<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2450</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Diánoia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Diánoia]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2450</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filosóficas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-24502010000100013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Oliver Marchart, El pensamiento político posfundacional: La diferencia política en Nancy, Lefort, Badiou y Laclau]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Espinosa]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Luciana]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Buenos Aires Facultad de Filosofía y Letras ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>55</volume>
<numero>64</numero>
<fpage>253</fpage>
<lpage>256</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-24502010000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-24502010000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-24502010000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Oliver Marchart, <i>El pensamiento pol&iacute;tico posfundacional. La diferencia pol&iacute;tica en Nancy, Lefort, Badiou y Laclau</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Luciana Espinosa*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Traducci&oacute;n de Marta Delfina &Aacute;lvarez, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, Buenos Aires, 2009, 257 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, Universidad de Buenos Aires </i>mailto: <a href="mailto:lu.espinosa@gmail.com">lu.espinosa@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si aceptamos resumir el esp&iacute;ritu general de nuestro tiempo con una frase sint&eacute;tica y emblem&aacute;tica, sin duda aquella que afirma la disoluci&oacute;n de los marcadores de certeza, inversamente con respecto a su sencillez, dice tanto como para reunir en torno suyo un diagn&oacute;stico satisfactorio del presente. En esa frase de Claude Lefort, difundida en el a&ntilde;o 1988 en su trabajo <i>Democracy and Political Theory, </i>se evidencian, de modo germinal pero contundentes, las fisuras del fundacionalismo como postura hegem&oacute;nica, as&iacute; como el inminente despunte del posfundacionalismo filos&oacute;fico&#150;pol&iacute;tico. Y, justamente, es sobre este horizonte de &eacute;poca donde descansa la posibilidad de un libro como el de Oliver Marchart, <i>El pensamiento pol&iacute;tico posfundacional. La diferencia pol&iacute;tica en Nancy, Lefort, Badiou y Laclau.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparecido en el mundo anglosaj&oacute;n en el a&ntilde;o 2007 en una edici&oacute;n de Edinburgh University Press, dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde sale a la luz su traducci&oacute;n espa&ntilde;ola gracias a la reciente publicaci&oacute;n de la editorial Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. Su autor, Oliver Marchart, es un reconocido fil&oacute;sofo especializado en teor&iacute;a pol&iacute;tica, actual profesor del Departamento de Sociologa en la Universidad de Lucerna, Suiza, dedicado espec&iacute;ficamente a la problem&aacute;tica en torno a la relaci&oacute;n entre movimientos sociales y pensamiento pol&iacute;tico, en particular, en la obra de Hanna Arendt, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acotado por el contexto del pensamiento franc&eacute;s de posguerra, la obra de Marchart circunscribe como &aacute;rea de trabajo una constelaci&oacute;n te&oacute;rica limitada a la que denomina "heideggerianismo de izquierda", la cual queda perfectamente caracterizada a partir de dos par&aacute;metros: el primero, la obvia afinidad con el pensamiento de Martin Heidegger, y el segundo, la vinculaci&oacute;n entre las interpretaciones del pensamiento heideggeriano y ciertas corrientes posmodernas que, desde una clave fuertemente (im)pol&iacute;tica, vuelven m&aacute;s prol&iacute;ficas las implicancias pol&iacute;ticas del discurso heideggeriano. En este sentido, se lee en el texto el siguiente prop&oacute;sito filos&oacute;fico&#150;pol&iacute;tico com&uacute;n a los autores mencionados: "Es cierto que las figuras metaf&iacute;sicas del pasado se desintegran, pero tambi&eacute;n es cierto que estamos obligados a comprometernos con sus espectros" (p. 232).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La envergadura del proyecto emprendido por Marchart se manifiesta desde el t&iacute;tulo de la obra pues ah&iacute; ya aparece el eje central que la recorre en su totalidad, a saber: la diferencia pol&iacute;tica (la diferenciaci&oacute;n crucial entre "lo pol&iacute;tico" y "la pol&iacute;tica") entendida como el indicador del fundamento ausente de la sociedad, mas no por ello de la ausencia de todo fundamento. Dice Marchart:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la pol&iacute;tica es un proceso con final abierto, sin un principio ni un fin determinados, lo pol&iacute;tico es el momento de un fundar, aunque parcial, contingente y ef&iacute;mero. Con lo cual, no es la imposibilidad de cualquier fundamento de la sociedad el problema relevante, sino la imposibilidad de su fundamento &uacute;ltimo; y es justamente esta ausencia radical, la condici&oacute;n de posibilidad de los m&uacute;ltiples, plurales y contingentes actos de "fundarla". (p. 84)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, la tesis que anima el libro no es otra que aquella que afirma que la brecha entre lo &oacute;ntico y lo ontol&oacute;gico, o mejor a&uacute;n, entre la pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico, refiere de manera evidente y privilegiada a la imposibilidad de fundar de manera definitiva una pol&iacute;tica &oacute;ntica particular dentro del &aacute;mbito ontol&oacute;gico de lo pol&iacute;tico. Sin embargo, para el autor, y &eacute;sta es su carta fuerte, siempre y de todas formas, de manera constitutiva y por eso tambi&eacute;n necesaria, la pol&iacute;tica deber&aacute; articularse en ese espacio abierto por el juego de la diferencia pol&iacute;tica, relegando a esta &uacute;ltima a la tarea parad&oacute;jica de la constante y m&uacute;ltiple "fundaci&oacute;n contingente" de lo pol&iacute;tico. Marchart despliega la posibilidad del concepto de "contingencia necesaria", concepto de relevancia crucial, ya que es el que mejor sintetiza el horizonte posfundacional de la pol&iacute;tica ya expuesto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego de haber presentado el principio b&aacute;sico de la obra, a continuaci&oacute;n me detendr&eacute; en su estructura general y en los aportes que cada secci&oacute;n ofrece a la totalidad del proyecto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer t&eacute;rmino, la obra cuenta con una introducci&oacute;n que presenta, de manera breve y ordenada, el problema general del texto. All&iacute; se sostiene esquem&aacute;ticamente que de manera geneal&oacute;gica se dar&aacute; cuenta de la "tropolog&iacute;a posfundacional de la infundabilidad", en tanto se asume el fundamento de la sociedad como ausente, es decir: en la medida en que se constata la presencia de una ausencia. De modo que todas las figuras de la contingencia, deudoras evidentes de la filosof&iacute;a heideggeriana, muestran una faceta determinante en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, y son ellas las que incitan a Marchart a "sacar a la luz dichas implicaciones a fin de dar cuenta de un 'fundamento' pol&iacute;tico del pensamiento posfundacional" (p. 15).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, el primer cap&iacute;tulo, "Los contornos del heideggerianismo de izquierda: el posfundacionalismo y la contingencia necesaria", busca dar solidez a la tesis de la diferencia pol&iacute;tica examinando las ra&iacute;ces del posfundacionalismo desde cuatro conceptos clave de la filosof&iacute;a de Martin Heidegger (acontecimiento, libertad, momento y diferencia), lo cual es muy &uacute;til para el lector, ya que facilita el desarrollo de los cap&iacute;tulos posteriores en la medida en que vuelve m&aacute;s evidentes las similitudes entre los fil&oacute;sofos que se analizar&aacute;n, en cap&iacute;tulos posteriores, con cierto detalle. Asimismo, este cap&iacute;tulo posee otras dos virtudes clave: la primera consiste en que se presentan algunas definiciones de los principales t&eacute;rminos en cuesti&oacute;n, y la segunda, que logra circunscribir el debate de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea en torno al "fundamento" positivo de lo pol&iacute;tico, presentando las principales posiciones sobre el tema e inscribiendo, en ese mismo mapa filos&oacute;fico, nada menos que la propuesta posfundacionalista elaborada por el autor: no se trata de eliminar la figura del fundamento, sino tan s&oacute;lo de debilitar su estatus ontol&oacute;gico. En consecuencia, se puede deducir de lo anterior que el estatus ontol&oacute;gico de la imposibilidad de un fundamento &uacute;ltimo debe ser m&aacute;s fuerte que el estatus de cualquiera de los m&uacute;ltiples y contingentes fundamentos establecidos a trav&eacute;s del proceso del fundar: &eacute;sa, y no otra, es la gran afirmaci&oacute;n en torno a la diferencia pol&iacute;tica que ofrece el presente libro y que se hace manifiesta desde su inicio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo, "La pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico: genealog&iacute;a de una diferencia conceptual", lleva a cabo una presentaci&oacute;n diacr&oacute;nica del concepto de "lo pol&iacute;tico" as&iacute; como del proceso hist&oacute;rico en virtud del cual lleg&oacute; a emanciparse (a adquirir especificidad, autonom&iacute;a y primac&iacute;a) respecto de "la pol&iacute;tica". Este trabajo geneal&oacute;gico que plantea Marchart es vital, en cuanto que permite echar luz sobre el posicionamiento de "lo pol&iacute;tico" como s&iacute;ntoma de la crisis del paradigma fundacionalista, asumiendo que &eacute;ste se ha tornado cada vez m&aacute;s opaco para ver y proporcionar un horizonte de inteligibilidad de cara a la realidad pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el cap&iacute;tulo tercero se inicia una etapa comparativa que concluye al finalizar el sexto, y que consiste en un an&aacute;lisis sincr&oacute;nico de algunos elementos de la izquierda heideggeriana en el contexto de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea. Pese a la gran pluralidad de perspectivas analizadas, lejos de ser una ca&oacute;tica suma de posiciones diferenciadas con prop&oacute;sitos dispares, la obra de Marchart logra hacer funcionar de manera acompasada esta m&aacute;quina compuesta de elementos tan heterog&eacute;neos como funcionales entre s&iacute;, interrog&aacute;ndolas a todas ellas acerca del lugar que ocupa en ellas la diferencia pol&iacute;tica. En estos cuatro cap&iacute;tulos, dedicados a Jean&#150;Luc Nancy, Claude Lefort, Alain Badiou y Ernesto Laclau respectivamente, se intenta explicitar en la filosof&iacute;a propia de cada uno de ellos el momento en que se desplegar&iacute;a la diferencia pol&iacute;tica como manifestaci&oacute;n de las condiciones cuasitrascendentales de (im)posibilidad de un fundamento de la pol&iacute;tica, pero siempre desde sus propios postulados filos&oacute;ficos. Todos ellos coinciden, seg&uacute;n Marchart, en que hay una falta, la ausencia de un fundamento &uacute;ltimo de lo social, que genera las distintas versiones de la diferencia pol&iacute;tica, lo cual manifiesta la demanda de distinguir "la pol&iacute;tica" y "lo pol&iacute;tico". En todos los casos, el fundamento y el abismo, las condiciones de posibilidad y de imposibilidad de la pol&iacute;tica, se encuentran intr&iacute;nseca e indisolublemente unidas, junto con aquellas condiciones emp&iacute;ricas que los vuelven "hist&oacute;ricamente trascendentales".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El s&eacute;ptimo cap&iacute;tulo, "Fundar el posfundacionalismo: una ontolog&iacute;a pol&iacute;tica", oficia de conclusi&oacute;n y cierre del trabajo, previa recapitulaci&oacute;n del recorrido trazado. Lo importante de esta &uacute;ltima secci&oacute;n es la claridad expositiva con que se alude al posfundacionalismo: la imposibilidad de una clausura <i>a priori </i>para la pol&iacute;tica es condici&oacute;n de posibilidad para las m&uacute;ltiples, contingentes y variables fundaciones parciales que se llevan a cabo en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra encuentra en la <i>paradoja </i>la estructura misma de la realidad pol&iacute;tica: el m&aacute;ximo de certeza que podr&aacute; asumir el fundamento de la pol&iacute;tica actual es la contingencia ("los fundamentos contingentes" de los que habla Chantal Mouffe), lo cual no indica una carencia o un mal, sino todo lo contrario, eso es lo que constituye su m&aacute;xima fuerza afirmativa. La paradoja, entonces, no es otra que aquella que afirma la contingencia de la necesidad, o m&aacute;s precisamente, la necesidad de la contingencia en la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica de nuestro tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debemos mencionar tambi&eacute;n, aunque en otro orden de cosas, que la edici&oacute;n cuenta con un completo &iacute;ndice de nombres y conceptos que acompa&ntilde;a y completa el esfuerzo anal&iacute;tico de la obra. Estos dos cat&aacute;logos nos advierten acerca del alcance y la utilidad que podr&aacute; tener el libro en cuesti&oacute;n: destinado tanto a un p&uacute;blico no especializado que reci&eacute;n se acerca a la problem&aacute;tica mencionada y que demanda una cartograf&iacute;a general acerca de los autores, los temas y los conceptos insoslayables del debate contempor&aacute;neo en torno a "lo pol&iacute;tico", y a aquellos que, siendo m&aacute;s versados en el tema, desean confrontar las principales corrientes filos&oacute;fico&#150;pol&iacute;ticas actuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El pensamiento pol&iacute;tico posfundacional </i>plantea una teor&iacute;a pol&iacute;tica deudora de uno de los problemas metaf&iacute;sicos m&aacute;s importantes de toda la tradici&oacute;n filos&oacute;fica, pese a lo cual nos ofrece la posibilidad de una cierta salida. La obra despliega subrepticiamente la doble actitud que su propuesta puede conllevar: por un lado, la creciente aceptaci&oacute;n de la contingencia y la historicidad del ser, que puede o bien dar un vuelco o un efecto liberador para los seres humanos, o bien despertar, ajeno a todo "progresismo", viejos recelos totalitarios propios de un estado de angustia paralizante o de un escepticismo conservador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lejos de hacer pron&oacute;sticos, la sobria propuesta aqu&iacute; trazada ofrece con mucha claridad una panor&aacute;mica actualizada del debate filos&oacute;fico pol&iacute;tico de nuestro tiempo. Con ello, redibujando el contorno de la pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico en el juego parad&oacute;jico que es su relaci&oacute;n ontol&oacute;gica, Marchart esboza la posibilidad de plantear una nueva tarea a la filosof&iacute;a de nuestro tiempo. Hacia eso nos conduce el libro en cuesti&oacute;n, a despertarnos del prolijo sue&ntilde;o de las certezas pol&iacute;tico&#150;filos&oacute;ficas para enfrentarnos con la politicidad intr&iacute;nseca de todo discurso filos&oacute;fico.</font></p>      ]]></body>
</article>
