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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>         <p align="center">&nbsp;</p>         <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Foreword</b></font></p>         <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>             <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.    <br>     </i>Oscar Wilde (1956: 141)</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una despedida bien podr&iacute;a ofrecer un pormenorizado recuento de los diversos retos que debieron enfrentarse al recorrer un camino. Detallar los puntos de partida, y los aspectos que le otorgaron una raz&oacute;n de ser a un proyecto, eso que algunos llaman objetivo o <i>leit motiv</i>. Aunque tambi&eacute;n, una despedida podr&iacute;a consistir en una reflexi&oacute;n en torno a la significaci&oacute;n de una experiencia personal y profesional. Precisamente en este &uacute;ltimo esquema se ubica el prop&oacute;sito de este breve texto con el cual me despido del trabajo que he venido desarrollando al frente de la revista <i>Econom&iacute;a, Sociedad y Territorio</i>.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas p&aacute;ginas contienen, al menos, dos planos de lectura: el expl&iacute;cito, reconocible en la estructura del propio texto, donde hago un esfuerzo por despedirme de quienes me acompa&ntilde;aron en esta empresa &#150;gente querida y respetada, personas ciertas y de gran val&iacute;a&#150;, pero tambi&eacute;n contiene un plano t&aacute;cito que, a modo de escritura paralela, se encuentra aparentemente ausente guiando las reflexiones&hellip; y tambi&eacute;n las emociones.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de once a&ntilde;os de trabajo ininterrumpido como directora de la revista <i>Econom&iacute;a, Sociedad y Territorio</i>, editada por El Colegio Mexiquense, he tomado la decisi&oacute;n personal de separarme de este cargo, que he cumplido con enorme gusto y satisfacci&oacute;n.</font></p>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No ha sido una decisi&oacute;n sencilla, lo hago con una mezcla de alegr&iacute;a y dolor. Alegr&iacute;a por haber tenido la gran fortuna de colaborar con esta instituci&oacute;n acad&eacute;mica que tanto ha significado en mi formaci&oacute;n profesional, que me abri&oacute; sus puertas siendo una estudiante de sociolog&iacute;a y me forj&oacute; poco a poco en el trabajo acad&eacute;mico hasta que, pasados algunos a&ntilde;os, me brind&oacute; la oportunidad de dirigir la revista <i>Econom&iacute;a, Sociedad y Territorio</i>. El profundo dolor que me causa esta separaci&oacute;n es casi inaccesible a las palabras, dejo aqu&iacute;, en este proyecto editorial, mis mayores anhelos y esperanzas, dejo tambi&eacute;n a los m&aacute;s queridos entre mis seres queridos, dejo a una instituci&oacute;n que me recibi&oacute; con los brazos abiertos y que crey&oacute; en mi capacidad para dirigir un proyecto editorial, cuando no era m&aacute;s que una aprendiz. Dejo, en pocas palabras, parte de mi vida, no sin dolor pero s&iacute; con la convicci&oacute;n de que los cambios son siempre deseables y necesarios.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revista de la cual hoy me despido, surgi&oacute; con el objetivo de constituir un espacio que permitiera el di&aacute;logo entre interesados en el an&aacute;lisis de los estudios urbanos y regionales. Tanto el proyecto editorial inicial, como el primer fasc&iacute;culo que vio la luz durante el primer semestre de 1997, se deben al empe&ntilde;o y esfuerzo de Carlos Garrocho, fundador y primer director editorial, posteriormente fueron Luis Jaime Sobrino y Alicia Lind&oacute;n quienes &#150;en distintos momentos&#150; se desempe&ntilde;aron como directores editoriales. En todo momento, la revista ha recibido el apoyo incondicional de quienes, en distintas &eacute;pocas, han fungido como presidentes de El Colegio Mexiquense: Mar&iacute;a Teresa Jarqu&iacute;n, Alfonso Iracheta, Carlos Quintana y, m&aacute;s recientemente, &Eacute;dgar Hern&aacute;ndez.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, justo es reconocer que un proyecto editorial como &eacute;ste se debe, sobre todo, a los autores, lectores y dictaminadores que han hecho posible el flujo de ideas que se plasman en las p&aacute;ginas contenidas, donde confluyen, se involucran y participan en este juego que es la investigaci&oacute;n, la escritura y la lectura. Agradezco infinitamente haber tenido la oportunidad de participar en este espacio de expresi&oacute;n de ideas, de comunicaci&oacute;n de resultados de investigaci&oacute;n y de intercambio de informaci&oacute;n. Pero sobre todo, agradezco la fortuna de haber sido lo suficientemente ignorante de los procesos editoriales, como para poder involucrarme sin miedo al fracaso y con el &aacute;nimo que me fue contagiado por todos los involucrados.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho de haber participado en un proyecto editorial que cuenta con cientos de colaboradores, significa que la lista de personas a quien se debe gratitud y aprecio puede ser excesivamente larga. La fortuna de encontrarme en este predicamento se la debo a Alfonso Iracheta, quien hace ya once a&ntilde;os me convenci&oacute; de que dirigir esta revista podr&iacute;a ser una experiencia interesante. Hoy s&eacute; que ha sido una experiencia de vida, gracias mil veces Alfonso por creer en m&iacute; y por brindarme tu amistad.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agradezco a Luis Alberto Mart&iacute;nez el haberme contagiado su gusto por los procesos editoriales, sus comentarios inteligentes y sobre todo por su paciencia, pues ha hecho de este trabajo algo realmente divertido. A Xiomara Espinoza le debo un agradecimiento p&uacute;blico por haber estado siempre dispuesta apoyando desde el inicio la formaci&oacute;n y la composici&oacute;n tipogr&aacute;fica. A H&eacute;ctor Chapa, Salvador Ch&aacute;vez, Sara Rivera y Laura Arzate mi m&aacute;s profundo agradecimiento por haber colaborado en distintos momentos a mi lado, en la ardua tarea de mantener una estrecha comunicaci&oacute;n con los autores y dictaminadores. Hacia el final de mi paso por la revista, cont&eacute; con el apoyo de Mar&iacute;a Eugenia Vald&eacute;s quien, casualmente, fue la primera persona que conoc&iacute; y me apoy&oacute; cuando llegu&eacute; por primera vez a El Colegio Mexiquense, hoy soy afortunada pues s&eacute; que adem&aacute;s de compartir juntas esta experiencia, cuento con su valiosa amistad.</font></p>            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la correcci&oacute;n de estilo cont&eacute; con la colaboraci&oacute;n de Alma Mancilla, Daniel D&iacute;az, Cynthia Godoy y, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, de Lucy Bazald&uacute;a, quien no s&oacute;lo realiza un trabajo profesional, sino que adem&aacute;s lo hace con cari&ntilde;o a pesar de lo arduo de la labor y de lo exig&uuml;a que es la paga. En la traducci&oacute;n agradezco infinitamente el apoyo incondicional de Jes&uacute;s Rogel (ingl&eacute;s) y Flavia Galdi (portugu&eacute;s). A todos ellos les hago patente las muestras de mi gratitud, sin lugar a dudas, su profesionalismo fue para m&iacute; lo m&aacute;s cercano a un seguro de vida.</font></p>            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos los proyectos acad&eacute;micos tienen etapas de inicio y maduraci&oacute;n y, personalmente, considero que de no reconocer el momento preciso para separarse, se podr&iacute;a correr el riesgo de asistir a su entierro prematuro. Es preciso que todo proyecto se favorezca de ideas nuevas, de propuestas alternas, de personas con &aacute;nimos renovados. Intento con ello suscribir las palabras de F. Nietzsche en <i>Gaya Ciencia</i>: "&hellip; s&oacute;lo es capaz de inventar una mejora el que dice &lsquo;esto no es bueno&rsquo;".</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que hay detr&aacute;s de esta decisi&oacute;n no es m&aacute;s que un esfuerzo por ser congruente con mi forma de pensar. Estoy convenida que estar al frente de un proyecto por m&aacute;s de diez a&ntilde;os tendr&iacute;a que ser suficiente para concretar las metas planteadas, si al cabo de ese lapso se cumplieron los objetivos el balance es favorable y ser&aacute; preciso definir nuevos derroteros, de no ser as&iacute;, con mayor raz&oacute;n es tiempo de hacer ajustes en los planes y en las expectativas. M&aacute;s all&aacute; de ello, no habr&iacute;a &#150;al menos para m&iacute;&#150; ninguna raz&oacute;n l&oacute;gica que justifique permanecer por m&aacute;s tiempo, finalmente estoy convencida que la democracia es un valor que debe ser practicado cotidianamente, y en las distintas esferas de la vida.</font></p>            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Once a&ntilde;os al frente de un proyecto acad&eacute;mico son suficientes para definir metas, trazar objetivos y hacer el mejor de los esfuerzos por alcanzarlos. Me despido de este proyecto editorial con la certeza de haber hecho el mejor de mis esfuerzos por consolidarlo como uno de los mejores en su &aacute;mbito, no s&oacute;lo nacional, sino tambi&eacute;n Iberoamericano. Es ahora tiempo de darle espacio a las nuevas propuestas, a los proyectos renovados que podr&aacute;n trazar nuevas alternativas para consolidar esta revista acad&eacute;mica como una de las mejores en su disciplina.</font></p>            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tengo la certeza de haber cumplido la parte de mi deber con responsabilidad, si el balance es o no positivo s&oacute;lo se sabr&aacute; con el tiempo. Lo que es cierto es que en los nuevos horizontes que emprenda llevar&eacute; la experiencia acumulada a lo largo de estos a&ntilde;os como uno de mis m&aacute;s grandes tesoros.</font></p>            ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No me resta m&aacute;s que agradecer el apoyo incondicional que recib&iacute; en todo momento por parte de los integrantes del Comit&eacute; Editorial de la instituci&oacute;n, de los acad&eacute;micos y del personal en general. A todos ellos le expreso mi m&aacute;s sincero reconocimiento por hacer de esta instituci&oacute;n un espacio laboral agradable y de gran val&iacute;a. Agradezco sobre todo la oportunidad que esta instituci&oacute;n me brind&oacute; para desarrollarme personal y profesionalmente, y quisiera tambi&eacute;n dejar patente mi absoluto compromiso por seguir apoyando la consolidaci&oacute;n de este &oacute;rgano editorial desde otros frentes acad&eacute;micos.</font></p>            <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es ins&oacute;lito tener sue&ntilde;os, lo que no es habitual es ser testigos de su concreci&oacute;n. Frente a ello, hay todav&iacute;a un inmenso trabajo por delante, continuar haci&eacute;ndole espacio a este &oacute;rgano de difusi&oacute;n es responsabilidad de todos los que de alguna forma colaboramos en &eacute;l, quiz&aacute; ello nos permita hacerle perdurar.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>             <p align="right"><font face="verdana" size="2">Toluca, M&eacute;xico, 8 de junio de 2010    <br>     <b>Rosario Rogel Salazar</b></font></p>      ]]></body>
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