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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La migraci&oacute;n internacional actual es un fen&oacute;meno complejo: por una parte, estrechamente vinculado con las tendencias de integraci&oacute;n econ&oacute;mica mundial y, por otra, expresa los procesos de inclusi&oacute;n y exclusi&oacute;n propios de la sociedad global. En dicho entorno, la migraci&oacute;n internacional de Am&eacute;rica Latina y el Caribe ha cambiado en cuanto a intensidad y orientaci&oacute;n de los flujos. Hasta mediados del siglo XX, la regi&oacute;n experiment&oacute; una intensa inmigraci&oacute;n proveniente de pa&iacute;ses europeos, que coincidi&oacute; con los movimientos migratorios de car&aacute;cter interno y con la migraci&oacute;n interregional transfronteriza. El largo periodo de crecimiento econ&oacute;mico que se extendi&oacute; desde la fase posterior de la Segunda Guerra Mundial, por lo menos desde inicios de la d&eacute;cada de 1950 hasta mediados de la d&eacute;cada de 1970, estimul&oacute; los intercambios poblacionales interregionales y mantuvo el atractivo tradicional por parte de algunos pa&iacute;ses generadores de emigraci&oacute;n de ultramar. El agotamiento del modelo de industrializaci&oacute;n sustitutiva, la crisis econ&oacute;mica subsecuente y la adopci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico neoliberal pusieron l&iacute;mites a esta tendencia. La llamada 'd&eacute;cada perdida', aun cuando no alter&oacute; apreciablemente los intercambios entre pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, revirti&oacute; la din&aacute;mica migratoria extrarregional y promovi&oacute; la migraci&oacute;n hacia otras regiones.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La d&eacute;cada de 1980 marc&oacute; as&iacute; un punto de inflexi&oacute;n en el escenario migratorio de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. La emigraci&oacute;n hacia los pa&iacute;ses desarrollados, y en particular hacia Estados Unidos, se convirti&oacute; a partir de entonces en el fen&oacute;meno social de mayor relevancia para algunos pa&iacute;ses latinoamericanos. La emigraci&oacute;n hacia Estados Unidos conforma el flujo migratorio m&aacute;s importante de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Muchos pa&iacute;ses que hasta entonces figuraban como lugares de destino, experimentaron marcados descensos de la inmigraci&oacute;n. Estados Unidos se ha convirtido en el receptor de una parte importante de migraci&oacute;n mundial, y en el destino privilegiado de gran parte de la emigraci&oacute;n de la regi&oacute;n. A la larga historia de emigraciones mexicanas y caribe&ntilde;as &#151;particularmente cubana y puertorrique&ntilde;a&#151;, hacia Estados Unidos, en los &uacute;ltimas d&eacute;cadas se suman la centroamericana y sudamericana. A partir de la d&eacute;cada de 1980, con la crisis econ&oacute;mica y los posteriores procesos de reestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica, los flujos migratorios no s&oacute;lo se intensificaron, sino que adquirieron nuevos rasgos, en cuanto a la procedencia esencialmente urbana, la ampliaci&oacute;n de las regiones de origen y las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de los migrantes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este entorno, la migraci&oacute;n de latinos hacia Estados Unidos es un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s creciente y complejo. La poblaci&oacute;n hispana en Estados Unidos alcanz&oacute; en 2000, 35.2 millones, lo que equivale a 12.5 por ciento del total de la poblaci&oacute;n de dicho pa&iacute;s. La poblaci&oacute;n latina o hispana conforma el grupo &eacute;tnico que crece con mayor rapidez. Se estima que en el a&ntilde;o 2010, la comunidad hispana pasar&aacute; a ser la minor&iacute;a m&aacute;s grande del pa&iacute;s. En 2050, la cuarta parte de la poblaci&oacute;n de Estados Unidos ser&aacute; latina. Los mexicanos representan 20.9 millones, esto es, 59.3 por ciento de dicha poblaci&oacute;n, y son la mayor minor&iacute;a seguida de la categor&iacute;a de 'otros hispanos', no identificable en el Censo, con 15.7 por ciento, y la de puertorrique&ntilde;os, con 9.7 por ciento, y muy distantes de los dem&aacute;s grupos latinos. En gran parte, el crecimiento inusitado de la poblaci&oacute;n hispana, y particularmente de la mexicana, responde al impacto reciente de la migraci&oacute;n hacia Estados Unidos. Seg&uacute;n el US Census Bureau, dos de cada cinco hispanos nacidos fuera de Estados Unidos y residentes en el pa&iacute;s migraron en el transcurso del pasado decenio. Al respecto, es de destacar, adem&aacute;s, que 40 por ciento de dicha poblaci&oacute;n hispana naci&oacute; en el extranjero, pero lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es que 46 por ciento de dicho subgrupo migr&oacute; a Estados Unidos durante la d&eacute;cada de 1990.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La migraci&oacute;n es esencialmente laboral, pero, en cierto modo, la oferta laboral para inmigrantes no entra en competencia directa en los espacios que ocupan los trabajadores nativos. Los inmigrantes generalmente se ubican en los extremos inferior y superior del mercado de trabajo, dependiendo del grado de calificaci&oacute;n o capital humano. No obstante, algunos factores de orden interno: sociales, culturales e ideol&oacute;gicos, vislumbran un escenario social y laboral incierto para los migrantes, particularmente con niveles bajos de estudios. El modelo laboral de Estados Unidos suele ser alabado, pero tambi&eacute;n duramente censurado, ya que, por una parte, exhibe niveles relativamente bajos de desempleo, pero, por otra, mantiene una amplia desregulaci&oacute;n y una alta desigualdad salarial. Internamente, Estados Unidos es una sociedad decadente. Los principios, ideales y creencias que originalmente dieron sentido y continuidad al proyecto de pa&iacute;s han perdido fuerza ante el deterioro de las condiciones de vida determinadas por el propio modelo econ&oacute;mico vigente. El entorno social actual de los estadunidenses est&aacute; marcado por la incertidumbre derivada de la precarizaci&oacute;n laboral, desigualdad social y la creciente pobreza. El nuevo mercado de trabajo demandar&aacute; un cambio en el perfil educativo de los trabajadores. La educaci&oacute;n de la fuerza laboral constituye uno de los principales determinantes de la competitividad internacional, lo que conduce a la reducci&oacute;n de obreros y trabajadores tradicionales. En este sentido, el desempleo no afecta por igual a lo distintos grupos sociales, pues resultan m&aacute;s afectados los negros seguidos de los hispanos. La poblaci&oacute;n mexicana y la centroamericana tienen el menor nivel educativo entre los inmigrantes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cierto modo, la movilidad social ascendente, el sustrato que dio sentido, certidumbre y confianza al modelo social estadunidense, est&aacute; perdiendo fuerza. El ascenso social se ha estancado para una parte importante de la poblaci&oacute;n nativa e inmigrante. La generaci&oacute;n de empleos de baja calidad y la polarizaci&oacute;n de los ingresos han incrementado la pobreza en Estados Unidos. El salario medio en Estados Unidos se ha deteriorado. El resultado es el empobrecimiento de muchas familias. La pobreza afecta mayormente a los negros, seguido de los grupos hispanos, con niveles que casi triplican al de los blancos. En particular, los migrantes suelen ser m&aacute;s vulnerables. En este sentido, y debido a las propias circunstancias econ&oacute;micas y sociales que se est&aacute;n gestando en Estados Unidos, es probable que las posibilidades reales en cuanto a seguridad en los ingresos y ascenso social de los migrantes empeoren a&uacute;n m&aacute;s en el mediano y largo plazos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este n&uacute;mero, <b>Papeles de Poblaci&oacute;n</b> incorpora cuatro secciones tem&aacute;ticas con varios art&iacute;culos desarrollados por especialistas sobre temas de notoria actualidad acad&eacute;mica, relevantes por sus contenidos y enfoques, oportunos para la toma de decisiones en los &aacute;mbitos de la gesti&oacute;n p&uacute;blica.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La secci&oacute;n central del n&uacute;mero incluye dos trabajos sobre las condiciones de integraci&oacute;n social e inserci&oacute;n laboral de los migrantes hispanos en Estados Unidos. El primer art&iacute;culo es de Silvia Giorguli Saucedo, profesora investigadora del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, Urbanos y Ambientales de El Colegio de M&eacute;xico, y Jos&eacute; Itzigsohn, profesor de Brown University, sobre la integraci&oacute;n social de los migrantes latinos en Estados Unidos, a partir de las diferencias de g&eacute;nero y la participaci&oacute;n en pr&aacute;cticas trasnacionales. El segundo trabajo es de Elaine Levine, profesora investigadora del Centro de Investigaciones sobre Am&eacute;rica del Norte de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, referente a la emigraci&oacute;n de trabajadores mexicanos y su incorporaci&oacute;n al mercado de trabajo de Estados Unidos, a partir de las condiciones que derivan de ambos mercado laborales y permiten explicar por qu&eacute; empleos de bajos salarios en Estados Unidos resultan tan atractivos para los migrantes mexicanos, adem&aacute;s de analizar el desempe&ntilde;o de los mexicanos y otros latinos reci&eacute;n llegados al mercado laboral estadunidense.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La siguiente secci&oacute;n la conforman tres art&iacute;culos, el de Fernando Alberto Cort&eacute;s, profesor investigador del Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos de El Colegio de M&eacute;xico, quien a partir de la teor&iacute;a de la significaci&oacute;n de Mario Bunge indaga en las ra&iacute;ces metodol&oacute;gicas y los alcances del concepto de exclusi&oacute;n social, incorpora un an&aacute;lisis comparativo de los conceptos de marginalidad cultural y marginalidad econ&oacute;mica y la noci&oacute;n 'exclusi&oacute;n social', establece cierto paralelismo conceptual, y termina sugiriendo la conveniencia de que los cient&iacute;ficos sociales de Am&eacute;rica Latina empleen el concepto de 'marginalidad econ&oacute;mica', en lugar de 'exclusi&oacute;n social'. El siguiente trabajo es de Jaime Ornelas Delgado, profesor investigador de la Facultad de Econom&iacute;a de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, sobre las inconsistencias de la pol&iacute;tica de combate a la pobreza en M&eacute;xico en el marco del modelo econ&oacute;mico neoliberal y la pol&iacute;tica social seguida por los &uacute;ltimos gobiernos. Finalmente, el trabajo de Adri&aacute;n Gonz&aacute;lez Romo, profesor investigador de El Colegio de Tlaxcala, Julio Boltvinik Kalinka, investigador del Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos de El Colegio de M&eacute;xico, y otros colaboradores, analiza el impacto del Progresa/ Oportunidades sobre las condiciones de pobreza en cuatro municipios ind&iacute;genas de la Sierra Norte de Puebla.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera secci&oacute;n es sobre poblaci&oacute;n ind&iacute;gena urbana y el impacto de la migraci&oacute;n en la construcci&oacute;n de la subjetividad entre mujeres ind&iacute;genas migrantes. El primer trabajo es de H&eacute;ctor Hiram Hern&aacute;ndez Bringas, Ana Mar&iacute;a Ch&aacute;vez Galindo, Coordinador de Vinculaci&oacute;n con el Consejo Superior Universitario y profesora investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Ren&eacute; Flores Arenales, consultor independiente, y Gabriela Ponce Sernicharo, profesora de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Azcapotzalco, sobre las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena en la Zona Metropolitana del Valle de M&eacute;xico. El segundo art&iacute;culo, de Elizabeth Maier, investigadora de El Colegio de la Frontera Norte, analiza los procesos de construcci&oacute;n de la subjetividad femenina entre mujeres migrantes en Baja California, M&eacute;xico. La &uacute;ltima secci&oacute;n incluye el trabajo de Elvio Accinelli, profesor investigador de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana y Juan Gabriel Brida, investigador de la Universidad Libre de Bolzano, consistente en la aplicaci&oacute;n en la medici&oacute;n del crecimiento de una versi&oacute;n mejorada del modelo de Ramsey y el an&aacute;lisis de la relaci&oacute;n entre crecimiento econ&oacute;mico &oacute;ptimo y crecimiento de la poblaci&oacute;n, y, finalmente, el trabajo de Ignez H. O. Perp&eacute;tuo y Laura Rodr&iacute;guez Wong, ambos investigadores de la Universidad Federal de Minas Gerais, sobre la tendencia de la fecundidad hacia una tasa de reemplazo y los programas y pol&iacute;ticas de control de la fecundidad en Brasil.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="right"><font face="verdana" size="2">D&iacute;dimo Castillo F.    <br> 	<i>Director</i></font></p>      ]]></body>
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