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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La evaluaci&oacute;n como problema, reflexi&oacute;n y pr&aacute;ctica</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los n&uacute;meros especiales de nuestra revista tienen como prop&oacute;sito difundir tem&aacute;ticas relevantes para el campo educativo. Para lograr esto, se le solicita a un acad&eacute;mico con amplio reconocimiento que haga una propuesta con base en el tema determinado. Despu&eacute;s de un tiempo, el coordinador arma un equipo y convierte este gran tema en un interesante objeto de conocimiento, formado por numerosas aristas, de manera que cada participante se centra en una de ellas. Posteriormente presentan una obra rica y novedosa en sus contenidos, nutrida por las diversas miradas acerca de este complejo objeto. El lector encontrar&aacute; en los art&iacute;culos que integran este n&uacute;mero especial diversos conceptos, metodolog&iacute;as o t&eacute;cnicas que fueron empleadas por cada integrante del equipo, cuyo objetivo fue aprehender un peque&ntilde;o &aacute;ngulo de una realidad compleja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n ha estado en el centro de las discusiones en el campo de la educaci&oacute;n, espacio conformado por profesores, directivos, investigadores y funcionarios, entre otros, tanto nacionales como extranjeros. Tambi&eacute;n se ha convertido en un rico objeto de conocimiento porque sus aristas indican que es necesario entender sus ra&iacute;ces, ya sea nacionales como internacionales; y estudiar las modalidades de evaluaci&oacute;n empleadas tanto para asignar una calificaci&oacute;n como para validar un seminario o materia, en cualquiera de los niveles educativos. Tambi&eacute;n ha cobrado importancia para aceptar o rechazar un documento, sea &eacute;ste un libro, un art&iacute;culo, un cap&iacute;tulo de libro, una tesis o un proyecto de investigaci&oacute;n, individual o colectiva. Asimismo, se ha empleado para analizar si los instrumentos y criterios utilizados para evaluar a instituciones, profesores y alumnos de distintos &aacute;mbitos educativos deben ser estandarizados, o es indispensable reconocer las particularidades. Adem&aacute;s se ha discutido la pertinencia de las pruebas objetivas, o de otro tipo de pruebas y productos orientados a realizar evaluaciones m&aacute;s precisas de los actores que son sometidos a &eacute;stas. Una pregunta que ha sido motivo de discusiones es si se eval&uacute;a para premiar a quienes se apegan a los criterios institucionalmente establecidos y, consecuentemente, si se castiga a aquellos que no cumplen con los criterios. Otra interrogante es si se puede evaluar empleando un solo instrumento o si es indispensable combinar varios que den cuenta de la complejidad del trabajo del profesor o del conocimiento incorporado por el estudiante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presentaci&oacute;n que realizan Mario Rueda y Susana Garc&iacute;a, coordinadores de este n&uacute;mero especial, se refiere a lo anterior. Indican que la evaluaci&oacute;n es vista: "... como tema, como problema y como pr&aacute;ctica". En efecto, se puede opinar sobre la evaluaci&oacute;n, se pueden instrumentar evaluaciones diversas y tambi&eacute;n se puede interpretar. De ella hablan los investigadores, planeadores educativos, representantes de organismos internacionales y nacionales, profesores y estudiantes, entre otros. Es una tem&aacute;tica compleja, formada por numerosos hilos que se entrelazan horizontal y verticalmente, porque se analiza, se investiga, se propone y se aplica, y la pol&eacute;mica contin&uacute;a vigente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos de nosotros hemos dicho que estamos alejados de la evaluaci&oacute;n porque nuestras investigaciones no se refieren expresamente a este tema; sin embargo, la mayor&iacute;a de los acad&eacute;micos, semestre tras semestre, o cuatrimestre tras cuatrimestre, en la primera sesi&oacute;n del seminario que impartimos indicamos a los estudiantes lo que deber&aacute;n hacer a lo largo del semestre. Cada una de estas tareas servir&aacute; para otorgarles una calificaci&oacute;n al finalizar: lecturas, exposici&oacute;n, ensayo o avance, entre otras. Otros profesores pedir&aacute;n s&oacute;lo un producto final; algunos m&aacute;s dise&ntilde;ar&aacute;n, aplicar&aacute;n y calificar&aacute;n mediante un examen. Es un hecho que finalmente todos calificamos a nuestros estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como acad&eacute;micos, tambi&eacute;n dictaminamos tesis de licenciatura o de posgrado, art&iacute;culos, cap&iacute;tulos de libro, libros de autor, proyectos de investigaci&oacute;n, promociones laborales, informes anuales de trabajo y el ingreso, permanencia o ascenso en el Sistema Nacional de Investigadores, entre otros. Tambi&eacute;n hemos participado en la evaluaci&oacute;n de programas de posgrado, de licenciatura y de instituciones. No puede faltar en esta lista la valoraci&oacute;n de las revistas que solicitan ingresar o permanecer dentro del &Iacute;ndice de Revistas de Investigaci&oacute;n de CONACyT, y las solicitudes de los estudiantes que aspiran a una beca para realizar estudios en el pa&iacute;s o en el extranjero, o de los acad&eacute;micos que pretenden una estancia sab&aacute;tica en M&eacute;xico o en alg&uacute;n otro pa&iacute;s. A&ntilde;o tras a&ntilde;o realizamos un informe acad&eacute;mico para reportar nuestro trabajo a las autoridades institucionales, as&iacute; como a nuestros pares que se encuentran comisionados en alg&uacute;n &oacute;rgano colegiado. Si requerimos recursos econ&oacute;micos para emprender una investigaci&oacute;n colectiva, debemos someter nuestro proyecto ante las instancias calificadoras. Si es aprobado, debemos reportar nuestros avances peri&oacute;dicamente. Si nuestro inter&eacute;s es por la publicaci&oacute;n de nuestros productos en un libro o un art&iacute;culo en una revista especializada, entonces dos o tres especialistas evaluar&aacute;n nuestro trabajo. Es pr&aacute;cticamente imposible que los acad&eacute;micos estemos al margen de los m&uacute;ltiples procesos de evaluaci&oacute;n que forman parte de los tambi&eacute;n diversos espacios de generaci&oacute;n y trasmisi&oacute;n del conocimiento</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto es que la evaluaci&oacute;n ha generado opiniones encontradas. Para algunos, aplicarla con estricto apego a los lineamientos establecidos es la &uacute;nica manera en que las instituciones y los sistemas acad&eacute;micos pueden adentrarse en los circuitos que demanda la sociedad contempor&aacute;nea. Para otros, la evaluaci&oacute;n de pr&aacute;cticas, productos e instituciones ha provocado la simulaci&oacute;n, el plagio y el auto&#45;plagio, en resumen, <i>la perversi&oacute;n de las pr&aacute;cticas educativas.</i> Lo cierto es que estamos inmersos en la evaluaci&oacute;n y que nuestra tarea es difundir los productos de investigaci&oacute;n y las reflexiones que permitan conocer tanto lo positivo como lo negativo de &eacute;sta, con el fin de mejorar nuestras pr&aacute;cticas acad&eacute;micas cotidianas. Bienvenido sea este tipo de art&iacute;culos que forman n&uacute;meros especiales de nuestra revista, porque atienden a problem&aacute;ticas educativas relevantes para la investigaci&oacute;n, la reflexi&oacute;n y la pr&aacute;ctica diaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b><i>Juan Manuel Pi&ntilde;a Osorio</i></b></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Director de <i>Perfiles Educativos</i>    <br> 	Diciembre 2013</font></p>      ]]></body>
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