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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>NOTICIAS    <br> NOTICIAS DE SALUD AMBIENTAL EHP-SPM</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><a name="nt03"></a>Se&ntilde;al    intensa para los efectos de los tel&eacute;fonos celulares<a href="#nt3"><sup>*</sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dado que hay 3 mil millones de usuarios de tel&eacute;fonos celulares en todo el mundo, y m&aacute;s de 260 mi-llones &uacute;nicamente en Estados Unidos -entre ellos 46% de los ni&ntilde;os estadounidenses de 8 a 12 a&ntilde;os de edad, seg&uacute;n las cifras de la empresa Nielsen Mobile publicadas el 10 de septiembre de 2008-, la exposici&oacute;n humana a la radiaci&oacute;n de baja energ&iacute;a dentro del rango de 800 a 2 000 megahertz est&aacute; todo el tiempo a su m&aacute;ximo. El intento m&aacute;s reciente de estudiar de manera sistem&aacute;tica la evidencia epidemiol&oacute;gica del riesgo incrementado de tumores cerebrales relacionado con el uso de tel&eacute;fonos celulares indica que las repercusiones de este experimento global est&aacute;n saliendo a la luz. En un meta-an&aacute;lisis publicado en el n&uacute;mero de mayo de 2008 del International Journal of Oncology, investigadores suecos encontraron asociaciones importantes entre el uso prolongado del tel&eacute;fono celular y el riesgo de tumores cerebrales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> "Encontramos que el uso de los tel&eacute;fonos celulares est&aacute; vinculado a los gliomas &#91;tumores cerebrales malignos&#93; y a los neuromas ac&uacute;sticos &#91;tumores benignos del nervio auditivo del cerebro&#93;, y &eacute;stos se est&aacute;n manifestando despu&eacute;s de tan s&oacute;lo diez a&ntilde;os", dice el autor principal Lennart Hardell, onc&oacute;logo y epidemi&oacute;logo del c&aacute;ncer del Hospital de la Universidad de &Ouml;rebro, Suecia. Espec&iacute;ficamente, en los estudios que incluyeron un m&iacute;nimo de 10 a&ntilde;os de exposici&oacute;n, se duplic&oacute; el riesgo de gliomas para las exposiciones ipsilaterales (del mismo lado) pero no para las contralaterales (del lado opuesto) de la cabeza (en relaci&oacute;n con cu&aacute;l mano utilizaba com&uacute;nmente el sujeto para sostener su tel&eacute;fono celular).  Se observ&oacute; un incremento de 2.4 veces en el riesgo de neuromas ac&uacute;sticos debidos a exposici&oacute;n ipsilateral, mientras que no hubo incremento del riesgo de meningiomas  (tumores que se presentan en las membranas que cubren el cerebro y la m&eacute;dula espinal).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> "Resulta claro que necesitamos m&aacute;s estudios sobre el uso prolongado del tel&eacute;fono celular para evaluar mejor los riesgos de c&aacute;ncer", dice el coautor Michael Carlberg. El uso generalizado de los tel&eacute;fonos celulares data aproximadamente de hace una d&eacute;cada, y sin embargo los tumores cerebrales inducidos por las radiaciones normalmente tardan unos 10 a 15 a&ntilde;os en desarrollarse, seg&uacute;n la Sociedad Americana del C&aacute;ncer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Al equipo de investigadores de Hardell se deben varios de los estudios incluidos en el meta-an&aacute;lisis. En el n&uacute;mero de octubre de 2006 del <i>World Journal of Surgical Oncology</i>, los investigadores reportaron un incremento del 70% en el riesgo de astrocitomas (tumores cerebrales altamente agresivos) del grado III-IV en los usuarios de tel&eacute;fonos celulares an&aacute;logos. Notablemente, no hubo incremento en el riesgo de c&aacute;ncer testicular, de linfoma de las c&eacute;lulas B ni de tumores de las gl&aacute;ndulas salivales, lo cual sugiere que los hallazgos no se debieron a un sesgo de observaci&oacute;n o de memoria, puesto que se habr&iacute;a tenido este sesgo para todos los tipos de tumores.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Con el fin de evitar que los estudios anteriores sesgaran las conclusiones de su meta-an&aacute;lisis de 2008, el equipo omiti&oacute; del an&aacute;lisis sus propios estudios,  y aun as&iacute; encontr&oacute; un riesgo significativamente mayor de gliomas y un riesgo incrementado en grado no significativo para los neuromas ac&uacute;sticos (incrementos de 50% y 210%, respectivamente) para las exposiciones ipsilaterales. "Estamos viendo ahora un patr&oacute;n consistente de riesgo incrementado de glioma y neuroma ac&uacute;stico", dice el coautor Kjell Hansson Mild, f&iacute;sico especialista en radiaciones de la Universidad de Ume&#229;, Suecia. "No s&oacute;lo nuestros propios estudios est&aacute;n demostrando esto, sino tambi&eacute;n otros estudios que han incluido por lo menos diez a&ntilde;os como periodo de latencia."</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v51n2/a13fig10.jpg"></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Est&aacute; surgiendo evidencia que sugiere que los ni&ntilde;os pueden ser m&aacute;s vulnerables a los efectos carcinog&eacute;nicos potenciales de los tel&eacute;fonos celulares y de otras tecnolog&iacute;as emisoras de microondas. "Se han suscitado inquietudes sobre la vulnerabilidad potencial de los ni&ntilde;os a los campos de radiofrecuencia (RF) debido a que sus sistemas nerviosos en desarrollo son potencialmente m&aacute;s susceptibles", dice Leeka Kheifets, profesora de epidemiolog&iacute;a de la Universidad de California en Los &Aacute;ngeles y anteriormente directora del programa de investigaci&oacute;n sobre el Campo Electromagn&eacute;tico del Instituto de Investigaci&oacute;n de la Energ&iacute;a El&eacute;ctrica. "Adem&aacute;s, su tejido cerebral es m&aacute;s conductor, la penetraci&oacute;n de la RF es mayor en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o de la cabeza y a lo largo de su vida tendr&aacute;n una exposici&oacute;n m&aacute;s prolongada &#91;si bien el grado del riesgo de cualquier carcin&oacute;geno se determina principalmente con base en el tiempo exacto y la magnitud precisa de la exposici&oacute;n&#93;."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> La importancia de tener un cr&aacute;neo m&aacute;s delgado y de la diferencia en las propiedades diel&eacute;ctricas se ve confirmada por un estudio publicado en el n&uacute;mero de <i>Physics in Medicine and Biology</i> del 7 de junio de 2008, que demuestra que el cerebro de un ni&ntilde;o absorbe hasta el doble de RF que un cerebro adulto. Los ni&ntilde;os hoy en d&iacute;a experimentan un periodo de exposici&oacute;n m&aacute;s prolongado porque comienzan a utilizar los tel&eacute;fonos celulares a una edad m&aacute;s temprana, seg&uacute;n Hardell; esto podr&iacute;a ser importante, porque la dosis acumulada parece ejercer una fuerte influencia sobre el incremento del riesgo de tumores cerebrales. Sin embargo, Kheifets a&ntilde;ade que "faltan datos sobre los efectos de la exposici&oacute;n sobre los tumores cerebrales en ni&ntilde;os &#91;y&#93; tambi&eacute;n es necesario examinar otros efectos sobre la salud."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> La industria de las comunicaciones inal&aacute;mbricas mira con cautela esta investigaci&oacute;n. "El peso de la evidencia cient&iacute;fica y las conclusiones de un gran n&uacute;mero de revisiones cient&iacute;ficas de expertos muestran que los tel&eacute;fonos inal&aacute;mbricos no plantean ning&uacute;n riesgo para la salud", dice Joseph Farren, vicepresidente adjunto de asuntos p&uacute;blicos de la Asociaci&oacute;n Internacional para las Comunicaciones Inal&aacute;mbricas (CTIA). "La industria apoya la investigaci&oacute;n continua conforme sigue evolucionando la tecnolog&iacute;a, pero desea hacer &eacute;nfasis en el hecho de que existe un consenso entre las principales organizaciones de la salud sobre el hecho de que la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica publicada no muestra ning&uacute;n motivo de preocupaci&oacute;n."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Hardell concede que es demasiado pronto para determinar un l&iacute;mite seguro para el uso del tel&eacute;fono celular. "&iquest;Podemos decir que una llamada de diez minutos es equivalente a diez llamadas de un minuto?", pregunta. "Mientras no podamos responder estas preguntas, no podemos establecer un nuevo l&iacute;mite, ni siquiera afirmar qu&eacute; par&aacute;metros o unidades contribuyen a definir ese l&iacute;mite. No obstante, puesto que s&iacute; vemos un incremento del riesgo de tumores cerebrales, es necesario aplicar el principio precautorio en esta situaci&oacute;n, en especial para las exposiciones prolongadas que tienen probabilidades de afectar a los ni&ntilde;os en particular." En la pr&aacute;ctica, esto podr&iacute;a implicar limitar el uso de los tel&eacute;fonos celulares por los ni&ntilde;os y emplear tel&eacute;fonos con altoparlantes para minimizar la exposici&oacute;n directa de la cabeza.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><i>M. Nathaniel Mead</i></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a name="nt3"></a><a href="#nt03">*</a>    Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives</i>, Volumen    116, N&uacute;mero 10, octubre 2008, p&aacute;gina A422.</font></p>     ]]></body>
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