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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Homenaje p&oacute;stumo al Dr. Fause Attie Cury</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mensaje de la directora de Enfermer&iacute;a del INCICh<a href="#nota">*</a></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Message from the Head of Nursing of the Ignacio Ch&aacute;vez National Institute of Cardiology of Mexico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Buenos d&iacute;as:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dr. Jos&eacute; &Aacute;ngel C&oacute;rdova Villalobos, Secretario de Salud, Dr. Julio Sotelo Morales, titular de la Comisi&oacute;n Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud, honorables miembros de la Mesa de Honor, mi muy querida familia Attie, distinguidas personalidades, personal del Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a Ignacio Ch&aacute;vez, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apenas hace unos d&iacute;as, y viendo la inminencia del hecho, pudimos expresarle nuestra gratitud y decir las &uacute;ltimas plegarias con ojos llenos de l&aacute;grimas, sintiendo que las palabras se ahogaban. Nos despedimos de &eacute;l.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese momento cargado de misterio simplemente dijimos "H&aacute;gase, Se&ntilde;or, tu voluntad", pidiendo se reavivara nuestra fe en el misterio Pascual de Cristo, quien es incapaz de defraudar la esperanza de quienes lo invocamos como el que vence la muerte y resucita todo lo que puede morir.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llantos silenciosos...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llantos solidarios centrados en el Amor, en el abrazo, envueltos en la red de cari&ntilde;o, esa red que lo acompa&ntilde;&oacute; en su vida personal, en consultas, resultados, diagn&oacute;sticos, cirug&iacute;as, en su gravedad... Y en su paso trascendental a la eternidad. "Presencia vigorosa hasta la fecha".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las pruebas y las tribulaciones de su vida, Dios se hizo m&aacute;s presente en &eacute;l y se mostr&oacute; como el Dios de toda consolaci&oacute;n, el Dios de toda esperanza, de toda paz, de toda misericordia, el Dios amor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&uacute;n hiere el recuerdo de esa hora. Y estamos aqu&iacute; para volver a despedirlo, esta vez en nombre de su personal, que tanto lo quisimos, personal de enfermer&iacute;a, administrativo, sindical, Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado y de todos los servicios. A quienes nos dio su testimonio de congruencia, fidelidad y entrega de su vida personal y profesional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evoco su memoria con emoci&oacute;n y profunda tristeza, venero su recuerdo, lo guardo en silencio como un tesoro y me enorgullece haber sido cercana a &eacute;l como una de las suyas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Dr. Attie fue formado desde muy joven en el Instituto; desde entonces se distingui&oacute; por su trabajo, empe&ntilde;o, dedicaci&oacute;n, amor a los pacientes y al Instituto. Desde su inicio comulg&oacute; con la filosof&iacute;a y la m&iacute;stica de esta casa, y su convivencia con los primeros grandes maestros crearon en &eacute;l un sentido profundo de compromiso, responsabilidad y respeto a favor de la salud de los mexicanos. Hizo vida la filosof&iacute;a y la m&iacute;stica del maestro Ignacio Ch&aacute;vez. Filosof&iacute;a human&iacute;stica, m&iacute;stica de avanzar para servir mejor, compartiendo todo el saber que la vida nos depara, mediante dos virtudes fundamentales "saber y servir"; el saber reflejado en su curr&iacute;culum, que ustedes bien conocen, y el servir cumpliendo con m&aacute;xima lealtad los objetivos, normas y pol&iacute;ticas que el maestro Ch&aacute;vez plante&oacute; desde sus inicios; as&iacute; honr&oacute; al Instituto y al lema que corona nuestro escudo: "El amor y la ciencia al servicio del coraz&oacute;n".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy, no s&oacute;lo la medicina mexicana lamenta y siente un profundo vac&iacute;o porque nuestro querido Dr. Attie ya no est&aacute; con nosotros; la sociedad lo resiente, porque un hombre como &eacute;l estuvo entre nosotros, en nuestro mundo. Hombre ejemplar, sencillo y culto, profesional visionario sin ninguna presunci&oacute;n, de inteligencia l&uacute;cida y segura, de sensibilidad, de honestidad sin mancha, de inter&eacute;s genuino por el ser humano, por ense&ntilde;ar y formar disc&iacute;pulos. Dej&oacute; sembrado en el campo nacional muchos m&eacute;dicos que recibieron y vivieron sus sabias ense&ntilde;anzas, una escuela de vida, escuela en donde domin&oacute; el profesionalismo y el amor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue el ejemplo m&aacute;s vivo de una vocaci&oacute;n hecha llamado irresistible. Se consagr&oacute; totalmente a su tarea: la pediatr&iacute;a cardiovascular. Tratar de resumir su vida acad&eacute;mica en breves l&iacute;neas ser&iacute;a labor imposible, ya que su vida profesional, human&iacute;stica y cient&iacute;fica fue fecunda por su destacada trayectoria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su "vida" y "obra" no terminan, sino que se contin&uacute;an y quedar&aacute;n marcadas en la medicina del ayer, del hoy y del ma&ntilde;ana. Hombre como &eacute;l, con esa enorme sensibilidad para saber c&oacute;mo conquistar la voluntad de las personas y lograr cambios trascendentes, son quienes merecen ser no s&oacute;lo recordados en una ocasi&oacute;n como la de hoy, sino pasar a la historia por lo mucho que aportaron e hicieron a favor de la salud de una naci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;l supo del amor. Su familia aqu&iacute; presente disfrut&oacute; de las bondades de haber vivido con un hombre amante, virtuoso, especial y maravilloso que como esposo, padre, suegro y abuelo ejemplar jam&aacute;s se rindi&oacute; ante los problemas de la vida.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su caminar por ella era el claro reflejo del hombre que por amor se llena de fuerza para luchar por sus seres queridos, y no s&oacute;lo eso, sino que tambi&eacute;n extendi&oacute; sus manos de amor a todo aquel que se acerc&oacute; a &eacute;l. Con su ejemplo infundi&oacute; a su familia un gran amor por M&eacute;xico, ya que am&oacute; intensamente esta tierra. Ense&ntilde;&oacute; a sus hijos Carmen Leticia y Eduardo, as&iacute; como a Iliana y Aldo, a sus nietos, que s&oacute;lo con trabajo y dedicaci&oacute;n se podr&iacute;a honrar a los ancestros y recordar el pasado glorioso. Pero sobre todas las cosas, les leg&oacute; la herencia m&aacute;s bendita que existe en todo el mundo, la fe en Dios. La misma que le dio la fuerza necesaria para luchar y vivir con la enfermedad en paz y serenidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puedo seguir hablando del Doctor sin mencionar a su esposa, la enfermera Rosa Martha Aceves; ellos conocieron el Amor. Amor que se gest&oacute; en ese encuentro fascinante en el Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a, siendo &eacute;l un joven m&eacute;dico residente y ella estudiante de la carrera de enfermer&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ah&iacute; empieza la entra&ntilde;able historia de amor... si &eacute;l logr&oacute; su plenitud de vida, tambi&eacute;n fue gracias a Rosa Martha, quien supo ser esposa, compa&ntilde;era leal y fiel, mujer comprensiva, con inter&eacute;s cient&iacute;fico, gran enfermera, literata, inteligente y con gran amor en su coraz&oacute;n para &eacute;l. Y ahora, sin su presencia f&iacute;sica, sigue cumpliendo su tarea y misi&oacute;n. Gracias, Rosa Martha, por cuidar a nuestro querido Doctor tanto tiempo con paciencia, esperanza y amor, testimoni&aacute;ndonos que el amor s&iacute; existe. Y cuando lo despedimos y lo acompa&ntilde;amos a su resurrecci&oacute;n, tus &uacute;ltimas palabras no se me olvidan y resuenan todav&iacute;a en mi coraz&oacute;n, "misi&oacute;n cumplida", y &eacute;l con, esa paz reflejada en su rostro, seguramente te dijo: por ti viv&iacute;, luch&eacute; por ti, sufr&iacute; por ti y solamente te am&eacute; a ti.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es bueno mirar un momento atr&aacute;s, conservando lo mejor del pasado, aprender del presente y de las experiencias, adaptarnos a los nuevos cambios que nos lleven al futuro, pero lo que importa es la huella que dejemos a nuestro paso en nuestro Instituto, comunidad, sociedad, pa&iacute;s y planeta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El personal del Instituto seguiremos laborando con fe, lealtad y nobleza de esp&iacute;ritu y de servicio, que es la regla de esta casa, la raz&oacute;n misma de su ser, y de su m&iacute;stica. Dr. Attie: su talento, ejemplo, entusiasmo y pasi&oacute;n nos comprometen a seguir colaborando por la salud de los mexicanos y alcanzar un sistema de salud universal, democr&aacute;tico y moderno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vivi&oacute; plenamente, por eso lleg&oacute; al final accediendo al Se&ntilde;or, entrando al descanso eterno sintiendo las bellas muestras de amor y cari&ntilde;o, con la serenidad del justo, con la paz interior del ser humano que ha sabido cumplir con su misi&oacute;n en la tierra dej&aacute;ndonos su amor, sus sabios consejos, su fuerza para enfrentar los embates de la vida y la muerte. Su obra y ejemplo ser&aacute;n siempre una inspiraci&oacute;n en nuestras vidas, porque se gan&oacute; el respeto y el cari&ntilde;o de muchas personas de las que hoy aqu&iacute; nos encontramos y por eso le rendimos este sentido y genuino homenaje.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le pido a Dios que podamos seguir uniendo fuerzas, comprender situaciones, buscar la verdad, comprender la enfermedad, gozar la amistad, defender la vida, entender la muerte y que siempre podamos creer en el valor del coraz&oacute;n humano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, s&oacute;lo quiero decirles que Dios es la verdad, la felicidad y la realidad, y &Eacute;l es la fuente dispuesta siempre para llenarnos de amor en la medida que libremente nos abrazamos a &Eacute;l.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;l y Mar&iacute;a Sant&iacute;sima nos dar&aacute;n la paz, la fuerza y el amor que necesitamos para vivir hoy con un compromiso profundo de justicia y caridad que brota del coraz&oacute;n mismo del Dios misericordia para hacerlo patente a todos los que nos necesitan en el campo de la salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta es nuestra misi&oacute;n, que realizaremos en la medida que pongamos el amor y la ciencia al servicio del coraz&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dr. Attie, siempre estar&aacute; en la Secretar&iacute;a de Salud, siempre ser&aacute; parte de esta casa, siempre nos har&aacute; falta. Con su partida, perdimos un hermano, un amigo, una historia, un espacio compartido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vida es un instante, pero el amor perdura m&aacute;s all&aacute; de los tiempos, por eso la convicci&oacute;n de su vida fue: saber que vali&oacute; la pena vivir por M&eacute;xico, servir a M&eacute;xico y amar a M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dr. Fause Attie: no es su muerte, es su vida la que hace tan dolorosa su ausencia. Su memoria privilegiada, sus conocimientos, su don de gente, su gran coraz&oacute;n, su lealtad y el amor con que nos arrop&oacute;, son algunos de los muchos adornos de su alma.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le queremos y le recordaremos siempre. Su fuerza est&aacute; presente entre nosotros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>Mar&iacute;a Guadalupe Su&aacute;rez V&aacute;zquez    <br>   Jefatura de Enfermer&iacute;a,    <br>   Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a Ignacio Ch&aacute;vez,    <br>   Tlalpan, M&eacute;xico D.F. , M&eacute;xico</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*Discurso pronunciado el d&iacute;a 17 de febrero de 2009 en el Auditorio del Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a, con motivo de su homenaje p&oacute;stumo.</font></p>      ]]></body>
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