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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Opini&oacute;n</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Algunas reflexiones en torno al trabajo flor&iacute;stico en M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Some reflections on the floristic work in Mexico</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ponencia presentada por Jerzy Rzedowski en el marco del XIX Congreso Mexicano de Bot&aacute;nica, celebrado en Octubre de 2013 en Tuxtla Guti&eacute;rrez, Chiapas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace tiempo, cuando &eacute;ramos estudiantes de la carrera de bi&oacute;logo, una de las profesoras nos hizo saber que nuestro pa&iacute;s posee una flora particularmente vasta, variada e interesante, pero que por lo pronto no hay manera de valorarla, pues no se conoce bien todav&iacute;a. Tambi&eacute;n dijo que su apropiado censo y estudio deber&aacute; ser el principal quehacer de la bot&aacute;nica mexicana. En aquella &eacute;poca, la cantidad de bot&aacute;nicos activos en toda la Rep&uacute;blica no llegaba a diez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde entonces hasta ahora, pasaron ya m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, y hoy los bot&aacute;nicos somos varios cientos, pero no hemos podido cumplir con la tarea, que sigue siendo de prioridad n&uacute;mero uno, a pesar de que no todos quieran reconocerlo. Alrededor de este tema me permitir&eacute; presentarles unas pocas reflexiones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como probablemente muchos de ustedes saben, durante a&ntilde;os he estado interesado en la sistem&aacute;tica de los copales y cuajiotes mexicanos, miembros del g&eacute;nero <i>Bursera</i>. Ahora no estoy muy activamente involucrado con este grupo de plantas, pero hace unas semanas se me ocurri&oacute; realizar una gr&aacute;fica que ilustrar&aacute; el avance de su conocimiento a lo largo del tiempo, y aqu&iacute; la presento (<a href="#f1">Figura 1</a>).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f1"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/bs/v93n1/a1f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad, sabemos de la existencia de 89 especies de este g&eacute;nero en nuestro pa&iacute;s, pero el trazo de la curva indica que a&uacute;n estamos lejos de abarcar la totalidad del grupo. Gr&aacute;ficas semejantes obtendremos para diversas otras familias y g&eacute;neros de plantas mexicanas, como por ejemplo las Compositae, las Orchidaceae, las Bromeliaceae, <i>Agave, Carex, Lonchocarpus, Mammillaria, Pinguicula, Salvia</i>, y no pocos m&aacute;s. En una ocasi&oacute;n estim&eacute;, que para el conocimiento cabal de la flora vascular de M&eacute;xico, faltar&iacute;a todav&iacute;a encontrar y definir alrededor de 20% de especies adicionales a las ya registradas. M&aacute;s tarde, y con empleo de metodolog&iacute;a matem&aacute;tica, el Dr. Villase&ntilde;or calcul&oacute; que la deficiencia es de alrededor de 30% y probablemente tal expectativa se encuentra m&aacute;s cerca de la realidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De regreso con <i>Bursera</i>, nos consta que casi todos los &aacute;rboles de este g&eacute;nero habitan en bosques tropicales caducifolios bien conservados y que sus poblaciones r&aacute;pidamente quedan diezmadas con el disturbio. No menos sabida es la circunstancia de que hoy en d&iacute;a, de todos los tipos de vegetaci&oacute;n de M&eacute;xico, el bosque tropical caducifolio es el que sufre la mayor tasa de desforestaci&oacute;n. De la regi&oacute;n del Baj&iacute;o ya desapareci&oacute; pr&aacute;cticamente por completo. En el estado de Michoac&aacute;n no queda en buenas condiciones mucho m&aacute;s del 10% de los 27,000 km<sup>2</sup> que originalmente ocupaba. De tales antecedentes surge esta primera interrogante: de la probable veintena de especies de <i>Bursera</i> que todav&iacute;a nos falta conocer, &iquest;cu&aacute;ntas lograremos ver antes de que se extingan por completo?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pasando a un contexto diferente, aunque nada ajeno, me ha llegado la noticia, que en una reuni&oacute;n celebrada hace relativamente poco, se han vertido opiniones acerca del trabajo taxon&oacute;mico mexicano. En general no fueron buenas, pero al menos una de ellas es sumamente certera, real y relevante: la relativa a su lentitud, pues no hay mucha duda, de que al menos, el progreso del conocimiento sistem&aacute;tico integral del universo vegetal mexicano es desesperada y despiadadamente lento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por ejemplo, el proyecto de la Flora del Baj&iacute;o y de regiones adyacentes tuvo su inicio en 1985. Se dedicaron casi siete a&ntilde;os a la labor de intensa exploraci&oacute;n del &aacute;rea y en 1992 comenz&oacute; la preparaci&oacute;n de la propia flora, con la estimaci&oacute;n de poder terminarla en unos 10 a&ntilde;os m&aacute;s. Resulta, sin embargo, que hoy, 21 a&ntilde;os despu&eacute;s, no se ha llegado a cubrir todav&iacute;a 45% de las 5,500 especies de plantas vasculares que se calculan para la regi&oacute;n. Las otras floras regionales activas en este momento tampoco se encuentran en mucho mejores condiciones de avance.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabr&iacute;a en seguida pensar que nuestra ineficiencia puede deberse a la falta de una apropiada cantidad de bot&aacute;nicos capacitados para el trabajo taxon&oacute;mico, pero este definitivamente no es el caso, pues s&iacute; tenemos ya una buena masa cr&iacute;tica de recursos humanos experimentados para afrontar la urgente necesidad del pa&iacute;s de contar con un satisfactorio y pormenorizado inventario de los recursos vegetales, y a&uacute;n para m&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las razones entonces, de la lentitud, hay que buscarlas por otro lado y aqu&iacute; va un ensayo de su explicaci&oacute;n.</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&nbsp;En primer lugar, es importante recordar que el trabajo taxon&oacute;mico de calidad no es sencillo ni f&aacute;cil, pues suele exigir y consumir una cuantiosa inversi&oacute;n de esfuerzo intelectual, as&iacute; como de perseverancia, de tiempo y de paciencia, que requiere su minucioso rigor.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&nbsp;En segunda instancia, no hay mucha duda de que la taxonom&iacute;a tradicional en la actualidad no se encuentra de moda y le cuesta trabajo competir con desventaja ante el alud de la "sistem&aacute;tica molecular", enfocada mayormente a la b&uacute;squeda de las relaciones filogen&eacute;ticas entre los organismos. La verdad es, no obstante, que la sistem&aacute;tica molecular es sin duda muy trascendente, pues complementa y enriquece profundamente a la tradicional, pero no tiene la capacidad de reemplazarla.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&nbsp;Y sin ser precisamente la &uacute;ltima, la raz&oacute;n m&aacute;s dr&aacute;stica y significativa de la actual lentitud reside en el hecho de que el trabajo taxon&oacute;mico, y m&aacute;s a&uacute;n el flor&iacute;stico, no es apropiadamente apreciado en los sistemas de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o de la labor de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica vigentes en M&eacute;xico, mismos que a su vez poseen un papel fundamental en la contrataci&oacute;n, remuneraci&oacute;n y promoci&oacute;n del personal dedicado a tal actividad. De esta suerte, el grueso de los bot&aacute;nicos entrenados en la sistem&aacute;tica se ve ahora inclinado &#151;por no decir orillado&#151;, a buscar actividades alternas que les proporcionen m&aacute;s reconocimiento y beneficio, y a menudo con esfuerzo considerablemente menor.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aqu&iacute; cabe entonces la segunda pregunta: de las floras regionales, cuya preparaci&oacute;n se ha iniciado con tanto entusiasmo, pero que tienen hoy que batallar por su supervivencia, &iquest;cu&aacute;ntas alcanzar&aacute;n su integral t&eacute;rmino?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas gracias por su atenci&oacute;n.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">Jerzy Rzedowski    <br> 	Tuxtla Guti&eacute;rrez, Chiapas, a 22 de octubre de 2013</font></p>      ]]></body>
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