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<journal-title><![CDATA[Gestión y política pública]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Blame Game: Spin, Bureaucracy, and Self-Preservation in Government]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>The Blame Game: Spin, Bureaucracy, and Self&#45;Preservation in Government</b></i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Antonio S&aacute;nchez Cetina</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>de Christopher Hood, Princeton University Press, 2011, 244 pp.</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas.</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La aversi&oacute;n al riesgo es una pr&aacute;ctica o mecanismo de defensa propio pero no exclusivo de los individuos. Las organizaciones, articuladas por dichos individuos cuentan, de manera formal e informal, con pr&aacute;cticas que les permiten analizar, calcular y evadir amenazas potenciales. De manera particular, los miembros de una organizaci&oacute;n recurren a diversas estrategias que, al tiempo que les permitan conseguir sus fines, minimicen o evadan riesgos provocados por un error o falla consecuencia de sus actividades. Impl&iacute;cita en la amenaza de equivocarse se encuentra la de recibir una acusaci&oacute;n o asumir la responsabilidad por las circunstancias adversas que traiga consigo el error. As&iacute;, los actores y organizaciones cuentan con un arsenal de pr&aacute;cticas, que van desde hacer inaccesibles los tel&eacute;fonos de contacto de una organizaci&oacute;n hasta el armado de una estrategia de desv&iacute;o de atenci&oacute;n frente a medios masivos de comunicaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Christopher Hood presenta, as&iacute;, en el texto <i>The Blame Game: Spin, Bureaucracy, and Self Preservation in Government,</i> un t&iacute;tulo y un tema igual de sugerentes. Reconocido por sus aportaciones a la corriente de la nueva gerencia p&uacute;blica y comportamiento organizacional, aborda un t&oacute;pico estigmatizado y, por ello, poco explorado, como es el fen&oacute;meno <i>de juego de acusaciones,</i> o din&aacute;mica de pasar culpas y las estrategias posibles para evadir acusaciones. En ocasiones, el texto es tan franco y riguroso en su intento por identificar las estratagemas de distintos actores para evadir acusaciones que pareciera un manual de evasi&oacute;n o una s&aacute;tira cargada de humor negro cl&aacute;sico al estilo de Jonathan Swift. Sin embargo, constituye una aportaci&oacute;n importante al tema ya que es un texto introductorio al mismo y un cat&aacute;logo interesante que conduce al lector por las distintas estrategias con que cuenta un actor dentro de la organizaci&oacute;n para evadir una acusaci&oacute;n, contando las ventajas y desventajas de cada maniobra.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teorizaci&oacute;n de las estrategias de evasi&oacute;n de culpa, a lo largo del cuerpo entero del texto, se ve enriquecida por ejemplos concretos anecd&oacute;ticos de responsables de comunicaci&oacute;n y secretarios de prensa de personajes de la tesitura del ex presidente estadounidense Bill Clinton o Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido y Margaret Thatcher, ex primera ministra.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer apartado, el autor explica qui&eacute;nes son los posibles implementadores de las estrategias para la evasi&oacute;n. Contra lo que pudiera esperarse, no son s&oacute;lo funcionarios p&uacute;blicos de alto nivel y exposici&oacute;n medi&aacute;tica, tambi&eacute;n quienes est&aacute;n al frente de organizaciones son personajes que se valen de estrategias de delegaci&oacute;n y evasi&oacute;n de acusaciones. Los funcionarios de ventanilla tambi&eacute;n utilizan estas maniobras y lo hacen lanzando la culpa hacia arriba en el organigrama o culpando al manual de procedimientos, mientras que el funcionario o actor de nivel medio tiene tambi&eacute;n una serie de estrategias posibles para repartir o dispersar las acusaciones tanto hacia sus superiores como hacia los equipos subordinados. Este comportamiento de buscar hacia d&oacute;nde dirigir las acusaciones puede vincularse al texto cl&aacute;sico de comportamiento administrativo y racionalidad limitada de Herbert Simon (1997).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda secci&oacute;n, correspondiente a los cap&iacute;tulos tres, cuatro, cinco y seis, constituye la parte m&aacute;s densa del documento, donde Christopher Hood no escatima en ejemplos y descripciones de tres principales enfoques de estrategias de evasi&oacute;n y sus ramificaciones. Complementa con las ventajas o desventajas de usar una estrategia en vez de otra, el mejor tiempo para implementarlas y qu&eacute; tipo de actores pueden ponerlas en marcha. Explica, as&iacute;, que las acciones posibles encaminadas a pasar la culpa a alguien m&aacute;s pueden categorizarse en el enfoque de presentaci&oacute;n, el de agencia y el de pol&iacute;ticas u operacional.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ESTRATEGIAS DE PRESENTACI&Oacute;N</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque presentacional consiste en utilizar maniobras de argumentaci&oacute;n y manejo de la informaci&oacute;n con el objetivo de desviar la atenci&oacute;n de quienes pueden levantar acusaciones, bien sea mediante un perfil tan bajo que pase desapercibido por los puntillosos medios de comunicaci&oacute;n o que dise&ntilde;e una campa&ntilde;a de informaci&oacute;n positiva que contrarreste y oculte las posibles fallas que generar&aacute;n descontento. Se trata de un enfoque basado en una comunicaci&oacute;n h&aacute;bil que privilegie cierta informaci&oacute;n o que maneje datos de un modo que los errores no parezcan tan graves o no sean incluso evidentes. Recuerda un poco a la importancia que Giandomenico Majone (2005) en un enfoque constructivista de pol&iacute;ticas asigna a la argumentaci&oacute;n y la persuasi&oacute;n como herramientas discursivas para lograr ciertos fines.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las pr&aacute;cticas m&aacute;s usuales y evidentes en la categor&iacute;a presentacional es el uso o creaci&oacute;n de distracciones con la finalidad de orientar el foco de la agenda p&uacute;blica sobre otros asuntos y, as&iacute;, evadir la culpa. La t&aacute;ctica de distracci&oacute;n o de "enterrar las malas noticias" funciona con eventos fuera del control humano, como desastres naturales, pero tambi&eacute;n con grandes sucesos deportivos o incluso con hechos como el ataque al World Trade Center, en septiembre de 2001. El reto de esta pr&aacute;ctica se presenta en el contexto de sociedades con pleno acceso a fuentes de informaci&oacute;n por internet con perspectivas y enfoques muy diversos que no necesariamente obedecen la agenda de los medios masivos y concentran su atenci&oacute;n en aspectos negativos de determinados actores.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima de las t&aacute;cticas presentacionales se entiende como mantener un bajo perfil. En t&eacute;rminos concretos, las acciones van desde no emitir declaraciones a menos que sea estrictamente necesario, mantener un ambiente herm&eacute;tico de secrec&iacute;a oficial hasta rodear la informaci&oacute;n importante de cantidades aplastantes de datos poco &uacute;tiles o emitirla s&oacute;lo en el &uacute;ltimo minuto. Esta pr&aacute;ctica funciona mejor cuando los incidentes de culpa tienen una corta duraci&oacute;n en el espacio p&uacute;blico o en la agenda de los medios porque no se desperdicia energ&iacute;a sentimental mientras los medios cambian r&aacute;pidamente a otro tema.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Colocar un muro de silencio para evadir la culpa puede lograrse tambi&eacute;n suprimiendo a cualquiera que pudiera estar disponible para hacer frente a la acusaci&oacute;n, con el riesgo consecuente de que los medios aumenten la presi&oacute;n del problema acentuando la gravedad de la ausencia del culpable. Las variantes de dicha estrategia toman formas distintas, a su vez, como remitir cualquier pregunta al &aacute;rea de abogados, aceptar entrevistas o apariciones s&oacute;lo cuando se ha revisado y autorizado determinada ronda de preguntas, aparecer en medios o con interlocutores seleccionados por su condescendencia o incluso jugar la carta de indignaci&oacute;n ante alguna pregunta que asome la culpa y abandonar la entrevista.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque de no comprometerse o quedarse callado, por su parte, parece ser m&aacute;s efectivo toda vez que se espera que la voracidad de los medios por nuevos eventos relegue el tema al olvido, por un lado y, por otro, cuando se ha llevado el tema medi&aacute;ticamente a circunstancias tan desfavorables que cualquier intento por limpiarlo o corregirlo ser&iacute;a contraproducente.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima de las cartas que pueden jugarse en esta estrategia es la legal. Una actitud de indignaci&oacute;n y sorpresa ante supuestas difamaciones puede funcionar tambi&eacute;n para evadir la culpa. La gama de intensidades en esta dimensi&oacute;n presentacional va desde la amenaza de acciones legales por difamaci&oacute;n hasta el cierre total por parte del gobierno de peri&oacute;dicos u otros veh&iacute;culos de comunicaci&oacute;n, ambas con un considerable riesgo de contraataque por el intento de silenciarse que puede terminar con la verdad descubierta de cualquier modo en internet u otro medio.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como agregado a esta secci&oacute;n, el autor comenta que un an&aacute;lisis cualitativo de casos y experimentos de laboratorio muestra evidencia, sin embargo, de que las estrategias presentacionales no s&oacute;lo no son una garant&iacute;a sino que presentan poca efectividad para evadir la culpa, en parte porque las excusas son un recurso que se gasta con facilidad y genera mayor cr&iacute;tica y suspicacia en el sentido de que, mientras m&aacute;s distractores produzca el gobierno, m&aacute;s actores habr&aacute; buscando la historia que pretende enterrarse.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La efectividad de las estrategias presentacionales, as&iacute; como la de todas las dem&aacute;s, depende de variables contextuales y de un factor de <i>timing.</i> Acciones que pudieron resultar exitosas para contener la culpa en un determinado lugar o pa&iacute;s no lograr&aacute;n el mismo resultado en otro por cuestiones culturales. Del mismo modo, el tiempo de respuesta y el momento en que se act&uacute;a importan, toda vez que no es lo mismo planear una estrategia para un p&uacute;blico que est&aacute; por enterarse de una eventualidad que para otro cansado de excusas y giros en la informaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ESTRATEGIA DE AGENCIA: LA L&Oacute;GICA DEL DISE&Ntilde;O ORGANIZACIONAL</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de las presentacionales, las estrategias de agencia y de pol&iacute;tica pueden considerarse preventivas o anticipativas en su b&uacute;squeda por evadir o disminuir la culpa, en el entendido de que las acciones de quien las emplea se presentan antes de que la eventualidad sea p&uacute;blica, a diferencia de las presentacionales, que tienen una naturaleza m&aacute;s bien reactiva, mediante la acci&oacute;n una vez que el problema se descubre.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque de agencia parte de la premisa de que la culpa puede ser evadida o distribuida apoy&aacute;ndose en la estructura, responsabilidades unitarias y jurisdicci&oacute;n de una organizaci&oacute;n. La delegaci&oacute;n es el ejemplo cl&aacute;sico y la estrategia m&aacute;s usual en este enfoque. Consiste en tener un margen suficiente para dejar en manos de los subordinados o de oficiales de ventanilla tareas impopulares o desagradables, en el entendido de que, si las cosas resultan desfavorables, la delegaci&oacute;n de tareas impuesta por el organigrama ser&aacute; efectiva para dirigir la culpa hacia niveles inferiores.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El traslape de funciones o la interdependencia en el cumplimiento de ciertas tareas ofrece la oportunidad a organizaciones enteras y sus funcionarios de pasar la culpa de un lugar a otro respecto de errores o fallas en un contexto donde no puede determinarse con precisi&oacute;n qu&eacute; le corresponde espec&iacute;ficamente a cada quien. La estrategia de riesgo compartido es muy popular no s&oacute;lo en la asociaci&oacute;n de dos agencias gubernamentales para realizar tareas complejas, sino tambi&eacute;n en las asociaciones p&uacute;blico&#45;privadas que prefieren trabajar acompa&ntilde;adamente para compartir y evadir la culpa en caso de fracaso. Los niveles m&aacute;ximos en estrategias de este tipo se encuentran en las asociaciones entre distintos niveles de gobierno o incluso en aquellas entre gobiernos nacionales, donde el contexto internacional act&uacute;a como un medio complejo y nublado donde es dif&iacute;cil determinar culpables.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las estrategias de asociaci&oacute;n o de compartir el riesgo se presentan en distintos niveles, desde la toma de decisiones mediante un comit&eacute; en vez de un l&iacute;der o director, hasta los arreglos cooperativos entre agencias gubernamentales que, de otro modo, no buscar&iacute;an trabajar juntas (salvo para crear un ambiente difuso donde la culpa pueda evadirse).</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque de agencia tiene variantes y un denominador com&uacute;n que puede resumirse como el factor de distancia. Aunque no siempre son roles de libre elecci&oacute;n, en ocasiones los actores de una organizaci&oacute;n deben decidir entre tomar las riendas de la direcci&oacute;n de determinadas tareas y ser recompensados directamente cuando se logra el &eacute;xito o tomar cierta distancia y delegar actividades riesgosas para culpar a quienes las ejecutan directamente si se presentan fallas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de la distancia, mencionada l&iacute;neas arriba, Christopher Hood explica un elemento m&aacute;s que entra en juego al momento de poner en marcha estrategias de delegaci&oacute;n de culpa. En &eacute;l radica no s&oacute;lo la efectividad de la evasi&oacute;n sino tambi&eacute;n el grado de responsabilidades y riesgos que pueden evadirse o afrontarse. Dicho factor puede entenderse como la claridad con que la delegaci&oacute;n se encuentra establecida en la organizaci&oacute;n. La estrategia tendr&aacute; variaciones a medida que las funciones y responsabilidades est&eacute;n claramente delegadas o se presenten difusamente delegadas, sin poder distinguir bien hasta qu&eacute; punto cierta actividad corresponder&iacute;a a qu&eacute; actor y en qu&eacute; momento.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de la delegaci&oacute;n de culpa, existe otra estrategia definida como <i>mover el objeto de culpa.</i> Consiste en reorganizar una agencia o instituci&oacute;n, cambiar y rotar a su personal o dise&ntilde;arla de manera tan compleja y difusa que, cuando se pretenda culpar a alguno de sus miembros, existan salidas posibles que argumenten que se trata de errores de administraciones anteriores, que se han tomado cartas en el asunto mediante una reorganizaci&oacute;n o que simplemente el problema es m&aacute;s complejo de lo que puede juzgarse. Una variante consiste en cambiar o introducir nuevos procedimientos, de modo que se encuentren en constante cambio y, cuando se busque culpar a alguien de determinada acci&oacute;n, pueda defenderse porque se trata de una acci&oacute;n abandonada y nadie resulta culpable.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercer estrategia de agencia presentada por el autor invoca factores externos como responsables de fracasos, donde el mercado act&uacute;a como el m&aacute;s importante de ellos. Se trata de una variante de las maniobras de delegaci&oacute;n que consiste en culpar a las condiciones del mercado o de la competencia entre agencias privadas y sus implicaciones de fallas atribuidas al gobierno. La argumentaci&oacute;n ronda la hip&oacute;tesis de que, dadas las condiciones del mercado actual, es natural o forzoso y no de elecci&oacute;n arbitraria que ciertas decisiones se hayan tomado de un modo y no de otro. Si culpar al contexto econ&oacute;mico dom&eacute;stico resulta insuficiente, siempre puede recurrirse a acusar al contexto adverso del mercado global y su influencia en la esfera local. Esta variante involucra elementos de las estrategias presentacionales, porque se basa en un componente discursivo que presenta a otras fuerzas ajenas y externas como responsables de resultados o condiciones desfavorables. El autor aprovecha esta aclaraci&oacute;n para subrayar que, aunque pueden ser identificadas por separado, las estrategias no s&oacute;lo se traslapan, sino que se complementan y suelen acompa&ntilde;arse en distintas etapas del juego de evasi&oacute;n de culpa.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como en las estrategias presentacionales, las de agencia tienen su componente de rendimientos decrecientes, entendidos como el desgaste en la credibilidad de los actores al pasar la culpa a entidades abstractas como las condiciones del mercado o el organigrama de una agencia. Para completar la secci&oacute;n de estrategias de agencia, Christopher Hood comenta, como parte de sus l&iacute;mites, que ciertas actividades y esferas p&uacute;blicas de determinados actores pueden delegarse para negar acusaciones mientras que otras, de &iacute;ndole m&aacute;s privada y personal, encontrar&iacute;an muy poco sentido al buscar una salida en la organizaci&oacute;n o en factores de mercado.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ESTRATEGIAS DE POL&Iacute;TICAS U OPERACIONALES</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer enfoque de maniobras es resumido h&aacute;bilmente por el autor como uno preventivo. Acaso una adaptaci&oacute;n de las met&aacute;foras y ejemplos b&aacute;sicos que emplea para su descripci&oacute;n pueda ser no salirse del gui&oacute;n. Dicho de otro modo, si lo que se busca es no ser acusado de una falla, lo que debe hacerse es no fallar, o no parecer que se equivoca por decisi&oacute;n propia, desde el principio. Las estrategias operacionales tratan de elegir, desde antes de que se presenten errores, el curso de acci&oacute;n que presente menos probabilidades de acusaciones.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de la gama de posibilidades en las estrategias operacionales pueden encontrarse cuatro grupos principales. El primero es el de la protocolizaci&oacute;n o acci&oacute;n por est&aacute;ndares determinados. Consiste en apegarse a manuales de procedimientos, reglamentos o mejores pr&aacute;cticas para evadir acusaciones argumentando que se operaba con estricto apego a dichos documentos o est&aacute;ndares. El segundo de ellos puede traducirse como el del reba&ntilde;o o grey. Comprende mantenerse en grupo para ciertas decisiones, bien sea en grupos con los que se relacionan los actores en el presente o con sus antecesores. Las acusaciones pueden ser evadidas diluyendo la responsabilidad de las mismas tomando las mismas decisiones que otras organizaciones o copiando, a manera de benchmarking, tendencias mundiales que r&aacute;pidamente se estandarizan. Asimismo, no cambiar el rumbo de acci&oacute;n tomando las mismas decisiones que el antecesor en un puesto o rol organizacional tomaba es una manera de disminuir el riesgo, asociarse con grupos o actores aunque ya no formen parte de una organizaci&oacute;n y no asumir el riesgo de manera individual.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta inercia en las decisiones u operaci&oacute;n puede relacionarse con la manera en que comienzan u operan din&aacute;micas organizacionales y de decisi&oacute;n de camino de dependencia, o <i>path dependence,</i> estudiado y analizado por Paul Pierson (2004). El tercer grupo de estrategias operacionales es contrario al segundo explicado y consiste en la individualizaci&oacute;n de la acusaci&oacute;n carg&aacute;ndola directamente en grupos que pueden defenderse menos, como operadores de sistemas o maquinaria o usuarios de determinado sistema o servicio. Se basa en una suerte de protecci&oacute;n o acci&oacute;n preventiva mediante la advertencia de que fallas o errores producidos por determinado proceso o sistema son culpa directa del usuario u operador del mismo. Finalmente, el cuarto enfoque intuye que la mejor manera de no caer en un juego de acusaciones es no hacer nada. As&iacute;, negar determinado servicio o negarse a practicar alg&uacute;n procedimiento disminuye al m&aacute;ximo el riesgo de fallas y evita que el resultado sea ben&eacute;fico o perjudicial y pueda ser culpado.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; los l&iacute;mites mayores o peligros de este tipo de estrategias, de pol&iacute;tica u operacionales, de acuerdo con el autor, se condensen en la potencial atracci&oacute;n de mayor culpa por no hacer nada, no prestar un servicio o negarse a actuar en circunstancias apremiantes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acaso la segunda parte del libro, que parte del cap&iacute;tulo seis al final del mismo, sea la m&aacute;s interesante y donde Christopher Hood realiza una aportaci&oacute;n mayor. &Eacute;l mismo reconoce con iron&iacute;a que los primeros cap&iacute;tulos fueron un cat&aacute;logo tan exhaustivo como pudo lograrse de las estrategias para evadir culpa y sus variaciones. Es en la segunda parte donde plantea preguntas m&aacute;s profundas que la descripci&oacute;n o clasificaci&oacute;n de estrategias. Entre estos cuestionamientos pueden mencionarse los siguientes: &iquest;hasta qu&eacute; punto estas pr&aacute;cticas est&aacute;n incrustadas o internalizadas en las organizaciones actuales?, &iquest;qu&eacute; tan complicado se torna aplicar dichas estrategias en un contexto de hiper&#45;informaci&oacute;n? El hallazgo presentado es que, al igual que el contexto, las pr&aacute;cticas de evasi&oacute;n de acusaciones, internalizadas por actores y organizaciones, evolucionan tambi&eacute;n para sobrevivir en nuevos contextos. Medios electr&oacute;nicos como blogs o redes sociales ahora pueden ser fuente y medio para juegos de acusaciones, del mismo modo que correos electr&oacute;nicos con informaci&oacute;n inadecuada o mal interpretada, o un nuevo actor et&eacute;reo llamado "tecnolog&iacute;a" puede ser receptor de culpas al argumentar su poca fiabilidad. Adem&aacute;s de ello, la velocidad con la que la informaci&oacute;n es producida y presentada ofrece oportunidades de cambiar, virtual&#45;mente, la historia muy r&aacute;pido o pasar de una a otra esperando el olvido inmediato de determinadas fallas. La conclusi&oacute;n, en el repaso de la evoluci&oacute;n de los tres enfoques de evasi&oacute;n de acusaciones, es clara: aunque existen nuevos medios e informaci&oacute;n como armas potenciales de culpa, las estrategias tambi&eacute;n evolucionan y emplean herramientas tecnol&oacute;gicas para presentar informaci&oacute;n, para dise&ntilde;ar organizaciones donde la responsabilidad siga siendo difusa y para anunciar a&uacute;n m&aacute;s advertencias que pasen la culpa directamente a un usuario.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo siete, por su parte, aborda la manera en que oficiales o actores organizacionales planean sus estrategias de evasi&oacute;n de acusaciones. Explica que, en determinados contextos, comenzar por las estrategias operacionales puede ser efectivo para despu&eacute;s pasar a aquellas presentacionales. La complejidad de estas decisiones es alta porque diversos elementos internos y externos intervienen en el mejor o peor resultado de elegir primero una u otra estrategia o su combinaci&oacute;n, tales como la gravedad del problema en cuesti&oacute;n, la magnitud de las acusaciones recibidas y los procesos fallidos de evasi&oacute;n de culpa con estrategias inadecuadas. Dada la profusa explicaci&oacute;n de las estrategias en los primeros tres cap&iacute;tulos, con sus variaciones y serie de ventajas y limitantes, el cap&iacute;tulo siete, de elecci&oacute;n de secuencia y combinaci&oacute;n de maniobras resulta, por momentos, redundante. Concluye argumentando que, si bien quienes se encuentran dentro de un juego de acusaci&oacute;n tienden a actuar secuencial y racionalmente (Simon, 1997), las decisiones de optar primero por determinada combinaci&oacute;n de estrategias dependen de los factores arriba mencionados y de la cultura y <i>ethos</i> de la sociedad donde la organizaci&oacute;n est&aacute; inmersa.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las secciones m&aacute;s significativas del texto es el cap&iacute;tulo ocho que, habiendo descrito las distintas estrategias de evasi&oacute;n de acusaciones, sus limitantes y posibles combinaciones, el autor asume como un hecho que los juegos de acusaciones son un factor presente en las organizaciones que debe ser considerado seriamente. En este escenario, trata de identificar si su manifestaci&oacute;n puede tener efectos positivos y negativos en una organizaci&oacute;n y si hay maniobras que contrarresten la evasi&oacute;n de acusaciones.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La hip&oacute;tesis planteada es que los juegos de acusaciones y estrategias para su evasi&oacute;n pueden actuar de alg&uacute;n modo como una <i>mano invisible</i> que regule el comportamiento de funcionarios p&uacute;blicos al sentir el monitoreo constante y la cr&iacute;tica siempre latente, redundando, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino en una mejor democracia y mayor gobernanza. Estos efectos pueden lograrse de manera consciente o involuntaria. Dentro de las estrategias presentacionales, el empleo excesivo de distractores o el torcimiento de una historia, en vez de desviar la atenci&oacute;n, atraer&aacute; a cr&iacute;ticos y terminar&aacute; con una audiencia mejor informada de un problema o falla que haya querido evitarse.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el caso de las estrategias de agencia, los efectos positivos pueden producirse al buscar asociarse con otros agentes o instituciones para repartir acusaciones o hacer difusa la responsabilidad; el efecto ben&eacute;fico ocurre cuando dicha asociaci&oacute;n, que buscaba evadir acusaciones, entabla discusiones, acuerdos, decide estrategias y toma decisiones de manera colectiva y m&aacute;s inteligente que si lo hiciera un solo agente. Del mismo modo, la delegaci&oacute;n de decisiones en &oacute;rganos aut&oacute;nomos u otros oficiales administrativos con el fin de delegar tambi&eacute;n las acusaciones pueden ofrecer un margen de acci&oacute;n y decisi&oacute;n interesante para oficiales experimentados y capacitados t&eacute;cnicamente que pueden actuar mejor que sus superiores.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, las estrategias operacionales o de pol&iacute;tica pueden ofrecer beneficios producidos por tratar de hacer el menor da&ntilde;o posible, incluso si la intenci&oacute;n original era hacer aquello que represente el menor da&ntilde;o al individuo o al funcionario que busca evadir acusaciones. Mantenerse dentro del gui&oacute;n o libreto puede terminar con resultados ben&eacute;ficos para la sociedad en general mediante la b&uacute;squeda del actor por no fallar para no sufrir consecuencias personales.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del otro lado de la moneda, tambi&eacute;n son evidentes los efectos negativos de las distintas estrategias. Dichas manifestaciones son de tipo temporal, en el entendido de que oficiales de alto grado o funcionarios p&uacute;blicos dedican una gran parte de su limitado tiempo para resolver problemas graves y en plantear estrategias para evadir acusaciones, bien sea mediante un equipo de comunicaci&oacute;n o preparando historias y voceros. No es dif&iacute;cil que comience a pesar m&aacute;s la meta de lucir bien o evadir acusaciones que la parte m&aacute;s sustantiva de su trabajo, llegando incluso a trascender organizacionalmente al punto de que cada vez ocupen m&aacute;s el puesto ejecutivo periodistas o expertos en medios de comunicaci&oacute;n que administradores o pol&iacute;ticos calificados para determinada actividad.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el caso de las estrategias de agencia, los efectos negativos son m&aacute;s evidentes, entendidos como la dispersi&oacute;n de la responsabilidad entre varias organizaciones, la duplicaci&oacute;n de tareas y operaciones, el traslape de las mismas y el funcionamiento ineficiente, complejo y poco claro de organizaciones que operar&iacute;an de mejor manera si actuaran aisladamente.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, las estrategias operacionales encuentran su lado negativo en apegarse demasiado a manuales, reglamentos o guiones con procedimientos inapropiados o ineficientes. Si la pol&iacute;tica que se sigue sin alteraciones tiene fallas o redunda en resultados que no se planearon, se encontrar&aacute; un escenario de una m&aacute;quina que funciona sistem&aacute;ticamente mal y ning&uacute;n oficial o funcionario dispuesto a salir del reglamento incluso si ello significa hacer las cosas correctamente.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las l&iacute;neas concluyentes del texto de Hood argumentan, por un lado, que los juegos de acusaciones y estrategias para evadirlas siempre est&aacute;n presentes en las organizaciones. Del mismo modo, se presentan en distintos grados dependiendo de la naturaleza de los actores que las implementan y el contexto cultural donde la instituci&oacute;n est&aacute; situada. Los efectos de dichas estrategias pueden ser negativos &#151;al desviar la atenci&oacute;n de asuntos importantes o al actuar de manera ineficiente s&oacute;lo por mantenerse dentro del reglamento&#151; y positivos &#151;al atraer la atenci&oacute;n del p&uacute;blico tratando de desviar la atenci&oacute;n o al involucrar a m&aacute;s actores responsables de la decisi&oacute;n. Frente a los efectos negativos, el autor se&ntilde;ala que pueden explorarse alternativas que ataquen s&oacute;lo estas manifestaciones perjudiciales de estrategias de evasi&oacute;n pero tienen sus l&iacute;mites, no garantizan que disminuyan estos efectos e incluso pueden actuar sobrerreglamentando operaciones que funcionaban correctamente y limitando tambi&eacute;n los efectos positivos que dichas estrategias tra&iacute;an consigo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acaso una cr&iacute;tica a la manera en que se construy&oacute; el texto puede ser en el sentido de que el autor repasa con gran minuciosidad el cat&aacute;logo de estrategias de evasi&oacute;n y sus ramificaciones, as&iacute; como la combinaci&oacute;n de las mismas. Sin embargo, presta poca atenci&oacute;n y espacio en el contenido a la discusi&oacute;n sobre lo ben&eacute;fico o perjudicial que pueda resultar dejar que las maniobras para evadir acusaciones operen en una organizaci&oacute;n. El mismo espacio limitado utiliza para discutir las acciones posibles que pueden imple&#45;mentarse para contrarrestar los efectos negativos o disminuir estas pr&aacute;cticas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recapitulando, se trata de una aportaci&oacute;n muy peculiar e interesante para los estudios organizacionales y de comportamiento que, hasta ahora, ha sido poco estudiada. En t&eacute;rminos estrictos, el texto puede entenderse como el primero de una serie de documentos exploratorios de este fen&oacute;meno, donde el tomo uno cobrar&iacute;a una forma de introducci&oacute;n y enciclopedia de las distintas estrategias de evasi&oacute;n de acusaciones y sus manifestaciones. Adem&aacute;s, pese a que es objetivo en el an&aacute;lisis de los efectos positivos y negativos de las estrategias de evasi&oacute;n, ofrece argumentos que proporcionan un discurso y una defensa de dichas maniobras en el sentido de que no son del todo perjudiciales en las organizaciones. En un escenario de generalizaci&oacute;n, donde se estigmatizan todas estas pr&aacute;cticas, el documento de Hood ofrece una visi&oacute;n fresca sobre la existencia constante de estrategias para evadir acusaciones y los efectos involuntarios positivos, como la autocontenci&oacute;n de funcionarios respecto de ciertas actividades, la delegaci&oacute;n productiva y eficiente de tareas a oficiales calificados y el an&aacute;lisis y monitoreo de la pertinencia de reglamentos y pol&iacute;ticas al interior de una organizaci&oacute;n. Si bien no evade la culpa sobre los efectos negativos, Christopher Hood s&iacute; pone sobre la mesa argumentos convincentes para estudiar este fen&oacute;meno de manera cercana y nivela la balanza respecto de un tema abordado generalmente desde una &oacute;ptica de reprobaci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Majone, G. (2005), <i>Evidencia, argumentaci&oacute;n y persuasi&oacute;n en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3981975&pid=S1405-1079201400010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierson, P. (2004), <i>Politics in Time: History, Institutions and Social Analysis,</i> New Jersey, Princeton University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3981977&pid=S1405-1079201400010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Simon, H. (1997), <i>Administrative Behavior,</i> Nueva York, Free Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3981979&pid=S1405-1079201400010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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