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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Dilemmas of Democratic Consolidation: A Game Theory Approach</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Por Fabrice Lehoucq</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Jay Ulfelder, Boulder, First Forum Press, 2010, 159 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Carolina del Norte, Greensboro.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Jay Ulfelder busca explicar por qu&eacute; sobrevive la democracia. Su conclusi&oacute;n, no completamente original, es que el inter&eacute;s personal motiva a la conformidad con la democracia. Tambi&eacute;n sugiere, de manera m&aacute;s provocativa, que la incertidumbre sobre la conducta de los rivales puede llevar al desequilibrio de la democracia. Ambas afirmaciones son exploradas en un libro que, a pesar de no ser innovador, es dichosamente breve.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Dilemas de la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica</i> cumple con tres objetivos principales. En primer lugar, proporciona un modelo formal que explica la persistencia de la democracia. El modelo tiene tres actores: los mandatarios, la oposici&oacute;n y los militares. Asume que nadie atentar&iacute;a contra la democracia <i>si</i> el poder y, por lo tanto, el compromiso de cada actor clave con la democracia fuera conocido por todos. Es un supuesto un tanto inveros&iacute;mil que sin embargo le permite a Ulfelder recordarnos que la incertidumbre s&iacute; es capaz de acabar con la democracia. Los mandatarios o los militares podr&iacute;an desconocer los resultados de la competencia electoral al confundir la movilizaci&oacute;n electoral de la oposici&oacute;n con preparativos para la rebeli&oacute;n. Por su parte, la oposici&oacute;n podr&iacute;a interpretar la reforma electoral como un esfuerzo de los mandatarios para atrincherarse en el poder. Estas son las posibilidades dentro del primer grupo de escenarios que Ulfelder analiza. Una crisis es a&uacute;n m&aacute;s probable si los actores prefieren mantenerse en el poder que salvaguardar la democracia (escenario 2), o si los militares mantienen v&iacute;nculos partidarios con los mandatarios (escenario 3). En cada uno de los &uacute;ltimos escenarios, es la probabilidad del &eacute;xito la que condiciona las estrategias de los actores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, Ulfelder examina la supervivencia de la democracia en pa&iacute;ses con m&aacute;s de medio mill&oacute;n de habitantes entre 1955 y 2007. Observa que menos de 30 por ciento de los sistemas pol&iacute;ticos eran democr&aacute;ticos a mediados de los setenta, un porcentaje que aumenta a 60 por ciento para mediados de los noventa. La edad media de cada democracia es de 16 a&ntilde;os y 46.2 por ciento de todas las crisis consisten en golpes militares. Los golpes ejecutivos &#151;mandatarios que cierran el Congreso o limitan gradualmente la competencia electoral y el control legislativo por un mayor periodo&#151; representan 35.1 por ciento de las muertes democr&aacute;ticas, y finalmente, s&oacute;lo 10.1 por ciento de las democracias mueren debido a una rebeli&oacute;n opositora (con 8.2 por ciento que terminan por "otras" razones, con una guerra civil que aparece como causa principal de estas muertes). Este cap&iacute;tulo tambi&eacute;n hace eco de la afirmaci&oacute;n de que las democracias tienen una menor probabilidad de ser destruidas cuando se encuentran en niveles m&aacute;s avanzados de desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, Ulfelder explora varios casos para ilustrar las implicaciones de su modelo. Elige al azar un caso de crisis por golpe militar (Fiji en 2006), por golpe ejecutivo (Ucrania, 1994&#45;1999) y por rebeli&oacute;n (Chipre, 1963). Tambi&eacute;n examina un par de casos en los que la democracia no deber&iacute;a haberse colapsado de acuerdo con "las prominentes teor&iacute;as de sobrevivencia democr&aacute;tica (p. 113)". Estos son: por un lado, Venezuela, con el gobierno populista de Hugo Ch&aacute;vez, bajo el cual un r&eacute;gimen democr&aacute;tico ha sido transformado por un golpe ejecutivo; este fue un resultado inesperado porque Ulfelder asegura que las teor&iacute;as "orientadas por el proceso" aseguraban que a&ntilde;os de pr&aacute;ctica deb&iacute;an haber mantenido la confianza necesaria para conservar la democracia y, por otro lado, Tailandia bajo el controvertido gobierno del primer ministro Thaksin Shinawatra, quien fue derrocado por un golpe militar en 2006 a pesar del avanzado nivel de desarrollo econ&oacute;mico que disfrutaba el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muy a menudo los estudios de casos de Ulfelder favorecen la reflexi&oacute;n sobre los l&iacute;mites de otros enfoques, como la teor&iacute;a de la modernizaci&oacute;n &#151; es decir, que la democracia puede entrar en crisis a pesar del alto nivel de desarrollo de un pa&iacute;s, o sobrevivir cuando es pobre&#151; as&iacute; como la exploraci&oacute;n de las implicaciones centrales de su modelo. El argumento de Ulfelder de que las crisis son el resultado de la incertidumbre sobre las intenciones de los rivales, se mantiene inexplorado. Ulfelder podr&iacute;a haber clasificado todos los casos seg&uacute;n a si la crisis ocurre debido a la incertidumbre, a la falta de inter&eacute;s en la democracia o como resultado de un golpe de Estado lanzado por un ej&eacute;rcito con v&iacute;nculos con una fuerza pol&iacute;tica determinada. Despu&eacute;s de todo, cada opci&oacute;n es un escenario que Ulfelder delinea en el cap&iacute;tulo te&oacute;rico de su libro. Explorar si acaso la certeza de las intenciones exacerba la consolidaci&oacute;n en los casos en los que la democracia persiste, tambi&eacute;n hubiese ayudado a Ulfelder a corroborar su propuesta. Y m&aacute;s importante, teorizar acerca de los factores que alientan la confianza mutua entre fuerzas pol&iacute;ticas rivales le hubiera permitido determinar los factores que distinguen entre los casos en los que la democracia se consolida y aquellos en los que se desmorona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta peculiar que todos los casos de estudio se enfoquen en las ca&iacute;das de la democracia a pesar del hecho de que el libro se centre en la consolidaci&oacute;n. Un conjunto de casos diferentes y la inclusi&oacute;n de an&aacute;lisis cuantitativos suplementarios le hubieran permitido a Ulfelder demostrar que su modelo identifica los factores que distinguen entre nuevas democracias que sobreviven y aquellas que no lo hacen. Ninguno de los casos de estudio aclara por qu&eacute; la democracia se consolida o si la incertidumbre resultante representa la principal amenaza para las nuevas democracias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aquellos no familiarizados con los debates sobre la democratizaci&oacute;n, encontrar&aacute;n en este libro una visi&oacute;n general, accesible y &uacute;til, sobre temas centrales. Por otro lado, los especialistas se preguntar&aacute;n si acaso el libro tiene algo nuevo que ofrecer. El modelo basado en la teor&iacute;a de juegos ofrece poca diferencia de las nociones te&oacute;ricas subyacentes en <i>La democracia y el mercado</i> (1991) de Adam Przeworski u otras discusiones formales, incluyendo el trabajo de Josep Colomer, que Ulfelder no cita. El hallazgo de Ulfelder, que por ejemplo, que la democracia sobrevive con altos niveles de desarrollo, que tambi&eacute;n es un hallazgo central en <i>Democracia y desarrollo</i> (2000), un libro en el que Przeworski fue coautor con Michael &aacute;lvarez, Jos&eacute; Antonio Cheibub y Fernando Limongi. Los casos de estudio no indican que Ulfel&#45;der descubran algo nuevo acerca de los trabajos de la democracia.</font></p>      ]]></body>
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