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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La crisis del pensamiento crítico y de las prácticas emancipatorias en tiempos de primavera]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La crisis del pensamiento cr&iacute;tico y de las pr&aacute;cticas emancipatorias en tiempos de primavera</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The crisis of critical thinking and emancipating practices in springtime</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Olver B. Quijano&#45;Valencia</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Ra&uacute;l Zibechi y Michael Hardt (2013), <i>Preservar y compartir. Bienes comunes y movimientos sociales</i>, Buenos Aires, Argentina: Mardulce, 130 pp. ISBN: 978&#45;987&#45;29054&#45;1&#45;5.</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad del Cauca, Colombia</i>. <a href="mailto:oquijano@unicauca.edu.co">oquijano@unicauca.edu.co</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/conver/v21n66/a11f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diversas premisas, ideas y propuestas casi a contrapelo se movilizan en el libro <i>Preservar y compartir</i>, sin duda, m&aacute;s de la autor&iacute;a de Ra&uacute;l Zibechi que de Michael Hardt. Son ellas una especie de detonante medular tanto para las ciencias sociales convencionales, que atraviesan una de sus mayores crisis de inteligibilidad, como para la mayor parte de los movimientos sociales, hoy congelados en sus apuestas estadocentristas, sus pr&aacute;cticas vanguardistas y sus soportes en la Teor&iacute;a revolucionaria moderna euroc&eacute;ntrica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los distintos y siempre sugerentes planteamientos a los que nos tiene acostumbrados el pensador/educador y activista/militante Ra&uacute;l Zibechi en sus numerosas publicaciones, entrevistas, conferencias y conversaciones muestran la crisis del pensamiento cr&iacute;tico y de las pr&aacute;cticas emancipatorias. En tanto, por una parte, si bien los cientistas sociales &#151;o cuentistas sociales seg&uacute;n Zibechi&#151; hacen esfuerzos interpretativos, tal ejercicio no logra la profundizaci&oacute;n y comprensi&oacute;n de las agendas y agencias socio/pol&iacute;ticas en su complejidad, sus lugares y sus apuestas particulares, muchas de ellas distanciadas del progreso liberal y de la revoluci&oacute;n marxista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esto consiste tambi&eacute;n el problema epistemol&oacute;gico y las dificultades del pensamiento hegem&oacute;nico monol&oacute;gico y monocultural. Por otro lado, si bien se enfatiza en los l&iacute;mites del capitalismo y la evidente crisis civilizacional, tambi&eacute;n Zibechi anuncia contundentemente los cerramientos de los movimientos sociales convencionales y lo inocuo de muchas de sus pr&aacute;cticas de agenciamiento y resistencia como de sus m&eacute;todos hist&oacute;ricos de organizaci&oacute;n, en tanto "las estructuras de la vieja resistencia han dejado de ser &uacute;tiles para combatir en este periodo donde todo se descompone. Nuestro mundo tambi&eacute;n se descompone. Por eso estamos forzados a reinventar nuevas herramientas y nuevos mundos. En peores condiciones para enfrentar la crisis est&aacute;n las teor&iacute;as, las ideolog&iacute;as y los an&aacute;lisis cient&iacute;ficos" (p. 121).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tiene su punto de origen en una entrevista realizada por Michael Hardt a Ra&uacute;l Zibechi con la finalidad de conocer sus impresiones y consideraciones acerca de los movimientos sociales latinoamericanos, sus tipos de organizaci&oacute;n, sus relaciones con los gobiernos progresistas y, claro, sus entronques con los movimientos del hemisferio Norte, pues se trata de dos formas emancipatorias distintas e inscritas en la denominada "primavera", la perspectiva de la indignaci&oacute;n y las revueltas antineoliberales. El pensador/educador uruguayo plantea sus convicciones que ponen en tensi&oacute;n algunas premisas de ciertas ciencias sociales, as&iacute; como de numerosas pr&aacute;cticas de resistencia de la mayor parte de los movimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son de inter&eacute;s en esta entrevista asuntos como las caracter&iacute;sticas de los nuevos movimientos sociales latinoamericanos, los tipos de organizaci&oacute;n &#151;horizontal, aut&oacute;noma y democr&aacute;tica&#151;, la cronolog&iacute;a de esta cruzada contra la pol&iacute;tica neoliberal, la naturaleza y din&aacute;micas de dichos movimientos, las relaciones y tensiones con los gobiernos progresistas, la concepci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina como "anomal&iacute;a dentro del panorama global del <i>statu quo</i> sostenido", los nuevos movimientos sociales y su poca o exigua influencia e inspiraci&oacute;n en el pensamiento pol&iacute;tico contempor&aacute;neo europeo y norteamericano, el protagonismo del movimiento ind&iacute;gena en Am&eacute;rica Latina y su relaci&oacute;n o distanciamiento con la izquierda no ind&iacute;gena, los movimientos sociales y los beneficios/peligros de acceder al poder estatal o de ser gobierno, la necesidad de instituciones posestatales, la cooptaci&oacute;n de los gobiernos progresistas por la &eacute;gida liberal reactualizada, el vanguardismo y la funci&oacute;n del intelectual en estos movimientos, y entre otros, los desaf&iacute;os y las esperanzas puestas en muchas de estas iniciativas pol&iacute;ticas, aun en medio de la exacerbada apropiaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n de los bienes comunes y del riesgo que enfrentan todos los sectores estrat&eacute;gicos de la vida.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre el particular son capitales afirmaciones y precisiones que Zibechi realiza frente a estos temas, entre las cuales es indispensable destacar, entre otras, las siguientes:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1)</i> Los movimientos m&aacute;s nuevos no son organizaciones estadoc&eacute;ntricas. "Significa que en sus formas de organizaci&oacute;n no reproducen la l&oacute;gica del Estado y sus instituciones afines. Me refiero a instituciones que generan burocracia, divisi&oacute;n jer&aacute;rquica del trabajo y estructuras de poder dispuestas de modo piramidal. En los movimientos sociales de la actualidad en Am&eacute;rica Latina no existe una estricta divisi&oacute;n entre la direcci&oacute;n y sus bases, entre quienes dan las &oacute;rdenes y quienes las ejecutan, entre el saber y el hacer" (p. 16). En tal sentido, no se trata de abordar la "estrategia de dos pasos", es decir, de la toma del poder estatal como pre&aacute;mbulo para la transformaci&oacute;n social, pues sus pr&aacute;cticas est&aacute;n m&aacute;s del lado de la flexibilidad, la movilidad, la horizontalidad, las aperturas y los afectos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2)</i> La emergencia de nuevos actores sociales alejados del discurso y la aspiraci&oacute;n revolucionaria moderna de cu&ntilde;o euroc&eacute;ntrico y de las pr&aacute;cticas patriarcales y (neo)coloniales, realidad que implica no s&oacute;lo ampliar las anal&iacute;ticas sino ante todo desbordar la usual interpretaci&oacute;n marxista, anarquista y hasta posmoderna siempre inscritas en alternativas modernizadoras en desmedro de nuevos modos que posicionan aprendizajes relacionados con "otra forma de hacer, los v&iacute;nculos cara a cara, no crear organizaciones instrumentales sino organizaciones donde las personas no son un fin en s&iacute; mismos ni un instrumento" (p. 47). Es el paso del Estado como epicentro al territorio y el lugar como escenarios para la vida comunal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3)</i> Las plataformas anal&iacute;ticas y el pensamiento pol&iacute;tico que inspira y moviliza estos movimientos han demostrado el valor de nuestra premisa acerca de c&oacute;mo Am&eacute;rica Latina se convierte paulatinamente en "precipicio de la teor&iacute;a" (Quijano, 2012), pues sus urgencias y sus singularidades propias de una realidad descomunal no son s&oacute;lo susceptibles de estudiar y analizar con los recursos convencionales del pensamiento europeo y norteamericano. En especial se deja ver c&oacute;mo algunas corrientes sociol&oacute;gicas en torno a los movimientos sociales producidas en el Norte son importantes en el contexto acad&eacute;mico, pero igualmente poco pertinentes o de escasa utilidad para pensar la realidad de Am&eacute;rica Latina en tanto no se trata de una sola sociedad, "sino de sociedades que se dan a un mismo tiempo como zonas de penumbras y contornos porosos cuyas fronteras e identidades o bien son resbaladizas, o bien no existen" (p. 39). De ah&iacute; que Zibechi reconozca la escasez en el mundo acad&eacute;mico europeo y norteamericano de trabajos que expliquen cabalmente y sin distorsiones la realidad latinoamericana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a este vac&iacute;o, se valoran y exaltan los aportes de pensadores como Alejandro Moreno (Venezuela), el colectivo PRATEC en Per&uacute;, Silvia Rivera Cusicanqui y Luis Tapia (Bolivia), Rodrigo Montoya (Per&uacute;), el subcomandante Marcos, a los cuales podr&iacute;an agregarse un sinn&uacute;mero de intelectuales que poco o nada tiene que ver con el mercado editorial y universitario, pero que desarrollan an&aacute;lisis desde instituciones, organizaciones y movimientos sociales asumidos como entornos epist&eacute;micos o comunidades de pensamiento. No obstante, contin&uacute;a siendo grande el peso del pensamiento euro&#45;usac&eacute;ntrico en analistas de derecha, centro e izquierda, quienes no dejan de apelar a la bibliograf&iacute;a doctrinal hegem&oacute;nica, despreciando el ideario, las categor&iacute;as y las formas comprensivas y de an&aacute;lisis que, entre otras cosas, refiguran la pol&iacute;tica del nombrar. Tambi&eacute;n, "el peque&ntilde;o sector cr&iacute;tico siente que est&aacute; mucho m&aacute;s familiarizado con Deleuze o Nietzsche que con Felipe Quispe o Lu&iacute;s Macas" (p. 43) o con cualquiera de los hombres y mujeres que integran esa multiplicidad latinoamericana de actores y sujetos epist&eacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4)</i> El rol protag&oacute;nico y diferenciado que han jugado los movimientos y movilizaciones ind&iacute;genas en las perspectivas del cambio social, fundamentalmente por la singularidad de sus formas de organizaci&oacute;n y sus anuncios en especial para la izquierda &#151;ind&iacute;gena y no ind&iacute;gena&#151;. Sobre el particular Zibechi destaca aspectos y procesos que tienen que ver con el "triunfo de la comunidad frente a la asociaci&oacute;n" (p. 44) y el desaf&iacute;o civilizacional, esta vez asociado con la instalaci&oacute;n e instauraci&oacute;n de la l&oacute;gica comunitaria m&aacute;s all&aacute; de sus territorios. Se trata del horizonte del <i>Sumak Kawsay</i> (Buen vivir) y su imposibilidad de convivir con el Estado liberal, lo cual supone no s&oacute;lo la modificaci&oacute;n y/o refundaci&oacute;n de las estructuras estatales para construir algo distinto, sino la necesidad de instituciones pos&#45;estatales como lugares de la creatividad y de otras formas de hacer, es decir, de la producci&oacute;n de alternativas y diferenciales formas de gobierno. No obstante, se advierte c&oacute;mo el <i>Sumak Kawsay</i> o Buen vivir constituye hasta el momento un conjunto de declaraciones sin mayores y contundentes desarrollos pr&aacute;cticos y operativos, pues su inserci&oacute;n en los marcos constitucionales y pol&iacute;ticos de pa&iacute;ses como Ecuador y Bolivia ha servido contradictoriamente para impulsar procesos neodesarrollistas y neoextractivistas, esta vez bajo el soporte de aparatos filantr&oacute;picos estatales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5)</i> En procesos donde los cambios no derivan de gobiernos liberales y progresistas, no todos los movimientos sociales tienen como prop&oacute;sito la toma del poder estatal y su constituci&oacute;n en gobierno, sino y ante todo la "autoconstrucci&oacute;n de un mundo otro &#91;...&#93; pues la intenci&oacute;n no obedece a la voluntad de crear un nuevo mundo, sino a la de recuperar un mundo perdido: restituirlo, ordenarlo, restablecerlo, preservarlo de la destrucci&oacute;n, no bajo un orden estatal sino c&oacute;smico &#91;...&#93; se trata de restablecer el equilibrio, el regreso de lo que estaba marginalizado, apartado, oculto" (p. 57). Sin duda, en esta apuesta pol&iacute;tica, epist&eacute;mica y existencial, el zapatismo sirve de inspiraci&oacute;n te&oacute;rica y emancipatoria a trav&eacute;s de su proyecto y sus pr&aacute;cticas auton&oacute;micas que han puesto en tensi&oacute;n al progreso liberal y a la revoluci&oacute;n marxista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empero, en la producci&oacute;n de alternativas es indispensable pensar en la necesidad de una mutaci&oacute;n cultural, es decir, en la movilizaci&oacute;n de pol&iacute;ticas del sujeto que logren afectar la seducci&oacute;n desarrollista, las maneras de desear y aspirar al legado liberal y marxista, las reactualizaciones del sistema y hoy la nefasta expansi&oacute;n del (neo)extractivismo y sus formas institucionales que ponen en riesgo los sectores estrat&eacute;gicos de la vida, en tanto profundizan formas neocoloniales denominadas por David Harvey como "acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n" o "acumulaci&oacute;n por guerra", seg&uacute;n Zibechi. Esta suerte de er&oacute;tica desarrollista tambi&eacute;n pasa por la adopci&oacute;n de interpretaciones con ojos marxistas, liberales, anarquistas y posmodernos, es decir, de "ver lo propio, lo cercano con los ojos ajenos, con la arrogancia y las man&iacute;as de los imperios" (Ru&iacute;z&#45;Navarro, 2103) desde donde hist&oacute;ricamente se ha distorsionado gran parte de los fen&oacute;menos de nuestra Am&eacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>6)</i> Ra&uacute;l Zibechi entiende a la refiguraci&oacute;n y a la creaci&oacute;n de movimientos no como grandes, monol&iacute;ticas e inamovibles estructuras sino como un "deslizar&#45;se, correr&#45;se del lugar material y simb&oacute;lico poniendo en cuesti&oacute;n la identidad/prisi&oacute;n para asumir/construir una nueva identidad. En este &uacute;ltimo sentido, el movimiento significa flujo, la facultad colectiva de cuestionar el lugar social. Se trata de eso que aprendimos sobre todo de las mujeres, de los indios y de los afrodescendientes (p. 83), lo que tambi&eacute;n tiene implicaciones para el pensamiento cr&iacute;tico, pues "pensar cr&iacute;ticamente es lo contrario del <i>marketing</i>, es pensar contra uno mismo, contra lo que somos y hacemos (p. 125).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>7)</i> Estas apreciaciones tambi&eacute;n enfatizan en la defensa de los territorios y los bienes comunes, temas de trascendencia en las din&aacute;micas del capitalismo contempor&aacute;neo y de los movimientos sociales latinoamericanos, muchos de ellos ocupados en su combate al extractivismo exacerbado y a las nuevas formas de apropiaci&oacute;n de los bienes comunes y del conocimiento. La contribuci&oacute;n sobre este tema la realiza Michael Hardt, quien reflexiona y hace precisiones sobre los bienes comunes en sus dos acepciones, a saber: por una parte, la de los movimientos interesados en el cambio clim&aacute;tico o en temas ecol&oacute;gicos para quienes "los bienes comunes son todos aquellos elementos que se refieren a la tierra y sus ecosistemas incluyendo la atm&oacute;sfera, los oc&eacute;anos, los r&iacute;os y los bosques, as&iacute; como todas las formas de vida que interact&uacute;an con ellos. Por la otra, se ubican los movimientos sociales anticapitalistas que entienden por bien com&uacute;n a todos aquellos productos del trabajo y la creatividad humana que compartimos: ideas, conocimientos, im&aacute;genes, c&oacute;digos, afectos, relaciones sociales y dem&aacute;s" (p. 92).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo manifiesta Hardt, los bienes comunes, los ecol&oacute;gicos (naturales) y los econ&oacute;mico&#45;sociales (artificiales) son objeto de atenci&oacute;n por parte de la producci&oacute;n empresarial corporativa capitalista a trav&eacute;s de procesos de expoliaci&oacute;n, biopirater&iacute;a y privatizaci&oacute;n para acrecentar la "productividad y la necesidad de lo privado en favor de la tradicional acumulaci&oacute;n capitalista" (p. 100). Estas estrategias privatizadoras han pasado por los servicios de transporte, medios de comunicaci&oacute;n, telefon&iacute;a y agua, los recursos naturales (especialmente minerales), provocando a su vez numerosas luchas y protestas en algunos pa&iacute;ses &#151;Guerra del agua (2000) y la Guerra del gas (2003) en Bolivia&#151;, as&iacute; como la necesidad de imaginar formas alternativas de gesti&oacute;n y promoci&oacute;n de los bienes comunes en pro de la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El deterioro de los bienes comunes por la apropiaci&oacute;n privada y su determinaci&oacute;n en la producci&oacute;n capitalista se explica tambi&eacute;n en el marco expansivo de la "econom&iacute;a verde" (<i>Green economy</i>) y la pr&aacute;ctica del neoextractivismo donde el capital natural se comporta como activo econ&oacute;mico y <i>commodity</i> global. Sin duda, Hardt nos muestra el desenvolvimiento de estas dos l&oacute;gicas en conflicto (las anticapitalistas y las del cambio clim&aacute;tico), advirtiendo c&oacute;mo las soluciones y demandas pasan por la ret&oacute;rica de la urgencia y del "ya es tarde", asunto que en el contexto comunitario es secundario, pues la conformaci&oacute;n de la comunidad y de los procesos auton&oacute;micos caminan con ritmos distintos y el fin del tiempo no es m&aacute;s que la g&eacute;nesis de otros y nuevos mundos. Como lo advierte Hardt, frente a este fen&oacute;meno, "la tarea de los movimientos de hoy es comprender las antinomias que conllevan los conceptos del bien com&uacute;n, digerirlas, trabajarlas y atravesarlas para crear un nuevo marco pr&aacute;ctico y conceptual" (p. 115).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo este interesante debate no dejan de presentarse apreciaciones propias de lecturas metropolitanas que muchas veces no guardan estricta consonancia con las realidades de gran parte del contexto latinoamericano, pues si bien es importante la afirmaci&oacute;n de Michael Hardt acerca del primado en el mundo de la desmaterializaci&oacute;n econ&oacute;mica y del descentramiento de la producci&oacute;n industrial, en nuestro contexto "no es que necesariamente asistamos a una declinaci&oacute;n hist&oacute;rica del capitalismo industrial y al triunfo de formas postindustriales ancladas en el conocimiento y la inmaterialidad, pues contrariamente lo que observamos son movimientos estrat&eacute;gicos que combinan eficientemente alianzas entre manifestaciones de la <i>new economy</i>, como puede apreciarse en iniciativas de reprimarizaci&oacute;n, terciarizaci&oacute;n e industrializaci&oacute;n en medio de m&uacute;ltiples juegos de optimismo obligatorio, economicista y felicista" (Quijano, 2011: 33).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el caso de Am&eacute;rica Latina y frente a la expansi&oacute;n del (neo)extractivismo y el (neo)desarrollismo hoy tambi&eacute;n en manos de gobiernos "progresistas" que hablan de extractivismo progresista, sensato e indispensable, lo que s&iacute; es susceptible de constataci&oacute;n es el intenso proceso de reprimarizaci&oacute;n econ&oacute;mica evidenciado en el &eacute;nfasis en recursos naturales de todo tipo, la adopci&oacute;n de la naturaleza como reservorio de riqueza y, en general, en la sobrevaloraci&oacute;n de la biodiversidad como un complejo cuerpo con grandes alcances rent&iacute;sticos, aspectos que establecen una cartograf&iacute;a de la nueva "riqueza de las naciones", en la cual sus estilos de desarrollo son, sin duda, insustentables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro finaliza con una carta de Zibechi al subcomandante insurgente Marcos del EZLN, como respuesta a la invitaci&oacute;n que &eacute;ste le hiciera para sumarse y aportar al debate sobre &eacute;tica y pol&iacute;tica. En esta carta el pensador/educador y activista/militante insiste en planteamientos esbozados en apartados anteriores del libro, haciendo hincapi&eacute; en los riesgos de un sistema que desde el poder repartido entre conservadores, derechas y seudoizquierdas, desprecia a todos los abajos, sujetos convertidos hoy en objetos de todas las guerras, entre ellas la m&aacute;s desactivante y sutil: la guerra de pol&iacute;ticas sociales y sus aparatos filantr&oacute;picos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre palabras y palabras, estad&iacute;sticas, datos y an&aacute;lisis de funcionarios, analistas y dirigentes, como ya lo hab&iacute;amos advertido, se movilizan numerosas y multicolores formas de agenciamiento socio&#45;pol&iacute;tico en defensa de la dignidad y la vida, pero ante todo por fuera de las vanguardias, las viejas formas de resistencia y las teor&iacute;as e ideolog&iacute;as euro&#45;usac&eacute;ntricas convencionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata de desconcentrar el poder y el saber atribuido a los dirigentes y a las pr&aacute;cticas vanguardistas para volver la mirada a la gente com&uacute;n, a hombres, mujeres y ni&ntilde;os con sus historias, pensamientos, tradiciones, apuestas, identidades y actualidades como apuesta que puede contribuir a eliminar el ejercicio de mirar siempre hacia arriba, pr&aacute;ctica que "nos embot&oacute; la capacidad de ver, de escuchar, de sentir las alegr&iacute;as y los dolores de los de abajo" (p. 129).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En medio de nuestra singularidad y potencialidad, "ya no es posible pensar cr&iacute;ticamente por fuera del estado de excepci&oacute;n" (p. 130) permanente, pues &eacute;ste es el lugar y el estado donde siempre se imagina y se moviliza tambi&eacute;n el autoaprendizaje, la autoeducaci&oacute;n, la autonom&iacute;a y la horizontalidad, as&iacute; como el acto de mo&#45;verse, "porque los subalternos, los de abajo, s&oacute;lo nos volvemos visibles cuando nos movemos, cuando reclamamos, cuando exigimos, cuando dejamos la pasividad y la inercia" (p. 80).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Grosso modo</i>, son &eacute;stos los planteamientos que de manera sugerente y desafiante hace en especial Ra&uacute;l Zibechi y subsidiariamente Michael Hardt, asuntos que no s&oacute;lo dan muestras del cuadro global de luchas socio/pol&iacute;ticas sino tambi&eacute;n de sus l&oacute;gicas y estilos organizativos diferenciales no estadoc&eacute;ntricos, siempre inspirados en una nueva "pol&iacute;tica del lenguaje", del sujeto y de la acci&oacute;n colectiva que paulatinamente ponen en tensi&oacute;n los estilos reivindicativos e institucionales de los viejos movimientos sociales condicionados por el progreso liberal, la revoluci&oacute;n marxista y por las pr&aacute;cticas del patriarcado y del colonialismo, aquellas que a&uacute;n nos impiden aprender, pensar y hacer de otros modos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo afirma Zibechi, a pesar de que "el capital sigue confundiendo muestras mentes y corazones" (p. 66), diversas transformaciones epist&eacute;mico/hermen&eacute;uticas, como diversos procesos y agenciamientos de otros actores y pr&aacute;cticas, dan cuenta de horizontes y repertorios de pensamiento y de protesta/propuesta desde donde se evidencia c&oacute;mo la relaci&oacute;n entre &eacute;tica y pol&iacute;tica "necesita de un lugar otro para echar ra&iacute;ces y florecer". Ese lugar es abajo y a la izquierda (p. 123); procesos posibles tambi&eacute;n gracias a la pr&aacute;ctica de caminar juntos y de ampliar la conversaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quijano Valencia, Olver (2012), <i>E</i><i>coSIm&iacute;as. Visiones y pr&aacute;cticas de diferencia econ&oacute;mico/cultural en contextos de multiplicidad</i>, Popay&aacute;n: Universidad del Cauca / Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2361286&pid=S1405-1435201400030001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quijano Valencia, Olver (2011), <i>Eufemismos. Cinismo y sugesti&oacute;n en la actual ampliaci&oacute;n del campo de batalla,</i> Popay&aacute;n: Universidad del Cauca.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2361288&pid=S1405-1435201400030001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ruiz&#45;Navarro, Catalina (2013), "La conquista y Wendy", en <i>Diario El Espectador</i>, Colombia. Disponible en: <a href="http://www.elespectador.com/opinion/conquista-y-wendy-columna-454197" target="_blank">http://www.elespectador.com/opinion/conquista&#45;y&#45;wendy&#45;columna&#45;454197</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2361290&pid=S1405-1435201400030001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor:</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Olver B. Quijano Valencia.</b> Doctor en Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var, Ecuador; Mag&iacute;ster en Estudios sobre problemas pol&iacute;ticos latinoamericanos, especialista en Docencia sobre Problemas latinoamericanos, contador p&uacute;blico y con estudios en Antropolog&iacute;a. Profesor titular en la Universidad del Cauca, Colombia. L&iacute;neas de investigaci&oacute;n: cr&iacute;tica poscolonial, cultura y transformaciones contempor&aacute;neas, econom&iacute;as, sociedades y culturas, y visiones y pr&aacute;cticas de diferencia econ&oacute;mico&#45;cultural. Publicaciones recientes: "Econom&iacute;a, ecosim&iacute;as y perspectivas decoloniales. Elementos sobre visiones y pr&aacute;cticas de diferencia econ&oacute;mico/cultural", en <i>Pedagog&iacute;as decoloniales: Pr&aacute;cticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir</i> (2013); <i>Ecosim&iacute;as. Visiones y pr&aacute;cticas de diferencia econ&oacute;mico&#45;culturales en contextos de multiplicidad</i> (2012); <i>Eufemismos. Cinismo y sugesti&oacute;n en la actual ampliaci&oacute;n del campo de batalla</i> (2011).</font></p>     ]]></body>
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