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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Examinar la evaluación de la docencia: un ejercicio imprescindible de investigación institucional. Comentarios y reflexiones]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Examinar la evaluaci&oacute;n de la docencia: un ejercicio imprescindible de investigaci&oacute;n institucional. Comentarios y reflexiones<sup><a href="#notas">*</a></sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Javier Loredo Enr&iacute;quez<sup>**</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Doctor en Educaci&oacute;n, actualmente es el Director del Departamento de Educaci&oacute;n de la Universidad Iberoamericana.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:javier.loredo@ibero.mx">javier.loredo@ibero.mx</a></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debemos reconocer que la investigaci&oacute;n en el campo de la Evaluaci&oacute;n de la Docencia en educaci&oacute;n superior es un tema joven, que surgi&oacute; en la mayor&iacute;a de las universidades por la necesidad de la acreditaci&oacute;n o por cumplir con ciertos objetivos externos. Dicho surgimiento se dio con una visi&oacute;n administrativa &#151;caracterizada por el dise&ntilde;o o la copia de instrumentos para evaluar al profesor&#151;, sin mucho sustento, m&aacute;s que con la orientaci&oacute;n de lo que se pensaba deber&iacute;a ser. Acompa&ntilde;ando este proceso, hubo una confusi&oacute;n de lo que se entend&iacute;a entre evaluar la funci&oacute;n acad&eacute;mica y evaluar la funci&oacute;n docente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, documentado por varios autores, el tema de la evaluaci&oacute;n docente no va m&aacute;s all&aacute; de tres d&eacute;cadas, e incluso en el &aacute;mbito de las universidades p&uacute;blicas, el proceso de incorporar este tema surgi&oacute; a partir de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90, y en muchas otras a partir del 2000, pues &#151;como bien lo citan los autores en la introducci&oacute;n del libro, <i>Habilidades ling&uuml;&iacute;sticas de los estudiantes de primer ingreso a las instituciones de educaci&oacute;n superior</i> (2014)&#151; se ten&iacute;a que responder a los lineamientos de programas externos como PROMEP, PIFIS, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si nos fijamos en la literatura sobre el tema de la evaluaci&oacute;n docente, nos encontramos con ensayos, art&iacute;culos de difusi&oacute;n y otra variedad de textos que reflexionan sobre la aparici&oacute;n de esta nueva forma de evaluaci&oacute;n y las consecuencias que puede tener. En cuanto al contenido de la obra que comento, los dos primeros cap&iacute;tulos analizan a fondo y de manera sistem&aacute;tica qu&eacute; se estaba haciendo en la BUAP en torno a la evaluaci&oacute;n docente, lo cual es un signo saludable de c&oacute;mo se deben hacer las cosas. Con esta experiencia, no nos enfrentamos a las cotidianas pr&aacute;cticas de muchos proyectos que empiezan por tirar a la basura todo lo anterior sin saber qu&eacute; sirve o qu&eacute; no; por el contrario, nos encontramos con un diagn&oacute;stico que estudia y trata de entender cu&aacute;l era el camino que se hab&iacute;a seguido en la evaluaci&oacute;n docente en la BUAP y, del mismo modo, analizaron los instrumentos existentes desde sus fundamentos, su estructura y su intencionalidad. Los autores hacen una recuperaci&oacute;n de la <i>problem&aacute;tica de la evaluaci&oacute;n docente en la literatura especializada</i>:<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Desde la d&eacute;cada de los 80's, los acad&eacute;micos son objeto <i>de evaluaci&oacute;n en un contexto donde las universidades son percibidas como empresas</i> (Ginsberg, 2011).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las universidades introducen un tipo de "<i>capitalismo acad&eacute;mico</i>" donde los profesores deben vender su mano de obra y son constantemente evaluados en cuanto a su productividad; asimismo, reciben pagos adicionales por sus m&eacute;ritos (Slaughter y Leslie, 1999).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las <i>evaluaciones del desempe&ntilde;o acad&eacute;mico en M&eacute;xico son auspiciadas</i> en gran medida por <i>instancias federales</i> y no por las universidades mismas.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las pol&iacute;ticas federales de evaluaci&oacute;n est&aacute;n <i>ligadas a recompensas financieras</i>; estos est&iacute;mulos pueden representar m&aacute;s de la mitad de los ingresos de los acad&eacute;micos (Acosta, 2004).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La <i>falta de claridad en lo que debe evaluar la docencia</i> llev&oacute; a que las pol&iacute;ticas de evaluaci&oacute;n se basaran casi exclusivamente en el conteo de constancias o en el simple registro de horas frente a un grupo, creando as&iacute; una "universidad de papel" (Porter, 2005).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La <i>ausencia de instrumentos s&oacute;lidos y criterios claros</i> condujo a los acad&eacute;micos a que se adaptaran a las nuevas reglas, avanzando r&aacute;pidamente hacia las categor&iacute;as y los niveles de est&iacute;mulos m&aacute;s altos <i>sin modificar significativamente su comportamiento</i> (Ibarra, 1994; Comas, 2003).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&bull; La evaluaci&oacute;n ligada a est&iacute;mulos</i> parece provocar estrategias de simulaci&oacute;n por parte de distintos actores (D&iacute;az&#45;Barriga, 2000) y gener&oacute; deformaciones en las pr&aacute;cticas de los profesores, como el trabajar s&oacute;lo en lo que m&aacute;s puntajes tiene.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Existe una creciente burocracia dedicada a reproducir y revisar los comprobantes (De Vries y &Aacute;lvarez, 2005).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los ejercicios de evaluaci&oacute;n inducen a los acad&eacute;micos a no dedicarse a la docencia, ya que la investigaci&oacute;n o la gesti&oacute;n generan m&aacute;s puntos (Acosta, 2004).</font></p> 	</blockquote>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Problem&aacute;tica desde la experiencia de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caracter&iacute;sticas del Programa Institucional de Evaluaci&oacute;n Acad&eacute;mica (PIEVA) que en su etapa inicial tiene coincidencias con los programas de otras universidades:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Uso exclusivo de cuestionarios de apreciaci&oacute;n estudiantil. Adem&aacute;s, en el texto se reconoce que las primeras acciones fueron sin reparar demasiado en los fundamentos te&oacute;ricos. Esto tambi&eacute;n sucede en otros espacios.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Desde la perspectiva de los profesores, el PIEVA es una evaluaci&oacute;n que no acarrea consecuencias y ni siquiera se traduce en est&iacute;mulos". Esto puede explicar la falta de resistencia al nuevo proceso de evaluaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las autoridades tienen restringidas sus posibilidades de acci&oacute;n frente a los resultados; se puede no renovar la contrataci&oacute;n de un profesor de asignatura o de reciente ingreso, pero no de los profesores de tiempo completo con definitividad. Ante los resultados deficientes, &uacute;nicamente se les puede excluir de un programa de est&iacute;mulos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los estudiantes no ven utilidad en la evaluaci&oacute;n que realizan a sus profesores por la falta de consecuencias reales y visibles. No les queda claro cu&aacute;les son los efectos positivos.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Cuestionamiento sobre la validez y confiablidad del m&eacute;todo usado.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; No existe una clara correlaci&oacute;n entre los resultados de la evaluaci&oacute;n de la docencia a partir de la opini&oacute;n de los estudiantes y los atributos del profesor reconocidos por otros procesos. Es decir, los acad&eacute;micos de tiempo completo, con doctorado y con est&iacute;mulos, con perfil Promep o con SNI, no siempre resultan ser los mejor evaluados.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Al inicio del proceso, la instituci&oacute;n no contaba con un modelo educativo que guiara las pautas para la mejora.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El segmento de acad&eacute;micos que muestra mayor resistencia es el que cuenta con plazas laborales definitivas y de tiempo completo. Los profesores contratados por hora clase y/o tiempo determinado suelen estar al pendiente y preocuparse por los resultados de sus evaluaciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Existen una serie de factores "colaterales" que est&aacute;n asociados a la evaluaci&oacute;n de la docencia, entre ellos: a) el tama&ntilde;o del grupo, b) el tipo de materia, c) la carrera. As&iacute;, entre m&aacute;s grande es el grupo, m&aacute;s baja es la calificaci&oacute;n que el alumno da al profesor. Se menciona que hay materias que se relacionan a bajas evaluaciones, independientemente del profesor; sin embargo, no se indica cu&aacute;les.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, un componente central de esta investigaci&oacute;n es el Modelo Universitario Minerva (MUM); se mencionan los 10 ejes tem&aacute;ticos que integran dicho modelo, desde los fundamentos: el perfil de egreso, el Modelo Educativo, la Estructura curricular y otros, hasta llegar a la gesti&oacute;n y la administraci&oacute;n del mismo. Pero no se expresa ning&uacute;n eje que haga alusi&oacute;n a lo que corresponder&iacute;a a un Modelo de Evaluaci&oacute;n Docente; apunto esto porque considero que el modelo de evaluaci&oacute;n docente debe ser parte de ese Modelo Universitario desde el inicio, y no un apartado que se desarrolla independiente tratando de adecuarlo y de hacerlo m&aacute;s coherente. En la l&iacute;nea acerca del profesor, tampoco especifica cu&aacute;l podr&iacute;a ser el perfil ideal (lo que la instituci&oacute;n espera de un maestro), que conecta inmediatamente con lo que servir&iacute;a de fundamento para desarrollar un modelo de evaluaci&oacute;n de docente. Y como comentar&eacute; m&aacute;s adelante, fue hasta varios a&ntilde;os despu&eacute;s (2008) que el MUM dio pie a la creaci&oacute;n del Programa Institucional de Formaci&oacute;n de Acad&eacute;micos Universitarios (PIFAU).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hablar mucho del concepto Modelo Educativo sin definirlo es sinuoso, por ello celebro que los autores de la obra que expongo se hayan ocupado en precisarlo y coincido enteramente con la posici&oacute;n que retoman de T&uuml;nnermann, quien define que un Modelo Educativo es la concreci&oacute;n &#151;en t&eacute;rminos pedag&oacute;gicos&#151; de los paradigmas educativos que una instituci&oacute;n profesa, y sirve de referencia para todas las funciones que cumple (docencia, investigaci&oacute;n, extensi&oacute;n, vinculaci&oacute;n y servicios), a fin de hacer realidad su proyecto educativo. Adem&aacute;s la idea se complementa afirmando que "El modelo educativo debe estar sustentado en la historia, los valores profesados, la misi&oacute;n, la visi&oacute;n, la filosof&iacute;a, los objetivos y finalidades de la instituci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llama la atenci&oacute;n que de los referentes externos e internos que sustentaron la propuesta del Modelo Universitario Minerva (MUM) &#151;ya sean del Banco Mundial (BM), la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE), as&iacute; como la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y el Consejo Internacional para el Desarrollo de la Educaci&oacute;n (CIDE), sin dejar de mencionar el Proyecto F&eacute;nix&#151;, en ninguno figura, entre las recomendaciones de mejora, el tema de la evaluaci&oacute;n docente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya hab&iacute;a mencionado, l&iacute;neas arriba, el Programa Institucional de Formaci&oacute;n de Acad&eacute;micos Universitarios (PIFAU), el cual desarrolla un excelente perfil ideal del profesor, que es la herramienta id&oacute;nea para orientar la evaluaci&oacute;n docente. Dicho perfil es muy rico, espec&iacute;fico para enunciar conocimientos, habilidades, actitudes, as&iacute; como ciertas tareas para el desempe&ntilde;o docente y de investigador. Enhorabuena a esta claridad; sin embargo, el reto es c&oacute;mo convertir este perfil &#151;tal vez demasiado idealizado (exigente)&#151; en los elementos que se querr&aacute;n evaluar de &eacute;l. Atinadamente, los autores est&aacute;n conscientes de que se requiere que pase el tiempo (los a&ntilde;os) para que un modelo llegue a los maestros y asiente sus bases en las pr&aacute;cticas cotidianas, adem&aacute;s del indispensable componente de la formaci&oacute;n del profesorado. Aunque podr&iacute;a preguntar (no necesariamente a los autores, sino a las autoridades de la BUAP), a siete a&ntilde;os de la capacitaci&oacute;n o formaci&oacute;n docente, &#191;si consideran que los docentes hayan transformado sus pr&aacute;cticas desde que se implement&oacute; el modelo?, en otros casos, y no lo digo por esta Universidad, se requiere m&aacute;s bien hacer una evaluaci&oacute;n de las estrategias o de los cursos de formaci&oacute;n docente, pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; tan eficientes son en la transformaci&oacute;n de los procesos en el aula.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, los autores incluyen la posici&oacute;n de Rosa Torres con una peque&ntilde;a disertaci&oacute;n sobre la separaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza y del aprendizaje, la cual debo reconocer que me fue muy grato encontrarla. Claro, si los modelos actuales nos indican que el curr&iacute;culo debe estar orientado al aprendizaje, eso no significa que descuidemos y olvidemos la ense&ntilde;anza, y lo que el maestro hace para que el estudiante aprenda. Comulgo con ellos y su cita de Torres en cuanto a la deformaci&oacute;n que nos puede llevar a malinterpretar la separaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza y el aprendizaje. &#191;C&oacute;mo hemos de trabajar &#151;los que evaluamos la docencia&#151;, si un modelo educativo o un curr&iacute;culo omiten decir qu&eacute; hace un profesor para que sus alumnos aprendan de una manera u otra?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comento muy brevemente el Modelo Universitario Minerva (MUM). &Eacute;ste tiene entre sus sustentos te&oacute;ricos el constructivismo sociocultural y el humanismo cr&iacute;tico, lo que resulta muy sensato, trat&aacute;ndose de una propuesta actual, pero me parece que el apartado dedicado a este sustento te&oacute;rico es algo breve y se queda a&uacute;n en el discurso de lo que debiera ser y no de lo que representa en la pr&aacute;ctica del maestro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cierra este cap&iacute;tulo con una afirmaci&oacute;n que me parece muy honesta y a la vez grave, al reconocer que el Modelo Universitario Minerva, en cuanto al tema de la Evaluaci&oacute;n de la Docencia, se limita a recomendar que debe contarse con mecanismos de evaluaci&oacute;n y seguimiento, que permitan detectar las problem&aacute;ticas que enfrentan los acad&eacute;micos en sus tareas educativas, con el fin de dise&ntilde;ar y aplicar talleres de actualizaci&oacute;n pedag&oacute;gica. Esto me permite reafirmar algo que ya hab&iacute;a mencionado antes: que en los componentes del MUM no estaba considerado el modelo de evaluaci&oacute;n docente, situaci&oacute;n que por desgracia es com&uacute;n en el dise&ntilde;o de los modelos educativos, y que por lo regular origina que el modelo de evaluaci&oacute;n docente se dise&ntilde;e despu&eacute;s, perdiendo as&iacute; la oportunidad de mayores coherencia, consistencia e integralidad entre todos sus componentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, "Un nuevo cuestionario para evaluar la docencia en la BUAP. Los resultados de un proceso colegiado", como el t&iacute;tulo lo dice, constituye la culminaci&oacute;n de la obra; en &eacute;l toman sentido los cap&iacute;tulos anteriores como referentes para construir la propuesta, desde el amplio diagn&oacute;stico reflejado en los dos primeros cap&iacute;tulos, la contextualizaci&oacute;n retomada a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de Modelo Universitario Minerva &#151;que es el an&aacute;lisis del Modelo Educativo&#151;, as&iacute; como la revisi&oacute;n de la literatura especializada sobre el tema de evaluaci&oacute;n docente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como los autores apuntan, el cap&iacute;tulo busca responder a los intereses institucionales de seguir explorando sobre la evaluaci&oacute;n docente, con el fin de orientar la formaci&oacute;n de los profesores, y esto lo concretiza con la propuesta de un instrumento. Nos anuncia una limitante muy fuerte, ya que por ahora s&oacute;lo se trabaja en el instrumento para recuperar la opini&oacute;n del estudiante, pero tienen la claridad y la intenci&oacute;n &#151;en el futuro&#151; de incluir tanto la autoevaluaci&oacute;n del docente como la del estudiante, y considerar las posibilidades de utilizar la evaluaci&oacute;n de pares y el portafolio. Dado que estos &uacute;ltimos no est&aacute;n desarrollados aqu&iacute;, no entro en la discusi&oacute;n de las grandes ventajas que ofrecen, pero tambi&eacute;n en las grandes desventajas o dificultades para su operaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una s&iacute;ntesis de la literatura especializada, los lineamientos del MUM y de la participaci&oacute;n de los docentes llegaron a exponer la definici&oacute;n de 7 dimensiones, que las llaman: 1) General institucional, 2) Resultados de aprendizaje, 3) Mediaci&oacute;n, 4) Relaci&oacute;n, 5) Planeaci&oacute;n del proceso ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje, 6) Estrategias y recursos, y 7) Evaluaci&oacute;n al estudiante. Estas siete dimensiones se desagregan en indicadores (que no voy a enunciar aqu&iacute;), los cuales permiten visualizar a lo que se quiere dar importancia en la evaluaci&oacute;n, y como dicen por ah&iacute; los autores, con el &aacute;nimo de no dejar nada fuera. Sin embargo, esto repercute en tener m&aacute;s de 50 indicadores que se traducir&aacute;n en "&iacute;tems" o preguntas del instrumento, que seguramente con un gran esfuerzo se redujeron a 49 preguntas en un primer momento y, al parecer, 43 en la versi&oacute;n final. Un instrumento as&iacute; de amplio conlleva en su implementaci&oacute;n serias dificultades, menciono algunas: los estudiantes no lo contestan reflexivamente, "&#161;son muchas preguntas!", dir&iacute;an; provoca que rechacen la evaluaci&oacute;n por lo "engorrosa" que resulta, y m&aacute;s a&uacute;n si deben evaluar a varios profesores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Les reconozco una metodolog&iacute;a adecuada, como fue definir las dimensiones (derivadas de varias de sus fuentes) de desagregar en indicadores las mismas, y finalmente el gran trabajo de qu&eacute; y c&oacute;mo lo pregunto en el cuestionario dirigido a los estudiantes. Por tratarse de un libro y no de un reporte de investigaci&oacute;n, nos perdemos esas traducciones, lo que hubiera sido interesante conocer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a muchas cosas que comentar del instrumento, sin embargo s&oacute;lo quiero mencionar que no me queda clara la ponderaci&oacute;n, al no especificar si &eacute;sta se hace a trav&eacute;s de una f&oacute;rmula que le da m&aacute;s peso a ciertas preguntas o se hace de manera natural por el n&uacute;mero de reactivos para cada dimensi&oacute;n. Me llama la atenci&oacute;n que la dimensi&oacute;n "Estrategias de ense&ntilde;anza" tenga s&oacute;lo tres preguntas, cuando estamos hablando de tratar de analizar a fondo qu&eacute; hace el profesor para ense&ntilde;ar. En cuanto a la escala de las respuestas que van en un rango de 1 a 5, s&oacute;lo un comentario: hay varias de ellas que en el nivel intermedio, es decir, "la escala 3", marcan como interpretaci&oacute;n "Ni de acuerdo, ni en desacuerdo", lo cual no es realmente un punto intermedio en la valoraci&oacute;n u opini&oacute;n del estudiante, y que seguramente en la sumatoria de las respuestas lo tomar&aacute;n como valor 3, &#161;cuidado!</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Aspectos positivos en la obra</b></font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los responsables de la evaluaci&oacute;n cuentan con formaci&oacute;n administrativa, con especialidad en evaluaci&oacute;n docente. Existe adem&aacute;s una preocupaci&oacute;n por capacitarlos continuamente.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; An&aacute;lisis de la experiencia por una comisi&oacute;n institucional en la que participaron representantes de las unidades acad&eacute;micas, autoridades (personal de la Vicerrector&iacute;a de Docencia) y expertos externos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Participaci&oacute;n del profesorado. Aunque no hay consistencia en las formas en las que los profesores participan a lo largo de los cap&iacute;tulos del libro, en algunos de ellos (1, 2) se habla de su trabajo en comisiones; en el cap&iacute;tulo 1, para la integraci&oacute;n de los profesores en servicio en la puesta en marcha del programa de evaluaci&oacute;n a partir de agosto del 2006 (p. 61). Sin embargo, a pesar de que se reconoce la importancia de ellos en el proceso, habr&iacute;a que preguntarse si el resto del profesorado se siente representado y qu&eacute; ha contribuido tanto su participaci&oacute;n a la legalizaci&oacute;n y la aceptaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n sobre el desempe&ntilde;o.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; B&uacute;squeda de la alineaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n de la docencia al Modelo educativo de la instituci&oacute;n: Modelo Universitario Minerva (MUM).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El MUM fue el resultado de acciones colectivas en las que participaron representantes de todas las escuelas, facultades e institutos, as&iacute; como el personal de la administraci&oacute;n central.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El Modelo fue difundido entre la comunidad universitaria para su comprensi&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El Modelo Universitario Minerva dio paso a la creaci&oacute;n del Programa Institucional de Formaci&oacute;n de Acad&eacute;micos Universitarios (PIFAU) que propuso el perfil que se pretend&iacute;a del profesor como parte de su formaci&oacute;n acad&eacute;mica, teniendo como referente el Modelo y los resultados de un primer diagn&oacute;stico de la planta de profesores derivado de la evaluaci&oacute;n docente.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El MUM y el PIFAU sirvieron de referentes institucionales para el dise&ntilde;o del instrumento de evaluaci&oacute;n docente.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El PIFAU realiza actividades de formaci&oacute;n ofreciendo cursos de inducci&oacute;n impartidos con personal de la propia universidad y en relaci&oacute;n con los ejes del Modelo, sin embargo, s&oacute;lo una tercera parte de la planta docente particip&oacute;; el resto fue "enter&aacute;ndose" y preguntando "lo necesario" para participar en las modificaciones o creaciones de planes de estudio.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; An&aacute;lisis del primer instrumento a trav&eacute;s de t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas y trabajo colegiado, as&iacute; como un intenso trabajo de reformulaci&oacute;n y validaci&oacute;n de un segundo instrumento.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Retos y dificultades</b></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Se reconocen problemas de subjetividad o ambig&uuml;edad, sin embargo, no se especifican los detalles.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Actitud ap&aacute;tica de los profesores con mayor antig&uuml;edad y con h&aacute;bitos m&aacute;s arraigados.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Asociaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n docente con el programa de est&iacute;mulos, ya que genera ejercicios de simulaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Impresi&oacute;n por parte de la comunidad de que la evaluaci&oacute;n no tiene utilidad. Esto ha ocasionado falta de motivaci&oacute;n, apat&iacute;a, incredulidad.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; A pesar de la difusi&oacute;n del Modelo, se reconoce que no es asumido de manera inmediata y tampoco que todos sus presupuestos son implementados.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Dimensiones a evaluar en el instrumento a partir de objetivos e intereses diferentes: instancias administrativas (verificaci&oacute;n del cumplimiento), por un lado, y por el otro, la b&uacute;squeda de la retroalimentaci&oacute;n y la mejora de la pr&aacute;ctica docente.</font></p> 	</blockquote>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Preguntas cuyas respuestas hubiera sido interesante encontrar en alguna reflexi&oacute;n en el libro</b></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; &#191;C&oacute;mo se piensa comunicar los resultados a los profesores, de una manera clara, directa y que les ofrezca informaci&oacute;n &uacute;til?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; &#191;C&oacute;mo se propone abordar la reflexi&oacute;n y la autorregulaci&oacute;n de los profesores?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; &#191;C&oacute;mo agregar un cuestionario de autoevaluaci&oacute;n del docente, y si &eacute;ste tendr&iacute;a peso en la valoraci&oacute;n global del profesor?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; &#191;C&oacute;mo se dar&aacute; pie a la creaci&oacute;n de programas que fortalezcan la retroalimentaci&oacute;n?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Siendo los estudiantes el insumo principal de la evaluaci&oacute;n docente, &#191;qu&eacute; hacer para que &eacute;stos vean que vale la pena expresar sus opiniones sobre el desempe&ntilde;o de sus profesores? (Campa&ntilde;a de sensibilizaci&oacute;n)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respuestas que ya tendr&aacute;n los autores oportunidad de responder en el siguiente libro, nos dejan ya en la espera de &eacute;l.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Comentarios finales</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del documento se visualiza un escenario que podr&iacute;a ser compartido por muchas instituciones p&uacute;blicas y privadas de educaci&oacute;n superior, por ello, este libro puede servir como orientaci&oacute;n a los responsables de la evaluaci&oacute;n y a las autoridades en general para que tomen conciencia de la importancia del tema de la evaluaci&oacute;n docente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expreso mi reconocimiento al logro de la sistematizaci&oacute;n de las experiencias sobre evaluaci&oacute;n docente que se llevaron a cabo en la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla. Existen pocos espacios acad&eacute;micos que se abran y den a conocer los procesos que llevan a cabo; son menos aquellos que comparten la forma como &eacute;stos han sido construidos y transformados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valoro que el trabajo realizado sea el producto de una iniciativa de b&uacute;squeda de acciones de mejora a partir de la evaluaci&oacute;n de la docencia, e indudablemente los cambios realizados en el proceso deben haber sido producto de un ejercicio de reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de todos sus participantes.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Moreno Rosano, Patricia y de Vries Meijer Wietse (Coord). (2015) <i>Examinar la evaluaci&oacute;n de la docencia. Un ejercicio imprescindible de investigaci&oacute;n institucional.</i> M&eacute;xico: ANUIES.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Citas recuperadas de las p&aacute;ginas 15 y 16 de la obra presentada.</font></p>      ]]></body>
</article>
