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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Saberes y razones</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los procesos del racismo</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Lothar Knauth*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* INAH&#45;Veracruz.</i></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aprimera vista, la palabra raza parece ser inocua, sobre todo en espa&ntilde;ol. De manera figurativa puede significar cualquier categor&iacute;a de personas o animales relacionados con ciertas caracter&iacute;sticas que los definen, como "una raza de aventureros". De hecho, se trata en el fondo de un concepto de identidad, pero tambi&eacute;n de distinci&oacute;n y discriminaci&oacute;n que se asocia f&aacute;cilmente con caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas, de facciones y tez.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al uso del color para legitimar procesos de discriminaci&oacute;n existen antecedentes hist&oacute;ricos significativos. En el segundo milenio antes de nuestra era, tribus indoeuropeas, los arios, invadieron el subcontinente indio y utilizaron el concepto de <i>varna</i> &#151;asociado con tintes de piel&#151; como una primera distinci&oacute;n estamentaria entre sacerdotes, guerreros, ciudadanos y labradores en general. Al surgir el sofisticado sistema de castas y subcastas <i>(jati)</i> end&oacute;gamo, el elemento crom&aacute;tico otra vez simboliza significados pol&iacute;ticos y sociales. Por cierto desde finales del siglo XV, como producto del encuentro ib&eacute;rico con esta realidad social en la India, se consolida el concepto y la palabra de casta presente en sus variantes en los idiomas europeos. Obviamente en cualquier discriminaci&oacute;n y distinci&oacute;n racial se trata siempre tambi&eacute;n de relaciones de poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arist&oacute;teles (&#45;384&#45;322) al establecer en su libro <i>La Pol&iacute;tica</i> conceptos duraderos para la sociedad tradicional, introdujo la costumbre de hacer inventarios de este universo de investigaci&oacute;n y convierte al hombre como animal pol&iacute;tico &#151;<i>zoon politikon</i>&#151; en un enfoque principal. En el proceso se convierte en innovador al expresarse categ&oacute;ricamente acerca de las "realidades esenciales" por &eacute;l percibidas &#151;llenas de potencial de desarrollo posterior&#151; en la convivencia entre seres humanos. Adem&aacute;s tom&oacute; una actitud dial&eacute;ctica acerca de las relaciones forzosas aun entre parejas humanas:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es obra de la necesidad, la aproximaci&oacute;n de dos seres que no pueden nada el uno sin el otro: me refiero a la uni&oacute;n de los sexos para la reproducci&oacute;n. Y en esto no hay nada de arbitrario, porque lo mismo en el hombre que en todos los dem&aacute;s animales y en las plantas existe un deseo natural de querer dejar tras de s&iacute; un ser formado a su imagen.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta necesidad, en &uacute;ltima instancia biol&oacute;gica, lo lleva a un brinco metaf&iacute;sico, por cierto completamente consistente con su postulaci&oacute;n del hombre como <i>zoon politikon,</i> a la conclusi&oacute;n de que</font></p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> la naturaleza, teniendo en cuenta la necesidad de la conservaci&oacute;n, ha creado a unos seres para mandar y a otros para obedecer. La naturaleza ha fijado, por consiguiente, la condici&oacute;n especial de la mujer y la del esclavo. Ha querido que el ser dotado de raz&oacute;n y de previsi&oacute;n mande como due&ntilde;o, as&iacute; como tambi&eacute;n que el ser capaz por sus facultades corporales de ejecutar las &oacute;rdenes, obedezca como esclavo, y de esta suerte el inter&eacute;s del se&ntilde;or y el del esclavo se confunden.</font></p> </blockquote>  	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n4/a3f1.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, considera a la naturaleza a&uacute;n como creadora de la distinci&oacute;n de las elites en la sociedad pol&iacute;tica griega, al insistir que entre los b&aacute;rbaros, la mujer y el esclavo est&aacute;n en una misma l&iacute;nea, y la raz&oacute;n es muy clara; la naturaleza no ha creado entre ellos un ser destinado a mandar, y realmente no cabe entre los mismos otra uni&oacute;n que la de esclavo con esclava, y los poetas no se enga&ntilde;an cuando dicen: "S&iacute;, el griego tiene derecho a mandar al b&aacute;rbaro", puesto que la naturaleza ha querido que b&aacute;rbaro y esclavo fuese una misma cosa.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recurriendo a una frase de Hesiodo: "La casa, despu&eacute;s la mujer y el buey arador" Arist&oacute;teles sostiene que el pobre no tiene a otro esclavo que al buey y se entiende que estas dos primeras asociaciones de dependencia, la del se&ntilde;or y la del esclavo, la del esposo y la mujer son las bases de la casa, <i>oikos,</i> &#151;y por extensi&oacute;n de sus normas: la econom&iacute;a&#151; de paso fija tambi&eacute;n la equivalencia entre ganado y esclavos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arist&oacute;teles tuvo como antecedente dentro de su universo intelectual al fil&oacute;sofo estadista y poeta Emp&eacute;docles (&#45;490?&#45;430), nativo de Sicilia, que en forma m&aacute;s abstracta y especulativa hab&iacute;a considerado al amor y al odio, a la afinidad y a la antipat&iacute;a &#151;met&aacute;foras derivadas de la experiencia humana&#151; como agentes operativos en la constituci&oacute;n de un multifac&eacute;tico, eternamente cambiante, universo a partir de su interacci&oacute;n con los cuatro elementos sustanciales: tierra, aire, fuego y agua.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el curso del proceso hist&oacute;rico aunque identificado con, y producto de, la tradici&oacute;n griega de su &eacute;poca, al crear un discurso particular y racional por excelencia y asentar las bases de conceptos epistemol&oacute;gicos de milenaria aceptaci&oacute;n, Arist&oacute;teles se convirti&oacute; en vocero de elites intelectuales y de la desigualdad esencial entre seres humanos en el mundo judeo&#45;cristiano y en el musulm&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Arist&oacute;teles, el paradigma es el ambiente de la sociedad griega en la que el concepto de la casa <i>(oikos)</i> es nuclear y tal vez m&aacute;s real que la multitudinaria <i>polis</i> que excluye como <i>barbaroi</i> a los que no manejan bien el idioma hablado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos observar en la China antigua un semejante concepto de b&aacute;rbaros &#151;distinguidos por las direcciones geogr&aacute;ficas de su provenencia&#151; que se enfrentan con el espacio cultural privilegiado del centro floreciente <i>&#151;dyungjua</i>&#151; como expresi&oacute;n de un n&uacute;cleo civilizado y con una sociedad pol&iacute;tica cuyos criterios determinar&aacute;n qui&eacute;n se identifica con y pertenece al &aacute;rea civilizada y que quien est&aacute; discriminado al no compartir sus costumbres y valores, es b&aacute;rbaro. Sin embargo, tendr&iacute;amos que buscar en vano para encontrar una legitimidad de elites hegem&oacute;nicas que lo son por la intervenci&oacute;n de una "naturaleza".</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La identidad</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un problema aparece cuando se cambia la orientaci&oacute;n de esta relaci&oacute;n simbi&oacute;tica a la identidad de una de las partes como una polaridad en la percepci&oacute;n de valores sociales. As&iacute; se produce al otro extremo de la pareja un posible ant&oacute;nimo: la alteridad como caracter&iacute;stica del otro. Es decir, el sentido de pertenecer a trav&eacute;s de una identidad lleva a contraponerla con lo ajeno, lo extra&ntilde;o como elemento de construcci&oacute;n del concepto de "raza". En &uacute;ltima instancia, la raza f&aacute;cilmente se asocia con el etnocentrismo como caracter&iacute;stica de una identidad y produce la xenofobia frente a la presencia del otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El etnocentrismo siempre ha existido pero surgi&oacute; en su nueva encarnaci&oacute;n al principio del siglo XX como la mentalidad que consideraba los valores, costumbres y cultura del propio estado&#45;naci&oacute;n como un producto decimon&oacute;nico, superior a los que juzga siempre en funci&oacute;n de su proximidad o lejan&iacute;a al modelo sociocultural propio. La xenofobia considera todo lo extra&ntilde;o como amenaza y se manifestaba desde la antig&uuml;edad en el "odio al forastero", pero al aumentar la "visibilidad social" incrementa el grado de distinci&oacute;n no s&oacute;lo por apariencia f&iacute;sica sino tambi&eacute;n por el comportamiento social y pol&iacute;tico frente a los s&iacute;mbolos de identidad; especialmente en el caso de los estados totalitarios del siglo XX. &Eacute;stos pueden cobrar significados de exclusi&oacute;n en cuanto a clase y raza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n reciente ha recalcado que el inherente impulso xen&oacute;fobo lleva a considerar a los miembros de otros grupos no familiares en t&eacute;rminos de estereotipos, porque s&oacute;lo los conocen externamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su reciente libro, James Jones llega a una definici&oacute;n operativa de estereotipos como</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">un juego de creencias, positivas o negativas, que un individuo mantiene acerca de las caracter&iacute;sticas de un grupo de seres humanos. Var&iacute;a en cuanto acierto al grado en que encierra el nivel en que los miembros del grupo estereotipado tienen tales caracter&iacute;sticas y el nivel en que este juego de creencias es compartido por los dem&aacute;s.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concluye que los estereotipos parecen ser "el motor que impulsa a los prejuicios". Adem&aacute;s presenta al prejuicio como algo "que en su ra&iacute;z es una batalla psicol&oacute;gica entre grupos que tienen un fuerte sentido de identidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Identidad, alteridad, etnocentrismo, xenofobia, estereotipos y dependencia no son conceptos de realidades sociales y pol&iacute;ticas que por su mera presencia no hacen surgir el racismo, pero s&iacute; son elementos imprescindibles para su desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La combinaci&oacute;n del "ser dotado de raz&oacute;n y de previsi&oacute;n &#91;que&#93; mande como due&ntilde;o", as&iacute; como del "ser capaz por sus facultades corporales de ejecutar las &oacute;rdenes, &#91;que&#93; obedezca como esclavo" producir&aacute; el paradigma de la explotaci&oacute;n pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica. A lo largo de la historia recordada, el hombre civilizado &#151;que para Arist&oacute;teles hab&iacute;a sido el griego&#151; arroga para s&iacute; esta posici&oacute;n del "ser dotado de raz&oacute;n y de previsi&oacute;n" mientras el b&aacute;rbaro y el salvaje pueden ser discriminados por sus "facultades corporales" y la capacidad de "ejecutar &oacute;rdenes". Esta distinci&oacute;n decidir&aacute; si &eacute;stos van a convertirse en "esclavos que obedecen" o se transforman en candidatos para su propia extinci&oacute;n existencial o por asimilaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha dicho que la esclavitud hasta el medievo no mostr&oacute; ninguna evidencia de racismo. No obstante si recordamos a Arist&oacute;teles, la "equivalencia de b&aacute;rbaro y esclavo" como concepto persistente comprueba un fuerte sentido de discriminaci&oacute;n frente a aquel que no pertenece.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Obviamente, existe otra distinci&oacute;n entre se&ntilde;or y esclavo: aqu&eacute;l tiene la libertad de movimiento y el poder de disponer de la capacidad de ofrecer el uso de las propias facultades corporales &#151;y desde luego tambi&eacute;n "mentales"&#151; a discreci&oacute;n propia a quien sea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elemento adicional de la esclavitud es su estigma. Literalmente una marca impuesta con un hierro candente como castigo deshonroso o de esclavitud y figurativamente raz&oacute;n de un motivo de deshonra o infamia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de mencionar que las tres religiones monote&iacute;stas que se destacaban por un discurso moralizante, eran tambi&eacute;n producto de sociedades tradicionales con fuertes tendencias comerciales, por ende la trata de esclavos nunca fue oficialmente prohibida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero como escribi&oacute; recientemente el profesor Ali A. Mazrui:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras, no hay duda de que existi&oacute; la esclavitud en &Aacute;frica y una trata de esclavos entre Africa oriental y Asia occidental &#151;cuna del Islam&#151; un milenio antes de empezara en los siglos XVI y XVII su fase transatl&aacute;ntica, se puede establecer una triple graduaci&oacute;n en cuanto a la culpa moral involucrada en las transacciones esclavistas.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considera al sistema ind&iacute;gena africano al que denomina "esclavitud monoracial" como el menos ofensivo y abusivo, seguido en segundo grado por el sistema de Asia occidental donde existi&oacute; el m&aacute;s alto grado de movilidad social bajo algo que &eacute;l llama una esclavitud multiracial ya que amos y esclavos pod&iacute;an ser de cualquier raza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al sistema esclavista eurocristiano transatl&aacute;ntico &eacute;ste fue por mucho el m&aacute;s ligado directamente al racismo (amos blancos, esclavos negros). Estaba polarizado a trav&eacute;s de la divisi&oacute;n de color. En t&eacute;rminos de asimilaci&oacute;n de los esclavos a la raza de los amos, este sistema fue el menos integracionista y el menos asimilacionista de los tres sistemas. En su orientaci&oacute;n econ&oacute;mica fue el m&aacute;s comercializado. En escala, fue por mucho el  movimiento coercitivo m&aacute;s extendido por largas distancias en la historia de la humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Admit&iacute;a diferencias entre los sistemas portugu&eacute;s, espa&ntilde;ol y anglosaj&oacute;n pero al sujetar los tres sistemas a una "escala de culpabilidad" lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n que "los arquitectos y principales criminales del sistema esclavista transatl&aacute;ntico eran culpables en primer grado".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tradici&oacute;n judeo&#45;cristiano&#45;musulmana acept&oacute; el paradigma de la creaci&oacute;n <i>ab initio</i> y con ella, el origen del g&eacute;nero humano a partir de una pareja &uacute;nica como qued&oacute; documentado en el G&eacute;nesis del Antiguo Testamento. Para fines del siglo XIV produjo en Inglaterra dentro de su variante cristiana, entre los Predicadores Pobres, un John Ball que durante la Gran Rebeli&oacute;n Campesina de 1381 pod&iacute;a preguntar: "cuando Ad&aacute;n araba y Eva hilaba, entonces &iquest;qui&eacute;n era el caballero?"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tema que explorar&iacute;a m&aacute;s extensamente en su pr&eacute;dica en Blackheath:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el principio todos los hombres fueron creados iguales por naturaleza, la esclavitud fue introducida por medio de la opresi&oacute;n injusta por hombres sin valor, contra la voluntad de Dios. Si Dios hubiera querido crear esclavos, por cierto hubiera determinado desde el principio del mundo qui&eacute;n ten&iacute;a que ser esclavo y qui&eacute;n se&ntilde;or.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siglo XV los impulsores de la expansi&oacute;n ultramarina proven&iacute;an de las elites de habitantes del mundo "blanco" que &#151;como atestigua el viajero marroqu&iacute; Ibn Batuta&#151; inclu&iacute;a tanto cristianos como musulmanes de la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea y del sudoeste de Asia; la distinci&oacute;n racial preexistente, tajante, es entre blancos y negros: la &uacute;nica que exist&iacute;a en cuanto tintes raciales hasta los siglos XVIII y XIX.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mundo hisp&aacute;nico exist&iacute;an en la primera mitad del siglo XVII extensas discusiones sobre la licitud de esclavizar a los habitantes de un Nuevo Mundo aparecido imprevistamente. Result&oacute; formalmente, <i>de jure,</i> en una negaci&oacute;n de tal poder sobre los nativos americanos. No obstante, una vez obtenida la sanci&oacute;n imperial por Carlos V al establecerse un "asiento de esclavos" como transacci&oacute;n comercial gravable por la caja real, a mediados del siglo XVI el comercio transatl&aacute;ntico de esclavos africanos se expandi&oacute; exponencialmente para suplir la falta de mano de obra en las despobladas regiones americanas y caribe&ntilde;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como consecuencia, una vez determinado <i>de jure</i> que los habitantes nativos del Nuevo Mundo eran hombres y por lo tanto vasallos de la Corona que le deb&iacute;an tributo, la distinci&oacute;n de color se convierte en estigma &#151;aparentemente provisto por la misma naturaleza&#151; lo que proporciona un narc&oacute;tico para posibles inhibiciones &eacute;ticas y morales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la tez era una marca de visible determinaci&oacute;n social y pol&iacute;tica, otro determinante surge en el fluido m&aacute;gico de la sangre que se convierte en nuevo elemento de discriminaci&oacute;n en el mundo hisp&aacute;nico a trav&eacute;s del surgimiento del concepto de "limpieza de sangre", institucionalizado desde mediados del siglo XVI, relacionado al principio con la discriminaci&oacute;n entre cristianos y conversos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ah&iacute; en adelante el "estigma natural" de ser "negro" o "moreno" a distinci&oacute;n del blanco se hizo extenso a los "de color" &#151;lo que por conveniencia inclu&iacute;a no s&oacute;lo a las diferentes razas establecidas, sino asimismo a los productos de los encuentros sexuales que resultaron reproducidos en cuanto a sangre y tez.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La Ilustraci&oacute;n afina los conceptos</b></i></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como todos los procesos en los que interviene el hombre, la ilustraci&oacute;n en el siglo XVIII est&aacute; plagada de contradicciones. A&uacute;n en sus meros inicios en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo anterior, la postulaci&oacute;n de John Locke de una sociedad civil sobre la base de arreglos contractuales hace surgir la noci&oacute;n de un mundo civilizado que se rige por ellos y otro, b&aacute;rbaro, retardado e incivilizado que tendr&iacute;a que someterse a los miembros de la sociedad "civilizada". Como contradicci&oacute;n nace en el mismo proceso la imagen del Noble Salvaje quien, por estar fuera de los procesos de aculturaci&oacute;n, preserva su libertad y su dignidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que prevalece desde el siglo XVII hasta la primera mitad del XVIII es el hecho econ&oacute;mico del comercio transatl&aacute;ntico de esclavos. La trata de esclavos se hace extensa tambi&eacute;n a las nuevas colonias americanas y caribe&ntilde;as de Inglaterra y Francia. Cuando en 1713, por el Tratado de Utrecht, la Corona espa&ntilde;ola abre sus puertos al comercio mar&iacute;timo, los primeros "barcos de permiso" son los que abastecen la econom&iacute;a colonial con esclavos africanos y una d&eacute;cada despu&eacute;s, bajo el pretexto de que no se cumpl&iacute;an las estipulaciones contractuales, llevan a desenlaces b&eacute;licos de parte de la Gran Breta&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peter Fryer ha seguido el desarrollo del racismo en Gran Breta&ntilde;a:</font></p>  	    <blockquote> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El racismo emergi&oacute; en la tradici&oacute;n oral de Barbados en el siglo XVII y cristaliz&oacute; en la lengua escrita de Gran Breta&ntilde;a en el siglo XVIII como la ideolog&iacute;a de la plantocracia, la clase de los due&ntilde;os de las plantaciones de az&uacute;car y mercaderes de esclavos que domin&oacute; las colonias inglesas del Caribe.</font></p> </blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1753, uno de los gigantes de la ilustraci&oacute;n del siglo XVIII, el fil&oacute;sofo escoc&eacute;s David Hume, ya hab&iacute;a declarado: "Tengo tendencia a considerar a los negros, y en general a todas las otras especies de hombres (porque hay cuatro o cinco tipos diferentes) como naturalmente inferiores a los blancos." Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s Edward Long, en su <i>Historia de Jamaica</i> (1774), nos ofrece la declaraci&oacute;n de principios ideol&oacute;gicos m&aacute;s influyente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando en 1787, Thomas Jefferson, el coautor y editor de la <i>Declaraci&oacute;n de Independencia</i> y futuro presidente de los Estados Unidos, contest&oacute; en sus <i>Notas acerca del Estado de Virginia</i> un cuestionario del gobierno franc&eacute;s, emiti&oacute; estos comentarios acerca de los nativos de Am&eacute;rica del Norte: "Antes de condenar a los indios de este continente como carentes de genio, tenemos que considerar que las letras no hab&iacute;an sido introducidas entre ellos... " Los comparaba con los europeos del norte antes de su contacto con la civilizaci&oacute;n romana y cuestionaba:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;ntos buenos poetas, cu&aacute;ntos matem&aacute;ticos h&aacute;biles, cu&aacute;ntos grandes inventores en las artes y ciencias hab&iacute;a producido entonces Europa al norte de los Alpes? Pasar&iacute;an diecis&eacute;is siglos antes de que se formara un Newton.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En semejanza el jesuita mexicano Francisco Javier Clavigero romp&iacute;a lanzas con el m&aacute;s renombrado naturalista de su tiempo, Buffon, quien hab&iacute;a mantenido la inherente inferioridad de cualquier ejemplo de reproducci&oacute;n sexual del Nuevo Continente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s se document&oacute; en sus comentarios sobre los grandes primates de Indonesia, los orangutanes, en cuanto sus supuestos h&aacute;bitos sexuales, lo que dio lugar a una aseveraci&oacute;n de un prejuicio racial encubierto en "supuestas", analog&iacute;as zool&oacute;gicas:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los hombres negros prefieren a mujeres blancas sobre las de su propia especie tan uniformadamente como existe la preferencia de los orangutan por las mujeres negras sobre las de su propia especie.</font></p> 	      <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n4/a3f2.jpg"></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Constituye uno de los puntos de arranque de otra preocupaci&oacute;n dentro de la tradici&oacute;n racista: La preocupaci&oacute;n por los encuentros sexuales mixtos. Desasosiego que produjo otro concepto nuevo: el de <i>miscegenation</i> y convirti&oacute; tambi&eacute;n a los mulatos y mestizos en "estigmatizados".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Originalmente concebidos para proteger el derecho del due&ntilde;o de esclavos al producto de sus reuniones sexuales, el problema de propiedad, como factor econ&oacute;mico, siempre ten&iacute;a su contrapartida en la estigmatizaci&oacute;n social y psicol&oacute;gica. A partir del siglo XIX, las uniones interraciales fueron sujetas a anulaci&oacute;n y castigadas en los estados ex esclavistas de los Estados Unidos. Concepto que legitima la discriminaci&oacute;n de mestizos y mulatos que se hab&iacute;a originado en la sociedad tradicional para proteger los intereses del se&ntilde;or en cuanto al control de la descendencia de sus dependientes, sean libres o esclavos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jefferson, quien en la <i>Declaraci&oacute;n de la Independencia</i> hab&iacute;a sostenido que todos los hombres nacieron iguales, expres&oacute; sus reservas de esta forma:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo el trato entre due&ntilde;o y esclavo es un ejercicio perpetuo de las m&aacute;s desenfadadas pasiones: el despotismo m&aacute;s persistente de una parte y el sometimiento m&aacute;s degradante de la otra... si el esclavo tuviese la preferencia por cualquier pa&iacute;s en el mundo, tiene que ser diferente de aquel en que naci&oacute; para vivir y esforzarse para el otro, donde &eacute;l tiene que encerrar las facultades de su naturaleza.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya estaba en el aire un aparente remedio. En el mismo a&ntilde;o de las <i>Notas,</i> 1787, la Gran Breta&ntilde;a hab&iacute;a establecido en Freetown "la ciudad de los libres", en la costa de &Aacute;frica occidental en Sierra Leona una colonia para esclavos liberados. De esta forma se origin&oacute; un proceso que casi 30 a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1816, llev&oacute; a la fundaci&oacute;n de la American Colonization Society. Pasados otros cinco a&ntilde;os, durante la presidencia de James Monroe (1817&#45;1825), fue establecido al sur de Sierra Leona una colonia de ex esclavos norteamericanos liberados que despu&eacute;s se desenvolver&iacute;a en Monrovia, capital de Liberia, estado de una muy accidentada historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ning&uacute;n an&aacute;lisis del racismo moderno, especialmente en M&eacute;xico, puede ignorar su vertiente en los procesos hist&oacute;ricos de los Estados Unidos. Fueron los estados esclavistas los que promovieron en gran parte la expansi&oacute;n del pa&iacute;s a costa de M&eacute;xico, y al mismo tiempo fue el concepto del mestizaje, la existencia de una "mezcolanza de razas" &#91;<i>mongrel races</i>&#93;<i>,</i> lo que por una dial&eacute;ctica ir&oacute;nica salv&oacute; el norte de M&eacute;xico de la anexi&oacute;n con la Uni&oacute;n Americana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jefferson como miembro de la elite ilustrada asever&oacute; en sus <i>Notas:</i> "Con gran timidez podemos arriesgar la opini&oacute;n de que &#91;los negros&#93; son inferiores en cuanto facultades de raz&oacute;n e imaginaci&oacute;n." Pensaba que se necesitaban m&aacute;s observaciones cient&iacute;ficas para justificar una conclusi&oacute;n generalizante y prosigui&oacute;: "Por desgracia hay que decir que a pesar de que tuvimos bajo nuestra vista hombres negros y rojos durante un siglo y medio, nunca los hab&iacute;amos observado como sujetos de la historia natural."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El remedio estaba cerca, en la &eacute;poca de la Revoluci&oacute;n Francesa, Johann Friedrich Blumenbach (1752&#45;1840) se convirti&oacute; en pionero cient&iacute;fico de esta parte de la "historia natural" que pronto tendr&iacute;a el nombre de "antropolog&iacute;a f&iacute;sica" en la Universidad de G&ouml;ttingen, al sostener en su <i>Collectionis Suae Craniorum Diversarum Gentium Illustratae Decades </i>(<i>Partes ilustradas de su colecci&oacute;n de cr&aacute;neos de varios pueblos,</i> 1790&#45;1828) que, a pesar de que insistir&iacute;a en la unidad del g&eacute;nero humano, se pod&iacute;an introducir elementos de clasificaci&oacute;n dentro de &eacute;l.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera surgieron las divisiones de cinco "razas humanas" que &eacute;l clasific&oacute; como: la cauc&aacute;sica, et&iacute;ope, americana, mongola y malaya. Divisi&oacute;n que en la usanza del siglo XIX se asociara con una paleta de colores: lo blanco, lo negro, lo rojo, lo amarillo y lo caf&eacute;. Distinci&oacute;n adem&aacute;s conveniente en el proceso de colonizaci&oacute;n para distinguir lo blanco &#151; como signo de superioridad&#151; de la dem&aacute;s gente subyugada.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados del siglo XIX Joseph Arthur, Conde de Gobineau, (1816&#45;1882), diplom&aacute;tico arist&oacute;crata franc&eacute;s que entre 1848 y 1877 represent&oacute; su gobierno en Ir&aacute;n, Alemania, Grecia, Brasil, y Suecia, adem&aacute;s de ser fil&oacute;sofo social, public&oacute; en 1853 su <i>Ensayo acerca de la desigualdad de las razas humanas</i> (1853&#45;1855), obra seminal que propuso una teor&iacute;a racial que limit&oacute; la superioridad a los arios, es decir los indoeuropeos, como los &uacute;nicos blancos destacados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1888 un Congreso de Berl&iacute;n se hab&iacute;a decidido la rebati&ntilde;a de la &Aacute;frica negra. En el a&ntilde;o de 1898 se lleg&oacute; a la cumbre del colonialismo convertido en imperialismo. Los Estados Unidos se hab&iacute;an apoderado de lo que quedaba de la herencia del imperio espa&ntilde;ol en el Caribe y en Filipinas y se anexaron Hawai. Aun Alemania era ahora un poder en el Pac&iacute;fico del sur, acababa de obtener su primera concesi&oacute;n en China y al ayudar a someter la rebeli&oacute;n de los Boxer pensaba haberse convertido en supremo defensor de la cultura blanca frente al "peligro amarillo".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los Estados Unidos, la Suprema Corte fall&oacute; en 1896 que la separaci&oacute;n de razas en las facilidades y acomodaciones p&uacute;blicas, incluyendo las escuelas, no era anticonstitucional; una decisi&oacute;n que no fue impugnada hasta 1954. El mismo concepto racista imperaba tambi&eacute;n en la mayor&iacute;a de las colonias y semicolonias y todav&iacute;a hoy se conmemora en el Bund de Shanghai el sitio de un letrero en un parque que reza "Se proh&iacute;be la entrada de perros y chinos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la vuelta del siglo XIX, hace cien a&ntilde;os, apareci&oacute; el libro de Houston Stewart Chamberlain (1855&#45;1927), nativo ingl&eacute;s que se hab&iacute;a educado en Francia y Austria y quien </font><font face="verdana" size="2">se naturalizara alem&aacute;n en 1916, intitulado <i>Fundamentos del siglo decimon&oacute;nico.</i> Sostuvo la tesis que no fueron los arios o indoeuropeos sino entre ellos los germanos y por fin los alemanes quienes por la pureza de su estirpe racial hab&iacute;an garantizado su superioridad. Desde luego la fecha no era gratuita.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La manifestaci&oacute;n cl&aacute;sica del ambiente de exultaci&oacute;n imperialista y racista del a&ntilde;o de 1898 est&aacute; en el poema de Rudyard Kipling "La carga del hombre blanco":</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Recoged la carga del hombre blanco&#151;    <br>      Mandad a los mejores de vuestra casta&#151;    <br>      Atad a vuestros hijos al exilio    <br>     o para que provean por las necesidades    <br> 	</font><font face="verdana" size="2">&#91;de vuestros cautivos;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Para que velen entre gentes agitadas y salvajes    <br> 	</font><font face="verdana" size="2">Vuestros reci&eacute;n conquistados, hoscos pueblos,     <br> 	Mitad demonios y parte ni&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bajo la influencia de los estudios del g&eacute;nero humano y de su origen el positivismo y el darwinismo social parec&iacute;an apoyar una actitud potencialmente racista, ser&iacute;an las ciencias sociales que por su observaci&oacute;n de las realidades sociales y pol&iacute;ticas eventualmente tomaban la vanguardia en el contraataque al racismo.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>El antisemitismo</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fin del siglo XIX presenci&oacute; otra manifestaci&oacute;n de un racismo no nacido en el &aacute;mbito colonial o poscolonial sino en la sociedad europea misma: el antisemitismo y otras formas de discriminaci&oacute;n &eacute;tnica bajo la bandera de la consolidaci&oacute;n de identidad nacional excluyente o de la otra parte, conceptos que enfatizaban la identidad &eacute;tnica y, supuestamente, racial. En tales procesos dial&eacute;cticos el antisemitismo gener&oacute; al sionismo y el paneslavismo engendr&oacute; pangermanismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y muy pronto la sangre se convirti&oacute; otra vez en fluido trascendental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de que esto aconteciera, fue necesaria una agudizaci&oacute;n en el &aacute;mbito pol&iacute;tico de otro fen&oacute;meno del siglo XIX: el nacionalismo en sus variantes virulentas de la derecha delirante que se arrogaba el papel de ser el &uacute;nico ant&iacute;doto contra el liberalismo internacional que pensaba y actuaba en t&eacute;rminos universalistas que trascend&iacute;an las fronteras restrictivas del Estado&#45;naci&oacute;n y que empez&oacute; a enunciarse tambi&eacute;n contra discriminaciones raciales y de g&eacute;nero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Europa los jud&iacute;os constitu&iacute;an la comunidad religiosa que por su amarga trayectoria hist&oacute;rica tal vez hab&iacute;a acumulado m&aacute;s capacidad y experiencia internacional, especialmente entre sus elites comerciales e intelectuales. Su realismo frente a los nuevos peligros y oportunidades no fue visto con buenos ojos por los nacionalistas rom&aacute;nticos y sus extensas relaciones internacionales, muchas veces por parentesco, reforzaban prejuicios y sospechas existentes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El creciente mercado mundial cuya existencia Karl Marx ya hab&iacute;a advertido en el <i>Manifiesto Comunista</i> en 1848, necesitaba de actores cuya herencia y capacidad intelectual pod&iacute;an trascender los &aacute;mbitos del Estado&#45;naci&oacute;n y que pod&iacute;an operar en el nuevo ambiente internacional. Para Marx, este nuevo actor hist&oacute;rico ser&iacute;a el proletariado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El latente pero a&ntilde;ejo antisemitismo resurgi&oacute; cuando este movimiento proletario fue encabezado por Karl Marx y Ferdinand Lasalle nacidos de la tradici&oacute;n judaica y f&aacute;cilmente tachados de traidores a la patria cuando negaban la prioridad de la identidad nacionalista y de una patria idealizada que contrastaban con las penurias econ&oacute;micas reales de masas de obreros, al pregonar, como elemento universal y por medio de una postulaci&oacute;n "cient&iacute;fica", una duradera lucha de clases.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trastornos de la primera Guerra Mundial resultaron en una liquidaci&oacute;n de estructuras aristocr&aacute;ticas y mon&aacute;rquicas de Alemania, Austria y Rusia. En la &uacute;ltima, la victoria del grupo bolchevique hizo surgir una rep&uacute;blica antiimperialista. En el "Occidente" se afianzaron los capitales y mercados internacionales por medio de pr&eacute;stamos americanos y devaluaciones precipitosas y continuaba la discriminaci&oacute;n racial, hasta que por fin el surgimiento de una racismo elevado a programa del Estado&#45;naci&oacute;n en el nacionalsocialismo alem&aacute;n o en el <i>apartheid</i> sudafricano produjo la reacci&oacute;n y un rechazo por inmenso consenso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hab&iacute;a sido otra vez la "astucia de la raz&oacute;n" dentro del proceso hist&oacute;rico que Hegel hab&iacute;a postulado, la que hizo posible una movilizaci&oacute;n de acad&eacute;micos que pusieron las ciencias sociales al servicio de la lucha antirracista no s&oacute;lo en las d&eacute;cadas cr&iacute;ticas de los treinta y cuarenta, sino tambi&eacute;n en las movilizaciones pro derechos civiles que perduran hasta nuestros d&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, si las situaciones de segregaci&oacute;n, fundadas sobre teor&iacute;as raciales son, al presente, en el mundo, una excepci&oacute;n, no se puede decir lo mismo de ciertos fen&oacute;menos de exclusi&oacute;n o de agresividad, de los cuales son v&iacute;ctimas ciertos grupos de personas, cuya apariencia f&iacute;sica, caracter&iacute;sticas &eacute;tnicas, culturales o religiosas, difieren de las propias del grupo dominante, y son por &eacute;l interpretadas como indicios de una inferioridad innata y definitiva, apta a justificar cualquier pr&aacute;ctica discriminatoria respecto de ellos. Pues, si la raza define un grupo humano en funci&oacute;n de ciertos rasgos f&iacute;sicos inmutables y hereditarios, el prejuicio racial, que dicta los comportamientos racistas, puede extenderse, con los mismos efectos negativos, a todas las personas cuyo origen &eacute;tnico, lengua, religi&oacute;n y costumbres se&ntilde;alan como diversas.</font></p> 	    <p align="center"><img src="../img/revistas/desacatos/n4/a3f3.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No hay mucha diferencia entre aquellos que consideran inferiores a otros hombres por raz&oacute;n de su raza, y aquellos que tratan como inferiores a sus propios conciudadanos cuya mano de obra explotan. Es necesario evitar as&iacute; que las clases demasiado privilegiadas lleguen a abrigar sentimientos propiamente "racistas" hacia los propios conciudadanos y encuentren en ello un pretexto m&aacute;s para mantener estructuras injustas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como parte de un reciente foro especial sobre raza y racismo publicado en el <i>American Anthropologist,</i> Audrey Smedley, autora de una obra seminal al discutir la influencia del concepto de raza destac&oacute; que "raza" como medio de estratificaci&oacute;n social y forma de identidad humana era una idea reciente en la historia del hombre. Sostuvo que ni la idea de raza ni las ideolog&iacute;as asociadas con ella exist&iacute;an antes del siglo XVII. Creo que se ha demostrado que las ra&iacute;ces van m&aacute;s lejos en el pasado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En &uacute;ltima instancia fue la mercantilizaci&oacute;n de las transacciones humanas y el culto al v&iacute;nculo contractual a partir de la "Revoluci&oacute;n Gloriosa" de 1688 que oper&oacute; un cambio en la moral de la sociedad tradicional que llev&oacute; a una nueva formulaci&oacute;n de los valores dif&iacute;cil de aceptar en toda su crudeza. Y ser&iacute;a en los Estados Unidos como el pa&iacute;s que convirti&oacute; el v&iacute;nculo contractual &#151;como <i>Zweckkontrakt</i> y no como <i>Statuskontrakt</i> que ten&iacute;a su equivalente en las transacciones mercantiles&#151; en el elemento operativo de las relaciones sociales y pol&iacute;ticas. Todo ello incidi&oacute; en hacer la discriminaci&oacute;n racial por un considerable tiempo aceptable como realidad socioecon&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Smedley "raza" se convirti&oacute; en principal forma de identidad en los Estados Unidos con "los efectos tr&aacute;gicos en cuanto al <i>status</i> bajo de minor&iacute;as "raciales" y en cuanto a ellos que se imaginan ser de raza "mixta".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La antrop&oacute;loga luego explor&oacute; los medios por los cuales "raza" se convierte en componente de cultura y conciencia. Ello conduce a la necesidad de desligar los elementos culturales de la identidad de los biol&oacute;gicos por medio de un estudio de c&oacute;mo este concepto de raza se apoder&oacute; de formas m&aacute;s antiguas de identidad humana. Le lleva a sugerir que a trav&eacute;s de los cambios producto de los procesos del siglo XX la ideolog&iacute;a racista est&aacute; empezando a desintegrarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&eacute; si esta conclusi&oacute;n peca de optimista porque existen evidencias de una contraofensiva &#151;o es &iquest;una escaramuza de retaguardia?&#151; que ve en algunas p&aacute;ginas norteamericanas del <i>internet</i> donde se llega a la definici&oacute;n de "racismo" como "una falta de disposici&oacute;n de ser empujado a un lado. Es en breve, cualquier forma de normales aspiraciones a ser un pueblo, las que han definido a las naciones desde el principio de la historia, pero s&oacute;lo mientras las aspiraciones sean las de blancos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si esta es su definici&oacute;n defensiva del racismo, la ofensiva se manifiesta en un libro de seudohistoria intitulado originalmente <i>Europa: The History of the White Race,</i> pero que en su tercera versi&oacute;n en mayo de 1999 cambi&oacute; el t&iacute;tulo a <i>March of the Titans: A History of the White Race.</i> En su cap&iacute;tulo 51 nos informa de "La Octava Guerra Racial &#151;M&eacute;xico" que demuestra que para su "historia de las luchas raciales" arrastra a un proceso de largu&iacute;sima duraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n la Santa Sede se ha unido a las voces antirracistas y expres&oacute; por uno de sus voceros latinoamericanos:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cierto n&uacute;mero de pa&iacute;ses, subsisten todav&iacute;a formas de discriminaci&oacute;n racial respecto de las poblaciones abor&iacute;genes, las cuales no son, en muchos casos, m&aacute;s que los restos de la poblaci&oacute;n original de esas regiones, sobrevivientes de verdaderos genocidios, realizados en otro tiempo por los invasores o tolerados por los poderes coloniales. Y no es raro que esas poblaciones abor&iacute;genes resulten marginadas respecto al desarrollo del pa&iacute;s.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En varios casos, la suerte que les cabe se acerca, de hecho si no de derecho, a los reg&iacute;menes segregacionistas, en la medida en que quedan acantonadas en territorios estrechos y sometidos a estatutos que los nuevos ocupantes les han otorgado, casi siempre por un acto unilateral.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El derecho de los primeros ocupantes a una tierra, a una organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica que preserve su identidad cultural, aun en la apertura a los dem&aacute;s, les debe ser garantizado. A este respecto, la justicia requiere que, acerca de las minor&iacute;as abor&iacute;genes a menudo exiguas como n&uacute;mero, dos escollos opuestos sean evitados: por una parte, que se las acantone en reservas como si debieran habitar en ellas para siempre, replegadas hacia su pasado; y por la otra, que se las someta a una asimilaci&oacute;n forzada, sin consideraci&oacute;n de su derecho a mantener una identidad propia.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente, las soluciones son dif&iacute;ciles: la historia no puede ser rescrita. Pero se pueden encontrar formas de convivencia que tomen en cuenta la vulnerabilidad de los grupos aut&oacute;ctonos y les brinden la posibilidad de ser ellos mismos en el contexto de conjuntos m&aacute;s amplios, a los que pertenecen con pleno derecho. La integraci&oacute;n m&aacute;s o menos intensa en la sociedad circunstante debe poder realizarse conforme a su elecci&oacute;n libre.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos observado el racismo en sus diferentes circunstancias, tanto en sus principios cuando estaba manifiesto en la descalificaci&oacute;n total del otro &#151;o bien de la otra&#151; por sus desventajas social, econ&oacute;mica o pol&iacute;tica as&iacute; como en &eacute;pocas recientes en la discriminaci&oacute;n m&aacute;s sutil pero siempre potencialmente destructora. El racismo es al fin y al cabo un problema de las varias elites y seudoelites, que tradicionalmente han utilizado la existencia de la discriminaci&oacute;n para legitimar posiciones privilegiadas. No nos debe sorprender que por lo com&uacute;n se han abstenido de atacar frontalmente al racismo de variadas &iacute;ndoles, no importe que tan devastador fuera, en &uacute;ltima instancia aun para su propio bienestar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Obviamente a sus v&iacute;ctimas no se les necesita recordar su existencia. Pero en una sociedad con rasgos racistas existen tambi&eacute;n aquellos que, siendo objeto de discriminaci&oacute;n, utilizan las mismas estructuras de poder que propician el desprecio y la discriminaci&oacute;n como una "diferencia de oportunidades" para lucrar con su posici&oacute;n de seudoelites. A lo mejor valdr&iacute;a la pena emprender un an&aacute;lisis m&aacute;s sofisticado y una mejor definici&oacute;n de papeles de v&iacute;ctimas y de victimarios dentro de los variados universos y procesos del racismo.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;En vez de desaparecer, el racismo est&aacute; cambiando.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;El racismo no se puede reducir en su totalidad a un conflicto entre clases.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;La reproducci&oacute;n del racismo involucra la pol&iacute;tica y la ideolog&iacute;a.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4.&nbsp;El racismo tiene una base econ&oacute;mica.</font></p> </blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos somos a largo plazo y de una forma u otra mestizos y migrantes y los factores que &#151; contribuir&aacute;n &#151;a la fluidez en la constituci&oacute;n de razas son grandemente aleatorios: desde este punto de vista las estructuras de sus genomas pueden considerarse simples incidentes en la larga historia de la existencia humana.</font></p> 	    <p align="center"><font size="2" face="verdana"><img src="../img/revistas/desacatos/n4/a3f4.jpg"></font></p>      ]]></body>
</article>
