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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[A eso que llaman Partido Acción Nacional. La comprensión de Víctor Reynoso]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Nota cr&iacute;tica</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>A eso que llaman Partido Acci&oacute;n Nacional. La comprensi&oacute;n de V&iacute;ctor Reynoso</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Felipe J. Mora Arellano*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor&#45;investigador del Departamento de Sociolog&iacute;a y Administraci&oacute;n P&uacute;blica de la Universidad de Sonora. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:fmora@sociales.uson.mx">fmora@sociales.uson.mx</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ediciones Nostra publica <i>El Partido Acci&oacute;n Nacional</i>, de V&iacute;ctor Reynoso, en su serie Para entender, que incluye cuatro temas: sociolog&iacute;a, debates de actualidad, literatura y cultura pol&iacute;tica y econom&iacute;a, y en el &uacute;ltimo es donde se inscribe el t&iacute;tulo. Con esta obra, la editorial completa la tr&iacute;ada de los partidos pol&iacute;ticos m&aacute;s importantes de M&eacute;xico: <i>El Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica</i> (2008), por Massimo Modonesi, y <i>El Partido Revolucionario Institucional</i> (2009), por Jos&eacute; Luis Reyna.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro se imprimi&oacute; en 2009, en Guangdong (Cant&oacute;n), China, consta de 78 p&aacute;ginas, se divide en siete apartados y est&aacute; dedicado al abogado Juan Manuel Brito Vel&aacute;zquez. En los cinco primeros cap&iacute;tulos est&aacute; el contenido para entender al Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN) , con el compromiso de la editorial de presentarlo de "manera simple y comprensible".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos incluyen "llamadas", que facilitan la b&uacute;squeda de las ideas centrales de la exposici&oacute;n. Sus t&iacute;tulos son: "Introducci&oacute;n", "El modelo originario panista" &#45;explicado en cuatro puntos&#45;, "Acci&oacute;n Nacional como partido de oposici&oacute;n (1939&#45;1989)"&#45;expuesto en dos puntos&#45;, "El poder compartido (1989&#45;2000)", tratado en tres, y "Comentarios finales".Tambi&eacute;n contiene un glosario de 20 t&eacute;rminos y una bibliograf&iacute;a de 25 t&iacute;tulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hay que entender del PAN? Lo que se deba o quiera encontrar&aacute; la respuesta en la historia de ese partido, es decir, en su pasado, advierte Reynoso, pero aclara: lo que el lector encontrar&aacute; en la obra es una "aproximaci&oacute;n hist&oacute;rica" (o &iquest;ser&aacute; una s&iacute;ntesis?), no un resumen de siete d&eacute;cadas, cosa imposible en un libro de 78 p&aacute;ginas. El autor quiere dar cuenta de los rasgos fundamentales del pan: la fundaci&oacute;n, la doctrina, la institucionalidad y la vida interna. Tambi&eacute;n los dilemas pol&iacute;ticos y la manera de encararlos, su acceso al poder y las consecuencias que ello ha tenido para el partido como organizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque no lo declara, Reynoso recurre a unos elementos metodol&oacute;gicos impl&iacute;citos en la obra, por ejemplo que "en el an&aacute;lisis de cualquier partido, y en general de toda organizaci&oacute;n, es fundamental analizar su modelo originario". Esto me recuerda la f&oacute;rmula diferente que para analizar a la sociedad recomendaban nuestros maestros de marxismo: la idea de que la anatom&iacute;a del hombre es una clave para la del mono, expuesta en la Introducci&oacute;n a <i>Los elementos fundamentales para la cr&iacute;tica de la econom&iacute;a pol&iacute;tica</i>, m&aacute;s conocida como los <i>Grundrisse</i>, de Marx (1984, 26).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De entrada consider&eacute; esta idea como hegeliana por su car&aacute;cter teleol&oacute;gico, y pens&eacute; que no era el camino conveniente; pero dud&eacute;, luego de revisar algunas de las preguntas y la orientaci&oacute;n de investigaciones de otros polit&oacute;logos sobre el PAN, como Soledad Loaeza y Francisco Reveles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; "tard&oacute; tanto" en evolucionar la oposici&oacute;n partidista en M&eacute;xico y por qu&eacute; ocurri&oacute; cuando lo hizo?, es la pregunta de Loaeza. Reveles busca el momento de la realizaci&oacute;n del concepto moderno de institucionalizaci&oacute;n en la experiencia del PAN. Me pregunt&eacute; &iquest;c&oacute;mo el libro de Reynoso responde al lector com&uacute;n sobre lo que &eacute;ste ve ahora en el escenario pol&iacute;tico, como las alianzas contra natura (seg&uacute;n dijo Manlio F. Beltrones) efectuadas en 2010 entre el PAN y el Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica, PRD, en varios comicios estatales, sin tener que remontarse ocho d&eacute;cadas, pero adem&aacute;s interpretar en la historia las claves para la comprensi&oacute;n del llamado fen&oacute;meno antinatural? &iquest;Es necesario volver la vista atr&aacute;s para analizar a una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica? &iquest;Est&aacute; siempre en el pasado la respuesta a los fen&oacute;menos actuales? El polit&oacute;logo V&iacute;ctor Reynoso considera que hay que recurrir a la historia para entender al PAN.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Soledad Loaeza sostiene que "una de las premisas de la investigaci&oacute;n es que las instituciones est&aacute;n hist&oacute;ricamente condicionadas, de manera que hay mucho de historia en el enfoque utilizado" en su obra, aunque tambi&eacute;n recurre a conceptos centrales de la ciencia pol&iacute;tica, como institucionalizaci&oacute;n y oposici&oacute;n, para reconstruir la trayectoria de Acci&oacute;n Nacional desde su fundaci&oacute;n hasta las elecciones de 1994. Si bien ella se bas&oacute; en las fuentes documentales para su investigaci&oacute;n, afirma que "&#91;...&#93; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha fortalecido la tendencia de los polit&oacute;logos a tomar prestados los m&eacute;todos de la antropolog&iacute;a y de la sociolog&iacute;a, sobre todo la entrevista", que es una t&eacute;cnica, a&ntilde;ado yo. Al respecto del uso de la entrevista, Loaeza advierte sobre los equ&iacute;vocos que se generan "entre historia y memoria" (1999, 13&#45;14). &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;n los historiadores del uso que los polit&oacute;logos hacen de su disciplina?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Francisco Reveles ofrece que en su obra el lector encontrar&aacute; "un recuento de la historia del PAN tomando en cuenta su desarrollo organizativo y la din&aacute;mica de sus fracciones de 1939 a 1994". Se trata, afirma, de la "historia del antiguo AN, del panismo doctrinario, del partido leal, del partido de oposici&oacute;n" (2003, 13). Aqu&iacute; parece que el hilo conductor es la historia, a la cual ninguno de estos autores reconoce como disciplina o un m&eacute;todo de estudio, sino como un recurso, una t&eacute;cnica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, me sorprende leer una rese&ntilde;a de <i>El PRI: crisis y refundaci&oacute;n</i> (2003), coordinado por Reveles, que inicia as&iacute;: "Pese a que de todos los partidos pol&iacute;ticos de M&eacute;xico al que m&aacute;s se ha estudiado es al Revolucionario Institucional (PRI) , generalmente se ha abordado su an&aacute;lisis desde el punto de vista hist&oacute;rico". Al polit&oacute;logo Rosendo Bol&iacute;var (2005), quien rese&ntilde;&oacute; dicho texto, le llama la atenci&oacute;n lo novedoso de &eacute;l, porque analiza al PRI en el poder presidencial y tambi&eacute;n en la oposici&oacute;n hasta la actualidad, por ende, al partido actual y las razones de su crisis.Tambi&eacute;n le result&oacute; novedoso porque examina su estructura y contribuye al estudio de la complicada fase de crisis y renacimiento de su organizaci&oacute;n. Esto me sugiere que es una muestra del progreso de la ciencia pol&iacute;tica en M&eacute;xico, y de su aplicaci&oacute;n a la investigaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda cuesti&oacute;n metodol&oacute;gica presente en el texto de Reynoso acomoda de otra manera las cosas. &Eacute;l se&ntilde;ala: "desde su fundaci&oacute;n hasta los a&ntilde;os recientes no es posible comprender al PAN, o a ninguna instituci&oacute;n pol&iacute;tica, al margen de su historia, de la forma y el contexto en el que surgieron, de los cambios y continuidades que han registrado".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Se trata de una frase obligada de un investigador? En esto del pasado, me pregunto si hay una diferencia entre rescatarlo por la v&iacute;a de la <i>story</i>, de la <i>history</i>, o de la historia social, o de otras tantas que los historiadores deben saber. En el caso de la story, s&eacute; que hay quienes, como B&aacute;rbara Czarniawska, recurren a ella en calidad de una narraci&oacute;n de organizaci&oacute;n o narrativa del conocimiento, que relata los acontecimientos en la forma de una historia en el contexto de una organizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un tercer elemento metodol&oacute;gico encontrado al inicio del cap&iacute;tulo dos es que en los partidos unos elementos son m&aacute;s visibles que otros. Entre ellos, el autor apunta su modelo originario (la fundaci&oacute;n), la ideolog&iacute;a y la estructura interna de Acci&oacute;n Nacional. Entre los menos visibles identifica el carisma de su fundador, el contexto en el que surgi&oacute;, los adversarios que enfrent&oacute; y las causas que persigui&oacute;. Se trata, sostengo, de objetos de la cultura pol&iacute;tica, que para comprenderlos se requiere de una interpretaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Observar el pasado con ojos contempor&aacute;neos ha llevado a Reynoso, como a otros estudiosos, a periodizar la historia del PAN de manera diferente. As&iacute;, organiza el pasado del partido en dos periodos: 1939&#45;1989 y 1989&#45;2008.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, en su obra <i>Rupturas en el v&eacute;rtice</i> (2007), Reynoso estructur&oacute; la historia del PAN en lo que llam&oacute; "cuatro momentos reales de la vida de ese partido". El primero fue el de la consolidaci&oacute;n del modelo original&#151;los primeros 15 a&ntilde;os de vida, de 1939 a 1954&#151;; otro, las elecciones presidenciales de 1958, de 1955 a 1963; el tercero es la pugna de doctrinarios versus pragm&aacute;ticos, en 1972&#45;1978, momento considerado como una crisis. El cuarto es el choque entre el neoalvarismo &#151;en referencia al liderazgo de Luis H. &Aacute;lvarez&#151; y el foro doctrinario, de 1987 a 1992.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Soledad Loaeza organiz&oacute; el pasado del PAN en dos periodos, de 1939&#45;1982 y 1982&#45;1996; mientras que Irma Campuzano en cinco: 1939&#45;1949; 1949&#45;1962; 1962&#45;1972; 1972&#45;1988 y 1988&#45;1997 y Mar&iacute;a Marv&aacute;n Laborde en tres: 1939&#45;1949; 1949&#45;1972 y 1972&#45;1996, por citar a unos cuantos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas periodizaciones llegan hasta el momento de conclusi&oacute;n de las obras. Sin embargo, todos han analizado y comentado los sucesos ocurridos despu&eacute;s del cierre de sus periodos, los a&ntilde;os 1996 y 1997. El trabajo de Reynoso contiene lo que &eacute;l llama el poder compartido, tratado en el cap&iacute;tulo cuatro, donde se incluye la composici&oacute;n de la C&aacute;mara de Diputados hasta 2006 y la de Senadores hasta 2012, as&iacute; como los gobiernos de Vicente Fox y parte del periodo del actual presidente Felipe Calder&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuenta el te&oacute;logo Juan Jos&eacute;Tamayo, que debido al c&aacute;lculo incorrecto realizado por el monje del siglo VI, Dionisio el Exiguo, quien fij&oacute; la divisi&oacute;n de la historia en dos etapas: antes y despu&eacute;s de Cristo, propuso que los cristianos deb&iacute;an establecer la cuenta de los a&ntilde;os partiendo del nacimiento de Cristo y no desde el reinado de Dio&#45;cleciano, emperador romano que hab&iacute;a perseguido a los cristianos con especial severidad, como tampoco desde la fundaci&oacute;n de Roma. Pero se equivoc&oacute; en cuatro o seis a&ntilde;os a la hora de fijar la fecha de la muerte de Herodes el Grande y, en consecuencia, tambi&eacute;n la del nacimiento de Jes&uacute;s. Si damos por buena la fecha del seis al cuatro antes de Cristo &#151;y parece que hay que darla, dice Tamayo, porque el consenso entre los expertos es muy elevado&#151;, el dos mil aniversario del nacimiento de Jes&uacute;s deb&iacute;a haber ocurrido entre 1994 y 1996. De haber sido as&iacute;, el a&ntilde;o 2000 habr&iacute;a perdido todo el sentido simb&oacute;lico que se le quiso dar y que yo sepa no ocurri&oacute;.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La referencia anterior viene a colaci&oacute;n toda vez que desconozco si las diferencias de periodizaci&oacute;n entre los estudiosos del PAN hayan generado alguna discusi&oacute;n en virtud de una interpretaci&oacute;n diferente de lo ocurrido, y que fuera clave para comprender a ese partido. O si miembros del PAN de diversas generaciones hayan dado muestras de inconformidad por tales periodizaciones. Con todo, este recurso debe evitar la confusi&oacute;n entre lo hist&oacute;rico, legendario y m&iacute;tico, como lo apunta el te&oacute;logo citado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor tambi&eacute;n habla sobre el fundador del PAN y del momento fundacional, clave para la comprensi&oacute;n del partido. &Eacute;l destaca, entre otros, los elementos siguientes de Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n: hombre del norte, emigrante a la Ciudad de M&eacute;xico en donde estudi&oacute; derecho, y form&oacute; parte del grupo de los Siete Sabios. Tambi&eacute;n funcionario del gobierno, creador de instituciones y testigo de la <i>real politik</i> de los reg&iacute;menes emanados de la Revoluci&oacute;n. As&iacute; queda dibujado un hombre con perfil pragm&aacute;tico y liberal, que identific&oacute; los grandes males y pens&oacute; en los grandes remedios de la siguiente manera: primero una teor&iacute;a, la del dolor, y enseguida una t&eacute;cnica, el m&eacute;todo para erradicar la pesadumbre y la angustia en que se hab&iacute;an sumido las generaciones posrevolucionarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez Mor&iacute;n so&ntilde;&oacute; con una misi&oacute;n: llevar la luz a la noche espiritual y de definici&oacute;n producto de la guerra, asido a la idea&#45;fuerza del concepto de generaci&oacute;n. &iquest;Ser&iacute;a su ensayo titulado 1915, algo as&iacute; como el &iquest;Qu&eacute; hacer?, de Lenin, pero con aproximaciones diferentes, posterior al an&aacute;lisis de la realidad: la intuici&oacute;n, la fuerza de la mente, el &eacute;lan vital o &iacute;mpetu vital para el primero; el materialismo o la fuerza de las cosas, para el segundo?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que G&oacute;mez Mor&iacute;n inici&oacute; ah&iacute; el itinerario de la construcci&oacute;n de la utop&iacute;a, a la que se refiere Ernst Bloch. Tiene sue&ntilde;os nocturnos en los que construye utop&iacute;as abstractas, enso&ntilde;aciones ineficaces e ilusiones imposibles. Tambi&eacute;n sue&ntilde;a con la luz del d&iacute;a, en donde surgen visiones desiderativas, proyectos de un mundo mejor, que delinean una utop&iacute;a concreta, un objeto a&uacute;n inexistente, inalcanzado, pero producto de un an&aacute;lisis de las condiciones de existencia y de lo que se requiere para su cumplimiento, de tal forma que le permiten visualizarla como una posibilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta etapa, el fundador se encuentra, seg&uacute;n lo muestra Reyno&#45;so en los extractos que nos presenta del libro 1915, en un terreno donde el m&eacute;todo de conocimiento sobre la realidad enfrentaba una dura batalla: el materialismo contra el esp&iacute;ritu, la mec&aacute;nica y el de&#45;terminismo hist&oacute;rico frente a la mente humana y a la iniciativa individual. En donde el intuicionismo, en el que abrevaba el fundador, se ofrec&iacute;a como la conciencia inmediata o percepci&oacute;n directa de la realidad, en donde la mente es la energ&iacute;a pura responsable de toda evoluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esos vericuetos camin&oacute; tambi&eacute;n el mito de la revoluci&oacute;n en la Europa de la &eacute;poca, el cual no se contrapon&iacute;a con su ciencia, puesto que la fuerza de los revolucionarios descansaba en la fe, la pasi&oacute;n y la voluntad; se trataba de una fuerza religiosa, m&iacute;stica y espiritual. Ellos sab&iacute;an que la ciencia y la raz&oacute;n eran incapaces de mover, s&oacute;lo la utop&iacute;a, el mito o la esperanza pod&iacute;an crear el &iacute;mpetu revolucionario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacer algo por el pa&iacute;s, y erradicar el dolor evitable que viv&iacute;a, llev&oacute; al so&ntilde;ador G&oacute;mez Mor&iacute;n a querer m&aacute;s. Escribi&oacute; Ernst Bloch: "Lo que causa siempre dolor, oprime y debilita tiene que ser eliminado" (1979, 11), y en 1915 (1926) el malestar estaba identificado: el r&eacute;gimen pol&iacute;tico o un grupo contra el pa&iacute;s. &iquest;Acaso la naci&oacute;n se constituy&oacute; en el mito o la utop&iacute;a por lo que hab&iacute;a que luchar? La naci&oacute;n, la persona, el bien com&uacute;n, un Estado, &iquest;pero cu&aacute;les? La fase del PAN que Reynoso explica en el apartado correspondiente a la doctrina muestra lo que ese partido no quer&iacute;a: un Estado social desordenado o injusto, tampoco una divisi&oacute;n violenta de la unidad nacional por la lucha de clases, castas o parcialidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;La patria o la naci&oacute;n? Ante la ausencia de una definici&oacute;n clara en los principios de doctrina, seg&uacute;n observa Reynoso, &iquest;ser&iacute;a ese bien com&uacute;n una manera de decir la patria como "forma de estar con los otros sin alienaci&oacute;n", al m&aacute;s puro estilo de Bloch?, o &iquest;se trata de una naci&oacute;n que como concepto "esconde las diferencias, las asimetr&iacute;as que se dan al interior de la comunidad", a la vez que tiene una dimensi&oacute;n m&iacute;tico&#45;ut&oacute;pica, un anhelo?<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea de democracia no asoma en esta utop&iacute;a naciente. El fantasma del comunismo y el del r&eacute;gimen pol&iacute;tico alertan al fundador sobre la amenaza a las comunidades naturales. Frente a ello y para decirlo en palabras de Pierre&#45;Henri Leroux, aparece "s&oacute;lo la voluntad para luchar contra el privilegio otorgado al UNO. Que el todos unos (relaciones de amistad&#45;libertad) no degenere en todos UNO ".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez Mor&iacute;n no era el l&iacute;der carism&aacute;tico o mesi&aacute;nico que funda el partido, como teoriza Angelo Panebianco, sino que se acopla al de su "carisma de situaci&oacute;n", es decir, al de un "liderazgo que se percibe como un recurso o medio de salvaci&oacute;n del malestar" (Reveles 2003, 21) .Y el recurso ut&oacute;pico contra el malestar podr&iacute;a estar allende el Atl&aacute;ntico. Reynoso no lo dice en su texto, pero Soledad Loaeza lo apunta: "La b&uacute;squeda de ideas, de un proyecto nacional concreto, acerc&oacute; a G&oacute;mez Mor&iacute;n a las propuestas de la modernizaci&oacute;n conservadora de la &eacute;poca": la dictadura desarrollista del general Miguel Primo de Rivera, en Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Loaeza lo documenta con una afirmaci&oacute;n de G&oacute;mez Mor&iacute;n a su regreso de Espa&ntilde;a, en 1928: "Espa&ntilde;a es hoy fuente viva de pensamiento y de acci&oacute;n.Y una fuente de cuyas aguas podemos beber sin miedo porque no nos traen, como otras, elementos destructores. Una fuente en cuyo espejo podemos reconocer lo mejor de nosotros mismos, que no oculta nuestros valores, que refleja nuestras inquietudes, que comprende y compensa nuestras peculiaridades" (1999, 120). Seg&uacute;n ella, el viaje a Espa&ntilde;a habr&iacute;a de impresionar "profundamente" a G&oacute;mez Mor&iacute;n; la manera en que la dictadura desarrollista estaba impulsando el potencial de ese pa&iacute;s, el hecho de que "la sola econom&iacute;a" estaba imponiendo "nuevas formas de vida". Esto le sugiere que para G&oacute;mez Mor&iacute;n dicha experiencia fue "m&aacute;s que un referente, fue un modelo a seguir, cuya validez para M&eacute;xico defender&iacute;an &eacute;l y muchos panistas de la primera hora desde entonces e incluso hasta finales de los a&ntilde;os cuarenta" (Ibid. 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">V&iacute;ctor Reynoso, en la intervenci&oacute;n durante la presentaci&oacute;n de su libro, se&ntilde;al&oacute; que tales afirmaciones no se sostienen y remiti&oacute; a <i>La democracia indispensable. Ensayos sobre la historia del Partido Acci&oacute;n Nacional</i>,<a href="#notas"><sup>3</sup></a> donde su autor, Alonso Lujambio, refuta tal interpretaci&oacute;n, pues considera que G&oacute;mez Mor&iacute;n fue siempre un dem&oacute;crata. De esta obra, Reynoso recomienda leer en particular el cap&iacute;tulo II, "Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n, Efra&iacute;n Gonz&aacute;lez Luna y los or&iacute;genes del ideario municipalista del Partido Acci&oacute;n Nacional" (pp. 101&#45;125). Luego de leer la referencia no encontr&eacute; tal refutaci&oacute;n; en cambio me parece que G&oacute;mez Mor&iacute;n no deja de ser un dem&oacute;crata por el hecho de que haya sido impactado por las pol&iacute;ticas de reforma nacional en Espa&ntilde;a, en una &eacute;poca en la que se buscaba la unidad y el desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios historiadores que analizan el periodo del general Miguel Primo de Rivera distinguen una serie de hechos, que nos auxilian a reproducir lo que G&oacute;mez Mor&iacute;n pudo haber observado de la experiencia espa&ntilde;ola. Jorge De Esteban se&ntilde;ala, por ejemplo, que la monarqu&iacute;a de Alfonso XIII hab&iacute;a cavado su propia sepultura, "porque no supo estar a la altura de una sociedad enormemente injusta en su estructura, que demandaba una modernizaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica y una democratizaci&oacute;n de las instituciones". &Eacute;l mismo advierte que "la soluci&oacute;n no era f&aacute;cil teniendo en cuenta el contexto hist&oacute;rico de una &eacute;poca en la que bull&iacute;an diversos modelos de sociedad por todo Europa" (2006, 71&#45;72). Esta situaci&oacute;n permiti&oacute; el resurgimiento durante el periodo de 1919&#45;1945, de una tradici&oacute;n intervencionista del Ej&eacute;rcito, que ven&iacute;a del siglo XIX, intervenir "en la vida pol&iacute;tica, para restaurar el 'orden' o para eliminar la corrupci&oacute;n, con el fin de configurar la 'voluntad nacional'" (Parker 1985, 219).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Parker, "La dictadura de Primo de Rivera &#91;"dictadura relativamente suave", seg&uacute;n Briggs y Clavin (1997, 291)&#93; no fue un periodo de pura reacci&oacute;n &#91;...&#93; Renunci&oacute; a rodearse de los atributos m&iacute;sticos del poder dictatorial o tratar de mantener una aureola de distinta dignidad. Mostr&oacute; cierta preocupaci&oacute;n por el bienestar material de las clases trabajadoras &#91;...&#93;" &#91;cre&oacute; comit&eacute;s paritarios, con igual representaci&oacute;n de trabajadores y empresarios y un presidente nombrado por el gobierno. Se emprendieron numerosas obras p&uacute;blicas &#91;...&#93;". Esto y la expansi&oacute;n internacional de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada "trajeron a Espa&ntilde;a una prosperidad relativa" (Ibid., 122). Normand (2000, 211) apunta que "aunque Primo de Rivera fue un dictador militar, no era fascista. Se le deben diversas obras p&uacute;blicas tales como v&iacute;as f&eacute;rreas, carreteras y proyectos de irrigaci&oacute;n; la producci&oacute;n industrial triplic&oacute; el ritmo anterior a 1923; y, lo que constituy&oacute; su realizaci&oacute;n m&aacute;s impresionante, logr&oacute; poner fin a la guerra en Marruecos (1925)".</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a su persona, hay quienes como "el conde de Romanones, mon&aacute;rquico de pro, pero combativo con la dictadura", quien aseguraba que hab&iacute;a "conocido a pocos hombres m&aacute;s representativos de las virtudes y los defectos del pueblo espa&ntilde;ol que don Miguel Primo de Rivera, y pocos que, como &eacute;l, reunieran un mayor caudal de simpat&iacute;as, tantas, que desarmaba hasta sus m&aacute;s enconados adversarios. Le acompa&ntilde;aban la figura, la voz, hasta su dejo andaluz; inteligente, decidor, de cultura limitada a las materias de su profesi&oacute;n, con verdadero sentido de gobernante y gran conocedor de los hombres".Tambi&eacute;n Miguel Maura, republicano converso, reconoc&iacute;a que el general "era un hombre original y de bien", adem&aacute;s de "francamente simp&aacute;tico", virtudes que no le negaban ni sus enemigos y que "obligaban a perdonar sus grandes defectos" (Redondo 2006,42).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y si bien "Primo de Rivera no era un dictador al uso", como sostiene Redondo, "no lleg&oacute; para quedarse, aunque luego se precipitara por la peligrosa pendiente de la intemporalidad" (Ibid.). En enero de 1930, Primo de Rivera llev&oacute; a cabo una consulta al Ej&eacute;rcito para saber si contaba con su apoyo para continuar con una serie de medidas y, por la tibia respuesta, dimiti&oacute; (Parker 1985, 222).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Espa&ntilde;a que conoci&oacute; G&oacute;mez Mor&iacute;n en su viaje de 1928, al parecer correspondi&oacute; a la segunda fase de la dictadura, de 1925 a 1930; la primera fue la del directorio militar (1923&#45;1925) "que se mantuvo hasta que comenzaron a intervenir en el gobierno personalidades civiles, desembocando as&iacute; en un Directorio Civil, aunque no se abandon&oacute; nunca el r&eacute;gimen autoritario".<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo, &iquest;podr&iacute;a haber sido "la t&eacute;cnica" lo que G&oacute;mez Mor&iacute;n m&aacute;s apreci&oacute; de la experiencia espa&ntilde;ola que observ&oacute;? Tal vez los historiadores llegaran a encontrar si G&oacute;mez Mor&iacute;n evalu&oacute; tiempo despu&eacute;s el resultado de esa vivencia, y pudiera haber exclamado como Ortega y Gasset lo hiciera luego de comparar la rep&uacute;blica que hab&iacute;a anhelado con la realidad de 1933: "&iexcl;No era esto!" (Payne 1985,47).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fundar un partido en 1929, como G&oacute;mez Mor&iacute;n lo habr&iacute;a deseado entonces o diez a&ntilde;os despu&eacute;s, como ocurri&oacute;, significaba crear un organismo pol&iacute;tico que estaba presente en el entorno. Pero el PAN como partido no cuadraba con la definici&oacute;n moderna de un organismo de esa naturaleza, es decir, buscar el poder. &iquest;Qu&eacute; hizo cambiar de opini&oacute;n a los panistas?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo tercero, "El PAN como oposici&oacute;n", Reynoso considera cinco ejes o caracter&iacute;sticas para comprender a ese partido durante 50 a&ntilde;os, desde su fundaci&oacute;n: la doctrina, la institucionalidad, la estrategia ante los dilemas del sistema pol&iacute;tico mexicano, el acceso al poder y la tensi&oacute;n entre amateurs y profesionales. Llama la atenci&oacute;n el hecho de que desde el inicio del texto la palabra democracia est&eacute; ausente, como al parecer lo estuvo en los prop&oacute;sitos del PAN.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&iacute;a hasta 1965 cuando, seg&uacute;n Reynoso, el partido le dedica un apartado a la democracia en sus documentos doctrinarios. Y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s se habla de un cambio democr&aacute;tico de estructuras, y se declara a favor de una revoluci&oacute;n no violenta sino como "una alternativa a la evoluci&oacute;n". No fue miel sobre hojuelas, hubo situaciones tensas que generaron conflictos, y &eacute;l distingue tres: el deseo de afiliar al PAN a la Democracia Cristiana Internacional, la manera de entender religi&oacute;n y pol&iacute;tica y la radicalizaci&oacute;n ideol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien no todo conflicto es de suyo una crisis o deriva en una, es frecuente encontrar en los textos que se hable de conflictos como sin&oacute;nimo de crisis. El texto de Reynoso no es la excepci&oacute;n, y uno tiene que aceptar que cuando &eacute;l se&ntilde;ale que tal situaci&oacute;n en verdad constituy&oacute; una verdadera crisis, habr&iacute;a que poner atenci&oacute;n. As&iacute; tenemos que en el PAN "en los a&ntilde;os setenta se vivi&oacute; una crisis de mayores dimensiones" (la de la radicalizaci&oacute;n) frente a lo que antes denomin&oacute; conflictos a secas. Luego las crisis tienen explicaci&oacute;n, fases y expresiones. &Eacute;sta, por ejemplo, empez&oacute; en forma de des&aacute;nimo (ante el fracaso de la estrategia de di&aacute;logo con el gobierno desde el principio de los a&ntilde;os setenta), pero tuvo su primera expresi&oacute;n en marzo de 1975 (durante la elecci&oacute;n de su presidente nacional). Otra m&aacute;s fue la provocada por el cambio de estrategia durante la direcci&oacute;n de Luis H. &Aacute;lvarez.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis pol&iacute;tico del autor privilegia los momentos de crisis para comprender mejor al PAN, y luego explicar sus posibles causas, una de ellas, la m&aacute;s reciente, se atribuye por ejemplo a su crecimiento, cuyo desenlace fue la modernizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo cuarto, "El poder compartido", el autor compacta los acontecimientos m&aacute;s importantes vividos en el PAN y su entorno general de 1989 a 2008. Con la llamada "victoria cultural", luego de las elecciones presidenciales de 1988, me parece que la utop&iacute;a, que qued&oacute; muy atr&aacute;s, se democratizaba, y la democracia se tornaba ut&oacute;pica (seg&uacute;n dijo Leroux). El apotegma "salvar a M&eacute;xico" quedaba atr&aacute;s. Como lo apunta Reynoso, 63 a&ntilde;os despu&eacute;s del documento original y 37 de la proyecci&oacute;n de 1965; en 2002 Acci&oacute;n Nacional se daba una nueva proyecci&oacute;n en sus principios de doctrina. Hab&iacute;a continuidad y otros temas, ambos en el marco de lo que se conoce como una tercera v&iacute;a, pero sin cambios sustanciales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cierta formaci&oacute;n en ciencias sociales nos ha acostumbrado a pensar en la primac&iacute;a de las ideas, de los conceptos por encima de las acciones y dif&iacute;cilmente nos atrevemos a sostener lo contrario. Pensamos con frecuencia que toda acci&oacute;n est&aacute; orientada por una intenci&oacute;n y que el resultado s&oacute;lo la confirma. Pues bien, y espero estar haciendo un uso correcto del hallazgo de Reynoso, quien en su obra anterior: <i>Rupturas en el v&eacute;rtice</i>, se&ntilde;alaba que el PAN hab&iacute;a cambiado no porque se modificaron sus objetivos sino sus logros. As&iacute; entiendo la frase que Reynoso toma de Jean Francois Revel: "Los partidos de oposici&oacute;n deben atender a sus sue&ntilde;os. Los partidos en el gobierno, a la realidad" (p.58).Y la del PAN era que hab&iacute;a logrado pasar de ser oposici&oacute;n a estar "m&aacute;s cerca de ser un partido gobernante que un simple partido en el poder", como dice Reveles en <i>Partidos pol&iacute;ticos en M&eacute;xico</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llamo la atenci&oacute;n sobre dos elementos tratados en la obra: la fundaci&oacute;n y la institucionalizaci&oacute;n del partido. Al principio se&ntilde;al&eacute; la importancia que el autor concede al momento fundacional para comprenderlo. Sin embargo, hay quien como Reveles da por sentado que "el panismo tuvo dos refundaciones en medio de las cuales hubo frustrados intentos de institucionalizaci&oacute;n" (2003, 190). &Eacute;stos datan de 1971, con el intento de hacer del PAN un agente electoral efectivo (Ibid., 71) y la de los a&ntilde;os ochenta. De ser as&iacute;, convendr&iacute;a se&ntilde;alar que del PAN de hoy se explica en funci&oacute;n de cu&aacute;l de sus pasados fundacionales. Supongo que el capital acumulado en historias con hache &#151;de <i>history</i>&#151; o con ese &#151;de <i>story</i>&#151;, ser&iacute;a suficiente para emprender el camino del ensayo te&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el asunto de la institucionalizaci&oacute;n resulta importante. Dec&iacute;a Loaeza que este concepto, junto con otros, son propios del uso de la ciencia pol&iacute;tica. Con todo, parece que el t&eacute;rmino da cuenta de un estado al que se llega para no abandonarse jam&aacute;s. Se da a entender que el proceso de institucionalizaci&oacute;n &#151;tambi&eacute;n identificado con el de consolidaci&oacute;n&#151; parte de la propia organizaci&oacute;n partidaria al dotarse de ideolog&iacute;a, reglas, normas, organizaci&oacute;n y estructura que lo hacen legal y leg&iacute;timo, as&iacute; como de una actitud de sus miembros acatando las formas, como dice Reynoso (p. 34). El autor dedica dos incisos a la institucionalizaci&oacute;n interna, uno en el tercer cap&iacute;tulo (p. 33) y otro en el cuarto (p. 51); en ellos destaca que este factor ha permitido al partido resolver los conflictos y las crisis internos. Incluso se&ntilde;ala que "el PAN se distingue entre los partidos pol&iacute;ticos mexicanos por tener la institucionalidad m&aacute;s formal, o m&aacute;s apegada a sus normas escritas" (p. 56).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reynoso, a este respecto, hace una aclaraci&oacute;n importante: que eso aplica para la estructura nacional del partido y no tanto para las locales, en donde "la institucionalidad es mucho m&aacute;s problem&aacute;tica" (p.56). Lo que marca de entrada una tarea urgente para la investigaci&oacute;n que d&eacute; cuenta de la multiplicaci&oacute;n de los panes en las entidades del pa&iacute;s. Panebianco habla de grados de institucionalizaci&oacute;n, y proporciona indicadores para medir su presencia o ausencia. Despu&eacute;s de ello vendr&aacute;n fases de madurez de estas organizaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, creo que se tiene que enfatizar en que la institucionalizaci&oacute;n no s&oacute;lo deriva de las condiciones internas de los partidos para lograrla, sino tambi&eacute;n del entorno. Si antes el autoritarismo imped&iacute;a su desarrollo, hoy el financiamiento los sostiene, modera y centraliza y, como se ha se&ntilde;alado, los ha convertido en un c&aacute;rtel, alej&aacute;ndolos de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, me ha llamado la atenci&oacute;n que en todo el texto el autor no ha calificado al PAN, como otros estudiosos lo han hecho sin pudor alguno, de ser de derecha. Solamente se refiere a "tradiciones doctrinarias e ideol&oacute;gicas m&aacute;s conservadoras", cuando habla de que la doctrina panista no ha sido alterada por los grupos que en fecha reciente han ingresado a &eacute;l. O al hablar "de medidas conservadoras de gobiernos locales panistas"; o de "la presencia de sectores mucho m&aacute;s conservadores dentro del partido" (p. 65), y para referirse en el glosario al car&aacute;cter conservador del sinarquismo (p.75). En cambio, s&iacute; menciona a "la vieja izquierda comunista", para identificar a los partidos que apoyaron a Cuauhtemoc C&aacute;rdenas cuando &eacute;ste se separ&oacute; del PRI (p.44). &iquest;Ser&aacute; que los t&eacute;rminos de derecha e izquierda dejaron de ser &uacute;tiles para el an&aacute;lisis de los partidos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro <i>Simplejidad</i> (Kluger 2009), a manera de subt&iacute;tulo se pregunta: &iquest;por qu&eacute; las cosas simples acaban siendo complejas y por qu&eacute; las cosas complejas pueden ser simples? De <i>El PAN</i>, de V&iacute;ctor Reynoso, en esta versi&oacute;n apretada, hubiera apostado que su lectura ser&iacute;a para m&iacute; una tarea simple. Confieso que me ha parecido m&aacute;s compleja de lo que pens&eacute;, quiz&aacute; porque siete d&eacute;cadas no son cosa f&aacute;cil de exponer en 78 p&aacute;ginas. Habr&aacute; que preguntarle al autor c&oacute;mo le fue al escribirlas. Lo que s&iacute; es que al lector que quiera emprender el estudio del PAN el libro de V&iacute;ctor Reynoso le resultar&aacute; interesante, toda vez que marca los ejes en el tiempo y en la pol&iacute;tica en torno a los cuales ese partido ha evolucionado. Es atractivo a la vista, relativamente fluido, permitir&aacute; entender cosas b&aacute;sicas y organizar las preguntas acerca de lo que a&uacute;n no comprende de &eacute;l.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bloch, Ernst. 1979. <i>El principio esperanza</i>, tomo II. Espa&ntilde;a: Aguilar S.A de Ediciones.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423281&pid=S1870-3925201100030001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bol&iacute;var Meza, Rosendo. 2005. Rese&ntilde;a de Francisco Reveles V&aacute;zquez. <i>Partido Revolucionario Institucional: crisis y refundaci&oacute;n. Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a</i> 002: 433&#45;437.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423283&pid=S1870-3925201100030001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Briggs, Asa y Patricia Clavin. 1997. <i>Historia contempor&aacute;nea de Europa</i>, 1789&#45;1989. Barcelona: Cr&iacute;tica, Grijalbo Mondadori.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423285&pid=S1870-3925201100030001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De Esteban, Jorge. 2006. La Constituci&oacute;n de 1931. <i>Revista La Aventura de la Historia 8</i> (90): 71&#45;75.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423287&pid=S1870-3925201100030001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez Mont, Mar&iacute;a Teresa. <i>Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n, 1915&#45;1939.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423289&pid=S1870-3925201100030001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kluger, Jeffrey. 2009. <i>Simplejidad</i>. Barcelona: Ariel.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423291&pid=S1870-3925201100030001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Karl, Marx. 1984. <i>Elementos fundamentales para la cr&iacute;tica de la econom&iacute;a pol&iacute;tica. Borrador</i> 1857&#45;1858, volumen 1. M&eacute;xico: Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423293&pid=S1870-3925201100030001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Loaeza, Soledad. 1999. <i>El Partido Acci&oacute;n Nacional. La larga marcha, 1939&#45;1994</i>. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica (FCE).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423295&pid=S1870-3925201100030001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;. 1996. Los or&iacute;genes de la propuesta modernizadora de Manuel G&oacute;mez Mor&iacute;n. <i>Historia Mexicana</i> XLVI: 2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423297&pid=S1870-3925201100030001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Normand, Lowe. 2000. <i>Gu&iacute;a ilustrada de la historia moderna</i>. M&eacute;xico: FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423299&pid=S1870-3925201100030001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parker, R.A.C.E. 1985. <i>El siglo XX. Europa 1918&#45;1945. Historia universal siglo XXI</i> , volumen 34. M&eacute;xico: Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423301&pid=S1870-3925201100030001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Payne, Stanley G. 1985. <i>Falange. Historia del fascismo espa&ntilde;ol. La patria, el pan y la justicia</i>. Espa&ntilde;a: Ediciones Ruedo Ib&eacute;rico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423303&pid=S1870-3925201100030001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Redondo, Javier. 2006. El derrumbe de la monarqu&iacute;a. <i>Revista La Aventura de la Historia 8</i> (90): 42&#45;48.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423305&pid=S1870-3925201100030001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reveles V&aacute;zquez, Francisco. 2008. <i>Partidos pol&iacute;ticos en M&eacute;xico. Apuntes te&oacute;ricos</i>. M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM)&#45;Gernika.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423307&pid=S1870-3925201100030001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;. 2003. <i>El PAN en la oposici&oacute;n. Historia b&aacute;sica</i>. M&eacute;xico: Gernika.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423309&pid=S1870-3925201100030001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;. 2003. <i>Partido Revolucionario Institucional:crisis y refundaci&oacute;n</i>. M&eacute;xico: UNAM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423311&pid=S1870-3925201100030001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reynoso, V&iacute;ctor. 2007. <i>Rupturas en el v&eacute;rtice. El Partido Acci&oacute;n Nacional a trav&eacute;s de sus escisiones hist&oacute;ricas</i>. M&eacute;xico: CEPCOM y Educaci&oacute;n y Cultura.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6423313&pid=S1870-3925201100030001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a>N<b>otas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Juan&#45;Jos&eacute; Tamayo es te&oacute;logo y autor de Im&aacute;genes de Jes&uacute;s, <i>El Pa&iacute;s</i>, 24 de diciembre de 1999. <a href="http://perso.wanadoo.es/laicos/documentario/Texto015_Nacimiento_del_Mesias.html" target="_blank">http://perso.wanadoo.es/laicos/documentario/Texto015_Nacimiento_del_Mesias.html</a> (11 de noviembre de 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Di&aacute;logos | Lunes, 8 de marzo de 2010, Esteban Vernik, "La guerra es una forma pat&eacute;tica de la naci&oacute;n" <a href="http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/dialogos/index&#45;2010&#45;03&#45;08.html" target="_blank">http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/dialogos/index&#45;2010&#45;03&#45;08.html</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Publicado por DGE | Equilibrista, M&eacute;xico, 2010.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <a href="http://wikidepartamentosociales.wikispaces.com/file/vlew/27851152&#45;Dictadura&#45;de&#45;Primo&#45;de&#45;Rivera.pdf" target="_blank">http://wikidepartamentosociales.wikispaces.com/file/vlew/27851152&#45;Dictadura&#45;de&#45;Primo&#45;de&#45;Rivera.pdf</a></font></p>      ]]></body><back>
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