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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rosalind P. Petchesky y Karen Judd, compiladoras (2006), Cómo negocian las mujeres sus derechos en el mundo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Rosalind P. Petchesky y Karen Judd, compiladoras (2006), <i>C&oacute;mo negocian las mujeres sus derechos en el mundo</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, 560 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ma. del Carmen Castro V&aacute;squez* y Lucero A&iacute;da Ju&aacute;rez Herrera y Cairo**</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora&#150;investigadora del Programa Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora. Hermosillo, Sonora, M&eacute;xico. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ccastro@colson.edu.mx" target="_blank">ccastro@colson.edu.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Alumna de la generaci&oacute;n 2005&#150;2007, de la maestr&iacute;a en Ciencias Sociales, Especialidad en Salud de El Colegio de Sonora. Hermosillo, Sonora, M&eacute;xico. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ljuarez@posgrado.colson.edu.mx" target="_blank">ljuarez@posgrado.colson. edu.mx</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra es tan ambiciosa y compleja como la realidad misma de los derechos humanos, sociales y econ&oacute;micos de las mujeres en el mundo. El libro es resultado de un proyecto internacional realizado en Brasil, Egipto, Malasia, M&eacute;xico,<sup><a href="#notas">1</a></sup> Nigeria, Filipinas y Estados Unidos, impulsado por el Grupo Internacional de Investigaci&oacute;n y Acci&oacute;n sobre Derechos Reproductivos (IRRAG, por sus siglas en ingl&eacute;s), fundado en 1992; la obra se public&oacute; en ingl&eacute;s en 1998 y se tradujo al espa&ntilde;ol en 2006. Por ello, el prefacio para esta versi&oacute;n actualiza de manera sucinta los cambios en el contexto sociopol&iacute;tico de cada uno de los pa&iacute;ses en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es indispensable para comprender los avances, limitaciones y retrocesos en el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos en los diferentes pa&iacute;ses, sin separarlos de otros de mayor alcance y de las condicionantes macro y microsociales, que intervienen en la cotidianidad de las mujeres. Pero sobre todo, la val&iacute;a de la obra es la recuperaci&oacute;n de las vivencias, percepciones y experiencias de las participantes en la conformaci&oacute;n de su sentido de apropiaci&oacute;n de derechos, ubicados en un contexto, y el esfuerzo de las investigadoras en la construcci&oacute;n conceptual del planteamiento de los derechos en general y de los sexuales y reproductivos en particular.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto ofrece tres tipos de aportaciones: te&oacute;ricas, metodol&oacute;gicas y de acci&oacute;n pol&iacute;tica; esta &uacute;ltima proporciona informaci&oacute;n de primera mano sobre el funcionamiento de las condicionantes sociopol&iacute;ticas de distintos grupos y movimientos por la salud de las mujeres, aunque se incluyen m&aacute;s detalles del proceso de investigaci&oacute;n y menos de las acciones realizadas desde el activismo de las estudiosas en su conjunto. El proyecto se plante&oacute; con un abordaje de investigaci&oacute;n&#150;acci&oacute;n, cuya intensidad mayor se produjo en un contexto din&aacute;mico e hist&oacute;rico, propiciado por la repercusi&oacute;n de las conferencias internacionales de poblaci&oacute;n y desarrollo en El Cairo y Beijing, donde m&aacute;s de ciento cincuenta pa&iacute;ses signaron acuerdos para el respeto y avance de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n trata, desde un abordaje interdisciplinario y transcultural, c&oacute;mo las mujeres en distintos contextos dan sentido a la apropiaci&oacute;n de sus derechos (sentir que tienen derecho a...), en dos dimensiones fundamentales: procreaci&oacute;n y sexualidad. El planteamiento de la apropiaci&oacute;n de derechos es el concepto central de la obra, herramienta conceptual que fue construida y reconstruida a la luz de cada experiencia nacional, sin perder sus ra&iacute;ces te&oacute;ricas y filos&oacute;ficas en la &eacute;tica feminista, en cuanto a la integridad corporal y la noci&oacute;n de persona. Con base en esto, se plantearon cuatro matrices conceptuales: a) el "derecho a"; b) la toma de decisiones reproductivas; c) la resistencia y la adaptaci&oacute;n y d) las condiciones econ&oacute;micas, legales, pol&iacute;ticas y sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n este techo conceptual, dos preguntas dirigieron la investigaci&oacute;n: &iquest;c&oacute;mo llegan las mujeres en diferentes pa&iacute;ses, culturas y generaciones a negociar su sentido de apropiaci&oacute;n de derechos, en relaci&oacute;n con su salud sexual y reproductiva? y &iquest;en qu&eacute; circunstancias de vida y vali&eacute;ndose de qu&eacute; t&eacute;rminos, c&oacute;digos y estrategias comienzan a tomar responsabilidad sobre sus cuerpos sexual y reproductivamente hablando? Para tratar de responderlas, se tomaron en cuenta dos aspectos de la realidad social: las percepciones (c&oacute;mo se articulan los derechos y las aspiraciones), y las relaciones de poder y las condiciones propicias (c&oacute;mo negocian sus derechos con sus esposos, padres y parejas sexuales, personal m&eacute;dico, autoridades religiosas y p&uacute;blicas). Tambi&eacute;n se analizaron conceptos como reproducci&oacute;n, derechos, apropiaci&oacute;n subjetiva del derecho, cuerpo e individualidad y adaptaci&oacute;n y resistencia; y categor&iacute;as como toma de decisiones, espacios p&uacute;blico y privado, relaciones de poder, din&aacute;micas familiares y sexuales, apropiaci&oacute;n negociada o situada y ser y cuerpo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La metodolog&iacute;a cualitativa fue el enfoque en todos los casos, aunque entre los equipos se reconocen &eacute;nfasis y t&eacute;cnicas distintas. Esto puede ser una ventaja y desventaja a la vez, pues al tratarse de una investigaci&oacute;n transcultural e interdisciplinaria, los puntos comunes resultan claves para lograr la comparaci&oacute;n y obtener conclusiones m&aacute;s generales, que rebasen un an&aacute;lisis microsocial, cultural y ubicado localmente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, hay que reconocer que la coordinaci&oacute;n del proyecto tuvo el tino de dar flexibilidad suficiente a los equipos nacionales para el dise&ntilde;o de sus proyectos, sin perder de vista el objetivo com&uacute;n y el planteamiento general de abocarse a las mujeres pobres y de preferencia integrantes de alguna organizaci&oacute;n social, lo cual al final represent&oacute; una ventaja, pues recupera la diversidad cultural y pol&iacute;tica de los distintos pa&iacute;ses participantes. En la dimensi&oacute;n metodol&oacute;gica, algunos equipos describen con detenimiento sus decisiones, a diferencia de otros que las presentan apenas en t&eacute;rminos generales. A continuaci&oacute;n se abordar&aacute;n las investigaciones de cada pa&iacute;s, las metodolog&iacute;as aplicadas, sus ejes de an&aacute;lisis principales, los resultados m&aacute;s significativos y un apartado final sobre conclusiones generales de la obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>C&oacute;mo negocian las mujeres sus derechos</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El grupo de investigaci&oacute;n de Brasil incluy&oacute; tres grupos poblacionales: trabajadoras rurales y dom&eacute;sticas y amas de casa, todas ubicadas en los estratos socioecon&oacute;micos de menores ingresos. Adem&aacute;s de la pobreza, la mayor&iacute;a de las entrevistadas se encontraba bajo esquemas de subordinaci&oacute;n de g&eacute;nero, clase y raza, lo cual reflej&oacute; c&oacute;mo las condiciones adversas en que viven las mujeres de los estratos m&aacute;s desprotegidos de la sociedad se constituyen en limitantes para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, y por lo tanto de una ciudadan&iacute;a plena.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los instrumentos metodol&oacute;gicos utilizados fueron un cuestionario sociodemogr&aacute;fico, grupos focales o entrevistas de grupo y a profundidad. Se incluyeron mujeres con y sin activismo dentro de diversos organismos relacionados con movimientos sociales, as&iacute; como entrevistas a hombres.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brasil, como otros pa&iacute;ses de esta regi&oacute;n del mundo, enfrenta serios problemas de desigualdad social y salud &#151;incrementados a partir de los programas de ajuste estructural (PAE)&#151;, que han repercutido en el acceso a los servicios de salud o la violaci&oacute;n de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, por parte de las instituciones oficiales o de empleadores. En este estudio se hace visible que ellas no son pasivas ante su situaci&oacute;n, sino que est&aacute;n inmersas en procesos de negociaci&oacute;n de sus derechos, sean activistas o no de grupos sociales, aunque son las primeras las que expresan m&aacute;s claramente procesos de apropiaci&oacute;n de derechos, pues dichos espacios fomentan su autoestima y conciencia social y pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En sus respuestas, pareciera que a pesar del peso importante de los prejuicios culturales en cuestiones como los estereotipos de g&eacute;nero, la disponibilidad del cuerpo, la toma de decisiones para casarse, la violencia de g&eacute;nero o la pr&aacute;ctica ilegal e insegura del aborto, se evidencia que la reproducci&oacute;n social se constituye en el espacio donde transcurren negociaciones m&uacute;ltiples de sus derechos en la esfera p&uacute;blica, donde las mujeres son actoras activas en la negociaci&oacute;n de ellos. A trav&eacute;s de diversos mecanismos de adaptaci&oacute;n y resistencia, ellas buscan espacios, oponiendo resistencia, ocultando o intentando concertar sus decisiones reproductivas en oposici&oacute;n a sus parejas, los preceptos religiosos o el discurso m&eacute;dico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n en Egipto implic&oacute; un proceso dif&iacute;cil, ya que parti&oacute; de la confrontaci&oacute;n con pr&aacute;cticas que consideraban da&ntilde;inas para las mujeres, pero que parad&oacute;jicamente pod&iacute;an representar un estatus para ellas y la obtenci&oacute;n de beneficios en sus relaciones personales y comunitarias. La investigaci&oacute;n explor&oacute; los significados y experiencias del cuerpo femenino, y se realizaron entrevistas grupales, as&iacute; como a profundidad a mujeres y hombres. Debido a que en esa regi&oacute;n del mundo la conceptualizaci&oacute;n de los derechos sexuales y reproductivos no tiene las implicaciones que en Occidente, se decidi&oacute; no circunscribirlos al cuerpo y las decisiones sobre &eacute;l, sino ampliarlos hacia cuestiones sociales, hist&oacute;ricas, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, pues cuando se trata de derechos hay que pensar tambi&eacute;n en poder y recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Egipto, la repercusi&oacute;n de los pae en la poblaci&oacute;n ha sido negativa, en especial en las mujeres, quienes se han visto perjudicadas tanto en su educaci&oacute;n y salud como en la posibilidad de emplearse. Adem&aacute;s, han tenido que enfrentar pol&iacute;ticas adversas al trabajo femenino, que van de la mano de tradiciones y posiciones conservadoras en su sociedad, imbuidas de preceptos religiosos fundamentalistas, tanto isl&aacute;micos como cat&oacute;licos, cuyas influencias se reflejan en la promulgaci&oacute;n de leyes que anulan el ejercicio de algunos derechos sexuales y reproductivos. A lo anterior se suma la falta de educaci&oacute;n sexual, que no se incluye en el sistema educativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto existen espacios de lucha pol&iacute;tica, sin embargo, las tradiciones patriarcales centradas en la subordinaci&oacute;n de las mujeres, parecen constituirse en las normas sociales principales. Aspectos como la virginidad y el honor tienen un valor muy alto, lo que parece justificar pr&aacute;cticas como la mutilaci&oacute;n de genitales femeninos (MGF) , y las pruebas para demostrar que la mujer es virgen al casarse (baladi doklha), ya que esto confiere aceptaci&oacute;n social y posibilidades de negociaci&oacute;n. Aunque el trabajo y la educaci&oacute;n son las condiciones principales, que parecen reforzar la toma de decisiones, particularmente en cuestiones de control de su fertilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Malasia, la investigaci&oacute;n incluy&oacute; los tres grupos &eacute;tnicos principales: malayos, chinos e hind&uacute;es (urbanos y rurales). Se utilizaron historias de vida para contextualizar c&oacute;mo se llevan a cabo los procesos de apropiaci&oacute;n de los derechos sexuales y reproductivos en un pa&iacute;s con una gran diversidad &eacute;tnica, y que adem&aacute;s, si bien est&aacute; inmerso en un proceso de desarrollo y modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica, tambi&eacute;n enfrenta un fundamentalismo religioso &#151;en este caso el islamismo como religi&oacute;n de Estado&#151; que incide sobre cuestiones de g&eacute;nero, sexualidad, reproducci&oacute;n y movilidad de las mujeres, y fomenta la familia patriarcal y la perpetuaci&oacute;n de las relaciones de poder&#150;subordinaci&oacute;n entre hombres y mujeres. Esta situaci&oacute;n hace que las pol&iacute;ticas laborales sean contradictorias, y as&iacute; se favorece a la industria, pues requiere el uso instrumental de mano de obra femenina barata, pero sin buscar la resoluci&oacute;n de las inequidades de g&eacute;nero.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Culturalmente, las mujeres tratan de compensar estas discriminaciones encabezando movimientos diversos contra esas pol&iacute;ticas, para evidenciar la violencia en su contra, y exigir la garant&iacute;a del derecho a ejercer su sexualidad y fertilidad. Otros grupos de ellas se manifiestan contra el consumismo occidental, o buscan que el Cor&aacute;n sea interpretado desde su perspectiva; las m&aacute;s tradicionalistas exigen al Estado derechos que reconocen propios, como puede ser la manutenci&oacute;n, en una b&uacute;squeda de espacios de negociaci&oacute;n. A pesar de que existe una pol&iacute;tica gubernamental pronatalista, la tasa de fecundidad ha disminuido, tal vez esto pudiera interpretarse como una manifestaci&oacute;n de que las mujeres, principalmente las que tienen acceso a educaci&oacute;n y trabajo, son capaces de tomar decisiones respecto a su fertilidad (anticoncepci&oacute;n, esterilizaci&oacute;n o aborto ilegal), por encima de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, los ordenamientos religiosos, las normas tradicionales y sus propias parejas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro sitio de investigaci&oacute;n del irrag fue M&eacute;xico, donde se proyect&oacute; trabajar en tres espacios: la capital del pa&iacute;s, Oaxaca y Sonora. Se busc&oacute; incluir los principales &aacute;mbitos en los que las entrevistadas percib&iacute;an el desarrollo del sentido de apropiaci&oacute;n de sus derechos: familiar, comunitario y de la pol&iacute;tica estatal, y conocer c&oacute;mo las mujeres de sectores populares deciden asuntos en su vida sexual y reproductiva y uso de anticonceptivos, as&iacute; como el trabajo de crianza, en un contexto de promoci&oacute;n del cambio social. Se utiliz&oacute; un enfoque orientado a la acci&oacute;n, con entrevistas individuales, grupales y a profundidad, como herramientas metodol&oacute;gicas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con &eacute;stas fue posible reconocer que tanto la funci&oacute;n biol&oacute;gica como la social recaen sobre todo en las mujeres, debido al alto valor que en el pa&iacute;s se otorga a la maternidad y al cuidado de los otros, junto a factores econ&oacute;micos que juegan un papel decisivo para que ellas se constituyan en mano de obra de costo bajo o nulo. La poblaci&oacute;n enfrenta serios problemas de desigualdad social y salud, agravados por los pae, con reducciones importantes del gasto social y un deterioro severo de los servicios de salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos problemas sociales han llevado a una feminizaci&oacute;n de la pobreza, a la emigraci&oacute;n y efectos en la salud poblacional sobre todo de las mujeres pobres, quienes contin&uacute;an falleciendo por causas relacionadas con la reproducci&oacute;n. Respecto a esto &uacute;ltimo, debe destacarse la feminizaci&oacute;n del sida, fen&oacute;meno que puede ser un reflejo de las pocas posibilidades de negociaci&oacute;n de muchas mujeres con sus parejas, al ser su sexualidad un tema tab&uacute; en la sociedad, como tambi&eacute;n lo son el placer sexual y el aborto, impregnados de dogmas religiosos, desde el fundamentalismo cat&oacute;lico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se evidenci&oacute; que el desarrollo del sentido de apropiaci&oacute;n de los derechos sexuales y reproductivos se da en t&eacute;rminos de ganancia o concesi&oacute;n, aunque el conocimiento e incluso su apropiaci&oacute;n no garantiza el logro de una ciudadan&iacute;a plena, al no existir las condiciones econ&oacute;micas, sociales, pol&iacute;ticas y culturales requeridas para su ejercicio. La marginalidad y restricciones sociales marcan la prioridad &#151;la subsistencia&#151; y esto no impidi&oacute; que las entrevistadas fueran activas al participar en grupos o movimientos, que buscan reivindicar sus derechos, concepto por el cual en M&eacute;xico existen significados nuevos, incluso los relacionados con la reproducci&oacute;n, que est&aacute;n enmarcados en los ejercicios incipientes de democracia y apertura, en confrontaci&oacute;n con el autoritarismo y conservadurismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro pa&iacute;s considerado fue Nigeria, cuya poblaci&oacute;n viv&iacute;a bajo un r&eacute;gimen militar autoritario. En esta regi&oacute;n prevalece la religi&oacute;n musulmana, que refuerza la normativa patriarcal tradicional. La econom&iacute;a es precaria (62 por ciento de las familias vive en la pobreza), y son las mujeres las que sostienen principalmente la producci&oacute;n agr&iacute;cola. Los subsidios a la educaci&oacute;n, la salud y bienestar social se redujeron dr&aacute;sticamente con la aplicaci&oacute;n de los pae, y la defensa de las mujeres fue asumida por grupos civiles, cr&iacute;ticos del gobierno militar, en el contexto de lo que se llam&oacute; "pseudofeminismo patrocinado por el Estado".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las investigadoras trabajaron con grupos &eacute;tnicos minoritarios, trataron de conocer "la manera en que las mujeres se perciben a s&iacute; mismas y act&uacute;an en sus opciones sexuales y reproductivas, a menudo sin la cooperaci&oacute;n o el consentimiento de los varones de su comunidad" (p. 317), utilizaron grupos focales, entrevistas personales guiadas y estudios de caso. Los ejes de an&aacute;lisis fueron la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero, la educaci&oacute;n y el trabajo, pues existe una gran discriminaci&oacute;n hacia las mujeres, e intentaron conocer c&oacute;mo se vive y se percibe la sexualidad a lo largo del ciclo de vida, en una sociedad donde resalta una fuerte cultura del silencio sobre temas relacionados con la sexualidad y reproducci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se evidenciaron las contradicciones por la edad, ya que las mujeres mayores poseen cierto poder sobre las j&oacute;venes, al contar con m&aacute;s informaci&oacute;n sobre estos temas. Respecto al matrimonio y la monogamia, las entrevistadas consideraban que ese era su destino natural, y que la esposa deb&iacute;a servir al esposo. Tambi&eacute;n se esperaba que la maternidad fuese a edad temprana, aunque en las generaciones nuevas se incrementaba ligeramente la edad del primer embarazo. Otros problemas eran la baja cobertura de atenci&oacute;n prenatal, y la necesidad de permiso del esposo para acudir al hospital. En relaci&oacute;n con el aborto, que es un problema grave, se registr&oacute; un avance fuera de toda divisi&oacute;n &eacute;tnica y religiosa por parte de las j&oacute;venes urbanas, quienes est&aacute;n rechazando abiertamente los modelos culturales dominantes en contra del mismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con las narrativas de las entrevistadas, el sentido del derecho a tomar decisiones reproductivas y sexuales disminuye durante los primeros a&ntilde;os de matrimonio y maternidad, pero se identificaron casos de subversi&oacute;n, es decir, decisiones tomadas en contra de sus mandatos culturales, en cuanto a anticonceptivos y aborto, mediante el acomodo estrat&eacute;gico y secreto, en lugar de una resistencia abierta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Filipinas, el equipo plante&oacute; ir m&aacute;s all&aacute; de la orientaci&oacute;n legalista y bio&#150;m&eacute;dica, altamente individualista en el discurso tradicional de los derechos reproductivos, y ocuparse de las formas en que las mujeres comunes participan en el juego de las estrategias, e interpretan las nociones de "reproducci&oacute;n" y "derechos". Eligieron catorce pares de madres e hijas en tres aldeas pobres; hicieron entrevistas, una encuesta de seguimiento y discusiones de grupo. Las investigadoras encontraron que las filipinas se refieren a un sentido de "tener derecho a &#91;...&#93;" con el t&eacute;rmino sana (desear&iacute;a que...), que antecede al de dapat, que es "deber" o "tener que", y se identific&oacute; una constante de "derechos negociados", especialmente en el &aacute;mbito familiar, pero en un contexto donde influyen las pol&iacute;ticas nacionales sobre salud, educaci&oacute;n y la Iglesia cat&oacute;lica (83 por ciento de la poblaci&oacute;n es practicante) en temas como la regulaci&oacute;n de la fecundidad, las relaciones entre los esposos y el divorcio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este pa&iacute;s, 2 por ciento del producto nacional bruto (PNB) , se destina a educaci&oacute;n y 1 a salud, por lo que la atenci&oacute;n en los servicios p&uacute;blicos de salud es realmente deficiente. Otras conclusiones se&ntilde;alan la brecha entre el sentido de apropiaci&oacute;n de las mujeres y su comportamiento real, adem&aacute;s de que &eacute;sta es diferente seg&uacute;n el sana del que se trate. Por ejemplo, se acercan m&aacute;s al dapat en demandas relativas al trabajo, la maternidad y la violencia dom&eacute;stica, pero mucho menos en lo que concierne al placer sexual y control de la fecundidad. Se encontr&oacute; que la conducta de muchas mujeres es de sumisi&oacute;n ante las relaciones de poder, pero en ciertas pr&aacute;cticas &eacute;stas son una forma de resistencia. La conclusi&oacute;n general se&ntilde;ala que las mujeres comunes negocian sus derechos en tres aspectos de la vida familiar relacionados entre s&iacute;, y donde la adaptaci&oacute;n y la resistencia operan de manera distinta: la divisi&oacute;n sexual del trabajo, las relaciones sexuales y el control de la fertilidad y el derecho a divorciarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos, con su mosaico cultural, fue otro pa&iacute;s que conform&oacute; el proyecto. Para esta investigaci&oacute;n, el equipo trabaj&oacute; con grupos de mujeres de color (afroamericanas y latinas), en tres zonas que llamaron "el sur dentro del norte": afroamericanas (grupos de la iglesia); dominicanas (dos grupos) y sindicalizadas; todas las comunidades eran producto de la inmigraci&oacute;n. Se realizaron tanto entrevistas a profundidad como abiertas, grupos focales e historias de vida. Las mujeres criticaron el enfoque de algunos programas de asistencia social, que consideran a las personas pobres culpables de su situaci&oacute;n en lo individual, y no como resultado de una condici&oacute;n social; fue excepcional que alguna de ellas informara si recib&iacute;a ayuda de la asistencia social.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue evidente que las sindicalizadas expresaron claramente sus derechos y en t&eacute;rminos m&aacute;s amplios, ya que su relaci&oacute;n sindical les da un sentido de seguridad en el trabajo y construye su identidad de ciudadanas. En todas ellas se constat&oacute; la percepci&oacute;n de que la fecundidad no s&oacute;lo es cuesti&oacute;n de control de la natalidad, sino la presencia o ausencia de otras condicionantes sociales y relaciones de poder, y que entre ellas hay una serie de estrategias que las hace activas en la conformaci&oacute;n de sus propias formas de poder. Todas consideraron que el derecho al aborto no puede garantizarse sin las condiciones sociales que hacen posible la elecci&oacute;n, y refieren un sentido de apropiaci&oacute;n de derechos espec&iacute;ficos. Las mujeres creen que en la comunidad hay diferentes oportunidades disponibles para tomar decisiones reproductivas y sexuales, y que depende de su capacidad para hacerlo; tambi&eacute;n expresan su derecho a definirse a s&iacute; mismas como adultas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas se&ntilde;alaron que la maternidad es una fuente de afirmaci&oacute;n y realizaci&oacute;n. Esto resulta relevante porque la mayor&iacute;a de las participantes en el estudio viv&iacute;an solas.Tambi&eacute;n se evidenciaron contradicciones: la oportunidad de recibir asistencia social, que al mismo tiempo representa un estigma social, su libertad en el control de la natalidad y el arrepentimiento sobre su decisi&oacute;n de m&eacute;todos definitivos. El sentido del derecho de las mujeres refleja sus habilidades diferenciales para organizarse y tener seguridad econ&oacute;mica y personal. La naturaleza de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas obliga a las mujeres de las comunidades pobres y las inmigrantes a negociar con las autoridades estatales y m&eacute;dicas a diario, modificando los l&iacute;mites de los dominios p&uacute;blico y privado y transformando las decisiones personales en asuntos de justicia econ&oacute;mica y social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar algunos puntos centrales compartidos por los y las investigadores (as) que trabajaron en estos siete pa&iacute;ses, sin olvidar que en todos los casos se intent&oacute; dar voz a las mujeres en contextos diversos, lo que si bien enriqueci&oacute; enormemente el proyecto, tambi&eacute;n dificult&oacute; encontrar similitudes y delinear diferencias que permitan rebasar el an&aacute;lisis microsocial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las similitudes se encontraron las siguientes: a) los programas de ajuste estructural dise&ntilde;ados por organismos centrales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y sus efectos negativos sobre las poblaciones de estudio; b) el fundamentalismo religioso y sus injerencias en el g&eacute;nero, sexualidad y reproducci&oacute;n, que tienden a controlar y limitar la capacidad de las mujeres para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos; c) las leyes sobre el aborto, con sus prohibiciones y diferencias, que llevan a considerarlo como un delito, y a que se practique en condiciones inseguras e insalubres, que ponen en riesgo la vida de las mujeres; d) los estereotipos de g&eacute;nero, con la perpetuaci&oacute;n de las relaciones de poder&#150;subordinaci&oacute;n entre hombres y mujeres, en mayor o menor grado, seg&uacute;n el contexto y e) la pobreza, que limita seriamente el proceso mismo de apropiaci&oacute;n de derechos, y las posibilidades de exigencia o ejercicio de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras similitudes se relacionan con los procesos de negociaci&oacute;n de las mujeres, sus deseos de soledad, libertad y autodeterminaci&oacute;n o de tener control sobre sus cuerpos y experiencias sexuales y reproductivas, que llegaron a constituirse en conexiones trasversales a pesar de las diferencias contextuales. En los siete pa&iacute;ses, las mujeres manifestaron su deseo de controlar su propia fecundidad, aun en contra de sus parejas o de las normas prevalecientes, todas hablaron de la violencia dom&eacute;stica e institucional y la persecuci&oacute;n e ilegalidad del aborto en sus procesos de resistencia o adaptaci&oacute;n. Y si bien la maternidad per se les da valor social, &eacute;sta es vivida y asumida de diferentes maneras de acuerdo con cada contexto e historia de vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el reconocimiento de su sexualidad o del placer sexual y sus derechos sobre la reproducci&oacute;n var&iacute;an de acuerdo con el contexto y la generaci&oacute;n de pertenencia, lo que tambi&eacute;n tamiza sus creencias religiosas, en las que se aprecian procesos de adaptaci&oacute;n de los preceptos a las condiciones adversas de sus vidas, imagin&aacute;ndose un dios que es ante todo compasivo y entender&aacute; incluso la decisi&oacute;n de abortar. Tambi&eacute;n fue evidente que la educaci&oacute;n, la independencia econ&oacute;mica y la pertenencia a grupos que abogan por derechos son elementos que favorecen su apropiaci&oacute;n, aun cuando &eacute;stos se relacionen m&aacute;s con la esfera p&uacute;blica, como lo son los sociales o econ&oacute;micos, y sea m&aacute;s dif&iacute;cil articularlos con el plano personal de los sexuales y reproductivos. No obstante, en los casos donde empieza la apropiaci&oacute;n de derechos, si todav&iacute;a existen condicionantes que los limiten, excluyan o restrinjan, la ciudadan&iacute;a ser&aacute; s&oacute;lo parcial, y esto tiene que ver con cuestiones impostergables de justicia social, democracia y ciudadan&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas" id="notas"></a>Nota</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La investigaci&oacute;n en M&eacute;xico se public&oacute; en: Ortiz Ortega, Adriana (compiladora). 2000. Derechos reproductivos de las mujeres. Un debate sobre justicia social en M&eacute;xico. M&eacute;xico: Edamex&#150;Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#150; Xochimilco.</font></p>      ]]></body>
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