<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-358X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigación bibliotecológica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Investig. bibl]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-358X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-358X2014000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De la insularidad a la conectividad: las tendencias en la investigación científica y humanística]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Russell Barnard]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jane M.]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>28</volume>
<numero>63</numero>
<fpage>7</fpage>
<lpage>11</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-358X2014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-358X2014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-358X2014000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ 
    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentario</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 
    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>De la insularidad a la conectividad: las tendencias en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y human&iacute;stica</b></font></p>
    <p align="justify">&nbsp;</p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas el mundo ha experimentado una serie de cambios que han afectado la forma en que la sociedad lleva a cabo actividades que van desde las tareas cotidianas del hogar hasta la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de vanguardia. Mucho se debe a los avances de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n (TIC) y, en particular, a la facilidad actual con la cual nos comunicamos e interactuamos con las instituciones, a trav&eacute;s de herramientas como los bancos en l&iacute;nea, o en nuestras relaciones profesionales o de amistad en todo el mundo por medio de programas de c&oacute;mputo que permiten comunicados de texto, voz y video en Internet en tiempo real o diferido.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos tecnol&oacute;gicos, la conectividad se refiere a la capacidad de un dispositivo para poder conectarse a otros dispositivos o a Internet de forma aut&oacute;noma. Sin embargo, se habla igualmente de la conectividad en t&eacute;rminos de inclusi&oacute;n o interacci&oacute;n social y, en este sentido, se refiere a la conexi&oacute;n de entidades sociales entre s&iacute;, ya sean gubernamentales o de cualquier otra &iacute;ndole. La conectividad emerge recientemente como objeto de estudio de la teor&iacute;a de desarrollo, que es parte del an&aacute;lisis de la globalizaci&oacute;n y de las formas de inserci&oacute;n de las econom&iacute;as nacionales en dicho proceso.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto los or&iacute;genes de Internet como la creaci&oacute;n del primer navegador Web, llamado WorldWideWeb (WWW), y del primer servidor web se dieron en el entorno de las instituciones de educaci&oacute;n superior y de investigaci&oacute;n; este hecho demuestra la trascendencia de la conectividad para la vida acad&eacute;mica. En otras palabras, hoy en d&iacute;a es inconcebible vislumbrar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica sin pensar en las redes complejas de comunicaci&oacute;n e interacci&oacute;n de cient&iacute;ficos y, en particular, en la colaboraci&oacute;n como componente vital para el avance del conocimiento.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como generadora de bienestar social, la investigaci&oacute;n procura transformar el conocimiento cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico en beneficios para la sociedad. Los estudios multidisciplinarios actuales, que son indispensables para resolver los grandes problemas vinculados con la globalizaci&oacute;n, tales como la salud p&uacute;blica, la contaminaci&oacute;n ambiental, las fuentes renovables de energ&iacute;a, entre otros, conllevan a la colaboraci&oacute;n entre especialistas de diferentes campos e incluso entre los cient&iacute;ficos formales y naturales y sus contrapartes sociales y humanistas. La investigaci&oacute;n en ciencias sociales y humanidades es un elemento fundamental en la mejor&iacute;a de la sociedad y un engrane esencial en el motor que impulsa la sociedad del conocimiento. Por lo tanto, la manera de abordar los interrogantes propios de estas disciplinas no puede ignorar los cambios en la forma de hacer ciencia que han tra&iacute;do los desarrollos tecnol&oacute;gicos. Prueba de lo anterior es un aumento en la colaboraci&oacute;n en estas &aacute;reas del conocimiento as&iacute; como la aparici&oacute;n de un &aacute;rea de investigaci&oacute;n, ense&ntilde;anza y creaci&oacute;n en la que convergen las humanidades y la inform&aacute;tica: las humanidades digitales.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La figura del investigador en el mundo de la interconectividad se concibe como elemento integral de una red de cient&iacute;ficos/colaboradores. Su conectividad se asocia con la densidad y el grosor de los v&iacute;nculos que se tienen, particularmente en t&eacute;rminos de la coautor&iacute;a de publicaciones. El tama&ntilde;o de la red a la que pertenece un cient&iacute;fico es un importante indicador de sus v&iacute;nculos sociales y profesionales, debido a que las redes m&aacute;s grandes se traducen t&iacute;picamente en una mayor diversidad, proporcionan acceso a una variedad de recursos y oportunidades y facilitan el acceso a la informaci&oacute;n especializada. Las redes se visualizan a trav&eacute;s de los diferentes programas de c&oacute;mputo que facilitan el an&aacute;lisis de redes sociales y la identificaci&oacute;n de subestructuras latentes en la red. El an&aacute;lisis de redes sociales es una herramienta de investigaci&oacute;n propia de las ciencias sociales y del comportamiento, cuya aplicaci&oacute;n se ha extendido a otras disciplinas. En el campo de la bibliometr&iacute;a, por ejemplo, se utiliza para visualizar las relaciones entre diferentes elementos asociados con la investigaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica, como autores, revistas, instituciones y pa&iacute;ses.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la creciente globalizaci&oacute;n de la ciencia, la colaboraci&oacute;n entre cient&iacute;ficos e instituciones depender&aacute; cada vez m&aacute;s de la conectividad y, en particular, del acceso a veloces y fiables enlaces de comunicaci&oacute;n y datos. No obstante, al margen de este "Mundo Feliz" (<I>Brave New World</I>) queda pendiente la pregunta fundamental, relacionada con la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica, acerca de qu&eacute; factores motivan a los cient&iacute;ficos a colaborar. Asimismo, y como consecuencia de la emergencia de la interconectividad, se presenta otra interrogante de no menor importancia que puede ser expresada en los siguientes t&eacute;rminos: &iquest;hasta qu&eacute; punto el incremento en la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica se debe a las TIC?</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta a la segunda pregunta requiere sin duda la consideraci&oacute;n de factores relacionados con la primera, especialmente tomando en cuenta que las TIC son facilitadores, y no promotores, de la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica. Ning&uacute;n investigador decide colaborar con otro por razones de la disponibilidad de una conexi&oacute;n de Internet de alta velocidad entre sus dos instituciones. Posiblemente la falta de canales eficientes de comunicaci&oacute;n pueda reducir las posibilidades de concretar una colaboraci&oacute;n o retardar una investigaci&oacute;n en proceso, as&iacute; como ser la causa de frustraciones, pero si los motivos y bases para la colaboraci&oacute;n son s&oacute;lidas es m&aacute;s probable que las colaboraciones superen cualquier brecha digital.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste con lo anterior, la decisi&oacute;n de colaborar se relaciona con consideraciones de ganancia y ventaja en el mundo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, que es cada vez m&aacute;s competitivo e interdisciplinario. Los cient&iacute;ficos buscan acceso a fuentes de financiamiento, uso de aparatos de alta tecnolog&iacute;a, contar con competencias complementarias, aumento en la producci&oacute;n cient&iacute;fica, el impacto medido a trav&eacute;s de las citas y el intercambio de estudiantes, entre otros beneficios. Se considera en particular que la colaboraci&oacute;n de los cient&iacute;ficos de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo con sus colegas de los pa&iacute;ses industrializados ayuda a subsanar las carencias que experimentan en sus instituciones nacionales. Para los cient&iacute;ficos de estos pa&iacute;ses, las relaciones sociales con colegas de otras naciones representan capital social muy significativo, que adem&aacute;s influye en las perspectivas de colaboraci&oacute;n y, en &uacute;ltima instancia, de productividad.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de la naturaleza ubicua de la colaboraci&oacute;n hay pocas investigaciones sobre sus beneficios; en consecuencia, &eacute;sta permanece en el &aacute;mbito de la percepci&oacute;n. En pocas palabras, ni siquiera existe consenso entre las diversas posiciones relativas a c&oacute;mo evaluar un trabajo en coautor&iacute;a.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un punto de vista es que es m&aacute;s f&aacute;cil publicar en colaboraci&oacute;n debido a que de ese modo hay mayor mano de obra para una misma tarea. Otra perspectiva es que integrar un grupo de investigaci&oacute;n implica un rol &uacute;nico y de alto nivel de especializaci&oacute;n para cada uno de sus miembros que, en conjunto, suelen lograr resultados imposibles de conseguir sin unir esfuerzos y talentos individuales.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que no queda en duda es que todo nuevo fen&oacute;meno f&iacute;sico o social requiere un an&aacute;lisis y una interpretaci&oacute;n para entender lo que est&aacute; sucediendo y hacia d&oacute;nde se dirige. Si queremos ejercer cierto control sobre el proceso y tener dominio sobre sus consecuencias hay que estudiarlo desde los diferentes enfoques y visiones propias de las diversas ramas del conocimiento cient&iacute;fico y human&iacute;stico. La investigaci&oacute;n es al mismo tiempo un proceso epistemol&oacute;gico y social basado en las normas propias de los dos sistemas. La conectividad como herramienta auxiliar en el proceso de la investigaci&oacute;n se vincula con las t&eacute;cnicas particulares de la b&uacute;squeda del nuevo conocimiento. El estudio de la conectividad y su relaci&oacute;n con la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica requiere emplear m&eacute;todos de investigaci&oacute;n acordes con los objetivos planteados, lo cual implica la b&uacute;squeda de nuevas formas de analizar y entender el impacto de la conectividad en diferentes &aacute;mbitos de la labor cient&iacute;fica al igual que el desarrollo de nuevos instrumentos cuantitativos y cualitativos para resaltar los diferentes elementos que entran en juego.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien conceptualizar y medir la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica presenta dificultades, la bibliometr&iacute;a toma la coautor&iacute;a en publicaciones arbitradas como indicador de la colaboraci&oacute;n en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Se puede trabajar desde una escala peque&ntilde;a hasta una grande, involucrando millones de registros recuperados de las bases de datos nacionales e internacionales, auxili&aacute;ndose en potentes programas de c&oacute;mputo dedicados a la miner&iacute;a de datos y de textos.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la coautor&iacute;a es solamente un producto de la colaboraci&oacute;n cient&iacute;fica (sin duda el m&aacute;s tangible), y como tal deja de lado otros efectos como la capacitaci&oacute;n y formaci&oacute;n de recursos humanos para la investigaci&oacute;n, y la participaci&oacute;n en redes a las que profesional y socialmente se unen los cient&iacute;ficos. Hacen falta estudios que enfaticen la comprensi&oacute;n de la conectividad y de la interacci&oacute;n de los actores m&aacute;s que de sus atributos, y que tengan como objetivo el an&aacute;lisis de la conectividad acad&eacute;mica y social de los grupos de investigaci&oacute;n.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso particular de los cient&iacute;ficos de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, se requiere construir y validar indicadores para medir no &uacute;nicamente los productos de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n sus formas de organizaci&oacute;n y su grado de conectividad. &Uacute;nicamente as&iacute; se podr&aacute; establecer con claridad tanto la relaci&oacute;n entre colaboraci&oacute;n y conectividad como el efecto que &eacute;stas tienen sobre la productividad en nuestros entornos. En la ausencia de indicadores apropiados, fiables y &uacute;tiles, la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas cient&iacute;ficas encaminadas a impulsar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica a trav&eacute;s de iniciativas en materia de colaboraci&oacute;n y conectividad estar&aacute; destinada al fracaso.</font></p>
    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Jane M. Russell Barnard</b></font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
