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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Subutilización de los servicios de salud reproductiva entre mujeres sin seguridad social médica en la frontera norte: un estudio de caso]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This is a description of how people use the public health services in Tijuana. The analysis is based on information from two surveys conducted in the spring of 1994 about the services provided by the medical centers of the Ministry of Health. One of the surveys includes information for 1 825 persons interviewed in the health centers. The other is a probabilistic survey of 487 households. The findings show a very high demand of general services. In spite of this and of the high number of women-in reproductive years that attend the health centers, the demand of the different reproductive health programs is regrettably low. There is an inefficient system of medical reference. And women perceived problems of information about services and in the communication between doctors and patients.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud reproductiva entre mujeres sin seguridad social m&eacute;dica en la frontera norte: un estudio de caso</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Norma Ojeda de la Pe&ntilde;a*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora&#45;investigadora de El Colegio de la Frontera Norte&#45;San Diego State University.</i> Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:nojeda@mail.sdsu.edu">nojeda@mail.sdsu.edu</a>.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo recibido el 5 de noviembre del 2000.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta es una descripci&oacute;n del perfil de uso de los servicios de salud entre la poblaci&oacute;n abierta en la ciudad de Tijuana. Para el an&aacute;lisis se utiliza informaci&oacute;n de dos encuestas levantadas en la primavera de 1994 acerca de los servicios en los centros de la Secretar&iacute;a de Salud. Una encuesta contiene informaci&oacute;n para 1 825 personas entrevistadas en los centros de salud y la otra es una encuesta probabil&iacute;stica de 487 hogares. Los resultados indican una demanda de servicios generales muy alta. A pesar de esto y del elevado n&uacute;mero de mujeres en edades reproductivas que acuden a los centros de salud, la demanda de los programas de salud reproductiva es lamentablemente baja, se presenta un ineficiente sistema de referencia m&eacute;dica cruzada, y las mujeres perciben problemas de informaci&oacute;n sobre los servicios y de comunicaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">This is a description of how people use the public health services in Tijuana. The analysis is based on information from two surveys conducted in the spring of 1994 about the services provided by the medical centers of the Ministry of Health. One of the surveys includes information for 1 825 persons interviewed in the health centers. The other is a probabilistic survey of 487 households. The findings show a very high demand of general services. In spite of this and of the high number of women&#45;in reproductive years that attend the health centers, the demand of the different reproductive health programs is regrettably low. There is an inefficient system of medical reference. And women perceived problems of information about services and in the communication between doctors and patients.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Persiste una gran desigualdad social entre las distintas entidades federativas de M&eacute;xico, y los estados del norte presentan las condiciones menos desfavorables. Esta situaci&oacute;n se observa, entre otros muchos aspectos, en la prestaci&oacute;n de servicios de salud, ya que, como algunos autores<a href="#nota"><sup>1</sup></a> han se&ntilde;alado, la regi&oacute;n norte tiene los mejores indicadores cuando se le compara con otras regiones y con el conjunto nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que aun los estados que, a nivel agregado, presentan los indicadores de desarrollo social y de salud m&aacute;s altos han sido incapaces de cubrir de manera satisfactoria las necesidades de salud de los distintos grupos sociales que componen a la poblaci&oacute;n mexicana. As&iacute;, al rezago hist&oacute;rico que tiene M&eacute;xico en materia de desarrollo social y de atenci&oacute;n a la salud, especialmente en sus poblaciones rurales e ind&iacute;genas, se ha venido a sumar el impacto negativo que han tenido las consecutivas crisis econ&oacute;micas que viene sufriendo el pa&iacute;s desde la d&eacute;cada de los ochenta y los varios ajustes hechos al gasto p&uacute;blico en salud al amparo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica neoliberal.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como consecuencia de esto &uacute;ltimo se observa un descenso sustancial, e incluso un retroceso, en la calidad y cantidad de los servicios que ofrecen las instituciones p&uacute;blicas de salud en todo el pa&iacute;s, pero especialmente las ubicadas fuera de las zonas metropolitanas de las ciudades de M&eacute;xico, Guadalajara y Monterrey. Otras necesidades sociales b&aacute;sicas que tampoco han sido suficientemente atendidas y que repercuten indirectamente en la salud son la educaci&oacute;n y el equipamiento urbano y sanitario de varias localidades, no s&oacute;lo rurales sino tambi&eacute;n algunas urbanas, de los estados de la Rep&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un claro ejemplo de esta situaci&oacute;n es el caso de la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, la cual, no obstante estar ubicada en uno de los estados del norte m&aacute;s desarrollados y de venir experimentando un importante progreso econ&oacute;mico desde hace varias d&eacute;cadas, sigue padeciendo grandes limitaciones en los servicios p&uacute;blicos de salud, ya sea en el nivel municipal o en el estatal. Esto es resultado de m&uacute;ltiples factores, entre los que destacan una larga historia, vigente hasta hace muy poco tiempo, de una compleja y centralista administraci&oacute;n p&uacute;blica federal en materia de salud y la muy pobre inversi&oacute;n p&uacute;blica en el mismo rubro, a pesar de la creciente demanda de servicios de salud resultante de la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica concomitante al r&aacute;pido crecimiento de la planta productiva y de servicios de la ciudad. Asimismo, tambi&eacute;n es necesario considerar la gran presi&oacute;n que sobre los servicios p&uacute;blicos de salud ejerce la llamada "poblaci&oacute;n flotante", compuesta entre otros por migrantes de ida y vuelta entre M&eacute;xico y Estados Unidos y que utilizan el espacio de las ciudades fronterizas como lugar de espera y de paso en su ruta migratona.<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta problem&aacute;tica es especialmente importante en el caso de los servicios que ofrece la Secretar&iacute;a de Salud, por ser la instituci&oacute;n del sector que atiende a la denominada "poblaci&oacute;n abierta", la cual en la pr&aacute;ctica es aquella que no tiene los recursos econ&oacute;micos suficientes para pagar los costos de la medicina privada y que no tiene cobertura de salud por parte de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (tanto el federal &#151; ISSSTE&#151; como el del estado &#151;ISSSTECali&#151;), etc. Es decir, se trata de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable socialmente y que est&aacute; desprotegida en la atenci&oacute;n a sus necesidades de salud. Para la mayor&iacute;a de este tipo de poblaci&oacute;n los servicios de la Secretar&iacute;a de Salud son la &uacute;nica opci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, la prestaci&oacute;n de servicios por parte de la Secretar&iacute;a de Salud, sin embargo, no s&oacute;lo se ve limitada por las restricciones que le imponen las condiciones econ&oacute;micas del pa&iacute;s y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del sector salud, sino tambi&eacute;n por problemas que se derivan del insuficiente conocimiento de las condiciones sociales y culturales espec&iacute;ficas que subyacen a la demanda de servicios de la poblaci&oacute;n a la que se pretende asistir. Esto es particularmente cierto en el caso de la demanda de servicios de salud reproductiva en las ciudades mexicanas de la frontera con Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un problema concreto y muy lamentable al respecto es la subutilizaci&oacute;n que hacen las mujeres de los programas de salud reproductiva que ofrece la Secretar&iacute;a de Salud en Tijuana. Esto aparentemente es una contradicci&oacute;n social, considerando, por un lado, las crecientes restricciones econ&oacute;micas que padece la poblaci&oacute;n y, por otro, la necesidad de mejorar la salud reproductiva de todas las mexicanas frente a graves padecimientos, como el c&aacute;ncer c&eacute;rvico&#45;uterino y el c&aacute;ncer de mama, as&iacute; como frente a otros problemas, menos graves pero igualmente importantes, como son la alta frecuencia de infecciones vaginales y la baja atenci&oacute;n prenatal, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante las interrogantes de por qu&eacute; las personas no utilizan o bien utilizan de manera insuficiente los servicios de salud a su alcance y, en particular, por qu&eacute; las mujeres subutilizan los servicios de salud reproductiva que ofrece la Secretar&iacute;a de Salud, es posible ofrecer varias respuestas. Por el lado de la oferta, podemos pensar en las m&uacute;ltiples carencias que tienen los centros de salud en sus equipamientos f&iacute;sico y t&eacute;cnico, la falta de recursos humanos calificados para prestar mejores y m&aacute;s servicios, as&iacute; como las deficiencias en el funcionamiento y la administraci&oacute;n de los centros de salud. Estos factores son los que se ofrecen como respuesta m&aacute;s frecuente en distintos foros profesionales e incluso son asumidos por algunos directivos de la propia Secretar&iacute;a de Salud.<sup><a href="#nota">3</a></sup> Sin embargo, tambi&eacute;n podemos pensar en otro tipo de factores explicativos relacionados con la demanda, los cuales, en cambio, son menos citados y en general han sido poco analizados. Son justamente este tipo de factores los que analizamos en el presente trabajo, en un intento por ampliar nuestra comprensi&oacute;n del problema de la subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud reproductiva entre mujeres que carecen de seguridad social m&eacute;dica. En busca de nuestro objetivo, hemos llevado a cabo, desde la perspectiva de la demanda, un an&aacute;lisis del perfil del uso de los servicios de salud reproductiva que hacen las mujeres en el caso particular de Tijuana.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>EL CONTEXTO SOCIAL DEL MUNICIPIO DE TIJUANA</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tijuana es, despu&eacute;s de Ciudad Ju&aacute;rez, la ciudad fronteriza mexicana m&aacute;s grande por el volumen de su poblaci&oacute;n y junto con San Diego constituye el conjunto de ciudades gemelas m&aacute;s din&aacute;mico de la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. Por su localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica y su gran dinamismo econ&oacute;mico, Tijuana es considerada una de las ciudades m&aacute;s importantes en las fases m&aacute;s recientes del proceso de urbanizaci&oacute;n mexicano; tambi&eacute;n es citada como ejemplo exitoso del nuevo modelo de desarrollo industrial mexicano, basado en la industria maquiladora de exportaci&oacute;n, y en el esquema del Tratado Trilateral de Libre Comercio entre M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute;. La ciudad presenta una de las tasas de crecimiento demogr&aacute;fico m&aacute;s altas del pa&iacute;s, alimentado en m&aacute;s de un 50 por ciento por la migraci&oacute;n interna,<sup><a href="#nota">4</a></sup> la cual est&aacute; formada principalmente de trabajadores de ambos sexos que llegan a Tijuana en busca de empleo, as&iacute; como por la poblaci&oacute;n flotante,<sup><a href="#nota">5</a></sup> a&uacute;n no cuantificada, de la cual forman parte migrantes internacionales que van de paso hacia Estados Unidos o bien regresan de ese pa&iacute;s, y cuyo volumen es posible que est&eacute; aumentando por la implementaci&oacute;n de estrategias m&aacute;s agresivas por parte de las autoridades norteamericanas para impedir el paso de los inmigrantes indocumentados hacia el norte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, Tijuana presenta graves rezagos en equipamiento urbano, sufre grandes carencias en la infraestructura sanitaria de sus viviendas y es evidente un paisaje urbano de numerosos asentamientos irregulares, que hacen dif&iacute;cil una coherencia social entre el rezago urbano y el desarrollo macroecon&oacute;mico,<sup><a href="#nota">6</a></sup> lo mismo que entre el desarrollo econ&oacute;mico y la calidad de vida de la poblaci&oacute;n. Esta y otras caracter&iacute;sticas hacen de Tijuana una especie de laboratorio social, donde se dan situaciones harto complejas y contradictorias, que hacen dif&iacute;cil la generalizaci&oacute;n acerca del comportamiento social de sus pobladores. As&iacute;, Tijuana tiene algunas caracter&iacute;sticas sociales y demogr&aacute;ficas propias de sociedades con niveles avanzados de desarrollo, pero a la vez presenta otras de comunidades subdesarrolladas. Estas contradicciones pueden observarse de manera cotidiana por el efecto que tienen en la calidad de vida de los tijuanenses, en aspectos tales como la atenci&oacute;n a la salud en el caso de las mujeres.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Tijuana, al igual que en otras ciudades fronterizas norte&ntilde;as, las mujeres presentan indicadores agregados de mayor desarrollo, tales como niveles m&aacute;s altos de escolaridad, elevadas tasas de empleo remunerado, bajas tasas de fecundidad, mayor uso de anticonceptivos modernos y un alto porcentaje de embarazos atendidos en hospitales. Asimismo, Tijuana tiene algunos de los indicadores m&aacute;s controvertidos del desarrollo social, como son una creciente participaci&oacute;n de las mujeres en las migraciones internas e internacionales en busca de mejores oportunidades de empleo y mejores salarios; tasas m&aacute;s altas de divorcio o separaci&oacute;n conyugal; mayor proporci&oacute;n de jefas de hogar y de mujeres viviendo en uniones conyugales libres o consensuales, as&iacute; como porcentajes ligeramente m&aacute;s elevados de madres solteras.<sup><a href="#nota">7</a>,<a href="#nota">8</a></sup> Todo esto en un contexto social que, interesantemente y de manera contradictoria, combina modernos valores sociales acerca de la participaci&oacute;n econ&oacute;mica de las mujeres, la sexualidad femenina y la reproducci&oacute;n con arraigados valores tradicionales de la vida familiar mexicana y una todav&iacute;a marcada divisi&oacute;n de roles de g&eacute;nero.<sup><a href="#nota">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como parte de esta complejidad fronteriza, encontramos desfases en el comportamiento social entre los individuos y las instituciones sociales en aspectos de la vida diaria que afectan las condiciones de vida de las mujeres. Un ejemplo muy concreto al respecto ocurre precisamente con la prestaci&oacute;n de servicios de salud. En la oferta diaria de estos servicios se parte del supuesto de que las mujeres est&aacute;n dedicadas &uacute;nicamente al cuidado del hogar y de los hijos, que son ellas las "responsables de la salud familiar" &#151;seg&uacute;n el modelo tradicional de la familia mexicana&#151; y que pueden acudir a las consultas &uacute;nicamente de lunes a viernes en el horario matutino.<sup><a href="#nota">10</a></sup> Esto, no obstante la evidencia cotidiana de que cada vez hay m&aacute;s madres con hijos peque&ntilde;os que trabajan fuera de sus hogares y que, por lo mismo, tienen senos conflictos en el manejo de los tiempos que les imponen sus varias jornadas de trabajo fuera y dentro del hogar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual forma, mientras que en el discurso pol&iacute;tico y empresarial bajacaliforniano se reconoce el papel central que tienen las mujeres en la econom&iacute;a de la regi&oacute;n fronteriza, estas mismas voces no se escuchan cuando se trata de la necesidad de mejorar la infraestructura social instalada para contribuir a que las mujeres realicen en mejores condiciones sus m&uacute;ltiples roles en la econom&iacute;a, la familia y el desarrollo social fronterizo. Esta situaci&oacute;n irremediablemente impacta de manera negativa la vida diaria de las mujeres en sus m&uacute;ltiples roles de madre, esposa, hija, trabajadora y, cada vez m&aacute;s, proveedora &uacute;nica en el hogar, afectando la manera en que las mujeres atienden sus propias necesidades individuales b&aacute;sicas, como en el caso de la atenci&oacute;n a la salud.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>METODOLOG&Iacute;A Y FUENTES DE INFORMACI&Oacute;N</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para poder llevar a cabo el an&aacute;lisis de la subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud reproductiva entre las mujeres desde la perspectiva de la demanda, fue necesario realizar dos encuestas complementarias entre s&iacute;: la "Encuesta de los Centros de Salud sobre la Calidad y Calidez de los Servicios de Salud Reproductiva", levantada en 12 de un total de 13 centros de salud que, hasta la primavera de 1994, exist&iacute;an en la Jurisdicci&oacute;n Sanitaria N&uacute;m. 2 de la Secretar&iacute;a de Salud, en Tijuana, y la "Encuesta de Hogares sobre la Calidad y Calidez de los Servicios de Salud Reproductiva", que fue aplicada a una muestra probabil&iacute;stica y representativa del total de los hogares que se localizan en las &aacute;reas de influencia de cada uno de los 12 centros de salud incluidos en el estudio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera encuesta tiene una cobertura del 100 por ciento de la poblaci&oacute;n usuaria de los servicios que ofrecen los centros de salud, a trav&eacute;s del recuento sistem&aacute;tico y la aplicaci&oacute;n de un cuestionario estandarizado al total de las personas que por espacio de una semana acudieron a los centros de salud en busca de alg&uacute;n tipo de servicio. Mediante esta encuesta, tipo censo, se obtuvo informaci&oacute;n para un total de 1 825 personas. El objetivo de esta primera encuesta fue captar el total de los y las "usuarias activas" de los servicios de salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, la segunda encuesta tuvo por objetivo captar a los y las "usuarias potenciales" de los servicios de salud en los hogares de cada una de las colonias donde se localizan los centros de la Secretar&iacute;a de Salud. Para esta encuesta se sigui&oacute; un procedimiento muestral especialmente dise&ntilde;ado para captar a las personas que, por su perfil socioecon&oacute;mico, la ubicaci&oacute;n de sus viviendas y su recurrente falta de seguridad social y de servicios m&eacute;dicos (IMSS, ISSSTE o ISSSTECali), pudieran ser consideradas como "usuarios potenciales" de los servicios que ofrecen las unidades m&eacute;dicas de la Secretar&iacute;a de Salud a la llamada "poblaci&oacute;n abierta". Mediante este procedimiento se obtuvo informaci&oacute;n para un total de 487 hogares, y dentro de &eacute;stos se recopil&oacute; informaci&oacute;n para un n&uacute;mero igual de mujeres, una por hogar; concretamente, la jefa del hogar o la c&oacute;nyuge del jefe del hogar. El objetivo fue analizar el uso de los servicios de salud reproductiva entre estas mujeres como "usuarias potenciales" de los servicios que ofrecen las unidades de la Secretar&iacute;a de Salud en sus colonias. Estas mismas mujeres proporcionaron informaci&oacute;n acerca del uso de los servicios de salud por los otros miembros del hogar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para mayor informaci&oacute;n sobre la metodolog&iacute;a de las encuestas, cons&uacute;ltese a Ojeda<a href="#nota"><sup>11</sup></a> o bien a P&eacute;rez&#45;Abreu.<sup><a href="#nota">12</a></sup></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>RESULTADOS Y DISCUSI&Oacute;N</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Seguridad social y acceso a servicios de salud en los hogares</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La disponibilidad de seguridad social m&eacute;dica en los hogares y la participaci&oacute;n laboral de los integrantes de los mismos son factores importantes para estudiar el uso de los servicios de salud en M&eacute;xico. Por una parte, en un r&eacute;gimen de seguridad social como el mexicano el acceso a los servicios de salud est&aacute; determinado en gran medida por el empleo remunerado y el lugar donde trabaja el jefe del hogar. &Eacute;stos son factores decisivos para que el trabajador y sus llamados "dependientes econ&oacute;micos" c&oacute;nyuges, hijos y padres&#151;puedan obtener o no la seguridad social y los servicios m&eacute;dicos que ofrecen las principales instituciones de salud, tales como IMSS, ISSSTE e ISSSTECali, este &uacute;ltimo s&oacute;lo en Baja California. Los desempleados no tienen acceso a estas instituciones y los trabajadores por cuenta propia, o autoempleados, tampoco, excepto aquellos que pagan directamente sus cuotas al IMSS, por lo que sus opciones se reducen a los servicios de asistencia social de la Secretar&iacute;a de Salud y de la medicina privada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tama&ntilde;o del hogar y su composici&oacute;n de parentesco determinan el n&uacute;mero y tipo de dependientes econ&oacute;micos en el hogar. Sobre este punto, la encuesta de hogares nos indica que el 66.4 por ciento de los hogares de la poblaci&oacute;n abierta de Tijuana son de tipo nuclear; es decir, formados por una pareja sola, por una pareja que vive con sus hijos o por uno solo de los padres con sus hijos. Los hogares extensos representan un 28.2 por ciento y los unipersonales &uacute;nicamente el 5.4 por ciento. Respecto al sexo del jefe del hogar, el 23 por ciento de todos los hogares est&aacute;n dirigidos por mujeres, y como &eacute;stos son en un 38.1 y 39.4 por ciento, respectivamente, hogares nucleares y extensos, ello nos permite inferir la presencia de dependientes econ&oacute;micos menores de edad. El 97.3 por ciento de los jefes varones est&aacute;n casados o unidos, en tanto que s&oacute;lo el 19.6 por ciento de las jefas lo est&aacute;n; el 45 por ciento de las jefas son viudas, el 25 por ciento divorciadas o separadas y el 10 por ciento solteras. Por su parte, el tama&ntilde;o promedio de los hogares es de 4.2 personas, siendo de 3.8 entre los hogares encabezados por mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acerca de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, tenemos que del total de los hogares el 54 por ciento cuenta con un solo proveedor econ&oacute;mico y cerca del 7 por ciento carece totalmente de proveedor. Una cuarta parte de quienes detentan la jefatura del hogar no trabaja, y entre los que s&iacute; trabajan un 17 por ciento lo hace por cuenta propia, lo cual implica que el jefe, y por lo mismo el hogar en su conjunto, muy probablemente carezca de seguridad social m&eacute;dica. Esta &uacute;ltima caracter&iacute;stica es m&aacute;s notoria entre los hogares con jefatura femenina, por tener un 59 por ciento de jefas que no trabajan &#151;a diferencia de un 15.4 por ciento entre los hogares con jefes varones&#151; y un 10 por ciento de jefas que trabajan por su cuenta. Finalmente, tenemos que el 58 por ciento de los hogares tienen jefes de ambos sexos que carecen de seguridad social m&eacute;dica, carencia que comparten los otros miembros del hogar. Este &uacute;ltimo dato se confirma ante el hecho de que en el 58.1 por ciento de los hogares se declar&oacute; que ning&uacute;n otro miembro del hogar, distinto del jefe, tiene cobertura de salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta informaci&oacute;n, junto con lo ya se&ntilde;alado, permite entrever una gran vulnerabilidad econ&oacute;mica y de seguridad social m&eacute;dica entre los hogares de la poblaci&oacute;n abierta de Tijuana, especialmente entre los hogares con jefas, por corresponder a hogares que en un alto porcentaje est&aacute;n jefaturados por viudas y en menor pero significativa proporci&oacute;n por divorciadas, separadas y solteras; estos &uacute;ltimos, frecuentemente con menores de edad.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>PERFIL DE LA DEMANDA DE SERVICIOS DE SALUD</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La poblaci&oacute;n potencialmente usuaria de los servicios que ofrece la Secretar&iacute;a de Salud en Tijuana deber&iacute;a estar conformada m&iacute;nimamente por las personas que viven en ese 58 por ciento de los hogares que respondi&oacute; que carec&iacute;a de seguridad social m&eacute;dica. Los resultados obtenidos en la encuesta se&ntilde;alan que esta expectativa es ampliamente superada en la realidad, ya que el 73.3 por ciento del total de los hogares entrevistados declar&oacute; haber utilizado alguna vez tales servicios. Este porcentaje pasa a ser del 70.1 por ciento al referirnos al uso de los servicios de salud durante el a&ntilde;o antenor a la encuesta, lo cual representa una tasa muy alta de uso de los servicios entre los hogares, rebasando con mucho al n&uacute;mero de hogares sin seguridad social m&eacute;dica. Una vez conocida la medida en que los hogares utilizan los servicios de la Secretar&iacute;a de Salud, importa examinar el perfil que tiene este uso; para esto se consideran las caracter&iacute;sticas de los usuarios y el tipo de servicios que &eacute;stos demandan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n proveniente de la encuesta de centros de salud nos indica que la mayor&iacute;a de las personas que acuden a los centros de salud son mujeres y ni&ntilde;os que carecen de seguridad social m&eacute;dica; en esta situaci&oacute;n se encuentran el 77.1 por ciento de los entrevistados y el 61.3 por ciento d&eacute; os otros miembros de sus hogares. Otro rasgo importante es el car&aacute;cter colectivo de la demanda de servicios. La Secretar&iacute;a ofrece un servicio integral y con ello posibilita que grupos de usuarios, generalmente familias, acudan a recibir diversos servicios durante una misma visita a una misma unidad de salud. De modo que los usuarios individuales representan s&oacute;lo una cuarta parte; en tanto que los usuarios colectivos son mayor&iacute;a, con un 43 por ciento de grupos de dos usuarios y un 32 por ciento de grupos con tres y m&aacute;s usuarios. Se trata casi siempre de parientes que acuden juntos por ser familiares de primer grado en un 82 por ciento, son otros parientes en un 12 por ciento y el resto no tiene parentesco entre s&iacute;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con relaci&oacute;n al tipo de servicios que demanda esta poblaci&oacute;n, la encuesta incluye informaci&oacute;n acerca de los motivos por los que las personas declararon haber acudido a los centros de salud. Al respecto, destacan las personas adultas, solas o acompa&ntilde;adas, que acuden a recibir ellas mismas atenci&oacute;n m&eacute;dica y/o para realizarse an&aacute;lisis de laboratorio, representando el 46.9 por ciento de los casos; le siguen los adultos que acompa&ntilde;an a menores de edad a recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica y/o para hacerles an&aacute;lisis de laboratorio, con el 48.1 por ciento, y al final est&aacute;n las personas que acuden por otros motivos, cuyo porcentaje es m&iacute;nimo. Ahora bien, considerando el uso colectivo de los servicios y la idiosincrasia de la cultura familiar mexicana, se procedi&oacute; a seleccionar a un solo informante en cada colectivo y a identificar al "responsable de la salud familiar" en el hogar de todos los usuarios, tanto individuales como colectivos. Se encontr&oacute; que en la inmensa mayor&iacute;a de los usuarios colectivos la responsable es una mujer, que frecuentemente es la madre o la esposa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como resultado, se tiene que el 92 por ciento de los informantes entrevistados fueran mujeres y que el 84 por ciento de ellas se autoidentificaban como "la responsable de la salud familiar", haciendo de &eacute;ste un papel predominantemente femenino. Se trata fundamentalmente de mujeres en edades reproductivas y j&oacute;venes, concentradas en m&aacute;s de la mitad de los casos en las menores de 31 a&ntilde;os; la mayor&iacute;a son mujeres con uniones conyugales, con un 52.1 por ciento de ellas casadas y un 33 por ciento de convivientes. En general eran migrantes (71.3%), principalmente de las regiones sur y centro de M&eacute;xico, una tercera parte eran migrantes recientes, pues cuando mucho ten&iacute;an cinco a&ntilde;os de vivir en Tijuana y la mitad ten&iacute;a menos de 10 a&ntilde;os de residir all&iacute;.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>SUBUTILIZACI&Oacute;N DE LOS SERVICIOS DE SALUD REPRODUCTIVA</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n hasta aqu&iacute; presentada se&ntilde;ala, por un lado, que existe una gran demanda de los servicios de salud en general entre los hogares de la poblaci&oacute;n abierta de Tijuana, que se concentra principalmente entre los que carecen de seguridad social pero que no se limita a estos &uacute;ltimos. Por otra parte, se observa una gran demanda potencial de los servicios de salud reproductiva, puesto que es muy alto el n&uacute;mero de mujeres en edades reproductivas y, al parecer, sexualmente activas que acuden a los centros de salud comunitarios, ya sea para recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica ellas mismas o para acompa&ntilde;ar o llevar a otras personas a que la reciban.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos dos tipos de informaci&oacute;n hacen suponer que la demanda efectiva de servicios en el &aacute;rea de la salud reproductiva por parte de las mujeres, tanto en los hogares como en los centros de salud, es significativa; sin embargo, al cuestionar directamente a las mujeres autoidentificadas como las "responsables de la salud familiar" acerca de su conocimiento y uso de los programas de salud reproductiva en los centros de salud, los resultados difieren de esta expectativa. Aproximadamente, el 84 por ciento de estas mujeres afirm&oacute; conocer al menos uno de los centros de salud de la Secretar&iacute;a en Tijuana y un 63 por ciento dijo conocer el centro de salud de su colonia. Recordemos que el nivel de uso de los servicios de salud en los hogares, por lo general, es del 73 por ciento; sin embargo, este alto nivel de uso y de conocimiento de los centros de salud no coincide con la proporci&oacute;n en que las mujeres de dichos hogares utilizan los servicios de salud reproductiva, ya que &uacute;nicamente un 15 por ciento de ellas declar&oacute; haber utilizado alguna vez este tipo de servicios de salud en cualesquiera de los centros de salud de Tijuana (<a href="#c1">cuadro 1</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/fn/v13n25/a5c1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La amplia brecha entre conocer y utilizar los servicios de salud reproductiva entre las mujeres de los hogares se hace a&uacute;n m&aacute;s evidente cuando comparamos la cantidad de ellas que dijeron haber escuchado acerca de cada uno de los programas por separado y el n&uacute;mero de las que declararon alguna vez haber utilizado dichos programas. As&iacute;, por ejemplo, el programa sobre el que ellas han escuchado m&aacute;s es el de planificaci&oacute;n familiar, con un 85 por ciento de los casos, seguido por el de detecci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer, con un 80 por ciento. Sin embargo, &uacute;nicamente el 14 por ciento de ellas indic&oacute; haber utilizado alguna vez cada uno de dichos programas. Es importante mencionar que son precisamente estos dos programas de salud reproductiva los que han sido m&aacute;s promovidos, especialmente el de planificaci&oacute;n familiar, tanto a nivel nacional como local, por el sistema nacional de salud y en particular por la Secretar&iacute;a de Salud. Los otros programas de salud reproductiva han recibido menos atenci&oacute;n, lo cual necesariamente se refleja en una mayor amplitud de la brecha. El caso m&aacute;s dram&aacute;tico es el programa de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, con s&oacute;lo un 2.6 por ciento de mujeres que lo han usado y un 70 por ciento de ellas que ha escuchado hablar de &eacute;l. La brecha entre conocimiento y uso de los programas de control del embarazo y de atenci&oacute;n al posparto es menor pero no menos importante (<a href="#c1">cuadro 1</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una pregunta obligada, considerando estos resultados, es &iquest;a qu&eacute; otros lugares se dirigen las mujeres para atender sus necesidades de salud reproductiva? Como podemos ver en la <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>, la mayor&iacute;a de estas mujeres inform&oacute; haber recurrido a alguna instituci&oacute;n p&uacute;blica de salud, como IMSS, ISSSTE o ISSSTECali, o bien a la medicina privada, en tanto que una quinta parte de ellas manifest&oacute; no haber acudido a nadie. Es de llamar la atenci&oacute;n que el 35.2 por ciento prefiera pagar los servicios de la medicina privada, si se tiene en cuenta que se trata de poblaci&oacute;n con bajos recursos econ&oacute;micos, contra un 34.2 por ciento que acude a instituciones p&uacute;blicas de salud diferentes a la Secretar&iacute;a de Salud. Tambi&eacute;n se destaca la alta proporci&oacute;n de mujeres que no buscan qui&eacute;n las atienda en sus necesidades de salud reproductiva, especialmente por presentarse en un lugar como Tijuana, que cuenta con una red bien establecida de centros de salud tanto p&uacute;blicos como privados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/fn/v13n25/a5g1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El bajo uso de los programas de salud reproductiva que se observa entre las mujeres de los hogares tambi&eacute;n se presenta entre las que acuden a los centros de salud. La encuesta proporciona informaci&oacute;n para un total de 1 822 mujeres mayores de 14 a&ntilde;os de edad que fueron entrevistadas en los distintos centros de salud localizados en toda la zona urbana del municipio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como apuntamos, existe un alto porcentaje de mujeres en edades reproductivas que acuden a los centros de salud ya sea solas o bien acompa&ntilde;ando a otras personas adultas y/o menores de edad, lo que nos har&iacute;a esperar que tambi&eacute;n fuera alta la demanda femenina de servicios de salud reproductiva en dichos centros. La informaci&oacute;n del <a href="#c2">cuadro 2</a>, sin embargo, nos deja ver que, lejos de ello, la demanda de este tipo de servicios de salud es muy baja, por representar apenas una quinta parte de la demanda total al momento de la encuesta, esto es, la demanda que suman los cuatro diferentes programas de salud reproductiva ofrecidos por la Secretar&iacute;a de Salud (planificaci&oacute;n, detecci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer, control del embarazo y puerperio, y enfermedades de transmisi&oacute;n sexual). La cantidad de personas que utilizan este tipo de servicios es muy inferior a la de quienes demandan atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria, que capta el 49.8 por ciento de los pacientes en consulta general, e incluso es ligeramente menor al n&uacute;mero de aquellos que demandan el servicio de vacunas y control del ni&ntilde;o sano, con un 21.2 por ciento de los casos. Es importante aclarar que con frecuencia son los hijos u otros familiares de las mujeres quienes entran a la consulta m&eacute;dica y las mujeres &uacute;nicamente los acompa&ntilde;an, como corresponde a su papel de "responsables de la salud familiar".</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="c2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/fn/v13n25/a5c2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, al observar la demanda desagregada de los servicios de salud reproductiva, podemos notar una situaci&oacute;n altamente preocupante: adem&aacute;s de ser muy baja la frecuencia con que las mujeres solicitan ser atendidas en el conjunto de este tipo de servicios de salud, a veces la demanda es nula en casos como el programa de atenci&oacute;n a las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, o bien escasa, como en el programa de detecci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer, con s&oacute;lo el 5 por ciento de la demanda total. Incluso, en el programa m&aacute;s solicitado, el de planificaci&oacute;n familiar, &uacute;nicamente un 10.6 por ciento de las mujeres recibi&oacute; este tipo de servicio de salud, lo cual es lamentable, si tomamos en cuenta el esfuerzo y los recursos econ&oacute;micos y t&eacute;cnicos que se dirigen a este programa, que es prioritano en la pol&iacute;tica demogr&aacute;fica nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la demanda de servicios de salud reproductiva tambi&eacute;n es conveniente incluir su utilizaci&oacute;n como resultado de la "referencia cruzada de servicios de salud" que hace el personal m&eacute;dico. Esto consiste en la referencia que hace el m&eacute;dico o la enfermera de una paciente a cualesquiera de los servicios de salud reproductiva aunque dicha paciente no haya solicitado acudir al mismo. &Eacute;sta es una pr&aacute;ctica com&uacute;n en todos y cada uno de los centros de salud. Sobre el particular, la lectura horizontal de los datos en el <a href="#c2">cuadro 2</a> nos permite ver que dicha pr&aacute;ctica no contribuye de manera significativa al incremento en el uso de los servicios de salud reproductiva por parte de las mujeres, ya que se desaprovecha la oportunidad de canalizar a una gran cantidad de mujeres que llegan a los centros de salud en busca de otro tipo de servicios, las cuales integran la inmensa mayor&iacute;a de las usuarias potenciales de los servicios de salud reproductiva de la Secretar&iacute;a de Salud. As&iacute;, por ejemplo, el 67, el 76 y el 89 por ciento, respectivamente, de las mujeres que en el momento de la encuesta acudieron a consulta general, a especialidades y a llevar a sus ni&ntilde;os a vacunar o bien al control del ni&ntilde;o sano no tuvieron la oportunidad de ser enviadas a alguno de los programas de salud reproductiva. En cambio, la referencia cruzada de servicios s&iacute; parece ser efectiva para que las mujeres usen con m&aacute;s frecuencia los servicios de salud reproductiva cuando se hace de una manera "endog&aacute;mica"; o sea, una vez que las mujeres han acudido a alguno de los varios programas en esta misma &aacute;rea de la salud. De tal manera, entre el 48 y el 97 por ciento de las mujeres que solicitaron ser atendidas en alguno de estos programas fueron, a su vez, referidas a otro programa tambi&eacute;n en salud reproductiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la realizaci&oacute;n de entrevistas en profundidad a un grupo postseleccionado de estas mismas mujeres, pudo observarse que frecuentemente las mujeres dicen no saber que se den servicios de salud reproductiva en las unidades m&eacute;dicas de la Secretar&iacute;a de Salud. La creencia general es que los centros de salud son lugares para llevar a vacunar a los ni&ntilde;os y para recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria, y en el mejor de los casos, se piensa que dichos centros ofrecen atenci&oacute;n durante el embarazo y de planificaci&oacute;n familiar, pero no as&iacute; sobre enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y prevenci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer. Esta percepci&oacute;n errada ocurre a pesar de tratarse de mujeres que son usuarias activas de los centros de salud y que acuden con cierta frecuencia, especialmente para llevar a sus hijos al m&eacute;dico y para vacunarlos.<sup><a href="#nota">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este &uacute;ltimo aspecto nos lleva a la necesidad de indagar cu&aacute;les son las fuentes de informaci&oacute;n que tienen las mujeres acerca de los servicios de salud a su disposici&oacute;n en los centros de salud. A respecto, las mujeres declararon haberse enterado de la existencia de los distintos programas de salud a los que acudieron en su visita de la siguiente manera. La <a href="#g2">gr&aacute;fica 2</a> muestra que los medios informativos oficiales y de promoci&oacute;n de los servicios de salud no son la fuente principal. Lejos de ello, fueron la fuente menos citada por las mujeres, dado que &uacute;nicamente entre el 7 y el 16 por ciento de ellas declararon haberse enterado de los programas por medio de las promotoras de salud en su comunidad y/o por el personal m&eacute;dico y param&eacute;dico de los centros de salud. En cambio, las redes informales de comunicaci&oacute;n (los vecinos, parientes y amigos) son el medio a trav&eacute;s del cual las mujeres declararon haberse enterado de la existencia de los distintos programas en los centros de salud. Esta &uacute;ltima fuente de informaci&oacute;n concentra entre el 62 y el 79.2 por ciento de los casos, seguida por los medios masivos de comunicaci&oacute;n, como la radio y los carteles o posters en &aacute;reas p&uacute;blicas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g2"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/fn/v13n25/a5g2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El orden de importancia de cada una de estas fuentes de informaci&oacute;n, seg&uacute;n la declaraci&oacute;n de las mujeres, se sostiene al considerar por separado cada programa de salud, especialmente los de salud reproductiva. As&iacute;, por ejemplo, es amplia la importancia de las redes informales de comunicaci&oacute;n en la difusi&oacute;n de los servicios de salud reproductiva en las comunidades, por ser el medio por el que se enteraron el 79 por ciento de las usuarias de planificaci&oacute;n familiar y el 75.3 y el 74 por ciento, respectivamente, de las usuarias de los programas de detecci&oacute;n oportuna del c&aacute;ncer y del de control del embarazo y atenci&oacute;n al puerperio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a estos resultados se plantea la necesidad de indagar qu&eacute; factores pudieran estar incidiendo en la subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud reproductiva por parte de las mujeres. Un factor que se antoja pudiera contribuir a esclarecer tal interrogante es la opini&oacute;n que tienen las mujeres acerca de la calidad de los servicios. Al respecto, ellas hicieron recomendaciones para mejorar los servicios de salud reproductiva en los centros de salud, despu&eacute;s de haber sido atendidas en cualquiera de los programas. La informaci&oacute;n cubre el total de los 12 centros comunitarios de salud. En especial, tres centros fueron se&ntilde;alados por las mujeres seg&uacute;n sus distintos niveles de calidad en la infraestructura t&eacute;cnica y el personal m&eacute;dico con que cuentan. El Centro de Salud Otay es el mejor, el Centro de Salud de la colonia Obrera es el peor y el Centro de Salud Herrera tiene un nivel intermedio.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="../img/revistas/fn/v13n25/a5c3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las recomendaciones m&aacute;s frecuentes se dan en torno a la capacidad t&eacute;cnica y m&eacute;dica de los centros de salud, y abarcan en su conjunto el 74 por ciento del total de los casos. Estas recomendaciones se refieren primeramente a la necesidad de aumentar el n&uacute;mero de servicios que se ofrecen, seguida por la conveniencia de tener m&aacute;s m&eacute;dicos especializados en salud reproductiva y mejorar las instalaciones y el equipo m&eacute;dico con que se cuenta para este tipo de consultas. Este mismo orden de prioridades en las recomendaciones se mantiene en los tres diferentes centros de salud considerados y presentan valores que son congruentes con los respectivos niveles de mejor a menor calidad en sus instalaciones y personal m&eacute;dico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, las recomendaciones acerca de la calidez de los servicios son menos frecuentes en todos los casos. Es interesante observar el peso relativo que se da a las recomendaciones para mejorar la informaci&oacute;n que reciben las mujeres sobre los programas de salud reproductiva, as&iacute; como para mejorar la comunicaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente. Si bien este tipo de recomendaci&oacute;n se hace &uacute;nicamente en el 11 por ciento de los casos, es de notar que presenta importantes variaciones entre centros que tienen diferentes calidades, de manera que se eleva al 22 por ciento en los centros de salud con calidades intermedia y baja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos datos adquieren m&aacute;s importancia a la luz de la evidencia emp&iacute;rica anteriormente se&ntilde;alada acerca de la escasa participaci&oacute;n que, seg&uacute;n declaran las mujeres, parecen tener el personal m&eacute;dico y el param&eacute;dico en la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n acerca de la disponibilidad de los programas de salud reproductiva entre las mujeres y de la infrecuente referencia de estas &uacute;ltimas a dichos programas mediante la referencia m&eacute;dica cruzada en los mismos centros de salud. Estos dos indicadores pudieran indicar un problema importante en la prestaci&oacute;n de servicios de salud reproductiva y, en alguna medida, explican el porqu&eacute; de la subutilizaci&oacute;n que hacen las mujeres de dichos servicios a pesar del gran n&uacute;mero de ellas que acude a los centros de salud a recibir otro tipo de atenci&oacute;n o bien para llevar a menores de edad u otros adultos a ser atendidos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>CONCLUSI&Oacute;N</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es alta la demanda de los servicios que ofrece la Secretar&iacute;a de Salud entre los hogares de la poblaci&oacute;n abierta de Tijuana, y ello no se limita a los que carecen de seguridad social m&eacute;dica. El perfil de esta demanda, sin embargo, indica un nivel muy inferior en la utilizaci&oacute;n de los programas de salud reproductiva entre las mujeres de estos mismos hogares, e incluso entre las mujeres que acuden en gran n&uacute;mero a los centros de salud en busca de atenci&oacute;n en otras &aacute;reas de la salud para ellas o bien para otras personas a las que acompa&ntilde;an o llevan en su papel de "responsables de la salud familiar".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que subrayar la importancia que tiene, en opini&oacute;n de las mujeres, el contar con m&aacute;s y mejores condiciones en la capacidad instalada de los centros de la Secretar&iacute;a de Salud para mejorar este tipo de servicios, lo cual ya ha sido reconocido por los directivos de la instituci&oacute;n. Las mismas mujeres tambi&eacute;n se&ntilde;alan la importancia de otro tipo de factores, menos reconocidos, tales como, por un lado, la insuficiente difusi&oacute;n que hace el personal m&eacute;dico y param&eacute;dico acerca de los programas disponibles y, por otro, la necesidad de mejorar la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por tratarse de un &aacute;rea de la salud donde la privacidad femenina tiene una importancia central en una cultura como la mexicana, es posible que estos factores cualitativos pudieran estar detr&aacute;s de la subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud entre las mujeres que carecen o bien tienen un acceso limitado a la seguridad social m&eacute;dica en Tijuana. La condici&oacute;n fronteriza de estas mujeres no las hace diferentes a otras mujeres respecto a la necesidad de ser informadas y de tener una buena comunicaci&oacute;n m&eacute;dico&#45;paciente; pero para avanzar en la soluci&oacute;n de la subutilizaci&oacute;n de los servicios de salud reproductiva en ciudades fronterizas como Tijuana, lo mismo que en otras partes del pa&iacute;s, es fundamental que las autoridades y las instituciones de salud conozcan y consideren la opini&oacute;n que tienen las mujeres sobre este aspecto de vital importancia para mejorar la calidad de sus vidas y de sus familias.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Consultar a Miguel A. Gonz&aacute;lez Block, "Health Policy in Mexico: With Special Reference to the US&#45;Mexico Migrant Population&quot; en <i>Journal of Border Health/Revista de Salud Fronteriza,</i> II (4), 1997. pp. 24&#45;35.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754722&pid=S0187-7372200100010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Tijuana se ha caracterizado por d&eacute;cadas por ser uno de los principales lugares de cruce de la migraci&oacute;n indocumentada norte&#45;sur entre M&eacute;xico y Estados Unidos, con aproximadamente el 50 por ciento del total de los cruces a mediados de los a&ntilde;os noventa. Al respecto, v&eacute;ase a Jorge A. Bustamante, "Medici&oacute;n del flujo de inmigrantes indocumentados", en Jorge A. Bustamante y Wayne Cornelius, <i>Retos de las relaciones entre M&eacute;xico y Estados Unidos,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1989, pp. 115&#45;130.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754724&pid=S0187-7372200100010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Informaci&oacute;n obtenida en entrevista con Irma Ortiz, coordinadora del Programa de Salud Materno&#45;Infantil de la Jurisdicci&oacute;n Sanitaria Num. 2, Secretar&iacute;a de Salud, primavera de 1994.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;Cons&uacute;ltese a Rodolfo Corona, "Principales caracter&iacute;sticas demogr&aacute;ficas de la zona fronteriza del norte de M&eacute;xico", en <i>Frontera Norte,</i> vol. 3, num. 5, El Colegio de la Frontera Norte, 1991, pp. 141&#45;156.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754727&pid=S0187-7372200100010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp;Uno de los pocos los estudios sobre este aspecto de la frontera es el de Gabriel Estrella, "No son todos los que est&aacute;n ni est&aacute;n todos los que deben", en John Weeks y Roberto Ham Chande, <i>The Population of the U.S.&#45;Mexico Border,</i> Austin, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754729&pid=S0187-7372200100010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp;Una visi&oacute;n general del tema, en Paul Ganster y Roberto S&aacute;nchez, <i>Sustainable Development in the San Diego/Tijuana Region,</i> Center of U.S.&#45;Mexican Studies&#45;University of California at San Diego, 1999, 167 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754731&pid=S0187-7372200100010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup>&nbsp;Para m&aacute;s informaci&oacute;n, v&eacute;ase a Norma Ojeda, "Algunas contradicciones en el perfil sociodemogr&aacute;fico de las mujeres de la Frontera Norte de M&eacute;xico", Departamento de Estudios Sociales&#45;El Colegio de la Frontera Norte (Cuadernos de Trabajo, DTS2), 199, pp. 21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754733&pid=S0187-7372200100010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup>&nbsp;V&eacute;ase a Norma Ojeda y Ra&uacute;l Gonz&aacute;lez, "Niveles y tendencias del divorcio y la separaci&oacute;n conyugal en el norte de M&eacute;xico", en <i>Frontera Norte,</i> vol. 4, n&uacute;m. 7, El Colegio de la Frontera Norte, 1992, pp. 157&#45;178.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754735&pid=S0187-7372200100010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;Al respecto, cons&uacute;ltese a Norma Ojeda, "Curso de vida femenino y conceptualizaci&oacute;n social de la salud reproductiva", en Norma Ojeda, <i>G&eacute;nero, familia y salud reproductiva en M&eacute;xico,</i> 1994, pp. 203&#45;271.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754737&pid=S0187-7372200100010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup>&nbsp;Ver la nota 3.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Al respecto, v&eacute;ase a Norma Ojeda, "Propuesta te&oacute;rica y metodol&oacute;gica para estudiar la determinaci&oacute;n social de la conceptualizaci&oacute;n de la salud reproductiva de las mujeres", en Norma Ojeda (coord.), <i>G&eacute;nero, familia y conceptualizaci&oacute;n de la salud reproductiva en M&eacute;xico,</i> Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1999, pp. 21&#45;67.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754740&pid=S0187-7372200100010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Perez&#45;Abreu, Rafael y Norma Ojeda, <i>Calidad en los servicios de salud reproductiva: centros de salud urbanos de Tijuana. Memoria,</i> Quinto Simposio Estatal "La Investigaci&oacute;n y el Desarrollo Tecnol&oacute;gico en Aguascalientes". Instituto de Educaci&oacute;n de Aguascalientes, 1998. pp. 73&#45;74.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754742&pid=S0187-7372200100010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Norma Ojeda, "Curso de vida femenino y conceptualizaci&oacute;n social de la salud reproductiva", en Norma Ojeda (coord.), <i>G&eacute;nero, familia y conceptualizaci&oacute;n de la salud reproductiva en M&eacute;xico,</i> Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1999, pp. 203&#45;274.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3754744&pid=S0187-7372200100010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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