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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Discurso de aceptaci&oacute;n del Premio Nacional de Demograf&iacute;a 2009</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Roberto Ham&#150;Chande</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de la Frontera Norte</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agradezco el honor que significa este Premio Nacional de Demograf&iacute;a. Se me dice que es en reconocimiento a las aportaciones hechas a la ciencia demogr&aacute;fica y sus aplicaciones. As&iacute; dicho, recibirlo es un compromiso, pues implica aceptar que lo realizado ha tenido esa importancia. Puedo admitir que el m&eacute;rito exista, pero reconociendo circunstancias e instancias que lo hicieron posible. Doy cuenta as&iacute; del apoyo y cari&ntilde;o de mi familia, en parte aqu&iacute; presente. Reconozco que el ascenso social y profesional que me permiti&oacute; llegar a este premio fue gracias a la formaci&oacute;n recibida en instituciones p&uacute;blicas de educaci&oacute;n superior, con la UNAM como la m&aacute;s significativa. Ya en el ejercicio acad&eacute;mico destaco el ambiente de El Colegio de M&eacute;xico y El Colegio de la Frontera Norte, instituciones tambi&eacute;n p&uacute;blicas, que han sido marco de colaboraci&oacute;n con colegas y estudiantes de &eacute;stas y otras organizaciones, lo cual devino en la investigaci&oacute;n y docencia que se reconocen en este d&iacute;a y de esta manera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibir esta distinci&oacute;n recalca asimismo la responsabilidad de continuar colaborando para que el M&eacute;xico de ma&ntilde;ana siempre sea mejor que el del d&iacute;a anterior. Tal prop&oacute;sito comienza por identificar qu&eacute; clase de futuro deseamos, qu&eacute; es lo factible, c&oacute;mo se puede lograr y cu&aacute;ndo debemos alcanzarlo. Esta actitud hacia un futuro mejor fue lo que gui&oacute; la incipiente Demograf&iacute;a de mitad del siglo pasado, incorporando expl&iacute;citamente las variables demogr&aacute;ficas en los planes de desarrollo, con programas y pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n. Sus logros ya son parte de la historia reciente de M&eacute;xico, pero tambi&eacute;n de su futuro, pues parte de sus avances es identificar y abordar lo mucho que queda por hacer.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente que no sealegaque la Demograf&iacute;a sea la panacea, ni tampoco que todo hayan sido aciertos, ni mucho menos que sea autosuficiente. Es claro que los &eacute;xitos y los fracasos, las esperanzas y los pesimismos, lo que nos espera de bueno y de malo, son y ser&aacute;n resultado de interacciones con variables econ&oacute;micas, sociales, pol&iacute;ticas, educativas, de la seguridad social, de la salud p&uacute;blica, por mencionar apenas algo de lo mucho por considerar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta oportunidad perm&iacute;tanme hacer referencia a dos caracter&iacute;sticas del proceso demogr&aacute;fico. Una es que estamos en medio del denominado bono demogr&aacute;fico, que algunos califican de envidiable. Otra es que se ha iniciado un envejecimiento que se acentuar&aacute; para ser marca de la poblaci&oacute;n del M&eacute;xico futuro. Entre otras, esto implica dos necesidades primordiales: dar seguridad econ&oacute;mica en la vejez y atender la salud, ambos requerimientos ligados a la seguridad social.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La seguridad social se asent&oacute; en los a&ntilde;os 40 y 50, bajo administraci&oacute;n p&uacute;blica y te&oacute;ricamente solidaria. Finalmente result&oacute; heterog&eacute;nea, desordenada y poco solidaria, pues protege poco y mal a los m&aacute;s necesitados, que son la mayor&iacute;a, mientras concede ventajas a minor&iacute;as ya favorecidas en lo econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico. Se incrementaron beneficios sin considerar los incrementos en las esperanzas de vida y el cambio epidemiol&oacute;gico, siempre sin contrapartida con cuotas y recursos. Las proyecciones a futuro advert&iacute;an una ineludible quiebra financiera, pero considerarla se calificaba de pol&iacute;ticamente improcedente y se impon&iacute;a discreci&oacute;n, rayando en la censura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, la crisis anunciada lleg&oacute; con toda puntualidad. Ahora no s&oacute;lo se acepta que la deuda se ha acumulado hasta lo imposible, sino que el hecho se pregona para explicar una salida. La decisi&oacute;n fueron las cuentas individuales en administraci&oacute;n privada, bajo la promesa de que las pensiones ser&iacute;an adecuadas, la cobertura se ampliar&iacute;a, adem&aacute;s de que el ahorro generar&iacute;a inversi&oacute;n, empleo y crecimiento econ&oacute;mico. Sin embargo, desde antes de la reforma se preve&iacute;a que eso no se iba a lograr y que el &uacute;nico favorecido ser&iacute;a el sector financiero, argumentos que se refrendaron en evaluaciones posteriores. Las experiencias indican que no se sigui&oacute; la f&oacute;rmula de que es mejor anticipar consecuencias negativas y evitarlas, o al menos mitigarlas actuando con tiempo, en lugar de responder bajo la presi&oacute;n de la urgencia. De esto &uacute;ltimo tenemos un ejemplo ante las circunstancias que se viven hoy d&iacute;a. Y cuando agregamos los &iacute;ndices de pobreza, completamos las se&ntilde;ales de que algo hicimos mal, o no lo hicimos bien, para que nuestro bono demogr&aacute;fico en realidad no sea tan envidiable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sabemos que el futuro es impredecible y que siempre hay factores que escapan a la previsi&oacute;n. Sin embargo, hay una conocida lecci&oacute;n sobre el futuro que viene del pasado: la historia demuestra que las sociedades que han logrado desarrollo y bienestar han sido aqu&eacute;llas que han planeando el futuro con visi&oacute;n de Estado. Esto es, privilegiando el colectivo sobre intereses individuales o de grupo; no limit&aacute;ndose al beneficio inmediato y s&iacute; fijando metas a mediano y largo plazo; garantizando sistemas sostenibles, con equidad y justicia; aceptando sacrificar algo particular del presente en aras del porvenir colectivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo estas premisas, para rescatar el bono demogr&aacute;fico y dar viabilidad a la sociedad del futuro, incluyendo su envejecimiento, la red interdisciplinaria que colabora conmigo propone algunas ideas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la parte demogr&aacute;fica, los temas ser&aacute;n la supervivencia de la poblaci&oacute;n envejecida y sus relaciones con la morbilidad y la discapacidad. La generaci&oacute;n de nueva informaci&oacute;n es crucial para actuar en programas preventivos, de adaptaci&oacute;n de los sistemas de salud y su financiamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal y como est&aacute;, la seguridad social es un elemento adverso al bono demogr&aacute;fico. Requiere recomponerse como protecci&oacute;n social mediante: 1) la creaci&oacute;n de la pensi&oacute;n b&aacute;sica ciudadana; 2) el regreso a la pensi&oacute;n de beneficios definidos con un l&iacute;mite de tres a cinco salarios m&iacute;nimos, esta vez con control entre contribuciones y beneficios; 3) el ahorro individual debe restringirse para la parte del salario por encima de ese l&iacute;mite; 4) promover la responsabilidad social del sector financiero.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito social y familiar es de advertir que las relaciones intergeneracionales se van a modificar y que ser&aacute; necesario reforzar la capacidad familiar de atender a sus viejos. Perm&iacute;tanme recalcar que de todo lo que podamos hacer, absolutamente de todo, lo mejor y lo &uacute;nico indispensable es invertir en la educaci&oacute;n y la salud con verdadera calidad para la poblaci&oacute;n joven. Eso, m&aacute;s que cualquier otra cosa, va ser la determinante de nuestro futuro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas recomendaciones se basan en diagn&oacute;sticos e investigaciones realizadas en colaboraci&oacute;n y con independencia de criterio. En gran parte han sido publicadas y todas est&aacute;n disponibles para su evaluaci&oacute;n y uso. Indican que hay necesidad de recomponer a la sociedad mexicana bajo nuevos pactos sociales. Ponerlas en pr&aacute;ctica es hasta cierto punto ut&oacute;pico, por los muchos intereses creados que deben cambiar. Pero no realizarlas nos pone en los riesgos anunciados. Queda ahora en manos de los tomadores de decisiones qu&eacute; aceptar y qu&eacute; no. El mayor reto es que requieren de la responsabilidad y generosidad de todos los sectores: gobierno, legisladores, sindicatos, empresas, partidos pol&iacute;ticos, financieros, pues todos tienen algo que ceder en busca de un M&eacute;xico mejor.</font></p>      ]]></body>
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