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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El estándar de crecimiento para niños menores de cinco años de la Organización Mundial de la Salud 2006]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Infantil de México Federico Gómez Departamento de Salud Comunitaria ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El est&aacute;ndar de crecimiento para ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud 2006</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>World Health Organization growth reference standards for children under five</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Samuel Flores&#150;Huerta</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Departamento de Salud Comunitaria, Hospital Infantil de M&eacute;xico Federico G&oacute;mez, M&eacute;xico, D. F., M&eacute;xico.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crecimiento f&iacute;sico de los seres humanos desde su gestaci&oacute;n, particularmente de su peso y estatura, es bastante desigual entre las poblaciones de diferentes latitudes, plante&aacute;ndose qu&eacute; papel juegan en la expresi&oacute;n de este fen&oacute;meno los factores gen&eacute;ticos y ambientales. Tras una primera aproximaci&oacute;n de la importancia que tienen los factores gen&eacute;ticos, trabajos publicados en los a&ntilde;os noventa mostraron la gran influencia que tienen los factores ambientales tales como la alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n, las enfermedades infecciosas y la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica. As&iacute;, la estatura de ni&ntilde;os de condiciones similares en edad y nivel socioecon&oacute;mico es muy semejante, es &oacute;ptima en quienes viven en buenas condiciones y mala en quienes no tienen esta fortuna, siendo los factores ambientales los que permiten que los factores gen&eacute;ticos puedan expresarse o no con todas sus potencialidades.<sup>1,2</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se sabe que la antropometr&iacute;a m&aacute;s edad y sexo, es una herramienta muy confiable para evaluar el crecimiento tanto de individuos como de poblaciones. Sin embargo, para establecer la distancia entre lo real y lo esperado se necesita tener un referente o mejor a&uacute;n un est&aacute;ndar de crecimiento. Un referente informa c&oacute;mo es el crecimiento, un est&aacute;ndar informa c&oacute;mo debe ser el crecimiento. Si la medici&oacute;n de los par&aacute;metros es semejante a los valores esperados, el crecimiento y la condici&oacute;n nutricia son &oacute;ptimos; pero puede ser que disten del valor esperado en t&eacute;rminos de d&eacute;ficit o exceso, en cuyo caso aparecer&aacute;n diversas formas de malnutrici&oacute;n. En otras palabras, el proceso de evaluaci&oacute;n del crecimiento requiere que los valores reales se comparen con valores esperados para evitar discrepancias de interpretaci&oacute;n.<sup>3</sup> En M&eacute;xico, los intentos para tener valores de comparaci&oacute;n se iniciaron en los a&ntilde;os setenta, cuando Ramos<sup>4</sup> public&oacute; su somatometr&iacute;a pedi&aacute;trica; fue un esfuerzo monumental que no consolid&oacute; como referente nacional, debido principalmente a que la muestra de estudio tuvo dificultades t&eacute;cnicas y a que, dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, aparecieron datos similares de crecimiento del Centro Nacional de Estad&iacute;sticas en Salud de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica (EUA) (NCHS),<sup>5</sup>los cuales a pesar de tener limitaciones t&eacute;cnicas como los datos de Ramos,<sup>4</sup> se asimilaron r&aacute;pidamente porque se integraron a un <i>software </i>que permite al usuario comparar el crecimiento y condici&oacute;n nutricia de individuos y poblaciones de manera r&aacute;pida y confiable. Con esto, pronto se posicion&oacute; como un referente con el que pod&iacute;an obtenerse mediciones comparables en diferentes latitudes. Buscando tener un mejor referente, en el a&ntilde;o 2000 el Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) en los EUA public&oacute; datos de crecimiento<sup>6 </sup>obtenidos principalmente de las encuestas nacionales de salud de los EUA (NHANES I&#150;III), en los que se igualaba en el primer a&ntilde;o de vida la cantidad de ni&ntilde;os amamantados y alimentados con f&oacute;rmula; en las edades de 2&#150;20 a&ntilde;os se incorpor&oacute; el &iacute;ndice de masa corporal y particularmente el percentil 85 de este &iacute;ndice para distinguir los casos de sobrepeso, as&iacute; como la posibilidad de &iacute;nter convertir percentiles y puntajes Z. A pesar de los cambios los datos segu&iacute;an respondiendo a la pregunta, c&oacute;mo es el crecimiento y no c&oacute;mo debe ser el crecimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante esta situaci&oacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud,<sup>7</sup> a partir de 1990 conform&oacute; con expertos de diferentes partes del mundo grupos de trabajo con el prop&oacute;sito de elaborar el protocolo del estudio para obtener un est&aacute;ndar de crecimiento. Los sitios candidatos a participar deber&iacute;an cumplir con los siguientes criterios: que la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica no fuera una limitante para el crecimiento de los ni&ntilde;os, no estar a una altitud mayor de 1 500 m, tener baja morbilidad en el grupo de poblaci&oacute;n al que iba dirigido el estudio, aceptaci&oacute;n por parte de la poblaci&oacute;n para seguir las recomendaciones de las formas de alimentaci&oacute;n con &eacute;nfasis en el amamantamiento, adem&aacute;s de haber un apoyo comunitario para el mismo, entre otros criterios. Por parte de la madre se exigi&oacute; que no fumara ni antes, durante, ni despu&eacute;s del nacimiento de su hijo y que siguiera las recomendaciones de alimentaci&oacute;n que consist&iacute;an, esencialmente, en dar lactancia materna exclusiva por un m&iacute;nimo de 120 d&iacute;as y continuar el amamantamiento parcial hasta el a&ntilde;o de edad. Entre los criterios para que los ni&ntilde;os participaran destacan: haber sido de t&eacute;rmino, gestaci&oacute;n &uacute;nica, no haber tenido al nacimiento ni problemas de asfixia ni peso bajo y haberse gestado sin morbilidad significativa o trascendente. Como se report&oacute; en el a&ntilde;o 2006<sup>8</sup> a los ni&ntilde;os se les midi&oacute; peso, talla y per&iacute;metro cef&aacute;lico del nacimiento a los 60 meses de edad con diferente frecuencia seg&uacute;n la edad, adem&aacute;s de adiposidad en diferentes partes del cuerpo. A la corte original se agreg&oacute; a los 18 meses un grupo de ni&ntilde;os (semilongitudinal) para aumentar la muestra de estudio de los dos a los cinco a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se realizaron mediciones de desarrollo (adquisici&oacute;n de funciones) que fueron: sentarse sin ayuda, gatear, pararse sin ayuda pero con apoyo, caminar con ayuda, pararse solo y caminar sin ayuda. Las ciudades participantes fueron Pelotas en Brasil, Accra en Ghana, Nueva Delhi en India, Oslo en Noruega, Muscat en Oman y Davis en los EUA. El estudio se llev&oacute; a cabo de julio de 1997 a noviembre de 2003. Con esta muestra internacional se ha dado respuesta a c&oacute;mo debe ser el crecimiento, estableciendo un v&iacute;nculo entre crecimiento f&iacute;sico y desarrollo, tomando como modelo normativo el crecimiento y desarrollo de los ni&ntilde;os amamantados. Tras un an&aacute;lisis estad&iacute;stico riguroso y extenso, en 2006 se public&oacute; &eacute;ste que constituye el primer est&aacute;ndar de crecimiento,<sup>8</sup> que permite evaluar como percentiles o puntajes Z los siguientes indicadores: peso&#150;edad, longitud/altura&#150;edad, peso&#150;talla e &iacute;ndice de masa corporal&#150;edad. En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se generar&aacute;n indicadores de circunferencia superior del brazo&#150;edad, pliegue tricipital&#150;edad, pliegue subescapular&#150;edad y circunferencia cef&aacute;lica&#150;edad. En cuanto a velocidad de crecimiento el est&aacute;ndar permite evaluar: peso, longitud/altura, circunferencia cef&aacute;lica, circunferencia del brazo e &iacute;ndice de masa corporal. En cuanto a desarrollo permite conocer los logros alcanzados para la edad en las seis etapas claves del desarrollo antes mencionadas. Se tiene ya un est&aacute;ndar para comparar tanto en consultorios como en unidades de salud, el crecimiento y condici&oacute;n nutricia de los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os, siendo de gran inter&eacute;s que para la vigilancia de la condici&oacute;n nutricia podr&aacute; usarse desde el primer a&ntilde;o de vida el &iacute;ndice de masa corporal, lo cual permitir&aacute; identificar las formas de malnutrici&oacute;n y observar sus tendencias. Para conocer m&aacute;s sobre este importante trabajo existen publicaciones que informan c&oacute;mo se plane&oacute;<sup>7</sup> y otras que informan de sus principales resultados.<sup>8</sup> Asimismo, hay direcciones electr&oacute;nicas en <i>Internet</i><sup>9&#150;11</sup> para conocer en extenso los an&aacute;lisis realizados, las cartas de crecimiento elaboradas y el <i>software </i>al que est&aacute;n integrados estos datos con sus respectivos manuales para usarse convenientemente. Al consultar estos documentos puede observarse que falta integrar algunos indicadores, no obstante es posible utilizarlos ya en el trabajo diario cl&iacute;nico o epidemiol&oacute;gico. Finalmente, si al vigilar la condici&oacute;n nutricia de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os se compara con este est&aacute;ndar de crecimiento, ser&aacute; posible anticiparse a los problemas de malnutrici&oacute;n y tomar decisiones informadas sobre estos problemas de salud relacionados con la nutrici&oacute;n. Con esto, M&eacute;xico en 2015 podr&iacute;a alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, particularmente el primero en el que la vigilancia de la condici&oacute;n nutricia est&aacute; vinculado.<sup>12</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Waterlow JC, Bent&#150;Sch&uuml;rch B. Causes and mechanisms of linear growth retardation. International Dietary Energy Consultancy Group. London, UK: Proceedings of an I/D/E/G/C Workshop held in January; 1993. 15&#150;8.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Martorell R, Mendoza F, Castillo R. Poverty and stature in children. En: Waterlow JC, editor. Linear growth retardation en less developed countries. Nestle Nutrition Workshop Series. 1988; 14: 57&#150;73.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Casimiro&#150;Pantoja B, Ruiz&#150;Garcfa J, Flores&#150;Huerta S. Crecimiento f&iacute;sico de ni&ntilde;os amamantados entre las edades de 0 a 1 2 meses; efecto del patr&oacute;n de referencia en su interpretaci&oacute;n. Bol Med Hosp Infant Mex. 2000; 57: 545&#150;53.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Ramos&#150;Galv&aacute;n R. Somatometrfa pedi&aacute;trica. Arch Invest Med. 1975; 6 Supl 1: 83&#150;96.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. NCHS growth curves for children, birth&#150;18 years. Washington, DC, US: National Center for Health Statistics (Department of Health, Education and Welfare. Publication No (PHS) 78&#150;1650); 1977.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Kuczmarski RJ, Ogden CL, Guo SS. 2000 CDC growth charts for the United States: Methods and development. Nati Vital Stat Rep. 2002; 11: 246.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. WHO Multicentre Growth Reference Study Group. Assessment of linear growth differences among populations in the WHO Multicentre Growth Reference Study. Food Nutr Bull. 2004; 25 Supl 1.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. WHO Multicentre Growth Reference Study Group. Assessment of linear growth differences among populations in the WHO Multicentre Growth Reference Study. Acta Paediatr. 2006; Suppl 450: 56&#150;65.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. <a href="http://www.who.int/childgrowth/en/" target="_blank">www.who.int/childgrowth</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. <a href="http://www.who.int/nutrition/en/" target="_blank">www.who.int/nutrition</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. <a href="http://www.who.int/childgrowth/software/en/" target="_blank">www.who.int/childgrowth/software</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12. United Nations. Millennium goals 2000.</font></p>      ]]></body>
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