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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El derecho a la proporcionalidad de las multas en la jurisprudencia de la Suprema Corte]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios jurisprudenciales</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El derecho a la proporcionalidad de las multas en la jurisprudencia de la Suprema Corte</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Mar&iacute;a Soberanes D&iacute;ez*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Doctor en derecho por la Universidad Panamericana y profesor titular en la misma instituci&oacute;n.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introducci&oacute;n</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente trabajo tiene como objeto comentar la sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n al resolver la acci&oacute;n de inconstitucionalidad 115/2008, el 25 de febrero de 2010, por mayor&iacute;a de ocho votos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En dicha acci&oacute;n de inconstitucionalidad, el Procurador General de la Rep&uacute;blica impugn&oacute; el art&iacute;culo 64, &uacute;ltimo p&aacute;rrafo, de la Ley de Transporte y Vialidad del Distrito Federal, publicado el 30 de septiembre de 2008 en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, el cual establece que el titular de una licencia que haya sido cancelada no puede conducir automotores en el territorio del Distrito Federal con licencia o permiso expedido en otra entidad federativa o pa&iacute;s, so pena de una multa de 180 d&iacute;as de salario.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aduc&iacute;a el Procurador que la norma era inconstitucional por preveer una multa fija, esto es, una multa que no contaba con un monto m&aacute;ximo y un m&iacute;nimo, lo que se traduc&iacute;a en una multa excesiva, de las prohibidas por el art&iacute;culo 22 constitucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para profundizar sobre la sentencia se analizar&aacute;, en primer lugar, el marco constitucional acerca de las multas fijas, para lo cual deben distinguirse dos etapas de la interpretaci&oacute;n: el periodo en el que no existe una norma constitucional expresa que mandate la proporcionalidad y, otro, a partir de su establecimiento expl&iacute;cito en una reforma constitucional de junio de 2008. Tratados los aspectos relevantes de las etapas, se abordar&aacute;n los argumentos esgrimidos en la sesi&oacute;n en la que se dict&oacute; la sentencia en comento, as&iacute; como aqu&eacute;llos en los que se funda la resoluci&oacute;n en an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. La proporcionalidad impl&iacute;cita: lo proporcional es lo no excesivo</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la falta de un mandato constitucional para establecer multas proporcionales, la Suprema Corte sostuvo que las multas fijas eran contrarias al art&iacute;culo 22 de la Constituci&oacute;n Federal pues, al aplicarse a todos por igual, propicia excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares. A la luz de este criterio se resolvieron tanto de juicios de amparo como controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera resoluci&oacute;n de la "novena &eacute;poca" en que se sostuvo este razonamiento fue el amparo en revisi&oacute;n 2071/93, promovido por Grupo de Consultores Metropolitanos, sociedad an&oacute;nima de capital variable, resuelto por unanimidad de votos el 24 de abril de 1995.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese asunto matriz se parti&oacute; de la base de que la multa excesiva era una sanci&oacute;n susceptible de ser decretada tanto en materia penal como en administrativa. Se consider&oacute; que si la Constituci&oacute;n proh&iacute;be esas sanciones en el &aacute;mbito penal, que es el m&aacute;s dr&aacute;stico, con mayor de raz&oacute;n deb&iacute;an quedar prohibidas en los il&iacute;citos administrativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sentado que la Constituci&oacute;n proh&iacute;be las multas excesivas en el &aacute;mbito del derecho administrativo sancionador, ese tribunal se enfrent&oacute; a la problem&aacute;tica de que la prohibici&oacute;n constitucional no define lo que debe entenderse por multas excesivas. Al respecto, consider&oacute; necesario acudir a los conceptos de proporcionalidad y equidad establecidos en el art&iacute;culo 31, fracci&oacute;n IV, de la propia carta federal. A partir de estas nociones, se dijo que una multa es excesiva cuando es desproporcionada a las posibilidades econ&oacute;micas del infractor en relaci&oacute;n a la gravedad del il&iacute;cito y cuando va m&aacute;s adelante de lo l&iacute;cito y lo razonable.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este orden de ideas, sostuvo que una multa puede ser excesiva para unos, moderada para otros y leve para muchos. Por ello, se indic&oacute; que para cumplir con este mandato constitucional deb&iacute;a establecerse en la ley la posibilidad de que la autoridad facultada para imponerla, en cada caso, determinase su monto o cuant&iacute;a, tomando en cuenta la gravedad de la infracci&oacute;n, la capacidad econ&oacute;mica del infractor, la reincidencia de &eacute;ste, en su caso, en la comisi&oacute;n del hecho que la motiva, o cualquier otro elemento del que pueda inferirse la gravedad o levedad del hecho infractor, para as&iacute; determinar individualmente la multa que corresponda.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este criterio, el Alto Tribunal consider&oacute; que el establecimiento de multas fijas es contrario a estas disposiciones constitucionales, pues al aplicarse a todos por igual, de manera invariable e inflexible, propicia excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares. <sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este razonamiento se vislumbra que la proporcionalidad es criterio informador de la noci&oacute;n de multa excesiva. Aunque no lo dijo la Corte, puede estimarse que la prohibici&oacute;n constitucional del establecimiento de multas excesivas conlleva impl&iacute;cito un mandato de instituir multas proporcionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, la excesividad es un concepto relacional en tanto que &uacute;nicamente se entiende en concordancia con algo. Una sanci&oacute;n no es excesiva consigo misma, sino que se entiende que tiene este car&aacute;cter solamente cuando sobrepasa una medida. Lo excesivo evoca la falta de condici&oacute;n de proporcionalidad de un ente respecto a otro en un margen: mientras que exceso es lo que sobrepasa un l&iacute;mite superior de la medida, lo proporcional es lo que se ajusta a &eacute;sta. Por ello, lo contrario a la excesividad es la proporcionalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; pues, la Constituci&oacute;n Federal, al prohibir la multa excesiva, impl&iacute;citamente est&aacute; mandando que se trate de forma proporcional, en tanto esta &uacute;ltima noci&oacute;n es ant&iacute;poda de la primera. De esta forma, el art&iacute;culo 22 constitucional contiene impl&iacute;citamente el principio de proporcionalidad de las multas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. La proporcionalidad expl&iacute;cita en la Constituci&oacute;n</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante la existencia impl&iacute;cita del principio de proporcionalidad en las multas desde el texto original de 1917, en el contexto de la reforma constitucional al sistema de justicia penal de junio de 2008, se estableci&oacute; expresamente que "toda pena deber&aacute; ser proporcional al delito que sancione y al bien jur&iacute;dico afectado". &Eacute;sta es la norma en vigor.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&uacute;n no existe un desarrollo jurisprudencial de este precepto. Estimamos que el mismo podr&iacute;a partir del hecho que si bien &eacute;ste se refiere al derecho penal, es posible considerar que es aplicable a las otras materias, como la administrativa. A las razones esgrimidas en el primer asunto que se resolvi&oacute; para este objeto, que se simplifican en el aforismo "lo que rige a lo m&aacute;s rige a lo menos", puede a&ntilde;adirse la reciente consideraci&oacute;n de que los principios del derecho penal son aplicables al derecho administrativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El alto tribunal ha sostenido que los principios del derecho penal son aplicables al derecho administrativo sancionador en tanto ambos son manifestaciones del <i>ius puniendi</i> del Estado.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Siguiendo esta l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n, todas las sanciones administrativas se rigen por los principios constitucionales penales, como lo es el de la proporcionalidad en las sanciones. As&iacute; pues, toda sanci&oacute;n administrativa como las multas, la clausura, el arresto administrativo, la inhabilitaci&oacute;n, apercibimiento, suspensi&oacute;n, etc&eacute;tera, debe ser proporcional para cumplir con los est&aacute;ndares constitucionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;alado lo anterior, deber&iacute;a atenderse a la sanci&oacute;n espec&iacute;fica en an&aacute;lisis, para lo que tendr&iacute;a que responderse la pregunta a la que se enfrent&oacute; el Tribunal Pleno al resolver el citado amparo en revisi&oacute;n 2071/93: &iquest;qu&eacute; debe entenderse por una multa proporcional? Esta duda debe contestarse en dos horizontes. Por una parte, en la aplicaci&oacute;n de la ley y, por otra, en la formulaci&oacute;n de la misma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la proporcionalidad en la imposici&oacute;n de multas, cabe apuntar brevemente que consiste en la obligaci&oacute;n de la autoridad encargada de aplicar esta sanci&oacute;n de motivar su monto de acuerdo a las circunstancias personales del infractor, tomando en cuenta su capacidad econ&oacute;mica, la reincidencia o cualquier otro elemento del que se desprenda la levedad o gravedad de la infracci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo referente a la proporcionalidad en el establecimiento de las multas, igualmente &eacute;sta debe entenderse en dos vertientes: desde un punto de vista material y uno formal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto al punto de vista material, debe decirse que la relaci&oacute;n de proporci&oacute;n que debe guardar un comportamiento il&iacute;cito con la multa que se le asigne ser&aacute; el fruto de un complejo an&aacute;lisis que s&oacute;lo al legislador corresponde y que en ning&uacute;n caso se reduce a una exacta proporci&oacute;n entre el valor de la multa y el del comportamiento prohibido seg&uacute;n un hipot&eacute;tico baremo prefijado. No obstante el amplio margen de maniobra del legislador en este aspecto, tiene l&iacute;mites constitucionales. En concreto, no pueden existir normas en las que se advierta un desequilibrio patente, excesivo o irrazonable entre la multa y la finalidad de la norma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la variante formal del principio de proporcionalidad en el establecimiento de multas, debe decirse que &eacute;ste impone la obligaci&oacute;n de fijar una multa m&aacute;xima y una m&iacute;nima, como presupuesto para que el aplicador de la sanci&oacute;n pueda individualizarla al caso concreto del infractor, eligiendo la multa adecuada dentro de ese rango.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En diversos precedentes la Suprema Corte ya se ha pronunciado sobre este tema, considerando que para que una multa sea acorde al texto constitucional debe contener un par&aacute;metro establecido en cantidades o porcentajes m&iacute;nimos y m&aacute;ximos que permitan a las autoridades que las impongan determinar su monto de acuerdo a las circunstancias personales del infractor, tomando en cuenta su capacidad econ&oacute;mica, la reincidencia o cualquier otro elemento del que se desprenda la levedad o gravedad de la infracci&oacute;n.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo a lo expuesto podr&iacute;a llegarse a la misma conclusi&oacute;n a la que se abord&oacute; al analizar la prohibici&oacute;n de multas excesivas, en el sentido de que las multas fijas son contrarias al principio constitucional de proporcionalidad en las mismas, en el aspecto formal de su vertiente legislativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. El debate de la Suprema Corte</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se dijo, en la acci&oacute;n de inconstitucionalidad 115/2008, el Procurador General de la Rep&uacute;blica impugn&oacute; el art&iacute;culo 64, &uacute;ltimo p&aacute;rrafo de la Ley de Transporte y Vialidad del Distrito Federal, al considerar que era inconstitucional la multa fija de 180 d&iacute;as de salario que ah&iacute; se establec&iacute;a.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proyecto de sentencia fue elaborado por la ministra Luna Ramos y en &eacute;l se propon&iacute;a la inconstitucionalidad de la norma, con base en los precedentes antes relatados. El proyecto fue rechazado por mayor&iacute;a de ocho votos, mismos que consideraron constitucional la multa.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la sesi&oacute;n en la que se discuti&oacute; el asunto se divisaron dos posturas. La primera posici&oacute;n era de los que estaban a favor de un cambio de criterio. En esta l&iacute;nea, el ministro Franco Gonz&aacute;lez&#45;Salas manifest&oacute; que ve&iacute;a pr&aacute;cticamente imposible que el polic&iacute;a tenga que valorar la gravedad de una infracci&oacute;n que es igual para todos, afirmando que habr&iacute;a m&aacute;s discrecionalidad en dejar a juicio de un agente de tr&aacute;nsito que juzgue estas condiciones en la detenci&oacute;n, establecer la capacidad econ&oacute;mica del sujeto, o determinar si es reincidente para imponer una pena.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ministro Aguilar Morales abund&oacute; en esas consideraciones y manifest&oacute; que trat&aacute;ndose de multas administrativas de polic&iacute;a, como las infracciones de tr&aacute;nsito, en la mayor&iacute;a de los casos dada la inmediatez entre la infracci&oacute;n y la imposici&oacute;n de la sanci&oacute;n no s&oacute;lo es materialmente imposible fijar par&aacute;metros objetivos verificables respecto del infractor, sino que en este tipo de infracciones no podr&iacute;a hacerse una valoraci&oacute;n de la mayor o menor trascendencia econ&oacute;mica del asunto, pues no existe un referente de esa naturaleza en la infracci&oacute;n cometida, ya que ni el valor del autom&oacute;vil ni la capacidad econ&oacute;mica del infractor son determinantes ni aun relacionados con la objetiva conducta il&iacute;cita que se sanciona.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ministro Zaldivar Lelo de Larrea, en esa misma l&iacute;nea, sostuvo que no debe cumplirse la proporcionalidad formal cuando se est&aacute; en presencia de cierta conducta "en donde estar&iacute;amos ya exigiendo una especificidad excesiva al legislativo, o cuando queda clara la gravedad de la conducta." En el caso le pareci&oacute; que la conducta era lo suficientemente grave como para que no admita otro tipo de atemperamentos.<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, en esa posici&oacute;n tiene cuatro bases: a) la infracci&oacute;n es la misma para todos; b) no pueden distinguirse los casos de mayor trascendencia econ&oacute;mica, porque no existe un referente de esa naturaleza en la infracci&oacute;n; c) no debe haber gradaci&oacute;n en los casos en los que no pueda exig&iacute;rsele al legislador que distinga varios supuestos de hecho o que la conducta sea muy grave; y d) los polic&iacute;as no pueden juzgar las diferencias en el momento de la detenci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en estos argumentos deben se&ntilde;alarse algunas cuestiones. En cuanto a que la infracci&oacute;n es la misma para todos, debe se&ntilde;alarse que, aunque la conducta sea la misma, existen circunstancias que hacen m&aacute;s o menos grave la infracci&oacute;n. Aunque una infracci&oacute;n de tr&aacute;nsito se valore conforme a la justicia conmutativa, viendo los hechos sin importar su autor, debe estimarse que hay circunstancias que afectan al hecho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay incidentes que permiten se&ntilde;alar que hay distintas gravedades en las infracciones de tr&aacute;nsito. No es lo mismo pasarse un alto en una calle intransitada que en el cruce de las avenidas con m&aacute;s circulaci&oacute;n. En el caso concreto tambi&eacute;n: no es lo mismo el que ten&iacute;a una licencia de otra entidad con anterioridad a la del Distrito Federal, que ir a tramitar una licencia a otra a prop&oacute;sito debido a la cancelaci&oacute;n de la correspondiente a la ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a que no existe un referente econ&oacute;mico, debe apuntarse que la mayor cuant&iacute;a de una multa no debe relacionarse &uacute;nicamente con una cuesti&oacute;n de capacidad contributiva. Es cierto que las multas fiscales suelen establecerse en relaci&oacute;n con el monto de la contribuci&oacute;n omitida, pero las multas administrativas son m&aacute;s amplias. Su mayor cuant&iacute;a es en relaci&oacute;n con distintas circunstancias que califican la gravedad de la infracci&oacute;n y su lesi&oacute;n al bien jur&iacute;dico protegido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a que no debe haber gradaci&oacute;n cuando no pueda exig&iacute;rsele al legislador que distinga varios supuestos de hecho o cuando la conducta sea muy grave, conviene apuntar, en primer lugar, que afirmar que cuando una infracci&oacute;n es muy grave no es necesario establecer par&aacute;metros, implica desconocer el contenido esencial del principio de proporcionalidad. Supondr&iacute;a afirmar que la gravedad de una conducta justificar&iacute;a la inaplicaci&oacute;n de los derechos fundamentales. Por otra parte, es err&oacute;neo asegurar que hay veces que no se le puede exigir al legislador que valore varias circunstancias, pues quien las valora es la administraci&oacute;n, siendo obligaci&oacute;n del legislador &uacute;nicamente dar un m&aacute;ximo y un m&iacute;nimo para que pueda fijarse la multa. La ley no tiene que preveer que pasar&aacute; si la licencia de otra entidad se obtuvo despu&eacute;s; eso lo valora el aplicador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El argumento pr&aacute;ctico, que es dif&iacute;cil que un agente de tr&aacute;nsito valore las circunstancias, parecer&iacute;a alejado de la idea constitucional, pues podr&iacute;a pensarse que en el fondo supone que cuando es complicado aplicar la Constituci&oacute;n, no debe de hacerse. No obstante, considerando que los derechos no son absolutos, habr&iacute;a al menos que darle cabida en el examen de constitucionalidad. Por lo anterior se estima que no son atendibles tres de los argumentos mencionados por esta posici&oacute;n. &Uacute;nicamente el argumento f&aacute;ctico, el de la imposibilidad de que el polic&iacute;a valore la gravedad, podr&iacute;a tener relevancia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda posici&oacute;n la sostuvieron los que estaban de acuerdo con el criterio tradicional. El ministro presidente Ortiz Mayagoitia, sostuvo que no es lo mismo un conductor que vive de su trabajo, que alguien que por necesidad acepta conducir un veh&iacute;culo que va a pasar por la ciudad de M&eacute;xico y que se la "juega" y es descubierto. <sup><a href="#notas">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, el ministro Gudi&ntilde;o Pelayo sostuvo que existen elementos que pueden ayudar a determinar un monto distinto para cada caso, como es la edad, el grado de preparaci&oacute;n, el modo de vida o las circunstancias particulares que en cada caso concreto se presentan.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta postura se basa en que existen diversos elementos que podr&iacute;an servir para calificar la gravedad de la multa cuya constitucionalidad se cuestionaba, como las circunstancias personales de los infractores, el fin de la conducta, o accidentes que pueden aumentar o atenuar la responsabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta posici&oacute;n se apega m&aacute;s a los mandatos que emanan del principio constitucional de proporcionalidad en las multas. Sin embargo, no toma en cuenta las cuestiones f&aacute;cticas que son rescatables de la postura anterior. Ciertamente &eacute;stas no pueden condicionar la eficacia constitucional y menos de un derecho fundamental, pero deben ser tomadas en cuenta en el an&aacute;lisis de constitucionalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. La sentencia de la acci&oacute;n de inconstitucionalidad 115/2008</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se dijo, el proyecto de la ministra Luna Ramos fue rechazado por mayor&iacute;a de ocho votos. Sin embargo, en lugar de turnar el asunto a un nuevo ponente para que redactara otro proyecto, se estim&oacute; que exist&iacute;a una coincidencia entre los integrantes de la mayor&iacute;a que hac&iacute;a que hubiera una decisi&oacute;n sobre el tema, por lo que se declar&oacute; resuelto el asunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sentencia redactada con posterioridad retoma las ideas expresadas por los ministros en la discusi&oacute;n. En concreto, son dos los argumentos en que se basa la resoluci&oacute;n:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera raz&oacute;n es que la insistencia del conductor en volver a manejar veh&iacute;culos en el Distrito Federal, no obstante que su licencia o permiso fue cancelado, lo hace acreedor a una sanci&oacute;n mayor a previa (la cancelaci&oacute;n); consistente en la imposici&oacute;n de una multa fija, la cual en estos peculiares casos no requiere de un m&iacute;nimo y un m&aacute;ximo para graduarla, ya que las caracter&iacute;sticas personales del desobediente en nada influir&iacute;an para determinar la gravedad o levedad de su conducta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo motivo para estimar que la multa controvertida no requiere de un m&iacute;nimo y un m&aacute;ximo para estimarla apegada al art&iacute;culo 22 constitucional, se encuentra en razones de &iacute;ndole pr&aacute;ctico acaecidas en el momento en que se aplica la sanci&oacute;n, ya que la conducta que se describe como el supuesto normativo que da lugar a la imposici&oacute;n de dicha multa, se suscita generalmente en la v&iacute;a p&uacute;blica y en situaciones de flagrancia, siendo un hecho notorio que los servidores p&uacute;blicos facultados para detectar este g&eacute;nero de faltas, en muchos casos, no cuentan con los elementos t&eacute;cnicos o f&aacute;cticos necesarios que les permitan, en el instante mismo de la comisi&oacute;n de la infracci&oacute;n, la posibilidad de valorar en cada caso la gravedad de aqu&eacute;lla, la capacidad econ&oacute;mica del sujeto sancionado y la posible reincidencia de &eacute;ste en la conducta que la motiva.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al primer argumento, de que no es una sanci&oacute;n aut&oacute;noma y que las caracter&iacute;sticas personales no afectan en la gravedad, conviene apuntar que si bien el il&iacute;cito no lo determinan circunstancias de la persona, &eacute;stas si pueden modificar la gravedad o el monto de la multa. El lugar de residencia o la profesi&oacute;n del infractor pueden hacer m&aacute;s o menos grave la infracci&oacute;n. Como se dijo en la sesi&oacute;n, no es lo mismo el que cruza la ciudad de M&eacute;xico, que el que reside en ella. Adem&aacute;s no todas las circunstancias que califican la gravedad son personales. Hay incidencias de otro tipo, como el momento en que se obtuvo la licencia, que no tienen cabida con una multa fija.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto al segundo argumento, como se dijo: las cuestiones pr&aacute;cticas en principio no deber&iacute;an condicionar la eficacia de un derecho fundamental. El legislador o la administraci&oacute;n deber&iacute;an establecer procedimientos de sanci&oacute;n que respeten los derechos. No obstante, estimamos que pudo abordarse en el examen de constitucionalidad. En concreto, pudo haber sido tomada en cuenta en una prueba de razonabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El derecho a la proporcionalidad en las multas, como todo derecho fundamental, no es absoluto. Pueden existir motivos que justifiquen una interferencia en el rango de actuaci&oacute;n del derecho por parte del legislador, siempre y cuando sean razonables, como han sostenido la mayor&iacute;a de las jurisdicciones constitucionales. Para valorar esta cuesti&oacute;n se utiliza un cuestionario, en el que se analiza si existe una raz&oacute;n que justifique si &eacute;sta es adecuada y proporcional.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso, el elemento f&aacute;ctico pudo ser utilizado como fin: no existe gradaci&oacute;n para evitar la discrecionalidad de los oficiales de tr&aacute;nsito en tanto no tengan elementos que les permitan valorar la gravedad de la infracci&oacute;n. El medio utilizado s&iacute; es adecuado para ese fin, pues si existe una sola multa, el polic&iacute;a no puede distinguir. Por ello, la medida es adecuada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, no es proporcional la interferencia del legislador en el derecho fundamental, puesto que la restricci&oacute;n que hace no se limita al caso de la detenci&oacute;n de un polic&iacute;a en la calle, sino que tambi&eacute;n afecta a los casos en que se impugne la multa ante un &oacute;rgano jurisdiccional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, todas las multas de tr&aacute;nsito que se impongan son impugnables ante el Tribunal Contencioso Administrativo del Distrito Federal. La Sala que conozca del asunto s&iacute; tiene a su disposici&oacute;n todos los elementos que le permiten valorar las circunstancias que se han mencionado previamente, y que podr&iacute;an servir como base para disminuir el monto por la atenuaci&oacute;n de la responsabilidad, por ejemplo. Sin embargo, dicho &oacute;rgano no tendr&iacute;a posibilidad legal de modificar el monto de la multa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por estas razones, la medida no guarda una relaci&oacute;n razonable con el fin que se procura alcanzar; es decir, es m&aacute;s grande la intromisi&oacute;n al derecho que las ventajas que se obtienen con la medida. De esta forma, la multa fija del caso no supera la prueba de razonabilidad y, por tanto, no puede considerarse como una interferencia constitucional al derecho fundamental a la proporcionalidad de las multas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Textualmente, los dos &uacute;ltimos p&aacute;rrafos del precepto impugnado establecen: "Asimismo, el titular de la licencia o permiso cancelado queda impedido para conducir automotores en el territorio del Distrito Federal con licencia o permiso expedido en otra entidad federativa o pa&iacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conductor que sea sorprendido infringiendo el p&aacute;rrafo anterior, se le impondr&aacute; una sanci&oacute;n de ciento ochenta d&iacute;as de salario m&iacute;nimo y se remitir&aacute; el veh&iacute;culo al dep&oacute;sito."</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Este es el primer asunto que conoci&oacute; el Pleno despu&eacute;s de la reforma constitucional de diciembre de 1994. Las ideas originales sobre esta cuesti&oacute;n son del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver sobre la inconstitucionalidad del articulo 76, fracci&oacute;n III, del C&oacute;digo Fiscal de la Federaci&oacute;n, el 19 de octubre de 1998, mismo que fue confirmado por el Pleno en la "octava &eacute;poca". Al respecto, G&oacute;ngora Pimentel, Genaro, <i>El derecho que tenemos: la justicia que esperamos,</i> M&eacute;xico, Laguna, 2000, p. 190.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427795&pid=S1405-9193201000020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Multa excesiva. concepto de. De la acepci&oacute;n gramatical del vocablo "excesivo", as&iacute; como de las interpretaciones dadas por la doctrina y por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n para definir el concepto de multa excesiva, contenido en el art&iacute;culo 22 constitucional, se pueden obtener los siguientes elementos: a) Una multa es excesiva cuando es desproporcionada a las posibilidades econ&oacute;micas del infractor en relaci&oacute;n a la gravedad del il&iacute;cito; b) Cuando se propasa, va m&aacute;s adelante de lo l&iacute;cito y lo razonable; y c) Una multa puede ser excesiva para unos, moderada para otros y leve para muchos. Por lo tanto, para que una multa no sea contraria al texto constitucional, debe establecerse en la ley que la autoridad facultada para imponerla, tenga posibilidad, en cada caso, de determinar su monto o cuant&iacute;a, tomando en cuenta la gravedad de la infracci&oacute;n, la capacidad econ&oacute;mica del infractor, la reincidencia, en su caso, de &eacute;ste en la comisi&oacute;n del hecho que la motiva, o cualquier otro elemento del que pueda inferirse la gravedad o levedad del hecho infractor, para as&iacute; determinar individualizadamente la multa que corresponda (tesis P./J. 9/95, visible en el <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, julio de 1995, t. II, p. 5).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427797&pid=S1405-9193201000020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;Multas fijas. Las leyes que las establecen son inconstitucionales. Esta Suprema Corte ha establecido que las leyes, al establecer multas, deben contener las reglas adecuadas para que las autoridades impositoras tengan la posibilidad de fijar su monto o cuant&iacute;a, tomando en cuenta la gravedad de la infracci&oacute;n, la capacidad econ&oacute;mica del infractor, la reincidencia de &eacute;ste en la conducta que la motiva y, en fin, todas aquellas circunstancias que tiendan a individualizar dicha sanci&oacute;n; obligaci&oacute;n del legislador que deriva de la concordancia de los art&iacute;culos 22 y 31, fracci&oacute;n IV, de la Constituci&oacute;n Federal, el primero de los cuales proh&iacute;be las multas excesivas, mientras el segundo aporta el concepto de proporcionalidad. El establecimiento de multas fijas es contrario a estas disposiciones constitucionales, por cuanto al aplicarse a todos por igual, de manera invariable e inflexible, propicia excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares (tesis P./J. 10/95, visible en el <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, julio de 1995, t. II, p. 19).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427799&pid=S1405-9193201000020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Si bien el Art&iacute;culo Segundo Transitorio de la reforma constitucional establece que la reforma entrar&aacute; en vigor al publicarse la legislaci&oacute;n secundaria, la cual no podr&aacute; exceder en realizarse el plazo de ocho a&ntilde;os, estimamos que esa <i>vacatio legis</i> es para el sistema procesal y no para los derechos fundamentales que se establecieron en la reforma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, dicho transitorio no sujeta al art&iacute;culo 22 constitucional a dicho plazo, como hace con los otros preceptos reformados.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Jurisprudencia P./J. 99/2006, de rubro "derecho administrativo sancionador. Para la construcci&oacute;n de sus propios principios constitucionales es v&aacute;lido acudir de manera prudente a las t&eacute;cnicas garantistas del derecho penal, en tanto ambos son manifestaciones de la potestad punitiva del estado", publicada en el <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, agosto de 2006, t. XXIV, p. 1565.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427803&pid=S1405-9193201000020001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Al respecto es aplicable la jurisprudencia P./J. 102/99: "Multas. las leyes que las establecen en porcentajes determinados entre un m&iacute;nimo y un m&aacute;ximo, no son inconstitucionales. Esta Suprema Corte ha establecido, en la tesis de jurisprudencia P./J. 10/95, que las leyes que prev&eacute;n multas fijas resultan inconstitucionales por cuanto al aplicarse a todos por igual de manera invariable e inflexible, propician excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares; sin embargo, no pueden considerarse fijas las multas establecidas por el legislador en porcentajes determinados entre un m&iacute;nimo y un m&aacute;ximo, porque con base en ese par&aacute;metro, la autoridad se encuentra facultada para individualizar las sanciones de conformidad con la gravedad de la infracci&oacute;n, la capacidad econ&oacute;mica del infractor, la reincidencia o cualquier otro elemento del que pueda inferirse la levedad o la gravedad del hecho infractor" <i>(Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, t. X, noviembre de 1999, p.31.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427805&pid=S1405-9193201000020001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref -->); y la jurisprudencia P./J. 17/2000: "multas. no tienen el car&aacute;cter de fijas las establecidas en preceptos que prev&eacute;n una sanci&oacute;n m&iacute;nima y una m&aacute;xima. El establecimiento de multas fijas es contrario a los art&iacute;culos 22 y 31, fracci&oacute;n IV, de la Constituci&oacute;n, por cuanto que al aplicarse a todos los infractores por igual, de manera invariable e inflexible, propicia excesos autoritarios y tratamiento desproporcionado a los particulares. En virtud de ello, los requisitos considerados por este M&aacute;ximo Tribunal para estimar que una multa es acorde al texto constitucional, se cumplen mediante el establecimiento, en la norma sancionadora, de cantidades m&iacute;nimas y m&aacute;ximas, lo que permite a la autoridad facultada para imponerla, determinar su monto de acuerdo a las circunstancias personales del infractor, tomando en cuenta su capacidad econ&oacute;mica y la gravedad de la violaci&oacute;n" <i>(Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, marzo de 2000, t. XI, p. 59).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427806&pid=S1405-9193201000020001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Votaron por la constitucionalidad los ministros Aguirre Anguiano, Coss&iacute;o D&iacute;az, Luna Ramos, Franco Gonz&aacute;lez&#45;Salas, Zald&iacute;var Lelo de Larrea, Aguilar Morales, S&aacute;nchez Cordero y Silva Meza. Por la inconstitucionalidad, los ministros Gudi&ntilde;o Pelayo, Valls Hern&aacute;ndez y Ortiz Mayagoitia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;Versi&oacute;n esten&oacute;gr&aacute;fica de la sesi&oacute;n del Pleno de la Suprema Corte correspondiente al 25 de febrero de 2010, visible en <a href="http://www.scjn.gob.mx/ActividadJur/Pleno/VerEstenograficas/Paginas/2010.aspx" target="_blank">http://www.scjn.gob.mx/ActividadJur/Pleno/VerEstenograficas/Paginas/2010.aspx</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup>&nbsp;<i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup>&nbsp;<i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup>&nbsp;<i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup>&nbsp;<i>Idem.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> No se considera el an&aacute;lisis de la necesidad, es decir, si podr&iacute;a valorarse si existen medidas igualmente de eficaces que restrinjan menos el derecho fundamental, pues la determinaci&oacute;n de multas de tr&aacute;fico es una cuesti&oacute;n en la que el legislador tiene amplia libertad de configuraci&oacute;n, lo que hace que el cuestionario de razonabilidad sea m&aacute;s laxo, es decir, que no haga el an&aacute;lisis de necesidad, bajo los par&aacute;metros establecidos por la Suprema Corte en la jurisprudencia 1a./J. 84/2006 de rubro "An&aacute;lisis constitucional. u intensidad a la luz de los principios democr&aacute;tico y de divisi&oacute;n de poderes", <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> novena &eacute;poca, noviembre de 2006, t. XXIV, p. 29.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2427814&pid=S1405-9193201000020001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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