las condiciones establecidas por el contexto, no se necesitan m&aacute;s razones; sin embargo, cuando as&iacute; se le demande, un agente epist&eacute;mico responsable tratar&aacute; de hallar razones para pensar que las proposiciones b&aacute;sicas son verdaderas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>UNA &Uacute;LTIMA OBJECI&Oacute;N AL INFINITISMO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero &iquest;es el infinitismo realmente una buena soluci&oacute;n? Quiz&aacute; tampoco lo sea.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya examinamos una de las objeciones m&aacute;s comunes (a saber, la objeci&oacute;n de la mente finita) y explicamos c&oacute;mo puede ser asequible a nuestra mente un conjunto infinito de proposiciones y de qu&eacute; modo es posible justificar dox&aacute;sticamente una creencia hasta el nivel que se requiera aun cuando nunca est&eacute; justificada por completo. Quisiera concluir considerando la as&iacute; llamada objeci&oacute;n de la "falta de un principio" que se mencion&oacute; arriba.<sup><a href="#notas">18</a></sup> La objeci&oacute;n es &eacute;sta: no puede ocurrir que toda justificaci&oacute;n proposicional se transmita de una proposici&oacute;n a otra. As&iacute; como sucede en el caso de los bienes ra&iacute;ces, que para que pueda transferirse la propiedad, antes debi&oacute; haber habido alguien cuya posesi&oacute;n se hubiera establecido originalmente; de igual manera, debe haber alg&uacute;n modo de justificar una proposici&oacute;n para la cual no es necesaria la transferencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es dif&iacute;cil dar con la respuesta a esta objeci&oacute;n. Es evidente &#151;pienso yo&#151; que la objeci&oacute;n presupone una idea fundamentista de la justificaci&oacute;n proposicional. Los fundamentistas ven a la justificaci&oacute;n proposicional como una cualidad que algunas proposiciones poseen en forma aut&oacute;noma, cualidad que luego puede ser transferida a trav&eacute;s de la inferencia a otras proposiciones &#151;del mismo modo que los bienes ra&iacute;ces se pueden transferir de un propietario a otro una vez que se ha establecido que inicialmente el primero era el aut&eacute;ntico propietario&#151;. Sin embargo, el infinitista, por supuesto, al igual que el coherentista emergente, no suscribe esta idea de la justificaci&oacute;n proposicional. Tal como vimos, el infinitista concibe la justificaci&oacute;n proposicional de una proposici&oacute;n como algo que emerge cuando se puede tener acceso a un conjunto infinito de proposiciones que no se repiten y que funcionan como razones. No se requiere ning&uacute;n principio, porque la justificaci&oacute;n proposicional no es una propiedad que se pueda transferir de una proposici&oacute;n a otra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, &iquest;tiene un final la pr&aacute;ctica efectiva de justificar las creencias? Desde luego que s&iacute;. Los seres humanos nos cansamos, tenemos que comer, se dan por satisfechos los que preguntan, morimos. Empero, aun cuando en la pr&aacute;ctica se llegue a un final, si no hubiese ninguna nueva raz&oacute;n a nuestro alcance que en las circunstancias de la investigaci&oacute;n se requiriese, entonces la proposici&oacute;n con la que empezamos no estar&iacute;a justificada y nuestra creencia original perder&iacute;a la justificaci&oacute;n dox&aacute;stica que hab&iacute;a ganado en el proceso de aportar razones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>Agradecimientos</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Quisiera dar las gracias a Anne Ashbaugh, Michael Bergmann, Tito Flores, Brian Mclaughlin y Ernest Sosa por las varias discusiones provechosas en torno a los temas tratados en este art&iacute;culo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alston, William P. (1989), <i>Epistemic Justification, </i>Ithaca, Estados Unidos, Cornell University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576886&pid=S1665-1324200800010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Audi, Robert (1993), <i>The Structure of Justification, </i>Nueva York, Estados Unidos, Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576888&pid=S1665-1324200800010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barnes, Jonathan (1995), <i>The Complete Works of Aristotle, </i>Princeton, Estados Unidos, Princeton University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576890&pid=S1665-1324200800010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BonJour, Laurence (1985), <i>The Structure of Empirical Knowledge, </i>Cambridge, Estados Unidos, Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576892&pid=S1665-1324200800010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BonJour, Laurence (1993), "A critique of foundationalism", en Louis Pojman (comp.), <i>The Theory of Knowledge, </i>Belmont, Estados Unidos, Wadsworth, pp. 214&#150;226.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576894&pid=S1665-1324200800010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Firth, Roderick (1978), "Are epistemic concepts reducible to ethical concepts?", en Alvin Goldman y Jaegwon Kim (comps.), <i>Values and Morals, </i>Dordrecht, Holanda, D. Reidel, pp. 215&#150;229.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576896&pid=S1665-1324200800010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (1983), "Real knowledge", <i>Synthese, </i>vol. 55, n&uacute;m. 2, pp. 143&#150;164.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576898&pid=S1665-1324200800010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (1999), "Human knowledge and the infinite regress of reasons", <i>Philosophical Perspectives, </i>vol. 13, pp. 297&#150;325.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576900&pid=S1665-1324200800010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2002), "Skepticism", en Paul Moser (comp.), <i>The Oxford Handbook of Epistemology, </i>Oxford, Reino Unido, Oxford University Press, p. 336.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576902&pid=S1665-1324200800010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2003), "When infinite regresses are not vicious", <i>Philosophy and Phenomenological Research, </i>vol. 66, n&uacute;m. 3, pp. 718&#150;729.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576904&pid=S1665-1324200800010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2004a), "There is no good reason to be an academic skeptic", en Steven Luper (ed.), <i>Essential Knowledge, </i>Nueva York, Estados Unidos, Longman Publishers, pp. 299&#150;309.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576906&pid=S1665-1324200800010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2004b), "What is wrong with foundationalism is that it cannot solve the epistemic regress problem", <i>Philosophy and Phenomenological Research, </i>vol. 68, n&uacute;m. 1, pp. 166&#150;171.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576908&pid=S1665-1324200800010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2005), "Skepticism", en <i>Stanford Encyclopedia of Philosophy </i>&#91;<a href="http://plato.stanford.edu/entries/skepticism/" target="_blank">http://plato.stanford.edu/entries/skepticism/</a>&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576910&pid=S1665-1324200800010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2005a), "Infinitism is the only solution to the epistemic regress problem", en Matthias Steup (comp.), <i>Contemporary Debates in Philosophy, </i>Oxford, Reino Unido, Blackwell, pp. 131&#150; 140.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576912&pid=S1665-1324200800010000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Klein, Peter (2005b), "Response to ginet", en Matthias Steup (comp.), <i>Contemporary Debates in Philosophy, </i>Oxford, Reino Unido, Blackwell, pp. 149&#150;152.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576914&pid=S1665-1324200800010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lehrer, Keith (2000), <i>Theory of Knowledge, </i>Boulder, Estados Unidos, Westview Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576916&pid=S1665-1324200800010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McKeon, Richard (ed.) (1941), <i>The Basic Works of Aristotle, </i>Nueva York, Estados Unidos, Random House.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576918&pid=S1665-1324200800010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moore, George Edward (1959), "Proof of the external world", en <i>Philosophical Papers, </i>Londres/Nueva York, Reino Unido/Estados Unidos, The MacMillan Co., pp. 147&#150;170.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576920&pid=S1665-1324200800010000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sexto Empirico (1993), <i>Outlines of Pyrrhonism, </i>Londres, Reino Unido, William Heinemann.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576922&pid=S1665-1324200800010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Sosa, Ernest (1980), "The raft and the pyramid", <i>Midwest Studies in Philosophy, </i>vol. 5, pp. 3&#150;25.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576923&pid=S1665-1324200800010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sosa, Ernest (1991), <i>Knowledge in Perspective, </i>Cambridge, Reino Unido, Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576925&pid=S1665-1324200800010000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sosa, Ernest (1997), "Reflective knowledge in the best circles", <i>Journal of Philosophy, </i>vol. XCIV, pp.410&#150;430.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576927&pid=S1665-1324200800010000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Unger, Peter (1968), "An analysis of factual knowledge", <i>Journal of Philosophy, </i>vol. 65, n&uacute;m. 6, pp. 157&#150;170.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9576929&pid=S1665-1324200800010000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Traducci&oacute;n de Jorge Issa Gonz&aacute;lez. Publicado originalmente en <i>Philosophical Studies, </i>vol. 134, n&uacute;m. 1, primavera, 2007, pp. 1&#150;17, a quienes agradecemos encarecidamente el permiso para publicar esta versi&oacute;n en espa&ntilde;ol.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">** Por motivos que el propio autor aclara en la nota 2 de este art&iacute;culo, prefer&iacute; traducir las citas de Arist&oacute;teles bas&aacute;ndome en el texto ingl&eacute;s de McKeon, aun cuando procur&eacute; tener a la vista la muy reconocida traducci&oacute;n inglesa de Oxford (revisada por Jonathan Barnes) y seguir, en lo posible, sendas versiones espa&ntilde;olas hechas directamente del griego y que son, en el caso de los <i>Anal&iacute;ticos segundos, </i>la de Miguel Candel Sanmart&iacute;n (1995) y, en el caso de la <i>Metaf&iacute;sica, </i>la de Tom&aacute;s Calvo Mart&iacute;nez (2000). &#91;N. T.&#93;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*** Este apellido inventado por Lehrer es un ap&oacute;cope de la frase "temperatura correcta" expresada en ingl&eacute;s. &#91;N. T.&#93;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">**** Creencia verdadera y justificada &#91;N. del Ed.&#93;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>&nbsp;Todas las citas de Arist&oacute;teles est&aacute;n tomadas de Richard McKeon (1941).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Estoy atribuyendo a Arist&oacute;teles, en este pasaje, la opini&oacute;n de que lo que causalmente produce nuestro conocimiento es el hecho de inferir una conclusi&oacute;n a partir de una premisa y que el proceso de la inferencia no puede ser infinitamente largo. Pienso, adem&aacute;s, que &eacute;sta es una lectura probablemente correcta de estos pasajes, en especial a la luz de lo que dice en 72&ordf; 30: "As&iacute;, pues, dado que las premisas primeras son la causa de nuestro conocimiento &#151;es decir, de nuestra certeza&#151;, se sigue que las conocemos mejor que a sus consecuencias &#151;esto es, que tenemos mayor certeza de aqu&eacute;llas que de &eacute;stas&#151; precisamente porque nuestro conocimiento de las &uacute;ltimas es efecto de nuestro conocimiento de las premisas". Aparentemente hay bases para suponer que lo que aqu&iacute; tiene en mente es el modo en que se forman las creencias (o lo que &eacute;l llama "certezas"). No obstante, Anne Ashbaugh me ha se&ntilde;alado que, en otros pasajes de los <i>Anal&iacute;ticos segundos </i>(82a 21), consigna lo que parece ser una raz&oacute;n enteramente distinta para pensar que las demostraciones no se pueden prolongar infinitamente, y esto tiene que ver con su particular concepci&oacute;n de la demostraci&oacute;n, la cual exige la presencia de un t&eacute;rmino medio que vincule al sujeto con el predicado en un silogismo. Su posici&oacute;n es que no puede haber una cantidad infinita de t&eacute;rminos medios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n aqu&iacute; &#151;pienso yo&#151; es por qu&eacute; Arist&oacute;teles cree que no puede haber una cantidad infinita de t&eacute;rminos medios. Si la raz&oacute;n es que, de haber una infinidad de ellos, la demostraci&oacute;n ser&iacute;a imposible, ya que demostrar implica inferir, lo cual lleva tiempo, entonces estos pasajes ser&iacute;an consistentes con la interpretaci&oacute;n que yo estoy haciendo. Por otro lado, aparentemente en los cap&iacute;tulos 19&#150;22, &eacute;l asume que la raz&oacute;n de ello se relaciona con su visi&oacute;n de la definici&oacute;n y con el papel que &eacute;sta desempe&ntilde;a en las demostraciones. Adicionalmente, me parece que hay diferencias significativas en partes cruciales entre la traducci&oacute;n de McKeon (1941) y la de Barnes (1995). Comp&aacute;rese la traducci&oacute;n que hace Barnes de 72a 30 con la de McKeon (que aparece antes en esta misma nota). Barnes escribe: "De aqu&iacute; que, si nuestro conocimiento y nuestra certeza se deben a las cosas primeras, entonces tenemos un mejor conocimiento y una mayor certeza de ellas ya que a ellas se debe que conozcamos y tengamos certeza de lo posterior". Ahora es mucho menos s&oacute;lida la lectura causal de este pasaje que yo estaba dando a la versi&oacute;n de McKeon.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, creo que la visi&oacute;n m&aacute;s contempor&aacute;nea separa la objeci&oacute;n que se refiere a la mente finita de aquella que habla de la falta de un principio. Espero que llegue a ser claro que la primera tiene que ver con nuestra supuesta incapacidad de justificar dox&aacute;sticamente una creencia. Dicho en pocas palabras, jam&aacute;s podr&iacute;a justificarse dox&aacute;sticamente una creencia si ello requiere llevar a cabo una cantidad infinita de inferencias. La &uacute;ltima tiene que ver con la forma en que se plantea la justificaci&oacute;n de las proposiciones. En resumen, no puede ser que la justificaci&oacute;n proposicional se presente siempre como si se transfiriera de una proposici&oacute;n a otra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Arist&oacute;teles s&iacute; cree que hay un sentido particular en el cual una proposici&oacute;n podr&iacute;a ser a la vez anterior y posterior a s&iacute; misma, pero &#151;si lo estoy interpretando correctamente&#151; es un sentido irrelevante para nuestros prop&oacute;sitos. Seg&uacute;n lo entiendo, &eacute;l piensa que una proposici&oacute;n podr&iacute;a ser anterior para nosotros en el sentido de que podemos aprenderla primero, mas no anterior en un sentido llano: el sentido en que algo es epist&eacute;micamente anterior en una demostraci&oacute;n si nos apoyamos en primeros principios o en lo que &eacute;l llama "premisas inmediatas" (72b 18). El ejemplo que da es la inducci&oacute;n. Yo creo que &eacute;l quiere decir que podemos saber que S&oacute;crates es un hombre y que S&oacute;crates es mortal, antes de alcanzar el conocimiento de que todos los hombres son mortales, pero, al dar una demostraci&oacute;n de que S&oacute;crates es mortal, la manera correcta de empezar es con todos los hombres son mortales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;Pongo entre par&eacute;ntesis "en apariencia" ya que quiero dejar abierta la posibilidad de que la posici&oacute;n correcta sea el escepticismo. No obstante, de aqu&iacute; en adelante evitar&eacute; el recurso a los par&eacute;ntesis, sencillamente para facilitar la expresi&oacute;n. El lector puede a&ntilde;adirlos a todos mis asertos acerca de la naturaleza y/o el alcance del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> V&eacute;ase, por ejemplo, el an&aacute;lisis que hace George Edgard Moore (1959: 149) de su conocimiento de cosas como "aqu&iacute; hay una mano". &Eacute;l sostiene que sabe tales cosas, pero no podr&iacute;a "decir cu&aacute;les son todas las pruebas de que dispone".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Hasta donde s&eacute;, esta distinci&oacute;n fue introducida primero por Roderick Firth (1978). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> La analog&iacute;a entre justificaci&oacute;n y movimiento se frustrar&iacute;a si hubiera s&oacute;lo un motor inm&oacute;vil, pues los fundamentistas no tienen que comprometerse con la tesis de que s&oacute;lo existe una proposici&oacute;n b&aacute;sica o de que el grado de justificaci&oacute;n que posee &eacute;sta no puede ser acrecentado por sus relaciones con otras. En t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, se podr&iacute;a incrementar el grado de justificaci&oacute;n de una proposici&oacute;n justificada aut&oacute;nomamente si pudieran ofrecerse razones en favor de ella. Y, no obstante, seguir&iacute;a manteniendo en alg&uacute;n grado su justificaci&oacute;n aut&oacute;noma.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Esta observaci&oacute;n no es de mi autor&iacute;a original. V&eacute;ase BonJour, 1993: 218.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;He sostenido que la concepci&oacute;n fundamentista tradicional de la justificaci&oacute;n no necesita esas posiciones esc&eacute;pticas. V&eacute;ase Klein, 2002, 2004a, 2004b y 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup>&nbsp;Una vez m&aacute;s, me encuentro en deuda con otras personas por el trazado de esta distinci&oacute;n. V&eacute;ase, por ejemplo, BonJour, 1985 y Sosa, 1980.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Esta condici&oacute;n aparentemente es demasiado fuerte, pues en ocasiones parece que debemos conservar creencias que no son coherentes con otras (por ejemplo, resultados experimentales negativos cuando se est&aacute; contrastando una teor&iacute;a que previamente ha alcanzado un alto grado de confirmaci&oacute;n). Pero &eacute;se no es mi problema. Le corresponde al coherentista emergente explicar qu&eacute; creencias incoherentes merecen conservarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> El matiz <i>ceteris paribus </i>es una estratagema para eludir el problema de Edmund Gettier.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Supra </i>nota 2.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> M&aacute;s a&uacute;n, parece adecuado plantear que S pueda incluso desarrollar nuevos conceptos cuando est&aacute; buscando razones. Sin embargo, un an&aacute;lisis de esta idea nos llevar&iacute;a demasiado lejos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> El argumento que aqu&iacute; se presenta es similar en muchos aspectos al que se encuentra en BonJour, 1985.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Recu&eacute;rdese que el fundamentista piensa que la justificaci&oacute;n proposicional surge en algunas proposiciones mediante la transmisi&oacute;n, pero en otras sin el concurso de &eacute;stas. El infinitista y el coherentista no aceptan esta opini&oacute;n (pero ahora estamos tratando de ser justos con el fundamentista).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> De manera alternativa, existe otro grupo de tres respuestas que Fred podr&iacute;a dar y que tiene las mismas consecuencias que el que se le atribuye en el texto: 1.* Rechazo que sean probablemente verdaderas las proposiciones que poseen F. 2.* Me niego a admitir que sean probablemente verdaderas las proposiciones que poseen F. 3.* Creo que es probable que sean verdaderas las proposiciones que poseen F. Pienso que no hay ninguna diferencia esencial entre estas respuestas y las que se consignan en el texto principal, ya que (por razones que all&iacute; mismo se mencionan) s&oacute;lo 3* satisface las condiciones en que se da un creer epist&eacute;micamente responsable, y 3* junto con la afirmaci&oacute;n de que b posee F proporciona una base para que yo crea que b es verdadera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Existe otra objeci&oacute;n relativamente com&uacute;n, a saber, la objeci&oacute;n tipo reductio de que toda proposici&oacute;n estar&iacute;a justificada en el caso de S, puesto que hay una serie infinita de proposiciones que se puede construir para cada proposici&oacute;n. Intent&eacute; dar una r&eacute;plica a esta objeci&oacute;n y a otras m&aacute;s en mis publicaciones de 2003, 2004a, 2004b, 2005a y 2005b.</font></p>      ]]></body><back>
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