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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rafael Fernández de Castro y Hazel Blackmore (coordinadores) (2008), ¿Qué es Estados Unidos?]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Rafael Fern&aacute;ndez de Castro y Hazel Blackmore (coordinadores) (2008), <i>&iquest;Qu&eacute; es Estados Unidos?</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Sa&uacute;l Oziel L&oacute;pez Llanes*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 516 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California, campus Tijuana, y estudiante de maestr&iacute;a en Estudios del Desarrollo Global, en la misma instituci&oacute;n. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:sauloziel@gmail.com">sauloziel@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico no puede ignorar a Estados Unidos, pa&iacute;s que se ha configurado como factor condicionante tanto de su pol&iacute;tica exterior y, en un sentido amplio, de muchas otras. Son m&uacute;ltiples los lazos entre las dos naciones y los problemas que generan las relaciones entre ambas; y no se circunscriben a las comerciales, que conocieron un proceso de institucionalizaci&oacute;n desde mediados de la d&eacute;cada de 1980 hasta 1994, con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte. M&eacute;xico env&iacute;a a EE UU 80 por ciento de sus exportaciones, y de all&aacute; proviene m&aacute;s de 50 por ciento de la inversi&oacute;n extranjera directa, desde 1994.Tambi&eacute;n hay personas que cruzan a diario la frontera para trabajar all&aacute;, recibimos sus productos culturales hegem&oacute;nicos y compartimos problemas ambientales y de seguridad. Esta condici&oacute;n nos induce a conocer c&oacute;mo funcionan sus instituciones, el gobierno y sus relaciones con los ciudadanos, c&oacute;mo fluye la informaci&oacute;n y la cultura y en qu&eacute; consiste la identidad estadounidense, con el fin de tomar decisiones que fortalezcan los intereses de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante mucho tiempo, Estados Unidos ha llevado a los mexicanos responsables de tomar las decisiones a plantearse un dilema (que tal vez no lo sea tanto): fortalecer las relaciones con ese pa&iacute;s, aprovechando las ventajas de su poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico o alejarse de &eacute;l temiendo intromisiones, para as&iacute; reforzar relaciones con Am&eacute;rica Latina, Europa y Asia en los organismos multilaterales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los coordinadores de esta obra proponen que la falta de informaci&oacute;n sobre el vecino del norte es una de las causas por las cuales los mexicanos tienen consideraciones ambivalentes sobre &eacute;l: "los admiramos pero los condenamos". Una relaci&oacute;n hist&oacute;rica en la que destaca una guerra y diversas intervenciones tambi&eacute;n los ha llevado a ver con reserva a Estados Unidos. Aunque la falta de informaci&oacute;n no es lo &uacute;nico que nos ha forjado una imagen del pa&iacute;s; el prop&oacute;sito de esta compilaci&oacute;n es explicar el funcionamiento de sus instituciones y procesos de toma de decisiones, las caracter&iacute;sticas de su sistema pol&iacute;tico y de la sociedad hasta la actuaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n y la cultura popular, con el fin de que los mexicanos sepan m&aacute;s sobre &eacute;l.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las aportaciones de diversas disciplinas y autores hacen de este libro una aproximaci&oacute;n plural e integral a la vida de EE UU. Los cap&iacute;tulos que componen esta recopilaci&oacute;n, escritos por autoridades acad&eacute;micas y diplom&aacute;ticas mexicanas, est&aacute;n agrupados en tres partes: "El proceso pol&iacute;tico", "Los poderes, la pol&iacute;tica exterior y la seguridad" y "La sociedad civil, los migrantes, los medios de comunicaci&oacute;n y la cultura popular".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera se incluye el trayecto hist&oacute;rico y las bases institucionales del pa&iacute;s norteamericano, y sobresale una perspectiva institucionalista. Estados Unidos tiene caracter&iacute;sticas que lo hacen &uacute;nico, no s&oacute;lo debido a un proceso hist&oacute;rico particular, sino a las instituciones que subyacen a las interacciones entre el Estado y la sociedad y entre los individuos. As&iacute;, su Constituci&oacute;n, que inspir&oacute; a otros pa&iacute;ses en Am&eacute;rica, es un reflejo de los valores en los que cre&iacute;an los <i>padres fundadores</i>, como la libertad y la b&uacute;squeda de la felicidad, tanto como una base que sostiene y refuerza en su sociedad actual esos valores y objetivos. Jes&uacute;s Velasco M&aacute;rquez ofrece un panorama de la historia de EE UU para se&ntilde;alar el proceso que llev&oacute; a la formaci&oacute;n de su cultura pol&iacute;tica, heredera del deseo de representatividad, democracia e igualdad, detallada m&aacute;s adelante por Silvia N&uacute;&ntilde;ez Garc&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Principios constitucionales", Hazel Blackmore presenta los pilares del gobierno que consisten en el federalismo, la divisi&oacute;n de poderes, el sistema de pesos y contrapesos, que lubrica los engranes de esta divisi&oacute;n, y la carta de derechos fundamentales (<i>Bill of Rights</i>). Tambi&eacute;n se&ntilde;ala una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas de la Constituci&oacute;n: su rigidez cuando se trata de proteger a las instituciones y valores como la libertad, y su flexibilidad cuando es un instrumento de los &oacute;rganos de gobierno, es decir, favorece la aplicaci&oacute;n de estrategias pol&iacute;ticas destinadas a aumentar las capacidades del Ejecutivo, el Legislativo o el Poder Judicial o replantear en algunos temas las relaciones entre los gobiernos federal y estatales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte, se agrupan los cap&iacute;tulos sobre los tres poderes y las pol&iacute;ticas exterior y la de seguridad. En este apartado predominan las perspectivas institucionalistas, que reflejan una vez m&aacute;s la tesis de que el progreso estadounidense se debe en gran medida al dise&ntilde;o institucional, las reglas y comportamientos, que constituyen la base de la vida nacional. En el cap&iacute;tulo sobre el Poder Legislativo, adem&aacute;s de ofrecer una descripci&oacute;n sucinta de su materializaci&oacute;n bicameral en el Congreso, las reglas para elegirlo y lo que representa en la concepci&oacute;n de los redactores de la Constituci&oacute;n, Fernando Gonz&aacute;lez Saiffe aplica su experiencia como diplom&aacute;tico encargado de las relaciones de la Embajada de M&eacute;xico en Estados Unidos con el Congreso de ese pa&iacute;s. &Eacute;l muestra peculiaridades importantes del Poder Legislativo para los intereses de M&eacute;xico, subraya, por ejemplo, que los legisladores est&aacute;n permanentemente inquietos, puesto que sus electores tienen la capacidad de reelegirlos. Cuando se trata de hacer valer ante ellos el inter&eacute;s mexicano, los congresistas piensan con frecuencia en las posturas de sus electores respecto al tema y no en la propia, lo que puede llevar a los negociadores mexicanos a situaciones donde dif&iacute;cilmente pueden disuadir a sus contrapartes. Gonz&aacute;lez Saiffe les propone a los mexicanos encargados de tomar decisiones, que se interesen tanto en los congresistas estadounidenses, &uacute;nicos que pueden iniciar un proceso legislativo, como en los electores, adem&aacute;s concentrarse en las opiniones y en las estrategias de &eacute;stos para modificarlas y acercarlas a los intereses de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Genaro Lozano, autor del cap&iacute;tulo sobre el Poder Ejecutivo, precisa las funciones del presidente estadounidense, y retoma consideraciones importantes sobre su poder dentro del sistema pol&iacute;tico. Por un lado, &eacute;ste se encuentra constre&ntilde;ido en una din&aacute;mica de pesos y contrapesos destinada a evitar el surgimiento de tiran&iacute;as, de acuerdo con el esp&iacute;ritu de los redactores de la Constituci&oacute;n. Por otro, domina los asuntos de pol&iacute;tica exterior, debido esencialmente al control que ejerce sobre los aparatos burocr&aacute;ticos y la informaci&oacute;n, condici&oacute;n que ha empujado a algunos presidentes a establecer pol&iacute;ticas con su sello personal en este &aacute;mbito. Sin embargo, el Congreso ejerce presiones importantes al aprobar el presupuesto y ratificar tratados internacionales y puestos clave de la administraci&oacute;n, lo que es una extensi&oacute;n de los pesos y contrapesos en el campo de la pol&iacute;tica exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ana Laura Magaloni Kerpel analiza el lugar que ocupa el Poder Judicial en el sistema de divisi&oacute;n de poderes en Estados Unidos. Adem&aacute;s de exponer el dinamismo del que se alimenta el sistema judicial, gracias a las decisiones creadoras de precedentes de los diversos tribunales que lo componen, ella reconoce su capacidad para convertirse en actor de cambio social, y analiza las repercusiones hist&oacute;ricas de sus decisiones en problemas como la segregaci&oacute;n racial y el aborto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los dos cap&iacute;tulos siguientes, que conforman esta segunda parte, los autores abordan lo que podr&iacute;amos identificar como las consecuencias externas de la historia y las instituciones. En "La pol&iacute;tica exterior: hegemon&iacute;a o imperio global", Luz Araceli Gonz&aacute;lez Uresti hace una evaluaci&oacute;n de los or&iacute;genes de la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos en los valores, ideolog&iacute;as y percepciones, anclados en la historia nacional tales como el Destino Manifiesto, la excepcionalidad americana, la Doctrina Monroe y sus corolarios y otras surgidas a lo largo del siglo XX. Y aunque no es acertado confiar en que lo anterior conforma las bases explicativas de dicha pol&iacute;tica, los valores y las ideas sobre su lugar en el mundo, son capitales para la conformaci&oacute;n de un discurso que ve en ellos la garant&iacute;a de la paz y seguridad internacionales, necesarias para la expansi&oacute;n de la democracia y las libertades.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "La pol&iacute;tica de seguridad y defensa: historia, presente y retos", Athanasious Hristoulas y Arturo Sotomayor eval&uacute;an la pol&iacute;tica de seguridad estadounidense partiendo de tres ideas: que el objetivo de &eacute;sta es mantener la "primac&iacute;a sostenida", que su misi&oacute;n es contener y disuadir amenazas a la seguridad y que su dise&ntilde;o es el resultado de un proceso complejo de toma de decisiones, que implica a varios actores y sus intereses. Adem&aacute;s sostienen que fue despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial cuando Estados Unidos comenz&oacute; a idear una pol&iacute;tica de seguridad atada a los sucesos internacionales, que buscaba la primac&iacute;a sostenida en los campos militar y econ&oacute;mico. Fue a partir de este papel como potencia hegem&oacute;nica que asumi&oacute; la responsabilidad de proveer al resto del mundo de la seguridad y recursos para el desarrollo econ&oacute;mico, entonces surgieron las doctrinas militares frente a la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas y el Plan Marshall para la reconstrucci&oacute;n de Europa, a la par de instituciones financieras y de desarrollo como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucci&oacute;n y Fomento, con contribuciones pol&iacute;ticas y financieras importantes. Esas conclusiones arrojan luz sobre los cambios en la pol&iacute;tica de seguridad durante la Administraci&oacute;n del presidente George H.W. Bush. &Eacute;stos, de acuerdo con los autores, consistieron en una aproximaci&oacute;n nueva a la eliminaci&oacute;n de los riesgos y amenazas a la seguridad, a trav&eacute;s del unilateralismo y la guerra preventiva, lejos de las ideas anteriores que buscaban el fortalecimiento de organizaciones internacionales y bloques bajo su influencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo de la &uacute;ltima parte, Eduardo Cort&aacute;zar P&eacute;rez y Rafael Fern&aacute;ndez de Castro se concentran en los procesos formales de vinculaci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a y el gobierno, tambi&eacute;n detallan el mecanismo para elegir al presidente. En el resto de los cap&iacute;tulos tratan de actores menos tradicionales y formales en el sistema pol&iacute;tico y la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "V&iacute;nculos intermediarios entre el gobierno y la sociedad: partidos pol&iacute;ticos, grupos de inter&eacute;s y sociedad civil organizada", Michael Layton presenta esas tres formas de participaci&oacute;n ciudadana en los asuntos p&uacute;blicos, en Estados Unidos desde una perspectiva institucionalista. Argumenta que los arreglos institucionales y la tradici&oacute;n de desconfianza y minimizaci&oacute;n del gobierno los han permitido, a trav&eacute;s de los grupos de inter&eacute;s y de organizaciones no lucrativas y filantr&oacute;picas. Aqu&iacute; intervienen varios factores: la primera enmienda que garantiza las libertades de expresi&oacute;n, imprenta, culto, reuni&oacute;n pac&iacute;fica y el derecho de demandar al gobierno la reparaci&oacute;n de da&ntilde;os; la divisi&oacute;n de poderes y la capacidad de influencia que puede tener el Poder Judicial en la configuraci&oacute;n del cambio social, al abrir otra ventana de intervenci&oacute;n para los individuos y las organizaciones y el sistema de la federaci&oacute;n, que cre&oacute; instancias de participaci&oacute;n locales, estatales y federales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Estela B&aacute;ez&#150;Villase&ntilde;or en "Tierra prometida, tierra de inmigrantes" ofrece una versi&oacute;n hist&oacute;rica de la migraci&oacute;n y sus contribuciones a la formaci&oacute;n del pa&iacute;s. Expone tres periodos ligados a eventos internacionales: una primera etapa, impulsada por la Corona brit&aacute;nica para consolidar la dominaci&oacute;n de territorios ultramarinos y por los cismas religiosos europeos, que trajeron a emigrantes de Europa occidental; la segunda, que convivi&oacute; con una promoci&oacute;n oficial de la migraci&oacute;n durante el siglo XIX y con reglas que la limitaban al final de &eacute;l y la tercera durante el siglo XX, caracterizada por la disminuci&oacute;n del ingreso de grupos europeos, el auge de medidas discriminatorias y su posterior supresi&oacute;n durante los movimientos reivindicatorios de los derechos civiles en la d&eacute;cada de 1960. La autora concluye con la discusi&oacute;n sobre las explicaciones alrededor del fen&oacute;meno migratorio y la asimilaci&oacute;n de los inmigrantes a EE UU; emplea el concepto de "crisol cultural", para se&ntilde;alar las aportaciones diversas hechas por ellos a una cultura con rasgos comunes a todos los or&iacute;genes &eacute;tnicos, as&iacute; como la idea sobre el "ocaso de la etnicidad", para definir la situaci&oacute;n actual en la cual pese a que muchos habitantes reconocen sus or&iacute;genes, se identifican como estadounidenses, y donde las diferencias culturales son vistas como un recurso de unidad nacional. Sin embargo, estas ideas no explican del todo los procesos de asimilaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n persistentes, y conceptos como el de "pluralismo cultural" tampoco logran consenso entre los estudiosos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Los medios de comunicaci&oacute;n: &iquest;pilares de la democracia o del corporativismo?", Rafael Laveaga se&ntilde;ala que los medios electr&oacute;nicos e impresos est&aacute;n controlados por pocas empresas, conglomeradas en corporativos con gran poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Considera que este problema limita la informaci&oacute;n disponible, y moldea las opiniones de los ciudadanos de acuerdo con los intereses en juego, lo que da&ntilde;a la calidad de la democracia. Sin embargo, tambi&eacute;n indica que existen tanto los medios de comunicaci&oacute;n lucrativos como los que no lo son, que han logrado mantener cierta independencia. Por su parte, Julia Palacios presenta en "La cultura popular en los Estados Unidos" un recorrido por los principales productos culturales, pr&aacute;cticas y manifestaciones como los c&oacute;mics, el consumo de bienes, la m&uacute;sica, la televisi&oacute;n y los deportes del siglo XX. Ella considera que &eacute;stos reflejan las aspiraciones y creencias de la sociedad que los genera, como la convicci&oacute;n de que en EE UU los individuos pueden triunfar con su propio esfuerzo y gracias a la igualdad de oportunidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque en gran medida esta obra sacrifica la profundidad explicativa, para dar lugar a descripciones de los elementos que en Estados Unidos le dan forma a lo pol&iacute;tico, social y cultural, hace una aportaci&oacute;n al conocimiento de ese pa&iacute;s, que no s&oacute;lo podr&iacute;a crear una imagen m&aacute;s acertada de &eacute;l, sino contribuir a la toma de decisiones adecuadas, basadas en la certeza sobre su funcionamiento y el rol de actores como la sociedad civil organizada y los medios de comunicaci&oacute;n. Los autores cumplen el objetivo de proveer informaci&oacute;n sobre Estados Unidos a un p&uacute;blico mexicano, resta saber si la imagen de dicho pa&iacute;s cambia al saber m&aacute;s sobre &eacute;l.</font></p>      ]]></body>
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