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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pobreza no s&oacute;lo se refiere a una condici&oacute;n econ&oacute;mica circunscrita a la insuficiencia de ingresos experimentada por las familias y los individuos. La pobreza tiene un componente &eacute;tico que afecta diversos &aacute;mbitos de la persona. La pobreza depende de muchos factores econ&oacute;micos, demogr&aacute;ficos, culturales, sociales y pol&iacute;ticos. El crecimiento econ&oacute;mico es un elemento necesario, pero insuficiente para abatir la pobreza. En este marco, la cuesti&oacute;n de la pol&iacute;tica social es compleja. La falta de comprensi&oacute;n de que la pobreza es multidimensional ha determinado la deficiente coordinaci&oacute;n entre las instituciones que operan en lo social, y explica los insuficientes avances en el combate a la pobreza, a pesar del relativo aumento experimentando en los gastos p&uacute;blicos para servicios sociales b&aacute;sicos de algunos pa&iacute;ses. No s&oacute;lo la pol&iacute;tica social incide sobre el bienestar de la poblaci&oacute;n. Todas las otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que normalmente no son definidas como sociales pueden tener un impacto igual o superior en el bienestar social de la poblaci&oacute;n. La pol&iacute;tica p&uacute;blica debe entenderse como una totalidad en la que las pol&iacute;ticas sociales se interrelacionan con el resto de las pol&iacute;ticas. En otro &aacute;mbito, diversas pol&iacute;ticas sociales, como la educaci&oacute;n, pueden tener un efecto directo en las econom&iacute;as locales y nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La medici&oacute;n de la pobreza es un tema pol&eacute;mico. En Am&eacute;rica Latina se han privilegiado, por lo menos, tres criterios para medirla: por un lado, el referido al concepto de la "l&iacute;nea de la pobreza", el cual califica como pobre a las personas perteneciente a hogares con ingreso per c&aacute;pita inferior al monto m&iacute;nimo necesario para satisfacer sus necesidades esenciales; el otro enfoque es el de las "necesidades b&aacute;sicas insatisfechas", que considera las carencias propias del entorno, entre ellas, las habitacionales, as&iacute; como las de alimentaci&oacute;n, salud y educacionales, al margen de los niveles de ingresos, y por otra parte, el llamado "m&eacute;todo integrado" que combina los otros dos criterios. La coexistencia de ambas determina las situaciones de pobreza estructural o cr&oacute;nicas. Al respecto, es de destacar que en Am&eacute;rica Latina, en contraste con otras regiones subdesarrolladas, prevalece la pobreza econ&oacute;mica, quiz&aacute; en parte como resultado de la r&aacute;pida urbanizaci&oacute;n y los consecuentes impactos de cobertura en infraestructura y servicios b&aacute;sicos. En este sentido, el estancamiento de la reducci&oacute;n de la pobreza monetaria no ha afectado la evoluci&oacute;n favorable de otros indicadores de desarrollo humano y social, tales como la esperanza de vida al nacer, las tasas de mortalidad infantil y adulta, y la mitigaci&oacute;n del analfabetismo. No obstante, las transformaciones demogr&aacute;ficas recientes han introducido nuevas exigencias a las pol&iacute;ticas sociales. En particular, los cambios en la estructura de edades y el consecuente incremento de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa y el envejecimiento demogr&aacute;fico plantean importantes retos para los gobiernos, las familias y las propias personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los problemas de pobreza est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionados con las posibilidades de impulsar pol&iacute;ticas de desarrollo regionales eficaces y oportunas. La coexistencia de zonas con niveles de desarrollo relativo alto y otras atrasadas, marginalizadas, constata la situaci&oacute;n secular de heterogeneidad estructural y las limitaciones de los modelos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos adoptados para enfrentarlas. La estructura y la distribuci&oacute;n demogr&aacute;fica futura son aspectos fundamentales para la orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y las acciones que habr&aacute;n de formularse en el corto y mediano plazos. El escenario de bienestar social plantea un problema de orden estrat&eacute;gico, en las dimensiones demogr&aacute;ficas, sociales y pol&iacute;ticas. Las acciones pueden ser m&uacute;ltiples y en distintos niveles, pero deben apoyarse en un conocimiento amplio y confiable sobre los diversos problemas de pobreza y enormes desigualdades sociales. La pol&iacute;tica social enfrenta enormes retos. Los cambios pol&iacute;ticos recientes, vinculados con los procesos de democratizaci&oacute;n y la consiguiente participaci&oacute;n ciudadana, han determinado la necesidad de instrumentar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas id&oacute;neas para enfrentar las demandas y rezagos seculares. No obstante, la pol&iacute;tica social prevaleciente a&uacute;n padece de grandes escollos en la atenci&oacute;n universal de la poblaci&oacute;n, limitada adem&aacute;s por la gran heterogeneidad social y cultural en los pa&iacute;ses y, particularmente, por la subsistencia de determinadas pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas que en contextos de atraso dificultan la operatividad de los programas sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto, Am&eacute;rica Latina ha venido manifestando cambios contradictorios. A partir, por lo menos de la d&eacute;cada de 1990, la proporci&oacute;n de la poblaci&oacute;n que viv&iacute;a en situaci&oacute;n de pobreza empez&oacute; ligeramente a disminuir, pero se ha incrementado significativamente la desigualdad en los ingresos y se ha ensanchado la brecha entre ricos y pobres. La evoluci&oacute;n favorable de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido muy dispar entre los pa&iacute;ses y los diferentes sectores de la poblaci&oacute;n. La pobreza no ha dejado de representar el gran desaf&iacute;o de la pol&iacute;tica social. El fen&oacute;meno de la pobreza se ha hecho m&aacute;s complejo y persistente en determinados grupos o segmentos espec&iacute;ficos de la sociedad. La evoluci&oacute;n de la pobreza es muy heterog&eacute;nea. La pobreza es cada vez m&aacute;s urbana. En ese sentido, se podr&iacute;a pensar que est&aacute; m&aacute;s concentrada, sin embargo, suele afectar de manera desigual a regiones y grupos, seg&uacute;n edades, ocupaciones, condici&oacute;n &eacute;tnica y g&eacute;nero. El an&aacute;lisis exige tener en cuenta dimensiones precisas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este marco, la pol&iacute;tica social debe tener orientaciones claras y estrategias de intervenci&oacute;n encaminadas a la universalizaci&oacute;n de las oportunidades y derechos de participaci&oacute;n. Normalmente, tanto las pol&iacute;ticas sociales, como todas las dem&aacute;s pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, son planeadas y ejecutadas por instituciones estatales. En ese sentido, se reconoce como responsabilidad del Estado la provisi&oacute;n de satisfactores b&aacute;sicos a la poblaci&oacute;n, particularmente en cuanto a los servicios de salud, alimentaci&oacute;n, educaci&oacute;n y vivienda, que contribuyan al bienestar y al desarrollo de los individuos. No obstante, el nuevo escenario plantea nuevos desaf&iacute;os en la gesti&oacute;n de pol&iacute;ticas sociales. Normalmente, se supone que una pol&iacute;tica social "s&oacute;lo puede darse como una decisi&oacute;n del sector publico". Sin embargo, una visi&oacute;n m&aacute;s acorde con las exigencias de la sociedad de hoy plantear&iacute;a que las pol&iacute;ticas sociales no deben entenderse como meras determinaciones estatales. Lo p&uacute;blico deber&iacute;a verse en otro sentido, como espacio de los intereses colectivos, m&aacute;s que como lo estatal, e involucrar a m&uacute;ltiples instancias de la sociedad civil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este n&uacute;mero, <i><b>Papeles de</b></i> <b>POBLACI&Oacute;N</b> incluye un conjunto de art&iacute;culos sobre temas de actualidad acad&eacute;mica y pol&iacute;tica. La secci&oacute;n sobre pobreza, desigualdad y las condiciones de la pol&iacute;tica social en Am&eacute;rica Latina ocupan el lugar central. La integran el art&iacute;culo de Julio Boltvinik, profesor investigador del Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos de El Colegio de M&eacute;xico, ampliamente reconocido por sus contribuciones a los estudios de la pobreza en M&eacute;xico, quien presenta un enfoque novedoso de conceptualizaci&oacute;n de la pobreza, centrado en la noci&oacute;n integradora del "florecimiento humano". El otro trabajo es de Marcelo Boado y Tabar&eacute; Fern&aacute;ndez, ambos investigadores de la Universidad de la Rep&uacute;blica, Uruguay, sobre los cambios en la distribuci&oacute;n del ingreso en ese pa&iacute;s, generados a partir de la crisis econ&oacute;mica de 2000. Finalmente se incluye el art&iacute;culo de Dar&iacute;o Salinas Figueredo, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana, y Carolina Tetelboin Henrion, investigadora de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Xochimilco, quienes a partir del entorno de pobreza y creciente desigualdad social de la regi&oacute;n analizan el car&aacute;cter tecnocr&aacute;tico de las pol&iacute;ticas sociales y plantean la necesidad de reorientar dichas pol&iacute;ticas con base en criterios de eficacia "leg&iacute;timamente" democr&aacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda secci&oacute;n es sobre migraci&oacute;n internacional. Incluye un conjunto amplio de trabajos, complementarios en cuanto a enfoques y &aacute;mbitos de an&aacute;lisis. El art&iacute;culo de Jorge Mart&iacute;nez Pizarro, investigador del Centro Latinoamericano y Caribe&ntilde;o de Demograf&iacute;a, examina la magnitud, la din&aacute;mica y el perfil sociodemogr&aacute;fico de la inmigraci&oacute;n reciente en Chile. El siguiente trabajo es de Alejandro Canales, investigador de la Universidad de Guadalajara, analiza el papel de las remesas en la configuraci&oacute;n de arreglos familiares y dom&eacute;sticos que se establecen entre las familias con presencia o no de migrantes recientes. El art&iacute;culo de Carmen Egea Jim&eacute;nez y Vicente Rodr&iacute;guez Rodr&iacute;guez, investigadores de la Universidad de Granada y el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas de Espa&ntilde;a, respectivamente, explora los impactos sociales y culturales de la migraci&oacute;n de retorno de emigrantes jubilados de la provincia de Ja&eacute;n, en ese pa&iacute;s. El trabajo de Carlos Ulises Decena y Michele Shedlin es un estudio sobre los riesgos a la salud, particularmente sobre el contagio de sida entre inmigrantes hispanos residentes en Nueva York. Finalmente, el art&iacute;culo de Roberto Rodr&iacute;guez G&oacute;mez, profesor investigador de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, a partir de lo que define como el proceso de internacionalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior, analiza la migraci&oacute;n de estudiantes mexicanos con prop&oacute;sitos de formaci&oacute;n profesional en el extranjero.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera secci&oacute;n la integran el art&iacute;culo de Adolfo L&oacute;pez Su&aacute;rez, Ignacio Morales Hern&aacute;ndez y Elvia Silva Beltr&aacute;n, y el trabajo de Mar&iacute;a del Carmen Salgado Vega, investigadores de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico, el primero sobre la pol&iacute;tica de financiamiento del sistema educativo en M&eacute;xico; el segundo, sobre el primer empleo de los egresados de la Facultad de Econom&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>D&iacute;dimo Castillo F.    <br></b> <b>Director</b></font></p>      ]]></body>
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