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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>M.C. Carlos Mall&eacute;n Rivera</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Editor en Jefe.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apenas en 2008 se celebraron cincuenta a&ntilde;os de la investigaci&oacute;n forestal en M&eacute;xico, en el 2009 se cumplieron cien a&ntilde;os del establecimiento &#45;en la naci&oacute;n&#45; de la educaci&oacute;n forestal y el 25 aniversario de la integraci&oacute;n del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agr&iacute;colas y Pecuarias, en el 2010. Ahora, en el 2011, en el marco del A&ntilde;o Internacional de los Bosques, la Comisi&oacute;n Nacional Forestal cumple una d&eacute;cada, y el pa&iacute;s se plantea la consolidaci&oacute;n de una serie de modernos esquemas para el manejo forestal sustentable, los cuales demandan la generaci&oacute;n de conocimientos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos.</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/remcf/v2n6/a2f1.jpg"></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n a la producci&oacute;n forestal se refiere que jam&aacute;s ha brindado a la econom&iacute;a del pa&iacute;s la aportaci&oacute;n que corresponde a su potencial. En 1985, se registr&oacute; un valor m&aacute;ximo de apenas 10 millones de metros c&uacute;bicos de madera en rollo, en los a&ntilde;os subsecuentes las medias no han alcanzado los ocho millones. Para 2003, el valor de la producci&oacute;n forestal fue de cerca de 16 mil millones de pesos, pero su aportaci&oacute;n al PIB alcanz&oacute; tan s&oacute;lo el uno por ciento. Parte de este d&eacute;ficit obedece a la carencia de modernos e incluyentes modelos de valoraci&oacute;n econ&oacute;mica de los recursos forestales. Sin embargo, dichas herramientas econom&eacute;tricas ya existen y su debate lleva por lo menos una d&eacute;cada en las universidades y centros de investigaci&oacute;n de la naci&oacute;n.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diversas circunstancias y factores a lo largo de medio siglo han coadyuvado a consolidar y promover la ciencia forestal del pa&iacute;s, entre ellas: el inicio de la educaci&oacute;n en este t&oacute;pico (1933) en la Escuela Nacional de Agricultura, la fundaci&oacute;n del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales INIF (1958), la integraci&oacute;n del INIFAP (1982) y la creaci&oacute;n de la CONAFOR en el 2001. No obstante los avances y logros, los &iacute;ndices macroecon&oacute;micos, sociales y ecol&oacute;gicos, muestran que el sector contin&uacute;a acusando un profundo rezago, que sumado a la intensa explotaci&oacute;n ha tra&iacute;do como resultado una alta deforestaci&oacute;n, &iacute;ndices destructivos de los recursos naturales renovables que s&oacute;lo ser&aacute;n revertidos con la aplicaci&oacute;n de los productos de la investigaci&oacute;n que originen un mayor impacto en la producci&oacute;n y productividad forestal.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera Ley Forestal de 1926 facultaba a organizar oficinas t&eacute;cnicas y personal para efectuar estudios especiales. Por su parte, la Ley de 1948 estableci&oacute; Campos Experimentales "para estudiar el cultivo de las especies forestales propias de cada regi&oacute;n". Sin embargo, hasta el inicio de la segunda mitad del siglo XX existi&oacute; un consenso por parte del gobierno federal, t&eacute;cnicos, empresas e industriales sobre la necesidad de crear una s&oacute;lida instituci&oacute;n dedicada a la investigaci&oacute;n forestal. As&iacute;, en 1958, se inaugura el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales (INIF) en los Viveros de Coyoac&aacute;n, en la Ciudad de M&eacute;xico, aunque en el art&iacute;culo 27 de la Ley de 1960 se establece la creaci&oacute;n del INIF con el car&aacute;cter de organismo aut&oacute;nomo fue hasta 1969 cuando el Instituto pudo desarrollar, con cierta suficiencia, la misi&oacute;n para la cual fue creado. El art&iacute;culo 15 de la Ley de 1986 define los objetivos del INIFAP, al retomar la tarea de implementar la investigaci&oacute;n forestal a cargo del Estado, en sustituci&oacute;n del INIF para"organizar y realizar programas integrales de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y desarrollo tecnol&oacute;gico en materia forestal y acorde a las condiciones ecol&oacute;gicas y socioecon&oacute;micas del pa&iacute;s". La coyuntura que se abre con la Ley Forestal de 1992 marca el inicio de la desvinculaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n forestal en diferentes Secretar&iacute;as de Estado.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable (2003) establece la rector&iacute;a de la Comisi&oacute;n Nacional Forestal CONAFOR para la formulaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de la pol&iacute;tica de investigaci&oacute;n forestal y el Programa Nacional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Tecnol&oacute;gico Forestal.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia de la investigaci&oacute;n forestal ha estado determinado por varios factores, entre los que destacan: la naturaleza de la problem&aacute;tica forestal que ha confrontado el pa&iacute;s con los sectores agr&iacute;colas y pecuarios, las demandas de los sectores y usuarios de la tecnolog&iacute;a forestal y los recursos t&eacute;cnicos, humanos y financieros disponibles para la investigaci&oacute;n. Su desarrollo se ha caracterizado por la implementaci&oacute;n de l&iacute;neas innovadoras como las pesquisas para derivar los productos del barbasco, en aquella c&eacute;lebre Comisi&oacute;n de Estudios sobre la Ecolog&iacute;a de Diosc&oacute;reas, que marcaron el inicio del estudio moderno de la Ecolog&iacute;a en M&eacute;xico, en las d&eacute;cadas de 1960 y 1970. A fines de los ochentas y principios de 1990 se abordaron nuevos paradigmas dason&oacute;micos y silv&iacute;colas derivados del manejo forestal sustentable.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin la tecnolog&iacute;a que genera la investigaci&oacute;n, el uso de los ecosistemas provocar&iacute;a su deterioro y las personas que de ellas dependen estar&iacute;an condenadas a la pobreza. De hecho, m&uacute;ltiples avances cient&iacute;ficos mexicanos han privilegiado a ejidos y comunidades, due&ntilde;os del ochenta por ciento de la superficie forestal nacional, y por ende, de sus recursos naturales, pero que parad&oacute;jicamente sus poblaciones son las de mayores rezagos econ&oacute;micos e &iacute;ndices de marginaci&oacute;n.     El acceso a la informaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica, cambia completamente el panorama y las perspectivas. La generaci&oacute;n y transferencia de conocimientos para el aprovechamiento forestal en ejidos y comunidades que demandan incrementar su diversificaci&oacute;n productiva ha sido el factor de transformaci&oacute;n de su realidad. As&iacute; el conocimiento de la calidad del suelo y la elaboraci&oacute;n de tablas de vol&uacute;menes les ha permitido la autorizaci&oacute;n de programas de manejo, con los cuales, incluso, se ha logrado la certificaci&oacute;n internacional por el aprovechamiento forestal sustentable.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Taichi Sakaiya (1995) acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino "sociedad del conocimiento" para describir la estructura de la poblaci&oacute;n en anticipaci&oacute;n a las tendencias futuras. Esta idea adem&aacute;s de referirse al progreso t&eacute;cnico y a su importancia creciente en la producci&oacute;n &#45;mediante la creaci&oacute;n de nuevos productos, procesos y novedosas formas organizacionales&#45; introduce el concepto de "valor &#45; conocimiento", que alude tanto al "precio del saber" como al "valor creado por el saber", es decir el aprecio que una sociedad otorga a aquello que reconoce como saber creativo, original e importante. </font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n a la dupla globalizaci&oacute;n / conocimiento, Delapierre (1995) se&ntilde;ala que una caracter&iacute;stica fundamental es la importancia adquirida por el conocimiento en la organizaci&oacute;n y en el funcionamiento de las actividades productivas. Se trata, en primer lugar, del "refuerzo en el contenido tecnol&oacute;gico" de productos y procesos, en segundo, la importancia del conocimiento en las actividades industriales, esto tambi&eacute;n por un aumento en la proporci&oacute;n de elementos no materiales en la inversi&oacute;n: formaci&oacute;n, software y organizaci&oacute;n. Es tal la importancia actual del conocimiento, en la sociedad del conocimiento, que &eacute;ste se ha desplazado desde el campo microecon&oacute;mico funcional de los sistemas de producci&oacute;n al campo territorial, geogr&aacute;fico, precisamente el &aacute;mbito de las ciencias forestales.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concepto de <i> learning region </i> (regi&oacute;n que aprende, erudita e informada) es un concepto utilizado en la literatura acad&eacute;mica anglosajona, en la cual se sostiene que se requiere una nueva clase de regi&oacute;n, ya que estas deben adoptar los principios de la creaci&oacute;n de conocimiento y del aprendizaje continuo. El concepto se refiere a regiones con una ventaja econ&oacute;mica sostenida que se basa en la creaci&oacute;n de conocimiento, en el soporte para estructuras de redes productivas y de tecnolog&iacute;a local y en la construcci&oacute;n de una cultura regional fundamentada en la ciencia y la tecnolog&iacute;a.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea de <i> learning region </i> proviene de la noci&oacute;n de que la innovaci&oacute;n no es s&oacute;lo un evento centrado alrededor de acontecimientos de ruptura cognitiva, sino m&aacute;s como un proceso sustentado en aspectos graduales y acumulativos de las trayectorias pasadas del desarrollo. La teor&iacute;a moderna de la innovaci&oacute;n es resultado de un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de los modelos lineales tradicionales con su &eacute;nfasis en la investigaci&oacute;n formal, especialmente la cient&iacute;fica b&aacute;sica, como fuente de nuevas tecnolog&iacute;as. Con tal perspectiva, un poco capacidad de innovaci&oacute;n podr&iacute;a explicarse por una disminuida actividad en Investigaci&oacute;n y Desarrollo (I&amp;D) y un bajo gasto del pa&iacute;s o regi&oacute;n en I&amp;D. No obstante, otros enfoques apuntan a procesos cuyo fundamento es el incremento de las innovaciones, lo que en esencia tiene que ver con aprender haciendo o con la organizaci&oacute;n de procesos de innovaciones t&eacute;cnicas y de difusi&oacute;n como un todo integrado.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las Ciencias Forestales, actualmente, atienden problemas mundiales como el calentamiento global, la p&eacute;rdida de la biodiversidad, la degradaci&oacute;n de los recursos naturales, el abasto de materias primas a la industria; as&iacute; como, el enorme consumo de bienes y servicios ambientales. Su <i> learning region </i> comprende amplias zonas del planeta y se dispara desde las &aacute;reas del conocimiento forestal, a saber: Estados Unidos, Canad&aacute; y algunos pa&iacute;ses europeos como Finlandia, hacia pa&iacute;ses de econom&iacute;a emergente como M&eacute;xico que cuentan con amplia experiencia sobre el aprovechamiento y conservaci&oacute;n de los recursos forestales, ajust&aacute;ndose a este concepto como una regi&oacute;n que, sobre todo, aprende a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, la transferencia tecnol&oacute;gica y el manejo forestal.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consciente de esta trascendente necesidad de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica se crea en 2002 el Fondo Sectorial para la Investigaci&oacute;n, el Desarrollo y la Innovaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica Forestal como un fideicomiso entre la Comisi&oacute;n Nacional Forestal (CONAFOR) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los objetivos del Fondo son la aplicaci&oacute;n de innovaci&oacute;n, desarrollo e investigaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y el fortalecimiento de la infraestructura que requiera el sector forestal. Adem&aacute;s de canalizar adecuadamente las experiencias, investigaciones, recursos y desarrollar actividades conjuntas, con lo cual la Gerencia de Desarrollo y Transferencia de Tecnolog&iacute;a de la CONAFOR promueve, participa y se vincula en la identificaci&oacute;n e impulso de proyectos de investigaci&oacute;n prioritarios en materia forestal (<a href="/img/revistas/remcf/v2n6/a2t1.jpg" target="_blank">Cuadro 1</a>).  Esta estrategia nacional de vinculaci&oacute;n y dualidad entre los ecosistemas y la ciencia, cuyo reflejo es la atenci&oacute;n de las demandas de investigaci&oacute;n en las que participan de manera activa e interdisciplinaria los diversos sectores representados por silvicultores, productores, industriales, investigadores, as&iacute; como prestadores de servicios t&eacute;cnicos forestales, entre otros actores involucrados.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La operaci&oacute;n del Fondo Sectorial y las actividades que de este emanan son reguladas y autorizadas por el Comit&eacute; T&eacute;cnico y de Administraci&oacute;n, considerado como autoridad m&aacute;xima en dicho organismo; mientras que la Gerencia de Desarrollo y Transferencia de Tecnolog&iacute;a de la CONAFOR vinculadas con el Fondo Sectorial est&aacute;n las de "promover, organizar y coordinar la integraci&oacute;n de un sistema que re&uacute;na, analice, clasifique y divulgue por los medios m&aacute;s id&oacute;neos, los frutos de las investigaciones forestales que se han apoyado en el &aacute;mbito regional, nacional e internacional". En la actualidad, se cuenta con toda la informaci&oacute;n y el seguimiento de 246 proyectos. En este contexto, el n&uacute;mero seis de la Revista Mexicana de Ciencias Forestales integra, en siete art&iacute;culos, los resultados de algunos de los muchos proyectos financiados por dicho fondo.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tem&aacute;tica que se aborda incluye el an&aacute;lisis de los impactos socioecon&oacute;micos de las pol&iacute;ticas ambientales implementadas en M&eacute;xico, que ponen de manifiesto el compromiso de las instituciones gubernamentales con el medio ambiente, por ello el n&uacute;mero especial presenta un art&iacute;culo sobre la valoraci&oacute;n socioecon&oacute;mica del Pago de Servicios Ambientales Hidrol&oacute;gicos (PSAH) en San Andr&eacute;s Tuxtla y Coatepec, Veracruz. Los resultados muestran una valoraci&oacute;n econ&oacute;mica y social positiva sobre los paisajes que componen las zonas de pago. En el mismo tenor de los servicios ambientales, se presentan tarifas y tablas de biomasa y contenido de carbono para el componente arb&oacute;reo de bosques mixtos de pino&#45;encino, encino&#45;pino y rodales puros de pino en el estado de Nuevo Le&oacute;n.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las contribuciones destaca el uso de especies de selvas bajas caducifolias para el establecimiento de plantaciones en dunas costeras. La introducci&oacute;n de especies arb&oacute;reas, es una propuesta para el  desarrollo de nuevas oportunidades de aprovechamiento forestal, al respecto el cedro rosado (<i> Acrocarpus fraxinifolius</i> ) es un buen ejemplo; sin embargo, a&uacute;n cuando su i ntroducci&oacute;n en la regi&oacute;n norte del estado de Puebla data de 1992, no hay informaci&oacute;n t&eacute;cnica que ayude al manejo forestal de sus plantaciones para predecir el volumen susceptible de extracci&oacute;n durante las cortas de aclareo o bien en la final. Sobre el particular, se presenta un art&iacute;culo en el cual se desarrolla un modelo fustal.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i> Phellinus pini </i> es un hongo que causa p&eacute;rdidas importantes en los bosques de <i> Pinus greggii</i>  del estado de Nuevo Le&oacute;n, por tal motivo es de inter&eacute;s conocer los factores que favorecen su incidencia y el turno patol&oacute;gico.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conservaci&oacute;n de la biodiversidad es un aspecto de gran relevancia para el Fondo Sectorial, hecho que se evidencia con la incorporaci&oacute;n de dos documentos que abordan el tema, el primero desde la perspectiva de las especies con estatus de riesgo: <i> Turbinicarpus knuthianus </i> y en el segundo se considera el papel de las Unidades de Manejo en la conservaci&oacute;n de los tipos de vegetaci&oacute;n y de la cobertura natural del suelo en el estado de Coahuila.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo se dedica espacio a un ensayo que muestra un panorama general de la importancia de la candelilla.</font></p>       ]]></body>
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