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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as Bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Enrique Marroqu&iacute;n, <i>El conflicto religioso. Oaxaca, 1976&#45;1992</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Alonso*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, UNAM/UABJO, 2007.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en Antropolog&iacute;a social, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS)</i> &#91;<a href="mailto:jalonso@ciesas.edu.mx">jalonso@ciesas.edu.mx</a>&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro abre con un pr&oacute;logo de Jorge Hern&aacute;ndez, quien comparte su propia lectura del texto, y alaba la excelente combinaci&oacute;n que hace el autor de su ser sacerdote y antrop&oacute;logo. Por mi parte presento el resultado de otra lectura, que se suma a las muchas que se han realizado sobre este complicado rompecabezas por la gran cantidad de piezas que lo integran. La ventaja es que el libro est&aacute; muy bien armado y cuenta con un s&oacute;lido aparato anal&iacute;tico. Abundan las descripciones sugerentes y los an&aacute;lisis rigurosos y deslumbrantes. Es un buen modelo de c&oacute;mo culminar exitosamente una larga y acuciosa investigaci&oacute;n doctoral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una retadora teorizaci&oacute;n desde el medio ind&iacute;gena oaxaque&ntilde;o. El autor se inscribe en la nueva din&aacute;mica de b&uacute;squeda sin quedarse encarcelado por las perspectivas euro&#45;estadounidenses, que desde&ntilde;an las importantes aportaciones surgidas desde las realidades de Am&eacute;rica Latina. El libro nos conduce por los estrujantes cambios que experimentan las comunidades ind&iacute;genas expuestas a las grandes transformaciones econ&oacute;micas, sociales y culturales. Adem&aacute;s de su propia din&aacute;mica, estos choques &#45;que han ido produciendo tanto dominaciones de todo tipo como defensivas realidades hibridizadas frente al etnocidio que implica el embate contra pautas culturales tradicionales&#45; mantienen la centralidad de lo religioso. Aunque los ind&iacute;genas parecieran vencidos, son capaces de reproducir m&uacute;ltiples resistencias. Los pueblos ind&iacute;genas se ven en la necesidad de aceptar ciertas pautas, pero las readaptan. Desde abajo se va fraguando un movimiento indio que recrea su identidad y reclama su propio lugar en el mundo. Este movimiento no cae en la trampa de las falsas aceptaciones de lo superficial de su cultura como elemento tur&iacute;stico, cuando se le imponen sometimientos a una depredadora &#45;de hombres y de la naturaleza&#45; estructura econ&oacute;mica. Van apareciendo comunidades que reclaman la participaci&oacute;n pero manteniendo su diferencia ante la cual exigen respeto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo esto lleva al autor a revisar con otros ojos la teor&iacute;a del conflicto. Destaca que toda conflictividad tiene condicionamientos pr&oacute;ximos y remotos. Propone detectar la anticrisis examinando las diferencias en cuanto a expectativas, fines y medios. En el libro hay un ejercicio continuo de an&aacute;lisis de una gran cantidad de crisis. Hay mucho cuidado en diferenciar y saber implicar lo ex&oacute;geno y lo end&oacute;geno, los momentos de destrucci&oacute;n y los de reestructuraci&oacute;n. El investigador va dando cuenta de las diferentes formas de resolver los conflictos. Teor&iacute;a y datos problematizados le facilitan la propuesta de modelos y momentos en el estudio de los conflictos &#45;anticrisis, precrisis, ruptura, crisis, nudo cr&iacute;tico, acci&oacute;n reparadora, reintegraci&oacute;n, soluci&oacute;n, etc&eacute;tera&#45;. Hay diacron&iacute;a y cortes sincr&oacute;nicos. Le hubiera enriquecido a este modelo la perspectiva de Prigogine de la bifurcaci&oacute;n: en los momentos cr&iacute;ticos se abren varias posibilidades que son definidas por los actores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se discute el modelo y se aplica con rigor acad&eacute;mico y con habilidad innovadora. Los escenarios son m&uacute;ltiples. Puede haber dos actores que llevan a la polarizaci&oacute;n por la oposici&oacute;n antag&oacute;nica de mutua exclusi&oacute;n. Cuando intervienen m&aacute;s actores son m&uacute;ltiples las combinaciones. El investigador escudri&ntilde;a los motivos por los que los actores se involucran en los conflictos, sus objetivos y sus estrategias. En este mapa distingue los aliados y los oponentes. Con una amplia revisi&oacute;n de autores Marroqu&iacute;n fue capaz de construir su propio marco te&oacute;rico y de ofrecer un conjunto de &uacute;tiles precisiones metodol&oacute;gicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n, centrada en el lapso en que fue obispo en Oaxaca don Bartolom&eacute; Carrasco (1976&#45;1993), para que se entienda bien este periodo, tiene que hacer muchos recorridos hist&oacute;ricos y va un poco m&aacute;s lejos del recorte temporal anunciado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor no puede menos que detectar la existencia de diversas formas de conflicto religioso ocasionadas por la confrontaci&oacute;n desde abajo contra la din&aacute;mica capitalista predominante del neoliberalismo. Plantea que la descomposici&oacute;n de la comunidad tradicional y la conflictividad religiosa son dos procesos que est&aacute;n imbricados. No deja de lado un elemento clave que juega en todo esto: la migraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio tuvo que ir distinguiendo los conflictos entre cosmovisiones diversas (con el antagonismo que conllevan estos universos simb&oacute;licos donde cada uno reclama la verdad sobre el error del contrario). En esta perspectiva se sit&uacute;an las confrontaciones de las diferentes iglesias frente a las religiones sincr&eacute;ticas ind&iacute;genas. El autor tambi&eacute;n se adentra en los conflictos que se suscitan dentro de una misma confesi&oacute;n religiosa y que tiene que ver con diversos modos de vivir una misma confesi&oacute;n. Se adentra adem&aacute;s en las tensiones entre agentes que se disputan espacios y funciones dentro del campo religioso. Aqu&iacute; se confrontan las l&oacute;gicas prof&eacute;ticas, sacerdotales y m&aacute;gicas. Finalmente, el libro tambi&eacute;n trata conflictos que aparentemente se encuentran fuera del campo religioso y que parecer&iacute;an pertenecer al pol&iacute;tico, pero donde se confunden fronteras porque los pol&iacute;ticos se interesan por lo religioso debido a la legitimaci&oacute;n que les puede aportar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer gran apartado, sobre los conflictos entre cosmovisiones, las pugnas no son por conseguir modificaciones al interior de la iglesia predominante, sino por una nueva visi&oacute;n del mundo, por el cambio de un sistema religioso por otro. El libro tiene que remontarse a diversos momentos en que los ind&iacute;genas oaxaque&ntilde;os se confrontaron con la religi&oacute;n impuesta por el sistema colonial ib&eacute;rico. Para ejemplificar esto la investigaci&oacute;n indaga tres casos que implican el pasado y el presente. El primero tiene que ver con el intento del obispo coadjutor, quien trat&oacute; de aprovechar las celebraciones de los 500 a&ntilde;os de la primera evangelizaci&oacute;n y se propuso renovar la promoci&oacute;n de la causa de canonizaci&oacute;n de dos ind&iacute;genas zapotecos, que al cerrar el siglo XVII denunciaron que en su comunidad se har&iacute;a un acto de idolatr&iacute;a. El autor escudri&ntilde;a detenidamente el conflicto de entonces y el que surgi&oacute; en los a&ntilde;os noventa. Resumiendo, podemos decir que en 1700, debido a esta denuncia, las autoridades recogieron las ofrendas que iban a hacer grupos ind&iacute;genas de acuerdo con sus tradiciones. Esto provoc&oacute; el descontento de los pueblos, los cuales se levantaron y exigieron la devoluci&oacute;n de sus ofrendas, as&iacute; como la entrega de los delatores, a los cuales ejecutaron. Vino despu&eacute;s la represi&oacute;n colonial. Al aplicar con rigor el modelo te&oacute;rico anal&iacute;tico al caso, se constata que el cristianismo fue una religi&oacute;n impuesta desde el poder. El libro destaca c&oacute;mo en la celebraci&oacute;n de las fiestas patronales los indios practican sus propios rituales en forma clandestina. El autor hace ver c&oacute;mo detr&aacute;s de cada actuaci&oacute;n pastoral hay una teolog&iacute;a determinada. La que se empleaba &#45;y sigue predominando&#45; es una teolog&iacute;a solapadora de la dominaci&oacute;n. En el caso presentado se manifiesta c&oacute;mo al enfrentarse dos universos simb&oacute;licos sobreviene un gran conflicto: los que para unos eran m&aacute;rtires, para otros eran renegados. Lo importante de este caso es que devela que en la actualidad cuando un obispo aduce promover la exaltaci&oacute;n de ind&iacute;genas &#45;a los que se pretende canonizar&#45;, en realidad lo que hace es denigrar a los ind&iacute;genas que defend&iacute;an ante el poder colonial sus pr&aacute;cticas religiosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo caso del primer bloque versa sobre los desfanatizadores de Ixtl&aacute;n. El autor nos lleva al a&ntilde;o de 1987, al II encuentro de comunidades de base que concluye con una procesi&oacute;n que se top&oacute; con un plant&oacute;n de maestros, a los cuales los participantes en la procesi&oacute;n manifestaron su apoyo. A ra&iacute;z de este contacto, que implica un profundo cambio, se nos recuerda que en la &eacute;poca cardenista hab&iacute;a maestros que se propusieron desfanatizar a alumnos y padres de familia. En Ixtl&aacute;n un grupo de padres de familia se opuso a esos intentos y lograron que el maestro fuera removido. En los a&ntilde;os ochenta la lucha democratizadora magisterial tuvo el apoyo de cristianos. El tercer caso trata sobre los disidentes evang&eacute;licos en una rancher&iacute;a, a la que un migrante que regresaba de Estados unidos llev&oacute; la filiaci&oacute;n pentecostal y consigui&oacute; adeptos. Los conversos no quisieron cumplir con el tequio, se negaron a colaborar tanto en lo relativo a la fiesta de La Candelaria como en la organizaci&oacute;n escolar. La comunidad consider&oacute; todo eso muy grave y los acus&oacute; de romper la unidad, por lo cual detuvo y mult&oacute; a personas del grupo protestante. Los evang&eacute;licos se defendieron con resistencia pasiva y por medios legales. A ra&iacute;z de este caso ejemplar el autor da cuenta de c&oacute;mo ha ido creciendo el protestantismo en Oaxaca, y con esto se han incrementado los conflictos. El libro es muy cuidadoso en la descripci&oacute;n de los casos y en su an&aacute;lisis. No cae en explicaciones f&aacute;ciles y profundiza en el conjunto de transformaciones que est&aacute;n experimentando las comunidades ind&iacute;genas. Entre los muchos elementos que se tienen en cuenta, hay algunos que destacan. Tal es el caso del papel que ha jugado la escuela para castellanizar y para ir demoliendo antiguas concepciones. Otro tiene que ver con el abandono del traje aut&oacute;ctono. La migraci&oacute;n ha sido fundamental para los cambios. Se destaca c&oacute;mo se ha ido monetarizando la econom&iacute;a ind&iacute;gena, c&oacute;mo se ha ido perdiendo el trueque y c&oacute;mo el neoliberalismo ha aumentado la pobreza. El an&aacute;lisis obliga a otras revisiones hist&oacute;ricas. A mediados del siglo XX la organizaci&oacute;n de las fiestas sufri&oacute; cambios debido a que las mayordom&iacute;as resultaban muy gravosas para la mayor&iacute;a. Se opt&oacute; por substituirlas con la cooperaci&oacute;n de los vecinos. El clientelismo pol&iacute;tico fue erosionando viejas costumbres e instituyendo otras maneras de proceder que se hicieron propias. La estructura partidista desestabiliz&oacute; el escalaf&oacute;n tradicional, el tequio fue elevado a categor&iacute;a constitucional para conseguir mano de obra gratuita con el fin de que las obras dise&ntilde;adas desde el exterior se abarataran. La hip&oacute;tesis de que la crisis de las comunidades tradicionales incide en los conflictos la va corroborando el autor al explorar la distribuci&oacute;n de los mismos. Se echa mano de muchas estad&iacute;sticas, gr&aacute;ficas y mapas para visualizar todo lo anterior. Abundan los conflictos donde la econom&iacute;a ya no es de subsistencia, sino de infrasubsistencia. Al indagar las fechas de los conflictos, el autor encuentra que se intensificaron en la d&eacute;cada de 1970 y que se dispararon en la mitad de la siguiente d&eacute;cada. Esto se debe conectar con la implantaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas neoliberales. Como el estudio huye de las simplificaciones y aborda la complejidad con visiones correspondientes, se hace ver que el desplazamiento del ma&iacute;z por el caf&eacute; tiene implicaciones econ&oacute;micas y consecuencias culturales. El estudio es muy s&oacute;lido al examinar la base econ&oacute;mica, pero no queda atrapado en el economicismo. Las fiestas tradicionales se encuentran &iacute;ntimamente ligadas al ma&iacute;z, mientras el caf&eacute; tiene otros tiempos. El declive del ma&iacute;z coincide con el debilitamiento del sistema de santos y el aumento de las conversiones a otras confesiones distintas de la cat&oacute;lica. La oferta religiosa se diversifica mientras la comunidad va dejando de garantizar la supervivencia de sus integrantes. Las diferencias religiosas inciden en que los cat&oacute;licos cobren conciencia de su preferencia confesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte del libro aborda las religiosidades en conflicto. Se incursiona en los conflictos que se dan en sociedades complejas que comparten una misma religi&oacute;n mayoritaria. As&iacute; se exploran las contradicciones en el seno de la Iglesia cat&oacute;lica. Hay quienes afianzan el reconocimiento de la jerarqu&iacute;a oficial, y quienes pretenden cambios del mismo sistema eclesial. En este tramo se incursiona en los efectos disruptores de la tradici&oacute;n. Otro de los casos elegidos para profundizar en esta l&iacute;nea corresponde al de un sacerdote que a inicios de los a&ntilde;os setenta intent&oacute; cambiar las mayordom&iacute;as por comisiones m&aacute;s participativas. Grupos como los de m&uacute;sicos y coheteros se sintieron afectados, y propiciaron la organizaci&oacute;n de los barrios en contra de los tintes modernizadores. Los inconformes recibieron el apoyo de un sacerdote tradicionalista. Otra confrontaci&oacute;n elegida para su descripci&oacute;n y an&aacute;lisis fue el caso de una poblaci&oacute;n donde unos sacerdotes combonianos removieron im&aacute;genes. Vino la reacci&oacute;n de la gente apoyada por lefebvristas. Hay otros casos de estos tradicionalistas opuestos a los cambios del Concilio Vaticano II. Aun cuando los conflictos se escenifican en la disputa por el control de templos, la gama de los conflictos es muy grande. Se siguen las pistas de sacerdotes que encabezan grupos donde la fuerza principal proviene de familias adineradas y de afiliaci&oacute;n pri&iacute;sta. O el del poblado donde los fieles aseguran que su santo patrono defiende su templo de la incursi&oacute;n del obispo Lefebvre, que andaba de visita en M&eacute;xico. Se detectaron fuertes oposiciones entre modernizadores y tradicionalistas. Como en las luchas, se toman y se pierden plazas, pero en todos los casos el tiempo es un importante factor de desgaste.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra mirada se dirige al examen que se realiza de la pastoral ind&iacute;gena impulsada por la regi&oacute;n pastoral del Pac&iacute;fico Sur. Hubo una apertura a agentes laicos. Esta pastoral, que trataba de beneficiar a los m&aacute;s pobres, tuvo como efecto colateral el que sectores altos y medios de la poblaci&oacute;n se sintieran desplazados de la antigua atenci&oacute;n que acaparaban. En esta contradicci&oacute;n interviene el delegado apost&oacute;lico, que impuls&oacute; desde la jerarqu&iacute;a la restauraci&oacute;n conservadora. Se trata tambi&eacute;n de la contradicci&oacute;n que emergi&oacute; entre sacerdotes y laicos impulsores de la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, por una parte, y los neoconservadores por otra. Tal vez hubiera sido conveniente ampliar m&aacute;s la mirada, y llegar al mismo Vaticano (a Juan Pablo II y a Ratzinger), para entender el manejo eclesial en contra de dicha teolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La rica y multif&aacute;cetica investigaci&oacute;n profundiz&oacute; en el concepto mismo de religiosidad apoyada en una encuesta levantada en 1990. Se descubre que en el campo religioso oaxaque&ntilde;o coexisten siete orientaciones religiosas. Tres corresponden a sistemas religiosos completos (catolicismo sincr&eacute;tico cultural, cristianismo evang&eacute;lico, secularismo), y las otras cuatro orientaciones corresponden a variaciones dentro del mismo catolicismo. Se hila fino en el proceso de definici&oacute;n de las tipolog&iacute;as. En esta forma el modelo sincr&eacute;tico ind&iacute;gena se presenta centrado en la dicotom&iacute;a entre lo sagrado y lo profano, apoyado en el sistema de santos. Est&aacute; impregnado de pensamiento m&aacute;gico. Contra lo que cabr&iacute;a esperar, se encontr&oacute; que hab&iacute;a expresiones de esto incluso en el n&uacute;cleo metropolitano y sobreviv&iacute;a hasta en ambientes universitarios. Se ubicaron las expresiones religiosas tradicionalistas y las progresistas. Pensamiento, orientaci&oacute;n moral y pr&aacute;cticas daban cuerpo a cada una de estas orientaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte del libro hurga a&uacute;n m&aacute;s en el campo religioso y en sus agentes. El autor postula que los sistemas religiosos y las religiosidades necesitan agentes que disputen entre s&iacute; cuotas de control de clientelas. Con esta nueva perspectiva se analizan los conflictos dentro del campo religioso. Se apoya en la conceptualizaci&oacute;n de los tipos ideales para tratar de entender a tres protagonistas clave: el sacerdote, el profeta y el mago. Todo esto ayuda para escudri&ntilde;ar otros casos. Se tratan incidentes de pleitos, con muertos y heridos, entre cat&oacute;licos y protestantes; entre ricos y pobres; entre curas que apoyan causas populares y toda clase de poderosos locales, incluidos curas que cumplen el papel de caciques. En estos conflictos se va calibrando la ausencia o presencia activa de autoridades pol&iacute;ticas inmiscuidas en asuntos religiosos. Las expresiones religiosas que se investigan son muy variadas, y todas se analizan cuidadosamente. No se desde&ntilde;an los casos de videntes que proclaman apariciones celestiales. Casos de nagualismo y de brujer&iacute;a tambi&eacute;n son tratados. Para apuntalar las limitaciones de los tipos ideales el autor recurre al andamiaje te&oacute;rico de Bourdieu y echa mano del interaccionismo simb&oacute;lico para realizar las disecciones anal&iacute;ticas. Muestra c&oacute;mo varios agentes religiosos compiten por clientelas. Calibra conflictos seg&uacute;n el n&uacute;mero de actores, y descubre las fases de los conflictos. Existen muchas combinaciones de los conflictos seg&uacute;n los enfrentamientos de quienes los comandan. Hay contradicciones que tienen expresiones en las tipolog&iacute;as elegidas, pero tambi&eacute;n aparece como un tercer actor lo laical. Se hace un seguimiento de las estrategias. Un m&eacute;rito del libro es que el lector dispone de una buena cantidad de diagramas que apoyan la explicaci&oacute;n de los casos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuarta parte del libro rese&ntilde;a conflictos que surgen entre sistemas religiosos o al interior del sistema religioso, tanto entre religiosidades como entre agentes diversos. Se tratan tambi&eacute;n los conflictos que est&aacute;n fuera de la instituci&oacute;n religiosa pero que la imbrican de alguna manera. Hay puntos de contacto, y existen conflictos sociopol&iacute;ticos recubiertos de ropaje religioso. El libro realiza un rico an&aacute;lisis pol&iacute;tico de las elecciones municipales de 1989, y ubica la declaraci&oacute;n del obispo Carrasco contra las irregularidades y los fraudes. El conflicto entre una izquierda lugare&ntilde;a y el pri&iacute;smo es analizado en el caso juchiteco. En todo el territorio oaxaque&ntilde;o va viendo las diversas tendencias de apoyo electoral de los diversos obispos. Hay un seguimiento muy preciso de los casos sociopol&iacute;ticos dando cuenta de actores, acciones, tendencias pol&iacute;ticas y consecuencias. Se devela la discursividad pol&iacute;tica de lo sacro y la sacralizaci&oacute;n de lo pol&iacute;tico. El libro contiene una gran riqueza antropol&oacute;gica en la manera en que estudia todos los casos. De muchas formas se explica c&oacute;mo en situaciones de convulsi&oacute;n pol&iacute;tica en sociedades tradicionales irrumpe la dimensi&oacute;n religiosa para la movilizaci&oacute;n social. La religi&oacute;n proporciona a sociedades homegeneizadas un universo simb&oacute;licamente compartido. En sociedades disim&eacute;tricas el universo simb&oacute;lico aporta un sistema de justificaciones, y los intereses religiosos se acomodan a los temporales. La religi&oacute;n es utilizada para absolutizar lo relativo y para legitimar lo arbitrario. Es usada para legitimar un orden jerarquizado. Pero tambi&eacute;n puede contribuir a la producci&oacute;n de identidades opositoras y liberadoras. Se usa lo religioso para apuntalar encontradas preferencias pol&iacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n demuestra c&oacute;mo la religi&oacute;n puede cumplir gran diversidad de fines: desde reforzar la dominaci&oacute;n hasta servir para cambios profundos. El autor hace uso magistral de un conjunto de herramientas anal&iacute;ticas para hacer entender las imbricaciones de los diversos campos, y logra que el lector se libere de visiones deterministas o unilaterales de la religi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un h&aacute;bil antrop&oacute;logo, conocedor en la teor&iacute;a y en la pr&aacute;ctica de todas las vertientes del campo religioso, apoyado en un largo y minucioso trabajo de campo, logr&oacute; presentar y descifrar una constelaci&oacute;n de conflictos, e hizo entender c&oacute;mo la religi&oacute;n es un espacio donde una sociedad conflictiva se expresa. Hubo un exitoso esfuerzo por presentar los contextos socioculturales condicionantes. Indag&oacute; no s&oacute;lo los conflictos como se expresan en las comunidades, sino la conflictiva relaci&oacute;n entre lo tradicional y lo moderno. Hizo ver c&oacute;mo la religi&oacute;n en las culturas ind&iacute;genas tradicionales proporciona un universo simb&oacute;lico por el que la colectividad se integra al mundo. Sin caer en los esquematismos que llevan a ver al ind&iacute;gena exclusivamente apegado al mundo religioso, se dan elementos para atisbar c&oacute;mo lo religioso anima la cotidianidad. Se recuerda c&oacute;mo los mitos son fuente profunda de la memoria colectiva, y c&oacute;mo el ritual expresa los lazos colectivos. Con la secularizaci&oacute;n lo sagrado se retira de muchos &aacute;mbitos de la vida social y se concentra en una esfera propia, con lo cual deja de encubrir conflictos de otros sistemas; pero quedan todav&iacute;a muchas traslapes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro permite entender c&oacute;mo la conflictividad principal de los ind&iacute;genas oaxaque&ntilde;os es un largo proceso de encuentro con la modernidad. Los sectores tradicionalistas repiten la estrategia de la marginaci&oacute;n, lo que es aprovechado por los caciques. Se resiste a&uacute;n con violencia la innovaci&oacute;n. El proyecto modernizador implic&oacute; cambio de caciques para controlar disidentes. Un elemento importante aportado por este libro es que visualiza c&oacute;mo los nuevos profesionales indios son portadores de un proyecto modernizador desde su propia cultura que permite vinculaciones con otros actores progresistas. Todos estos elementos no dejan de tener expresiones en lo religioso. El proyecto aut&oacute;nomo de acceso a otra modernidad es impulsado por agentes de la pastoral liberacionista. Hay en el texto una aguda clarificaci&oacute;n de c&oacute;mo algunos conflictos surgidos entre el sector moderno y el tradicional se deben a la diversa valoraci&oacute;n de las formas simb&oacute;licas propias y ajenas. Una recapitulaci&oacute;n de esta constelaci&oacute;n de conflictos permite concluir que pese a que la mayor&iacute;a se resolvieron sin una ruptura may&uacute;scula y que hubo negociaciones que, al no dejar conformes a ninguno de los participantes, incuban conflictos futuros. El libro no quiere terminar cerrando. Las soluciones y los procesos no son definitivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor trat&oacute; magistralmente el c&uacute;mulo de conflictos. Al cerrar el libro los lectores podr&aacute;n problematizar la religi&oacute;n, entenderla en su gran complejidad, comprender la diversidad de las comunidades oaxaque&ntilde;as, ubicar las tendencias de los actores religiosos, visualizar los problemas econ&oacute;micos, culturales y pol&iacute;ticos y hasta electorales de un buen tramo de la historia oaxaque&ntilde;a. El autor proporcion&oacute; un s&oacute;lido cordel de varios hilos que permite a los lectores no perderse en un intrincado laberinto. El libro ofrece un amplio panorama te&oacute;rico y una forma plausible de realizar investigaciones. Por medio de una escritura muy bien elaborada, se responden muchas preguntas, y suscita la formulaci&oacute;n de nuevas interrogantes. Los lectores acceden al manejo de un instrumental muy potente para entender y tratar el conflicto. Cuando uno termina de leer este libro, hay una gratificante sensaci&oacute;n de gozo de la lectura y de importante aprendizaje, y no se puede menos que recomendar a otros su lectura.</font></p>      ]]></body>
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