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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La influencia pasada y presente de las visiones del mundo: Max Weber y el descuido de un concepto sociológico]]></article-title>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Traducción de Yuri Contreras Véjar y Benjamín Juárez]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[   				    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Traducciones</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La influencia pasada y presente de las visiones del mundo: Max Weber y el descuido de un concepto sociol&oacute;gico</b></font></p> 				    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Stephen Kalberg</b><sup><a href="#notas">*</a></sup></font></p> 				    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Ense&ntilde;a sociolog&iacute;a pol&iacute;tica, sociolog&iacute;a comparada y teor&iacute;a sociol&oacute;gica cl&aacute;sica y contempor&aacute;nea en la Universidad de Boston.</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Traducci&oacute;n de Yuri Contreras V&eacute;jar y Benjam&iacute;n Ju&aacute;rez.</b></font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente ensayo se sintetiza la definici&oacute;n de Max Weber de visiones del mundo &#91;<i>world views</i>&#93; y se se&ntilde;alan los distintos modos en los que, en su sociolog&iacute;a, las visiones del mundo influyen en la formaci&oacute;n de los grupos sociales. Se indica el modo en el que las visiones del mundo son caracterizadas por una autonom&iacute;a "din&aacute;mica" y "estabilizadora" y tambi&eacute;n se analiza la capacidad de ellas para constituir fuerzas fundantes y "de apoyo" &#91;<i>background</i>&#93; para (a) la organizaci&oacute;n racional&#150;met&oacute;dica de la vida y (b) la incorporaci&oacute;n de desarrollos hist&oacute;ricos y del cambio social. Posteriormente se discute la influencia de las visiones del mundo en relaci&oacute;n con la pregunta crucial de c&oacute;mo se transmite su "autonom&iacute;a", argument&aacute;ndose que las doctrinas de salvaci&oacute;n, los portadores sociales y diversas "configuraciones sociales" son indispensables en dicho fen&oacute;meno. Finalmente, se examina el an&aacute;lisis de Weber acerca de nuestra &eacute;poca, en la que las visiones del mundo han perdido gran parte de su influencia original. &iquest;"Necesitan" las sociedades de visiones del mundo?; &iquest;son importantes las consecuencias de que las visiones del mundo se debiliten seriamente? Las visiones del mundo, se concluye, constituyen un concepto significativo en el an&aacute;lisis sociol&oacute;gico que, sin embargo, ha sido hasta ahora ampliamente ignorado.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> autonom&iacute;a din&aacute;mica, formaci&oacute;n de grupos, desarrollo hist&oacute;rico, cambio social, Max Weber, visiones del mundo.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Weltbilder</i>, o visiones del mundo,<a href="#notas"><sup>1</sup></a> son fen&oacute;menos que han sido casi completamente descuidados por la sociolog&iacute;a actual. Prevalecen los an&aacute;lisis basados en una serie de categor&iacute;as que desconocen <i>a priori</i> el impacto de las visiones del mundo &#91;world views&#93;:<a href="#notas"><sup>2</sup></a> intereses, normas, organizaciones, clase, etnicidad, g&eacute;nero, derecho, estructura social, familia, poder, conflicto, instituciones y Estado.<a href="#notas"><sup>3</sup></a></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Max Weber es altamente reconocido como un te&oacute;rico de la cultura, pero s&oacute;lo en raras ocasiones ha sido apreciado como un soci&oacute;logo que confiri&oacute; extrema importancia a las visiones del mundo en la constituci&oacute;n de los grupos sociales y a la comprensi&oacute;n del cambio social. Los int&eacute;rpretes de su obra s&oacute;lo en escasas instancias han examinado el estatus general de las visiones de mundo en su sociolog&iacute;a o la manera en que ellas influyen en la acci&oacute;n cotidiana y el desarrollo hist&oacute;rico. Existen s&oacute;lo algunos comentarios al respecto, y &eacute;stos &uacute;nicamente se enfocan en los aspectos espec&iacute;ficos de la obra de Weber, m&aacute;s que al lugar de las visiones del mundo en su sociolog&iacute;a como un todo.<a href="#notas"><sup>4</sup></a> Ello puede deberse, en parte, a que los escritos de Weber nunca abordan este tema en forma sucinta y coherente. Ciertamente, s&oacute;lo se puede acceder a la concepci&oacute;n de Weber de dicho fen&oacute;meno a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis minucioso de una serie de pasajes sumamente dispersos en su obra.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De modo abreviado y preliminar este art&iacute;culo subraya, primero, los diferentes modos en los que las visiones del mundo influyen en la formaci&oacute;n de los grupos sociales y sobre el desarrollo hist&oacute;rico en la sociolog&iacute;a de Weber. Posteriormente, se examina el an&aacute;lisis weberiano de una &eacute;poca, la nuestra, en la que las visiones del mundo han perdido gran parte de su influencia original. &iquest;"Necesitan" las sociedades de visiones del mundo?; &iquest;son significativas las consecuencias de que &eacute;stas se debiliten severamente? El modo en el que Weber define a las visiones del mundo debe ser tratado en primer lugar.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA DEFINICI&Oacute;N DE "VISI&Oacute;N DEL MUNDO" EN MAX WEBER</b></font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber sostiene que las visiones del mundo implican siempre un conjunto coherente de valores. M&aacute;s a&uacute;n, aunque el grado en el que &eacute;stos se relacionan "internamente" entre s&iacute; sea variable, es suficiente para que estos valores asuman, sin embargo, un lugar decisivo: &eacute;stos brindan respuestas a las preguntas &uacute;ltimas. &iquest;Cu&aacute;l es el significado de la vida?; &iquest;a qu&eacute; obedece nuestra existencia?; &iquest;c&oacute;mo habremos de vivir mejor nuestras vidas?; &iquest;por qu&eacute; persisten el sufrimiento, la injusticia y la miseria?</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los textos de Weber son los profetas los que articulan m&aacute;s radicalmente las visiones del mundo. Estos gigantes carism&aacute;ticos anunciaron en&eacute;rgicamente la "totalidad plena de sentido" (<i>Sinnvollen Ganzen</i>) entre la humanidad y el cosmos en su totalidad y, por lo tanto, explicaron la existencia del sufrimiento y ofrecieron caminos en que los creyentes pueden escapar de &eacute;ste (Weber, 1968: 439, 450&#150;451 y 519 / 1976: 268, 275 y 315).<a href="#notas"><sup>5</sup></a> El profeta sistematiz&oacute; ense&ntilde;anzas religiosas fragmentadas e incoherentes y pr&aacute;cticas basadas en la magia, el ritual y los estados transitorios de frenes&iacute; carism&aacute;tico en una relaci&oacute;n de consistencia con una absoluta "posici&oacute;n &uacute;ltima e integrada": "M&aacute;s all&aacute; de que un profeta religioso en particular sea de un tipo predominantemente &eacute;tico o, en cambio, de tipo ejemplar, la revelaci&oacute;n prof&eacute;tica implica tanto para el profeta mismo como para sus seguidores, &#91;...&#93; una visi&oacute;n unitaria del mundo derivada de una actitud con sentido e integrada conscientemente hacia la vida" (Weber, 1968: 450 / 1976: 275).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de que las ideas de los profetas proclamaran la existencia de una visi&oacute;n del mundo significativa y eterna, los sacerdotes y monjes sistematizaron el mensaje de esta figura religiosa. De esta manera surgieron hist&oacute;ricamente las explicaciones internamente consistentes sobre el lugar de la humanidad en un "universo &eacute;tico", as&iacute; como del papel del sufrimiento y los medios para salvarse de &eacute;l.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, las visiones del mundo han asumido diversas formas en distintas civilizaciones. En la antigua Grecia se manifestaron como un mero "destino" &#91;<i>fate</i>&#93; irracional, mientras que en el confucianismo y el tao&iacute;smo aparecieron como una "fuerza impersonal y providencial que garantiza la regularidad y el orden favorable de los aconteceres del mundo" (1968: 431/1976: 263). En la India, por otra parte, tom&oacute; al principio la forma de la Rita hind&uacute; &#150;una "fuerza impersonal que preside el orden riguroso de la ceremonia religiosa y del orden fijo del cosmos"&#150;; posteriormente se manifest&oacute; como "una Unidad&#150;del&#150;Todo, supra divina, &uacute;nica e independiente del cambio sin sentido y de la transitoriedad de todo el mundo fenomenal" (1968: 431, 553 / 1976: 263, 335). En el antiguo juda&iacute;smo tom&oacute; la forma de una deidad antropom&oacute;rfica, omnipotente y plenamente monote&iacute;sta. El Dios cristiano mantuvo la omnipotencia y el antropomorfismo del dios del juda&iacute;smo, pero perdi&oacute; con la Trinidad su car&aacute;cter estrictamente monote&iacute;sta (Weber, 1946b: 325 / 1972: 538).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que el<i> ethos</i> t&iacute;pico&#150;ideal de una organizaci&oacute;n o de un estamento conforma claramente un conjunto de valores no llega habitualmente a ser, seg&uacute;n Weber, una visi&oacute;n del mundo. Estos valores no logran ofrecer las respuestas adecuadas a las preguntas m&aacute;s profundas acerca del sentido &#91;<i>meaning</i>&#93; y prop&oacute;sito del sufrimiento y la injusticia. A pesar de que el <i>ethos</i> tradicional de la vecindad &#91;<i>neighborhood</i>&#93; sea, por ejemplo, una configuraci&oacute;n coherente de valores &#150;asistencia mutua y una "sobria 'hermandad' econ&oacute;mica practicada en caso de necesidad" (Weber, 1968: 361&#150;363, 1188 / 1976: 215&#150;218, 710)&#150;, carece de la exhaustividad como para abordar las preguntas &uacute;ltimas y, al hacerlo, dotar de direcci&oacute;n, organizaci&oacute;n y unidad a la vida de sus adherentes. Lo mismo puede decirse del <i>ethos</i> burocr&aacute;tico de los servidores p&uacute;blicos o funcionarios respecto de su escala de valores: obligaci&oacute;n, seguridad, confiabilidad, imparcialidad, disciplina, puntualidad y h&aacute;bitos de trabajo ordenado (1968: 217&#150;226, 956&#150;958, 998&#150;1002 / 1976: 125&#150;130, 551&#150;552, 576&#150;578). Por otro lado, y debido a una constelaci&oacute;n de valores de mayor alcance, la &eacute;tica estamental de los guerreros &#150;la valent&iacute;a, el coraje, la lealtad, el honor, la amistad con los guerreros aliados, el pleno sentido dado a la muerte en batalla y el desprecio a sucumbir a necesidades emocionales (1968: 905&#150;908, 1153&#150;1154 / 1976: 517&#150;518, 684&#150;685)&#150;, puede llegar al nivel de una visi&oacute;n del mundo, tal como ocurri&oacute; en el caso del islamismo temprano (1946d: 269 / 1972: 239&#150;240). De igual modo, la configuraci&oacute;n de valores de un estrato de terratenientes feudales puede resultar lo suficientemente amplia como para convertirse en una visi&oacute;n del mundo. La organizaci&oacute;n de la vida de las personas de este estrato se caracteriz&oacute; por una noci&oacute;n intensa y casi militarista del honor y del estatus jer&aacute;rquico que penetr&oacute; ampliamente en la conducta personal, as&iacute; como en las actitudes relacionadas con el orden social, la pol&iacute;tica y el Estado.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &eacute;tica estamental de los intelectuales &#150;"enfrentar la vida y meditar su sentido" para dotarla de un sentido unificado; para contemplarla abstractamente, en vez de involucrarse en las tareas pr&aacute;cticas del mundo; emprender un dominio te&oacute;rico de la realidad y oponerse (en cuanto son barreras a la b&uacute;squeda del conocimiento) a todas las formas de emoci&oacute;n (Weber, 1946d: 279 / 1972: 251; 1968: 506&#150;507 / 1976: 307&#150;308; y Levine, 1985)&#150; s&oacute;lo se desarroll&oacute; ocasionalmente a un grado de elaboraci&oacute;n y consistencia interna tal como para constituir una visi&oacute;n del mundo. Adem&aacute;s, los intelectuales han devenido frecuentemente en "los portadores sociales" decisivos de las visiones del mundo, ya sea con base en las religiones universales (por ejemplo, los literatos confucianos o los brahmanes hind&uacute;es de la era cl&aacute;sica de la India), o en los agrupamientos sociales, intelectuales y pol&iacute;ticos, tales como los movimientos surgidos a lo largo del siglo XIX en Occidente: el liberalismo, el utilitarismo, el darwinismo social, el socialismo &eacute;tico y el marxismo.<a href="#notas"><sup>6</sup></a></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo ilustran estos ejemplos, la constelaci&oacute;n coherente y expansiva de valores de una visi&oacute;n del mundo puede estar fundada &#150;seg&uacute;n Weber&#150; ya sea en el reino de lo sobrenatural o en el de "lo mundano". Tanto los movimientos intelectuales, sociales y pol&iacute;ticos, como las religiones, pueden brindar escalas comprensivas de valores y una "ordenada plenitud de sentidos". De la misma manera, en lo que concierne a la definici&oacute;n de visi&oacute;n del mundo, resulta un tema secundario para Weber el que este universo &eacute;tico articule valores que sean m&aacute;s universalistas e incluyentes, y que se ubiquen, de hecho, en estricta oposici&oacute;n a los dualismos intra&#150;extra grupo de tipo &eacute;tnico, racial, tribal o de clanes, o a los valores del particularismo y de "lo especial", como en el hinduismo. Finalmente, a&uacute;n en los casos en que las visiones del mundo se asientan por completo en el reino mundano nunca puede ser demostrada de un modo definitivo su "correcci&oacute;n" o "superioridad": la legitimidad de esta totalidad plena en sentido s&oacute;lo se adquiere &#150;sostiene Weber&#150; por la <i>creencia</i> en ella de sus adherentes. &iquest;De qu&eacute; modo proveen las visiones del mundo un trasfondo cultural de legitimidad para la acci&oacute;n social con sentido,<a href="#notas"><sup>7</sup></a> para los grupos sociales e, incluso, para el cambio hist&oacute;rico?</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA INFLUENCIA DE LAS VISIONES DEL MUNDO: SU AUTONOM&Iacute;A ESTABILIZADORA Y SU AUTONOM&Iacute;A DIN&Aacute;MICA</b></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las visiones del mundo tienen una capacidad activa: ponen en movimiento, seg&uacute;n Weber, un cierto impulso causal. Esto sucede de dos formas: como fuerza "estabilizadora" y como fuerza "din&aacute;mica".<a href="#notas"><sup>8</sup></a>Ambas confieren visiones del mundo con una cierta autonom&iacute;a (<i>Eigengesetzlichkeit</i>) frente a los &oacute;rdenes mundanos m&aacute;s importantes de la acci&oacute;n social y de la formaci&oacute;n de grupos: la econom&iacute;a, la dominaci&oacute;n (<i>Herrschaft</i>), la pol&iacute;tica, el derecho, la familia y los dominios del honor estamental.</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>LA AUTONOM&Iacute;A ESTABILIZADORA DE LAS VISIONES DEL MUNDO</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez establecidas, las visiones del mundo erigen una <i>disyunci&oacute;n</i> &#91;<i>disjuction</i>&#93; entre el reino mundano y un orden &eacute;tico de valores coherentes y de ideales pronunciados. Aunque var&iacute;en en su grado de severidad &#150;seg&uacute;n los valores de la visi&oacute;n del mundo y del poder de su articulaci&oacute;n&#150; esta disyunci&oacute;n establece est&aacute;ndares seg&uacute;n los cuales se eval&uacute;a la acci&oacute;n. Para Weber, la sola diferencia entre la "totalidad ordenada" y los "irracionales" acontecimientos terrenales ponen en movimiento una <i>fuerza ideal aut&oacute;noma</i>.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, y a pesar de que var&iacute;e ampliamente "la direcci&oacute;n" en la cual la acci&oacute;n puede ser influida, los valores de la visi&oacute;n del mundo se ubican en estricta oposici&oacute;n a: <i>a</i>) toda acci&oacute;n difusa y aleatoria; y <i>b</i>) toda racionalidad basada en medios&#150;fines, en la acci&oacute;n estrat&eacute;gica. En algunos casos tambi&eacute;n pueden estar en una relaci&oacute;n de tensi&oacute;n con la acci&oacute;n tradicional. En otras palabras, la orientaci&oacute;n a este universo &eacute;tico implica un desarraigo de la acci&oacute;n con respecto a su continuo y oscilante fluir err&aacute;tico, pragm&aacute;tico y utilitario, y su direccionamiento seg&uacute;n una constelaci&oacute;n de valores. La acci&oacute;n se vuelve concertada y <i>dirigida</i>, probablemente incluso por valores &eacute;ticos. En la medida en que las personas eval&uacute;en <i>cognitivamente </i>el grado en que la acci&oacute;n se conforma l&oacute;gicamente con lo que perciben como valores de una totalidad de sentido, se pone en movimiento un impulso a la acci&oacute;n organizada &#91;<i>patterned</i>&#93; y orientada a valores. Es muy ilustrativa la discusi&oacute;n de Weber de la profec&iacute;a:</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el profeta, tanto la vida del hombre como &#91;la&#93; del mundo, tanto los acontecimientos sociales como los c&oacute;smicos, tienen cierto significado &#91;<i>meaning</i>&#93; sistem&aacute;tico y coherente hacia el cual debe dirigirse la conducta del hombre si busca conseguir la salvaci&oacute;n, y seg&uacute;n el cual se debe organizar de modo integralmente pleno de sentido &#91;...&#93;. Este significado &#91;<i>meaning</i>&#93; contiene siempre una importante concepci&oacute;n religiosa del mundo como un cosmos, que es desafiado para producir de alguna manera una totalidad ordenada "plena de sentido", y cuyas manifestaciones particulares se miden y eval&uacute;an en relaci&oacute;n a ese postulado (1968: 450&#150;451 / 1976: 275).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autonom&iacute;a estabilizadora de las visiones del mundo se manifiesta en la sociolog&iacute;a de Weber de dos maneras: provee la fuerza ideacional &#91;<i>ideational thrust</i>&#93; de fondo hacia una vida "met&oacute;dica&#150;racional", o coherentemente organizada; y brinda la base, la legitimaci&oacute;n cultural profunda, para los desarrollos hist&oacute;ricos y el cambio social.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La organizaci&oacute;n racional&#150;met&oacute;dica de la vida</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, las visiones del mundo contienen un empuje<i> ideacional </i>&#91;<i>ideational thrust</i>&#93; hacia una vida internamente unificada (o racional&#150;met&oacute;dica), debido a su capacidad para brindar a los creyentes una constelaci&oacute;n de valores internamente unificados que conllevan respuestas para el sentido de la vida en general y para las causas de la muerte y el sufrimiento injustos. La "totalidad ordenada" y comprensiva que ofrecen las visiones del mundo por s&iacute; mismas tienden a dotar de unidad a todas las acciones de los creyentes.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, con la cristalizaci&oacute;n de las visiones del mundo se hace posible una evaluaci&oacute;n<i> m&uacute;ltiple</i> de la actividad. &iquest;Es &eacute;sta coherente con el prop&oacute;sito &eacute;tico unificado, implicado en la constelaci&oacute;n de valores de la visi&oacute;n del mundo? Mientras que una percepci&oacute;n del reino sobrenatural como habitado por esp&iacute;ritus en competencia, demonios y dioses tiende a conducir a una acci&oacute;n fragmentada, pues se requiere de una actividad distinta para cada una de las fuerzas<i> supra </i>mundanas, la completa unidad interna de las visiones del mundo legitima en s&iacute; las acciones de forma integradora y abarcativa. Esa acci&oacute;n sistem&aacute;tica aparece entonces como "justificada", en contraste con las acciones "incongruentes" y "aleatorias". Adem&aacute;s, las actividades surgidas como respuesta a las variadas demandas terrenales y pr&aacute;cticas del mundo comienzan a ser vistas como "heterog&eacute;neas" y opuestas a la acci&oacute;n coherente y "leg&iacute;tima" convocada por los valores integrados de la visi&oacute;n del mundo (1946d: 270 / 1972: 240&#150;241). Seg&uacute;n la terminolog&iacute;a de Weber, el poderoso empuje ideacional de tal "cosmos pleno de prop&oacute;sito" constituye la precondici&oacute;n fundante para una total "racionalizaci&oacute;n de la acci&oacute;n". Y ello da lugar, incluso, a una personalidad unificada y orientada a valores &#150;una vida organizada de un modo racional&#150;met&oacute;dico&#150;, y se deval&uacute;a y limita el modo "racional&#150;pr&aacute;ctico" de organizar la vida, orientado a los c&aacute;lculos de inter&eacute;s <i>ad hoc</i> (v&eacute;anse Kalberg, 1980; y 1990: 61&#150;63).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber insiste, sin embargo, en que la influencia aut&oacute;noma de las visiones del mundo sobre la acci&oacute;n social es extremadamente fr&aacute;gil, a&uacute;n en los casos en que los valores de la visi&oacute;n del mundo conduzcan a una severa disyunci&oacute;n frente a los &oacute;rdenes mundanos. Weber enfatiza que para que su empuje ideacional sea el fundamento de una vida internamente unificada y racional&#150;met&oacute;dica es necesaria una serie de fuerzas intermediadoras y facilitadoras (v&eacute;ase<i> infra,</i> "Transmitiendo el empuje cognitivo de las visiones del mundo...").</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los desarrollos hist&oacute;ricos y el cambio social</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde un punto de vista general, las visiones del mundo juegan tambi&eacute;n un rol fundacional en relaci&oacute;n con varios desarrollos hist&oacute;ricos, en tanto que configuraciones de valores de fondo &#91;<i>background configurations of values</i>&#93;. Paralelamente a su amplio prop&oacute;sito legitimante frente a la forma de vida racional&#150;met&oacute;dica, estos universos &eacute;ticos, una vez que est&aacute;n firmemente establecidos, confirman y "justifican" los cambios sociales que son consistentes con ellos. Weber sostiene que esto lo hacen <i>aut&oacute;nomamente</i>, bastante ajenos a la marcha mundana y al flujo de los intereses particulares o a las contingencias pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas o sociales. Esta influencia estabilizadora de las visiones del mundo puede probablemente expresarse mejor a trav&eacute;s de algunos ejemplos.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber muestra la visi&oacute;n del mundo de la cristiandad como una fuerza de fondo legitimadora de innumerables desarrollos hist&oacute;ricos. En la &eacute;poca medieval, el nacimiento de la noci&oacute;n de ciudadan&iacute;a en las urbes provoc&oacute; el rechazo de toda la cristiandad hacia todas las &eacute;ticas dualistas como su profunda base cultural de legitimaci&oacute;n (1927: 315&#150;337 / 1923: 270&#150;289; 1968: 1236&#150;1262 / 1976: 741&#150;756). Para Weber, el <i>ethos</i> de la igualdad radical y de la hermandad en las congregaciones asc&eacute;ticas protestantes es apenas concebible si no se toma en cuenta el &eacute;nfasis del universalismo cristiano en "la igualdad ante Dios", y nuestro estatus compartido en tanto que hijos Suyos. Y el desarrollo del individualismo en Occidente encuentra su punto ideacional &#91;<i>ideational point</i>&#93; de referencia en el Dios imponente y demandante del cristianismo, que proclama a Sus hijos como "instrumentos" de Su Voluntad, y<i> exige </i>un comportamiento &eacute;tico de <i>cada</i> persona. De modo parecido, el desarrollo de la arquitectura barroca es incomprensible, a menos que se conozca la idea cristiana de la salvaci&oacute;n en los cielos; los or&iacute;genes de la m&uacute;sica cl&aacute;sica tampoco pueden entenderse si no se tiene en cuenta la b&uacute;squeda de la voz de Dios en el siglo XVII; el &iacute;mpetu para el desarrollo de la ciencia moderna s&oacute;lo se vuelve comprensible al advertir el intento de los cient&iacute;ficos de los siglos XVI y XVII de probar la existencia de Dios a trav&eacute;s del descubrimiento de las leyes del universo. Se cre&iacute;a que, a pesar de estar ocultas, su presencia ofrecer&iacute;a pruebas de una inteligencia superior (1946c: 142 / 1992: 91&#150;92). En China, el respeto hacia los antepasados y la autoridad cultivada en la familia son reflejados en el llamado a dicho respeto y deferencia en las ideas confucianas. En la India s&oacute;lo puede entenderse la meta del monje budista de apartarse del mundo y de acallar al ser interior si se considera su comprensi&oacute;n del Reino sobrenatural como constituido por una Fuerza &Uacute;nica, c&oacute;smica e inmanente.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seguramente Weber podr&iacute;a encontrar en el mundo actual una gran cantidad de actividades comunes que perduran como legados de las visiones del mundo. Para la idea secular del "servicio a la comunidad" (antes que a la propia tribu o a s&iacute; mismo), se podr&iacute;a encontrar como justificaci&oacute;n &uacute;ltima y como precursor hist&oacute;rico a la oposici&oacute;n del universalismo cristiano a los deplorables dualismos intra&#150;extra grupo, as&iacute; como a la radical "igualdad de los creyentes" de las sectas asc&eacute;ticas protestantes. Los relativamente altos niveles de actividad filantr&oacute;pica en los Estados Unidos resultan, en parte, de la estricta observancia por parte del protestantismo asc&eacute;tico estadounidense de la m&aacute;xima esencial del cristianismo: "Todos somos hijos de Dios". En este pa&iacute;s, las ideas que pueden ser consideradas como derivadas directamente de la reforma que hizo Richard Baxter de la Doctrina de la Predestinaci&oacute;n calvinista son, por ejemplo, el individualismo de s&oacute;lo depender de uno mismo, la desconfianza hacia el Estado, el apoyo sin ambivalencias al capitalismo y la orientaci&oacute;n hacia el futuro. La predisposici&oacute;n relativamente alta en los Estados Unidos para <i>actuar </i>contra lo que se percibe como el mal en el mundo deriva, en parte, de la <i>obligaci&oacute;n </i>de "dominar el mundo" &#91;<i>world mastery</i>&#93; (<i>Weltbeherrschung</i>) entre los protestantes asc&eacute;ticos. En estas iglesias y sectas se volvi&oacute; un imperativo religioso la defensa de los mandamientos divinos y la creaci&oacute;n de Su Reino en la Tierra, a&uacute;n en contra de la autoridad secular y de la opini&oacute;n popular, si fuera necesario (Kalberg, 1991; 1997; y 2003b: 4&#150;11).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber descubre en todos estos casos la autonom&iacute;a estabilizadora de las visiones del mundo: ellas "est&aacute;n detr&aacute;s" de los desarrollos hist&oacute;ricos y brindan justificaciones de fondo a la acci&oacute;n social particular. Sin embargo, y como lo enfatiza respecto de la organizaci&oacute;n de la vida racional&#150;met&oacute;dica, las visiones del mundo son influencias extremadamente fr&aacute;giles en lo que respecta a la constituci&oacute;n de los grupos y el cambio social, y deben entenderse exclusivamente como fuerzas ideacionales &#91;<i>ideational thrust</i>&#93;. No obstante, ellas aportan una profunda y crucial legitimaci&oacute;n cultural para la cristalizaci&oacute;n de fuerzas que podr&iacute;an ejercer una influencia m&aacute;s directa en la acci&oacute;n.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>LA AUTONOM&Iacute;A DIN&Aacute;MICA DE LAS VISIONES DEL MUNDO</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que la autonom&iacute;a estabilizadora de las visiones del mundo implica una constelaci&oacute;n de valores consistente e integrada, los universos &eacute;ticos que poseen una autonom&iacute;a                se caracterizan por las severas tensiones internas entre valores. Es manifiesto el conflicto entre valores opuestos, y este conflicto da lugar, por s&iacute; mismo, a reiterados intentos de reconciliar las contradicciones internas. En la medida en que esto ocurre, la autonom&iacute;a de las visiones del mundo adquiere un componente din&aacute;mico &#150;enraizado en los intentos puramente cognitivos de confrontar racionalmente estas tensiones internas y de dar lugar a una resoluci&oacute;n de las mismas. Weber denomina a estos ejercicios intelectuales "procesos de racionalizaci&oacute;n te&oacute;rica".<a href="#notas"><sup>9</sup></a> S&oacute;lo puede se&ntilde;alarse aqu&iacute; su ejemplo m&aacute;s relevante.<a href="#notas"><sup>10</sup></a></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber trata en detalle el problema de la teodicea. En tanto que el universo es conceptualizado como ordenado y unificado racionalmente, se hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de explicar el problema de la continua miseria dentro de esta totalidad dotada de "sentido universal" &#91;<i>universal meaning</i>&#93;. Por momentos asume una urgencia intolerable: frecuentemente no son los "buenos" los que triunfan, sino los "malos"; situaciones tr&aacute;gicas "inmerecidas" ocurren habitualmente; y, aparentemente, las fortunas se distribuyen sin relaci&oacute;n con el "m&eacute;rito" (1946d: 275 / 1972: 246). Si el universo hab&iacute;a sido creado como un cosmos unificado y pleno de sentido por una fuerza &eacute;tica omnisciente, &iquest;c&oacute;mo pudieron seguir existiendo todas las formas internas y externas de sufrimiento? M&aacute;s a&uacute;n: "&#91;...&#93; mientras m&aacute;s el desarrollo tiende a la concepci&oacute;n de un Dios &uacute;nico, trascendente y universal, m&aacute;s imperativo se torna el problema de c&oacute;mo el poder extraordinario de semejante Dios puede reconciliarse con la imperfecci&oacute;n del mundo que &eacute;l ha creado y sobre el cual reina" (1968: 519 / 1976: 315 y 317; y tambi&eacute;n 1968: 522 / 1976: 317).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, seg&uacute;n Weber "incluso un orden del mundo pleno de sentido que sea impersonal y supra&#150;te&iacute;sta debe enfrentar el problema de las imperfecciones del mundo" (1968: 519 / 1976: 315).<a href="#notas"><sup>11</sup></a></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este enigma se convirti&oacute; en la preocupaci&oacute;n de profetas, sacerdotes y monjes. Se formularon "soluciones" con cierta regularidad y los creyentes alteraron su conducta para adecuarse a las nuevas advertencias. No obstante, debido a que perduraban las privaciones y las injusticias, el pensamiento racional condujo en repetidas ocasiones a la conclusi&oacute;n de que la naturaleza y los deseos del Ser sobrenatural hab&iacute;an sido mal entendidos. Ex&aacute;menes sucesivos de los valores de las visiones del mundo condujeron a nuevas definiciones y a nuevas propuestas para la acci&oacute;n &eacute;tica; sin embargo, la angustia persisti&oacute; (1946b: 353 / 1972: 567; 1968: 519 / 1976: 315). De esta manera, se puso en movimiento una din&aacute;mica que busc&oacute; reordenar y unificar la constelaci&oacute;n de los valores de una visi&oacute;n del mundo a trav&eacute;s de la deducci&oacute;n l&oacute;gica. El pensamiento cognitivo &#150;"una teodicea de la desgracia" racional&#150; vino una y otra vez a colocarse en el centro de una b&uacute;squeda de "respuestas racionalmente satisfactorias a las preguntas sobre las bases de la incongruencia entre destino y m&eacute;rito" (1946d: 275 /1972: 246&#150;247). Weber insiste en que esta din&aacute;mica &#150;lejos de ser simplemente diferentes respuestas a "las condiciones sociales de existencia" o a las fluctuantes fuerzas econ&oacute;micas o pol&iacute;ticas&#150; sigue un "imperativo de consistencia", especialmente una vez que los intelectuales se constituyen en un grupo estamental coherente:</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las interpretaciones religiosas del mundo y las &eacute;ticas de las religiones creadas por intelectuales (orientados religiosamente), y de las que se espera sean racionales, han sido con fuerza expuestas al imperativo de consistencia. El efecto de la<i> ratio</i>, especialmente el de una deducci&oacute;n teol&oacute;gica de los postulados pr&aacute;cticos, es observable en cierta medida, y a menudo con mucha fuerza, en todas las &eacute;ticas religiosas. Esto es as&iacute; a pesar de cu&aacute;n poco hayan logrado cumplir, en cada caso, las interpretaciones religiosas del mundo con la demanda de consistencia, y a pesar de cuantos puntos de vista &eacute;ticos, que <i>no</i> pod&iacute;an ser deducidos racionalmente, han logrado integrar en sus postulados (1946b: 324 / 1972: 537; &eacute;nfasis en el original. V&eacute;ase tambi&eacute;n 1946d: 286 / 1972: 258&#150;259).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eventualmente, los sacerdotes y monjes, as&iacute; como tambi&eacute;n los profetas, se preocuparon por el problema del sufrimiento. En efecto, el desarrollo de las ideas acerca del Reino sobrenatural se vio impulsado, seg&uacute;n Weber, por la siguiente <i>pregunta religiosa</i>: &iquest;por qu&eacute;, a pesar de la unidad del cosmos, persiste el sufrimiento? As&iacute; lo enfatiza: "La necesidad racional de una teodicea del sufrimiento y de la muerte han tenido efectos extremadamente poderosos" (1946d: 275; 1972: 247), y "este problema est&aacute; en todos lados entre las fuerzas decisivas que determinan el desarrollo religioso y la necesidad de salvaci&oacute;n" (1968: 519 / 1976: 319; la traducci&oacute;n del alem&aacute;n ha sido alterada).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute;s un ejemplo m&aacute;s inmediato pueda clarificar todav&iacute;a m&aacute;s la noci&oacute;n weberiana de autonom&iacute;a <i>din&aacute;mica</i>. Un examen general de las visiones del mundo en Estados Unidos revela que no s&oacute;lo existe una constelaci&oacute;n de valores, sino tambi&eacute;n severas tensiones entre ellos: se alaba el igualitarismo, pero tambi&eacute;n el liderazgo y el logro individual;<sup><a href="#notas">12</a></sup> se elevan a un pedestal el individualismo estadounidense y la confianza en uno mismo, pero al mismo tiempo tambi&eacute;n la responsabilidad c&iacute;vica y una orientaci&oacute;n general hacia la comunidad; predomina un idealismo generalizado y cierta esperanza hacia el futuro, pero tambi&eacute;n un fuerte pragmatismo y utilitarismo; y aunque la conformidad social es intensa y ubicua, tambi&eacute;n lo son el individualismo y la amplia tolerancia hacia diversas formas de vida (Kalberg, 1997: 205&#150;209; 2001a: 306&#150;314). La noci&oacute;n weberiana de autonom&iacute;a din&aacute;mica no s&oacute;lo reconoce inequ&iacute;vocamente tales contradicciones de valor en las visiones del mundo, sino que, adem&aacute;s, llama la atenci&oacute;n sobre los modos en que, en la medida en que las personas lidian con sus inconsistencias, se pone en movimiento una fuerza vigorosa que es plenamente capaz de conducir a la formaci&oacute;n de grupos sociales.<sup><a href="#notas">13</a></sup> Y, sin embargo, esta fuente de energ&iacute;a permanece invisible a todos los enfoques te&oacute;ricos tales como el de redes &#91;<i>network</i>&#93;, el de la elecci&oacute;n racional, el neoinstitucional, el de los neofuncionalistas, o el de los estructuralistas.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las visiones del mundo constituyen componentes importantes en la sociolog&iacute;a de Max Weber, sea que su autonom&iacute;a se manifieste de modo estabilizador o din&aacute;mico. Aunque ambos tipos de autonom&iacute;as sean fr&aacute;giles en cuanto a su influencia efectiva en la acci&oacute;n, el pensador alem&aacute;n insiste en que s&iacute; se distinguen claramente en un aspecto. Las claras contradicciones internas en los valores de la visi&oacute;n del mundo din&aacute;mica otorgan a su autonom&iacute;a una mayor capacidad para servir como &iacute;mpetu para la <i>constituci&oacute;n</i> de grupos sociales. El dilema que presenta el problema de la teodicea en s&iacute; misma tiene el efecto de <i>atraer entre s&iacute;</i> a las personas preocupadas por este espinoso problema. La propia visi&oacute;n del mundo pone en movimiento un empuje que <i>da lugar</i> a grupos de intelectuales religiosos, debido a lo que se percibe como una urgencia por interpretar los valores de la visi&oacute;n del mundo y para ajustar su composici&oacute;n.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber sostiene que profetas, sacerdotes, monjes y te&oacute;logos responden a los valores del &aacute;mbito de lo sobrenatural no simplemente porque &eacute;stos ofrezcan una explicaci&oacute;n cultural profunda de los desarrollos hist&oacute;ricos particulares y de la organizaci&oacute;n racional&#150;met&oacute;dica de la vida, sino que, m&aacute;s bien guiados por un imperativo de consistencia y por la necesidad de entender el sufrimiento persistente, estos pensadores tambi&eacute;n est&aacute;n en b&uacute;squeda de claves y pistas para explicar la angustia y para describir cu&aacute;l acci&oacute;n social es plena de sentido. De este modo, toda vez que algunos valores de una visi&oacute;n del mundo parecen proveer de una gu&iacute;a, una "audiencia" se cristaliza, ya que esas claves y pistas brindan la esperanza de alcanzar estrategias coherentes para aliviar la injusticia y la miseria terrenal, as&iacute; como otorgar una cierta comprensi&oacute;n de las razones &uacute;ltimas de las privaciones. Weber se&ntilde;ala que la formaci&oacute;n de grupos no surge solamente de los intereses econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y estamentales cotidianos; ni tampoco de las tradiciones, por s&iacute; mismas, o de los valores mundanos.<sup><a href="#notas">14</a></sup> No podr&iacute;a entenderse, por ejemplo, la transformaci&oacute;n de la doctrina religiosa del cristianismo &#150;a lo largo de la Edad Media y del catolicismo medieval al luteranismo, y despu&eacute;s a las iglesias y sectas protestantes&#150; con la sola referencia a orientaciones de acci&oacute;n "mundana".</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de su propia insistencia en que debe reconocerse la influencia independiente de las visiones del mundo sobre la acci&oacute;n social, Weber sostiene que incluso la autonom&iacute;a din&aacute;mica de estos universos &eacute;ticos ejerce s&oacute;lo una influencia global sobre la acci&oacute;n. Los empujes <i>cognitivos </i>&#91;<i>cognitive thrust</i>&#93; de &eacute;stos no pueden nunca dar lugar por s&iacute; mismos a una organizaci&oacute;n racional&#150;met&oacute;dica de la vida. Weber no ve ninguna correlaci&oacute;n fuerte entre los <i>impulsos ideacionales </i>&#91;<i>ideational impulses</i>&#93; puestos en movimiento por las visiones del mundo y la acci&oacute;n plena de sentido del devoto. Desde este punto de vista, la "totalidad" firmemente establecida de las visiones del mundo constituye para Weber s&oacute;lo una <i>precondici&oacute;n</i> necesaria en el &aacute;mbito religioso para la racionalizaci&oacute;n de la acci&oacute;n, m&aacute;s que un determinante absoluto (1946b: 324 / 1972: 537; 1946d: 268&#150;269, 280 / 1972: 239&#150;240, 252). Ciertamente, Weber enfatiza que el empuje cognitivo puesto en movimiento por las visiones del mundo puede ser efectivamente entorpecido tanto por un gran n&uacute;mero de factores intermediarios puramente religiosos, como por fuerzas "mundanas", econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, legales y estamentales. Por lo tanto, las diversas formas en las que los empujes ideacionales &#91;<i>ideational thrust</i>&#93; de un universo &eacute;tico son <i>transferidos</i> a la acci&oacute;n social y a la formaci&oacute;n de grupos es uno de los temas centrales de la sociolog&iacute;a de Max Weber.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TRANSMITIENDO EL EMPUJE COGNITIVO DE LAS VISIONES DEL MUNDO: LAS DOCTRINAS DE SALVACI&Oacute;N, LOS PORTADORES SOCIALES Y LAS CONFIGURACIONES SOCIALES</b></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>LAS DOCTRINAS DE SALVACI&Oacute;N<sup><a href="#notas">15</a></sup></i></font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El efecto de las doctrinas de salvaci&oacute;n sobre la acci&oacute;n social de los devotos difiere distintivamente en<i> intensidad </i>de la influencia de los empujes ideales &#91;<i>ideal thrusts</i>&#93; de las visiones del mundo, los que implican, mayoritariamente, valoraciones cognitivas sobre si la acci&oacute;n est&aacute; en una relaci&oacute;n de consistencia teleol&oacute;gica con los empujes ideales. Con las religiones de salvaci&oacute;n entra en juego una nueva dimensi&oacute;n: la de los<i> premios psicol&oacute;gicos</i> &#91;<i>psychological rewards</i>&#93;.<sup><a href="#notas">16</a></sup> Estos incentivos, en tanto suelen ser mediados por doctrinas, son subsumidos directamente por la acci&oacute;n, la cual, si es ejecutada correctamente, promete al creyente la salvaci&oacute;n. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis de Weber, la capacidad de estos premios para convencer a los creyentes de su redenci&oacute;n del sufrimiento intramundano y del mal los dota de una influencia sobre la acci&oacute;n <i>mucho mayor</i> que la que consigue una ponderaci&oacute;n cognitiva de la consistencia entre la acci&oacute;n y la visi&oacute;n del mundo.<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas las religiones de salvaci&oacute;n implican, al menos, un m&iacute;nimo de doctrina religiosa, en tanto que intentan especificar sus promesas de liberaci&oacute;n del sufrimiento y como una respuesta a la discrepancia entre el reino sobrenatural "racional" y una esfera terrestre saturada por la injusticia y la miseria azarosa y, adem&aacute;s, sin explicaci&oacute;n (1968: 563 / 1976: 341). En tanto que "sistemas de pensamiento religioso racional", las doctrinas se originan, generalmente, a partir de procesos de racionalizaci&oacute;n te&oacute;rica emprendidos por sacerdotes y relacionados con el problema de la teodicea (Kalberg, 1980, 1990 y 2001a; y Levine, 1985). Enraizadas en un cuerpo estable de ense&ntilde;anzas relacionadas que son aceptadas como conocimiento "revelado", las doctrinas constituyen, seg&uacute;n Weber, reclamos &eacute;ticos. En tanto constelaciones de valores, prescripciones, leyes y normas internamente consistentes en mayor o menor medida entre s&iacute;, las doctrinas dotan a todo pensamiento referente a Dios y al pecado de un "elemento racional" (1968: 426 / 1976: 260). Al hacerlo, &eacute;stas satisfacen la exigencia que Weber considera "el n&uacute;cleo del racionalismo religioso":</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras &#91;las grandes diferencias entre las doctrinas&#93; se oculta siempre una toma de posici&oacute;n frente a algo del mundo real que es percibido como espec&iacute;ficamente "sin sentido". As&iacute;, la exigencia ha sido establecida: que la estructura del mundo en su totalidad es, pudiera, y deba de alg&uacute;n modo ser un "cosmos" dotado de sentido. Esta b&uacute;squeda &#91;es&#93; centro del racionalismo propiamente religioso &#91;...&#93;. Los caminos, los resultados y la eficacia de esta necesidad metaf&iacute;sica de un cosmos "con sentido" fueron muy diferentes (1946d: 281 / 1972: 253).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las doctrinas de salvaci&oacute;n sirven, en efecto, como filtros para las visiones del mundo. Dependiendo de los incentivos particulares que le otorgan a la acci&oacute;n,<sup><a href="#notas">18</a> </sup>las doctrinas pueden fortalecer o debilitar los empujes ideales &#91;<i>ideal thrusts</i>&#93; de las visiones del mundo, permitiendo o bloqueando su paso a las orientaciones de acci&oacute;n de los creyentes (1946d: 285 / 1972: 258&#150;259):</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pragmatismo racional&#150;religioso de la salvaci&oacute;n, que surge de la naturaleza de las im&aacute;genes de Dios y del mundo &#91;tales como la doctrina del karma en la India, la creencia calvinista en la predestinaci&oacute;n, la justificaci&oacute;n luterana a trav&eacute;s de la fe y la doctrina cat&oacute;lica del sacramento&#93; ha tenido, bajo determinadas circunstancias, una influencia de gran alcance en la conformaci&oacute;n de un modo pr&aacute;ctico de vida (1946d: 286 / 1972: 258&#150;259).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a su capacidad de conferir incentivos psicol&oacute;gicos a la acci&oacute;n, las doctrinas de salvaci&oacute;n se ven dotadas, bajo ciertas circunstancias, de un potencial para transferir, <i>en forma continua</i>, los empujes ideales comprensivos de las visiones del mundo en la acci&oacute;n cotidiana del devoto. En estos casos, se consolida una organizaci&oacute;n racional&#150;met&oacute;dica de la vida.<sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, si es el caso que grupos de personas <i>orientan</i> su acci&oacute;n hacia los valores de una doctrina de salvaci&oacute;n, este mismo hecho es de importancia sociol&oacute;gica. Sostiene que, en ciertos casos, algunas personas &#150;el devoto y el sincero, as&iacute; como el grupo mucho m&aacute;s peque&ntilde;o de "los verdaderos creyentes" (<i>Gesinnungsethiker</i>)&#150; seguir&aacute;n orientando su acci&oacute;n seg&uacute;n las doctrinas religiosas a&uacute;n cuando esto se oponga a sus intereses.<sup><a href="#notas">20</a></sup> A pesar de ello, Weber enfatiza que para que las visiones del mundo se conviertan en influencias poderosas sobre la acci&oacute;n social, la cristalizaci&oacute;n de fuertes premios psicol&oacute;gicos por parte de las doctrinas de salvaci&oacute;n es s&oacute;lo el primer paso. Para ser efectivamente "transmitida" y "transferida" una visi&oacute;n del mundo requiere tambi&eacute;n de un grupo poderoso y cohesionado de "portadores sociales".</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>LOS PORTADORES SOCIALES<sup><a href="#notas">21</a></sup></i></font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que Weber reconoce plenamente que en cada civilizaci&oacute;n han surgido m&uacute;ltiples variedades de ideas y valores, su preocupaci&oacute;n como soci&oacute;logo se dirige solamente hacia aquellas ideas y valores que han encontrado poderosos promotores. Si han de ser efectivas, en el sentido de influir significativa y duraderamente en los grupos sociales, Weber insiste en que las ideas y los valores deben ser sostenidos por poderosos y cohesionados portadores sociales &#91;<i>social carriers</i>&#93;: "a menos que el concepto de 'autonom&iacute;a' carezca de toda precisi&oacute;n, su definici&oacute;n presupone la existencia de un grupo definido de personas identificable, aun cuando la membres&iacute;a pueda fluctuar" (1968: 699 / 1976: 419). La tesis de la "&eacute;tica protestante", por ejemplo, explora ideas y valores <i>con referencia</i> a las iglesias, sectas y estratos que los portan (1946a; 1985). Portadores cohesionados de la acci&oacute;n social son siempre necesarios para que una acci&oacute;n pautada &#91;<i>patterned action</i>&#93; sea significante sociol&oacute;gicamente.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los textos de Weber, los portadores sociales principales est&aacute;n constituidos por los grupos estamentales &#91;<i>status groups</i>&#93;, las clases sociales y las organizaciones (<i>Verb&auml;nde</i>). El autor destaca la "&eacute;tica estamental" t&iacute;pica&#150;ideal de los funcionarios en las burocracias (v&eacute;ase<i> supra</i>...), el <i>ethos</i> de la organizaci&oacute;n vecinal (v&eacute;ase <i>supra</i>...), el <i>ethos</i> de clase de la burgues&iacute;a &#150;oposici&oacute;n a los privilegios basados en el nacimiento y en aspectos estamentales; as&iacute; como la pr&aacute;ctica de favorecer la igualdad legal formal (1968: 477&#150;480 / 1976: 291&#150;293). Incluso insiste en que, por ejemplo, la existencia de grupos delimitados de personas <i>orientadas</i> a la religi&oacute;n y a las organizaciones religiosas (iglesias, sectas, sinagogas, etc&eacute;tera), ya sean &eacute;stos sacerdotes, monjes, ministros, te&oacute;logos o laicos, constituye una precondici&oacute;n fundamental para que tanto la autonom&iacute;a estabilizadora como la din&aacute;mica se desplieguen y desarraiguen efectivamente a la acci&oacute;n social de su orientaci&oacute;n com&uacute;n hacia intereses mundanos, c&aacute;lculos racionales con arreglo a medios&#150;fines, convenciones y costumbres (por ejemplo, 1946a; 1946d: 269&#150;270 / 1972: 239&#150;240; y 1985).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber define una amplia variedad de portadores sociales en <i>Econom&iacute;a y sociedad</i>. En algunos grupos pueden reconocerse claras regularidades de la acci&oacute;n, y en algunos casos pueden verse poderosos portadores; otros fracasan en llevar adelante con firmeza una conducta y demuestran ser ef&iacute;meros. La acci&oacute;n pautada &#91;<i>patterned action</i>&#93; puede debilitarse y, luego, debido a cambios en las<i> fuerzas contextuales</i>, adquirir nuevos portadores y devenir fortalecida, influyente y permanente. En algunos momentos, se forman coaliciones de portadores y, en otros, los portadores est&aacute;n en clara oposici&oacute;n entre s&iacute;.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una clara continuidad de los portadores sociales a trav&eacute;s de diferentes &eacute;pocas ha sido caracter&iacute;stica de algunas civilizaciones. La burocracia patrimonial y el estrato de los literatos en China, por ejemplo, se mantuvieron como los portadores centrales del confucianismo por m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os. En la India, los brahmanes fueron los portadores del hinduismo por m&aacute;s de un milenio. En Jap&oacute;n, "el mayor peso en los asuntos sociales lo ten&iacute;a un estrato de guerreros profesionales &#91;...&#93;. Las situaciones de la vida pr&aacute;ctica eran regidas por un c&oacute;digo de caballerosidad y una educaci&oacute;n acorde" (1958: 275 / 1998: 300). Sin portadores poderosos, ni el "esp&iacute;ritu" de Hegel, ni el humanismo cristiano de Ranke podr&iacute;an mover la historia; tampoco podr&iacute;an hacerlo las ideas, las visiones del mundo o el problema del sufrimiento injusto.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>LAS CONFIGURACIONES SOCIALES</i></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber trata la expansi&oacute;n y la influencia de las principales visiones del mundo religiosas no s&oacute;lo teniendo en cuenta frecuentemente a las doctrinas de salvaci&oacute;n y a los portadores sociales, sino tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con las particulares configuraciones pol&iacute;ticas, de dominaci&oacute;n &#91;<i>rulership</i>&#93;, estamentales y econ&oacute;micas que delimitan el contexto social m&aacute;s amplio en el cual estas visiones del mundo existen. El problema del sufrimiento puede ser entendido por poseer la capacidad de convocar nuevas "relaciones con el dominio de lo trascendente" y de alterar la acci&oacute;n social entre los creyentes, &uacute;nicamente si se examinan estos problemas en cada fase en t&eacute;rminos de su contexto "mundano". Un par de ejemplos son suficientes para ilustrar el car&aacute;cter <i>multicausal </i>de los an&aacute;lisis de Weber.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, "los intereses mundanos" definen un contexto en el cual los profetas y los estratos sociales orientados a la pregunta por el sufrimiento <i>pueden</i> ponderar diferentes posibilidades relativas al car&aacute;cter del dominio de lo sobrenatural y a los medios apropiados para interactuar con &eacute;l. Incluso poderosos profetas misioneros depend&iacute;an normalmente de un "cierto m&iacute;nimo de cultura intelectual" para su desarrollo (1968: 486 / 1976: 296). En la India antigua, la coalici&oacute;n pol&iacute;tica entre los guerreros Kshatriya y los sacerdotes hind&uacute;es proporcionaron la precondici&oacute;n fundacional para la difusi&oacute;n del hinduismo (1958: 63&#150;76, 123&#150;133 / 1998: 64&#150;77, 122&#150;133; v&eacute;ase tambi&eacute;n Kalberg, 1994b: 177&#150;192), pero la "rutinizaci&oacute;n" producida por la competencia entre el jainismo y el budismo por parte de sus adeptos alter&oacute; la doctrina de salvaci&oacute;n cl&aacute;sica del hinduismo, hasta tal punto que se vio influida fuertemente por la magia y comenz&oacute; a tener como portadores a mistagogos plebeyos (Weber, 1958: 163&#150;230, 291&#150;328 / 1998: 167&#150;250, 316&#150;63). "El desarrollo de toda teolog&iacute;a sistem&aacute;tica descansa sobre un grado considerable de desarrollo hierocr&aacute;tico, especialmente sobre la existencia de una jerarqu&iacute;a aut&oacute;noma de oficiales y de una educaci&oacute;n pertinente" (1968: 1175 /1976: 701) y, sin embargo, como respuesta al desarrollo econ&oacute;mico hubo compromisos por parte de la Iglesia Cat&oacute;lica en relaci&oacute;n con la usura (1968: 1181&#150;1193 / 1976: 705&#150;713). A&uacute;n m&aacute;s, "incluso la hierocracia m&aacute;s poderosa est&aacute; continuamente forzada a transar con las realidades econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas" (1968: 1174 / 1976: 700; v&eacute;anse tambi&eacute;n 1173&#150;1181 / 699&#150;705; y 1946d: 288 / 1972: 260&#150;261). Del mismo modo, configuraciones facilitadoras de la dominaci&oacute;n &#91;<i>rulership</i>&#93; y de las condiciones econ&oacute;micas tuvieron que tomar lugar para que surgieran el calvinismo y otras sectas asc&eacute;ticas protestantes: "Siempre que la clase media fue poderosa socialmente predominaron las variedades asc&eacute;ticas del protestantismo; mientras que las iglesias menos asc&eacute;ticas de la reforma protestante, el anglicanismo y el luteranismo, lo hicieron donde la nobleza o los pr&iacute;ncipes eran los que dominaban" (1968: 1197 / 1976: 716; v&eacute;anse tambi&eacute;n 471&#150;472 / 288; 1927: 352&#150;369 / 1923: 300&#150;315; y 1958: 337&#150;338 / 1998: 372). De hecho, la Reforma misma "ciertamente fue co&#150;determinada por factores econ&oacute;micos" (1968: 1196 / 1976: 716) y el debilitamiento decisivo de la autoridad papal tuvo "causas pol&iacute;ticas".<sup><a href="#notas">22</a></sup> Para Weber:</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ninguna parte la religi&oacute;n crea condiciones econ&oacute;micas, a menos que en las relaciones existentes y en las constelaciones de intereses est&eacute;n presentes las posibilidades de &#150;o incluso poderosas tendencias hacia&#150; tal transformaci&oacute;n econ&oacute;mica. Su poder inigualable est&aacute; aqu&iacute; tambi&eacute;n limitado con respecto a poderosos intereses econ&oacute;micos. No es posible enunciar ninguna f&oacute;rmula general que resuma comparativamente los poderes sustantivos de los diversos factores implicados en tal transformaci&oacute;n, o que resuma la forma en que se acomodan entre s&iacute; (1968: 577 / 1976: 349; traducci&oacute;n modificada por el autor).<sup><a href="#notas">23</a></sup></font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Weber, para que las visiones del mundo tengan un amplio impacto debe, sobre todo, conjugarse un conjunto de orientaciones de acci&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y de dominaci&oacute;n &#91;<i>rulership</i>&#93; contextual. M&aacute;s a&uacute;n, para que un estrato de portadores orientados a las visiones del mundo cristalice en estratos sociales cohesionados deben estar presentes una dominaci&oacute;n <i>propicia </i>y las condiciones econ&oacute;micas adecuadas y &#150;Weber insiste&#150; series de configuraciones econ&oacute;micas de dominaci&oacute;n adicionales que deben cristalizarse si es que las nuevas orientaciones de acci&oacute;n que ellas propician han de influenciar otros estratos sociales. Seg&uacute;n Weber, a este proceso lo acompa&ntilde;an siempre conflictos generalizados, los cuales involucran el poder, los intereses pr&aacute;cticos, la dominaci&oacute;n y la pura fuerza de la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n la tradici&oacute;n &#91;<i>tradition&#150;oriented action</i>&#93;. En ciertas ocasiones, por ejemplo, la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n intereses &#91;interest&#150;oriented action&#93; puede estar circunscrita por la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n valores &#91;<i>value&#150;oriented action</i>&#93;, por la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n la tradici&oacute;n, o por la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n la dominaci&oacute;n leg&iacute;tima o de leyes; y a su vez la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n valores podr&iacute;a ser restringida por la acci&oacute;n orientada seg&uacute;n intereses, tradiciones, dominaci&oacute;n o leyes. Inversamente, los intereses y valores podr&iacute;an predominar sin restricciones y, as&iacute;, desplegarse aut&oacute;nomamente siguiendo sus "propias leyes".</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todos los casos es necesaria la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica, argumenta Weber, en tanto que es indispensable para una evaluaci&oacute;n de si los valores de una visi&oacute;n del mundo prevalecen sobre la acci&oacute;n social orientada a intereses materiales, al honor social, a las tradiciones, al poder, a la dominaci&oacute;n o a las leyes. Los soci&oacute;logos no pueden formular generalidades <i>a priori</i> que presupongan el dominio de una &uacute;nica fuerza causal, y el resultado no depende, simplemente, del imperativo de consistencia:</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ni las religiones ni los hombres son libros abiertos. Ellos han sido formaciones hist&oacute;ricas m&aacute;s que construcciones l&oacute;gicas o, incluso, psicol&oacute;gicas sin contradicciones. Con frecuencia ellos han llevado en s&iacute; mismos una multitud de motivos que, cada uno de ellos, de haberse seguido por separado y consistentemente llevado a cabo, se hubieran interpuesto en el camino del otro y, a veces, chocado directamente. En temas religiosos, la "consistencia" no ha sido la regla, sino la excepci&oacute;n (1946d: 291 / 1972: 264).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta tensi&oacute;n interminable y este movimiento para adelante y para atr&aacute;s &#91;<i>back and forth</i>&#93; entre "las ideas y los intereses" hace que la sociolog&iacute;a de Weber aparezca frecuentemente como confusa y carente de la elegancia de las "f&oacute;rmulas generales" y de las escuelas evolucionistas.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, a pesar de que las visiones del mundo religiosas juegan un rol prominente en la sociolog&iacute;a de Weber, la influencia que ellas ejercen se relaciona con el contenido de sus valores, con los caminos y las metas de salvaci&oacute;n articulados por sus doctrinas de salvaci&oacute;n, con la coherencia y el poder y/o la autoridad de sus portadores sociales, y con un conjunto de orientaciones mundanas de acci&oacute;n, como por ejemplo, de dominaci&oacute;n, pol&iacute;ticas, estamentales, legales y econ&oacute;micas. M&aacute;s a&uacute;n, tambi&eacute;n son fundamentales para Weber las formas particulares en las que estas fuerzas mundanas se alinean en configuraciones que forman <i>contextos sociales</i> m&aacute;s conducentes, o m&aacute;s antag&oacute;nicos, a los valores de las visiones del mundo (Kalberg, 1994a: 572&#150;579; 1994b: 39&#150;46, 98&#150;102, 168&#150;177, 189&#150;192; y 1999: 231&#150;239). No obstante, las visiones del mundo han sido con frecuencia poderosas y se han establecido, en verdad a tal grado, que ellas han dado forma a los "rieles" (<i>Gleise</i>) a lo largo de los cuales se han desarrollado las civilizaciones. Estos rieles &#91;<i>tracks</i>&#93; han ejercido, en algunas civilizaciones, una amplia influencia a lo largo de milenios:</font></p> 				    <blockquote> 				      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No las ideas, sino los intereses, materiales e ideales, son los que gobiernan inmediatamente la conducta de los hombres. Pero las "im&aacute;genes del mundo" creadas por las "ideas" han determinado, con gran frecuencia, como guardagujas, los rieles en los que la acci&oacute;n ha sido empujada por la din&aacute;mica de los intereses. "De qu&eacute;" y "para qu&eacute;" uno desea ser redimido y, no lo olvidemos, "podr&iacute;a ser" redimido, ha dependido de la imagen del mundo que cada uno posee (1946d: 280 / 1972: 252).</font></p> </blockquote> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociolog&iacute;a de Weber es ampliamente multicausal (Kalberg, 1994b: 50&#150;78); insiste en que los valores que gu&iacute;an la acci&oacute;n no surgen solamente de las visiones del mundo y de las doctrinas de salvaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de las familias, los grupos de parentesco, las vecindades, los grupos estamentales y del <i>ethos </i>de las organizaciones de dominaci&oacute;n. Las tradiciones (convenciones y costumbres) tambi&eacute;n podr&iacute;an constituir fuerzas que influyan fuertemente en la acci&oacute;n social (1968: 29&#150;32 / 1976: 15&#150;17). De la misma manera, los intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos tambi&eacute;n lo hacen y, as&iacute;, pueden aparecer firmes <i>patrones</i> de acci&oacute;n tanto de los intereses como de los valores y de las tradiciones (por ejemplo, 1968: 29&#150;30 / 1976: 15). Por lo tanto, las regularidades de acci&oacute;n e incluso regularidades con base en valores pueden cristalizarse con independencia de las visiones del mundo. De hecho, los an&aacute;lisis sociol&oacute;gicos de Weber toman justamente este enfoque como su nivel de an&aacute;lisis: los patrones de acci&oacute;n social en tanto &eacute;stos cristalizan en un vasto pluralismo de agrupamientos sociales.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El "orden social", en la forma de regularidades de acci&oacute;n, y la consecuente formaci&oacute;n de diversos agrupamientos sociales, se constituye para Weber en este nivel, m&aacute;s que en el nivel de la "sociedad" como un todo, como sucede en la obra de Durkheim o Parsons. Por lo tanto, a diferencia del estructural&#150;funcionalismo parsoniano, la sociolog&iacute;a de Weber afirma que el debilitamiento, o incluso la desaparici&oacute;n, de una visi&oacute;n del mundo nunca pueden ser equiparados con el completo colapso de la sociedad (Parsons, 1966 y 1971). Por supuesto, se&ntilde;ala Weber, consecuencias significativas se producen debido al desvanecimiento de una visi&oacute;n del mundo. La exploraci&oacute;n de este fen&oacute;meno se sit&uacute;a en el n&uacute;cleo del an&aacute;lisis de Max Weber sobre nuestro destino en el siglo XX y en el futuro.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL DESVANECIMIENTO DE LAS VISIONES DEL MUNDO EN LA ACTUALIDAD</b></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar del &eacute;nfasis de Weber en la pluralidad de las fuentes que sirven para la acci&oacute;n organizada &#91;<i>patterned action</i>&#93;, la declinaci&oacute;n de una visi&oacute;n del mundo implica grandes cambios. Weber sostiene que &eacute;ste es el caso en las sociedades occidentales del siglo XX, debido a una nueva configuraci&oacute;n social caracterizada por el predominio de los tipos de racionalidad formal y pr&aacute;ctica (Kalberg, 1980; y Levine, 1985).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber piensa que la racionalidad formal aparece de forma casi ubicua en todas las sociedades modernas. En las esferas m&aacute;s relevantes de la vida &#150;las de la ley, la econom&iacute;a, las organizaciones burocr&aacute;ticas y el Estado&#150; la toma de decisi&oacute;n ocurre "sin consideraci&oacute;n de personas" y en relaci&oacute;n con reglas, leyes, estatutos y regulaciones aplicadas universalmente. La arbitrariedad y el favoritismo son tambi&eacute;n excluidos con respecto a contrataciones, ascensos y recertificaciones laborales; prima el apego a los dictados de los procedimientos abstractos y jer&aacute;rquicos, aun sobre cualquier consideraci&oacute;n de distinciones en lo que hace al estatus o a las peculiaridades individuales. La ley "l&oacute;gico&#150;formal" de nuestros d&iacute;as es implementada por juristas entrenados que aseguran que "s&oacute;lo se toman en cuenta las caracter&iacute;sticas generales sin las ambig&uuml;edades de cada caso, seg&uacute;n factores puramente procesales y legales" (1968: 656&#150;657 / 1976: 396); y la racionalidad formal aumenta en la esfera econ&oacute;mica hasta el punto de llevarse a cabo todos los c&aacute;lculos t&eacute;cnicamente posibles dentro de las "leyes del mercado". Aquellos que buscan, por ejemplo, conseguir una hipoteca son tratados por especialistas del banco s&oacute;lo con referencia a criterios impersonales: informes de cr&eacute;ditos, ahorros e ingresos mensuales (1968: 585, 635&#150;640 / 1976: 353, 382&#150;385).<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber ve un tipo diferente de racionalidad que domina hoy en d&iacute;a el flujo de la vida cotidiana: la racionalidad pr&aacute;ctica. Los intereses ego&iacute;stas del individuo y las capacidades meramente adaptativas son las que se destacan, mientras que las estrategias pragm&aacute;ticas y de c&aacute;lculo &#150;racional con arreglo a medios&#150;fines&#150; son t&iacute;picamente usadas para lidiar con los obst&aacute;culos comunes de la vida diaria de la manera m&aacute;s adecuada (1946d: 279, 284, 293 / 1972: 251, 256, 266; y 2002: 36&#150;37 / 1972: 62).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, los tipos de racionalidad, formal y pr&aacute;ctica, juegan invariablemente un rol central en las sociedades industriales, poniendo en&eacute;rgicamente a un lado conjuntos enteros de valores, as&iacute; como tradiciones del pasado. Sin embargo, Weber afirma que ninguno de ellos es capaz de convocar y dar sustento a nuevos conjuntos de <i>valores nobles</i>. La "medalla al honor" del funcionario burocr&aacute;tico de la modernidad implica valores limitados: deber, precauci&oacute;n, seguridad, conformidad, confiabilidad, puntualidad. Las leyes y regulaciones deben ser implementadas de acuerdo con procedimientos de correcci&oacute;n formal y por precedentes, m&aacute;s que en relaci&oacute;n a asuntos de un valor sustantivo superior: justicia, libertad, igualdad. La racionalidad pr&aacute;ctica de la vida cotidiana se caracteriza por c&aacute;lculos de intereses y de ventajas.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">                                                                                                                                                                                                                                                                         Claras consecuencias se derivan de la ausencia de una visi&oacute;n del mundo en sociedades en las cuales estos tipos de racionalidad predominan. En la medida en que estaban firmemente asentados y transmitidos por poderosos estratos sociales, clases y organizaciones, dichos universos &eacute;ticos &#150;constelaciones coherentes de valores que lidian con preguntas fundamentales&#150; desarraigaron a sus creyentes de todas las actividades basadas en la acci&oacute;n racional de acuerdo con los medios&#150;fines. As&iacute;, cuando las estables doctrinas de salvaci&oacute;n se ligaron con las visiones religiosas del mundo, la acci&oacute;n se desarraig&oacute; no s&oacute;lo por orientaciones cognitivas, sino que tambi&eacute;n (y mucho m&aacute;s efectivamente cuando no se trataba de peque&ntilde;as &eacute;lites) por conjuntos de premios psicol&oacute;gicos &#91;<i>psychological rewards</i>&#93; sobre la acci&oacute;n, tal como se ha se&ntilde;alado anteriormente. En la medida en que las doctrinas de salvaci&oacute;n brindan premios sobre la acci&oacute;n<i> &eacute;tica en el mundo</i>, tal como ocurri&oacute; con el "ascetismo intramundano" de ciertas iglesias y sectas protestantes (cu&aacute;queros, metodistas, bautistas, menonitas y presbiterianos), la acci&oacute;n racional con arreglo a medios&#150;fines que est&aacute; en la base de ambas racionalidades, la formal y la pr&aacute;ctica, fue confrontada directamente, de hecho <i>penetrada</i>, por un componente &eacute;tico. En t&eacute;rminos weberianos, las orientaciones de acci&oacute;n racional pr&aacute;ctica y racional formal se transformaron en acciones "&eacute;tico&#150;pr&aacute;cticas". En este caso, una dimensi&oacute;n &eacute;tica perme&oacute; incluso las transacciones econ&oacute;micas, tal como sucedi&oacute; con el hombre de negocios protestante asc&eacute;tico, quien entendi&oacute; sus negocios en relaci&oacute;n con una serie de valores antes que en relaci&oacute;n con meras preocupaciones utilitarias basadas en el mercado. Est&aacute;ndares de honestidad, <i>fair play</i>, justicia econ&oacute;mica y sinceridad se volvieron imperativos en su acci&oacute;n econ&oacute;mica (Weber, 1946a y 2002; y Kalberg, 1996 y 2002).<sup><a href="#notas">25</a></sup></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, las visiones de mundo han deca&iacute;do en Occidente precisamente en un momento en el que los &oacute;rdenes mundanos se han diferenciado distintivamente. Y esto, de modo singular, porque ahora, sin restricciones impuestas por los valores de las doctrinas religiosas, ellos "siguen sus propias leyes", ya sea las leyes del mercado, el pragmatismo del Estado y las consideraciones sobre el poder, o los estatutos y regulaciones de la burocracia. Este desarrollo en el siglo XX hace presente la urgente pregunta acerca de si todav&iacute;a existe un lugar sociol&oacute;gico en el Occidente moderno para las relaciones ancladas en los <i>valores</i> de la compasi&oacute;n, la hermandad y la acci&oacute;n &eacute;tica (1946b). Como en todas las &eacute;pocas, las relaciones &iacute;ntimas y familiares mantienen dichos valores porque est&aacute;n enraizadas en v&iacute;nculos profundamente personales y de sangre. Sin embargo, debido a que las doctrinas de salvaci&oacute;n de las visiones religiosas del mundo se debilitaron, as&iacute; como todas las visiones del mundo del siglo XIX, para Weber dif&iacute;cilmente pueden encontrarse organizaciones fuertes, grupos estamentales o clases capaces de transmitir una acci&oacute;n social orientada a esos valores a los dominios m&aacute;s importantes de la actualidad, donde reinan la racionalidad formal y pr&aacute;ctica.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Weber, el largo viaje de dos mil a&ntilde;os de Occidente, caracterizado por la amplia influencia, societal en su alcance, de la visi&oacute;n del mundo judeo&#150;cristiana ha llegado a su fin. Para &eacute;l, el significado del dominio milenario de dicha configuraci&oacute;n val&oacute;rica puede ser explicado no directamente en referencia a los empujes ideacionales de las visiones de mundo, sino a las doctrinas de salvaci&oacute;n ligadas &iacute;ntimamente a ellas, algunas de las cuales en esta tradici&oacute;n brindaron premios psicol&oacute;gicos sobre la acci&oacute;n <i>en el mundo</i>. Extraordinariamente, como una consecuencia de una poderosa creencia en los valores "orientados al mundo" &#91;<i>"world&#150;oriented" values</i>&#93;, el mundo, sus actividades practicas, ha devenido imbuido por ideales "&eacute;ticos". Nuevamente, en t&eacute;rminos weberianos, las orientaciones de racionalidad pr&aacute;ctica y formal han sido penetradas por orientaciones de acci&oacute;n &eacute;tico&#150;pr&aacute;ctica.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; como la influencia masiva de la constelaci&oacute;n de valores judeo&#150;cristianos sobre la acci&oacute;n social mundana se debilit&oacute; en el siglo XX, "muchos dioses antiguos se han elevado de sus tumbas" y un polite&iacute;smo de deidades se expande, de la misma forma que en los tiempos antiguos (1946c: 147&#150;149 / 1992: 603&#150;605): "Ellos luchan por ganar poder sobre nuestras vidas y retoman nuevamente sus luchas eternas entre s&iacute;" (1946c: 149 / 1992: 605). Hoy en d&iacute;a, sin embargo, a pesar de ser adorados y cortejados como en el pasado, los dioses son despojados de lo m&aacute;gico y lo incognoscible (<i>entzaubert</i>), y existen como meras fuerzas impersonales.<sup><a href="#notas">26</a></sup> En tanto que entidades abstractas &#150;el consumo, la riqueza, la b&uacute;squeda de estatus, la belleza, el valor de la cultura francesa en oposici&oacute;n al valor de la cultura alemana, etc&eacute;tera&#150; siguen siendo incapaces de convocar la compasi&oacute;n, la hermandad, la acci&oacute;n &eacute;tica y el individualismo. M&aacute;s a&uacute;n, en tanto que meras fuerzas cognitivas e impulsos ideacionales, aquellas realidades est&aacute;n desprovistas de los premios psicol&oacute;gicos &#91;<i>psycological rewards</i>&#93; que brindaban en el pasado las doctrinas de salvaci&oacute;n.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, como ya se ha se&ntilde;alado anteriormente, para Max Weber el desmoronamiento de las visiones del mundo no conduce inevitablemente al desorden y al caos. Persisten otras fuentes para la acci&oacute;n social organizada &#91;<i>patterned social action</i>&#93;. Pero de todas maneras, sostiene, la p&eacute;rdida del universo &eacute;tico tradicional implica inequ&iacute;vocamente una cierta frialdad y dureza para las interacciones sociales. En aquellas relaciones que ocurren afuera de los v&iacute;nculos &iacute;ntimos de la familia o la amistad, la racionalidad seg&uacute;n medios&#150;fines y los c&aacute;lculos pragm&aacute;ticos de intereses predominan, por un lado, mientras que las convenciones y las costumbres, por el otro, vienen a prevalecer por sobre un elemento de obligaci&oacute;n &eacute;tica. Las leyes del libre mercado y la estructura jer&aacute;rquica de la burocracia funcionan bien y dan, por lo tanto, lugar a una acci&oacute;n social organizada y a relaciones sociales. Sin embargo, el ethos econ&oacute;mico y el ethos burocr&aacute;tico que alguna vez penetraron firmemente en las relaciones en estos dominios, ahora est&aacute;n cada vez m&aacute;s sustentados en la costumbre y la convenci&oacute;n, por un lado, y en la acci&oacute;n racional de acuerdo a medios&#150;fines, por el otro, en lugar de estarlo por un conjunto de valores vivos y dotados en su &uacute;ltimo sentido de legitimidad por las visiones del mundo. As&iacute;, toda vez que las tradiciones pierden su asidero sobre la acci&oacute;n social, estas relaciones se vuelven crecientemente penetradas por la acci&oacute;n racional con arreglo a medios&#150;fines propia del c&aacute;lculo estrat&eacute;gico.</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, como soci&oacute;logo que traz&oacute; repetidamente las diversas maneras en que los legados del pasado distante, en formas alteradas y sublimadas, repercut&iacute;an profundamente en el presente, Max Weber no puede ser considerado como muchos de sus colegas de la Alemania del cambio de siglo, quienes plantearon la desaparici&oacute;n completa de las visiones del mundo y el comienzo inmanente del nihilismo (Kalberg, 1994b: 155&#150;168; 2001b: 178&#150;185). Para Weber, aunque nunca antes m&aacute;s impugnados, sus valores, a menudo en manifestaciones secularizadas, subsisten en nuestra propia &eacute;poca. Sin embargo, nunca dud&oacute; de que la influencia de estas manifestaciones ha sido restringida en gran medida; ellas existen, seg&uacute;n &eacute;l, como reliquias del pasado.<sup><a href="#notas">27</a></sup></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Max Weber hubiera entendido de esta manera los muchos intentos que hacen actualmente las naciones en desarrollo por convertirse en democracias. La democracia, como una visi&oacute;n del mundo moderna con ideales de equidad, tolerancia, derechos individuales, libertades personales, <i>fair play</i>, gobierno de leyes y con participaci&oacute;n ciudadana, se ha convertido en universal. Sin embargo, de no estar sustentada por valores y creencias, as&iacute; como por estratos sociales y organizaciones de modo paralelo al sustento de las visiones religiosas del mundo por las doctrinas de salvaci&oacute;n y por los premios psicol&oacute;gicos, los principios esenciales de este nuevo universo &eacute;tico s&oacute;lo ser&aacute;n sostenidos por los empujes ideacionales y permanecer&aacute;n, por lo tanto, incapaces de ejercer una influencia &eacute;ticamente vinculante y de amplio alcance sobre la acci&oacute;n. En la sociolog&iacute;a de Weber, sin una constelaci&oacute;n de valores como apoyo, quiz&aacute;s puedan mantenerse en pie las "instituciones democr&aacute;ticas" y las leyes, pero ser&aacute;n inestables en el largo plazo por carecer de una legitimidad sustantiva. El an&aacute;lisis anterior, al delimitar el importante papel que juegan las visiones del mundo en la sociolog&iacute;a weberiana, nos permite a "nosotros, modernos", ver que las "estructuras" y las "instituciones" de las democracias, muy a menudo concebidas como universales, son de hecho, en realidad, penetradas por los valores culturales claramente particulares de desarrollos hist&oacute;ricos y culturales espec&iacute;ficos. En otras palabras, la sociolog&iacute;a de Weber aleja a la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica sobre la democracia del estudio del gobierno, de las leyes, las constituciones, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y las instituciones, y la dirige hacia la investigaci&oacute;n hist&oacute;rico&#150;comparativa de las culturas pol&iacute;ticas.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n lleva r&aacute;pidamente al escepticismo de Weber sobre los muchos movimientos cuasi&#150;religiosos de reforma social llevados a cabo por los intelectuales en el siglo XIX y comienzos del siglo XX. Al estar desprovistos de los logros de los grandes profetas y de las doctrinas de salvaci&oacute;n &#150;la creaci&oacute;n de valores y creencias <i>vinculantes</i> &#91;<i>binding</i>&#93;&#150;, las nobles ideas promulgadas por estos movimientos sociales, si bien deseables, caen demasiado f&aacute;cilmente como v&iacute;ctimas de puras consideraciones utilitarias. M&aacute;s a&uacute;n, Weber se opone firmemente a elevar a la ciencia moderna, esa poderosa fuerza que ha empujado a la religi&oacute;n actualmente al mundo de lo "irracional", a un punto en el que de sus avances surjan fuentes para nuevos valores y creencias, e incluso que pueda concebirse, a partir de ella, una nueva visi&oacute;n del mundo. Para &eacute;l, el resultado final de ese desarrollo ser&iacute;a la creaci&oacute;n de otra "casta de especialistas"<sup><a href="#notas">28</a></sup> y una mayor disminuci&oacute;n de un espacio abierto &#91;<i>open arena</i>&#93;, que &uacute;nicamente crea la precondici&oacute;n sociol&oacute;gica para que los <i>individuos</i> puedan tomar decisiones aut&oacute;nomas y &eacute;ticamente responsables: una esfera p&uacute;blica transformada en <i>din&aacute;mica</i> por los valores en competencia (1946c: 150&#150;151 / 1992: 102; 1946d: 281 / 1972: 253; 1968: 1400&#150;1404; 1988: 219&#150;222; 1978: 281&#150;283 / 1996: 61&#150;65; 1994: 126&#150;129 / 1988: 186&#150;189; y Kalberg, 2003a: 175&#150;178).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Weber cre&iacute;a que aquellos profetas que s&oacute;lo con base en sus personalidades carism&aacute;ticas hab&iacute;an<i> unido comunidades</i> enteras no podr&iacute;an tener hoy el mismo impacto que en el pasado por haberse desvanecido el contexto social indispensable para su &eacute;xito: comunidades que ya estaban vinculadas en cierta medida por relaciones personales, antes que de tipo impersonal y funcional (<i>sachliche</i>) (1946c: 155 / 1972: 109&#150;110). Ya no existen las visiones del mundo, las profec&iacute;as genuinas y las doctrinas de salvaci&oacute;n que jugaron en el pasado un rol fundacional: edificar una personalidad unificada alrededor de valores, a la acci&oacute;n &eacute;tica y a comunidades de compasi&oacute;n y de hermandad. "Una profec&iacute;a acad&eacute;mica", se&ntilde;ala Weber, "crear&aacute; s&oacute;lo una secta de fan&aacute;ticos, pero nunca una comunidad genuina" (1946c: 155 / 1992: 110).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una nueva fuente para las relaciones sociales fundadas en valores &eacute;ticos debe ser descubierta y cultivada, y debe adquirir portadores sociales poderosos, los indispensables para que una circunscripci&oacute;n efectiva de la racionalidad formal y pr&aacute;ctica tome lugar. En esta direcci&oacute;n, las propias actividades pol&iacute;ticas de Weber, ininterrumpidas y vigorosas, estaban sustentadas en su esperanza en una radical metamorfosis social.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS<sup><a href="#notas">29</a></sup></b></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Collins, Randall. 1998. <i>The Sociology of Philosophies</i>, Harvard University Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701537&pid=S0187-0173201100030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kalberg, Stephen. 1980. "Max Weber's Types of Rationality: Cornerstones for the Analysis of Rationalization Processes in History", <i>American Journal of Sociology</i>, vol. 85, n&uacute;m. 5, pp. 1145&#150;1179. &#91;Hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol, Perla Aronson y Eduardo Weisz (eds.), <i>Sociedad y religi&oacute;n: un siglo de controversias en torno a la noci&oacute;n weberiana de racionalizaci&oacute;n</i>, Prometeo Libros, Buenos Aires, 2005, pp. 73&#150;117&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701539&pid=S0187-0173201100030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1990. "The Rationalization of Action in Max Weber's Sociology of Religion", <i>Sociological Theory</i>, vol. 8, n&uacute;m. 1, pp. 58&#150;84.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701541&pid=S0187-0173201100030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1991. "The Hidden Link between Internal Political Culture and Cross&#150;National Perceptions: Divergent Images of the Soviet Union in the United States and the Federal Republic of Germany", <i>Theory, Culture and Society</i>, n&uacute;m. 8, pp. 31&#150;56.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701543&pid=S0187-0173201100030000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1992 "Culture and the Locus of Work in Contemporary Western Germany: a Weberian Configurational Analysis", en <i>Theory of Culture</i>, Neil J. Smelser and Richard M&uuml;nch (eds.), The University of California Press, Berkeley, pp. 324&#150;365.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701545&pid=S0187-0173201100030000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1994a. "Max Weber's Analysis of the Rise of Monotheism: A Reconstruction", <i>British Journal of Sociology</i>, n&uacute;m. 45, pp. 563&#150;584.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701547&pid=S0187-0173201100030000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1994b. <i>Max Weber's Comparative&#150;Historical Sociology</i>, University of Chicago Press, Chicago.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701549&pid=S0187-0173201100030000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1996. "On the Neglect of Weber's <i>Protestant Ethic</i> as a Theoretical Treatise: Demarcating the Parameters of Post&#150;War American Sociological Theory", <i>Sociological Theory</i>, vol. 14, n&uacute;m. 1, pp. 49&#150;70.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701551&pid=S0187-0173201100030000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1997. "Tocqueville and Weber on the Sociological Origins of Citizenship: The Political Culture of American Democracy", <i>Citizenship Studies</i>, vol. 1, n&uacute;m. 2, pp. 199&#150;222. &#91;Hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de &Oacute;scar Cu&eacute;llar, <i>Sociol&oacute;gica</i>, n&uacute;m. 56, pp. 227&#150;263&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701553&pid=S0187-0173201100030000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1998. "Max Weber's Sociology: Research Strategies and Modes of Analysis", en Charles Camic (ed.), <i>Reclaiming the Sociological Classics</i>, Blackwell, Oxford, pp. 208&#150;241.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701555&pid=S0187-0173201100030000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1999. "Weber's Critique of Recent Comparative&#150;Historical Sociology and a Reconstruction of His Analysis of the Rise of Confucianism in China", en Jennifer M. Lehmann (ed.), <i>Current Perspectives in Social Theory</i>. Stanford, JAI Press, Connecticut, pp. 207&#150;246.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701557&pid=S0187-0173201100030000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2001a. "Should the 'Dynamic Autonomy' of Ideas Matter to Sociologists? Max Weber on the Origin of Other&#150;worldly Salvation Religions and the Constitution of Groups in American Society Today", <i>Journal of Classical Sociology</i>, vol. 1, n&uacute;m. 3, pp. 291&#150;328. &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Jos&eacute; Hern&aacute;ndez Prado y Yuri Contreras V&eacute;jar, <i>Estudios Sociol&oacute;gicos</i>, vol. 27, n&uacute;m. 80, pp. 349&#150;392&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701559&pid=S0187-0173201100030000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2001b. "The Modern World as a Monolithic Iron Cage? Utilizing Max Weber to Define the Internal Dynamics of American Culture Today", <i>Max Weber Studies</i>, vol. 1, n&uacute;m. 2, pp. 178&#150;95 &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Jos&eacute; Hern&aacute;ndez Prado, <i>Sociol&oacute;gica</i>, n&uacute;m. 59, pp. 173&#150;195&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701561&pid=S0187-0173201100030000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2002. "Introduction to <i>The Protestant Ethic</i>", en Max Weber,<i> The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism</i>, Roxbury Publications, Los &Aacute;ngeles, pp. XI&#150;LXXVI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701563&pid=S0187-0173201100030000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2003a. "Max Weber", en George Ritzer (editor), <i>The Blackwell Companion to Major Social Theorists</i>, Blackwell Publishers, Oxford, pp. 132&#150;192 &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Eduardo Weisz, <i>Max Weber: principales dimensiones de su obra. Una introducci&oacute;n</i>, Prometeo Libros, Buenos Aires, 2008&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701565&pid=S0187-0173201100030000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2003b. "The Influence of Political Culture upon Cross&#150;cultural Misperceptions and Foreign Policy: The United States and Germany", <i>German Politics and Society</i>, vol. 21, n&uacute;m. 3, pp. 1&#150;23 &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol, en <i>Sociol&oacute;gica</i>, n&uacute;m. 62, pp. 199&#150;206&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701567&pid=S0187-0173201100030000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Levine, Donald N. 1985. "Rationality and Freedom", en <i>The Flight from Ambiguity</i>, The University of Chicago Press, Chicago, pp. 142&#150;178.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701569&pid=S0187-0173201100030000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mannheim, Karl. 1936.<i> Ideology and Utopia</i>, Harcourt, Brace &amp; World, Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701571&pid=S0187-0173201100030000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1984. <i>Konservativismus</i>, Suhrkamp, Frankfurt.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701573&pid=S0187-0173201100030000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parsons, Talcott. 1951. <i>The Social System</i>, The Free Press, Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701575&pid=S0187-0173201100030000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1966. <i>Societies: Evolutionary and Comparative Perspectives</i>, Prentice&#150;Hall, Englewood Cliffs, Nueva Jersey.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701577&pid=S0187-0173201100030000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1971. <i>The Evolution of Societies</i>, Prentice&#150;Hall, Englewood Cliffs, Nueva Jersey.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701579&pid=S0187-0173201100030000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Scheler, Max. 1922. "Weltanschauungslehre, Soziologie und Weltanschaaungssetzung", <i>K&ouml;lner Vierteljahresheft f&uuml;r Soziologie und Sozialwissenschaften</i>, vol. 2, n&uacute;m. 1, pp. 18&#150;33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701581&pid=S0187-0173201100030000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1954. <i>Philosophische Weltanschauung</i>, Cohen, Bonn.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701583&pid=S0187-0173201100030000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schluchter, Wolfgang. 1979. "The Paradox of Rationalization: On the Relation of Ethics and World", en Guenther Roth y Wolfgang Schluchter (eds.), <i>Max Weber's Vision of History</i>, University of California Press, Berkeley, pp. 11&#150;64.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701585&pid=S0187-0173201100030000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenbruck, F. H. 1980. "The Problem of Thematic Unity in the Works of Max Weber", <i>British Journal of Sociology</i>, n&uacute;m. 31, pp. 313&#150;351.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701587&pid=S0187-0173201100030000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Weber, Max. 1927. <i>General Economic History,</i> Free Press, Glencoe, Illinois (la edici&oacute;n en alem&aacute;n es de 1923, <i>Wirtschaftsgeschichte</i>, Duncker &amp; Humbolt, Munich) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: <i>Historia econ&oacute;mica general</i>, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, D. F., 1978&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701589&pid=S0187-0173201100030000700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1946a. "The Protestant Sects and the Spirit of Capitalism", en H. H. Gert y C. Wright Mills (edici&oacute;n y traducci&oacute;n), <i>From Max Weber</i>: <i>Essays in Sociology,</i> Oxford, Nueva York, pp. 302&#150;322 (edici&oacute;n original en alem&aacute;n de 1920 &#91;1972&#93;: "Die protestantischen Sekten und der Geist des Kapitalismus", en <i>Gesammelte Aufs&auml;tze zur Religionssoziologie</i> (<i>GARS</i>, de aqu&iacute; en adelante), vol. 1, Mohr, Tubinga, pp. 207&#150;235) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "Las sectas protestantes y el esp&iacute;ritu del capitalismo", en <i>Ensayos sobre sociolog&iacute;a de la religi&oacute;n</i> (ESR, de aqu&iacute; en adelante), tomo I, Taurus, Madrid, 1998: pp. 203&#150;231&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701591&pid=S0187-0173201100030000700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1946b. "Religious Rejections of the World", en <i>From Max Weber</i>: <i>Essays in Sociology</i>, Oxford, Nueva York, pp. 323&#150;359, (1972, "Zwischenbetrachtung", en <i>GARS</i>, vol. 1, Mohr, Tubinga, pp. 536&#150;573) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "Excurso: teor&iacute;a de los estadios y direcciones del rechazo religioso del mundo", en ESR, tomo I, Taurus, Madrid, 1998, pp. 527&#150;562&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701593&pid=S0187-0173201100030000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1946c. "Science as a Vocation", en <i>From Max Weber</i>: <i>Essays in Sociology</i>, Oxford, Nueva York, pp. 129&#150;156 (1992, "Wissenschaft als Beruf", en <i>Max Weber Gesamtausgabe </i>(MWG, de aqu&iacute; en adelante), I/17, Mohr, Tubinga, pp. 71&#150;111 &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "La ciencia como vocaci&oacute;n", en <i>El pol&iacute;tico y el cient&iacute;fico</i>, Alianza Editorial, Madrid, 1997, pp. 181&#150;233&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701595&pid=S0187-0173201100030000700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1946d. "The Social Psychology of the World Religions", en <i>From Max Weber: Essays in Sociology</i>, Oxford, Nueva York, pp. 267&#150;301 (1972, "Einleitung", en <i>GARS</i>, vol. 1, Mohr, Tubinga, pp. 237&#150;268) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "Introducci&oacute;n", en ESR, tomo I, Taurus, Madrid, 1998, pp. 233&#150;268&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701597&pid=S0187-0173201100030000700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1958. <i>The Religion of India</i>, The Free Press, Nueva York (1998, <i>Hinduismus und Buddhismus</i>, en MWG 1/20, Studienausgabe, Mohr, Tubinga) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: Hinduismo y budismo, en ESR, tomo II, Taurus, Madrid, 1998&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701599&pid=S0187-0173201100030000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1968. <i>Economy and Society</i>, Bedminster Press, Nueva York (1976, <i>Wirtschaft und Gesellschaft</i>, Mohr, Tubinga). &#91;Hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: <i>Econom&iacute;a y sociedad. Esbozo de sociolog&iacute;a comprensiva</i>, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, D. F., 1987&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701601&pid=S0187-0173201100030000700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1978. "The Prospects for Liberal Democracy in Russia", en <i>Weber: Selections in Translation</i>, Cambridge University Press, Cambridge, pp. 269&#150;286 (1996, "Zur Lage der b&uuml;rgerlichen Demokratie in Russland", en <i>Max Weber: Zur Russischen Revolution von 1905</i>, en MWG I/10, <i>Studienausgabe</i>, Mohr, Tubinga, pp. 1&#150;104) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "La situaci&oacute;n de la democracia burguesa en Rusia", en <i>Escritos pol&iacute;ticos</i>, tomo II, Folio Ediciones, M&eacute;xico, D. F., 1982, pp. 365&#150;402&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701603&pid=S0187-0173201100030000700034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1985. " 'Churches' and 'Sects' in North America: An Ecclesiastical Socio&#150;political Sketch",<i> Sociological Theory</i>, n&uacute;m. 3, pp. 7&#150;13 (1922, 'Kirchen' und 'Sekten' in Nordamerika", en <i>Soziologie, Universalgeschichtliche Analysen, Politik</i>, Alfred Kr&ouml;ner Verlag, Stuttgart, pp. 382&#150;397) &#91;no conocemos versi&oacute;n en espa&ntilde;ol de este texto&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701605&pid=S0187-0173201100030000700035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1988. "Parlament und Regierung in neugeordneten Deutschland", en <i>Zur politik im Weltkrieg, Schriften und Reden</i>, 1914&#150;1918, en MWG, I/15, <i>Studienausgabe</i>, Mohr, Tubinga, pp. 202&#150;302) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol: "Parlamento y gobierno en el nuevo ordenamiento alem&aacute;n", en <i>Escritos pol&iacute;ticos</i>, Folio Ediciones, tomo I, M&eacute;xico, D. F., 1982, pp. 59&#150;166&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701607&pid=S0187-0173201100030000700036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 1994. "Suffrage and Democracy in Germany", en <i>Max Weber: Political Writings</i>, Cambridge University Press, Cambridge, pp. 80&#150;129 (1988, "Wahlrecht und Demokratie in Deutschland", en <i>Max Weber: Zur Politik im Weltkrieg, Schriften und Reden, 1914&#150;1918</i>, en MWG, I/15, Studienausgabe, Mohr, Tubinga, pp. 155&#150;189) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol, "Sistema electoral y democracia en Alemania", en <i>Escritos pol&iacute;ticos</i>, tomo I, Folio Ediciones, M&eacute;xico, D. F., 1982, pp. 167&#150;217&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701609&pid=S0187-0173201100030000700037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;, 2002. <i>The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism</i>, Roxbury, Los &Aacute;ngeles (1972, "Die protestantische Ethik und der Geist des Kapitalismus", en GARS, vol. 1, Mohr, Tubinga, pp. 17&#150;206) &#91;hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol,<i> La &eacute;tica protestante y el esp&iacute;ritu del capitalismo</i>, en ESR, tomo I, Taurus, Madrid, 1998, pp. 25&#150;202&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9701611&pid=S0187-0173201100030000700038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>* </sup>Sus investigaciones se han centrado en un an&aacute;lisis comparado de las culturas pol&iacute;ticas de Europa y Estados Unidos. El profesor Kalberg ha publicado numerosos art&iacute;culos y libros, entre ellos, el volumen <i>Max Weber. Readings and Commentary on Modernity </i>(Blackwell Publishing, 2005), y la m&aacute;s reciente y completa edici&oacute;n cr&iacute;tica en lengua inglesa de <i>La &eacute;tica protestante y el esp&iacute;ritu del capitalismo</i> (Oxford, 2009). El presente art&iacute;culo apareci&oacute; originalmente publicado en el <i>Journal of Classical Sociology</i>, vol. 4, n&uacute;m. 2, julio de 2004, pp. 139&#150;164. Traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Yuri Contreras V&eacute;jar y Benjam&iacute;n Ju&aacute;rez, efectuada con el conocimiento y la estrecha colaboraci&oacute;n del propio profesor Kalberg.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Max Weber utiliza el t&eacute;rmino <i>Weltbilder</i> en distintos lugares de su obra y, especialmente, en el famoso pasaje del ensayo "The Social Psychology of the World Religions" (1946d: 280, traducido y editado por Gerth y Mills), en el que Weber distingue entre los intereses materiales e ideales como los "rieles" que encauzan el desarrollo de las civilizaciones. La selecci&oacute;n de este t&eacute;rmino, en lugar del com&uacute;nmente usado <i>Weltanschauung</i>, denota que Weber intent&oacute; distinguir su propia nomenclatura de las corrientes filos&oacute;ficas que dominaban en aquel tiempo en Alemania. Adem&aacute;s, hay una clara intenci&oacute;n de rigurosidad ling&uuml;&iacute;stica.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>Entre corchetes &#91;...&#93; aparecer&aacute;n las notas de los traductores.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>Esto hab&iacute;a tambi&eacute;n ocurrido con otras generaciones en el pasado, salvo algunas pocas excepciones; v&eacute;anse Mannheim (1936 y 1984); Scheler (1922 y 1954); y, en cierto grado, Parsons (1951, 1966 y 1971), as&iacute; como <i>infra</i> nota 9.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>V&eacute;anse, por ejemplo, Kalberg (1990, 2001a); Schluchter (1979) y Tenbruck (1980) sobre las visiones del mundo de las religiones de salvaci&oacute;n.</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>Las referencias a la obra de Weber se indican en su traducci&oacute;n al ingl&eacute;s, seguida de la referencia a la versi&oacute;n en alem&aacute;n separada por una diagonal.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Weber vio al marxismo m&aacute;s como un sistema de creencias basado en la fe que como una ciencia (1968: 515&#150;516 / 1976: 313&#150;314). Sin embargo, se refiere s&oacute;lo reticentemente al marxismo como una religi&oacute;n prefiriendo enfatizar, en cambio, que esta cerrada visi&oacute;n del mundo exhibe caracter&iacute;sticas generalmente asociadas con las religiones, como por ejemplo una "fe econ&oacute;micamente escatol&oacute;gica". Las creencias de sus seguidores son referidas como "cuasi&#150;religiosas", o bien como "equivalentes a una fe religiosa" (1968: 486, 873&#150;874 / 1976: 296, 501).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7 </sup>La tipolog&iacute;a weberiana de "los cuatro tipos de acci&oacute;n social" (racional con arreglo a medios&#150;fines; racional con arreglo a valores; tradicional; y afectiva) est&aacute; en la base de este an&aacute;lisis, as&iacute; como de su sociolog&iacute;a en general (1968: 24&#150;26 / 1976: 12&#150;13).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8 </sup>Los textos de Weber se refieren con cierta regularidad a "autonom&iacute;a" (<i>Eigengesetzlichkeit</i>, <i>eigene Gesetze</i>; traducida literalmente como "legalidad intr&iacute;nseca" &#91;own lawfulness&#93; y "leyes intr&iacute;nsecas" &#91;<i>own laws</i>&#93;). La distinci&oacute;n entre una autonom&iacute;a "estabilizadora" &#91;<i>sustaining</i>&#93; y una "din&aacute;mica" no es expl&iacute;cita en sus escritos. Sin embargo, dicha distinci&oacute;n se ha vuelto visible al comparar innumerables pasajes en los que hace menci&oacute;n a <i>Eigengesetzlichkeit y eigene Gesetze</i>.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9 </sup>Mientras que la noci&oacute;n parsoniana de "orden cultural" corresponde en cierta medida a la de Weber referida a la autonom&iacute;a estabilizadora de las visiones del mundo, no puede encontrarse ninguna analog&iacute;a en la obra de Parsons con la "autonom&iacute;a din&aacute;mica". En su concepto de "generalizaci&oacute;n de los valores" no est&aacute;n implicados ni el dinamismo ni el conflicto. M&aacute;s a&uacute;n, tampoco cuestiona la armon&iacute;a interna de los valores dentro del "orden cultural" (Parsons, 1951, 1966 y 1971).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10 </sup>Los par&aacute;grafos siguientes se apoyan parcialmente en un an&aacute;lisis previo (Kalberg, 1980, 1990 y 2001a).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11 </sup>Es decir, el monote&iacute;smo, por un lado, y la Unidad&#150;Totalidad impersonal del budismo y del hinduismo cl&aacute;sico, por otro.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12 </sup>Brindando as&iacute; una legitimaci&oacute;n a las universidades privadas de &eacute;lite. Esto fue un desarrollo "inesperado" si tenemos en cuenta el &eacute;nfasis puesto sobre el igualitarismo en los Estados Unidos.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13 </sup>Pareciera ser que la &uacute;nica actividad que no ha sido afectada por conflictos valorativos en la vida estadounidense ha sido el trabajo. Comparado con otros pa&iacute;ses, hay muy poca ambivalencia en este terreno (Kalberg, 2002: XII&#150;XIII).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14 </sup>No reconocer justamente esta capacidad de las visiones del mundo constituye, desde mi punto de vista, un grave error en el ambicioso an&aacute;lisis de Collins de la "teor&iacute;a de redes" en el surgimiento de las escuelas filos&oacute;ficas de pensamiento (Collins, 1998; y Kalberg, 2001a).</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15 </sup>El contenido de esta secci&oacute;n ha sido tomado de Kalberg (1990: 58&#150;84); en las p&aacute;ginas 63&#150;67, particularmente, puede encontrarse un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16 </sup>Sobre la distinci&oacute;n cr&iacute;tica entre la influencia sobre la acci&oacute;n de la consistencia cognitiva, en oposici&oacute;n a la de los premios psicol&oacute;gicos (<i>Pr&auml;mien</i>), v&eacute;anse Weber, 1946b: 338/ 1972: 552; 1946d: 267 /1972: 238; 2002: 195&#150;196 (nota 39) / 1972: 99 (nota 1); 230 (nota 37) / 173 (nota 1); y 55 / 86. Weber usa como sin&oacute;nimos a los t&eacute;rminos "impulso psicol&oacute;gico" (<i>Antrieb</i>) y "fuerza psicol&oacute;gica" (<i>Kraft</i>).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17 </sup>Por lo tanto, Weber no enfoca su argumentaci&oacute;n ni en la influencia de las visiones del mundo sobre la acci&oacute;n, ni en las implicaciones <i>l&oacute;gicas</i> de las doctrinas teol&oacute;gicas y oficiales (1927: 364 / 1923: 310; 2002: 54&#150;55 / 1972: 86; v&eacute;ase tambi&eacute;n Kalberg, 1990: 64).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18 </sup>"El 'de qu&eacute;' &#91;<i>from what</i>&#93; y el 'para qu&eacute;' &#91;<i>for what</i>&#93; uno desea ser redimido, y no nos olvidemos "podr&iacute;a ser" &#91;<i>could be</i>&#93; redimido dependen de la propia visi&oacute;n del mundo que uno posea. Ha habido posibilidades muy diferentes al respecto: uno podr&iacute;a desear ser salvado de la servidumbre pol&iacute;tica y social y ser elevado hacia un reino mesi&aacute;nico en el futuro de este mundo &#91;...&#93;. Uno pod&iacute;a desear ser salvado del mal radical y de la servidumbre del pecado y mantener la esperanza en la libre y eterna benevolencia en el regazo de un Dios paternal. &#91;...&#93; Uno pod&iacute;a desear ser redimido de las barreras de lo finito, las que se expresan en el sufrimiento, la miseria y la muerte, y el amenazante castigo del infierno y mantener la esperanza en la felicidad eterna en una futura existencia terrenal o paradis&iacute;aca. Uno podr&iacute;a desear ser salvado del ciclo de las reencarnaciones con sus inexorables compensaciones por las acciones de tiempos pasados y con la esperanza del descanso eterno" (1946d: 280&#150;281 / 1972: 252).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19 </sup>Este complejo proceso, el cual se relaciona con los fines y caminos de la salvaci&oacute;n articulados por la doctrina, es examinado en detalle en Kalberg (2001a: 301&#150;305; v&eacute;anse tambi&eacute;n 1980 y 1990).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20 </sup>Por ejemplo: "El poder &#91;de una jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica completamente desarrollada&#93; descansa en el principio de que 'Dios debe ser m&aacute;s obedecido que los hombres', por el bienestar espiritual tanto aqu&iacute; como en el m&aacute;s all&aacute;. Este ha sido el m&aacute;s antiguo control sobre todo poder pol&iacute;tico, el m&aacute;s efectivo hasta los tiempos de la gran revoluci&oacute;n puritana y de los 'derechos del hombre' " (1968: 1175 / 1976: 701).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21 </sup>Esta secci&oacute;n se basa en Kalberg, 1998: 226&#150;227. Tambi&eacute;n he discutido en detalle el lugar de los portadores sociales en 1994b: 58&#150;62.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22 </sup>"La autoridad papal tambi&eacute;n disminuy&oacute; por la lucha persistente y exitosa de los pr&iacute;ncipes y de los estamentos en contra de su interferencia en la concesi&oacute;n de los beneficios dom&eacute;sticos y en contra del sistema de impuestos y tasas; perdi&oacute; terreno a causa de las inclinaciones c&eacute;saro&#150;papistas y de las tendencias secularizadoras de los pr&iacute;ncipes, quienes se hab&iacute;an fortalecido tremendamente a trav&eacute;s de la racio&#150;nalizaci&oacute;n administrativa y despu&eacute;s de que la tradici&oacute;n eclesi&aacute;stica se hubiera desacreditado ante los ojos de los c&iacute;rculos intelectuales y de los estratos nobles y burgueses" (1968: 1196 / 1976: 716).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23 </sup>Desde un punto vista m&aacute;s en general, v&eacute;anse por ejemplo, 1946d: 268, 286&#150;287 / 1972: 238&#150;239, 259; 1968: 341 / 1976: 200&#150;201; y 2002: 240, nota 94 / 1972: 192, nota 1.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24 </sup>Por supuesto, Weber est&aacute; formulando al respecto tipos ideales. Es claramente consciente de las muchas formas en las cuales la eficiencia ce&ntilde;ida a la regla puede ser erosionada por el papeleo burocr&aacute;tico, el favoritismo, etc&eacute;tera.</font></p> 				    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25 </sup>Y, por tanto, un claro legado del ascetismo intramundano en la actualidad consiste en que en los programas de Master in Bussines Administration (MBA) en los Estados Unidos se ense&ntilde;e "&eacute;tica en los negocios", un t&eacute;rmino que en los pa&iacute;ses que carecen de herencia puritana es visto como un ox&iacute;moron.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26 </sup>"Nuestra civilizaci&oacute;n nos destina (<i>Schicksal unserer Zeit</i>) a realizar m&aacute;s claramente de nuevo estas luchas, luego de que nuestros ojos estuvieran enceguecidos por un millar de a&ntilde;os &#150;enceguecidos por las exclusivas orientaciones supuesta o presumiblemente hacia el grandioso fervor moral de la &eacute;tica cristiana" (1946c: 149 / 1992: 605).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27 </sup>Al respecto, la frase m&aacute;s famosa de Weber est&aacute; relacionada con el "esp&iacute;ritu del ascetismo religioso": "la idea de una 'obligaci&oacute;n de buscar y luego aceptar un llamado vocacional' ahora ronda alrededor de nuestras vidas como el fantasma de creencias que no est&aacute;n m&aacute;s enraizadas en la substancia de la religi&oacute;n" (2002: 124 / 1972: 204).</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28 </sup>Adem&aacute;s de los funcionarios de burocracias.</font></p> 				    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29 </sup>Se respet&oacute; el orden del aparato cr&iacute;tico y de la lista de referencias tal como fue publicado en ingl&eacute;s, aunque no se corresponde del todo con el estilo y las normas de <i>Sociol&oacute;gica</i>, con la finalidad de que la traducci&oacute;n se apegara lo m&aacute;s posible a la fuente original. &#91;Nota de la editora&#93;.</font></p>      ]]></body><back>
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