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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a de libros  </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuando China cambia el mundo</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Nubia Nieto*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Erik Izraelewicz, <i>Cuando China cambia el mundo, </i>Par&iacute;s, Ediciones Grasset &amp; Fasquelle, 2005, 284 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad de la Sorbona, Par&iacute;s. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:nubiazulma@yahoo.co.uk">nubiazulma@yahoo.co.uk</a>.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Cuando China cambia el mundo </i>ofrece una extraordinaria radiograf&iacute;a del nuevo posicionamiento de China a escala mundial, mostrando los beneficios y los riesgos del auge econ&oacute;mico, tanto para ese pa&iacute;s como para el resto del mundo. El autor sugiere que China no s&oacute;lo est&aacute; de moda por la cobertura medi&aacute;tica, sino tambi&eacute;n porque presenta caracter&iacute;sticas de una revoluci&oacute;n industrial, un verdadero evento econ&oacute;mico de comienzos de siglo, y quiz&aacute;s el m&aacute;s importante del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Izraelewicz, doctor en econom&iacute;a internacional, compara el surgimiento de la revoluci&oacute;n industrial china con los inicios de la revoluci&oacute;n industrial inglesa. El tambi&eacute;n periodista de <i>Le Monde, Les Echos </i>y <i>Europa 1, </i>se&ntilde;ala que a fin del siglo XVIII en Manchester, Inglaterra, la industrializaci&oacute;n comenz&oacute; en el agro y la tecnolog&iacute;a del carb&oacute;n. El sector agropecuario liber&oacute; centenares de hombres y mujeres que abandonaron el agro para buscar trabajo en la ciudad en las minas de carb&oacute;n, en las f&aacute;bricas textiles y en los talleres industriales. Con esto Inglaterra anunciaba su despegue industrial y su posicionamiento como imperio que le permitir&iacute;a dominar el mundo por varias d&eacute;cadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos siglos m&aacute;s tarde se presenta el mismo escenario en Shenzhen, China, donde se observa la liberalizaci&oacute;n de la agricultura, la migraci&oacute;n del campo a la ciudad y la creaci&oacute;n de zonas econ&oacute;micas especiales en las cuales las industrias pueden trabajar libremente. Shenzhen, al igual que Manchester, un d&iacute;a fueron un pueblo, m&aacute;s tarde marcar&iacute;an el preludio del desarrollo industrial de sus pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, Izraelewicz distingue tres diferencias importantes en la revoluci&oacute;n industrial china. La primera es la talla del pa&iacute;s con m&aacute;s de 1 300 millones de habitantes; China se convierte en un imperio demogr&aacute;fico. La inmensidad del territorio con 9.6 millones de kil&oacute;metros cuadrados tambi&eacute;n proporciona poder&iacute;o territorial. Actualmente, China representa la primera potencia demogr&aacute;fica del planeta y la quinta parte del total de la poblaci&oacute;n mundial &#151;nuevo candidato al club de los pa&iacute;ses ricos industrializados. Jam&aacute;s un pa&iacute;s, desde los comienzos de la revoluci&oacute;n industrial, incluso desde la llegada al poder de Estados Unidos en el siglo XIX, hab&iacute;a contado con tal peso demogr&aacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda diferencia se encuentra en la historia del imperio chino y m&aacute;s recientemente a partir de 1978, cuando China realiz&oacute; una triple mutaci&oacute;n que va a marcar una profunda diferencia con sus antecesores en el proceso de desarrollo. A finales de la d&eacute;cada de 1970, China era una econom&iacute;a planificada, esencialmente rural y completamente <i>cerrada </i>en s&iacute; misma. Deng Xiaoping, el entonces dirigente de la Republica Popular China (1978&#150;1992), quiso hacer de su pa&iacute;s una econom&iacute;a "socialista" de mercado, una potencia industrial y un pa&iacute;s abierto al mundo. As&iacute;, China llevar&iacute;a a cabo tres transiciones simult&aacute;neas del Estado todo poderoso al de mercado como monarca, de la agricultura a la industria y del mercado local al internacional. En este sentido, China instaur&oacute; un r&eacute;gimen sin precedentes que no tiene ni comparaci&oacute;n con el de Jap&oacute;n de la d&eacute;cada de 1950 ni con el de Corea del Sur de la d&eacute;cada de 1970. La China de Deng y de sus predecesores parece tambi&eacute;n distante del modelo americano del siglo XIX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, "el imperio de en medio", como lo llama el autor, est&aacute; bajo la influencia de un "hipercapitalismo", el cual presenta caracter&iacute;sticas raramente igualadas en la historia. Nada que ver con Jap&oacute;n, un pa&iacute;s casi socialista en el momento de su despegue. El estado de derecho en China no es ni siquiera embrionario, los contrapoderes son inexistentes y se distingue la presencia masiva y autoritaria de un Estado al servicio del capital en todas sus formas, grande, peque&ntilde;o, privado, p&uacute;blico, local o internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera originalidad de la revoluci&oacute;n industrial china es el momento de su despegue: la era de internet, de la globalizaci&oacute;n, de los viajes a&eacute;reos accesibles y del consumo masivo. Los pioneros de la industrializaci&oacute;n en el siglo XIX y a comienzos del siglo XX eran aventureros que cruzaban el mundo, y las distancias, un obst&aacute;culo de los intercambios. El comercio mundial era frenado por m&uacute;ltiples dificultades t&eacute;cnicas, reglamentarias o pol&iacute;ticas. La situaci&oacute;n actual es completamente diferente. China toc&oacute; la puerta de los pa&iacute;ses industrializados cuando la circulaci&oacute;n de los bienes, conocimientos, capitales y hombres han conocido una verdadera explosi&oacute;n. La nueva era de la industrializaci&oacute;n ha sido facilitada por los nuevos medios de transporte, la liberalizaci&oacute;n de los intercambios y el auge de la tecnolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, el despegue de la revoluci&oacute;n industrial china se desarrolla con tres principales particularidades: el tama&ntilde;o de su poblaci&oacute;n, la originalidad de su modelo econ&oacute;mico &#150;"hipercapitalismo"&#150; y el momento de su despegue.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos del crecimiento econ&oacute;mico chino, Izraelewicz indica que la producci&oacute;n de China es hoy 10 veces superior a la producci&oacute;n alcanzada en 1978, y actualmente se ubica en el sexto rango entre las grandes potencias mundiales. La producci&oacute;n por habitante se ha multiplicado por siete. De hecho, jam&aacute;s en la historia econ&oacute;mica se <i>hab&iacute;a </i>visto un pa&iacute;s tan poblado con 1 300 millones de habitantes con un crecimiento acelerado del orden de ocho a nueve por ciento anual durante un periodo de aproximadamente 25 a&ntilde;os. Tampoco se hab&iacute;a observado, seg&uacute;n Izraelewicz, que un pa&iacute;s se hubiera apoyado en el resto del mundo para ampliar sus mercados, tecnolog&iacute;as y capitales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La "f&aacute;brica planetaria", como Izraelewicz denomina a China, produce 70 por ciento de los juguetes, bicicletas, lectores de DvD fabricados en el mundo, 60 por ciento de los aparatos de foto num&eacute;rica y 50 por ciento de las computadoras port&aacute;tiles. En consecuencia, China no s&oacute;lo se ha convertido en "la f&aacute;brica planetaria", sino tambi&eacute;n en el primer mercado mundial. Desde 2002, "el imperio de en medio" se ubica por delante de Estados Unidos en todo lo relacionado con material de construcci&oacute;n, gr&uacute;as, elevadores, robots y otras maquinas. Contenedores gigantescos, aeropuertos en serie, puentes suspendidos bajo el mar, inmuebles de oficinas y de habitaci&oacute;n, v&iacute;as ferroviarias, f&aacute;bricas, y museos presentan a China como un mercado de primer nivel.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">China tambi&eacute;n se ha consolidado como el "imperio de la imitaci&oacute;n"; de hecho, de 70 a 80 por ciento de la producci&oacute;n pirata vine de China y se estima que esta industria hace trabajar de tres a cinco millones de personas y contribuye con al menos ocho por ciento de la producci&oacute;n interior bruta china.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, Izraelewicz recuerda que en la d&eacute;cada de 1980 China se lanz&oacute; primero al mercado internacional con la imitaci&oacute;n textil, comprando m&aacute;quinas y equipo sofisticado de los pa&iacute;ses ricos y dando trabajo a sus empleados dentro y fuera del pa&iacute;s. Posteriormente hace lo mismo en la electr&oacute;nica y la inform&aacute;tica. As&iacute;, China ha ido avanzando en diferentes sectores; sin embargo, los pa&iacute;ses ricos conservan a&uacute;n su &uacute;ltima ventaja: su capacidad de innovaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, Izraelewicz observa que China intenta penetrar el mercado de la creaci&oacute;n, basta ver las cifras de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (<i>OCDE</i>) en 2002 para darse cuenta de las intenciones de China en materia de innovaci&oacute;n, al consagrar 72 millones de d&oacute;lares a la investigaci&oacute;n &#151;dos veces m&aacute;s que Francia, situ&aacute;ndose en tercer lugar despu&eacute;s de Estados Unidos (280 millones de d&oacute;lares) y Jap&oacute;n (100 millones de d&oacute;lares). Los investigadores Chinos est&aacute;n calculados en 740 mil dentro del pa&iacute;s. Adem&aacute;s de contar con 1.3 millones de investigadores en Estados Unidos, casi lo mismo que en la Uni&oacute;n Europea, y un poco menos de 640 mil cient&iacute;ficos en Jap&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">China se est&aacute; dotando de un imperio de investigadores y de profesionales de alto nivel. Por ejemplo, cada a&ntilde;o produce 300 mil ingenieros de alto nivel &#151;10 veces m&aacute;s que Alemania. El ej&eacute;rcito de investigadores chinos se est&aacute; alistando para entrar en la escena de las innovaciones tecnol&oacute;gicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos de producci&oacute;n interna, China cuenta hoy con 1.3 millones de kil&oacute;metros carreteros y se esperan 2.5 millones para 2020. El pa&iacute;s absorbe cerca de 50 por ciento de cemento consumido en el planeta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Izraelewicz describe que desde 1994 China super&oacute; a Taiw&aacute;n y Corea del Sur como primer proveedor de zapatos&#150;tenis a Estados Unidos. En 2002 sobrepas&oacute; a Jap&oacute;n y M&eacute;xico en peque&ntilde;o material electr&oacute;nico, y en 2003 super&oacute; a M&eacute;xico, convirti&eacute;ndose en el segundo proveedor extranjero a Estados Unidos despu&eacute;s de Canad&aacute;. Izraelewicz nos recuerda que Vicente Fox, ex presidente mexicano, declar&oacute; alguna vez: "el mundo no debe dejar que los piratas chinos nos roben los empleos", luego de observar que las empresas instaladas en el Norte de M&eacute;xico se desplazar&iacute;an a China, donde los salarios son cuatro o cinco veces menores que en M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La nueva producci&oacute;n china, asegura Izraelewicz, est&aacute; transformando la industria manufacturera mundial y desplazando las f&aacute;bricas tradicionales que utilizaban los pa&iacute;ses ricos. Por ejemplo, hasta hace algunos a&ntilde;os Estados Unidos acostumbraba comprar sus camisas a M&eacute;xico, Francia a T&uacute;nez, y Jap&oacute;n a Filipinas; hoy d&iacute;a todos se dirigen directamente a China por su margen de rentabilidad. En este contexto, M&eacute;xico, T&uacute;nez y Filipinas se han convertido en pa&iacute;ses "ricos" frente a China. Izraelewicz indica que los verdaderos pa&iacute;ses que han resentido m&aacute;s el despegue de China es &Aacute;frica, Asia y Am&eacute;rica Latina, pues su &uacute;nica ventaja comparativa eran los salarios bajos. Sin embargo, Izraelewicz sostiene que tambi&eacute;n los pa&iacute;ses ricos est&aacute;n sufriendo las consecuencias de esta reestructuraci&oacute;n global de las industrias tales como la deslocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n y el aumento del desempleo en todos los niveles. Actualmente, el salario de un franc&eacute;s permite pagar 30 o 40 empleados chinos. Aunque con el tiempo este margen tender&aacute; a reducirse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, Izraelewicz sostiene que China coloca a los pa&iacute;ses ricos frente a un problema en sus niveles de industrializaci&oacute;n; por ejemplo, mientras que a Inglaterra le llev&oacute; casi un siglo desarrollar su revoluci&oacute;n industrial, a China le ha llevado apenas un cuarto de siglo recorrer el mismo nivel de industrializaci&oacute;n que Gran Breta&ntilde;a en su tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n china genera peligrosos desequilibrios pol&iacute;ticos, laborales, sociales, financieros y ecol&oacute;gicos a escala mundial al absorber m&aacute;s de un tercio de carb&oacute;n, metales, alimentos, algod&oacute;n, acero, madera y cigarros consumidos cada a&ntilde;o en el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El despegue econ&oacute;mico de China no es solamente por 1.3 millones de productores suplementarios en el mercado mundial de trabajo, sino tambi&eacute;n por los nuevos consumidores a escala mundial, lo cual plantea un efecto desestabilizador global.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con el an&aacute;lisis de Izraelewicz, China ser&aacute;, al menos por los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os, el factor de desestabilizaci&oacute;n de la econom&iacute;a mundial. En este sentido, Izraelewicz nos recuerda la celebre frase de Napole&oacute;n: "Cuando China despierte, el mundo temblar&aacute;".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el momento, Izraelewicz eval&uacute;a que China ha sabido explotar h&aacute;bilmente "el ej&eacute;rcito de mano de obra de reserva", poco calificada y mal pagada a fin de lograr mayor influencia mundial dentro de un n&uacute;mero creciente de actividades y consolidando presencia en los organismos internacionales m&aacute;s importantes &#151;China es parte de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (<i>OMC</i>) desde diciembre de 2001.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La industrializaci&oacute;n china ha permitido el enriquecimiento general acompa&ntilde;&aacute;ndose de tres fen&oacute;menos: urbanizaci&oacute;n, industrializaci&oacute;n y emergencia de una clase media. Sin embargo, el proceso de industrializaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; generando una nueva clase, miserables chinos que est&aacute;n descubriendo una nueva cara de su pa&iacute;s: las extremas contradicciones sociales. Unos contratados, sin ninguna prestaci&oacute;n social, por ocho d&iacute;as, seis meses o un a&ntilde;o en la construcci&oacute;n; otros cuantos, con mansiones de lujo con todas las comodidades y con autos <i>BMW</i> en la entrada de sus residencias. China se est&aacute; descubriendo a s&iacute; misma como si hubiera diferentes Chinas dentro de un mismo pa&iacute;s. Las fracturas sociales son cada vez m&aacute;s numerosas y profundas entre el campo y la ciudad, entre el sector estatal que est&aacute; agonizando y el sector privado que cada vez es m&aacute;s influyente, entre la econom&iacute;a local y la extranjera, entre los millonarios chinos que ya figuran en la lista de Forbes y las masas de pobres extremos que est&aacute;n siendo expulsados de sus tierras o que se han incorporado como obreros industriales sin ning&uacute;n derecho laboral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n cultural que conociera China bajo el mandato de Mao Zedong entre 1966 y 1976, la transformaci&oacute;n del pa&iacute;s fue el pasaje del comunismo al capitalismo. Desde 1978, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Mao Zedong, el sucesor del partido comunista, Deng Xiaoping, <i>lanz&oacute; </i>una serie de reformas econ&oacute;micas pasando de una econom&iacute;a estatizada a una "de mercado".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo la descripci&oacute;n de Izraelewicz, la revoluci&oacute;n industrial china se fund&oacute; en un capitalismo diferente del liberalismo econ&oacute;mico, en el cual el mercado y la democracia son absolutamente inseparables. En este sentido, Izraelewicz clasifica el modelo econ&oacute;mico chino como un "modelo hipercapitalista", donde se registra un alto crecimiento econ&oacute;mico, pero sin libertades pol&iacute;ticas y civiles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, Izraelewics advierte que entre el mercado y la dictadura, el Partido Comunista chino deber&aacute; elegir y tomar la lecci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de Gorbatchev, la cual, al abrirse al mercado liberal, tambi&eacute;n se <i>acab&oacute; </i>imponiendo mayor competencia pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los campesinos liberados de las restricciones de la comuna, los obreros autorizados a desplazarse m&aacute;s f&aacute;cilmente, los estudiantes incitados a formarse en universidades americanas y europeas, los investigadores impulsados a crear industrias, los j&oacute;venes que utilizan internet, las reformas emprendidas desde 1978 y 1979 que han conducido al Partido a acordar m&aacute;s libertades econ&oacute;micas, una clase media que emerge, formada en el extranjero y abierta al resto del mundo, constituyen la liberalizaci&oacute;n que genera una demanda de libertades pol&iacute;ticas que tarde o temprano terminar&aacute; por explotar y demandar derechos pol&iacute;ticos y civiles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el mercado financiero no puede funcionar eficazmente si no hay informaci&oacute;n transparente, prensa libre y menor corrupci&oacute;n, debido a que China registra un alto nivel de corrupci&oacute;n, sobre todo en las f&aacute;bricas, negocios y finanzas locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la visi&oacute;n de Izraelewicz, el mercado sin contrapoderes se convierte en una selva, la historia muestra que en la URSS o en Corea del Sur el capitalismo no fue sostenido a largo plazo despu&eacute;s de abrir su econom&iacute;a. Incluso en Taiw&aacute;n la liberalizaci&oacute;n y el desarrollo econ&oacute;mico obligaron al r&eacute;gimen, inicialmente totalitario, ha evolucionar hacia formas m&aacute;s democr&aacute;ticas, con un juego pol&iacute;tico basado en el modelo occidental, es decir, un presidente elegido por sufragio efectivo, competencia pol&iacute;tica entre diferentes partidos, una separaci&oacute;n de poderes y libertad de prensa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Izraelewicz considera que la revoluci&oacute;n industrial china, al igual que la inglesa del siglo XVIII, la estadounidense del siglo XIX o la japonesa del siglo XX, fueron periodos de transformaciones, de inestabilidad, de incertidumbre y de turbulencias tanto para el pa&iacute;s que la genera como para el resto del mundo. Por ejemplo, con el desarrollo econ&oacute;mico en las d&eacute;cadas de 1970 y 1980 de los "dragones asi&aacute;ticos" (Taiw&aacute;n, Singapour, Hong Kong y Corea del Sur) y, m&aacute;s tarde, en la d&eacute;cada de 1990, con el desarrollo de los "tigres asi&aacute;ticos" (Indonesia, Malasia, Filipinas y Tailandia), las viejas naciones industriales europeas y americanas realizaron profundas y violentas reestructuraciones a fin de mantener una posici&oacute;n privilegiada en la econom&iacute;a mundial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n china significa, desde hace m&aacute;s de 25 a&ntilde;os, urbanizaci&oacute;n, migraci&oacute;n masiva del campo a la ciudad, f&aacute;bricas que emergen de la noche a la ma&ntilde;ana y consumo masivo. El modelo de desarrollo chino se inspira en su predecesor, Jap&oacute;n. En 1978, apenas 20 por ciento de los chinos viv&iacute;a en las ciudades, hoy son m&aacute;s de 40 por ciento. La urbanizaci&oacute;n china viene acompa&ntilde;ada del crecimiento industrial que se refleja principalmente en Shenzhen, Shanghai, Canton o Qingdao.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, Izraelewicz anuncia que la fortaleza demogr&aacute;fica china actual ser&aacute; en unos a&ntilde;os una debilidad por el envejecimiento de su poblaci&oacute;n. Al final de la d&eacute;cada de 1970, China impuls&oacute; la pol&iacute;tica demogr&aacute;fica del "hijo &uacute;nico"; tambi&eacute;n es sabido que prefieren a los varones m&aacute;s que a las ni&ntilde;as, lo cual ha generado desequilibrio en la poblaci&oacute;n, envejecimiento, desmovilizaci&oacute;n econ&oacute;mica, desestabilizaci&oacute;n de los sistemas de protecci&oacute;n social como el financiamiento de la salud y de la jubilaci&oacute;n. De hecho, m&aacute;s de siete por ciento de la poblaci&oacute;n tiene m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, y para el 2020 el ritmo actual de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa comenzar&aacute; a reducirse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La esperanza de vida se ha acrecentado, en 1971 era aproximadamente de 61.7 a&ntilde;os, hoy es de 71 a&ntilde;os. Diez a&ntilde;os m&aacute;s se han ganado en un periodo de 30 a&ntilde;os. La taza de mortalidad infantil se ha reducido de 41 por milla en 1978 a 30 por milla en 2000. Hoy la esperanza de vida de un hombre chino es de 68 a&ntilde;os, mientras que para una mujer es de 72 a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, el texto de Izraelewicz ofrece una interesante descripci&oacute;n no s&oacute;lo de los cambios que est&aacute; viviendo China tanto al interior del pa&iacute;s como al exterior, sino tambi&eacute;n presenta una nueva geograf&iacute;a de los centros de poder mundial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Izraelewicz describe con excelente realismo y con un lenguaje ir&oacute;nico en algunos pasajes, la reticencia de los pa&iacute;ses industrializados por aceptar a China en el "club de los pa&iacute;ses ricos". Izraelewicz tambi&eacute;n explora los miedos que se han generado al interior de los "viejos pa&iacute;ses ricos" y recuerda que cada vez que un nuevo pa&iacute;s anuncia su entrada al club, las naciones ya industrializadas se preocupan y algunas veces intentan frenar el crecimiento de los "nuevos ricos", instaurando barreras a sus fronteras para impedir la invasi&oacute;n de sus productos, creando pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de sus mercados y reforzando sus pol&iacute;ticas migratorias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Erik Izraelewicz, ganador del "Premio hoy" que se otorga al mejor texto pol&iacute;tico o hist&oacute;rico contempor&aacute;neo en Francia, se&ntilde;ala que los miedos de los pa&iacute;ses ricos contra "made in China" no hacen sino recordar los miedos engendrados por "hecho en Alemania" al comienzo del siglo pasado y por el "hecho en Jap&oacute;n" en las d&eacute;cadas de 1950 y 1960, y m&aacute;s recientemente por el "hecho en Taiw&aacute;n" de las d&eacute;cadas de 1970 y 1980. No obstante, indica que los pa&iacute;ses industrializados han aprendido, con el tiempo, que pueden tomar ventaja del agrandamiento de su club y de la llegada de nuevos miembros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, Izraelewicz ironiza la doble moral de los pa&iacute;ses ricos hacia China: por un lado, "el imperio de en medio" es criticado en materia de libertad de expresi&oacute;n, derechos humanos, civiles y laborales cada vez que no acepta o se muestra reticente contra alg&uacute;n grupo industrial de Occidente; sin embargo, cierran los ojos cuando China reprime a sus habitantes o cuando favorece el comercio de alguno de los "pa&iacute;ses ricos": Francia, Inglaterra, Jap&oacute;n o Estados Unidos. Lo cierto es que la brutalidad de las transformaciones chinas est&aacute;n generando profundos desequilibrios, tensiones sociales, burbujas financieras, roces diplom&aacute;ticos y represi&oacute;n social; sin embargo, ninguna de estas turbulencias parecen detener el ritmo de industrializaci&oacute;n china y la nueva reconfiguraci&oacute;n mundial.</font></p>      ]]></body>
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