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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">En la mira</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&iquest;El sexo fuerte?</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alfonso Hern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Fairman, Silvia. <i>El hombre maltratado por su mujer: una realidad oculta. </i>Buenos Aires, Lumen, 2005.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor investigador del Centro de Estudios de G&eacute;nero de la UdeG. Profesor de la Escuela Normal Superior de Especialidades de Jalisco. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:uyalfonso7@yahoo.com.mx">uyalfonso7@yahoo.com.mx</a>. </i></font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Cualquier forma de violencia    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> es reprobable</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde hace algunos a&ntilde;os se ha presentado una tendencia notable a reducir la violencia de g&eacute;nero, y sobre todo la violencia dom&eacute;stica (que no son lo mismo), a un esquema simplista y a veces hasta sesgado, en el cual se "naturaliza" la diada hombre&#150;violencia mujer&#150;v&iacute;ctima, a pesar de que existen estudios realizados con rigor cient&iacute;fico donde se puede ver y demostrar que, dependiendo de la forma de preguntar, se asigna el papel de v&iacute;ctima o victimario, independientemente del g&eacute;nero de los sujetos a quienes se investiga; as&iacute;, si se le pregunta exclusivamente a mujeres, obviamente ellas ser&aacute;n las v&iacute;ctimas. Si se le pregunta a los varones, el resultado ser&aacute; diferente, pero ellos se asumir&aacute;n como v&iacute;ctimas en mayor o menor grado; sin embargo, cuando se pregunta a ambos, los resultados obtenidos son pol&eacute;micos y contrarios a la corriente principal, ya que reflejan un nivel de violencia estad&iacute;sticamente igual (Informe Iceberg e Informe I I I de &Aacute;lvarez Diez y las investigaciones Straus, entre otras), lo que rompe el esquema del binomio hombre&#150;victimario, mujer&#150;v&iacute;ctima.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En concordancia con la pol&eacute;mica, El <i>hombre maltratado por su mujer: una realidad oculta, </i>en palabras de su autora, no pretende cerrar el debate; por lo contrario, lo que quiere es iniciarlo y que se hable abiertamente del hombre maltratado por su mujer y cumplir con su objetivo: que la sociedad reconozca esta situaci&oacute;n y act&uacute;e en consecuencia, y como sostiene en el ep&iacute;grafe:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No existen los hombres castigados por su mujer. Tampoco existen las brujas... Pero que las hay, las hay.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, las preguntas que surgen casi en autom&aacute;tico en quienes estudiamos el tema de g&eacute;nero al ver el t&iacute;tulo del libro pueden ser: &iquest;a qui&eacute;n le importan los hombres golpeados si son tan pocos comparados con la cantidad de mujeres golpeadas? &iquest;Qu&eacute; caso tiene hablar del tema si no est&aacute; en la corriente principal?, y eso es precisamente lo que se espera de este libro, que sea un llamado para que la sociedad reconozca la existencia de otra realidad y se act&uacute;e en consecuencia para prevenirla y, si es posible, erradicarla.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora casi siempre desde el psicoan&aacute;lisis intenta responder a preguntas clave; la primera y fundamental: &iquest;por qu&eacute; hay una falta casi absoluta de material al respecto? &iquest;Es que verdaderamente no existen en la sociedad hombres castigados por su mujer? <i>&iquest;Y </i>si los hay, por qu&eacute; se desconoce su existencia? &iquest;Qu&eacute; oculta esta fachada de silencio? Es a estas preguntas, entre otras, que se intenta responder en esta obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para dar cuenta de la situaci&oacute;n de los hombres maltratados, la autora divide su trabajo, m&aacute;s que en cap&iacute;tulos, en temas uno tras otro; sin embargo, deja ver tres partes por sus relaciones entre s&iacute;:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera se interna en la b&uacute;squeda y definici&oacute;n del concepto de violencia, sus tipos, su desarrollo, sus causas y sus modelos de operar, as&iacute; como de las v&iacute;ctimas de la violencia, a trav&eacute;s de lo cual va despejando el origen en el que convergen factores pluricausales, como lo personal, lo laboral y, por supuesto, las causas sociales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte presenta tres casos de sujetos entrevistados y el proceso que sigui&oacute; para dar con ellos; as&iacute; mismo, presenta los tipos de instrumentos (cuestionarios) empleados adem&aacute;s de la entrevista, haciendo &eacute;nfasis en la dificultad extrema para encontrar a un var&oacute;n que reconociera ser maltratado por su pareja. Aqu&iacute; mismo presenta sus argumentos acerca de la invisibilidad y el silencio que hay en la literatura especializada sobre el tema del maltrato del hombre por su pareja, asunto que est&aacute; entretejido en todo el texto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tercera parte se acerca a los temas de la prevenci&oacute;n y la recuperaci&oacute;n del hombre maltratado, haciendo un llamado en&eacute;rgico hacia la soluci&oacute;n del problema, a trav&eacute;s de entablar preguntas y respuestas sobre el hombre maltratado por su pareja.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, una argumentaci&oacute;n que permea el texto y que no puede pasar desapercibida por su importancia es la que manifiesta la autora al cuestionar si la violencia entre la pareja es asunto de la diferencia sexual (g&eacute;nero) centrando la pol&eacute;mica en el ejercicio del poder del fuerte (?) sobre la m&aacute;s d&eacute;bil, o es cuesti&oacute;n de posici&oacute;n (posicionarse en el lugar del m&aacute;s poderoso, independientemente del g&eacute;nero).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se mencion&oacute; antes, en la primera parte se indaga sobre las definiciones de violencia y se se&ntilde;ala que no hay una que sea aceptada, por lo contrario, hay una diversidad de formas de entenderla, seg&uacute;n sea la disciplina o el punto de vista del que la trata, ya que al formar parte de la vida cotidiana se mimetiza, se hace habitual y se invisibiliza, lo que dificulta en su caso hacerla notar como tal; sin embargo, los afanes por definirla han contribuido a veces a aumentar la confusi&oacute;n, al hablar de violencia de g&eacute;nero, dom&eacute;stica e intrafamiliar, trat&aacute;ndolas muchas veces como si fueran lo mismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Pich&oacute;n, cita la autora, la violencia es una reacci&oacute;n ocasionada por la acumulaci&oacute;n de frustraciones que un individuo experimenta; para Ferreira es una comportamiento que ya sea por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n provoca da&ntilde;o y pone en riesgo a los dem&aacute;s; para Grapsa es lo desencadenado, lo que queda fuera de la palabra, lo que no se puede simbolizar; para Grosman es multifactorial y en ella intervienen variables individuales, familiares y socio&#150;culturales y se combinan entre s&iacute; aumentando el riesgo y su reforzamiento. Finalmente parece haber acuerdo en que es multicausal, pero que s&iacute; es un factor determinado el que puede desencadenar la violencia, y entre ellos se encuentran causas biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas, comportamientos aprendidos, el aislamiento social, la aceptaci&oacute;n cultural de la violencia y el aislamiento social y emocional, entre los m&aacute;s relevantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la autora es fundamental pensar que la violencia es evitable, ya que aunque todo ser humano tiene el potencial para manifestarla, &eacute;sta puede presentarse o no, asumiendo que cada sujeto, en teor&iacute;a, ser&iacute;a capaz de mantener bajo control sus impulsos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hablar de la perspectiva reduccionista, se&ntilde;ala que el argumento manifestado por algunos/as investigadoras acerca de que biol&oacute;gicamente el var&oacute;n es potencialmente m&aacute;s agresivo que la mujer ha sido desmentido por investigaciones recientes que demostraron la falencia de ese argumento. Otros investigadores como McNeely afirman que es la violencia dom&eacute;stica una caracter&iacute;stica del ser humano y no de un g&eacute;nero en particular, y Lorenz expresa que la agresividad es parte de la naturaleza del ser humano. Queda aqu&iacute; manifestada esa confusi&oacute;n y la dificultad de hablar de violencia, ya que no es lo mismo que agresi&oacute;n, situaci&oacute;n que se repite en diversas investigaciones y escritos acerca del tema y que en general puede pasar desapercibida; adem&aacute;s que se habla de violencia de g&eacute;nero como sin&oacute;nimo de violencia contra las mujeres.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fairman define que se</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">denomina como violencia no solamente al abuso f&iacute;sico o psicol&oacute;gico ejercido sobre el otro. Es tambi&eacute;n violencia no hacer o decir algo que es necesario a este otro... se la ejerce tanto por acci&oacute;n como por omisi&oacute;n, y su objetivo es doblegar y anular al otro en una situaci&oacute;n de desequilibrio de poder.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta definici&oacute;n parte para entender el fen&oacute;meno de los hombres maltratados por su mujer.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como ya se coment&oacute;, en la segunda parte de esta divisi&oacute;n arbitraria hecha por quien esto escribe, se presentan los casos de los sujetos entrevistados, las diferentes actividades que se llevaron a cabo para dar con ellos y las dificultades para encontrarlos, dado que es muy dif&iacute;cil, dice la autora, que un var&oacute;n asuma que es maltratado por su pareja, e incluso en uno de los casos el hombre maltratado no se reconoc&iacute;a como tal, sino como hombre maltratador de su pareja, ya que como tal fue remitido a un centro de "rehabilitaci&oacute;n para este tipo de hombres".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora manifiesta en este apartado la gran dificultad para rastrear datos que dieran cuenta de la situaci&oacute;n de los varones maltratados por su pareja; as&iacute; mismo, refiere lo frustrante que result&oacute; el no encontrar antecedentes claros del problema, incluso indag&oacute; en otra &aacute;reas y disciplinas como la historia, la literatura, etc., en donde los casos fueron pocos, como el de Medea en la mitolog&iacute;a griega, o los casos de Dal&iacute;, que al parecer fue maltratado por Gala, o el de Chopin, ya estando enfermo, por George Sand; finalmente, en este caso result&oacute; frustrante la b&uacute;squeda y menciona que tal vez no se habla o escribe de este hecho porque fueron los hombres quienes escribieron la historia o la literatura en general y le parece l&oacute;gico que &eacute;stos no hicieran notar un hecho que los denigraba.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los cuestionarios utilizados por la autora, &eacute;stos m&aacute;s bien fueron empleados como un primer instrumento de acercamiento a los sujetos entrevistados y que aqu&iacute; presenta tres casos reales que le dan motivo a la presentaci&oacute;n de este trabajo, y menciona que son el resultado de una ardua tarea para encontrar a quien, siendo var&oacute;n, reconociera ser maltratado por su pareja.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Afirma, desde la perspectiva psicoanal&iacute;tica, que cada caso de maltrato es &uacute;nico y que se necesita hacer un trabajo amplio y detallado para conocer el significado que el sujeto le confiere a esa relaci&oacute;n de maltrato.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora, siguiendo a Corsi, quien asegura que el victimario var&oacute;n tiene sentimientos de hostilidad, desvalorizaci&oacute;n e indiferencia con respecto a la v&iacute;ctima y que en esta investigaci&oacute;n estas mismas variables se presentan en la victimaria (mujer) con respecto a la v&iacute;ctima (var&oacute;n) y manifiesta algo muy importante para la problematizaci&oacute;n y conceptualizaci&oacute;n del problema al se&ntilde;alar que &eacute;ste no es cuesti&oacute;n de g&eacute;nero, sino de posici&oacute;n, idea que abre nuevas vetas para la discusi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tercera y &uacute;ltima parte manifiesta la autora su inter&eacute;s y preocupaci&oacute;n por la atenci&oacute;n y la prevenci&oacute;n del problema, haci&eacute;ndose algunas preguntas y dando tentativas respuestas al problema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las preguntas acerca del tema es la siguiente: &iquest;hay alguna etapa cronol&oacute;gica de la pareja en que se pueda presentar la situaci&oacute;n de maltrato? A lo que responde que, de acuerdo con su investigaci&oacute;n, se presenta en una amplia franja que va de los 25 a los 45 a&ntilde;os y que va decreciendo con el aumento de la edad de la pareja, acotando que puede aparecer m&aacute;s tarde por factores como la menopausia, que altera el equilibrio de algunas mujeres o por la aparici&oacute;n de enfermedades, o en parejas en que hay una gran diferencia de edad entre el marido y la mujer.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se pregunta: &iquest;en qu&eacute; franja socioecon&oacute;mica de poblaci&oacute;n se puede dar la situaci&oacute;n del hombre maltratado por la pareja? <i>Y </i>en la b&uacute;squeda de la respuesta, entrevist&oacute; a investigadores, y especialmente a terapeutas, y coincidieron todos en que no existen diferencias de contexto socioecon&oacute;mico o de estructura familiar que hagan alguna diferencia sobre el problema del maltrato a los varones por su pareja.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la pregunta: &iquest;en qu&eacute; otras circunstancias puede aparecer la violencia de la mujer contra su c&oacute;nyuge? Responde que se presenta en el caso de la defensa de los hijos o de s&iacute; misma en una situaci&oacute;n de abuso sexual, o de castigo infligido por el marido, o en el caso de pareja con un nivel sociocultural que es muy distinto o cambia en el transcurso de la vida de la pareja.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una pregunta que no pod&iacute;a faltar: &iquest;por qu&eacute; la invisibilidad del maltrato a los hombres por su c&oacute;nyuge? y por raro que parezca, los varones, aun como v&iacute;ctimas, siguen pensando que lo que sucede en familia es un asunto privado, en el cual nadie debe entrometerse y, como en el caso de las mujeres maltratadas, al var&oacute;n le es muy dif&iacute;cil denunciar, porque romper&iacute;a la privacidad de hechos que se consideran privados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;stas son algunas de las interrogantes que la autora hace en esta &uacute;ltima parte del libro y</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">su objetivo estar&aacute; cumplido si act&uacute;a como disparador para que nuestra sociedad finalmente reconozca esta situaci&oacute;n y act&uacute;e en consecuencia.</font></p> </blockquote>      ]]></body>
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