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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando nos preguntamos por la Historia y sus retos actuales es posible encontrar una amplia variedad de respuestas, sobre todo si se toma en cuenta el c&uacute;mulo de situaciones y tem&aacute;ticas que brinda el contexto de la posmodernidad, as&iacute; como la diversidad de corrientes historiogr&aacute;ficas que pugnan por modos de aproximaci&oacute;n transdisciplinarios, en donde surgen cuestionamientos sobre el rol de la misma disciplina, de sus bases te&oacute;ricas, as&iacute; como del papel y la importancia social del historiador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a esto, las palabras de Henri&#45;Ir&eacute;n&eacute;e Marroy permiten resituar la relevancia de nuestro quehacer, principalmente, al recordarnos que si bien el conocimiento de la historia se realiza con el apoyo de documentos, &eacute;stos no son la piedra angular de la ciencia hist&oacute;rica, pues interviene de forma por dem&aacute;s sustancial la habilidad del historiador, no s&oacute;lo en cuanto al planteamiento de preguntas pertinentes, sino tambi&eacute;n en lo que corresponde a su interpretaci&oacute;n de toda la informaci&oacute;n de que dispone para conocer y comprender de mejor manera el pasado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consonancia con lo se&ntilde;alado, en esta ocasi&oacute;n <i>Tzintzun. Revista de Estudios Hist&oacute;ricos</i> re&uacute;ne cinco colaboraciones que muestran una variedad de temas y las diversas posibilidades de abordarlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo que abre la presente edici&oacute;n es "El episodio de la guerra entre incas y chancas: una propuesta sobre su construcci&oacute;n e interpretaci&oacute;n", de Clementina Battcock, quien nos da su lectura de la <i>Cr&oacute;nica del Per&uacute;,</i> un texto escrito por Pedro de Cieza, en 1553, en el cual relata la guerra entre dos importantes pueblos, cuyo resultado dio origen al imperio inca. Como lo advierte la autora, estos hechos han sido retomados no s&oacute;lo por de Cieza sino por otros cronistas contempor&aacute;neos, quienes tambi&eacute;n han sido estudiados en varias ocasiones desde diversos enfoques te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La novedad del texto de Battcock es su empleo del an&aacute;lisis del discurso como recurso metodol&oacute;gico para aproximarse al escrito ciezano. Esto le permite derivar algunos cuestionamientos en torno a las bases te&oacute;ricas en las que se sustenta la significaci&oacute;n. Al mismo tiempo, hace un breve comparativo con otros documentos que hablan del mismo tema, y sobre la discusi&oacute;n contempor&aacute;nea que se gener&oacute; acerca del contenido. Adem&aacute;s, se cuestiona sobre los informantes y las fuentes utilizadas para elaborar el documento. Finalmente se ocupa del autor y las condiciones espec&iacute;ficas que lo llevaron a abordar el asunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los puntos m&aacute;s interesantes y sobresalientes de este art&iacute;culo es la lectura que realiza la autora, quien parte desde el presente para profundizar en el significado de las cr&oacute;nicas. De esta revisi&oacute;n salta a la vista el empleo de la escritura como elemento legitimador. Es decir, la manera en que los incas hicieron uso de un interlocutor, en este caso Pedro de Cieza que, consciente o inconscientemente, logr&oacute; cumplir el prop&oacute;sito de los incas: validar la superioridad de un pueblo que somete a su enemigo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente art&iacute;culo es de David Carbajal L&oacute;pez, quien se ocupa de la transici&oacute;n hacia nuevos conceptos pol&iacute;ticos y sociales que llev&oacute; a cabo la sociedad mexicana como consecuencia del movimiento de Independencia. "De devoto a fan&aacute;tico: el pueblo de Orizaba, 1762&#45;1834" es un estudio de caso, cuyo tema central es la separaci&oacute;n de la esfera religiosa de la pol&iacute;tica, como uno de los primeros pasos hacia la secularizaci&oacute;n de la sociedad reci&eacute;n independizada.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que encontramos en este estudio es una revisi&oacute;n de los cambios en el lenguaje, las tradiciones y las costumbres de una sociedad sumamente cat&oacute;lica, como consecuencia de una coyuntura hist&oacute;rica. Esta aportaci&oacute;n da cuenta de testimonios que buscan demostrar que, en un principio, los ind&iacute;genas orizabe&ntilde;os eran un pueblo sumamente religioso, hecho que se rescata a trav&eacute;s de la imagen generada por los frailes encargados de la evangelizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s tarde, derivado del movimiento de independencia, se desarroll&oacute; el rompimiento de ciertas tradiciones, dando paso al fen&oacute;meno de la civilidad, t&eacute;rmino que utilizaron con bastante frecuencia los diarios de la &eacute;poca. De hecho, fueron los periodistas quienes se encargaron de adjetivar las actitudes y costumbres del pueblo orizabe&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo de Carbajal tambi&eacute;n permite observar que en el nuevo contexto sociocultural, los miembros del clero no quisieron perder el espacio que hab&iacute;an construido a lo largo de la colonia, por lo que se esmeraron para convertirse en interlocutores de la sociedad, defendiendo los intereses de la religi&oacute;n cat&oacute;lica ante la opini&oacute;n p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que nos muestra Carbajal es que los documentos y los medios de informaci&oacute;n crean un imaginario colectivo sobre un aspecto o situaci&oacute;n espec&iacute;fica, que si bien es atribuido a la misma sociedad, en realidad es construido por un proceso de intermediaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer art&iacute;culo se ocupa del proceso de fabricaci&oacute;n de h&eacute;roes a cargo de la historia oficial. En "Los or&iacute;genes del pante&oacute;n c&iacute;vico michoacano, 1823&#45;1834", Ram&oacute;n Alonso P&eacute;rez Escutia nos cuenta c&oacute;mo despu&eacute;s de consumada la Independencia se dio la discusi&oacute;n entre personajes vinculados a la pol&iacute;tica, individuos ilustrados y ex participantes de la guerra para construir una imagen heroica de los personajes destacados que participaron en la lucha, a los que en su momento se les consider&oacute; dignos de recibir homenajes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que los hace ser considerados como personajes "destacados"?, en realidad s&oacute;lo basta con que los poderes en turno generen una discusi&oacute;n y un discurso legitimador de los actos que realizaron para que se construya una imagen que llega a ser reconocida como ejemplo para la sociedad. En el caso de Michoac&aacute;n, los primeros personajes en la lista fueron Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a de Obeso y Manuel Villalong&iacute;n, Mariano Matamoros, Jos&eacute; Mar&iacute;a Ray&oacute;n y, por supuesto, Jos&eacute; Mar&iacute;a Morelos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de este trabajo se puede ver la manera en que se va construyendo la figura biogr&aacute;fica de ciertos personajes, espec&iacute;ficamente a partir de una lucha argumentativa entablada entre liberales y conservadores para validar a los individuos dignos de ser considerados benem&eacute;ritos. Lo que se aprecia aqu&iacute; es un cambio en el objeto legitimador. Recordemos que durante la colonia fue la instituci&oacute;n religiosa la que promovi&oacute; a los personajes dignos de reconocimiento. Mientras que en la etapa independiente fueron instituciones pol&iacute;ticas las encargadas de crear la necesidad de que existiera un h&eacute;roe que se hubiese sacrificado para conseguir el bien de su pueblo, motivo por dem&aacute;s justificado para rendirle culto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la siguiente participaci&oacute;n, Fabi&aacute;n Herrera Le&oacute;n nos habla de la gesti&oacute;n realizada por un diplom&aacute;tico uruguayo en M&eacute;xico para promocionar la importancia del ingreso de nuestro pa&iacute;s a la Sociedad de Naciones. En este art&iacute;culo podemos conocer qu&eacute; inter&eacute;s ten&iacute;a para los otros pa&iacute;ses latinoamericanos la participaci&oacute;n de M&eacute;xico en ese tipo de asociaciones y, por otra parte, las ideas de la diplomacia mexicana en este sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la estancia de Juli&aacute;n Nogueira como promotor de la Sociedad de Naciones fue muy corta, tan s&oacute;lo un mes, se enfoc&oacute; en hacer gestiones diplom&aacute;ticas entre las autoridades mexicanas para convencerlas de integrarse al organismo internacional. Y a pesar de que no tuvo el &eacute;xito esperado, su presencia en los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos s&iacute; fue un antecedente muy importante para que m&aacute;s tarde se diera el ingreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las hip&oacute;tesis propuestas en el art&iacute;culo "La Sociedad de Naciones y el problema del distanciamiento mexicano: la misi&oacute;n internacional de Juli&aacute;n Nogueira en M&eacute;xico, agosto&#45;septiembre de 1923", es que, en ese momento, para el gobierno encabezado por &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n hab&iacute;a cuestiones m&aacute;s trascendentales por atender. Debido a ello existi&oacute; cierto indiferencia hacia la invitaci&oacute;n expresada por dicho organismo internacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de la lectura de este texto es posible percatarse de que algunos miembros del gabinete obregonista como Alberto J. Pani, Jos&eacute; Vasconcelos y Genaro Estrada estaban conscientes del significado que ten&iacute;a para el pa&iacute;s la participaci&oacute;n en la Sociedad de las Naciones, sin embargo no se pudo concretar nada en esos momentos. No fue sino hasta una d&eacute;cada m&aacute;s tarde que se logr&oacute; materializar la propuesta de Nogueira, siendo Genaro Estrada un elemento clave para ello.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la &uacute;ltima colaboraci&oacute;n de este n&uacute;mero se presenta un estudio contempor&aacute;neo de historia econ&oacute;mica, escrito por Ver&oacute;nica Rueda, titulado "El campesinado migrante. Pol&iacute;ticas agrarias, colonizaciones internas y movimientos de frontera agr&iacute;cola en Nicaragua, 1960&#45;2012". En &eacute;ste, la autora hace una revisi&oacute;n de la situaci&oacute;n del campo en el territorio nicarag&uuml;ense durante los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las problem&aacute;ticas presentadas por Rueda son m&uacute;ltiples, y abarcan desde cuestiones &eacute;tnicas y conflictos territoriales, hasta sobreexplotaci&oacute;n del campo, pobreza, inmigraci&oacute;n y emigraci&oacute;n, desmonte de las reservas selv&aacute;ticas, desastres naturales, s&oacute;lo por mencionar algunas. Todo esto da cuenta de que Nicaragua ha vivido situaciones bastante complejas, hasta el grado de que hoy en d&iacute;a tiene ante s&iacute; un reto para aplicar estrategias econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas acertadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego de revisar las variadas situaciones que presenta el pa&iacute;s, Ver&oacute;nica Rueda, con una entusiasta mirada, nos muestra las propuestas planteadas por el actual gobierno de Daniel Ortega, que busca reorientar la realidad del sector campesino en Nicaragua con diversos proyectos de corte econ&oacute;mico, entre ellos, el fomento de la derrama de divisas provenientes del gobierno venezolano de Hugo Ch&aacute;vez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro orden de ideas, deseo mencionar que el pasado mes de noviembre estuvo lleno de noticias importantes para el Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, instituci&oacute;n fundamental en la realizaci&oacute;n de <i>Tzintzun. Revista de Estudios Hist&oacute;ricos,</i> ya que &eacute;sta ingres&oacute; al prestigiado &iacute;ndice de SCOPUS, mediante el cual llegaremos a nuevos lectores ahora a nivel internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, el 9 de noviembre el Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas cumpli&oacute; 25 a&ntilde;os de existencia, por lo cual, adem&aacute;s de llevarse a cabo un sentido homenaje a los profesores fundadores, se realiz&oacute; una serie de eventos acad&eacute;micos donde se tuvo la oportunidad de compartir experiencias con distinguidos investigadores como Enrique Florescano, Antonio Aninno, Ariel Rodr&iacute;guez, Luis J&aacute;uregui, Marta Eugenia Garc&iacute;a Ugarte, entre otros. Igualmente los cuerpos acad&eacute;micos de Estudios Mexicanos; Estudios Latinoamericanos; Educaci&oacute;n, Cultura y Sociedad; Historia Pol&iacute;tica y Cultural de M&eacute;xico; y Tecnolog&iacute;a e Historia Militar de M&eacute;xico, con que cuenta la dependencia universitaria, organizaron talleres, coloquios y simposios que enriquecieron el festejo, y a trav&eacute;s de estas actividades sigue siendo posible estrechar lazos entre colegas y alumnos de los diferentes programas de posgrado de maestr&iacute;a y doctorado que ofrece la instituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En medio del ambiente conmemorativo recibimos la triste noticia del fallecimiento de nuestro compa&ntilde;ero el doctor Salvador Edmundo Morales P&eacute;rez. Entre las m&uacute;ltiples actividades acad&eacute;micas que desarroll&oacute; queremos recordar su participaci&oacute;n en el Consejo Editorial de esta revista, entre 1999 y 2009. Indiscutiblemente extra&ntilde;aremos su car&aacute;cter festivo, claro, muy al estilo caribe&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me despido por el momento, sabedora que a lo largo del presente a&ntilde;o, tanto al Instituto como a nuestra revista, nos esperan nuevos compromisos por cumplir y retos que ojal&aacute; podamos lograr.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Claudia Gonz&aacute;lez G&oacute;mez</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	Directora</font></p>      ]]></body>
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