<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0071-1675</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de cultura náhuatl]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. cult. náhuatl]]></abbrev-journal-title>
<issn>0071-1675</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0071-16752012000100015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tutu Ñuu Oko. Libro del Pueblo Veinte. Relatos de la tradición oral mixteca de Pinotepa Nacional, Oaxaca]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olivier]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guilhem]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<fpage>248</fpage>
<lpage>256</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0071-16752012000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0071-16752012000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0071-16752012000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Hermenegildo F. L&oacute;pez Castro y Ethelia Ruiz Medrano, <i>Tutu &Ntilde;uu Oko. Libro del Pueblo Veinte. Relatos de la tradici&oacute;n oral mixteca de Pinotepa Nacional, Oaxaca</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Guilhem Olivier</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/ Instituto Nacional de Lenguas Ind&iacute;genas, 2010.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A finales del siglo XIX y principios del XX, el famoso <i>Bureau of American Ethnology</i> public&oacute; en sus reportes anuales numerosas etnograf&iacute;as sumamente detalladas dedicadas a los pueblos nativos de Estados Unidos. La urgencia de la tarea derivaba de la brutalidad de la conquista europea que desencaden&oacute; la masacre de muchos grupos ind&iacute;genas de este pa&iacute;s. Entre otras aportaciones, los miembros del <i>Bureau of American Ethnology</i> tuvieron la inteligencia de acudir a los propios miembros de las comunidades, no solamente para recopilar informaciones sino tambi&eacute;n para formarlos como ling&uuml;istas, etn&oacute;logos, fil&oacute;logos e historiadores de sus propios pueblos. Entre ellos se puede mencionar a Francis La Flesche, hijo de un jefe omaha; a James Murie, skidi pawnee; a George Hunt, kwakiutl, y a varios otros; que nos dejaron obras invaluables en las cuales aparecen textos en lenguas ind&iacute;genas de todo tipo: mitos, cuentos, canciones, descripciones de rituales, de t&eacute;cnicas diversas y hasta recetas de cocina.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Si bien uno de los promotores de estas obras, Franz Boas, llev&oacute; a cabo algunos trabajos en M&eacute;xico a principios del siglo XX &#151;recopil&oacute;, por ejemplo, interesantes narraciones en n&aacute;huatl en Milpa Alta (D. F.)&#151;<sup><a href="#nota">2</a></sup> la tradici&oacute;n etnogr&aacute;fica estadunidense casi no tuvo repercusiones en nuestro pa&iacute;s en aquella &eacute;poca. M&aacute;s tarde, a partir de 1960, han ido apareciendo en M&eacute;xico investigadores de origen ind&iacute;gena que han publicado estudios y textos en lenguas ind&iacute;genas, entre los cuales mencionar&eacute; a Jacinto Arias, a Francisco Morales, a Librado Silva Galeana, a V&iacute;ctor de la Cruz, etc&eacute;tera.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, es ineludible recordar al maestro Luis Reyes Garc&iacute;a, de origen nahua, que Ethelia Ruiz Medrano y yo tuvimos el privilegio de conocer. Eminente ling&uuml;ista pero tambi&eacute;n etn&oacute;logo e historiador, colaborador de Paul Kirchhoff, Luis Reyes Garc&iacute;a nos dej&oacute; comentarios de c&oacute;dices y de documentos pictogr&aacute;ficos,<sup><a href="#nota">3</a></sup> libros eruditos de historia, su monograf&iacute;a sobre Cuauhtinchan por ejemplo,<sup><a href="#nota">4</a></sup> y grandes traducciones de cr&oacute;nicas en n&aacute;huatl del siglo XVI, como la <i>Historia tolteca&#45;chichimeca,</i> los <i>Anales de Juan Bautista</i> y otras m&aacute;s.<sup><a href="#nota">5</a></sup> Debemos tambi&eacute;n a Luis Reyes la publicaci&oacute;n de trabajos etnogr&aacute;ficos de gran calidad como <i>Pasi&oacute;n y muerte de Cristo&#45;Sol,</i> y textos modernos en n&aacute;huatl como los que recopil&oacute; en la obra <i>El anillo de Tlalocan.<sup><a href="#nota">6</a></sup></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, el libro de Hermenegildo L&oacute;pez Castro y de Ethelia Ruiz Medrano &#151;<i>Tutu &Ntilde;uu Oko. Libro del Pueblo Veinte. Relatos de la tradici&oacute;n oral mixteca de Pinotepa Nacional, Oaxaca&#151;</i> se inscribe en la tradici&oacute;n de la gran obra de Luis Reyes Garc&iacute;a. En efecto, encontramos en este libro interesantes datos hist&oacute;ricos in&eacute;ditos sobre una zona poco conocida de la Rep&uacute;blica, as&iacute; como una gran cantidad de descripciones etnogr&aacute;ficas y de relatos en lengua mixteca con su traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol. Antes de proseguir cabe se&ntilde;alar que Alejandra Cruz Ortiz public&oacute; un libro importante, <i>Yakua Kuia. El nudo del tiempo. Mitos y leyendas de la tradici&oacute;n oral mixteca</i> (M&eacute;xico, CIESAS, 1998), que aborda tambi&eacute;n la regi&oacute;n de Pinotepa Nacional. Sin embargo, la riqueza de la tradici&oacute;n oral de la regi&oacute;n est&aacute; lejos de agotarse con estos dos libros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale la pena detenernos sobre la g&eacute;nesis de <i>Tutu &Ntilde;uu Oko.</i> En efecto, este libro nace de un enojo y de una colaboraci&oacute;n. Un enojo que expresa L&oacute;pez Castro desde la introducci&oacute;n del libro: "Aunque estoy muy enojado con el Se&ntilde;or de la Lluvia &#151;nuestro padre&#151; por el sabor tan agridulce de nuestra historia, debo agradecerle el no haber permitido que nos eliminaran por completo, cuando el tiempo se volvi&oacute; abrumador e inh&oacute;spito" (p. 33). Este enojo se manifiesta por la voluntad de conservar la historia y la cultura de su pueblo; m&aacute;s adelante L&oacute;pez Castro afirma que "La memoria est&aacute; en movimiento, est&aacute; viva, se mueve en el tiempo y en el espacio &#91;...&#93; La memoria hist&oacute;rica nos permite estar en guardia contra nuevas injusticias" (p. 34).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la colaboraci&oacute;n, &eacute;sta se lleva a cabo entre un estudiante que se vuelve maestro de mixteco y una investigadora deseosa de aprender esta lengua, ya que realiza trabajo de campo en la Mixteca Alta desde hace siete a&ntilde;os. Autora del libro reciente <i>Mexico's Indigenous Communities. Their Lands and Histories, 1500&#45;2010</i> (Boulder, University Press of Colorado, 2010), Ruiz Medrano eligi&oacute; trabajar en la <i>longue dur&eacute;e</i> &#151;500 a&ntilde;os de historia&#151; y con un enfoque original, a la vez hist&oacute;rico y antropol&oacute;gico. Lo ilustra el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de esta obra excepcional, dedicado a Santa Mar&iacute;a Cuquila, un pueblo de la Mixteca Alta, en el cual la autora analiza el uso de la historia por parte de los cuquile&ntilde;os en su lucha por preservar sus tierras y su identidad. Como lo explica Ruiz Medrano al final de la semblanza de Pinotepa Nacional, "durante un a&ntilde;o, Hermenegildo y la que suscribe trabajamos en la recopilaci&oacute;n de su rica tradici&oacute;n oral. Ambos logramos grabar y plasmar por escrito todas estas historias que aqu&iacute; nos ofrece" (p. 30&#45;31).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fruto de la colaboraci&oacute;n entre ambos autores es una obra en la cual el pasado y el presente se compenetran y se entienden conjuntamente. Adem&aacute;s se reconoce la participaci&oacute;n colectiva en toda investigaci&oacute;n de esta &iacute;ndole: explica L&oacute;pez Castro que "Nada de lo que digo en este libro es invento m&iacute;o, la mayor&iacute;a de las narraciones me fueron transmitidas por tradici&oacute;n oral, las escuch&eacute; desde ni&ntilde;o y durante mi adolescencia. Mi abuela, mi madre, mis t&iacute;os, otros tata mandones, otras se&ntilde;oras &#151;todos descendientes de familias mixtecas antiguas&#151;, contribuyeron en la formaci&oacute;n del libro" (p. 35). Libro colectivo entonces pero que nos llega con el estilo y los comentarios del autor&#45;compilador que se interroga sobre su propia cultura, sobre su prestigioso pasado, sobre sus logros y lo que considera sus "defectos", por fin sobre el futuro de la cultura de los mixtecos de <i>Tutu &Ntilde;uu Oko.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los relatos sobre los or&iacute;genes de Pinotepa se enmarcan en narraciones m&iacute;ticas donde aparecen los primeros habitantes de la Costa de Oaxaca, como son los <i>&ntilde;ata</i> que "s&oacute;lo jugaban, nunca trabajaban", los <i>sukuyu'u</i> que se quitaban las cabezas para ba&ntilde;arse o los <i>ndikuum,</i> gigantes que eran capaces de construir una iglesia en una sola noche. En cuanto a los "verdaderos mixtecos", ellos proceden de dos antepasados que nacieron de dos huevos que Dios coloc&oacute; en un cerro <i>tay,</i> un cerro sagrado. El mito y la historia se enlazan cuando leemos que los fundadores de Pinotepa &#151;trece hombres y siete mujeres&#151; "bien pudo ser &#91;que vinieron&#93; de Tilantongo, pueblo de grandes se&ntilde;ores, del linaje de los primeros hombres" (p. 63). En efecto, sabemos por los antiguos c&oacute;dices y por las fuentes del siglo XVI que Tilantongo fungi&oacute; como ciudad de origen del poder en la Mixteca, un poco como Tollan para el M&eacute;xico central. Respecto a los antepasados fundadores, se precisa que "ven&iacute;an encabezados por una gran se&ntilde;ora, los guiaba ya la soberana &Ntilde;a I'a, que era una de esas siete mujeres" (ibid.). Esta tradici&oacute;n de poder femenino, la volvemos a encontrar con el episodio tr&aacute;gico del "nuevo se&ntilde;or&iacute;o mixteco" que comentar&eacute; m&aacute;s adelante. Otros acontecimientos de la historia antigua de la zona fueron plasmados en este libro como la lucha &eacute;pica de los habitantes de Pinotepa en contra de Tututepec. Cabe aclarar, como lo se&ntilde;ala Ruiz Medrano en la introducci&oacute;n hist&oacute;rica de este libro, que en la &eacute;poca previa a la Conquista, el se&ntilde;or de Tututepec invest&iacute;a de poder a los se&ntilde;ores naturales de Pinotepa (p. 17). En los relatos narrados por L&oacute;pez Castro, el conflicto entre Tutetepec y Pinotepa se caracteriza por la destacada participaci&oacute;n de los <i>tay,</i> los hombres con poderes sobrenaturales de Pinotepa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos seres con poderes aparecen a lo largo del libro como personajes emblem&aacute;ticos de la memoria mixteca de <i>Tutu &Ntilde;uu Oko.</i> Nos dice el autor que "Los <i>tay</i> se pod&iacute;an convertir en terremotos, en rel&aacute;mpagos, en lluvia, en truenos, en cualquier fen&oacute;meno de la naturaleza" (p. 101). Al nacer, un ni&ntilde;o que va a ser <i>nahual</i> o <i>tay</i> se caracteriza por tener una muela. En este momento, los padres de la criatura deben tomar la decisi&oacute;n dif&iacute;cil de dejar al ni&ntilde;o con este don o bien de quit&aacute;rselo por medio de rituales espec&iacute;ficos. Cabe precisar que si los padres deciden dejar el don al ni&ntilde;o "saben que cuando &eacute;l cumpla treinta a&ntilde;os tendr&aacute; que matar a sus padres con sus poderes". Es especialmente la madre la que peligra en estas circunstancias, su muerte es considerada como un verdadero sacrificio para que el pueblo tenga a una persona de poder que lo proteja. L&oacute;pez Castro narra c&oacute;mo la fuerza que habita el hombre de poder puede ser canalizada a la adolescencia por medio de un canto llamado <i>yaa k&aacute;ti kuan</i> "canto del algod&oacute;n amarillo". El joven va al campo y canta frente a un &aacute;rbol maduro, frente a un &aacute;rbol viejo: "si uno fuera a ver o a vigilar el &aacute;rbol, a los ocho d&iacute;as ese &aacute;rbol ya est&aacute; seco, se seca con tanta energ&iacute;a que ha liberado el ni&ntilde;o" (p. 137). Se mencionan tambi&eacute;n pruebas en los cerros donde el aprendiz se enfrenta con un ata&uacute;d y con una fiera, donde tiene que agarrarse de las patas de un p&aacute;jaro que lo lleva volando, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, existen niveles entre las personas con poder, algunos llegan a ser <i>&ntilde;atata,</i> curanderos, otros son los <i>tay</i> que poseen siete dones y que L&oacute;pez Castro describe como "los extraordinariamente poderosos, a &eacute;sos nadie les puede hacer nada, son los que encabezan, son los verdaderamente respetados y temidos, tienen siete dones &#91;...&#93; Los <i>tay</i> eran de la realeza, eran los que gobernaban, eran los verdaderos se&ntilde;ores" (p. 103&#45;105). Al leer esas descripciones, uno no puede dejar de pensar en las antiguas concepciones mesoamericanas seg&uacute;n las cuales los gobernantes &#151;los nobles y los reyes&#151; gozaban de poderes sobrenaturales e incluso pose&iacute;an entidades an&iacute;micas distintas a las de los hombres del com&uacute;n.<sup><a href="#nota">7</a></sup> De hecho, en la semblanza hist&oacute;rica de Pinotepa, Ruiz Medrano destaca el papel de sus se&ntilde;ores, gobernantes de linaje <i>(yya)</i> que sobrevivieron en la etapa colonial. A&ntilde;ade que "a los caciques de Pinotepa, al igual que a los del resto de la Nueva Espa&ntilde;a, su alto estatus les permit&iacute;a gozar de ciertos privilegios desde el siglo XVI, como era el de montar a caballo, portar espada y daga" (p. 24). Ahora bien, seg&uacute;n L&oacute;pez Castro, en Pinotepa, alrededor de 1930 "todav&iacute;a exist&iacute;an los <i>tay</i> &#91;...&#93; hab&iacute;a muchos <i>tay</i> en esa &eacute;poca y cuidaban a la poblaci&oacute;n. Andaban en el cielo cuidando, porque muchos eran tormenta, aire y todo eso". El autor a&ntilde;ade con una cierta nostalgia: "Entonces, en esa &eacute;poca, hab&iacute;a muchos seres extraordinarios, pero despu&eacute;s desaparecieron y ahora ya no existen. El tiempo se fue y nunca m&aacute;s regresar&aacute; <i>(Kua'an kivi ta &ntilde;ava k&eacute;tagachi)"</i> (p. 151&#45;153).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A los mitos de origen y a los relatos hist&oacute;ricos que recopil&oacute; L&oacute;pez Castro se a&ntilde;aden descripciones de rituales como las fiestas de mayordom&iacute;a, el Carnaval o Todos Santos. Hasta donde s&eacute;, desde que los mal llamados "informantes" de Sahag&uacute;n &#151;se les podr&iacute;a llamar tal vez de manera m&aacute;s justa "co&#45;autores"&#151; nos transmitieron en el siglo XVI detalladas descripciones en n&aacute;huatl de las fiestas prehisp&aacute;nicas, no se han publicado descripciones en lenguas ind&iacute;genas de fiestas o de rituales actuales. Por m&aacute;s minuciosos que sean los etn&oacute;logos en sus escritos, salpicados de esquemas y de fotograf&iacute;as, nuestra comprensi&oacute;n de esos eventos rituales depende en gran medida de lo que se ha llamado las "ex&eacute;gesis ind&iacute;genas". Evidentemente nos hace falta la mirada de los propios actores, mirada que L&oacute;pez Castro nos proporciona en este libro sobre Pinotepa. Veamos el caso de una ceremonia que se lleva a cabo el 3 de mayo, una petici&oacute;n de lluvia que el autor califica de "particular", es decir, organizada por una persona fuera del &aacute;mbito comunitario. Por lo anterior, es sumamente valiosa su descripci&oacute;n &#151;generalmente disponemos de datos m&aacute;s bien sobre los rituales comunitarios&#151; en la cual se habla de una peregrinaci&oacute;n hacia un cerro llamado <i>Kruu T&aacute;ti</i> "Cruz del Viento". Abunda el agua en los cerros y "agarraban el agua para ba&ntilde;ar a los ni&ntilde;os, los desnudaban y a todos ba&ntilde;aban al lado de la cruz, perritos, gatitos, pollitos, desde luego a la cruz misma, &iexcl;Imag&iacute;nense a los pollitos ah&iacute; mojados!". Ahora bien, para tranquilizarnos, L&oacute;pez Castro precisa que "como hace mucho calor all&aacute;, no se siente mucho el fr&iacute;o, al contrario, hasta se refrescaban". El autor a&ntilde;ade un importante comentario: la <i>Kruu T&aacute;ti</i> "Cruz del Viento" "ayuda a traer las nubes para la lluvia" (p. 132&#45;133). Entre los rituales comunitarios de gran relevancia se encuentran los de las 15 mayordom&iacute;as, as&iacute; como el Carnaval. El car&aacute;cter colectivo de las fiestas llega a tal grado que para el Carnaval, "El que no bailara era encarcelado por nuestras autoridades, era obligaci&oacute;n de ellos hacerlo" (p. 182&#45;183). Otros rituales est&aacute;n descritos en este libro, como el que consiste en limpiar de manera comunitaria los alrededores del pueblo en v&iacute;speras del D&iacute;a de Muertos, actividad que se realiza con cantos y m&uacute;sica de flauta y tambor. Nos precisa L&oacute;pez Castro que "la m&uacute;sica depend&iacute;a de qu&eacute; animal saliera en el corte de monte. Por ejemplo, si sal&iacute;a un conejo, en este momento empezaba la m&uacute;sica del conejo y si sal&iacute;a un venado, ah&iacute; iba la m&uacute;sica del venado; iban cortando, y dependiendo del animalito que de repente encontraran en el monte, esa m&uacute;sica tocaban" (p. 160&#45;161).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos que acabamos de mencionar nos llevan al tema de las relaciones entre los hombres y los animales &#151;un tema muy de moda ahora en los estudios antropol&oacute;gicos&#151;. En la obra que rese&ntilde;amos abundan las informaciones al respecto, sea sobre el nahualismo y el tonalismo, sea a trav&eacute;s de narraciones en las cuales los actores son animales. Como sucede entre varios otros grupos del estado de Oaxaca e incluso de otras regiones, se utilizan cenizas para determinar el doble animal de un reci&eacute;n nacido; en el caso de los mixtecos de Pinotepa, se deja caer la criatura sobre un lecho de ceniza y la "marca del animal" que deja es interpretada por un <i>&ntilde;atata</i> para conocer "su correspondiente". Este animal va a compartir la fortuna del ni&ntilde;o: "se trata de dos seres vivos con una sola alma, y cuando muere uno, muere el otro". Adem&aacute;s, algunas personas tienen el poder no de transformarse en animal sino, nos dice L&oacute;pez Castro "de crear un fen&oacute;meno, de darle un cuerpo a ese fen&oacute;meno. Por ejemplo, si &eacute;l quiere que aparezca un tigre por ah&iacute;, entonces &eacute;l, como hombre, no es que se transforme en animal, no es que se convierta en animal, as&iacute;, como en las pel&iacute;culas, sino que &eacute;l tiene m&aacute;s bien la capacidad de crear esta visi&oacute;n" (p. 146&#45;147). Varios relatos escenifican estas visiones que espantan e incluso llegan a matar a los que las presencian. Es m&aacute;s, esas muertes pueden desencadenar venganzas sangrientas. Estos fen&oacute;menos hacen que L&oacute;pez Castro comentara: "Una comunidad ind&iacute;gena tiene muchas cosas bonitas, tiene ventajas; pero tambi&eacute;n tiene cosas feas, como cualquier cultura" (p. 149). Sin embargo, otras narraciones tienen un desenlace feliz, como esta bella historia de los adolescentes que prendieron fuego a una lagartija. En efecto, unos muchachos "muy tremendos" robaron una hoja de tabaco y fueron a fumar escondidos en una milpa. All&iacute; vieron una lagartija mal herida y le prendieron fuego en su cola; cu&aacute;l fue su sorpresa cuando "sac&oacute; chispas de muchos colores, sac&oacute; mucho fuego, as&iacute; como de p&oacute;lvora. Prendi&oacute; como un cohete y vol&oacute; hacia el cielo". Asustados y arrepentidos los muchachos regresaron corriendo a su casa. A los ocho d&iacute;as lleg&oacute; una pareja mixteca con presentes &#151;chocolate, panes, ma&iacute;z, guajolote frito y frijol&#151;. Explicaron que los ni&ntilde;os, al prender la cola de la lagartija, hab&iacute;an salvado la vida de su hija que era <i>ndoso,</i> es decir, un <i>tay</i> meteoro: "La ni&ntilde;a se hab&iacute;a apagado, hab&iacute;a perdido fuerza, por eso cay&oacute; en forma de lagartija &#91;...&#93; a punto de morir. Gracias a los j&oacute;venes que iban pasando con este puro en la boca, fumando y que por travesura le prendieron fuego a su hija y la revivieron, la joven agarr&oacute; fuerza y se fue gracias a ellos" (p. 256&#45;257). De manera que la aparici&oacute;n de un animal plantea siempre una inc&oacute;gnita sobre su verdadera identidad. Acerca de otra historia de una martita &#151;"animal muy querido entre nosotros"&#151; que result&oacute; ser una ni&ntilde;a, L&oacute;pez Castro nos explica que "Los mixtecos sabemos que los animalitos entienden al hombre cuando uno les habla" (p. 267).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De otra &iacute;ndole son los cuentos de animales o de personajes de leyenda, en ocasiones inspirados por el folklore europeo, pero siempre moldeados y apropiados por las tradiciones ind&iacute;genas. Es el caso del cuento del conejo, verdadero <i>trickstet</i> mixteco, que enga&ntilde;a a sus compadres para hacerse rico e incluso hace que aqu&eacute;llos se maten entre s&iacute;. Aunque la moraleja de este cuento nos pueda parecer dudosa, el autor nos asegura que "es muy conocido el conejo porque gracias a este animalito se puede educar a los ni&ntilde;os para que no mientan." (p. 258&#45;259). Obviamente vamos a confiar en su juicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sea como fuere, estos valiosos materiales &#151;en los cuales uno encuentra a veces episodios semejantes a los del <i>Popo! Vuh</i> de los antiguos quich&eacute;s&#151; forman parte de una larga tradici&oacute;n ind&iacute;gena que es necesario recopilar y dar a conocer de manera m&aacute;s sistem&aacute;tica. Para citar un solo ejemplo, estuve sorprendido de encontrar en el cuento "Blanca Flor, Tres Monta&ntilde;as Kikiriki" &#151;en realidad una versi&oacute;n del mito de nacimiento del Sol y de la Luna&#151; el "motivo del escupitajo que habla". Lo dejan los amantes Sol y Luna que huyen y el escupitajo enga&ntilde;a un momento a los padres de Luna. El mismo motivo aparece en un bello mito maya kekch&iacute; del origen del Sol y de la Luna recopilado por Eric Thompson en los a&ntilde;os 1920 en Belice, y publicado en Chicago en 1930.<sup><a href="#nota">8</a></sup> Otros muchos nexos se pueden detectar entre los mitos y los relatos de Pinotepa y los del gran acervo mesoamericano, siempre en construcci&oacute;n, y que este libro contribuye a edificar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo se&ntilde;ala Ruiz Medrano en su contribuci&oacute;n, "Hace unos a&ntilde;os, y a pesar de que en el a&ntilde;o 2000 se muestra que hab&iacute;a m&aacute;s de 9 000 mixtecos viviendo en el municipio de Pinotepa Nacional (lNEGI), las autoridades mestizas declararon que ya no hab&iacute;a mixtecos habitando en Pinotepa" (p. 29&#45;30). Los conflictos inter&eacute;tnicos en la regi&oacute;n &#151;que hoy en d&iacute;a siguen vigentes&#151; culminaron durante la Revoluci&oacute;n con la instauraci&oacute;n en 1911 del "nuevo se&ntilde;or&iacute;o mixteco", un movimiento de corte milenarista; seg&uacute;n Ruiz Medrano "la &uacute;nica rebeli&oacute;n agraria en el estado de Oaxaca durante la revoluci&oacute;n maderista". La rica tradici&oacute;n oral recopilada por L&oacute;pez Castro permite vincular este movimiento con el mito de fundaci&oacute;n de Pinotepa que mencion&eacute; al principio de esta rese&ntilde;a: en efecto, se instaur&oacute; como reina a Mar&iacute;a Benita, descendiente de los linajes nobles de Pinotepa para encabezar el nuevo se&ntilde;or&iacute;o y se le llam&oacute; &Ntilde;a I'a, el mismo nombre de la mujer <i>tay</i> fundadora de la ciudad seg&uacute;n el relato de origen (p. 318&#45;319).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, quisiera enfatizar que a lo largo del libro que estamos rese&ntilde;ando se vislumbra una verdadera filosof&iacute;a mixteca de la vida, la cual se refleja en las nociones de orden, de respeto y de solidaridad. Percibimos que la cultura mixteca forma un conjunto a la vez armonioso y din&aacute;mico, "Todo lleva un orden", nos dice el autor, un orden que conlleva un respeto hacia la tradici&oacute;n, hacia los padres y hacia los antepasados. En palabras de Hermenegildo L&oacute;pez Castro, "Aqu&iacute; existe la reciprocidad, la ayuda mutua. Nosotros nunca nos sentimos solos, siempre nos ayudamos entre nosotros, estamos unidos a nuestra gente." (p. 172&#45;173).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> V&eacute;ase el balance de Claude L&eacute;vi&#45;Strauss, "L'&#339;uvre du <i>Bureau of American Ethnology</i> et ses le&ccedil;ons", en <i>Anthropologie structurale,</i> Par&iacute;s, Plon, 1973, p. 63&#45;75.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434770&pid=S0071-1675201200010001500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Franz Boas y Jos&eacute; Mar&iacute;a Arreola, "Cuentos en mexicano de Milpa Alta, D. F.", <i>The Journal of American Folklore,</i> v. 33, n&uacute;m. 127, 1920, p. 1&#45;24;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434772&pid=S0071-1675201200010001500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Franz Boas y Herman K. Haeberlin, "The Folktales in Modern Nahuatl", <i>The Journal of American Folklore,</i> v. 37, 1924, p. 345&#45;370.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434773&pid=S0071-1675201200010001500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Como coordinador, public&oacute; <i>La escritura pictogr&aacute;fica en Tlaxcala,</i> Tlaxcala, Universidad Aut&oacute;noma de Tlaxcala, 1993. Junto con Ferdinand Anders y Maarten Jansen, particip&oacute; en el comentario al <i>C&oacute;dice Borgia, Los templos del cielo y de la oscuridad: or&aacute;culos y liturg&iacute;a. Libro explicativo del llamado C&oacute;dice Borgia,</i> Graz, M&eacute;xico, Akademische Druck&#45;u. Verlagsanstalt/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434775&pid=S0071-1675201200010001500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Tambi&eacute;n es autor de un comentario de la <i>Matr&iacute;cula de Tributos</i> o <i>C&oacute;dice Moctezuma,</i> Graz, M&eacute;xico, Akademische Druck&#45;u. Verlagsanstalt/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434776&pid=S0071-1675201200010001500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Cuauhtinchan del siglo</i> <i>XII</i> <i>al</i> <i>XVI.</i> <i>Formaci&oacute;n y desarrollo hist&oacute;rico de un se&ntilde;or&iacute;o prehisp&aacute;nico</i>, M&eacute;xico, Puebla, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica/Estado de Puebla, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434778&pid=S0071-1675201200010001500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Historia tolteca&#45;chichimeca,</i> edici&oacute;n y traducci&oacute;n de Paul Kirchhoff, Lina Odena G&uuml;emes y Luis Reyes Garc&iacute;a, M&eacute;xico, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, 1976;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434780&pid=S0071-1675201200010001500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> <i>Anales de Juan Bautista &iquest;C&oacute;mo te confundes? &iquest;Acaso no somos conquistados? Anales de Juan Bautista,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/Biblioteca Lorenzo Boturini/ Insigne y Nacional Bas&iacute;lica de Guadalupe, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434781&pid=S0071-1675201200010001500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Pasi&oacute;n y muerte del Cristo Sol,</i> Xalapa, Universidad Veracruzana, 1960;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434783&pid=S0071-1675201200010001500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Luis Reyes Garc&iacute;a y Dieter Christensen (coords.), <i>El anillo de Tlalocan. Mitos, oraciones, cantos y cuentos de los nawas actuales de los estados de Veracruz y Puebla,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434784&pid=S0071-1675201200010001500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> V&eacute;ase el brillante estudio de Alfredo L&oacute;pez Austin, <i>Cuerpo humano e ideolog&iacute;a. Las concepciones de los antiguos nahuas,</i> 2 v., M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas, 1980.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434786&pid=S0071-1675201200010001500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>8</sup> Ethnology of the Mayas of Southern and Central British Honduras,</i> Chicago, Field Museum of Natural History, Anthropological Series 17, n. 1, 1930.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3434788&pid=S0071-1675201200010001500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lévi-Strauss]]></surname>
<given-names><![CDATA[Claude]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[L'&#339;uvre du Bureau of American Ethnology et ses leçons]]></article-title>
<source><![CDATA[Anthropologie structurale]]></source>
<year>1973</year>
<page-range>63-75</page-range><publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Plon]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Franz]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arreola]]></surname>
<given-names><![CDATA[José María]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cuentos en mexicano de Milpa Alta, D. F.]]></article-title>
<source><![CDATA[The Journal of American Folklore]]></source>
<year>1920</year>
<volume>33</volume>
<numero>127</numero>
<issue>127</issue>
<page-range>1-24</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Franz]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haeberlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Herman K.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Folktales in Modern Nahuatl]]></article-title>
<source><![CDATA[The Journal of American Folklore]]></source>
<year>1924</year>
<volume>37</volume>
<page-range>345-370</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Códice Borgia, Los templos del cielo y de la oscuridad: oráculos y liturgía. Libro explicativo del llamado Códice Borgia]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[GrazMéxico ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Akademische Druck-u. VerlagsanstaltFondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Matrícula de Tributos o Códice Moctezuma]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[GrazMéxico ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Akademische Druck-u. VerlagsanstaltFondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Cuauhtinchan del siglo XII al XVI. Formación y desarrollo histórico de un señorío prehispánico]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[MéxicoPuebla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología SocialFondo de Cultura EconómicaEstado de Puebla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kirchhoff]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Odena Güemes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lina]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reyes García]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia tolteca-chichimeca]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Anales de Juan Bautista ¿Cómo te confundes? ¿Acaso no somos conquistados? Anales de Juan Bautista]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología SocialBiblioteca Lorenzo BoturiniInsigneNacional Basílica de Guadalupe]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Pasión y muerte del Cristo Sol]]></source>
<year>1960</year>
<publisher-loc><![CDATA[Xalapa ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Veracruzana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reyes García]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Christensen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Dieter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El anillo de Tlalocan. Mitos, oraciones, cantos y cuentos de los nawas actuales de los estados de Veracruz y Puebla]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología SocialFondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Austin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cuerpo humano e ideología. Las concepciones de los antiguos nahuas]]></source>
<year>1980</year>
<volume>2</volume>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de MéxicoInstituto de Investigaciones Antropológicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Ethnology of the Mayas of Southern and Central British Honduras]]></source>
<year>1930</year>
<volume>1</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Chicago ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Field Museum of Natural History]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
