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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de las afirmaciones actuales sobre el desvanecimiento de las fronteras, el cual se vincula con la velocidad de los flujos de informaci&oacute;n y la multiplicaci&oacute;n de actividades comerciales y de movimientos financieros, es imprescindible reconocer que los l&iacute;mites pol&iacute;ticos constituyen hoy en d&iacute;a un fruct&iacute;fero tema de debate acad&eacute;mico que permite la confluencia de diversas disciplinas sociales y human&iacute;sticas. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de un abordaje disciplinario desde las ciencias pol&iacute;ticas, la geograf&iacute;a, el derecho internacional y la antropolog&iacute;a, la primera parte de este n&uacute;mero de <i>LiminaR</i> se centra en las fronteras centroamericanas &#151;incluidas las del sur de M&eacute;xico&#151;, invitando en su conjunto a un reconocimiento primordial de su ineludible inscripci&oacute;n en la historia para una adecuada comprensi&oacute;n de las din&aacute;micas contempor&aacute;neas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este acercamiento colectivo a las fronteras centroamericanas, que incluye los siete Estados del Istmo adem&aacute;s de M&eacute;xico, propone mirar estos escenarios desde visiones que se cruzan y develan una serie de problem&aacute;ticas comunes que enunciaremos brevemente en los siguientes p&aacute;rrafos y que confluyen en historias entrelazadas en torno a espacios compartidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los primeros elementos de estas encrucijadas remite necesariamente a revisar los tratados de l&iacute;mites y los actores que participaron en su elaboraci&oacute;n, negociaciones y posterior firma durante el siglo XIX: en varios de los casos, la presencia de actores externos como Estados Unidos e Inglaterra es preeminente en la historia de la definici&oacute;n de las fronteras de Centroam&eacute;rica y del sur de M&eacute;xico. Asimismo, destaca en la actualidad la incidencia de Taiw&aacute;n en la demarcaci&oacute;n de la frontera mar&iacute;tima en el Golfo de Fonseca. Hoy en d&iacute;a, la presencia de actores externos a los pa&iacute;ses centroamericanos se inscribe tanto en una continuidad como en un proceso de transformaci&oacute;n debido a que al tema de las soberan&iacute;as en las fronteras se suman otras cuestiones estrat&eacute;gicas, como el medioambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran parte de las disputas hist&oacute;ricas, como la delimitaci&oacute;n de la frontera del r&iacute;o San Juan entre Nicaragua y Costa Rica, la triple frontera del Golfo de Fonseca entre Honduras, El Salvador y Nicaragua, y las poco reconocidas tensiones entre Guatemala y M&eacute;xico abordadas en este n&uacute;mero, tienen su origen en los tratados establecidos en el siglo XIX. Sin embargo, estas disputas se relacionan tambi&eacute;n con el hecho de que las fronteras fueron espacios donde se cristalizaron sue&ntilde;os antiguos, y que todav&iacute;a perduran, de grandes proyectos de desarrollo: las fronteras del San Juan y del Golfo de Fonseca fueron y siguen siendo los territorios de la posible construcci&oacute;n &#151;&iquest;ut&oacute;pica?&#151; de un canal interoce&aacute;nico y de promesas arraigadas de desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos entonces mirar las fronteras centroamericanas como espacios de herencia donde la tr&iacute;ada definici&oacute;n, delimitaci&oacute;n y demarcaci&oacute;n de los l&iacute;mites pol&iacute;ticos propuesta por Raffestin constituye una combinaci&oacute;n ilimitada de desaf&iacute;os: desde una definici&oacute;n impuesta y poco consensuada &#151;M&eacute;xico&#45;Guatemala&#151;, hasta ejemplos de delimitaci&oacute;n caracterizados por las limitaciones t&eacute;cnicas de la &eacute;poca y las propias del mundo contempor&aacute;neo, como ocurre en el caso del r&iacute;o San Juan con el mapa err&oacute;neo de <i>Google</i> que fue utilizado por Nicaragua como un intento de redelimitaci&oacute;n. Adicionalmente, algunas de las fronteras centroamericanas configuran escenarios de delimitaci&oacute;n no iniciada &#151;M&eacute;xico&#45;Belice&#151; o inconclusa &#151;Golf de Fonseca, M&eacute;xico&#45;Guatemala&#151; que dificultan los procesos actuales de demarcaci&oacute;n y crean conflictos que a su vez abren antiguas heridas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las fronteras centroamericanas poseen la doble caracter&iacute;stica de haber sido &aacute;reas ubicadas en los m&aacute;rgenes de los Estados &#151;y por lo tanto todav&iacute;a se encuentran bastante "olvidadas"&#151; y de ocupar en el presente una posici&oacute;n central como regiones de riqueza en biodiversidad, agua para actividades productivas o territorios de extracci&oacute;n &#151;miner&iacute;a, pesca&#151; y de conservaci&oacute;n de fauna y flora. La presencia de una agenda internacional transfronteriza enfocada en temas ambientales favorece confluencias encaminadas claramente hacia la cooperaci&oacute;n &#151;Panam&aacute;&#45;Costa Rica&#151;, situaciones donde los proyectos de cooperaci&oacute;n intentan superar disputas de anta&ntilde;o &#151;la frontera mar&iacute;tima del Golfo de Fonseca&#151;, escenarios de cooperaci&oacute;n sofocada por los eternos y repetidos conflictos que dominan la agenda binacional &#151;Costa Rica&#45;Nicaragua&#151;, fronteras sin conflictos pero con una cooperaci&oacute;n endeble &#151;M&eacute;xico&#45;Belice&#151; o una aparente ausencia de proyectos de cooperaci&oacute;n y de conflictos que esconde tensiones latentes, desacuerdos hist&oacute;ricos y heridas profundas &#151;Guatemala&#45;M&eacute;xico&#151;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran parte de las fronteras centroamericanas se establecieron a partir de delimitaciones "naturales" a la usanza del siglo XIX, principalmente a partir de r&iacute;os, lo cual tiene como consecuencia su movilidad o inestabilidad: los r&iacute;os San Juan, Hondo o Suchiate estudiados en este n&uacute;mero, se suman a los r&iacute;os Paz &#151;El Salvador&#45;Guatemala&#151; y Coco &#151;Nicaragua&#45;Honduras&#151;, y la imposibilidad de fijar estas fronteras se convierte en un factor adicional de discordancia.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una forma peculiar de dirimir las disputas que surgen en las fronteras centroamericanas ha sido la b&uacute;squeda de la mediaci&oacute;n jur&iacute;dica internacional, en particular a trav&eacute;s de la Corte Internacional de Justicia, numerosas veces puesta en escena para la resoluci&oacute;n de conflictos fronterizos: el r&iacute;o San Juan y el Golfo de Fonseca son dos de los numerosos casos que surgieron a lo largo del siglo XX en la regi&oacute;n. Ello atestigua la dificultad para los Estados de buscar soluciones de mutuo acuerdo o a escala regional para estos conflictos enraizados en la historia. Solamente M&eacute;xico escapa a este tipo de recursos jur&iacute;dicos, los cuales, lejos de aportar soluciones claras, contribuyen a alimentar las discordias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A los procesos hist&oacute;ricos antes mencionados podemos agregar otras continuidades que atraviesan las fronteras centroamericanas. En primer lugar, encontramos los escenarios ambientales compartidos, tales como las selvas, las cuencas o los cursos de agua. En segundo lugar, existen grupos culturales o etnoling&uuml;&iacute;sticos que fueron separados tras la creaci&oacute;n de las fronteras estatales y pertenecen hoy en d&iacute;a a Estados nacionales diferentes, como ocurre en el r&iacute;o Sixaola y en la frontera entre M&eacute;xico y Guatemala. Estas caracter&iacute;sticas favorecen indudablemente las relaciones transfronterizas desde las escalas locales y su continuidad a trav&eacute;s del tiempo. Adicionalmente, su existencia permite visualizar otros tipos de fronteras: las que se mueven con los asentamientos humanos &#151;la <i>frontier</i>&#151; y aquellas que marcan las separaciones entre grupos sociales, llamadas fronteras &eacute;tnicas o culturales &#151;en el sentido de <i>boundary&#151;</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, las fronteras centroamericanas son m&uacute;ltiples, plurales y est&aacute;n entrelazadas: configuran escenarios de retos compartidos, &aacute;reas en constante transformaci&oacute;n, adem&aacute;s de espacios con historias peculiares cuyo conocimiento sustenta el an&aacute;lisis de las din&aacute;micas contempor&aacute;neas, tal y como remarcan los cinco art&iacute;culos presentados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este fasc&iacute;culo inicia con el art&iacute;culo de Tania Rodr&iacute;guez Echavarr&iacute;a, quien presenta el caso de la "frontera m&aacute;s pac&iacute;fica" de Centroam&eacute;rica, formada por el r&iacute;o Sixaola y el territorio de su cuenca entre Panam&aacute; y Nicaragua. La autora centra su an&aacute;lisis en las acciones de cooperaci&oacute;n llevadas a cabo en este escenario de convergencia de actores no gubernamentales cuyo papel es facilitado por la ausencia de los Estados y por las redes establecidas. Cuestiona su actuaci&oacute;n en materia de participaci&oacute;n local a la luz de las nociones de gobernanza y de oligopolio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Nicol&aacute;s Boeglin Naumovic analiza por su parte la problem&aacute;tica de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua en el r&iacute;o San Juan. El trabajo combina una aproximaci&oacute;n jur&iacute;dica en torno a la construcci&oacute;n de una carretera que sigue el curso del r&iacute;o del lado de Costa Rica y otorga as&iacute; un significado de alta seguridad a la frontera. La llamada controversia por la "trocha", para la cual el gobierno costarricense utiliza una terminolog&iacute;a destinada a minimizar la amplitud de la obra, permite al autor mencionar las consecuencias desestabilizadoras de la construcci&oacute;n en la vida pol&iacute;tica interna debido a sospechas de corrupci&oacute;n, y posteriormente realizar un recorrido hist&oacute;rico para ubicar esta disputa en un escenario de confrontaci&oacute;n acelerada desde principios del siglo XXI, el cual posee un v&iacute;nculo con la firma del tratado de l&iacute;mites entre ambas naciones. El inter&eacute;s de estudiar &eacute;sta problem&aacute;tica desde el derecho internacional se justifica en raz&oacute;n del hecho de que las disputas tienden a elevarse sistem&aacute;ticamente ante la Corte Internacional de Justicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Golfo de Fonseca, compartido entre Nicaragua, Honduras y El Salvador, constituye otro escenario transfronterizo &#151;en este caso trinacional&#151; desde el cual Lucile Medina propone entender las iniciativas recientes de cooperaci&oacute;n promovidas por actores locales. Para ello, la autora utiliza el concepto de interfaz, el cual permite analizar los espacios de interrelaci&oacute;n transfronterizos y transnacionales en un contexto interestatal todav&iacute;a caracterizado por un litigio persistente por la frontera mar&iacute;tima com&uacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Edith Kauffer centra su atenci&oacute;n en las dos fronteras que M&eacute;xico comparte con Guatemala y Belice y se&ntilde;ala una serie de puntos vinculados con su car&aacute;cter de fronteras pol&iacute;ticas <i>versus</i> su realidad concreta bastante parad&oacute;jica. La autora subraya que las dos fronteras fluviales no poseen un car&aacute;cter fijo, tampoco de permanencia, y que ambas presentan una problem&aacute;tica asociada a su delimitaci&oacute;n, la cual se refleja en la inexistencia de demarcaci&oacute;n &#151;M&eacute;xico&#45;Belice&#151; y en un desacuerdo en torno a la demarcaci&oacute;n &#151;M&eacute;xico&#45;Guatemala&#151;. Para ello, la autora sugiere repensar estas fronteras a la luz de los procesos fronterizos o transfronterizos existentes y de la situaci&oacute;n de las otras fronteras de la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte de este n&uacute;mero de <i>LiminaR</i> permite observar una serie de problem&aacute;ticas actuales de la regi&oacute;n sur&#45;sureste de M&eacute;xico vinculadas con el ambiente &#151;principalmente con el agua&#151;, la construcci&oacute;n democr&aacute;tica, la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y las desigualdades sociales, as&iacute; como conocer investigaciones hist&oacute;ricas peculiares relacionadas con diversos momentos hist&oacute;ricos en el estado de Chiapas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Virginie Thi&eacute;baut evoca las transformaciones del r&iacute;o Papaloapan a lo largo de los &uacute;ltimos siglos y evidencia c&oacute;mo las actividades relacionadas con esta corriente impactaron no s&oacute;lo en el paisaje, sino tambi&eacute;n en la relaci&oacute;n de los habitantes ribere&ntilde;os con el mismo. El Papaloapan dej&oacute; de ser el eje de las comunicaciones y de la alimentaci&oacute;n desde principios del siglo XX aunque sigue ocupando un papel central en el paisaje, de tal manera que combina una presencia amenazante derivada de las inundaciones recientes y de su contaminaci&oacute;n, con una identidad diferenciada seg&uacute;n las localidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ver&oacute;nica Guti&eacute;rrez Villalpando, Dominga Austreberta Nazar Beutelspacher, Emma Zapata Martelo, Julio Contreras Utrera y Benito Salvatierra Izaba reflexiona sobre el tema del agua para el consumo humano en localidades rurales de dos subcuencas de la Depresi&oacute;n Central de Chiapas y observan dos aspectos relevantes para la investigaci&oacute;n. Existe una relaci&oacute;n proporcional entre la existencia de servicios de agua entubada y la presencia de comit&eacute;s de agua; es decir, que estas estructuras de organizaci&oacute;n comunitarias no surgen de la base, sino de la promoci&oacute;n gubernamental de infraestructura y favorecen poco la participaci&oacute;n femenina. Adicionalmente, la ausencia de comit&eacute;s de agua provoca la multiplicaci&oacute;n de tareas femeninas relacionadas con el abastecimiento de agua, tal como diversos estudios lo han se&ntilde;alado en otras partes de Chiapas y de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Oacute;scar L&oacute;pez Chan contribuye en este volumen con una reflexi&oacute;n acerca de los indicadores de resultados en materia municipal, la cual se sustenta en la existencia de un ordenamiento jur&iacute;dico federal. Sin embargo, al no definir qu&eacute; son y c&oacute;mo medirlos, la situaci&oacute;n analizada en el estado de Campeche revela que estos indicadores no se concretan m&aacute;s all&aacute; de datos financieros. En consecuencia, el autor propone una serie de indicadores externos con la finalidad de que la ciudadan&iacute;a pueda medir la gesti&oacute;n municipal en funci&oacute;n de sus expectativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo texto relacionado con fen&oacute;menos contempor&aacute;neos, Emilia Vel&aacute;zquez Hern&aacute;ndez analiza la migraci&oacute;n reciente de poblaciones ind&iacute;genas originarias del Sotavento veracruzano hacia la frontera norte de M&eacute;xico, flujos que sustituyen las migraciones intrarregionales previas. Dos destinos destacan: la migraci&oacute;n hacia las maquiladoras de la frontera norte de j&oacute;venes escolarizados y su posterior retorno debido a la crisis y a la inseguridad entre 1990 y 2005. M&aacute;s recientemente, el fen&oacute;meno se traduce en una migraci&oacute;n familiar hacia los campos agr&iacute;colas de Sinaloa, articulada con una serie de actividades de contrataci&oacute;n que se han multiplicado en la Sierra de Santa Martha. Esta migraci&oacute;n extraregional permite una articulaci&oacute;n econ&oacute;mica y social entre dos destinos alejados geogr&aacute;ficamente, favorecida por las condiciones de desigualdad imperantes entre el modelo norte&ntilde;o de agricultura de exportaci&oacute;n y la agricultura de subsistencia y la peque&ntilde;a ganader&iacute;a del Istmo veracruzano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte hist&oacute;rica presenta dos art&iacute;culos referidos a dos per&iacute;odos de la historia de Chiapas y un documento que aborda el inicio del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ana Mar&iacute;a Parrilla Albuerne aporta una serie de elementos sobre un aspecto poco explorado de la historia colonial chiapaneca: la Hacienda Real. El an&aacute;lisis de los personajes que ejerc&iacute;an las funciones de cobro de las recaudaciones fiscales permite a la autora dibujar un sistema de hacienda peculiar, en el cual la aparici&oacute;n de un teniente de oficiales reales respondi&oacute; a la situaci&oacute;n de alejamiento y de desinter&eacute;s hacia la Provincia de Chiapa por parte de la Corona y tuvo efectos en las relaciones con la &eacute;lite pol&iacute;tica local, en el margen de la legislaci&oacute;n establecida en la materia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luis Llanos Hern&aacute;ndez, a trav&eacute;s de un estudio de caso en torno a la construcci&oacute;n de una f&aacute;brica de hilados y tejidos en los Valles Centrales de Chiapas, nos ubica entre los a&ntilde;os 1870 y 1910 e ilustra un Chiapas se&ntilde;orial fundamentado en la explotaci&oacute;n ind&iacute;gena y poco abierto a la fiebre modernizadora de la &eacute;poca. Ante los resquemores de la &eacute;lite chiapaneca, la modernizaci&oacute;n fue un hecho asociado a la inmigraci&oacute;n de extranjeros y a la llegada de iniciativas externas. Los hermanos Tort R&aacute;fols, empresarios oriundos de Puebla, aprovecharon la exoneraci&oacute;n de impuestos para instalar la &uacute;nica industria acorde con las ideas modernizadoras promovidas bajo el mandato autoritario del Estado. Sin embargo, el esp&iacute;ritu empresarial se enfrent&oacute; a las condiciones de salud, que pusieron un tr&aacute;gico fin a la &uacute;nica muestra de aventura industrial chiapaneca del per&iacute;odo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El documento presentado por Miguel Lisbona Guill&eacute;n evoca la aparici&oacute;n de la Liga Mexicana Anti&#45;China de Tapachula en 1930 y su relaci&oacute;n con el contexto nacional e internacional desfavorable hacia esta inmigraci&oacute;n. El autor se&ntilde;ala las acciones llevadas a cabo por esta agrupaci&oacute;n en torno a una ideolog&iacute;a nacionalista exacerbada con fuertes tintes xen&oacute;fobos y mediante acciones que llegaron hasta la violencia en Chiapas. Ello propici&oacute; reacciones de defensa de los chinos y evidenci&oacute; las ambig&uuml;edades de las autoridades locales y estatales ante la inmigraci&oacute;n china en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, este n&uacute;mero se cierra con la rese&ntilde;a de la obra de Guillermo N&uacute;&ntilde;ez Noriega, <i>Vidas vulnerables. Hombres ind&iacute;genas, diversidad sexual y</i> <i>VIH</i><i>&#45;Sida,</i> realizada por Mart&iacute;n de la Cruz L&oacute;pez Moya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i><b>Edith Fran&ccedil;oise Kauffer Michel    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	  </b></i></font><font face="verdana" size="2"><i>CIESAS&#45;Sureste</i></font></p> </blockquote>      ]]></body>
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