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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La historia de Marta. Vida de una mujer ind&iacute;gena por los largos caminos de la Mixteca a California</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Blanca Zuanilda Mendoza Gonz&aacute;lez*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a Dolores Par&iacute;s Pombo (2006), M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, 103 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctora en Antropolog&iacute;a Social, Departamento de Historia y Filosof&iacute;a de la Medicina, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:%20zuanilda@hotmail.com">zuanilda@hotmail.com</a>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro narra la vida de una ind&iacute;gena triqui en su territorio de origen, las rutas migratorias que recorre sola o acompa&ntilde;ada de otros migrantes de su etnia y su familia, a trav&eacute;s de los campos agr&iacute;colas del noreste de M&eacute;xico y sur de California. El relato permite adentrarnos en algunos aspectos de este grupo, poco documentado hasta el momento, de los complejos procesos de lucha por el territorio, la violencia y su efecto en la migraci&oacute;n, las relaciones sociales, en especial las de g&eacute;nero, que se tejen para fortalecer no s&oacute;lo un proceso comunitario sino una estrategia de sobrevivencia fuera de su hogar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En seis cap&iacute;tulos, la autora presenta datos relevantes acerca de la vida de hombres y mujeres triquis en su regi&oacute;n, las diversas causas de su migraci&oacute;n, las trayectorias hacia los campos agr&iacute;colas del noreste del pa&iacute;s y despu&eacute;s la emigraci&oacute;n al sur de Estados Unidos; todos estos aspectos relacionados con su planteamiento anal&iacute;tico, que son las desigualdades e inequidades de g&eacute;nero que conforman la vida de las ind&iacute;genas, como es el caso de Marta, la protagonista del texto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a Dolores Par&iacute;s Pombo, investigadora en el Departamento de Relaciones Sociales en la Divisi&oacute;n de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150;Xochimilco, es autora de art&iacute;culos y libros sobre los derechos ind&iacute;genas, interesada desde hace tiempo en las relaciones entre ellos y las instancias del poder en su territorio o fuera de &eacute;l.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro surgi&oacute; como producto del proyecto "Cambios en la identidad &eacute;tnica y en las relaciones de g&eacute;nero durante el proceso de migraci&oacute;n de los y las ind&iacute;genas triquis a California", realizado en el valle de Salinas, California. Ah&iacute; la autora conoci&oacute; a Marta Jim&eacute;nez, migrante triqui coordinadora de un comit&eacute; comunitario de artesanas ind&iacute;genas en Greenfield; a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n con ella descubri&oacute; algunos aspectos de la complejidad de una cultura &eacute;tnica como la triqui. Tambi&eacute;n surgi&oacute; empat&iacute;a e identificaci&oacute;n ante la injusticia del poder de g&eacute;nero y la inequidad que somete a las mujeres, no s&oacute;lo ind&iacute;genas sino a todas las que viven bajo un r&eacute;gimen patriarcal. Esto llev&oacute; a Par&iacute;s Pombo a la mixteca oaxaque&ntilde;a, donde viven los triquis, y constat&oacute; la pobreza, marginalidad, confiictividad pol&iacute;tica y la violencia que caracterizan desde hace varias d&eacute;cadas a esta regi&oacute;n de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer cap&iacute;tulo, "R&iacute;o Venado, Oaxaca", muestra de una forma fugaz pero pertinente algunas condiciones propias de dicho lugar, sus poblados, la ecolog&iacute;a que conforma una zona cafetalera que lejos de beneficiar a su poblaci&oacute;n gener&oacute; relaciones de cacicazgo, abuso y acaparamiento del caf&eacute; con la consecuente violencia y muerte de personas. Nos presenta a los personajes principales de la familia de origen de Marta, el tipo de relaciones familiares dentro de su grupo dom&eacute;stico, que generan abandono y pobreza, pero de igual forma fomentan posturas contestatarias que pretenden recuperar la identidad y el orgullo &eacute;tnico, personificados en su t&iacute;o Paulino, maestro biling&uuml;e orgulloso de su origen y promotor incansable de la reivindicaci&oacute;n de la justicia en su territorio, como muchos otros maestros an&oacute;nimos de comunidades ind&iacute;genas de nuestro pa&iacute;s. Fue su t&iacute;o Paulino quien construy&oacute; las estrategias necesarias para que Marta y su hermana salieran de la comunidad y se inscribieran en un proyecto educativo piloto para ni&ntilde;os ind&iacute;genas en la ciudad de Oaxaca, que mostraba la incomprensi&oacute;n de una cultura hegem&oacute;nica hacia una ind&iacute;gena, su postura integracionista que desconoc&iacute;a y romp&iacute;a con una posibilidad real de aprendizaje y apoyo hacia estos ni&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dichas bases le permitieron a Marta manejar adecuadamente el espa&ntilde;ol, los conocimientos b&aacute;sicos de una instrucci&oacute;n formal y estilos de vida diferentes a las de su origen, para ella este germen produjo frutos para enfrentar otra forma de vida y con mayores recursos, pero no fue as&iacute; para su hermana Antonia, quien fue sometida a un modo tradicional de elecci&oacute;n y vida conyugal que la autora nos insin&uacute;a deplorable e infeliz, pero que valdr&iacute;a la pena reconocer en su complejidad y riqueza.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La descripci&oacute;n de las dificultades a las que estas ni&ntilde;as ind&iacute;genas se enfrentan para acceder a una instrucci&oacute;n escolarizada se hacen patentes en los p&aacute;rrafos de este cap&iacute;tulo, no es s&oacute;lo la lejan&iacute;a de las instalaciones o la intensi&oacute;n de la instituci&oacute;n al conformar un proyecto educativo, sino tambi&eacute;n los obst&aacute;culos dentro del grupo social en donde la escuela no es considerada una opci&oacute;n adecuada para las mujeres y, por lo tanto, se generan estrategias que las sancionan y limitan.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo, "Salidas en el exilio", muestra dos momentos del proceso migratorio de Marta. El primero es su estancia en las poblaciones de Putla y Juxtlahuaca, aleda&ntilde;as al territorio triqui, a donde acudi&oacute; para continuar con sus estudios de secundaria, la experiencia est&aacute; cargada de dificultades que ponen el acento en las relaciones inter&eacute;tnicas de discriminaci&oacute;n y racismo, a pesar de las cuales contin&uacute;a con perseverancia y ah&iacute;nco, empe&ntilde;ada en continuar en la escuela. Pero es de nuevo la organizaci&oacute;n comunitaria y los lineamientos tradicionales los que la enfrentan con las decisiones que los varones de su familia toman sobre ella, esto la orilla a salir de su hogar rumbo a la capital del pa&iacute;s en busca de mejores condiciones de vida, huyendo de una red que casi la atrapa. Ah&iacute; se enfrenta a un trabajo agobiante y mal pagado, a la soledad y la lejan&iacute;a de la familia, lo que la lleva a aceptar la compa&ntilde;&iacute;a y una relaci&oacute;n marital con Javier, el triqui con el que viaj&oacute; por primera vez a los campos agr&iacute;colas del norte del pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su primera experiencia en el valle de Culiac&aacute;n de nuevo tuvo los problemas de una relaci&oacute;n conformada fuera de las normas establecidas por su etnia, les gener&oacute; conflictos graves y la ruptura de la pareja. Marta regres&oacute; a la regi&oacute;n donde tuvo a su primera hija, acompa&ntilde;ada por su madre y abuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se uni&oacute; por segunda vez con un triqui, con quien emigr&oacute; a los campos agr&iacute;colas de Sinaloa, ahora por m&aacute;s tiempo. En la experiencia se muestra la vida cotidiana de estos migrantes ind&iacute;genas en condiciones de vida precarias, en cuarter&iacute;as insalubres, armadas de materiales inadecuados debido a las temperaturas de la zona, sin ventilaci&oacute;n y donde el hacinamiento es la norma. Son las redes de apoyo comunitario las que permiten la sobrevivencia de los migrantes triquis, que trasladan su organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y la voz de sus l&iacute;deres a estos espacios de sobrecarga laboral, abuso y explotaci&oacute;n del trabajador por parte de los due&ntilde;os de los campos, protegidos por el poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de la regi&oacute;n. Se hace patente la doble carga que tienen que asumir las ind&iacute;genas, quienes laboran en los campos incluso cargando en sus rebozos a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, cuando no hay otras mujeres que las apoyen, pero tambi&eacute;n tienen que levantarse m&aacute;s temprano que el resto de la familia para elaborar la comida y el "lunch", los fines de semana tienen que realizar las tareas dom&eacute;sticas rezagadas e incluso hacen comida o artesan&iacute;as para venderlas entre los trabajadores o en los mercados cercanos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marta se hizo cargo del cuidado de su familia, aprendi&oacute; y trabaj&oacute; en los campos agr&iacute;colas, cocinando para sus "abonados", hac&iacute;a y vend&iacute;a tamales, elaboraba bolsas y pulseras, y se emple&oacute; como locutora en una radio comunitaria de Ensenada. Durante este tiempo, su relaci&oacute;n familiar se caracteriz&oacute; por dificultades, hab&iacute;a tenido ya seis hijos. Los celos, las discusiones y la violencia fueron la regla, una tras otra se dieron separaciones y reencuentros, pero la vida para una mujer sola con seis hijos es muy dif&iacute;cil en un terreno que no es el propio, esto ocasion&oacute; que Marta aceptara volver con su marido, y regularizar su situaci&oacute;n marital; se cas&oacute; por la iglesia y reconform&oacute; a su familia de regreso en el lugar de origen.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Cerro Tej&oacute;n", t&iacute;tulo y lugar donde se desarrolla el tercer cap&iacute;tulo, la autora muestra de forma puntual la complejidad de la violencia en la regi&oacute;n triqui. En Ensenada, Marta recibi&oacute; la noticia de la muerte de su t&iacute;o Paulino, l&iacute;der comprometido con su etnia, luchador experimentado y amenaza constante para los intereses de quienes oprimen y acaparan las tierras y los productos de dicha zona, asesinado en compa&ntilde;&iacute;a de su sobrino, sin una investigaci&oacute;n ni un castigo para los culpables. Estos hechos generaron la intervenci&oacute;n del Movimiento Unificado de Lucha Triqui (MULT), organizaci&oacute;n pol&iacute;tica que demand&oacute; a las autoridades del estado una resoluci&oacute;n de la conflictividad y su participaci&oacute;n para recuperar su territorio, que hab&iacute;a sido invadido por mestizos de Putla. Despu&eacute;s de a&ntilde;os de lucha, las tierras se recuperaron y se integr&oacute; una organizaci&oacute;n encabezada por el MULT para repoblar la zona, as&iacute; Marta y su esposo fueron invitados por parientes integrantes de ese grupo pol&iacute;tico a participar en la conformaci&oacute;n de una poblaci&oacute;n triqui nueva, localizada en una de las regiones m&aacute;s alejadas, incomunicada, pero con la promesa de tierra &uacute;til para el cultivo, del apoyo de materiales y semillas para iniciar una nueva vida con su familia, ahora en su lugar de origen. El comienzo de esta aventura parec&iacute;a esperanzadora, un pu&ntilde;ado de familias que levantar&iacute;an en conjunto sus viviendas, para ganarle al monte terrenos &uacute;tiles para la agricultura, sembrar los primeros granos y esperar el producto de su trabajo. Pero surgi&oacute; de nuevo el conflicto, pero no con los de afuera, sino con los propios. Las diferencias generacionales, los intereses encontrados, interpretaciones diferentes respecto a la reciprocidad, el compromiso con los viejos y la necesidad del trabajo propio, sentaron las bases para la envidia, la intriga y el asesinato de uno de los jefes de familia, el m&aacute;s vulnerable y quien pose&iacute;a las redes m&aacute;s d&eacute;biles, recibi&oacute; la violencia y la muerte a manos de sus hermanos de etnia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este acontecimiento volvi&oacute; a activar la huida, Marta y su familia salieron de la comunidad reci&eacute;n conformada, temerosos de ser inculpados o de que la venganza los alcanzara, se escondieron primero en poblaciones cercanas con el apoyo de familiares y m&aacute;s tarde recorrieron de nuevo el sinf&iacute;n de kil&oacute;metros hasta llegar al norte del pa&iacute;s, en busca de trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La expulsi&oacute;n violenta de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de sus territorios es una historia que se repite infinidad de veces entre los triquis, muchos son los que salen hacia ciudades cercanas, la capital del pa&iacute;s y al norte para sobrevivir. Marta sali&oacute; con su esposo, pero tuvo que dejar a sus hijos con su madre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo, "Dos cruces de la frontera", presenta los avatares de ese intrincado camino que recorren los migrantes al tratar de llegar de forma ilegal al "otro lado". Durante cinco ocasiones Marta intent&oacute; llegar a la meta, pero no es f&aacute;cil, el camino est&aacute; cargado de peligros, s&oacute;lo la perseverancia y la "suerte" hacen posible el &eacute;xito. Aqu&iacute; encontramos una muestra de la complejidad que representa el tr&aacute;nsito clandestino hacia otro pa&iacute;s, se necesita dinero, y para obtenerlo hay que endeudarse, se requieren redes para contactar al que sabe, "el coyote", muchas veces se trata de un paisano o pariente, quien tiene los v&iacute;nculos o el veh&iacute;culo para atravesar un terreno inh&oacute;spito y peligroso, lo que posibilita el acceso. Triquis y mixtecos se han convertido en "raiteros", aquellos que pueden contar con el veh&iacute;culo para trasladarse a poblaciones en territorio estadounidense, donde existe una red que los hospeda y consigue trabajo, s&oacute;lo a trav&eacute;s de esta interconexi&oacute;n continua es posible librar los obst&aacute;culos y llegar hasta el lugar en donde se espera obtener una vida mejor. Pero Marta tuvo que recorrer sola el camino, porque su esposo mostr&oacute; tempranamente su negativa a apoyarla. Ella aprendi&oacute; r&aacute;pido y sola, que si quiere lograr el objetivo tiene que ser construyendo sus apoyos y generando estrategias propias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda vez que Marta recorri&oacute; este camino fue con sus hijos. Al recibir la noticia de un posible accidente o p&eacute;rdida de uno de ellos, regres&oacute; a su comunidad en la regi&oacute;n triqui, en espera de encontrar a los ni&ntilde;os con su madre, pero para su sorpresa ellos escaparon de la casa de su abuela y sobreviv&iacute;an en Putla con sus propios recursos o apoyados con otros ni&ntilde;os que trabajaban o mendigaban en la calle. Marta los encontr&oacute; y con sus &uacute;ltimos ahorros logr&oacute; trasladarse al norte del pa&iacute;s, para cruzar la frontera y llegar hasta California, en donde ya estaba establecida con un trabajo remunerado, pero en el camino tuvo que separarse del mayor, en apariencia fue una decisi&oacute;n del muchacho, pero en realidad se trat&oacute; de una estrategia para sobrevivir. Marta permiti&oacute; que &eacute;l se alejara y buscara por sus medios la forma de trabajar y subsistir, porque ten&iacute;a que optimizar sus recursos para enfrentar el dif&iacute;cil camino de cruzar la frontera con cuatro peque&ntilde;os. Pero esta decisi&oacute;n trajo consecuencias, Marta lleg&oacute; con &eacute;xito y se instal&oacute; en Greenfield con sus hijos, para buscar una vida m&aacute;s digna pero tambi&eacute;n surgi&oacute; la desgracia; el mayor se estableci&oacute; en Ensenada con el apoyo familiar, pero despu&eacute;s cay&oacute; en la droga.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "Greenfield, para&iacute;so agr&iacute;cola", se muestran aspectos relevantes del tipo de trabajo desempe&ntilde;ado por los migrantes triquis en esos campos agroindustriales, que elaboran gran parte de los productos vegetales que abastecen a la mayor&iacute;a de las familias estadounidenses, trabajados por miles de mexicanos, la mayor&iacute;a ind&iacute;genas de Oaxaca. Greenfield es una poblaci&oacute;n con gran crecimiento debido a la inmigraci&oacute;n. Desde hace apenas una d&eacute;cada los triquis han conformado un n&uacute;cleo importante de asentamiento en este lugar, sobre todo los varones j&oacute;venes, aunque en forma paulatina se van integrando familias completas, mujeres solas y ancianos. No obstante, la din&aacute;mica de estos grupos muestra cambios culturales constantes respecto de lo aprendido en su regi&oacute;n de origen. Aunque los varones comparten las responsabilidades de las labores dom&eacute;sticas debido a la ausencia de mujeres que los apoyen, subsisten relaciones violentas y desiguales entre g&eacute;neros; ante la poca disposici&oacute;n de mujeres j&oacute;venes, pues ellas en su mayor&iacute;a se quedan en el lugar donde nacieron, se establecen relaciones informales que conllevan embarazos fuera del matrimonio, irresponsabilidad del var&oacute;n y desprotecci&oacute;n comunal de las mujeres, eso le sucedi&oacute; a Isabel, la hija mayor de Marta, aun con la indignaci&oacute;n de su madre no encontr&oacute; el apoyo necesario de su grupo, ya que se hab&iacute;an roto las normas establecidas por su tradici&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vida cotidiana de estos j&oacute;venes ind&iacute;genas, inmigrantes desde ni&ntilde;os en un pa&iacute;s con un idioma distinto y un sistema de ense&ntilde;anza diferente, est&aacute; cargada de discriminaci&oacute;n, en los l&iacute;mites de la miseria, la delincuencia y las adicciones. Aunque sus padres construyeron la expectativa de una instrucci&oacute;n escolar que les permitiera acceder a otro tipo de trabajo y condiciones de vida mejores de las que ellos mismos tuvieron, lo cierto es que la escuela no puede ser aprovechada cuando no se tiene un dominio del ingl&eacute;s, lo aprendido no es &uacute;til en un contexto laboral tan restringido y para ellos existen otros est&iacute;mulos m&aacute;s "atractivos", como es el consumo de alcohol, las drogas y el juego.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marta vivi&oacute; la violencia en casi todas sus expresiones, tambi&eacute;n conoci&oacute; la pobreza, el hambre, la discriminaci&oacute;n, el racismo y el abandono en su regi&oacute;n de origen, junto al asesinato y el miedo a la venganza, que generan la necesidad de huir. Pero en su familia tambi&eacute;n ha sufrido los golpes, la violaci&oacute;n y los insultos que sus esposos le propinaron como consecuencia de relaciones desiguales y abusivas. No obstante, posee una riqueza cultural expresada en su posibilidad de subsistir aun en las condiciones m&aacute;s adversas, de organizarse y liderar a un grupo de artesanas esforzadas por participar, competir y obtener beneficios en una sociedad como la estadounidense. Marta se nos muestra como una triqui capaz de aprender, luchar y desenvolverse en un mundo predominantemente masculino, generando estrategias diversas para subsistir y aprovechar las redes que la sostienen, poniendo en primer plano el apoyo a sus hijos, creando para ellos expectativas de una vida mejor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son varios los aportes de este texto al tema de la migraci&oacute;n ind&iacute;gena. En primer lugar proporciona informaci&oacute;n de primera mano acerca de los triquis, documenta aspectos relevantes de su complejidad sociopol&iacute;tica y cultural hasta hoy poco estudiada. Analiza la violencia en que viven y sus consecuencias, como la expulsi&oacute;n de su territorio, venganza, muerte y abandono, causas de la migraci&oacute;n amplia y progresiva de este grupo, que no pueden estudiarse desde un solo enfoque o interpretaci&oacute;n, sino que son m&uacute;ltiples los factores internos y externos que se ponen en juego para desencadenar un proceso tan din&aacute;mico y complejo. Otro aspecto por resaltar es que la autora le da la voz a una ind&iacute;gena, para mostrarnos las trayectorias migratorias en toda su diversidad y alcances, incluso fuera del territorio nacional, echando a andar redes comunales, &eacute;tnicas y familiares que propician el proceso migratorio, diferencial por g&eacute;nero, y conforman el sost&eacute;n y sustrato en que se transita hacia lugares cada vez m&aacute;s alejados, tambi&eacute;n configura una estructura que cohesiona y regula aspectos de su normatividad cultural vigilados a la distancia, en especial en el caso de las ind&iacute;genas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la informaci&oacute;n proporcionada permite confirmar que algunos aspectos de la vida de los migrantes ind&iacute;genas mejoran, pero no todo es ganancia, tambi&eacute;n hay p&eacute;rdidas en el camino.</font></p>      ]]></body>
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