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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El álbum de la mujer. Periodismo femenino: El primer paso hacia la modernidad y la ciudadanía]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Testimonios</font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>El &aacute;lbum de la mujer.</b></i><b> Periodismo femenino: El primer paso hacia la modernidad y la ciudadan&iacute;a</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ana Ivonne D&iacute;az*</b></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><i><font face="verdana" size="2">* Estudi&oacute; periodismo y letras hisp&aacute;nicas en la UNAM. Candidata a la maestr&iacute;a de Historiograf&iacute;a en la UAM&#45;A.</font></i><font face="verdana" size="2"></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <blockquote> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Advertencia:</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Mujeres no le&aacute;is esto:</i> No lo digo por mis revistas ni me dirijo tampoco a sus lectoras, digo que as&iacute; se titula un libro recientemente publicado por T. Adolfo Llanos, obra encaminada a instruir a los hombres acerca de las debilidades de las mujeres.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siglo XIX, y su hurac&aacute;n modernista, trajo consigo una profunda serie de transformaciones que repercutieron en el mundo entero. En M&eacute;xico, a pesar de la pugna entre partidos, diversas actividades culturales se manifiestan en algunos estados de la rep&uacute;blica: Jalisco, Yucat&aacute;n, Puebla, Michoac&aacute;n. Asociaciones, revistas literarias y de variedades, peri&oacute;dicos y empresas culturales propiciaron cambios radicales. De hecho, con ellos, dice Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez, "se fundan los caminos de la cultura nacional".<sup><a href="#nota">2</a></sup></font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Independientemente de la endeble estabilidad pol&iacute;tica, una nueva idea de lo que hoy llamar&iacute;amos sociedad civil, comenz&oacute; a organizarse y a conciliar intereses a trav&eacute;s de la literatura. Nace una nueva serie de revistas: <i>El registro yucateco</i> (1845&#45;1847 y 1849), <i>El mosaico</i> ( M&eacute;rida 1849&#45;1850), <i>El ensayo literario</i> (Guadalajara 1850&#45;1852), y el <i>Panorama de las se&ntilde;oritas mexicanas</i> en 1852, entre otras. Ofrecer publicaciones de alta calidad editorial, que contribuyesen al desarrollo de la educaci&oacute;n fue uno de los principales objetivos que muchos de los editores de la &eacute;poca persegu&iacute;an. As&iacute;, compet&iacute;an para ofrecer al lector el cuaderno m&aacute;s gracioso y chispeante, el m&aacute;s ameno e instructivo, o el mejor impreso, con concursos de literatos mexicanos que entonces a&uacute;n escrib&iacute;an "con gusto para los ni&ntilde;os y hombres sensibles, para deleite y encanto del bello sexo, o para solaz de los viejos".<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas de estas publicaciones eran semanales, no exist&iacute;a la posibilidad de los anuncios, ni estaban hechas &#151;la gran mayor&iacute;a&#151; para lectores especializados; los escritores comprend&iacute;an la literatura como la manera de comunicar emociones placenteras a lectores medios procurando "fortalecer sus creencias religiosas y ampliar sin l&aacute;grimas, sus conocimientos culturales".<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/desacatos/n3/a9f1.jpg" target="_blank">Foto1</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en una revisi&oacute;n de los primeros n&uacute;meros de estas revistas, se advierte el paso de los temas de amenidades hacia repertorios de la literatura y estudios de intenci&oacute;n nacionalista. Este paso, cuyo ejemplo significativo lo encontramos en <i>El Renacimiento</i>, de Ignacio Manuel Altamirano, transforma los esquemas en direcci&oacute;n a la modernidad que a&uacute;n se ve, con sus matices, en nuestras revistas actuales: las noticias comenzaron a ocupar un lugar secundario o en espacios reducidos, ya que la informaci&oacute;n se confiaba a extensas cr&oacute;nicas de acontecimientos pol&iacute;ticos, parlamentarios, extranjeros y de divagaci&oacute;n varia que se alternaba con informaci&oacute;n comercial, de transporte y econ&oacute;mica. En lugares preferentes aparec&iacute;an cuentos, estudios hist&oacute;ricos y cient&iacute;ficos, art&iacute;culos miscel&aacute;neos y cuadros de costumbres y, casi regularmente, en la "planta baja" el follet&oacute;n que publicaba novelas por entregas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La edici&oacute;n de revistas lleg&oacute; a niveles tan sofisticados que, en las publicaciones de corte literario de los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX, pintores, dibujantes y m&uacute;sicos colaboraron al mismo nivel que los escritores. El primer ejemplo de esto fue <i>La revista moderna.</i> Las ilustraciones de Julio Ruelas y sus espl&eacute;ndidas "m&aacute;scaras" de escritores crearon y mantuvieron el estilo pl&aacute;stico de la revista. Baste decir que en cuanto a contenidos se refiere, hay que recordar el esc&aacute;ndalo que en la sociedad de ese tiempo caus&oacute; la publicaci&oacute;n en 1898 del poema "Misa negra" de Jos&eacute; Juan Tablada; sociedad que por otra parte, "toleraba garitos y prost&iacute;bulos en el coraz&oacute;n de la ciudad donde viv&iacute;a y se escandalizaba ante la l&iacute;rica vehemencia de un poema er&oacute;tico".<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque el periodismo literario fue naciendo como un "par&aacute;sito"<sup><a href="#nota">6</a></sup> dentro de las publicaciones de &iacute;ndole noticiosa, pol&iacute;tica y de entretenimiento, las revistas literarias reprodujeron y maduraron en ritmo ascendente. De hecho, en ellas est&aacute; contenida cuando menos la mitad de la literatura mexicana. Yace olvidada en peri&oacute;dicos y revistas cuyo volumen es impresionante y es la expresi&oacute;n justa de nuestra vida literaria del siglo XIX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de la aparici&oacute;n de <i>El Renacimiento</i> (1860&#45;1869) se registraron al menos 94 revistas de naturaleza literaria: De 1820 a 1829 nacieron tres cuyo fundador fue Jos&eacute; Mar&iacute;a Heredia; entre 1830 y 1840, 13 de ellas; y entre 1841 y 1850, 33 vieron la luz, en plena invasi&oacute;n norteamericana. Todas fueron realizadas con sensibilidad, manos, cuerpo y mente... varoniles. La idea de ciudadan&iacute;a como ahora la conocemos, empero, fue fragu&aacute;ndose a trav&eacute;s de la literatura, las reuniones en los salones y las cr&iacute;ticas en cartones como los de la revista pol&iacute;tica, <i>La Orquesta.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conceptos de modernidad, ciudadan&iacute;a y g&eacute;nero fueron surgiendo, aunque de manera t&iacute;mida, en revistas de corte femenino que, al igual que las otras, tambi&eacute;n tuvieron un gran desarrollo. Mientras el gran <i>Renacimiento</i> fue algo as&iacute; como la revista ciudadana y moderna por excelencia, en d&eacute;cadas anteriores aparecieron <i>La Biblioteca de se&ntilde;oritas,</i> publicada con la ayuda de Francisco Sosa en la ciudad de M&eacute;rida; <i>La Ilustraci&oacute;n,</i> editada en la capital mexicana por un grupo de se&ntilde;oras; de 1841 a 1842, el <i>Semanario de las Se&ntilde;oritas Mexicanas;</i> y de 1850 a 1853, <i>La Semana de las Se&ntilde;oritas Mexicanas,</i> esta &uacute;ltima obra del impresor Vicente Garc&iacute;a Torres y dirigida por Isidro Rafael Gondra. De esta publicaci&oacute;n se ha dicho que "inaugura el ciclo de las delicadas y hermosas publicaciones dedicadas a la mujer en que tanto se complace en el siglo XIX".<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la intenci&oacute;n de dedicar a la mujer publicaciones de solaz esparcimiento, de entretenerlas con las cr&oacute;nicas de sal&oacute;n o ver en ellas la moda venida de Par&iacute;s &#151;secciones que El Zarco, por su parte, no vio con desd&eacute;n cuando atraves&oacute; la senda de la edici&oacute;n de revistas&#151;; no fueron suficientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, esta voz t&iacute;mida que no terminaba por escucharse, tuvo a su primera representante en la Marquesa Calder&oacute;n de la Barca. Gracias a su condici&oacute;n social privilegiada, la Marquesa tuvo la oportunidad de describir, con cierto desenfado incisivo, algunas de las costumbres de las se&ntilde;oras y se&ntilde;oritas de la &eacute;poca, entre otras cosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a los esfuerzos de Ignacio Manuel Altamirano por reunir en un solo cuerpo a la intelectualidad mexicana por medio de su revista <i>El Renacimiento,</i> y de las tertulias de sal&oacute;n en las que &eacute;l mismo, junto con Riva Palacio, era la estrella refulgente... algo faltaba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la zaga y en silencio, aparecieron en los kioskos <i>El Album de la mujer,</i> y <i>Las violetas del An&aacute;huac,</i> esta &uacute;ltima con una poderosa conciencia nacionalista; publicaciones en las que, si bien es cierto que no se reconoc&iacute;a a la intelectualidad femenina de la &eacute;poca con la misma pompa con que se refer&iacute;a <i>El Renacimiento</i> a sus colaboradores y amigos, s&iacute; crearon una impresi&oacute;n viva en los principales y m&aacute;s atentos lectores de la &eacute;poca: las mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Album de la mujer,</i> peri&oacute;dico ilustrado, naci&oacute; en 1883 y tuvo una vida azarosa que a&uacute;n parece serlo en los archivos. Los n&uacute;meros que de esta publicaci&oacute;n se tienen datan de 1883 a 1888, y el mismo impresor de <i>El Renacimiento</i> se estrena con la publicaci&oacute;n de y para mujeres. Su directora propietaria, Concepci&oacute;n Gimeno de Flaquer, espa&ntilde;ola y esposa al parecer de un diplom&aacute;tico, cre&oacute; una revista donde se daban cita desde novelas por entregas e investigaciones cient&iacute;ficas, hasta cr&oacute;nicas y p&aacute;ginas donde se pod&iacute;a apreciar lo &uacute;ltimo de la moda, en particular la parisina. Editada en la Imprenta de Francisco D&iacute;az de Le&oacute;n, en la calle de Lerdo n&uacute;m. 3, sus colaboradores eran en esencia mujeres, y alguno que otro conde de la Academia Espa&ntilde;ola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;A qu&eacute; obedeci&oacute; la idea de hacer una revista con participaci&oacute;n femenina? La creaci&oacute;n de una revista literaria, en t&eacute;rminos generales, parece ser el deseo de participar en una actividad intelectual que no se circunscriba a la emisi&oacute;n de opiniones de distintos temas dentro de la pr&aacute;ctica del diarismo; editar ha sido siempre, como hemos podido apreciar desde aquella &eacute;poca, un esfuerzo por reunir opiniones, reportar lecturas, ejercitar la escritura y formar una tribuna que pretenda un prestigio, una autoridad y hasta un reconocimiento del resto de la comunidad, en este caso, literaria. Concepci&oacute;n Gimeno de Flaquer no fue ajena a esa idea, por eso en el saludo del primer n&uacute;mero escribe:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aprovecho el momento solemne de la aparici&oacute;n del peri&oacute;dico para reiteraros ...el objetivo de mi vida es cantar vuestros m&eacute;ritos y virtudes, es hacer conocer vuestras facultades intelectuales, es referir vuestros m&uacute;ltiples hero&iacute;smos, es colocar vuestra hermosa figura sobre el m&aacute;s elevado pedestal... el &aacute;lbum que os ofrezco est&aacute; consagrado al bello sexo, en el que todo artista notable, todo ilustre viajero y todo literato eminente, deje su firma como un homenaje de respetuosa admiraci&oacute;n.<sup><a href="#nota">8</a></sup></font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las p&aacute;ginas de <i>El Album de la mujer,</i> cuyas portadas mostraban litograf&iacute;as de Emilio Moreau y Hermano, aparecieron Juana de Arco, Sor Juana In&eacute;s de la Cruz, y hasta la madre de Goethe. As&iacute;, Carolina Coronado publica su novela por entregas <i>La rueda de la desgracia.</i> Adela Riquelme de Trechuelo, por otra parte, colabor&oacute; con una art&iacute;culo llamado <i>Influencia ejercida por la mujer en Espa&ntilde;a</i> en siete entregas; texto especialmente notable por su tema principal: la necesidad de un recocimiento de g&eacute;nero que trascienda la posici&oacute;n social. Llama "retr&oacute;grados" a quienes mantienen una actitud de desprecio y burla ante el lugar de la mujer en el mundo y agradece las opiniones varoniles que defienden un trato m&aacute;s justo para las mujeres "a nombre de mi sexo y de la sociedad, cuya marcha progresiva ayudan". Al igual que Feij&oacute;o, a quien cita en defensa de las mujeres, la autora lamenta la injusticia "con que nos tratan los que s&oacute;lo creen capaces a las mujeres para el gobierno de la casa y aseguran que la m&aacute;s entendida podr&aacute; alcanzar &aacute; lo sumo, lo que un ni&ntilde;o de catorce a&ntilde;os" . Reclama que, al proveerse dos c&aacute;tedras en la Normal Central de Maestras, no se haya permitido "la entrada en el Palenque Literario de la oposici&oacute;n a ninguna mujer y s&iacute; a todo el que pertenezca al sexo masculino sin m&aacute;s requisito que ser espa&ntilde;ol" y apunta:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se nos aturde con retumbantes discursos y floridos art&iacute;culos sobre el m&eacute;rito de las mujeres de otros pa&iacute;ses lamentando la ignorancia de las espa&ntilde;olas, pero ellas, han tenido qui&eacute;n las anime, ayude y proteja en tanto que la mujer espa&ntilde;ola vive luchando contra el terrible fanatismo, la mujer mexicana, inicia ya ese largo camino.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su &uacute;ltima entrega nos dice:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mucho m&aacute;s pude haber dicho apoy&aacute;ndome en la historia patria acerca de la influencia ejercida por la mujer si el temor de cansar a mis lectores no me detuviera. Esta influencia es incontestada en la pol&iacute;tica aunque parezca ajena a ella, en la legislaci&oacute;n as&iacute; como en el adelanto civil y social pero no se crea en manera alguna, que solo han contribuido aquellas que por sus condiciones especiales descollaron dejando un hombre a la posteridad. Lo mismo durante la edad media en los castillos feudales, donde quedaban mientras los guerreros combat&iacute;an, como en la &eacute;poca moderna ocupando un lugar privilegiado en el hogar, las mujeres han venido ejerciendo su poder y su influjo aunque las m&aacute;s de las veces permanezca oculto, as&iacute; he procurado demostrarlo para que Espa&ntilde;a y M&eacute;xico favorezcan las actitudes de las que puedan cultivar las artes, aprender las ciencias, dedicarse a diversas carreras  que lejos de ser contrarias a su naturaleza son propias para la mujer como se demuestra en otras sanciones sin que por esto descuiden sus labores de esposas y madres.<sup><a href="#nota">9</a></sup> </font></p> </blockquote> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n3/a9f2.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sor Juana In&eacute;s de la Cruz aparece ya como una referencia literaria fundamental con sus redondillas, "hombres necios que acus&aacute;is...", y finalmente, el Dr. M. Dom&iacute;nguez justifica su colaboraci&oacute;n en el primer n&uacute;mero y subsecuentes para "hacer comentarios m&eacute;dicos sobre los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n y modos de vida. Tratar&eacute; de sugeriros asuntos de higiene de las mujeres en todas sus etapas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vestina, seud&oacute;nimo de la editora y reportera incipiente, es la encargada de escribir sobre los nuevos modelos de ropa para se&ntilde;oritas; pueden leerse tambi&eacute;n sus cr&oacute;nicas de sal&oacute;n donde aparecen Altamirano, Riva Palacio, Jos&eacute; T. Cu&eacute;llar y el joven talento Juan de Dios Peza.</font></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n3/a9f3.jpg"></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Por lo que se aprecia en la escritura de Vestina, Altamirano fue tal vez, para este grupo de mujeres, el principal promotor, y ellas, sus m&aacute;s intensas devotas:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sexo fuerte o para hablar con mas verdad el sexo feo, estaba representado por caballeros muy distinguidos, entre ellos vimos al simp&aacute;tico General D&iacute;az que no tiene ni entre sus enemigos pol&iacute;ticos, enemigos personales, escuchamos las chispeantes y maravillosas frases de Altamirano y cambiamos algunas palabras con el importante pol&iacute;tico Romero Rubio...</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la rese&ntilde;a de la apertura de los salones del Sr. Bablot y de la visita en su casa, resalta la m&uacute;sica de piano y canciones, con la asistencia de los tenores Adri&aacute;n Gichenn&eacute;, Manuel Espinosa y el bar&iacute;tono Antonio G&oacute;mez. Algunos de los invitados fueron el Sr. Ruiz, Procurador de la Naci&oacute;n, el Ministro de Italia, el "ingenioso" Duque Job, el inspirado escultor Nore&ntilde;a y los generales Ceballos y Guerra, Francisco y Vicente Sosa y Manuel Escudero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Semana tras semana, <i>El Album de la mujer</i> fue creciendo en formato y colaboraciones. A diferencia de las revistas de amenidades, ten&iacute;a su repertorio de literatura "verdadera" y estudios cient&iacute;ficos con claras intenciones nacionalistas. Por ejemplo, Rosario de Acu&ntilde;a y de Laiglesia hace un estudio sobre bot&aacute;nica, propiedades y elementos qu&iacute;micos de las plantas medicinales del valle de la ciudad de M&eacute;xico; "Titania" se encarga de las cr&oacute;nicas de sal&oacute;n cuando Vestina no asiste a ellas; Jos&eacute; T. Cu&eacute;llar escribe su poema <i>El suspiro y la l&aacute;grima;</i> nombres hasta ahora desconocidos se encargan de ensayos pol&iacute;ticos sobre las &uacute;ltimas declaraciones de Porfirio D&iacute;az y su influencia en las familias mexicanas; adem&aacute;s, se publican cuentos y poemas de cuyas autoras no tenemos noticias. Aqu&iacute; un ejemplo. <i>Resoluci&oacute;n,</i> fragmentos de un poema escrito por Josefa Masen&eacute;s en el n&uacute;mero 7:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Que yo escriba!, no por cierto,    <br> que no me d&eacute; Dios tal man&iacute;a    <br> antes una pulmon&iacute;a    <br> primero irme a un desierto</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes que componer quiero    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> tener por esposo a un rudo    <br> mal nacido y testarudo,    <br> avariento y pendenciero...</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escribir yo, &iexcl;cielo santo!    <br> 	  Mal me quiere usted don Juan    <br> 	  </font><font face="verdana" size="2">ignora usted el qu&eacute; dir&aacute;n y    <br> a cu&aacute;nto me opongo a cuanto    <br> No habr&aacute; quien me convenza    <br> bien puede usted arg&uuml;ir     <br> una mujer escribir     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> en Espa&ntilde;a, &iexcl;qu&eacute; verg&uuml;enza!    <br> Pues no se diera en mala hora    <br> que la necia bachillera    <br> hasta franc&eacute;s aprendiera    <br> ha de ir de embajadora</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes se&ntilde;or, las muchachas no estudiaban     <br>       </font><font face="verdana" size="2">ni le&iacute;an, ni en toda su vida o&iacute;an palabras     <br>       			        &#91;gabachas     <br>       y en lo de escribir ya, ya, para que mam&aacute;    <br>       </font><font face="verdana" size="2">&#91;quisiera     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       por qu&eacute;, porque tambi&eacute;n era muy ladina la     <br>       &#91;mam&aacute;.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues como dijo se&ntilde;or,    <br>       las muchachas no estudiaban pero en cambio    <br>   &iexcl;cual fregaban!, &iexcl;barrian con un primor!</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Qu&eacute; le importa a la mujer    <br>       de do se exporta el cacao     <br>       si es pescado o no el bacalao    <br>       con que lo sepa coser...</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anatema al escribir    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       </font><font face="verdana" size="2">al meditar y leer amigo, s&oacute;lo    <br>       </font><font face="verdana" size="2">coser y murmurar o dormir.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, hab&iacute;a una marcada tendencia por reiterar que la mujer es &quot;la verdadera sacerdotisa del hogar, el hogar de la gran dama mexicana&quot; dice un art&iacute;culo de la misma editora, &quot;no tiene boudoir, tiene santuario; para visitarlo se debe inclinar la cabeza y doblar la rodilla, en su hogar todo respira santidad",<sup><a href="#nota">10</a></sup> sin embargo, hay quienes como Luz de la Fuente y Garc&iacute;a aborda la situaci&oacute;n de la obrera mexicana. Otro ejemplo es el ensayo <i>La instrucci&oacute;n de la mujer en E.U.</i> escrito por "Titania" que finaliza con estas palabras:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo si la mujer es igual al hombre en capacidad mental, entonces deber&iacute;a disfrutar de las misma ventajas e instrucci&oacute;n y si le es menor en inteligencia, tiene todav&iacute;a mayor necesidad de una educaci&oacute;n profunda... instrucci&oacute;n que da ocupaci&oacute;n e independencia a la mujer, asegura tambi&eacute;n su virtud, la mujer ignorante y sin recursos est&aacute; condenada a su situaci&oacute;n, a pensar s&oacute;lo en el arte de amar. La instrucci&oacute;n y la educaci&oacute;n hacen de la mujer la compa&ntilde;era del hombre, y no su esclava.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Grabados, traducciones, n&uacute;meros especiales &#151;como lo fue el del 20 de abril de 1883 dedicado a Cervantes&#151; y colaboraciones eran la parte central de la lectura, de hecho, el mismo poeta V&iacute;ctor Hugo envi&oacute; algunas colaboraciones especiales, en atenci&oacute;n a "Do&ntilde;a Concepci&oacute;n Gimeno de Flaquer", y cuando el n&uacute;mero de febrero de 1884, fue autodedicado, en un homenaje iniciado por Jos&eacute; Barbier, director del peri&oacute;dico <i>La voz de Espa&ntilde;a</i> y Filomeno Mata, editor del <i>Diario del Hogar,</i> la editora recibe estas palabras del poeta:</font>	</p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Madame: Vous &ecirc;tes une femme, et vous &eacute;crivez pour la femme. Votre individualit&eacute; prend fait et cause por toutes: vous exercez un droit et vous faites le devoir. OH! c'est l&agrave; un bel et noble exemple. Vous le donnez, vous triompherez. Je me mets &aacute; vos pieds. V. H.<sup><a href="#nota">11</a></sup></i></font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A un a&ntilde;o de circular por los kioskos, <i>El Album de la mujer</i> cambi&oacute; de formato. Contrario a lo que se pensar&iacute;a, pues muchas revistas no s&oacute;lo disminu&iacute;an su tama&ntilde;o sino que desaparec&iacute;an por completo, el n&uacute;mero 26 del 28 de diciembre de 1884, celebra un nuevo y m&aacute;s grande formato:</font></p> 	    <blockquote> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">... Desde el pr&oacute;ximo mes de enero, el &aacute;lbum ser&aacute; de gran tama&ntilde;o, los dibujos fin&iacute;simos. Esta publicaci&oacute;n es una ilustraci&oacute;n hispanomexicana... que da a conocer las mejores novelas de autoras y autores mexicanos y espa&ntilde;oles... nuestro peri&oacute;dico aumentar&aacute; la parte literaria con secciones cient&iacute;ficas, religiosas, variedades, biograf&iacute;as e investigaciones... publicaremos todo lo notable que se lea en el Ateneo de Madrid... El &aacute;lbum de la mujer que ser&aacute; de gran tama&ntilde;o, rico en papel y parte tipogr&aacute;fica &aacute; la altura de las primeras publicaciones europeas, no aumentar&aacute; su precio a pesar de sus notables mejoras.</font></p> 	      <p align="center"><img src="/img/revistas/desacatos/n3/a9f4.jpg" alt=""></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;De d&oacute;nde se obtuvo el dinero para la realizaci&oacute;n de esta revista? Puede inferirse que tal vez de los propios bolsillos de la editora, del se&ntilde;or Flaquer, del impresor, de los esposos de las colaboradoras, o tal vez de "una peque&ntilde;a partida gubernamental para gastos de cultura"; en fin, es dif&iacute;cil saberlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto es que una revista con el lujo con que &eacute;sta fue editada &#151;superior en cuanto a presentaci&oacute;n y dise&ntilde;os a <i>Las violetas del An&aacute;huac,</i> requer&iacute;a de fuertes inversiones. Posiblemente el mismo general Porfirio D&iacute;az tendr&iacute;a que ver algo en todo esto. Llama poderosamente la atenci&oacute;n uno de los n&uacute;meros de <i>El &Aacute;lbum</i> donde se festeja al militar<sup><a href="#nota">12</a></sup> y no s&oacute;lo eso, su esposa, firma uno de los textos que aparecen en la revista. Riva Palacio por su parte, en este n&uacute;mero especial, concilia intereses y contribuye con una breve colaboraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Exist&iacute;a la conciencia, como hoy en d&iacute;a, de la " independencia" de una publicaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; significaba hacer una revista para mujeres donde los valores del nacionalismo y positivismo marcaban la pauta de los comportamientos femeninos? &iquest;C&oacute;mo eran las relaciones p&uacute;blicas de nuestra h&aacute;bil editora, qu&eacute; se dir&iacute;a de los textos aparecidos, fue un grupo de mujeres concentradas en servir al r&eacute;gimen para afianzar los valores de la familia y la idea de pa&iacute;s de la &eacute;poca? &iquest;Era general en este grupo la conciencia de g&eacute;nero? Numerosas preguntas quedan en el aire, mas <i>El &Aacute;lbum...</i> es una muestra de que muchas mujeres en el siglo XIX pudiendo hacerse escuchar, trabajar en diferentes disciplinas no necesariamente dom&eacute;sticas, y encontraron sus propias opciones de vida en un par&aacute;sito: el periodismo, signo inequ&iacute;voco de la modernidad. </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>&nbsp;Texto a modo de anuncio en el n&uacute;mero 7, 1883, en <i>El &Aacute;lbum de la mujer.</i></font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp;Mart&iacute;nez, Jos&eacute; Luis, <i>La expresi&oacute;n nacional,</i> Oasis, M&eacute;xico, 1984.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639356&pid=S1607-050X200000010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> (Biblioteca de las decisiones.)</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup><i>Ibidem.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Ibidem.</i></font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp;Mart&iacute;nez Pe&ntilde;aloza, Porfirio, introducci&oacute;n a <i>M&aacute;scaras de la Revista Moderna,</i> Tezontle, M&eacute;xico, 1968.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639360&pid=S1607-050X200000010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp;Es ya un lugar com&uacute;n entre algunos estudiosos del modernismo y algunos autores del siglo XIX, mencionar a la pr&aacute;ctica period&iacute;stica como un yugo, sin embargo, hay que reconocer que el periodismo dio a muchas plumas, la oportunidad de desarrollar su obra en medios que de alguna forma, contribu&iacute;an a su manutenci&oacute;n econ&oacute;mica. Parte de la fama del Duque Job, Guillermo Prieto y Altamirano, no hubiera sido la misma si no hubiesen escrito en peri&oacute;dicos y revistas.</font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>7</sup> Semanario de las Se&ntilde;oritas Mexicanas,</i> palabras del editor, n&uacute;m. 1, marzo, 1841.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639363&pid=S1607-050X200000010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup>&nbsp;Gimeno de Flaquer, Concepci&oacute;n, "Saludo" en <i>El Album de la mujer,</i> n&uacute;m. 1, 8 de setiembre de 1883, M&eacute;xico, t. I.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639365&pid=S1607-050X200000010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;<i>El Album de la mujer.</i> n&uacute;m. 1, t. I, 8 setiembre de 1883.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2639367&pid=S1607-050X200000010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Gimeno de Flaquer, Concepci&oacute;n, Editorial. n&uacute;m. 2, 1883.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> "Usted es una mujer y escribe para la mujer. Su individualidad toma hecho y causa para todas: usted ejerce un derecho y sus medios en el deber. Oh he ah&iacute; un bello y noble ejemplo, usted lo da, usted triunfar&aacute;. Me rindo a sus pies".V.H.  </font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> El n&uacute;mero al que me refiero corresponde al del 12 de octubre de 1884. Portada a color con fondo dorado y letras negras, motivos "elegantes", medall&oacute;n al frente con el escudo de la Rep&uacute;blica Mexicana.</font></p>      ]]></body><back>
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