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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>CUADRA, H&eacute;ctor, <i>Reflexiones sobre &eacute;tica y pol&iacute;tica internacional</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Adame Goddard*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Iberoamericana, 2008, 175 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigador en el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El solo t&iacute;tulo de este libro es provocativo: "&eacute;tica y pol&iacute;tica internacional", pues parece que hoy la pol&iacute;tica internacional no tiene, ni debe tener m&aacute;s medida que el supuesto "inter&eacute;s nacional", que muchas veces no es m&aacute;s que el inter&eacute;s de las minor&iacute;as privilegiadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">H&eacute;ctor Cuadra se resiste a considerar que la pol&iacute;tica internacional pueda reducirse a la mera "ideolog&iacute;a" (o justificaci&oacute;n ideol&oacute;gica) de los intereses preponderantes. Ese parece ser el objetivo de este libro: se&ntilde;alar que, pese a todo, la pol&iacute;tica internacional debe orientarse a los fines &eacute;ticos de cooperaci&oacute;n entre los pueblos y, como resultado de ello, la paz internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es una interesante combinaci&oacute;n de reflexi&oacute;n &eacute;tico&#150;jur&iacute;dica y an&aacute;lisis social de ciertos conflictos y movimientos internacionales en los que tuvo que acudirse a la gu&iacute;a de principios &eacute;ticos, aunque no fueron fielmente seguidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cuatro primeros cap&iacute;tulos contienen la reflexi&oacute;n &eacute;tico&#150;jur&iacute;dica. El primero es el de car&aacute;cter m&aacute;s abstracto; ah&iacute; ofrece un interesante an&aacute;lisis del binomio &eacute;tica&#150;pol&iacute;tica. Se&ntilde;ala que, originalmente, en la filosof&iacute;a griega, &eacute;tica y pol&iacute;tica no son dos ciencias divergentes, sino complementarias, pues la &eacute;tica se refiere al bien personal de los individuos y la pol&iacute;tica al bien de la comunidad, que, l&oacute;gicamente incluye el bien personal, que no es lo mismo que el inter&eacute;s personal. Hace ver que todo discurso pol&iacute;tico hace referencia a valores &eacute;ticos socialmente compartidos. Discute el problema de si los juicios &eacute;ticos, a los que hoy se les suele llamar "juicios de valor", y que son los que califican las acciones o actitudes como buenas o favorables al perfeccionamiento de la persona y la comunidad, o malas, es decir contrarias a ese perfeccionamiento, son juicios objetivos, que se realizan con ajuste a la realidad, o subjetivos, esto es que dependen de preferencias personales. El autor opta por la posibilidad de que el juicio sea objetivo. Por eso afirma que puede superarse el discurso ideol&oacute;gico en el que se pretenden justificar con razones morales, intereses particulares, y dice:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede seguir un distinto camino el proceso de justificaci&oacute;n, el cual lo conducir&iacute;a la &eacute;tica. Para fundar su pretensi&oacute;n de objetividad, puede acudir a otra funci&oacute;n de la raz&oacute;n, Ya no la que explica los hechos sociales, si no la que fundamenta la validez objetiva de los valores. Esta v&iacute;a es contraria a la ideol&oacute;gica; no disfraza el inter&eacute;s particular en un pretendido beneficio com&uacute;n: aduce razones para determinar cu&aacute;l es ese bien com&uacute;n, y postula la coincidencia del inter&eacute;s particular con el inter&eacute;s general &#91;(p. 26)&#93;.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &eacute;tica, a&ntilde;ade, tiene la misi&oacute;n de orientar el poder. La procuraci&oacute;n del bien com&uacute;n, que es la finalidad &eacute;tica propia de la pol&iacute;tica, se opone a la voluntad de poder, por el solo poder.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apunta H&eacute;ctor Cuadra los graves obst&aacute;culos que se presentan para hacer una valoraci&oacute;n &eacute;tica de las decisiones que toman los pa&iacute;ses respecto de los asuntos internaciones, por ejemplo, &iquest;c&oacute;mo juzgar con criterios &eacute;ticos la decisi&oacute;n de arrojar la bomba at&oacute;mica que llev&oacute; al fin de la Segunda Guerra Mundial?, &iquest;se debe intervenir en un conflicto interno, como los ocurridos en los pa&iacute;ses que conformaban la ex Yugoslavia, por razones &eacute;ticas; por ejemplo, para evitar el genocidio, o se debe respetar el principio de no intervenci&oacute;n? Adem&aacute;s de la complejidad misma que presentan los asuntos internaciones, se dan los problemas adicionales de: i) definir que criterios y reglas de juicio se van a seguir, y ii) cu&aacute;l es la instancia autorizada para juzgar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prosigue el autor su an&aacute;lisis te&oacute;rico, ofreciendo una descripci&oacute;n de las teor&iacute;as en boga para enfocar las relaciones internacionales: el realismo y el idealismo. Hace ver las ventajas y deficiencias de cada enfoque, y el modo como pueden complementarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos (5, 6 y 7) hace un an&aacute;lisis de tres coyunturas particulares. La posici&oacute;n que sostuvo Eduard Schevardnadze, como ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, que hizo cambiar la pol&iacute;tica internacional de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, de estar centrada en la defensa del inter&eacute;s nacional, a otra orientada a la concordia internacional. La postura y actitud de Dag Hammarskj&ouml;ld, quien fuera el segundo secretario general de la ONU y que, en opini&oacute;n del autor, su actividad fue "una verdadera obra maestra de refundaci&oacute;n" (p. 127) de dicho organismo, e hizo plantear las relaciones internacionales, no desde la perspectiva de la mera coexistencia pac&iacute;fica de los Estados, si no desde el enfoque de la cooperaci&oacute;n internacional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El s&eacute;ptimo cap&iacute;tulo lo dedica al dif&iacute;cil tema de la guerra de Vietnam. Demuestra que Estados Unidos intervino desde el principio del conflicto, aduciendo razones &eacute;ticas, pero que no pudo entender la naturaleza del conflicto, lo cual hizo que su intervenci&oacute;n fuera desafortunada. De su an&aacute;lisis, concluye que el moralismo a ultranza en las relaciones internacionales es contraproducente, como tambi&eacute;n lo ser&iacute;a el puro realismo. El punto medio, objetivo, es un enfoque &eacute;tico y realista a la vez, como el de William Fulbright <i>(The Arrogance of Power, </i>1970), y concluye:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que Fulbright reclama, en efecto, es un retorno al viejo concepto estadista, el cual incluye la necesidad para los l&iacute;deres de poseer y ejercer ciertas virtudes... Las virtudes cl&aacute;sicas de un estadista son: la sabidur&iacute;a, la percepci&oacute;n, la prudencia, el sentido com&uacute;n, el pragmatismo, la tolerancia, la voluntad de compromiso cuando es necesario, el conocimiento de la historia... y una habilidad para ver las cosas desde otras perspectivas &#91;(p. 162)&#93;.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Termina el libro con un cap&iacute;tulo de conclusiones, en las cuales reflexiona el autor sobre la situaci&oacute;n actual, caracterizado por una nueva bipolaridad: la lucha contra el terrorismo. Esta perspectiva ha dado "al gobierno norteamericano rasgos cada vez m&aacute;s autoritarios" (p. 164) y ha creado "una nueva forma de temor: la paranoia colectiva" (p. 170).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es necesario, dice el autor, superar la visi&oacute;n estrecha de regir la pol&iacute;tica internacional con la &uacute;nica perspectiva de la guerra contra el terrorismo. "Cuanto antes rechace el resto del mundo, de manera contundente, la idea de una guerra contra el terrorismo, m&aacute;s posibilidades tendr&aacute;n los Estados Unidos mismos y otros gobiernos amigos y socios de recobrar el sentido com&uacute;n" (p. 167).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Propone, finalmente, que para hacer una &eacute;tica de las relaciones internacionales se requiere:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La refundaci&oacute;n de las relaciones entre los hombres y entre pueblos; las relaciones de intercambios, sin la apropiaci&oacute;n inmoral del comercio de bienes por entes y corporaciones multinacionales; la reintegraci&oacute;n a los pueblos de sus recursos naturales, particularmente los energ&eacute;ticos, y el derecho a su administraci&oacute;n; el combate a las corporaciones, leviatanes modernos; la refundaci&oacute;n del Estado (y por lo tanto de la refundaci&oacute;n de una sociedad de Estados), y finalmente por la ideolog&iacute;a de la concordia, la cooperaci&oacute;n y de la asistencia mutua &#91;(p. 170)&#93;.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es, como se puede observar, un libro que denota la madurez del autor y, al mismo tiempo, su perenne juventud que lo lleva a luchar por un mundo mejor &iexcl;Vale la pena leerlo!</font></p>      ]]></body>
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