<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-3550</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Norteamérica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Norteamérica]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-3550</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones sobre América del Norte]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-35502009000200009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diplomacia digital y su vigencia en las relaciones internacionales]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Almejo]]></surname>
<given-names><![CDATA[José de Jesús]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) Escuela de Relaciones Internacionales ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>4</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>187</fpage>
<lpage>196</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-35502009000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-35502009000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-35502009000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Reflexiones: Apuntes bibliogr&aacute;ficos </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Diplomacia digital y su vigencia en las relaciones internacionales</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; de Jes&uacute;s L&oacute;pez Almejo<sup>*</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Profesor&#150;investigador de tiempo completo de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Popular Aut&oacute;noma del Estado de Puebla (UPAEP),</i> <a href="mailto:jesuslopez@gmail.com">jesuslopez@gmail.com</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es com&uacute;n leer en libros especializados en ciencias de la comunicaci&oacute;n, medios impresos de todas las tendencias y, en general, en los enfoques provenientes de las ciencias sociales, que la internet vino a democratizar el poder y el acceso a la informaci&oacute;n de manera paulatina, a trav&eacute;s de las diversas oportunidades que abri&oacute; para que todo ser humano que tuviera frente a s&iacute; una computadora con capacidad de conexi&oacute;n a la red pudiera vender, comprar, leer, ser le&iacute;do, aprender, ense&ntilde;ar, capacitarse o invertir su tiempo de ocio; es decir, que pudiera hacerlo sin tener que desfalcarse econ&oacute;micamente para anunciar al p&uacute;blico sus actividades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si llevamos esto mismo al nivel de los actores de las relaciones internacionales, es decir, a las colectividades humanas (sean Estados, corporativos multinacionales, empresas transnacionales, organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, religiones u otras) con capacidad para institucionalizar sus procesos de acci&oacute;n y difundirlos m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de las naciones en las que operan, tengan o no una nacionalidad definida, se puede se&ntilde;alar que el proceso de todos los sectores, factores y niveles de hacer p&uacute;blicas sus actividades representan costos muy bajos, en comparaci&oacute;n con lo que tendr&iacute;an que invertir si se promovieran en radio, televisi&oacute;n y prensa escrita &uacute;nicamente; sobre todo, por el alcance mundial que por medio de la red pueden lograr en tiempo real.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente trabajo se rese&ntilde;an, analizan y comparan los libros <i>Diplomacia, aspectos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos de su ejercicio profesional </i>de Ismael Moreno Pino, publicado en el a&ntilde;o 2001, y <i>Diplomacia en la era digital, la ayuda alimentaria como maniobra neoliberal </i>de Camelia Tigau, de reciente publicaci&oacute;n en 2009.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer autor es diplom&aacute;tico de carrera, con una larga trayectoria dedicada al servicio exterior mexicano; es, de hecho, decano.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Por su parte, Camelia Tigau es una joven acad&eacute;mica procedente de Rumania, radicada en M&eacute;xico desde hace varios a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por la breve alusi&oacute;n al perfil de ambos, se puede entender, entonces, la manera y el enfoque con el que cada uno de ellos aborda un aspecto distinto de un mismo tema: la diplomacia. Mientras que Ismael Moreno Pino la estudia desde una vertiente hist&oacute;rica, jur&iacute;dica y legalista, basada en la experiencia personal de su pr&aacute;ctica laboral, Camelia lo hace desde el &aacute;mbito que domina mejor, que es de la academia y, dentro de ella, como una internacionalista que combina el conocimiento de las ciencias de la comunicaci&oacute;n con el de las relaciones internacionales. De ah&iacute; que se interese m&aacute;s en el aspecto de la era digital en el que la actual diplomacia se desenvuelve.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo principal de esta rese&ntilde;a es incentivar a los internacionalistas de todos los niveles y &aacute;mbitos de acci&oacute;n &#150;y tambi&eacute;n a quienes no lo son de formaci&oacute;n, a los que practiquen la abogac&iacute;a a nivel internacional, el servicio exterior mexicano y a todos quienes desde dentro o fuera de la academia se interesen en las relaciones internacionales&#150; a leer ambas obras, con sentido l&oacute;gico, de urgencia, anal&iacute;tico y cr&iacute;tico, en aras de fomentar el inter&eacute;s en el conocimiento de este tema y en la pr&aacute;ctica profesional de la "diplomacia" que tantos debates ha suscitado en lo tocante a sus enfoques y alcances, desde el inicio mismo del estudio de las relaciones internacionales all&aacute; por 1919 en la Universidad de Aberyswith, de Gales, e inclusive desde siglos antes de su surgimiento como disciplina cient&iacute;fica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presente rese&ntilde;a es un esfuerzo por retomar, repensar y replantear la importancia de la diplomacia en los estudios internacionales de la &eacute;poca contempor&aacute;nea porque, si bien es cierto que de la diplomacia tradicional que, en t&eacute;rminos generales se conoce, quedan pocos elementos, &eacute;sos que siguen vivos son precisamente los que mantienen el alma, la esencia, vamos, el esp&iacute;ritu con el que fue creada: generar un ambiente cordial de comunicaci&oacute;n entre los actores del sistema internacional y homogeneizar sus c&oacute;digos de conducta para hacer asequible la cooperaci&oacute;n por medio de la negociaci&oacute;n entre ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, se vuelve necesario entender este tema en todas sus facetas. Sabemos que empez&oacute; siendo definido como la herramienta principal de los Estados para interrelacionarse con otros Estados u organismos internacionales y para apoyar la construcci&oacute;n de la agenda mundial. Por su trascendencia en las relaciones internacionales, debe recordarse que, hist&oacute;ricamente, la diplomacia en su vertiente cl&aacute;sica ha sido entendida como un proceso clave de comunicaci&oacute;n y negociaci&oacute;n entre las organizaciones pol&iacute;ticas humanas y como un importante instrumento de la pol&iacute;tica exterior de las instituciones estatales, que tambi&eacute;n &uacute;ltimamente han desarrollado los actores globales (White, Little y Smith, 2005: 85).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, autores tales como los anteriores se&ntilde;alan que la diplomacia exist&iacute;a incluso mucho antes del Estado como se lo conoce en su forma actual y que no se subordina a una pol&iacute;tica exterior, sino m&aacute;s bien, contribuye a su coordinaci&oacute;n y efectividad (White, Little y Smith, 2005: 85). En este sentido, la diplomacia en su vertiente cl&aacute;sica es entendida como un proceso de comunicaci&oacute;n entre actores internacionales que buscan resolver los conflictos y desacuerdos para evitar la guerra mediante la negociaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto actual, sin embargo, tambi&eacute;n se refiere a la promoci&oacute;n de una mayor competitividad comercial y un crecimiento econ&oacute;mico dirigido a la promoci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n internacional. Este proceso ha sido institucionalizado, refinado y profesionalizado a trav&eacute;s de los siglos (White, Little y Smith, 2005: 88). De ah&iacute; precisamente la importancia, trascendencia y pertinencia de la obra de Camelia Tigau, por la manera en la que aporta su propia definici&oacute;n contempor&aacute;nea de diplomacia y en la que muestra las numerosas interacciones de los actores, tanto tradicionales como los nuevos, que la utilizan como canal de comunicaci&oacute;n, negociaci&oacute;n y entendimiento para el logro de la cooperaci&oacute;n en un contexto en el cual pueden valerse ya de esas poderos&iacute;simas herramientas conocidas como las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, como ya se dijo anteriormente, Ismael Moreno Pino escribi&oacute; <i>Diplomacia, aspectos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos de su ejercicio profesional</i>, en donde destaca los aspectos esenciales de los procesos y mecanismos, as&iacute; como los c&oacute;digos de comportamiento y el marco legal que conforman en su conjunto la pr&aacute;ctica de la diplomacia, pero &uacute;nicamente en su aspecto cl&aacute;sico (Moreno Pino, 2001: 19&#150;48).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros cuestionamientos que Moreno Pino intenta responder a lo largo de su obra son los siguientes, &iquest;qu&eacute; es la diplomacia?, &iquest;para qu&eacute; sirve?, &iquest;cu&aacute;l es su marco referencial que le da un margen de maniobra y que regula el comportamiento de los actores que la practican? En ese sentido, se&ntilde;ala que la diplomacia es la ciencia que estudia la manera en la que los Estados se relacionan, sus fondos y formas de comportamiento, sus privilegios e inmunidades, y sus acuerdos de reciprocidad para definir los canales de interacci&oacute;n que hagan viable la negociaci&oacute;n internacional. Con la finalidad de que la diplomacia sea funcional, debe contar con un marco jur&iacute;dico espec&iacute;fico, situado en el derecho diplom&aacute;tico, el cual tiene como objetivo regular la negociaci&oacute;n internacional; pero, al ser una rama del derecho internacional p&uacute;blico, se centrar&iacute;a precisamente en la actividad de los Estados y los organismos internacionales a escala mundial (Moreno Pino, 2001: 69&#150;70).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que su libro es relativamente reciente y pertenece por antonomasia a las obras posmodernas publicadas ya en el presente siglo XXI, no deja de lado el marco originario de la diplomacia en su versi&oacute;n cl&aacute;sica, como son las convenciones de La Habana de 1928, relativas a los funcionarios diplom&aacute;ticos; la de Viena de 1961, que entr&oacute; en vigor hasta 1965, y que regula las relaciones diplom&aacute;ticas; as&iacute; como la de Nueva York de 1969, que se enfoca en la definici&oacute;n del marco de acci&oacute;n de las misiones especiales. De todas ellas, los aspectos que resalta con extrema precauci&oacute;n son los privilegios y las inmunidades de las misiones diplom&aacute;ticas, as&iacute; como aqu&eacute;llos de los que goza su personal (Moreno Pino, 2001: 139&#150;150).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro tema que Moreno Pino no deja de lado es el del asilo diplom&aacute;tico que, aun cuando pareciera haberse vuelto una pr&aacute;ctica obsoleta del siglo pasado, crisis pol&iacute;ticas contempor&aacute;neas como las de Timor Oriental, Kosovo o el actual golpe de Estado en Honduras, lo vuelven contempor&aacute;neo y, por ende, necesario de abordarse y comprenderse en toda su extensi&oacute;n (Moreno Pino, 2001: 281).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor se&ntilde;ala que, tanto para que los privilegios y las inmunidades, as&iacute; como para que el asilo diplom&aacute;tico se mantengan vigentes, antes tienen que negociarse y acordarse por quienes desean practicarlos y apegarse a ellos, y eso s&oacute;lo es posible en un marco de negociaci&oacute;n entre los actores que sustentan el mayor nivel de legitimidad, como son los Estados y los organismos internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, para que todo esto sea posible, Moreno Pino sugiere que, cuando se analice el tema de la diplomacia, se subraye tambi&eacute;n la importancia de los tratados internacionales, puesto que &eacute;stos tienden a ser considerados como legislaci&oacute;n internacional y no como contratos sin importancia, en la medida en que cuentan con un gran n&uacute;mero de Estados participantes suscritos (Moreno Pino, 2001: 107). Es decir, en la medida en que la multilateralidad sea concurrida, las resoluciones que emanen de ella tender&aacute;n a ser m&aacute;s s&oacute;lidas y duraderas. Desde este punto de vista, la diplomacia es al derecho internacional lo que el derecho procesal es al civil (Moreno Pino, 2001: 15)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como alguien que ha practicado la diplomacia a lo largo de su vida, Moreno Pino tiene el acierto de abordarla incluso al nivel de los jefes de Estado, de gobierno y los ministros de relaciones exteriores, pues aunque es un concepto que se vuelve abstracto, finalmente es ejercida por personas de carne y hueso que representan a sus respectivas naciones. En este punto, el autor analiza las ventajas y desventajas de este tipo de diplomacia, y a partir de su experiencia profesional, sugiere cu&aacute;ndo es m&aacute;s apropiado que se lleve a cabo en alg&uacute;n sentido o en otro (Moreno Pino, 2001: 172&#150;173).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para que las negociaciones entre los participantes, hacedores y practicantes de la diplomacia (ya sean diplom&aacute;ticos profesionales o aficionados que la desempe&ntilde;an por la circunstancia pol&iacute;tica de sus respectivas naciones) fluyan con armon&iacute;a y eficacia, Moreno Pino destaca la importancia de la existencia de los privilegios y las inmunidades de las que deben gozar los participantes, pues en ello reside la rapidez, funcionalidad y eficiencia que puedan tener. En este marco, el autor diferencia acertadamente lo que es un privilegio de una inmunidad, empezando por la jurisdicci&oacute;n de una misi&oacute;n diplom&aacute;tica y por la reciprocidad de las partes (es decir, recibo lo que doy y hago a los suyos lo que ellos hacen con los m&iacute;os) (Moreno Pino, 2001: 225&#150;252).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el objetivo de que los encargados de este arduo trabajo lo realicen con el sentido de urgencia y rapidez que se requiere, as&iacute; como con la cordialidad y la confianza necesarias que las labores de Estado les demandan, se han establecido las exenciones fiscales, aduaneras y de seguridad social, as&iacute; como la inviolabilidad de la valija diplom&aacute;tica y la inmunidad de que gozan (Moreno Pino, 2001: 312&#150;341). La idea es que tengan toda la confianza del mundo para realizar sus funciones de representatividad de la mejor manera posible y puedan negociar en los mejores t&eacute;rminos, de manera abierta y fluida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta misma l&iacute;nea de apertura y fluidez, se hace pues necesario conocer los canales de comunicaci&oacute;n de los cuerpos diplom&aacute;ticos. Consciente de ello, Moreno Pino aborda de manera cuidadosa, paso a paso y etapa por etapa, la definici&oacute;n y, luego, la evoluci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n del cuerpo diplom&aacute;tico, empezando por reconocer la necesidad de su naturaleza, las representaciones diplom&aacute;ticas conjuntas, las relaciones que entre s&iacute; mantienen los integrantes del cuerpo diplom&aacute;tico, las comunicaciones en cuanto a su importancia en el tiempo, el idioma de la diplomacia, los c&oacute;digos de comunicaci&oacute;n, las diversas formas y formatos de las comunicaciones escritas en el tr&aacute;fico diplom&aacute;tico (que persisten en la actualidad, aunque renovadas y readaptadas a la actual fluidez de la informaci&oacute;n impulsada por las nuevas tecnolog&iacute;as)<sup><a href="#notas">2</a></sup> y, finalmente, hace un esbozo del vocabulario t&eacute;cnico de la diplomacia, necesario m&aacute;s que nunca para entender qu&eacute; es lo que se deja atr&aacute;s y qu&eacute; es lo que se recupera en el actual contexto de las relaciones internacionales (Moreno Pino, 2001: 415&#150;432).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, este cuerpo de comunicaciones de la diplomacia se vuelve imprescindible para que los diplom&aacute;ticos difundan sus actividades, limitaciones y logros, es decir, para que impulsen las comunicaciones diplom&aacute;ticas. Sin embargo, cabe se&ntilde;alar que Moreno Pino enfatiza la importancia de evitar publicar el contenido de una comunicaci&oacute;n diplom&aacute;tica antes de que &eacute;sta llegue a su destinatario, dependiendo tambi&eacute;n en gran medida de la manera en la que se la clasifique &#151;restringida, o bien, s&oacute;lo para conocimiento del ministro, o como informaci&oacute;n de seguridad nacional o documento p&uacute;blico (Moreno Pino, 2001: 443).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, <i>Diplomacia, aspectos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos de su ejercicio profesional</i>, de Ismael Moreno Pino, es una obra que todo internacionalista, o aspirante a convertirse en miembro del servicio exterior o quien busque trabajar cuestiones referidas desde la academia debiera leer, por la riqueza textual, precisi&oacute;n y claridad de su contenido, sin por ello dejar de ser t&eacute;cnica, especializada y conducente al objeto de estudio: la diplomacia en su estilo cl&aacute;sico, hist&oacute;rico y jurista.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, en el &aacute;mbito de la diplomacia en la &eacute;poca contempor&aacute;nea nos encontramos con <i>Diplomacia en la era digital. La ayuda alimentaria como maniobra neoliberal</i>, de Camelia Tigau, a la cual no calificar&iacute;a de antag&oacute;nica de la de Ismael Moreno Pino, sino m&aacute;s bien como poseedora de informaci&oacute;n complementaria que ayuda en la redefinici&oacute;n del concepto de diplomacia, readaptado a la circunstancia actual, la cual se caracteriza por la velocidad y los nuevos ritmos de trabajo que imprimen d&iacute;a con d&iacute;a las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n en todos los sectores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si, desde una visi&oacute;n te&oacute;rica realista, Moreno Pino hace un estupendo y detallado trabajo acerca de la definici&oacute;n de este importante concepto en el mundo de hoy, en su vertiente cl&aacute;sica (a pesar de que los detractores de la diplomacia subrayen que su funci&oacute;n es obsoleta en el siglo XXI), Camelia Tigau realiza una importante aportaci&oacute;n desde una visi&oacute;n sist&eacute;mica de las relaciones internacionales, puesto que adem&aacute;s de redefinir el concepto realiza una serie de importantes combinaciones de canales de comunicaci&oacute;n de los nuevos actores que la practican abiertamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo del primer cap&iacute;tulo de su obra, Tigau (2009: 34&#150;37) se&ntilde;ala que lejos de disminuir la influencia de la diplomacia estatal como consecuencia de la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico&#150;tecnol&oacute;gica y de las comunicaciones, &eacute;stas reconstruyen el perfil del diplom&aacute;tico ampliando sus tareas, es decir, oblig&aacute;ndolo a renovarse o morir. Debido a ello, la diplomacia est&aacute; hoy m&aacute;s vigente que nunca. Y como pr&aacute;ctica profesional, clave en la manera en la que los actores del sistema internacional se relacionan entre s&iacute;, sigue desempe&ntilde;ando un papel central en la pol&iacute;tica internacional, en los t&eacute;rminos que Tigau sostiene: "De la diplomacia elitista se pas&oacute; a la de masas; aument&oacute; el acceso de actores no oficiales y el sentido de compartir la cultura de la comunicaci&oacute;n a nivel mundial" (Tigau, 2009: 36). En ese mismo tenor, la diplomacia act&uacute;a como una variable vinculante de los dem&aacute;s subsistemas del sistema internacional (Tigau, 2009: 50).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo esta l&oacute;gica, tenemos la explicaci&oacute;n de por qu&eacute; la diplomacia no es obsoleta ni, mucho menos, inservible. Como lo se&ntilde;ala Tigau, los diplom&aacute;ticos tienen la tarea de renovarse o desaparecer, de ah&iacute; la importancia de que se preparen tambi&eacute;n en temas como la econom&iacute;a, la ecolog&iacute;a, la cultura, la ciencia y las finanzas (Tigau, 2009: 51) y, agregar&iacute;a, el manejo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">P&aacute;rrafos antes se&ntilde;al&eacute; que esta obra no era antag&oacute;nica a la de Ismael Moreno Pino, sino complementaria. El sustento de esta afirmaci&oacute;n la encuentro en la idea de Tigau, al se&ntilde;alar que, a diferencia de la diplomacia tradicional que se basaba en cuestiones ligadas al territorio, la geograf&iacute;a y los mapas, as&iacute; como en la defensa de conceptos como soberan&iacute;a o seguridad del Estado, la diplomacia de la era digital se realiza en un mundo desterritorializado y supraterritorial, impulsado en gran medida por las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n (Tigau, 2009: 59).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconociendo entonces dos aspectos, como el hecho de que el Estado y los organismos internacionales han dejado de ser los &uacute;nicos que practican la diplomacia y que ello obedece a la renovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que vino a revolucionar las comunicaciones y el procesamiento de datos en tiempo real, la consecuencia inmediata es el surgimiento y consolidaci&oacute;n de nuevos actores, como practicantes de la diplomacia. En ese orden de ideas, Tigau sostiene como hip&oacute;tesis central de su trabajo que la diplomacia se puede mejorar mediante el aumento de la cantidad y calidad de las conexiones entre sus actores (Tigau, 2009: 63).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto hace que los profesionales de la diplomacia tradicional, principalmente los representantes oficiales de los Estados, al dejar de ser los &uacute;nicos en el sistema internacional que la desempe&ntilde;an, entren en un entramado estructural en el que tienen que competir por dar y recibir informaci&oacute;n, por protagonismo, por llamar la atenci&oacute;n, para que sus gestiones sean m&aacute;s exitosas, para dar a conocer sus proyectos, para mantenerse comunicados con el mundo a bajo costo: como he dicho antes, renovarse o morir. Para ello, Tigau sugiere que es necesario renovar un modelo de comunicaci&oacute;n de la diplomacia p&uacute;blica, que est&eacute; acompa&ntilde;ado de una estrategia de negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar el modelo de comunicaci&oacute;n en la diplomacia p&uacute;blica propuesto por la autora, porque a trav&eacute;s de aqu&eacute;l Camelia Tigau identifica las jerarqu&iacute;as y sus niveles. En el primer nivel ubica al productor de las im&aacute;genes (clave en el proceso de las relaciones); los Estados y las organizaciones internacionales son los principales productores de la misma. En el segundo nivel identifica al veh&iacute;culo, es decir, al canal de la comunicaci&oacute;n, que se compone de medios, arte, educaci&oacute;n y ciencia. En un tercer nivel ubica a los receptores de la imagen que en todo caso ser&iacute;an el blanco intermedio de la comunicaci&oacute;n, terreno en el que se encuentran la sociedad civil y los l&iacute;deres de opini&oacute;n. Finalmente, en el cuarto nivel de este modelo se sit&uacute;a, de acuerdo con Tigau, el blanco final, compuesto por el proceso de formaci&oacute;n de una pol&iacute;tica de Estado, los partidos pol&iacute;ticos y, nuevamente, las organizaciones internacionales (Tigau, 2009: 75&#150;88).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como complemento del modelo de la comunicaci&oacute;n en la diplomacia p&uacute;blica, Tigau propone desde un enfoque sist&eacute;mico la existencia de una estrategia integral de negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica que pasa tambi&eacute;n por cuatro etapas. En la primera de ellas se realiza un an&aacute;lisis conjetural compuesto por una necesaria secci&oacute;n de antecedentes, registro de actores, grupos de intereses y culturas representadas en subculturas nacionales y profesionales. En una segunda etapa se ubica la elaboraci&oacute;n de la agenda, con lo cual se reconoce la necesidad de negociar, definir los temas, la presencia de un formato, un lugar, el uso del tiempo y la estructura de las delegaciones participantes. En una tercera etapa, Tigau sugiere la aplicaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas y t&aacute;cticas necesarias para preparar la negociaci&oacute;n, a fin de llegar a la cuarta etapa, en la cual se eval&uacute;an los resultados que permiten llegar tanto a acuerdos formales como informales, pero no por ello menos significativos (Tigau, 2009: 89&#150;110).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La importancia de esta estrategia de negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica se encuentra en su objetivo de hacer de la negociaci&oacute;n el elemento principal de la diplomacia en la era digital y terminar con los regateos que s&oacute;lo contribuyen a la formalidad, aunque no necesariamente busquen una soluci&oacute;n de fondo (Tigau, 2009: 110).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La importancia tambi&eacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n radica en que, como causas generadoras de la revoluci&oacute;n de las comunicaciones y la distribuci&oacute;n de influencias por este medio, tanto a nivel horizontal como vertical fomentan la multilateralidad y fortalecen el objetivo de que el poder concebido como fuerza desaparezca. Pero, &iquest;c&oacute;mo?, a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica real de todos los actores con capacidad de hacerlo, como es la propuesta central de esta obra (Tigau, 2009: 59).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el estudio de caso presentado en torno a la disfrazada ayuda alimentaria como maniobra neoliberal de los grupos de poder m&aacute;s influyentes del mundo, por medio de sus gobiernos en Estados Unidos, Jap&oacute;n y la Uni&oacute;n Europea, por mencionar a los m&aacute;s fuertes, m&aacute;s que desarrollar a trav&eacute;s de esta maniobra pol&iacute;ticas filantr&oacute;picas desinteresadas, intentan consolidar y perpetuar los intereses de mercado, para que el proceso de concentrar la riqueza en pocas manos siga creando dependencia de los pa&iacute;ses y las comunidades m&aacute;s pobres del planeta y manteni&eacute;ndolos en el subdesarrollo (Tigau, 2009: 113&#150;119).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Incluso en este caso la autora intenta demostrar c&oacute;mo la diplomacia en la era digital muestra los pesos y contrapesos (al atestiguar la participaci&oacute;n multilateral de los nuevos actores del sistema), al contrario de la diplomacia cl&aacute;sica; as&iacute;, al ir en contra de la linealidad de los estados de organizaci&oacute;n del sistema internacional genera tendencias encontradas que la benefician en el proceso de su autorganizaci&oacute;n, que pretende hacerse de manera permanente: una especie de democratizaci&oacute;n desde abajo que genere los pesos y contrapesos a trav&eacute;s del uso de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n a las que cada vez m&aacute;s actores tienen acceso y, por lo tanto, la oportunidad de leer y ser le&iacute;dos (Tigau, 2009: 144&#150;146).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moreno Pino, Ismael. 2001. <i>Diplomacia, aspectos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos de su ejercicio profesional</i>, M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores / FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428303&pid=S1870-3550200900020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tigau, Camelia. 2009. <i>Diplomacia en la era digital. La ayuda alimentaria como maniobra neoliberal</i>, M&eacute;xico, Cenzontle / Centro de Investigaciones sobre Am&eacute;rica del Norte, UNAM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428305&pid=S1870-3550200900020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BILBIOGRAF&Iacute;A CONSULTADA</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">White Brian, Richard Little y Michael Smith, eds. 2005. <i>Issues in World Politics</i>, Nueva York, Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428309&pid=S1870-3550200900020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, decano es la persona con m&aacute;s antig&uuml;edad y experiencia en una comunidad. Por otro lado, el concepto tambi&eacute;n define a quien preside una corporaci&oacute;n o facultad universitaria, aunque no sea el de mayor antig&uuml;edad. En el caso del Dr. Moreno Pino, el significado que nos interesa es el de la primera acepci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Comentario complementario que me he permitido a&ntilde;adir.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moreno Pino]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ismael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diplomacia, aspectos teóricos y prácticos de su ejercicio profesional]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-name><![CDATA[Secretaría de Relaciones ExterioresFCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tigau]]></surname>
<given-names><![CDATA[Camelia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diplomacia en la era digital: La ayuda alimentaria como maniobra neoliberal]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-name><![CDATA[CenzontleCentro de Investigaciones sobre América del Norte, UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[White]]></surname>
<given-names><![CDATA[Brian]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Little]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Smith]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Issues in World Politics]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Macmillan]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
